martes, 18 de julio de 2017

Omisiones de la autoridad potenciaron daño al bosque


La política "negacionista" de la Semarnat, sin un ordenamiento territorial eficaz y sin estrategias de coerción contundentes, han destruido las florestas del sur de Jalisco, sostienen testigos.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.

El 28 de agosto de 2010, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) otorgó el último cambio de uso de suelo forestal para todo Jalisco. Se trata de la autorización SGPARN.014.02.0.1.01.1615/10, “cambio de uso del suelo de terrenos forestales de 36.023 ha, para una plantación de aguacate” en el predio Epenche Grande l y II, de Mazamitla, que fue impugnada por el ayuntamiento local, en un asunto que se convirtió en escándalo político, y derivó en la solicitud de licencia del delegado de la dependencia, José de Jesús Álvarez Carrillo, en enero de 2011.
Y sin embargo, la impugnación solamente logró suspender por poco más de un año el proceso: en marzo de 2012, el titular de la Semarnat, Rafael Elvira Quesada, reconoció que la decisión de su delegado, que ejercía ya como representante de la dependencia en el vecino estado de Nayarit, había sido “conforme a derecho” (expediente XV/2011/55, recurso de revisión 55/2011, 14 de marzo de 2012).

Pero no fue el final de la historia: los técnicos forestales, los ecologistas y los dueños de predios, coinciden en que el enorme expediente de cambios de uso de suelo ilegales que se ha acumulado desde entonces – podría haber diez mil hectáreas en esa condición -, es efecto de la “desafortunada” política “del avestruz” que ha seguido la Semarnat desde esa fecha para evitar controversias públicas: negarse a dictaminar cualquier solicitud, a la espera de que las oficinas centrales envíen “nuevos criterios” de determinación, que se han demorado dos delegados y más de seis años.

Entre 2005 y 2010, la Semarnat autorizó diez proyectos, con una suma de 660 ha, para cambio de uso de suelo (MILENIO JALISCO, 21 de diciembre de 2010). La superficie ilegal acumulada a 2017 podría ser 20 tantos más.

Cuando la crisis de 2011, el delegado saliente le dejó una nota informativa sobre la situación al titular de la Semarnat. Esa nota señalaba que debía abandonarse el esquema tradicional de hacer autorizaciones a nivel predio, y establecer un ordenamiento ecológico que fuera la base de la toma de decisiones, con la idea de “clarificar muy bien cuáles zonas deben a ser resguardadas como áreas de conservación [aun si no estaban decretadas como tales; eso habría prevenido la fuerte deforestación para aguacateras en las faldas del Nevado de Colima], y cuáles zonas pueden ser para un cultivo diferente a la flora nativa, y no permitir que se salga de ahí”.

El antecedente de prohibir a rajatabla no era bueno: en Michoacán se pretendió aplicar y se perdieron más de 100 mil hectáreas entre 1995 y 2015.

Pero ni se hizo el ordenamiento (sólo existe a escala 1/250 mil ha el ordenamiento estatal, muy general) ni se modificaron las leyes. Se supone que los terrenos agrícolas no tienen problema para reconvertirse a aguacate, pero los aguacateros siguen buscando las zonas de bosque. “No saben que a la larga, se van a quedar sin nada, porque tumban el bosque que les da agua y servicios ambientales, sin lo cual, no puede darse el aguacate”, señala un maderero de Ciudad Guzmán.

Y sin permisos, con la huella del caos introducido por la presencia de bandas de criminales que primero ingresaban desde Michoacán, y ahora son endémicas de Jalisco, se pensó que no pasaría nada si se hacían los cambios: la autoridad no se atrevía a intervenir.

“La solución hace siete u ocho años era el ordenamiento, con la Profepa y el ejército a un lado, y al que se saliera de las reglas, a meterlo en cintura […] apenas hicieron la semana pasada un operativo, y ni siquiera el ejército los apoyó. Es imposible que vayan a resolverlo de ese modo. También se les olvida que entre los técnicos hay de todo, algunos sí le entran al negocio, otros mejor huyeron, amenazados por los empistolados que los querían obligar a trabajar en lo ilegal, otros le entraron, y otros mejor nomás nos quedamos viendo”, destaca un técnico forestal que pide no ser identificado.

Por ello, tiene sus dudas sobre los alcances de la intención de la autoridad, “a veces lo hacen porque no les queda de otra, la presión pública es muy fuerte. Pero no tienen los elementos para hacerlo en serio, así no se va a lograr mucho”, añade, escéptico. “Ni modo que como técnico le digas que no al Señor de los Cielos con su pistolota de oro”, bromea apurado.

Porque el aguacate es, además, “una actividad importantísima” que ha rescatado pueblos enteros, comenta un ejidatario de Zapotlán el Grande, ese ejido que le fue a presumir hace unos meses a los funcionarios de la Semarnat que tenía aguacates en vez de bosques, aparentemente sin saber que no podía ser legal.

“Muy orondos se los dijeron y se quedaron con la boca abierta; facilitaron abrir el expediente y se demostró que este ejido sí hizo cambio de uso de suelo” (ver anexo). Pero otros campesinos sí han reconvertido cultivos. Y como la infraestructura para aguacate es muy cara, algunos prefieren ser rentistas, pero el nivel es distinto.

“A mi madre le pagan como 150 mil pesos al año por su parcela, eso no pasó nunca con el maíz, hay una diferencia de 10 a uno”, secunda Juan, hijo de otro ejidatario. “Por eso debemos cuidarlo. El aguacate puede salvar a mucho, pero si se mantiene fuera de control, destruirá nuestros bosques y nos dejará en la ruina a todos…”.



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Claves

Aguacateras, 17 expedientes abiertos

La Profepa ha realizado un operativo durante cuatro días de la semana pasada para clausurar cambios de uso de suelo ilegales realizados en los últimos años a favor de huertas aguacateras. Hubo seis predios afectados, pero la investigación oficial revela al menos 11 predios más bajo la lupa de la autoridad

1 Mazamitla. Predio Epenche Grande o Terrero II (10.5 ha), autorizado en 2013 para aprovechamiento forestal (240 metros cúbicos de pino), en las fotos satelitales de 2014 y 2016 se observa un “aparente y paulatino cambio de uso del suelo”

2 Zapotlán el Grande. Ejido Ciudad Guzmán, fue autorizado en 2013 para aprovechamiento de madera; las imágenes satelitales de 2013 y 2016 revelan el cambio en una gran superficie que era forestal, ya con plantación de aguacate

3 San Gabriel. Predio La Leona, autorizado por la Semarnat en 2013 para aprovechar madera al técnico Guillermo Ramos Pinto, imágenes satelitales de 2012 y 2016 revelan un cambio de uso de suelo para huerta de aguacate

4 San Gabriel, predio El Izotito y Milpillas, autorizados en 2013; imágenes satelitales de 2014 y 2016 demuestran un crecimiento de un huerto de aguacates a expensas del bosque

5 Tonila. Ejido Juan Barragán, autorizado en 2012 (265 ha) para aprovechamiento forestal (7,221 m3 de madera), generó un cambio de uso de suelo en el polígono sur para huerta de aguacate, según lo revelan imágenes satelitales de 2010 y 2016

6 Zapotlán el Grande. Predio El Capulín, autorizado en 2007 para aprovechamiento maderable, imágenes de los años 2003 y 2016 demuestran que hubo cambio de uso de suelo en 96 hectáreas

7 Gómez Farías. Predio Estancia Vieja (96.5 ha), autorizado en 2013 para corte de madera (2,415 m3), la comparación de imágenes de 2013 y 2016 demuestra que se arrasó prácticamente todo el terreno boscoso. La Profepa clausuró ese cambio de uso de suelo en su operativo de la pasada semana

8 Tamazula de Gordiano. Predio La Sauceda (54.4 ha), autorizado en 2007 (693 m3 de madera); las fotos comparativas 2009 y 2016 revelan un cambio de uso de suelo para una plantación de aguacate

9 Atoyac. Predio Las Paredes o El Alambique, autorizado para aprovechar madera en 2012, se arrasó toda la parte alta según lo revelan imágenes de 2011 y de 2016

10. Quitupan. Predio Loma de Cal (52 ha), autorizado para extraer 1,646 m3 de madera en 2015; las fotos de 2011 y 2016 revelan que se arrasó completamente con el bosque

11 Gómez Farías. Predio Loma de las Güilotas (87.2 ha), autorizado en 2015 para 2,706 m3 de madera de pino y encino, al compararse las imágenes de 2006 y 2016 se aprecia cómo se abre un claro en el bosque para establecer un huerto de aguacate. Este predio ha sido clausurado en el operativo de la semana pasada

12 Mazamitla. Predio Los Colomos y Loma de las Carreras (52.3 ha), autorizado en 2013 para aprovechar 1,372 m3 de madera, las imágenes satelitales de 2013 y 2016 demuestran que un amplio claro del bosque se abre para una zona agrícola. La zona ha sido parcialmente clausurada por la Profepa

13 Gómez Farías. Predio Los Desmontes (5.6 ha), autorizado en 2008 para 93 m3 de madera, las imágenes de 2010, 2011 y 2016 revelan la apertura de un claro para alojar un huerto de aguacate

14 Atoyac. Predio Mesa de La Pitaya (2 ha), autorizado en 2010 para 65 m3 de madera, el bosque fue casi completamente removido según las imágenes de satélite de 2006 y 2016

15 Atoyac. Predio Monte de Jiménez (19 ha), autorizado en 2013 para extraer 1,664 m3 de madera, presenta un evidente cambio de uso de suelo de acuerdo a las imágenes de 2015 y 2016

16 La Manzanilla de la Paz. Predio Ojo de Agua (33.5 ha), autorizado por la Semarnat en 2014, las imágenes comparadas de 2012 y 2016 demuestran la apertura de una huerta de aguacate

17 Concepción de Buenos Aires. Predio Palos Verdes y Palo Hueco (20.1 ha), autorizado para extracción de madera en 2015, las imágenes de 2010 y 2016 revelan cómo se deforesta para aguacateras. Estas evidencias provocaron la clausura del predio la semana pasada

Fuente: Ordenamiento territorial de la Semarnat

SRN

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