jueves, 10 de enero de 2019

Tres iniciativas para proteger la costa


Agustín del Castillo/Guadalajara-NTR

La importancia en diversidad biológica y paisajística de la región costera de Jalisco, donde las variantes de altitud van de cero a 3 mil metros sobre el nivel del mar, y los nichos ecológicos están altamente diversificados y con importantes fenómenos de endemismo (especies exclusivas de la zona), ha llevado a establecer diversos esfuerzos para la protección del patrimonio natural, además del área de protección hidrológica estatal sierra del Cuale: son el área de protección de recursos naturales del río Ameca, en la parte norte, de decreto federal, y el corredor biocultural en la zona de la sierra de Cacoma, San Sebastián y Mascota.

Se trata de tres esquemas totalmente distintos entre sí. La reserva del río Ameca, cuyo nombre completo es “cuenca alimentadora del distrito nacional de riego 043”, es un viejo polígono de protección que se estableció hace casi tres cuartos de siglos para proteger obras de irrigación ante la prioridad que se daba al tema agroalimentario en los gobiernos del ‘desarrollo estabilizador’; ese decreto original fue modificado a comienzos del siglo 21 ante la necesidad de adecuarlo a las modalidades de área natural protegida que establece la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, justo a un área de protección hidrológica.

La superficie protegida es de 392 mil 114 hectáreas, aunque abarca también superficie de los estados de Nayarit y Zacatecas. La zona lleva más de una década con oficinas formales de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y ha debido negociar lentamente con los propietarios de los bosques las anuencias para la zonificación. La negociación principal ha caminado sobre la vía de establecer zonas núcleo o de baja actividad económica en las barrancas, bajo la premisa de que las selvas y el bosque mesófilo de montaña guardan la mayor diversidad biológica, mientras en las zonas de montaña y las mesetas se sostienen actividades productivas, de acuerdo a información proporcionada por el propietario de la zona de San Sebastián del Oeste, Armando Lovera.

EL CORREDOR

Concomitante, coincidente en algunas partes del polígono, está el llamado corredor biocultural. “El Corredor Biocultural del Centro Occidente de México (Cobiocom) es una iniciativa o plataforma interinstitucional conformada por siete instituciones de medio ambiente de las entidades federativas del occidente de México (Nayarit, Zacatecas, Aguascalientes, San Luis Potosí, Guanajuato, Michoacán, Colima y Jalisco), por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), por organizaciones de la sociedad civil, Reforestamos México, Ecosistémica, y acompañada por dos organismos de carácter internacional: la Agencia de Cooperación Alemana (GIZ) y WWF”, informa la Semadet de Jalisco.

Creado en 2011, se ha fijado como meta mantener la conectividad biológica de ecosistemas diversos habitados por culturas campesinas y aborígenes. En 2009 surgió la idea de la asociación. “Se definió el área de intervención del corredor, la cual se integró por 13 polígonos que suman una superficie de 13 millones 174 mil 720 hectáreas con ecosistemas de bosque tropical, bosque templado, bosque mesófilo de montaña y matorral xerófilo. Igualmente, se ha avanzado en el intercambio de experiencias y casos comunitarios para el manejo y uso de la agrobiodiversidad”.

En la costa de Jalisco, el corredor integra el área del río Ameca con la sierra de Cacoma hasta la sierra de Manantlán, lo que significa más de un millón de hectáreas donde se detonan poco a poco proyectos productivos que protegen el ambiente local.

NÚMERO

392 mil 114 hectáreas abarca el área de protección de recursos naturales del río Ameca

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