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sábado, 17 de septiembre de 2016

La lucha mundial por las selvas



Protagonistas narran tres de las más desafiantes experiencias en Brasil, Nigeria e Indonesia, joyas mundiales de la conservación. México también vive en retos. La foto ilustra cómo se deforesta la selva media en la Reserva biocultural Puuc, en los límites de Campeche y Yucatán

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO

En los bosques tropicales de Indonesia fueron el petróleo, el carbón y la palma de aceite; en Nigeria, las maderas preciosas; en México, la expansión agrícola y ganadera; en Brasil, ingentes volúmenes de madera y biodiversidad. Cada filón de selva que le queda al planeta enfrenta desafíos ineludibles ante la presión económica que los destruye por el valor coyuntural de ciertos recursos o bienes para la economía y el estilo de vida globales.

Paradójicamente, esos bosques desmontados constituyen no sólo una pérdida permanente para la calidad de vida local, sino además, al disminuir la capacidad de capturar carbono de la atmósfera, el principal de los "gases opacos" que han acentuado el "efecto invernadero" de la Tierra, generan un perjuicio a la humanidad completa: las ganancias de corto plazo de la economía han hecho, en promedio, un mundo más caliente y peligroso.

Las selvas tropicales –húmedas o secas- se extienden hoy sobre más de 15 por ciento de las tierras emergidas, pero albergan entre la mitad y 70 por ciento de las formas de vida terrestres, lo que los hace esenciales para mantener los procesos evolutivos.

31 gobiernos locales de siete países de América, África y Asia, integrados en el Grupo de trabajo de los Gobernadores sobre Clima y Bosques, y que poseen la cuarta parte de esos ecosistemas megadiversos del planeta, despliegan un trabajo, apoyado por sus socios no tropicales pero económicamente poderosos (dos de Estados Unidos, California e Illinois, y uno de España, Cataluña), para encontrar las respuestas urgentes.



Hace tres semanas, en Guadalajara, se reunieron para discutir alternativas de desarrollo que no desplacen los biomas. De actores de Brasil, Nigeria e Indonesia, ejes de ese patrimonio mundial, MILENIO JALISCO pudo recabar experiencias locales.

"En la Amazonia estamos haciendo un diálogo con los pueblos indígenas para que los esfuerzos que ya se hacen para conservar los bosques tengan una compensación [...]partimos de una idea de gobernanza en el que se incluyen el gobierno, la sociedad civil y distintos líderes con los cuales tenemos una agenda común", señala Magaly Medeiros, directora-presidente del Instituto de Cambio Climático y Regulación de los Servicios Ambientales del estado de Acre, en Brasil.

El camino es generar una nueva economía donde los productos obtenidos de procesos sostenibles sean promovidos y se castigue la ilegalidad. "Un ejemplo es la producción de zapatos encauchados (caucho, un látex que se obtiene de diversas plantas selváticas); trabajan con una empresa que ya tiene un mercado internacional, y está doblando su producción; se beneficia del trabajo de colecta por las comunidades, que lo hacen mediante procesos que evitan la deforestación; así la comunidad tiene empleos, conserva su biodiversidad y beneficia a una empresa que "hace un mercado con justicia social y responsabilidad ambiental, entonces es un proceso donde todos ganan".

- ¿Qué tan fuerte permanece el sector ilegal, es decir, el que saquea los recursos sin permisos ni regulaciones?

- Ya tenemos en Brasil una regulación muy fuerte; tanto el gobierno federal como el estatal trabajan para que todo sector legal tenga un incentivo y una certificación, y se camine a un mercado muy importante, tanto a nivel local, nacional e internacional [...] hacemos una articulación con las comunidades, para que actúen como agentes de este proceso; un caso claro son los agentes agroforestales de comunidades indígenas, habilitados para recuperar áreas muy degradadas, y también para la vigilancia de los territorios; en cuanto a las instituciones, cada una hace su papel y compartimos las informaciones para hacer un combate eficaz.

- Pero no tienen el poder de fuego de las mafias ilegales, ¿cómo enfrentar un conflicto severo?

- No, no queremos que haya un conflicto de este tipo; los agentes de las comunidades no actúan para fiscalización sino de información, y con base en eso, las instituciones accionan la fiscalización cuando es necesario [...] es un enorme desafío.



Al otro lado del mundo, los últimos bosques tropicales perennifolios bien conservados del África ecuatorial se ubican en Cross River State, "nuestro estado tiene 50 por ciento de los bosques que le quedan a Nigeria; tenemos muchos bosques primarios, es un estado pequeño con una competencia por los intereses de la tierra, y se ha hecho necesario poner un esfuerzo extra, para conciliar conservación y desarrollo", explica la doctora Edu Effiom, coordinadora estatal del programa del Ministerio de Cambio Climático y Bosques.

"Cross River no está en el mapade muchos conservacionistas, pero está situado entre los 25 lugares de mayor biodiversidad del mundo, y eso ha sido posible por el esfuerzo histórico que se ha tenido para conservar las selvas, hay trabajos comunitarios muy fuertes; muchas comunidades se dedican a proteger sus bosques y no permiten la tala".

De la presión de la tala ilegal, refiere que "es un tema muy importante, porque cuando iniciamos con el programa de REDD plus [Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación, de Naciones Unidas] con una política de prohibición, dimos con que es difícil administrar una prohibición total, porque cualquier producto que está bajo demanda, como la madera para hacer casas, si no pones una alternativas, provocas actividades ilegales y mercados negros [...] ahora justo estamos revisando esta política para impulsar un uso sustentable de los bosques".

Indonesia, en el sudeste de Asia, es otro de los enclaves selváticos del planeta; en la isla de Borneo, la tercera del mundo por superficie, se ubica el estado de Kalimantan Oriental (East Kalimantan), uno de los últimos reservorios de jungla subtropical, donde la percepción del problema crece y con ello se reducen las presiones enormes que la explotación petrolera, las minas de carbón y las plantaciones de palmera de aceite han generado sobre las masas forestales.

"Hasta 1972 todo era selva virgen, después llegó la explotación, y en solo diez años, la mayoría de las selvas fueron destruidas. Luego una década de incendios muy graves, en los años 80, y una enorme tala ilegal que afortunadamente hemos comenzado a controlar", señala Daddy Ruhiyat, quien coordina el consejo regional de Cambio Climático.

"La deforestación en 1998 fue de 890 mil hectáreas; en 2012 ya la habíamos bajado a 100 mil ha [...] el gobierno de Kalimantan Oriental está cambiando hacia una economía verde, la actividad agrícola se está convirtiendo en la principal, una actividad renovable, pero toma tiempo llevar un buen desarrollo [...] con la palma de aceite se ha determinado no permitir que se corte la selva, sino sólo en terrenos degradados, y es una lucha en la cual las comunidades son el motor de cambio...".

HISTORIAS DEL HOMBRE
"La Ley de la Selva prohíbe a toda fiera comer carne humana [...] matar a un hombre trae como consecuencia segura que, tarde o temprano, hombres blancos invadan la Selva armados de fusiles, acompañados por hombres de color equipados con todos los instrumentos capaces de producir el mayor ruido. En la Selva todo es entonces dolor y sufrimiento...". Rudyard Kipling, El libro de la selva.


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CLAVES

Cifras

23% del territorio de Jalisco es conformado por selvas tropicales secas y subhúmedas

3 países conservan las más íntegras selvas tropicales de sus respectivos continentes: Brasil, Nigeria e Indonesia

7% es aproximadamente la superficie mundial de selva lluviosa o perennifolia; otro tanto el de la selva seca

jueves, 28 de julio de 2016

Tratan 37 mil ha de bosque por plagas


La Semadet y el Fiprodefo entregan resultados de trabajo para diagnosticar el problema de sanidad de bosques y selvas

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

En tres años de trabajo de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet), a través del Fideicomiso del Programa de Desarrollo Forestal del Estado (Fiprodefo), ha tratado ya 37,833.9 hectáreas con arbolado atacado por insectos descortezadores, hongos, bacterias y una variedad de muérdagos, lo que constituye una demostración clara de la degradación genética de las comunidades forestales y la desintegración de cadenas tróficas.

Esto ha significado una inversión de 5 millones 708 mil 457 pesos en la integración, equipamiento y operación de las brigadas de sanidad forestal de Jalisco.

“Con base al análisis de estadísticas de sanidad forestal de una década, se detectaron áreas que por la presencia de plagas fueron consideradas como prioritarias para la atención, entre ellas las zonas Norte, Sur-Sureste, Altos, Costa y Sierra Occidental, además del Área Natural Protegida Sierra de Quila”, dijo en conferencia de prensa la directora del Fiprodefo, Gabriela López Damián.

La atención a este problema es esencial ante los cambios de adaptación que se están dando debido al aumento constante de temperaturas promedio; “se ha dado un proceso de adaptación de esos organismos, que ya se activan casi todo el año cuando antes eran estacionales, lo que significa un desafío enorme que debemos afrontar”, agregó.

Esta agenda de trabajo es esencial para conservar boques y selvas íntegros, cuyos servicios ambientales están fuera de duda. “El ejemplo más presente que tenemos fue en su momento el huracán Patricia y fue gracias a los macizos forestales, conservados de las selvas, que no fue un huracán que se lamentaran vidas”, destacó.

Entre los años 2014 a 2016 los recursos se han aplicado a capacitación, equipamiento, y operación de las brigadas de sanidad forestal de Jalisco. “Actualmente, el Fiprodefo, en coordinación con la Conafor y organizaciones de silvicultores se mantienen trabajos de asistencia técnica, diagnóstico y saneamiento en las seis áreas antes mencionadas […] estas acciones tienen como objetivo brindar a los dueños y poseedores de terrenos forestales todos los elementos técnicos para que en coordinación con la federación, se tomen acciones correspondientes y si fuera necesario hacer actos de autoridad saneando predios, cuyos dueños no han sido identificados”, puso en relieve.

El problema de la fragmentación y degradación de las masas forestales es el más grave que se debe afrontar en los bosques del mundo, ante la evidente desaceleración de la tasa de deforestación, lo que demuestra que las florestas más accesibles en términos económicos ya se han perdido.

sábado, 11 de junio de 2016

Deforestación: un retrato de país




Bosques a la mitad y selvas a 20% de lo que había un siglo atrás; el fenómeno de deforestación no ha podido ser detenido. En la foto, el impacto de Patricia sobre la selva seca de la costa de Jalisco, un componente de desastre que genera deforestación

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.

A nivel estado, la pérdida bruta anual de bosques y selvas las encabezan Quintana Roo (27,923 hectáreas), Sonora (25,672 ha) y Oaxaca (22,666 ha), seguidos por Yucatán (15,357 ha), Chiapas (13,982 ha).

En ese renglón, Jalisco, que en 2010 ocupaba el segundo casillero, ahora está en el lugar octavo, con 7,554 ha, aunque la Comisión Nacional Forestal lo ha ubicado en "pérdida neta" en el casillero 14 del país, es decir, la resta de bosque recuperado a la cifra de pérdida bruta, aunque esa operación genera alta polémica entre los expertos, que dudan del modo en que lo acredita la medición.

"De acuerdo a lo publicado en el FRA 2015 [evaluación de deforestación entregada a la FAO por el gobierno mexicano], México contaba con una superficie de bosque de 69.7 millones de hectáreas en el año 1990; es importante señalar que ésta área sólo considera las zonas arboladas del país, con una estimación en existencias maderables para ese año de 4,964 millones de metros cúbicos [m3] para coníferas y latifoliadas; para 2015 se reportan 66.04 millones de hectáreas en este mismo rubro y con un estimado de 4,727 millones de m3 de madera en existencia", indica la nota informativa que el organismo entregó a MILENIO JALISCO.

"La tasa de deforestación anual del periodo 2010-2015, se estima en el orden de 91.6 mil hectáreas para bosques a nivel nacional; si bien ha disminuido en los últimos años, no se ha detenido por completo, existen ecosistemas en los que la deforestación aumentó, como en los bosques de latifoliadas y manglares, o bien se mantuvo estable como es el caso de las selvas bajas. Sin embargo, la presión sobre los ecosistemas de selvas altas y medianas ha disminuido en los últimos cinco años, en el caso de los bosques mixtos (coníferas y latifoliadas), se ha detectado un aumento en superficie a diferencia del ciclo pasado (2005-2010), en el que todavía se reflejaba una reducción, lo que nos habla no sólo de la disminución en la deforestación de estos bosques, sino de una recuperación en las mismos", añade.

Las tres principales transiciones "hacia algún uso de suelo, por aumento en superficie, fueron las zonas con agricultura de riego, agricultura de temporal y los asentamientos humanos; el establecimiento de pastizales cultivados y otros usos agropecuarios, han aumentado pero a un ritmo menos acelerado que en el ciclos anteriores".

La metodología para la obtención de las tasas de cambio "sigue las directrices marcadas por la FAO y tiene como base la Cartografía de Uso del Suelo y Vegetación escala 1:250,000 del INEGI, en sus diferentes series. Debido a la escala de trabajo, óptimo para el reporte nacional, no se pueden generalizar las causas primarias que conllevan a la acción del cambio de uso del suelo y la consecuente pérdida de cobertura forestal, dada la complejidad de los factores que la causan".

De este modo, "la tasa de deforestación por entidad federativa, se presenta de manera indicativa, dado que se estima en base a una escala de trabajo 1:250,000, adecuada para el análisis a nivel nacional e implica que el nivel de incertidumbre incremente a nivel estatal", advierte. Cada estado "presenta gran variación de porcentaje de bosque con respecto al total de su territorio [...] el estado con mayor porcentaje de cubierta forestal es Quintana Roo ya que poco más de 80 por ciento de su territorio es bosque y el que menos cuenta con superficie de bosque es Baja California con solo 2.48 por ciento".

En términos de tasa, es decir, relativos, "va de un tasa de hasta -0.64 por ciento en el estado de Sonora hasta una tasa de pérdida 'positiva' [recuperación] de 1.6 por ciento en Morelos".

Claves

Algunas definiciones:

Deforestación: "transformación del bosque en otro uso de la tierra o reducción, a largo plazo, de la cubierta de copa por debajo del umbral mínimo de 10 por ciento"

Pérdida bruta. "Es la superficie que de tener un uso forestal se transforma o se pierde en otro uso de suelo como puede ser agropecuario, zonas urbanas, cuerpos de agua, entre otros, y/o que pasa a un tipo de vegetación herbácea".

Pérdida neta. "... es el resultado de la resta del valor de la superficie con recuperación y el de la pérdida bruta de la vegetación".

Tasa de deforestación. "Es la magnitud proporcional para un período de tiempo dado, que mide la transformación del bosque en otro uso de la tierra o reducción, a largo plazo, de la cubierta de copa por debajo del umbral mínimo del 10 por cierto. Este dato puede estar dado en porcentaje (%) o en superficie (hectáreas/año)"

Fuente: Nota de Conafor a MILENIO JALISCO

sábado, 4 de junio de 2016

'Patricia', pretexto para eliminar selvas



Dolosos los siniestros de la temporada en la costa, advierte investigador; lamentan indiferencia de la PGR ante esos delitos. En la foto, un aspecto de las montañas arrasadas un mes después del paso de Patricia

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.  

Los incendios y la devastación ambiental que sufre la región Costa sur en este momento, no son obra de la casualidad; se trata en buena medida de siniestros intencionales y buscan “coronar” la oportunidad que les dio el megahuracán 'Patricia', de octubre pasado, al derribar miles de hectáreas de selva que buscan convertir a potreros ganaderos y parcelas agrícolas, advierte el investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Enrique Jardel Peláez.

“Nadie se cree esa historia de que no saben manejar el fuego y se les va, o de que una colilla de cigarro ocasiona todo el problema; podrán darse casos, pero en esto, yo veo claramente que están aprovechando las circunstancias para ampliar sus potreros y consolidar los cambios de uso de suelo, con el favor que les hizo 'Patricia'”, señala en conversación con MILENIO JALISCO el también miembro del Instituto Manantlán de Ecología y Conservación de la Biodiversidad (Imecbio).

Esta ha sido una temporada problemática en la región: el fuego ha crecido daños en más de 300 por ciento en relación con los dos años previos. Es inusual, pero la explicación es el enorme volumen de combustibles naturales que dejó el meteoro, cuyo golpe en tierra fue unos kilómetros al sur de la bahía de Chamela, en la desembocadura del río Cuizmala. Los encargados de la reserva de la biosfera refieren que nunca en los casi 23 años de la emisión del decreto de reserva de la biosfera en las selvas bajas y humedales de la región, se había debido afrontar un desafío de ese tamaño.

Si bien, para la región es una novedad, el Ministerio Público debería tener por delante un importante trabajo en busca de los responsables, y de hacer valer lo que señala el artículo 117 de la Ley General para el Desarrollo Forestal Sustentable: “…No se podrá otorgar autorización de cambio de uso de suelo en un terreno incendiado sin que hayan pasado 20 años, a menos que se acredite fehacientemente a la Secretaría que el ecosistema se ha regenerado totalmente mediante los mecanismos que para tal efecto se establezcan en el reglamento correspondiente”. Por su parte, el artículo 418 del Código Penal Federal sanciona con pena de 6 meses a 9 años de prisión, y por el equivalente de 100 a 3 mil días multa, “al que ilícitamente cambie el uso del suelo forestal”.

La posibilidad de que estos artículos sean letra muerta y la devastación quede como crimen sin castigo es elevada. “No creo que realmente a la PGR le interese siquiera el tema”, apunta un activista, que de cualquier modo, piensa que se debe documentar el desastre y ofrecer los indicios, para reducir el “pretexto” del fiscal en turno.

Si en la costa se trata de circunstancias que detonó un evento desastroso aprovechado dolosamente por actores económicos, lo cierto es que 2016 triplica en cifras gruesas la superficie afectada de 2014 y 2015, en el caso de todo Jalisco. Iban 21,614 hectáreas hasta el 31 de mayo pasado, contra apenas 7,249 ha y 6,284 ha de los años precedentes. De ahí la petición de la Secretaría de Medio Ambiente local (Semadet) de que haya moratoria en el uso del fuego, pues hay por delante un par de semanas muy secas, y en consecuencia, difíciles. Por voluntad no queda, pero la vida real es más complicada y caótica de lo que quisieran los hombres de escritorio, repone filosófico el activista anónimo.

sábado, 19 de septiembre de 2015

En peligro, presupuestos para el jaguar



México no invierte sino “morralla” en vida silvestre, pese a poseer 12% de la diversidad biológica del planeta: expertos en conservación del felino

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO

En el mejor de los casos, un jaguar en México recibe 3,500 pesos anuales de presupuesto, si se toma como base el recurso que maneja este año para la especie la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, de alrededor de 14 millones de pesos, y una población de felinos estimada en cuatro mil individuos, 100 de ellos en Jalisco y 400 si se incluye todo el occidente mexicano.

En el peor de los casos –nada infrecuente-, el superdepredador recibirá una bala o comerá un cebo envenenado, por ganaderos molestos o cazadores furtivos.

En el hipotético caso de que ese fondo se reparta en rigurosa equidad, su alcance es limitado: un radiocollar de buena calidad para monitorear sus desplazamientos cuesta alrededor de 35 mil pesos; una cámara de fototrampas, para tomar evidencias de su paso por comederos o estanques y del número de crías, alrededor de 3,500 pesos; lograr compromiso de vigilantes comunitarios obligará a contratación de talleres y capacitación de expertos, varios miles de pesos; un vehículo equipado para vigilancia, de 100 mil a 200 mil pesos; gasolina y mantenimiento, miles de pesos más.

Y si va a la base de todo: el territorio que requiere la Panthera onca como coto de caza, que puede ir de 100 a 400 kilómetros cuadrados según la disposición de presas, cambia de escala el análisis, pues el "tigre" americano, como punta de la cadena trófica, demanda que haya árboles frondosos, ríos cristalinos y una pirámide alimenticia –a partir de los hongos y micorrizas formadores de suelo- bien conservada.

Dicho de forma simple, que los jaguares sobrevivan hará que el patrimonio natural de México se mantenga, pero ante el fenómeno económico de aprovechamiento de las selvas por poblaciones pobres o por desarrolladores de negocios turísticos e inmobiliarios de alta plusvalía, eso requiere invertir para alcanzar un manejo sustentable que no destruya la frontera forestal y sus servicios.

Y si de por sí ya era tarea compleja y precaria con tan raquítica asignación, la situación está en riesgo mayor ante la reducción presupuestal planteada por la Secretaría de Hacienda, bajo el peso de la "desaceleración" económica, para el gasto de 2016.

Si en 2015, el presupuesto total del sector ambiental fue de 67,976 millones de pesos, para 2016 la iniciativa de la SHCP propone 57,490 millones, esto es, una reducción de más de 18 por ciento. Si se compara el sector ambiental con el gasto total del gobierno, esto apenas ronda 2 por ciento del total. Pero de ese monto, las áreas de vida silvestre, incluida de forma predominante las áreas naturales protegidas, son también minoritarias: 2 por ciento del 2 por ciento. No alcanzan siquiera 1,200 millones de pesos.

Un último ejercicio: si se repartiera la totalidad del recurso que se pretende asignar en el presupuesto de 2016 a inversión en vida silvestre y áreas protegidas, en un país que alberga 12 por ciento de la diversidad biológica mundial, esto es, unas 200 mil especies de flora y fauna, hay solamente seis mil pesos para cada especie.

Estas frías cifras pretenden demostrar que en México no se apuesta por proteger el patrimonio natural, considerando que "obras son amores y no buenas razones". Le llegan migajas.

"Creemos que es un mal síntoma, de entrada, un signo que hay que atender y no permitir; es urgente incidir en la discusión de los presupuestos para el próximo año, porque a una década del Año del Jaguar, reconociendo los avances, estos son limitados; hay programas que han hecho que la comunidad se involucre con la conservación, como son los programas de monitoreo biológico, los programas de vigilancia comunitarios, que han sido exitosos para que la comunidad reconozca y valore, y así proteja sus recursos naturales; un bajo presupuesto puede significar un retroceso importante el querer trabajar sin ese dinero público", destaca el director de la Alianza Jaguar Nayarit, Érik Saracho Aguilar

"Es fundamental trabajar con este principio de que el cerro le tiene que dar de comer a la gente, antes de que la gente se coma al cerro; estos programas de vida silvestre y de áreas protegidas, de alguna manera lo impulsan, y buscan dar una valoración adecuada al uso sustentable, no extractivo, de los recursos naturales; por eso acudiremos a nuestros diputados y senadores para que le den el peso que merece este componente, que es base del bienestar humano".

Gerardo Ceballos González, del Instituto de Ecología de la UNAM, apunta: "el recorte es de gran magnitud y puede traer un impacto severo; recordemos que la Comisión Nacional de áreas Naturales Protegidas, que de por sí recibe presupuestos insuficientes, está encargada de administrar y dar viabilidad a más de 10 por ciento del territorio del país, y que la biodiversidad debe ser protegida porque forma, por decirlo de algún modo, los ladrillos de los ecosistemas, y además de un valor intrínseco, tiene un valor utilitario muy grande porque nos da a toda la sociedad enormes beneficios con servicios ambientales como agua, captura de carbono, estabilidad climática, protección de cuencas y las propias posibilidades alimentarias y medicinales de plantas y animales".

Recuerda además que en esas zonas están las personas más pobres del país, y que darle sostenibilidad económica a sus vidas previene la influencia del crimen organizado además de la preservación de vida silvestre, como el jaguar.

"El recorte es inadecuado y estamos articulando un análisis para hacerlo llegar a los senadores, a los diputados y al propio presidente de la república [...] se debe hacer bien, sobre lo no prioritario, por ejemplo, los senadores anunciaron que renuncian a sus autos y teléfonos, y eso significa 500 millones de pesos menos, ¡la mitad del presupuesto de la Conanp!", subraya con sorpresa.


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"Es urgente incidir en la discusión de los presupuestos para el próximo año, porque a una década del Año del Jaguar, reconociendo los avances, estos son limitados; hay programas que han hecho que la comunidad se involucre con la conservación, como son los programas de monitoreo biológico”

Érik Saracho Aguilar
Director de la Alianza Jaguar Nayarit

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Propuestas para el jaguar

Los expertos sobre jaguar le hicieron a los senadores propuestas para obtener más recursos en la preservación del jaguar, en agosto pasado:

- Crear un fondo económico, proveniente de multas para la conservación, que se aplique en los programas que privilegien la conservación del jaguar y la protección del hábitat en que se distribuye, así como las actividades productivas de sus habitantes o usufructuarios

-Considerar la preservación del jaguar como asunto de seguridad nacional

- Que se considere al jaguar como el símbolo nacional de la conservación

- Que las áreas de distribución del jaguar se establezcan por acuerdo secretarial como “hábitat crítico” y en su momento, cuando el reglamento de la Ley General de Cambio Climático sea publicado, como “corredores biológicos”

- Que se establezca, a la brevedad posible, el Consejo Nacional de la Vida Silvestre, ya que su existencia es indispensable para el establecimiento legal de hábitats críticos

- La creación de un órgano consultivo conformado por expertos en conservación y manejo sustentable del jaguar y otros felinos silvestres

- Mayor presupuesto a los programas de fomento y/o de subsidios del Ejecutivo y adecuar los conceptos de apoyo a las necesidades de conservación del jaguar y su hábitat

- Los pobladores “deberán ser favorecidos con apoyos gubernamentales para mejorar su calidad de vida a través del desarrollo sustentable y fomentar el respeto al medio ambiente”

- Se debe revisar la normatividad vigente y formatos, “para que los programas de desarrollo rural, tanto en las actividades productivas como en la infraestructura necesaria, garanticen la conservación del medio ambiente y el beneficio social y económico, es decir, la sustentabilidad”

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Números de la diversidad

49 especies extintas

475 en peligro de extinción

896 amenazadas

1185 sujetas a protección especial, son las principales categorías de riesgo de acuerdo a la norma oficial mexicana de especies en riesgo (NOM 059); otras categorías son las especies endémicas y las “raras”

2 por ciento del presupuesto nacional está dedicado a preservar el ambiente, lo que constituye menos de medio punto porcentual del producto interno bruto

4000 millones de pesos se asignaron en el Programa Nacional Forestal de 2015 para proyectos de manejo y conservación de ecosistemas del país, cuyos servicios ambientales en 2004 fueron calculados por la FAO en 136,770 millones de pesos anuales; estos sustentan una economía de 1,283 billones de dólares

4000 jaguares hay en México, según el gran censo levantado entre 2009 y 2010; 10 por ciento de estos se encuentran en el México occidental: Jalisco, Nayarit, Colima y Michoacán. La selva Maya, que incluye península de Yucatán y sur, hasta Chimalapas, alberga más de 60 por ciento

1995 ha sido el año, desde 1989, con más inversión en vida silvestre; alcanzó 1.5% del presupuesto de medio ambiente mientras desde 2001 ha sido apenas 0.1% del presupuesto



Fuentes: FAO/Semarnat/Conanp/Carlos Manterola

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"El recorte es de gran magnitud y puede traer un impacto severo... la Comisión Nacional de áreas Naturales Protegidas, que de por sí recibe presupuestos insuficientes, está encargada de administrar y dar viabilidad a más de 10 por ciento del territorio del país, y que la biodiversidad debe ser protegida porque forma, por decirlo de algún modo, los ladrillos de los ecosistemas”
Gerardo Ceballos González
Instituto de Ecología de la UNAM

sábado, 5 de septiembre de 2015

La salvación del Tecuani



Doce años de vida de una hembra de jaguar y un proyecto en las selvas de la costa del estado de Jalisco han traído reconocimiento y respeto para la gran fiera americana. Fotografías de Nacho Reyes, La Pecas de El Tuito

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

La Pecas salió de entre la maleza e intimidó a Lucky, quien se quedó oculto y agazapado. La señora de la selva mostró sus dientes afilados a los intrusos, pero luego se paseó confiada, casi indiferente, frente a sus asombrados espectadores, extasiados en su hermosa vestimenta ocelada, tersa como el terciopelo ; en las zarpas formidables que delatan a la fiera; en el cuerpo atlético y grácil, portador de los esplendores luminosos de la vida silvestre.

Ya cumplió doce años, y esta hembra de jaguar es el símbolo más reconocible de la conservación de la Panthera onca en el presionado litoral de Jalisco.

La intención de que se reproduzca ha sido fallida. Dos machos –Heracles y el propio Lucky- han cohabitado con la felina desde 2007; y si bien se ha alumbrado tres camadas, los cachorros se perdieron. No hay, de cualquier modo, mucho entusiasmo de los naturalistas en que estos animales, los superdepredadores de las junglas mexicanas, nazcan en cautiverio; se busca que se conserven sus deteriorados hábitats para que se mantengan poblaciones silvestres viables.

¿Qué pasó con esas camadas?, se le pregunta a Carlos Bravo, comunero de Bioto (Santa Cruz del Tuito) y que trabaja en la atención de la "tigra" y su pareja en turno. "Bueno, una llegó a los seis meses de vida y se murió; otra la mató al nacer, la apachurró; el tercero creció pero ya no lo vimos, así que se supone que el jaguar macho se lo comió, para ponerse en celo otra vez... y ya, ahorita nomás vemos que se ubra [sic], pero no podemos ver las crías ni nada".

El fracasado proyecto tiene un anverso menos polémico, y que es definitivamente exitoso: La pantera ha hecho que los aldeanos de estos poblados nahuas de la costa norte de Jalisco, y los curiosos provenientes del cercano Puerto Vallarta, vean en directo un ejemplar nativo del mítico tecuani (en náhuatl, "fiera"), especie aferrada a sostenerse en un entorno sitiado por la infraestructura, los desarrollos turísticos y la ganadería extensiva.

"La Pecas ha sido un icono regional que identifica bien a esta unidad de manejo ambiental [uma] del municipio de Cabo Corrientes, aparte de Tomatlán y Vallarta, con los que conforma un corredor natural del jaguar que tiene muy buena conectividad hacia la sierra de Vallejo en Nayarit o hacia la sierra de Manantlán al sur, también en Jalisco; este es un atributo de alto valor que debemos subrayar para que concurran los programas sobre la conservación del jaguar", explica el técnico responsable del albergue y sus gatos, Gonzalo Curiel Alcaraz.

El experto en selvas tropicales destaca que aparejado al crecimiento y el cuidado de la fiera en cautiverio, los monitoreos que de forma paralela realiza su despacho técnico, en el contexto del programa nacional de jaguar que coordina Rodrigo Núñez Pérez, con base en foto-trampas, demuestran que La Pecas ha provocado un efecto colateral saludable: los ganaderos ya no matan "tigres" con la misma soltura que en el pasado, sabedores de que se trata de una especie en peligro de extinción, de que ello los haría acreedores de sanciones severas de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) -el valor de una multa equivale al de 100 vacas en el rastro de Guadalajara-, y de que si quieren un futuro, deberán adaptar su oficio para evitar conflictos con la fiera moteada –lo que a su vez es oportunidad: lo silvestre se abre paso en todo el planeta como componente esencial del nuevo turismo de aventura, un turismo de alto poder adquisitivo que está ligado a la conservación de los ecosistemas-.

Por si fuera poco, la Secretaría de Agricultura y Ganadería (Sagarpa) ha implementado un seguro ganadero que paga a los animales cazados por el gran gato y otros depredadores. Más allá del burocratismo del proceso –situación que se puede mejorar-, hoy se tienen condiciones que en el verano de 2003, cuando La Pecas fue rescatada por don Gil, un aldeano de Bioto ni por asomo existían.

"Se han hecho campañas con los ganaderos, ellos lo están entendiendo, y como evidencia tenemos a machos jóvenes que se están desplazando a zonas nuevas, creemos que por la expulsión del territorio de un macho alfa", añade Curiel Alcaraz.

La Pecas ha entrado al otoño de su existencia, aunque en las buenas condiciones en que se encuentra, podría vivir otros seis u ocho años. Su más valioso papel ya lo cumplió: hacer reconocible a una fiera evasiva y misteriosa –el jaguar es la pantera menos conocida del mundo- en una gran comunidad campesina, cuyo respeto es esencial para que el asesino moteado de rugido poderoso siga como gran cacique de estos trópicos. El jaguar podría haber conjurado su riesgo de extinción local, aunque es muy temprano y poco prudente reconocerlo.


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Los desafíos

Cabo Corrientes es, por razones históricas y culturales,el municipio mejor conservado de la Costa de Jalisco. Es junto con la sierra de Manantlán, el único asiento permanente de indígenas nahuas desde la conquista, y mantiene un tejido comunitario que ha sido obstáculo para los proyectos depredadores de infraestructura, de desmontes agrícolas y de minería, aunque las tres actividades prevalecen. Con poco más de 2 mil kilómetros cuadrados de territorio, alberga desde bosques templados hasta selvas medianas y bajas, ecosistemas muy húmedos y semiáridos, lo que explica su gran diversidad biológica. La demarcación afronta la necesidad de aprender sobre la marcha: conservar sus valores naturales y abrirse al desarrollo económico.


miércoles, 6 de mayo de 2015

Una ley que afecta intereses de las élites entra a discusión



Ley estatal para la acción ante el cambio climático. El proceso legislativo determinará la viabilidad de los ambiciosos objetivos de la propuesta del gobernador para tener una norma que reduzca la huella ecológica

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.

La primera mitad del siglo XXI, en marcha, es decisiva para el futuro de las civilizaciones terrestres: lograr detener, luego reducir y finalmente eliminar –vía nuevas formas de organización, nuevas tecnologías y crecimiento de sumideros naturales de carbono- las emisiones de gases de efecto invernadero, que han acelerado el fenómeno del cambio climático, es la colosal tarea de los políticos, los empresarios, los líderes comunitarios y la sociedad misma. Y ese es el logro esencial que indicará que tuvo éxito la Ley para la acción ante el cambio climático del estado de Jalisco, cuyo proyecto presentado por el Ejecutivo del estado hoy está bajo estudio del Congreso de Jalisco.

Los plazos graduales para que surta efectos ya estaban fijados de antemano en la Estrategia Nacional de Cambio Climático: reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en 30 por ciento a más tardar en los siguientes 55  meses (la fecha límite, 1 de enero de 2020), y al menos en 50 por ciento en los siguientes treinta años.

No obstante, el artículo 30 del proyecto de Ley es claro: “El objetivo general a largo plazo de la implementación de la política estatal en materia de mitigación del cambio climático es lograr que el estado de Jalisco cuente con una tasa cero de pérdida de carbono, es decir, que sea neutro en carbono o que las emisiones anuales de compuestos y gases de efecto invernadero sean menores o iguales a las absorciones en los sumideros y reservorios de carbono y gases de efecto invernadero”.

Esto significa nada menos que una drástica transformación en el modo de vivir y el modo de generar riqueza que tienen los jaliscienses. La economía tendrá que dar un vuelco: las necesidades de energía deberán ser satisfechas de forma mayoritaria por fuentes de bajas emisiones (energía fotovoltaica, eólica, con metano y gases de desecho, y aunque son polémicas en su impacto ambiental, hídrica o geotérmica); las ciudades deberán ser rediseñadas para que la movilidad demande menos combustible fósil; las rutas de comercialización deberán acortarse aunque la tendencia de la globalización sea opuesta (por ejemplo, las frutas y verduras de la región abastecen primero los mercados locales); se deberán dimensionar las oportunidades de negocio (industrias, turismo, servicios) a la disponibilidad  natural de los recursos de las cuencas donde están implantados (agua, clima, biodiversidad); y los empleos deberán estar sustentados en esa base de servicios naturales de manera que tengan más garantía de permanecer.

En el plano de gobierno, se requiere que la famosa “transversalidad” de lo ambiental afecte a todas las dependencias que manejan recursos para el fomento al desarrollo: no se debe dar subsidios a actividades generadoras de altas emisiones, y por el contrario, es necesario estimular negocios “verdes” o de baja huella ecológica. Esto incluye la creación del fondo ambiental que canalice recursos para que los proyectos no sean flor de un día y se sostengan en el largo plazo. También exige que la creación de infraestructura se ajuste a las capacidades de los ecosistemas a nivel de cuenca de manera que no detonen procesos de destrucción, como hasta ahora sucede con cada carretera o represa, y conservar áreas naturales y agrícolas de alto potencial.

MILENIO JALISCO consultó a expertos que participaron en alguna fase de la integración de la ley, o bien, que trabajan asuntos relacionados. Arturo Curiel Ballesteros, investigador de la UdeG y parte del grupo que elaboró las bases del Programa Estatal de Cambio Climático, opinó: “me parece que es adecuada una iniciativa estatal en materia de cambio climático. Hay varias joyas en la iniciativa, como la protección de áreas productoras de alimentos, o en la disminución de uso de combustibles fósiles. Pero estas joyas ponen al gobierno en necesario conflicto con los especuladores y empresarios que están construyendo miles de casas en las áreas productoras de alimento. Claro que es esperanzador ver que el gobierno los subordine al interés público de conservar estas áreas, cosa que no ha sucedido. Sobre dejar de usar combustibles fósiles eso es necesario y congruente con el mundo y los gobiernos con mayor visión, pero eso pone en necesario conflicto con lo planteado en la Reforma Energética que la una prioridad magna al petróleo”, dijo.

“Sin lugar a dudas la iniciativa es muy deseable; para mi gusto falta una redacción mejor, pero el contenido es poderoso”, destacó. “El primer reto es que esas joyas se mantengan en la ley final y luego que haya un gobernador de gran visión que enfrente los necesarios conflictos que vendrán en su aplicación oportuna”. 

- Pero, ¿existen los mecanismos para que esas joyas no sean simples buenos propósitos?

- Eso sería una excelente pregunta para el gobernador que la ley le daría la atribución de hacerla realidad. Lo cierto es que el primer paso sería fortalecer el debilitado capital social que tiene Jalisco y que ha provocado que las leyes no se cumplan. Uno de los mejores ejemplos es la de vialidad, que lleva más de 30 años vigente y cada vez se aplica menos, de manera particular eso que dice que se deben retirar de circulación los vehículos contaminantes.

Juan José Llamas, director del área natural protegida federal de la cuenca del río Ameca, de Jalisco y Nayarit, consideró: “De entrada una ley muy compleja y muy ambiciosa, [pero] generalmente este tipo de legislación carece de mecanismo claros para aterrizar las propuestas en el territorio. Por otra parte, Jalisco se ha destacado en la creación de organismos como las Juntas Intermunicipales, sin embargo esta ley los indica de una forma muy vaga -apenas visible al inicio del documento- y no es claro como estos organismos se vinculan en la propuesta de Ley”.



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DETALLES

Reducir las emisiones de compuestos y gases de efecto invernadero y aumentar las absorciones y el almacenamiento de carbono en sumideros (bosques y selvas, sobre todo)

Promover el desarrollo de la sociedad, la economía y la biosfera del Estado, “para optimizar la relación entre estas emisiones y los beneficios económicos, sociales y ambientales derivados de su reducción, a la par que se generan  empleos de calidad, se elevan los niveles de educación, para garantizar un ambiente sano y la generación equitativa de riqueza”

Buscar la transición “hacia una economía sustentable, competitiva y de bajas emisiones en carbono, incluyendo instrumentos de mercado, incentivos y otras alternativas”

Promover la alineación y congruencia de los programas, presupuestos, políticas y acciones de de gobierno para frenar y revertir la deforestación y la degradación; capitalizar los bosques y fomentar las cadenas de comercialización y valor agregado.

viernes, 31 de octubre de 2014

Suecia y México buscan nuevo acuerdo climático global


Los bosques deben ser parte de las estrategias centrales a proponer en la conferencia de partes de París 2015, señala la embajadora de cambio climático del país europeo.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

El gobierno sueco apoya a México en sus políticas forestales y busca que en la reunión de la conferencia de partes de cambio climático de París, en 2015, se pueda sacar adelante un nuevo acuerdo en el cual la conservación y recuperación de los bosques sean plenamente reconocidas como estrategias fundamentales para hacer frente a la crisis global del alza de las temperaturas promedio, dijo Anna Lindstedt, embajadora para el cambio climático del reino escandinavo.

“Queremos llegar a un nuevo acuerdo de cambio climático, y ese acuerdo será un avance para la transformación de la sociedad de nuestros países; los bosques son parte integral de este trabajo, México está formulando una reforma forestal que es muy importante, porque ya tiene una ley frente al cambio climático, y esas son políticas fundamentales, proteger los bosques para limitar la liberación del bióxido de carbono; yo fui embajadora en este país de 2006 a 2011, y trabajamos muy de cerca en eso”, explicó entrevistada en la Expo Forestal 2014.

“El acuerdo global que queremos lograr el año que entra va a ser una base para muchas acciones en varios sectores, y los bosques van a ser una parte muy importante en este acuerdo, si no conservamos los bosques, por ejemplo, una quinta parte de las emisiones de un país como Indonesia viene de la deforestación, de ahí la magnitud de la importancia de la conservación y reforestación”.

A su juicio, “México va por buen camino con las leyes, y hay que aprovechar este potencial para trabajar juntos, con inversiones y tecnología sueca, para conservar lo que permanece y reforestar otros con tecnología de punta, y llegar a aprovecharlos de manera comercial, pero sustentable, para gran parte de la economía, y para conservar los bosques de una manera sustentable”, destacó.

La diplomática recomienda a sus pares mexicanos impulsar la aplicación de las leyes “e impulsar la reforma forestal; explorar todo tipo de cooperación bilateral como es en esta caso entre Suecia y México”.

miércoles, 29 de octubre de 2014

Sector forestal: una crisis sin precedentes




La productividad se mantiene a la baja, la clandestinidad es de al menos 30% de la madera nacional, entre otras problemáticas según análisis del CCMSS.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Casi tres lustros del cambio de la política forestal en México, con la creación de la Comisión Nacional Forestal y de una política ambiciosa de estímulos para que miles de propietarios sociales y privados se sumaran a manejo y cultivo de los bosques, no sólo ha derivado en la contención del deterioro de los recursos de bosques y selvas, sino que ha sido un esquema impotente para frenar la debacle del sector, que produce menos que nunca para el mercado interno y no aporta siquiera 1 punto porcentual del producto interno bruto de Jalisco o nacional.

"Políticas equivocadas de desarrollo rural y una  sobrerregulación que impide el aprovechamiento sustentable de los recursos forestales han llevado al sector forestal a una crisis sin precedentes. La política forestal ha desaprovechado el crecimiento de un mercado interno de consumo de madera y otros productos forestales que podría dinamizar la economía rural de México y contribuir a la conservación activa de los bosques y selvas. Las importaciones de productos forestales y celulósicos generaron un déficit histórico en la balanza comercial forestal de -6,005.95 millones de dólares en 2013", señala un análisis del Consejo Civil Mexicano de Silvicultura Sostenible (CSMSS), en su nota informativa 38 de la su red de monitoreo de políticas públicas.

"Para el año 2030 se prevé un crecimiento de la  brecha entre producción y consumo de 23 millones de metros cúbicos de madera que representarían un diferencial de 383% con respecto a la producción nacional actual. Es necesario eliminar la sobrerregulación hacia los aprovechamientos forestales y mejorar la  aplicación del presupuesto destinado al desarrollo económico del sector forestal para alcanzar las metas del Programa Nacional Forestal 2014-2018", establece el documento.

Hoy abre en esta ciudad la Expo Forestal, la reunión más importante del sector, pero ante la crisis, hay poco por festejar. "Esta situación que vemos desde hace años se debe a la implementación de políticas equivocadas de desarrollo rural y a una sobrerregulación gubernamental que impide el aprovechamiento sustentable de los recursos forestales pero no castiga en la mayoría de los casos el cambio de uso de suelo, como en el caso de la expansión del aguacate en Michoacán y Jalisco o de la caña de azúcar, cítricos o frutales en Campeche y Quintana Roo, por mencionar algunos ejemplos", señala el extenso documento, que se puede leer íntegro enwww.ccmss.org.mx.

"Uno de los indicadores del sector forestal que el CCMSS ha monitoreado continuamente es la balanza comercial sectorial, que refleja cómo México ha desperdiciado el crecimiento de la demanda interna de productos forestales para impulsar un desarrollo rural sustentable y la conservación de los bosques. Este crecimiento de la demanda ha sido cubierto principalmente por importaciones de Estados Unidos y Chile, y por madera ilegal, que de acuerdo a las últimas cifras oficiales, provee 30% del consumo interno de madera y es responsable del 8% de la deforestación del país", detalla.

La magnitud del déficit comercial forestal y su  tendencia creciente a veinte años del inicio del Tratado de Libre Comercio "demuestran la profunda crisis en la que se ha sumido el sector por sobrerregulaciones, descuido gubernamental y una política que prioriza la protección de los bosques sobre el enfoque del desarrollo productivo sustentable. En ese mismo sentido existen otras variables como la falta de financiamiento, la carencia de una estrategia adecuada de protección comercial para el sector ante dumpings, el abandono de la infraestructura caminera en regiones forestales y un régimen fiscal complejo que produce sobrecostos para la industria nacional de la transformación de materias primas forestales".

A todo lo anterior "es posible sumar una serie de sobrecostos y obstáculos a la producción forestal nacional derivados de la inseguridad que se vive en amplias regiones forestales del país, donde los productores sufren extorsiones y cobro de mordidas' por grupos armados y autoridades, que no son contabilizadas en ninguna estadística nacional pero que incrementan los costos de producción y han´obligado el cierre de muchas empresas forestales".

Detrás de la crisis del sector forestal mexicano y la destrucción de las empresas, sobre todo las comunitarias, "están los impactos que deja en las  economías locales, la destrucción de empleos rurales, la pérdida de inversiones por parte de los propietarios para mantener los bosques y selvas protegidos de  talamontes, incendios y plagas, y la disminución en los medios de vida de casi 11.5 millones de mexicanos y mexicanas que viven en las regiones forestales. Difícilmente habrá una solución social, económica y  ecológicamente viable si las políticas y programas gubernamentales siguen dando prioridad a las acciones asistenciales y al enfoque de “no tocar el bosque” en lugar de apostar por la creación de capacidades locales que permita la reactivación de economía forestal y la generación de riqueza, el fortalecimiento de las economías rurales y la mejora en el bienestar de las personas", advierte el CCMSS.

sábado, 31 de agosto de 2013

Selva costera, entre utopías destructivas y la salvación


                                                                                                          HISTORIA ECOLÓGICA DE LA SELVA DE JALISCO /4
Proyectos gubernamentales desastrosos y avaricia privada marcan la historia de los bosques tropicales del litoral; la Conafor y el gobierno del estado de Jalisco esperan consolidar un ambicioso plan de rescate en carrera contra el tiempo. Arriba, Punta Corrales, extremo sur de Bahía de Banderas. Abajo, Ismael García Joya, vigilante comunitario

Agustín del Castillo / Costa de Jalisco. MILENIO JALISCO

En 1972 se crea por decreto presidencial el Programa Nacional de Desmontes. Su impacto en la selva costera de Jalisco es inmediato: cerca de 30 mil hectáreas se echarán abajo en los siguientes años, para crear la zona de riego de la presa Cajón de Peña, embalse artificial que hoy se mantiene como el mayor de la región.

Don José Serna Pulido tenía ya casi 30 años de asentado en La Cruz de Loreto. Vivió el momento en que la región de litoral pasó de ser “cubil de fieras” a espacio de redención social.

— Ese desmonte, ¿valió la pena?

— Para mí siempre ha valido la pena porque se ha ayudado mucho a la gente, aunque aquí no había gente, nada de nada; la verdad no llegaban ni a 200 personas entre Tehua [Tehuamixtle] y Tomatlán.

— ¿Entonces la presa fue buena porque hizo que la gente se viniera a vivir?

— Ah sí, con Echeverría, que limpió los montes, agarró todo parejo para que la gente trabajara en la agricultura.

¿Esta explosión de progreso a costa de los ecosistemas cambió la calidad de vida de los tomatlenses? 40 años después del gran proyecto, una monografía oficial señala: “63 por ciento de la población se encuentra en situación de pobreza; asimismo, 28.2 por ciento es vulnerable por carencias sociales; 3.1 por ciento es vulnerable por ingresos y 5.8 por ciento es no pobre y no vulnerable”, (http://sieg.gob.mx/contenido/Municipios/cuadernillos/Tomatlan.pdf).

El municipio tiene el lugar 99, de entre 125, en el índice de desarrollo municipal. El valor de su producción agrícola en 2010 fue de apenas 890.4 millones de pesos y el de la producción ganadera, de 323.6 millones de pesos.

Difícil adivinar cuál sería la realidad de Tomatlán sin presa y desmonte. Pero sigue entre las demarcaciones más pobres de Jalisco.

Un jaguar juvenil muerto en octubre de 2012 por atropellamiento de un camión en la carretera federal 200, en la zona de El Tuito. CORTESÍA DE ALBERGUE JAGUAR DE BIOTO

UTOPÍAS SOCIALES Y PRIVADAS
Entre 1915 y 1940 “el reparto agrario se realizó principalmente en la parte serrana de la costa y Puerto Vallarta, dotando de 320 mil hectáreas a más de 19 mil ejidatarios”; entre la presidencias de López Mateos, Díaz Ordaz y Luis Echeverría “se repartió 69 por ciento de la tierra que usufructúan los ejidatarios de la costa de Jalisco. Se amplió la frontera agrícola y se promovió el cultivo de pastizales y la introducción de variedades mejoradas de ganado. Políticas del período de Echeverría […] se reconocen como los causantes de la deforestación de los bosques tropicales en el país. Durante esos años se facilitaron apoyos financieros y técnicos para derribar vegetación, limpiar tierras y establecer campos de cultivo o pasturas”, señalan Alicia Castillo y seis investigadoras más en un trabajo de 2009 (disponible en http://tropi-dry.eas.ualberta.ca/pdf/Papers/Interciencia_BTS_2009.pdf).

En los años ochenta, se reconoce la vocación turística. “Creció el interés de la iniciativa privada nacional y extranjera, y en el municipio de la Huerta comenzaron grandes inversiones en turismo de alto nivel, encabezado por la zona de Careyes”, añaden.

Luis de Rivera, español, se hace famoso como el gran corredor de bienes raíces, no siempre por medios que aprobarían exámenes de ética básica. Arnoldo Ochoa, del ejido San Mateo, no duda que haya sido impulsor del desarrollo, “pero a nosotros nos acabó”. Seis vaquillas, una escopeta y 65 pesos pagó al comisariado de ese ejido para ceder sus terrenos en la bahía de Chamela a finales de los sesenta, según uno de sus vaqueros, Concepción Rodríguez Palomera.

Ese fue el esquema de adquisición de propiedades como Careyes, Pérula, La Rumorosa, Playa Azul, El Paraíso. Para quienes se oponían, tenía un ejército de abogados y de guardias blancas. “A mí me mandó a la chingada —agrega el viejo Concho, que descarga su conciencia— porque no quise firmar un documento como testigo de que él estaba en posesión de otro predio que deseaba mucho; allí metió en una noche como 40 trabajadores y sembró palmeras antes de la mañana para demostrar a los enviados del juzgado que lo tenía en producción y tenía todos los derechos…”.

La costa, que fue experimento de una gran utopía social, se convierte en paraíso para el jet set mundial y espacio de utopías personales, siempre que hubiera mucho dinero. El ex banquero de Turín, Gian Franco Brignone, hace un desarrollo de lujo con los terrenos que adquirió para él Rivera y proyecta un fastuoso mausoleo —que hoy se divisa desde el aire— para que sus restos, de cualquier modo mortales, reposen junto al mar. Sir James Goldsmith, uno de los hombres más ricos de Europa, invierte para salvar las selvas secas del deterioro, luego de hacer millones con el petróleo y la minería, altamente contaminantes. Pone así la semilla de la reserva de la biosfera Chamela-Cuixmala, casi único reducto protegido de este ecosistema, con el valioso apoyo de su amigo, el presidente Carlos Salinas de Gortari (1994).

Las otras selvas: la barranca del río Santiago, en el extremo norte de Guadalajara. CORTESÍA DE BERTHA ESQUIVEL

EN BUSCA DEL RESCATE
Tanto para el gobierno federal como para el local, es evidente que ecosistemas valiosos se destruyen a gran velocidad. Por eso implementaron el programa de acción temprana para frenar el deterioro.

Sergio Graf Montero, coordinador de producción y productividad de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), enfatiza en tres aspectos indispensables para lograrlo: mayor inversión pública para estimular el manejo adecuado del bosque, alinear las inversiones de todas las dependencias de manera que no se contrapongan y generar un agente institucional local que haga posible esa conciliación.

Es el Programa Especial de Cuencas Costeras de Jalisco, que además de canalizar a la zona arriba de 300 millones de pesos de la Conafor, la mitad de estos, de fondos especiales creados ex profeso para atender la región, ha trabajado con la ahora Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet) por detonar juntas intermunicipales que ya están constituidas, con base en el modelo original de la que existe desde hace diez años en el río Ayuquila.

Así, se han generado las juntas intermunicipales de la Costa Norte, de la Costa Sur, del río Coahuayana y de la parte alta del río Ayuquila; estos espacios son conformados por los presidentes municipales, pero participan los tres niveles de gobierno. Desde él, se tomarán todas las decisiones de aplicación presupuestal con criterios ecológicos. Se reconoce que los dos ecosistemas más alterados son la selva seca y los encinares, poco presentes en las políticas de protección nacional.

De este modo, se busca algo nunca antes logrado: que una inversión para pastizales ganaderos sólo se apruebe si no se tala selva, y se garantiza que la cantidad de ganado no sobrepase la capacidad del agostadero.

“El problema de la deforestación no es un problema forestal, es un problema de desarrollo territorial que implica un enfoque diferente del desarrollo rural […] lo que se busca es que este problema complejo se atienda de la manera adecuada, con institucionalidad fuerte, manejo de territorio, y fortalecer además a las propias comunidades […] esto es de largo plazo, pero estamos poniendo las bases”, añade el funcionario.

DESTRUCCIÓN Y SALUD
Don José Serna aprendió a leer a los 20 años en la sierra del sur de Jalisco, donde nació. Le daba queso como pago a un maestro rural porque nadie se había ocupado de su formación y siempre fue un hombre inquieto.

A su madre no se le hizo verlo casado; se casó “ya de viejo, pero se me murió la mujer ya, tras ocho años, y no me volví a casar”, señala lacónico.

No ha tenido trato regular con todos sus hijos —ni siquiera aventura un número— pero “a dos los crié yo, aquí”, y con 102 años, es lógico tener nietos, bisnietos y tataranietos. La vivienda es como otras de esta localidad: limpia, blanca y sin adornos. Más bien fea. Los ojos azules aún brillan; la piel parece de un hombre con 30 años menos; la dentadura es la original. Todavía sale a pescar a los esteros. Sólo le queda un hermano, de 77, que vive en Guadalajara, y “viene o voy a visitarlo”, repone.

— ¿Cómo fue que no se echó a perder?

— Pues yo tuve varios vicios, pero ninguno que se me arraigara; a mí siempre me gustaba ser constante en el trabajo.

A 68 años de haber llegado a la costa, las fuerzas de la destrucción avanzan. “Todos hemos tenido al culpa de eso; por otra parte, la gente ha aumentado y consume más, y no hay llenadera”, dice pensativo.

No ha tenido una enfermedad seria en su vida, salvo la mordida del cocodrilo que cazó hace 40 años, pero le pagaron 60 pesos por la piel y eso hizo olvidar el dolor.

— ¿Cómo se puede llegar a vivir 102 años?

— Me dicen que el trabajo ayuda mucho… la verdad, nunca hice caso de lo que me decían que debía hacer o no hacer para vivir más…

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Otras selvas de Jalisco

Las regiones Valles y Centro de Jalisco cuentan con barrancas profundas del sistema hidrológico del río Santiago que conserva selvas secas. No obstante, como se aprecia en el gráfico anexo del Instituto de Información Territorial del estado, la destrucción de esos ecosistemas ha sido acelerada, y se calcula que 4% de ellas desaparecieron entre 1982 y 2007

En el caso de las selvas de las regiones Sur y Sureste, el deterioro en esos años fue más amplio y alcanzó 9 por ciento de la superficie que había en 1982

El término deforestación no coincide con cambio de uso de suelo salvo que la transformación sea permanente. Tampoco analiza el problema de la degradación de los bosques, tan grave como la deforestación misma

viernes, 30 de agosto de 2013

Trópico: economía contra naturaleza




                                                                                                     HISTORIA ECOLÓGICA DE LA SELVA DE JALISCO / 3
Además de un descenso de dos tercios en los apoyos de la Conafor entre 2009 y 2013 en los municipios costeros, la selva seca no es considerada un ecosistema prioritario por las políticas ecológicas gubernamentales. Arriba, el estero La Manzanilla; abajo, un potrero de la selva en la región de Cabo Corrientes

Agustín del Castillo / Costa de Jalisco. MILENIO JALISCO

El gobierno federal y los gobiernos locales tienen claridad sobre el problema de destrucción ambiental que vive de forma acusada la selva de Jalisco, pero este año 2013, los subsidios para mantenimiento de la cobertura forestal están a la baja, con una reducción económica de casi 62 por ciento en relación con los otorgados en 2009, lo cual preocupa a ejidatarios, comuneros y pequeños propietarios.

“Nos dicen que hay que cuidar el bosque, pero este año apenas entraron unos cuantos predios al Programa de Servicios Ambientales y a otros apoyos de ProÁrbol, pero a la mayoría o nos rechazaron o nos descalificaron por falta de presupuesto”, señala un productor de Cabo Corrientes, en la Costa Norte del estado.

La estadística no miente: en 2009, el programa de servicios ambientales (PSA) de la Comisión Nacional Forestal aportó 64.7 millones de pesos a estas regiones; todavía en 2012 lograba acomodar 51.9 millones, pero en 2013 sólo se han comprometido 22 millones 451 mil pesos, según información de la dependencia.

Se debe precisar que son apoyos en 47 municipios que corresponderán al naciente Programa Especial de Cuencas Costeras, donde están las selvas del litoral, y además, de la Sierra de Amula y de las regiones Sur y Sureste, y se incluye bosque templado de las partes altas de la Sierra Madre del Sur y del Eje Neovolcánico.

La selva costera propiamente dicha se ubica en las regiones Costa Norte (Puerto Vallarta), Costa Sur (Autlán) y Sierra Occidental (Mascota), y abarca partes de 13 municipios.

El organismo federal publica los listados de los beneficiados con subsidio y de los “no asignados”. Una parte se decide entre el gobierno del estado y la gerencia estatal de la Conafor: programas de manejo forestal, plantaciones forestales, caminos, auditorías técnicas, tecnificación, entre estos. Los datos de asignaciones de 2013 revelan que se aprobaron 225 apoyos, 52 en los 13 municipios referidos, y no se aprobaron 314 solicitudes, 79 en las mismas demarcaciones, fundamentalmente por falta de dinero.

En el caso de los que califica de forma directa la Conafor a nivel central, apenas hubo siete solicitudes aprobadas de 17 correspondientes a Jalisco, mientras de 201 “sin recursos asignados” para toda la entidad, 127 eran de la zona (toda la información disponible en www.conafor.gob.mx).

Por si fuera poco, la selva seca no está debidamente reconocida como prioritaria por parte de la Conafor, lo que hace que muchos productores ni siquiera participen en las convocatorias.

Estos factores pesan en las decisiones del dueño de conservar su bosque o de transformarlo a actividades económicas más rentables y de más corto plazo: con cultivos intensivos o con ganado, la ganancia será inmediata. La economía de ese sector es de diez a 12 veces más grande que la forestal.

El desastre de este cálculo ha sido evidente: “La transformación a pastizales es el principal proceso de cambio de todos los tipos de vegetación. Los efectos del ganado son enormes si consideramos que sólo 16 por ciento del territorio mexicano son pastizales y que aproximadamente el 40 por ciento de la superficie ganadera se presenta en ambientes naturales, en donde muchas de las especies silvestres conforman su dieta. Las alteraciones producto del ganado perturban a su vez el ciclo hidrológico, el suelo y la vegetación que a su vez desembocan en erosión, pérdida de diversidad e incendios (figura 2.3). Asimismo, el ganado desplaza de manera indirecta a los hábitats naturales mediante el reemplazo de estos a monocultivos” (Geo México, Perspectivas del medio ambiente en México, INE 2004).

En la selva de Jalisco, la ganaderización es el factor número uno en deforestación y cambio de uso de suelo.

DE FORAJIDOS A INVERSIONISTAS
“Un litoral demasiado grande para tan pocos forajidos”, señalaba Juan Rulfo, el célebre autor de Pedro Páramo, al referirse a la canónica novela de su colega, el también ex gobernador Agustín Yáñez, La tierra pródiga, en un texto publicado en la Revista Mexicana de la Cultura, suplemento de El Nacional, el 8 de noviembre de 1964.

“Aunque Yáñez circunscribe el problema de esta región, ‘pasto de toros bravos’, a su última etapa, la cosa viene desde antiguo. Y para no ir tan lejos: conquista, sometimiento, nueva conquista y exterminio de todos los pueblos aborígenes de las provincias de Melahuacán y Expuchimilco —solamente la primera tenía más de 200 mil habitantes, y hoy no llega a 500—. En el Valle de Sátira, también superpoblado, sólo queda el pueblo de Tomatlán. En El Amborín está la Villa de Purificación, con dos mil habitantes y la ranchería de Jocotlán, la cual debió ser importante, pues en 1914 los de este lugar saquearon y arrasaron la Purificación, lo que motivó que pocos días después Jocotlán desapareciera del mapa”.

Así, en ese 1964, “en Chamela habrá quizás unos tres habitantes; otros más en Tenacatita —aunque los cerros de sus alrededores están plagados de muertos—; La Huerta, ya en el Valle de Expuchimilco —La tierra pródiga de Yáñez—, fue arrasada por las tropas de los generales Agustín Olachea y Ochoa Urtiz en 1919. En Casimiro Castillo [La Resolana] hubo hace apenas 14 años un enfrentamiento entre tropas federales contra los caciques Lozano, herederos a su vez del enorme cacicazgo de los extranjeros Elórtiguie. Otro extranjero fue propietario del Alcíhuatl desde 1775, se apellidaba Romero y baste decir que registró como realenga toda la tierra, desde Llano Grande hasta Mixmaloya [sic], misma que legó a su hijo Liberato”.

El recuento rulfiano no se agota: “Cacaluta era otro cacicazgo sin límites, propiedad de un tal Torralba. San Miguel, la vieja capital de la provincia de Melahuacán, fue arrasada en 1858, en unión de Cuitzmalal y otros pueblos. Y todavía en 1928 el general Charis hizo estropicio en toda la región, desde la Purificación hasta Tomatlán. Hubo pues en la tierra pródiga muy pocos habitantes —desde hace cuatro siglos—, pero sí muchos caciques y hasta filibusteros, como Bernard Johnson”.

Así, “no es extraño pues que fuera tierra de contienda, de forajidos y asesinos labiosos e ignorantes […] Tal vez en 1866 se hubieran resuelto los problemas de la Costa, de haber sido aceptado el ‘Pacto de Zacate Grullo’, único decreto que expidió el gobernador Anacleto Herrera y Cairo. Ese pacto —que como su nombre lo indica, o más bien su apellido, se formuló en lo que actualmente es El Grullo—, ordenaba arrasar los pueblos desde allí hasta el suroeste, talar los árboles, prenderle fuego a las selvas y liberar, de una vez por todas, aquella región infestada de bandoleros, caciques y criminales. Ley que se consideró entonces inadecuada y acabó en el olvido”, añade Rulfo con malicia.

A esos señores feudales se enfrenta el gobernador Yáñez, lo mismo que sus antecesores y sucesores.

La memoria está viva hoy con el caso de Rodolfo Paz Vizcaíno, amo de Tenacatita y El Tecuán, señor de horca y cuchillo que asesinaba a los trabajadores que se le rebelaban y les esquilmaba sus salarios, hasta que lo descubrió el general Marcelino García Barragán —gobernador de 1943 a 1947—, a quien le debió entregar la playa de El Tecuán para no ir a la cárcel y se vio obligado a “humanizar” su trato, según testimonio que dio en 2005 Concepción Rodríguez Palomera, habitante de San Mateo, en La Huerta, y pariente de otro cacique temible: Longinos Vázquez, el talamontes que donde se paraba, como decían del caballo de Atila, “no volvía a crecer una brizna de hierba” (de nuevo Yáñez).

Luego llegaron los millonarios extranjeros, los nuevos conquistadores de un mundo ya poblado de ejidos con campesinos nacidos en el altiplano, que apenas comenzaban a conocer la ecología de la selva. El italiano Gian Franco Brigione le dio dos millones de dólares al español Luis de Rivera para que comprara Careyes en 1968. Allí comenzó la nueva invasión.

La Pecas, la famosa hembra jaguar de la localidad de Bioto, en Cabo Corrientes, ruge molesta ante el acoso de visitantes

LAS OTRAS SELVAS
Nacido en una región templada, El Durazno de la Sierra del Halo, don José Serna recorrió en sus primeros 30 años las barrancas profundas del río Coahuayana y sus afluentes, al sur de Jalisco. Allí se topó por primera vez con la selva tropical seca, protegida por los abismos que bajan desde los volcanes, y que se abren paso hasta la Tierra Caliente Michoacana y las costas de Colima, y que pese a la orografía que la protege, ha sido también devastada.

Su tránsito era constante, pues trabaja en Uruapan, donde le mete un balazo a un lugareño que intentó penetrar al rancho que cuidaba, y padece su acoso, pues el rufián no muere. “Ya no me sentí a gusto; en cualquier momento podía pasar algo conmigo”, explica. Eso lo hizo migrar a Lombardía, donde comenzó su adaptación a los climas tórridos.

Tras su migración definitiva a la costa, a los 34 años de edad, don José regresará esporádicamente a la sierra a visitar a sus padres y sus hermanos, pero la nostalgia jamás fue suficiente para abandonar su nuevo mundo.


miércoles, 28 de agosto de 2013

Caminos de extinción en las tierras del jaguar



                                                                                                        HISTORIA ECOLÓGICA DE LA SELVA DE JALISCO / 2
Las especies de los ecosistemas selváticos padecen la destrucción de la frontera forestal, sobre todo en la costa; una de cada cuatro especies viven riesgos. El jaguar es un emblema de ese conflicto. Arriba, La Pecas de El Tuito, nacida en 2003; abajo, su cuidador y huésped

Agustín del Castillo / Costa de Jalisco. MILENIO JALISCO

La Pecas ¿por dónde se salió? “Por la puerta, como el Chapo [Guzmán]”, responde con una sonrisa franca, aliviada, el comunero Enerio Castillón Rodríguez, y todos sueltan la carcajada.

Será la desproporcionada comparación entre una fiera silvestre en riesgo de extinguirse y el poderoso capo que —parafraseando a Mark Twain— “corrompió a una ciudad”; pero en su momento, no fue tan divertido que una hembra jaguar de 40 kilogramos y más de ocho años de edad escapara de su cómodo cautiverio para explorar una libertad nunca vivida en las selvas que la vieron nacer en 2003.

La escapada fue el 25 de noviembre de 2011. “Dejé abierto; ese día se vinieron a verificar el último apoyo que nos dio Semarnat [Secretaría de Medio Ambiente] y nos metimos a tomar fotos; cuando salí la Pecas ya no estaba, y que me dice mi esposa…”

— ¿Qué hizo la Pecas?

— Se empezó a despabilar y a mirar; con una varilla de dos metros mi esposa le pegaba para que se regresara y se volviera a meter, pero no hizo caso. Llegamos mi hijo y yo, y fuimos a seguirla por la vereda, la rodee, la estuvimos midiendo; fueron como 20 minutos de angustia, y la logramos regresar […] los nervios me atacaron después; pensé: y si hubiera atacado a mi esposa, o si nos hubiera atacado a todos…

Es el albergue que este ejemplar de Panthera onca tiene en el corazón de Bioto, en la comunidad indígena de Santa Cruz del Tuito, en la Costa Norte de Jalisco. Un animal con historia propia: rescatado de cazadores furtivos que mataron a su madre, y de compradores ilegales, generó un proyecto de conservación que ha sido apoyado a medias por el gobierno federal. Pero los comuneros y sus patrocinadores se aferran, aunque se deba comprar bovinos de desecho para dar 16 kilogramos de carne dos veces por semana a la Pecas y su consorte Lucky, un macho de dos años aportado por la Semarnat, con el que se espera reproducir la especie.

Este rincón es uno de los lugares donde el bosque tropical todavía domina imponente, entre los esplendores verdes del verano. El camino regala avistamientos: una magnífica boa constrictor de piel parda y moteada, una gran tarántula pardinegra, chachalacas azules y loros verdiamarillos que deambulan entre las copas tupidas de zalates, rosamoradas, habillos y tescalamas. Es uno de los últimos refugios del jaguar, el gran felino neotropical, amenazado con desaparecer, como tantas especies de estos ecosistemas que en Jalisco se destruyen a gran velocidad.

El monitoreo del gran gato que financió el gobierno de Jalisco entre 2009 y 2011 arroja una densidad de 2.6 a 5.5 jaguares por cada cien kilómetros cuadrados del territorio de la entidad: un centenar a lo sumo. Las panteras se concentran en la costa, y sus santuarios principales son las reservas protegidas de Manantlán, los volcanes de Colima, Chamela-Cuixmala, los territorios forestales de Tomatlán-Talpa y las selvas del Tuito.

“Por desgracia no existe un arraigo cultural por continuar con los usos y costumbres en el aspecto religioso o social del jaguar, y solamente son las personas de mayor edad las que se interesan. La modernidad es desapego a la naturaleza, así como el cambio de las costumbres”, dijo entonces el responsable del trabajo, Rodrigo Núñez Pérez.



Las noticias de ataques de “tigre” a ganado —causa o pretexto fundamental para cazarlo—, no cesan. Un felino ha andado matando bovinos en la zona de Los Plátanos; otro mató una vaquilla y dañó a un becerro en las mismas tierras de Enerio, le reportan a Gonzalo Curiel, el gestor del albergue en Bioto. Muertes recientes de tecuani (“fiera”, en náhuatl) se han dado, por accidente carretero. Una a la bajada a Vallarta cerca del crucero del ejido Provincia, en octubre de 2011. Otra en abril de este año, rumbo a Tomatlán, frente a los predios de Don Rosalío, un comunero.

Se trataba de ejemplares juveniles, posiblemente expulsados y en busca de territorios. Las carreteras, las armas de los ganaderos y de los cazadores deportivos, la fragmentación de los hábitats, son las amenazas para este imponente depredador que encabeza una pirámide trófica cada día más quebrantada: 40 por ciento de las 1,200 especies de flora documentadas, y al menos 144 de 422 de vertebrados existentes, entre los que destacan el ocelote, el tigrillo, el cocodrilo y las tortugas marinas, están sometidos a riesgos para su preservación a largo plazo.



EL ENGAÑO DE PERICO
Perico se llamaba el barco al que subió don José Serna Pulido una noche tormentosa de otoño de 1945 en Manzanillo, hacia Puerto Las Peñas (hoy Puerto Vallarta). Era una embarcación mediana cargada de mozos, cocineras e instrumentos para aserradero.

“Salimos a las 12 de la noche, pero había un tiempo muy malo; había marejadas tan fuertes que el barco se quedaba como en el vacío al brincar a la otra ola; duramos tres días y tres noches para llegar”, recuerda el centenario montaraz devenido a costeño, a fuerza de tiempo.

— Usted no conocía el mar ¿y estuvo a punto de hundirse?

— Sí, ni siquiera sé nadar, bonita cosa; todo mundo mareado, los mozos y las cocineras, hasta el patrón, y todo moviéndose; se paraba el barco y las mesas se iban para un lado, y luego se iban para el otro, o se clavaban; a mí de joven me gustaba mucho la charreada, jinetear, y entonces me encaramé de la caldera, y me agarré de la cadena como si fuera un toro, y me divertí jineteando, para que no me pegara el mareo…

El caos cesó. El nativo de El Durazno no reconoció lo que veía. “Me recosté cuando se calmó la tormenta, y luego gritaron: ¡ya está anclado!, y que me despierto, y dije, voy a ver ya el puerto de Peñas rodeado de cerros, pero nada, todo solo […] estábamos en Tehuamixtle, todo era un engaño…”.

Este fondeadero era sitio de embarque de maderas preciosas de Tomatlán, Talpa y Cabo Corrientes. El bajo nivel del mar hacía que los cargueros anclaran lejos y movieran los troncos y tablones flotando sobre la superficie del mar.

Los recién llegados se irritaron, pidieron liquidación y retorno; “para mi sorpresa, a mí no me la quisieron dar […] me pusieron a trabajar para abrir a pico y pala el camino, y como les gustó el modo, me aumentaban un peso diario para que no me fuera; y así nos la llevamos, venía el barco, quería irme y me retenían…”.

El camino era una línea paralela a la costa. Pasaba Ipala, otro embarcadero, y se llegaba al gran playón de Mismaloya. La obra la patrocinaba la señora Amparo Anaya, dueña del aserradero del Tule. En las huertas del playón lo contrataron de capataz, por diez pesos diarios. La Cruz de Loreto tenía tres fincas, “una de Pedro Ruiz; otra de Heriberto Michel…” —hace memoria—; para 1954, cuando pusieron el monumento funerario que le da nombre, eran ya 12. Allí pondría su residencia definitiva. “Era puro monte todo”.

Empeñoso, don José no cesa de trabajar. Participa en los años 60 en la apertura del canal para unir las aguas del estero El Ermitaño a la laguna de Agua Dulce; a fines de la década, caza un cocodrilo de tres metros que le deja una cicatriz permanente en la pierna, y deambula entre las tortugas marinas, que en las lunas llenas de cada otoño desovaban por miles, y parecía que jamás se iban a acabar. Y conoce al jaguar, una fiera peligrosa, pero en 70 años, jamás supo que atacara a un ser humano. “No atacaban personas, había mucho que comer […] yo creo que el animal teme más a las personas, que el humano al animal”.

SÁTIRA, TOMATLÁN, 1525
“El señor y cacique de aquel pueblo, salió con más de tres mil hombres muy galanes y con mucha plumería, con sus arcos y flechas, y en las manos unos dardos de Brasil muy agudos, tostados, que pasaran un arnés, y casi doscientos de ellos traían por divisas y capas cueros de tigres con las cabezas del tigre desolladas y moldadas, encajadas en las suyas, y sus brazos metidos en los brazos del cuero del tigre, con las manoplas colgando […] el cacique llevaba la misma divisa y un tigre pequeño, cachorrito […] para confirmación de paz, le presentaba aquel tigre manso y aquel estoque…”. Descubrimiento del valle de Sátira por Francisco Cortés de Buenaventura, en Crónica miscelánea de la santa provincia de Xalisco, Fray Antonio Tello.



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Claves

¿Selva o monte?

La selva seca o estacional es muy distinta de la selva húmeda. Tiene en promedio árboles de entre cinco y 15 metros de altura, y 95% de sus habitantes pierden las hojas en la larga estación seca. Los campesinos le llaman de forma despectiva, “monte”.

No obstante, es el ecosistema más rico en especies endémicas o exclusivas, fruto de una compleja adaptación y especialización a ambientes con alimento y agua escasa.

Los colonizadores de la selva de Jalisco, en promedio, apenas tres generaciones, desconocen el valor de muchas de sus especies, y apenas aprovechan 14% de las especies de “flora útil”, lo cual revela la escasa valoración que tiene para ellos el ecosistema.