sábado, 8 de agosto de 2015

Ejidos del Nevado reclaman su derecho a aprovechar el bosque



Amparo de 2009 impidió que tierras comunes de Huescalapa y Los Mazos fueran parte de parque estatal; denuncian que autoridades ambientales los hostigan y que ecologistas ambicionan sus tierras.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Los dirigentes del ejido Huescalapa se sienten agraviados en lo que consideran una campaña en su contra para colgarles la etiqueta de “depredadores del ambiente”, al culparlos de los daños a los ecosistemas más valiosos del Nevado de Colima, advierte el presidente del núcleo agrario enclavado en Zapotiltic, Alfonso Lares Sánchez.

Es un tema en el que convergen intereses de ecologistas locales, de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial de Jalisco, y de pequeños propietarios con los que tienen conflictos históricos, asegura en entrevista con MILENIO JALISCO.

“Esta clausura que nos hizo la Profepa [Procuraduría Federal de Protección al Ambiente] del aprovechamiento forestal nos pega muy fuerte porque esos recursos son con los que cuentan los ejidatarios para ayudarse […] un grupo de pequeños propietarios con la bandera ecologista quieren apoderarse de las tierras por abajo de la cota 3350 metros sobre el nivel del mar, con la creación del famoso parque estatal […] que quiso afectar las tierras de uso común que tienen los ejidos de Huescalapa, Los Mazos, Atenquique, Zapoltitic y otros más, y así tomar el control de estas tierras para hacer proyectos turísticos de su interés particular; por eso promovimos y ganamos junto con Los Mazos el amparo 1663/2009, para evitar que ese parque tuviera efecto sobre nuestras tierras”, señala.

No es la primera vez que enfrentan fuertes críticas y actos administrativos desfavorables a la explotación de sus bosques: en el año 2000, también fue suspendido por la Profepa un aprovechamiento similar que hacía un aserradero denominado Puerta de Cadenas, de Ciudad Guzmán. “Lo cierto es que hay muchas trabas y obstáculos que se hacen al legítimo aprovechamiento de sus recursos forestales, pero lo que ofrecen a cambio nunca llega; recuerdo que en ese mismo año, el secretario de Desarrollo Rural, Francisco Mayorga, prometió trabajar un modelo de producción sostenible para Huescalapa, pero nunca pasó de una declaración”, le secunda el prestador de servicios técnicos forestales de la comunidad, Aldo Rivera.

“Todo este alboroto de pelearle tierras al ejido y de boicotear el derecho forestal que tiene, obedece a las malas intenciones de este grupo, ya que tienen secuestrado el parque nacional, donde talan árboles y nadie los ha denunciado –en alusión a los programas de saneamiento de plagas en comunidades de Pinus hartwegii-; esperamos que ya no confundan a la opinión publica, los ejidos estamos de acuerdo con la conservación del bosque, pero somos legítimos propietarios”, subraya el presidente de Huescalapa.

En la cita, lo acompaña Guadalupe Vargas Gudiño, presidente ejidal de El Fresnito, una comunidad vecina enclavada hacia el nororiente de Huescalapa, en municipio de Zapotlán el Grande. Por sus tierras atraviesa la brecha de acceso al parque nacional. El dirigente amenaza con impedir el paso de visitantes mientras no mejore el trato a los núcleos campesinos.

“La gente del parque nacional nos maltrata; nosotros tenemos las concesiones desde hace mucho tiempo para los manantiales del parque, pero el director, José Villa, nos ha impedido dar mantenimiento y obras para que no se corte el agua, hay un conflicto serio porque quiere el agua para sus desarrollos y nos está afectando mucho”, apunta.

Coinciden los entrevistados en que se quiere mantener en la pobreza a los ejidatarios a cambio de que los bosques no sean cortados, mientras las ofertas de alternativas –ecoturismo, agroforestería, pago de servicios ambientales- son raquíticas. “Queremos los bosques pero tenemos derecho a nuestro propio desarrollo”, puntualizan.


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Cronología

17 de diciembre de 1999. En las páginas de Público-Milenio (hoy MILENIO JALISCO) se denuncia la tala excesiva de los bosques de oyamel de Huescalapa

4 de mayo de 2000. La Profepa clausura el aprovechamiento sobre bosques de oyamel de Huescalapa

21 de julio de 2009. Entra en vigor decreto del gobernador de Jalisco para constituir el parque estatal Bosques Mesófilos del Nevado de Colima, sobre casi siete mil hectáreas, sobre superficie de bosque de niebla y relictos de bosques de oyamel, que afecta también a ejidos en el uso de recursos, más no altera la propiedad

2 de marzo de 2012, el Juzgado Primero de Distrito notifica que otorga la protección de la justicia federal a los ejidos Huescalapa y Los Mazos para efecto de que no aplique sobre sus tierras de uso común el decreto de parque estatal (expediente 1663/2009 acumulado al 1874/2009 de Los Mazos)

1 de octubre de 2012, la Semarnat anuncia que ha permitido reactivar el aprovechamiento forestal en el ejido Huescalapa sobre casi 169 ha, en polígonos de bosque mesófilo y de bosques de oyamel. La controversia posterior que se suscita hace que se suspenda la tala en la zona de oyameles

29 de junio de 2015. El juez IV de distrito en materia Administrativa y del Trabajo, en el marco del juicio de amparo 1370/2015, ha ordenado suspender la tala de los bosques de oyamel y mesófilo de montaña de la ladera oriente del Nevado de Colima, bajo el argumento de un conflicto de propiedad de la comunidad agraria, por 112 ha, con el pequeño propietario Alejandro del Toro

6 de julio de 2015. La Profepa documenta irregularidades en las diferentes anualidades del aprovechamiento de Huescalapa y hace la clausura total temporal del aprovechamiento

Fuente: archivo de MILENIO JALISCO

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