jueves, 30 de abril de 2015

A cuatro meses, el bordo maloliente genera mosquitos



No se ha retirado la construcción ilegal en San Pancho. Preocupa a los habitantes de San Francisco, en Nayarit, que esto sea propicio para enfermedades en estos tiempos calurosos, ante la nula restauración del flujo hidrológico

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.

Se acercan cuatro meses de que la comunidad de San Francisco, Nayarit, decidió detener el deterioro de su estero por un bordo impuesto por una inmobiliaria con autorizaciones federales;  la obra ya quedó totalmente fuera de la legalidad tras un procedimiento de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), pero en el seno del humedal, el muro de materiales ha provocado aguas estancadas y brote de mosquitos, con riesgo de alguna epidemia para la población enclavada al norte de la bahía de Banderas.

“Al no acatar a 100 por ciento la medida de urgente aplicación impuesta por Profepa a la empresa infractora inmobiliaria, hace más de dos meses, en la que les conminaba a restaurar el flujo hidrológico del humedal el agua estancada se ha convertido en un enorme criadero de moscos y flora acuática invasora. Si no lo creen vayan al malecón una de estas nochecitas a sentir los moscos que se agrupan como buitres sobre las cabezas”, dijo en el sitio San Pancho Comunidad Participativa, de Facebook, el ambientalista local, Érik Saracho Aguilar.

Los testimonios locales se multiplican: los dueños del restaurante La Perla, la familia Plascencia, aseguran nunca haber vivido algo así.

En entrevista telefónica, Saracho Aguilar explicó a este diario que “los tiempos de ley le permitieron no entregar al infractor, sino hasta el 24 de abril pasado, lo que se le llama el plan de retiro de la obra,  porque así como le dieron una autorización para ponerlo,  la Profepa le tiene que autorizar el plan para quitarlo, y ciertamente hasta hoy no hay ningún movimiento […]lo que ahorita está afectando más es el hecho de que al hacer el bordo se interrumpió el flujo del humedal, y hubo una parte muy grande que quedó apresada, y esta parte, al no tener movilidad  tiene diferente temperatura, y esto hace que brote el lirio y otras plantas acuáticas que a la vez generan muchos mosquitos; el pueblo se está quejando por los mosquitos  como nunca antes”.

Si bien, opera una planta de tratamiento, está es una máquina móvil y provisional “que sirve para reforzar a la planta de tratamiento antigua, pero aun no han podido conectar la planta de tratamiento vieja que va a hacer el cárcamo de rebombeo, con la planta de tratamiento nueva, por la diferencia que existe por la definición de la zona federal, que es ya un asunto urgente”, añadió.

Hoy se espera el arribo de enviados de la Profepa de la Ciudad de México; “se comunicó con nosotros el director de zonas federales marítimo-terrestres, Juan Jacob Pérez Miranda, quien nos va a confirmar el paso a seguir, si se entregó en tiempo el plan de recuperación y retiro del bordo”.

El dictamen indica “retiro total de la obra, pero aún no quitan nada; al humedal le urge la restauración,  hoy llovió por la mañana de forma atípica, y en época de calor eso genera humedad y muchos moscos”, lo que preocupa a todos porque es zona turística y podría haber enfermedades.

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