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martes, 17 de febrero de 2015

Nueva ley de Agua privatizará el recurso y su uso, advierte consultor




Negocios multimillonarios detrás de los acueductos a León y Monterrey, desde Los Altos de Jalisco y la Huasteca, con la legislación que promueve el Ejecutivo, sin considerar derechos sociales y ambientales.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

La oleada de privatizaciones que abre en el sector agua la nueva ley que promueve el gobierno federal por medio de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) puede llevar a profundizar la crisis ambiental y social por el recurso, advierte el consultor Miguel Ángel Montoya, en un análisis entregado a MILENIO JALISCO.

Dos ejemplos claros: los acueductos a León por la empresa española Abengoa y a Monterrey por el grupo constructor HIGA. Este último se ha hecho famoso con el escándalo de la "casa blanca" y fincas otorgadas a altos funcionarios del gobierno federal, es principal beneficiario de uno de los contratos más cuantiosos para una de las obras de infraestructura más grandes que se hayan hecho en la historia del país: el acueducto que lleva agua del río Pánuco, que irriga la región Huasteca, por casi 400 kilómetros, hacia la zona metropolitana de Monterrey.

"Las empresas que conforman el Grupo HIGA participan con aproximadamente 53 por ciento del contrato para la construcción y operación del Acueducto Monterrey VI y este acueducto representa un hito en la historia de la administración de las aguas del país ya que por primera vez un grupo privado participará de manera directa en la operación del trasvase de aguas nacionales. Hasta ahora los grupos privados habían participado únicamente en la construcción de infraestructura destinada a realizar trasvases pero nunca en su operación", señala.

"A pesar de que el contrato para la construcción y operación del Acueducto Monterrey VI se ajusta a lo establecido por la Ley de Asociaciones Publico Privadas,  las disposiciones vigentes de la Ley de Aguas Nacionales  impiden la consolidación plena y expansión  del plan de negocios  del Acueducto Monterrey VI, esencialmente porque el consorcio operador no puede disponer de las aguas que trasvasa por lo que sus funciones se limitan en el marco de la Ley vigente  a fungir  como operario para suministrar agua al organismo Servicios de Agua y Drenaje de Monterey [...] vale recordar que especialistas académicos y organizaciones  ambientalistas han demostrado que  esta obra resulta innecesaria para cubrir la demanda futura de agua en esa ciudad", refiere el consultor en materia de Gestión Integral del Agua y miembro de la Asociación Nacional de Ingeniería Urbana (ANIU).

Sin embargo "el panorama de negocios  cambiará y se diversificará para Grupo HIGA a partir  de la nueva Ley General de Aguas.  En primer lugar porque el solo hecho de ser operario de trasvases lo induce u obliga -y en esta "obligación" radica una de las claves del futuro negocio- a convertirse en concesionario de las Aguas Nacionales -párrafos segundo y tercero del artículo 114- mismas  que podrá disponer hasta por un periodo de  35 años con derecho a prorroga por similar tiempo [artículos 90 y 91].

De tal modo, que "disponiendo entonces de un considerable volumen de las Aguas Nacionales y al contar -por ejemplo- con  títulos de concesión para uso industrial o para uso mixto Grupo HIGA podrá destinar el agua trasvasada a las empresas que realizaran procesos de fracturación hidráulica en el norte del país [las cuales bajo este proyecto de Ley podrán obtener permiso de la Conagua  'para infiltrar aguas residuales en cualquier terreno cuando puedan contaminar el suelo o los acuíferos', según el artículo 136 fracción III] o a su vez venderla a los organismos operadores de agua pudiendo cambiar las veces que quiera su título de concesión entre los usos industrial y público urbano bajo el fundamento de satisfacer la demanda para dar cumplimiento al  derecho humano al agua (párrafo tercero artículo 114) o también optar por venderle  a la propia Conagua el agua que previamente le concesionó pero con un sobreprecio amparado por los criterios de eficiencia y sostenibilidad financiera [artículo 242], precio que además podrá fijar a discreción por la favorable  posición monopólica en el que las disposiciones de la futura Ley General de Aguas colocará a los consorcios constructores-operadores de infraestructura de trasvases al convertirlos en concesionarios de las Aguas Nacionales [artículo 114]".

Así "se entiende el porqué no importa que la capacidad de suministro del Acueducto Monterrey VI exceda la demanda futura de agua de Monterrey [...] ya que HIGA como concesionario - y no Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey- podrá destinarla a cuanto uso le autorice la Conagua bajo un esquema absolutamente permisivo que incluso le permitirá solicitar y obtener diversas concesiones de una misma fuente de suministro [artículo 85 fracción V]"..

Esto explica la razón por la cual el Ejecutivo Federal "incorporó en forma muy discreta desde su primer borrador en febrero de 2014 la figura de 'trasvase directo ... cuando lo realizan los asignatarios o concesionarios o indirecto cuando lo realiza el Estado en beneficio de los propios asignatarios"  y luego fue modificando el concepto mismo de trasvase que paso de ser un 'uso de las aguas nacionales de una cuenca para ser utilizadas en una cuenca distinta' hasta la versión final en cuyo Artículo 111 dispone: 'trasvase es la explotación, uso o aprovechamiento de las aguas nacionales trasladadas de una cuenca para ser utilizadas en una cuenca distinta, que realiza la Federación o los concesionarios, mediante obras de infraestructura hidráulica, para concesionarlas o para explotarlas, usarlas o aprovecharlas en un lugar distinto a la cuenca de extracción".

De este modo, "se suprimen las figuras de 'asignación' y 'asignatario', que la ley actual emplea para dar un trato jurídico distinto a  quienes utilizan las Aguas Nacionales para el suministro público o para el consumo doméstico. Los consorcios operarios de trasvases a su vez serán  concesionarios de las Aguas Nacionales, quedarán libres de las restricciones y obligaciones que les impondría hoy la ley como asignatarios y "por el contrario, como concesionarios podrán gozar de una serie de beneficios como disponer de las aguas hasta por 70 años y poder registrar distintos usos para los volúmenes concesionados", además de que "ni siquiera será obligatorio ni necesario que de inicio registren parte de esas concesiones  como 'uso público'  o 'doméstico' pudiendo destinarlos a ese fin de manera posterior  evitando las restricciones para transferirlos o para cambiarlos  que implicaría el registro inicial bajo esa figura". Además, "bastará un simple permiso de Conagua para que las aguas trasvasadas y que después se destinen a procesos de fractura (Fracking)  puedan ser infiltradas en cualquier terreno bajo un  permiso de descarga".

Este modelo  de negocios "podrá replicarse a lo largo y ancho del país por este u otro grupo de empresas constructoras que ahora podrán participar como operadores de los trasvases", como pasa con el trasvase del río Verde de Los Altos de Jalisco a la ciudad de León. "De este modo, la futura viabilidad y sustentabilidad de las cuencas en México quedara supeditada a los  criterios de rentabilidad de operadores privados [...] estamos  ante la presencia de una forma más voraz y agresiva de privatización que  no solo incluye el servicio público de suministro de agua sino la propia administración de las Aguas Nacionales".

El experto remata: "los trasvases son un asunto que puede comprometer la seguridad hídrica de los habitantes de un país y son parte integral de las funciones de política pública de administración de las aguas por lo que las decisiones relativas a los mismos  deben quedar exclusivamente en manos del Estado bajo una legislación que restrinja y circunscriba su operación a situaciones específicas".

sábado, 14 de febrero de 2015

Iniciativa de ley de aguas “colapsará” regiones enteras


Consultor nacional alerta sobre las consecuencias de transformar el agua en negocio privado al margen del ciclo del agua y de las necesidades humanas y naturales.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

El proyecto de “Iniciativa de Ley General de Aguas” que ha preparado la Comisión Nacional del Agua (Conagua) “no generará las condiciones para la efectiva realización del derecho humano al acceso al agua y su saneamiento”; por el contario, “al implementarse como ley propiciará el acaparamiento y profundizará la inequidad existente entre los distintos usuarios del agua sin siquiera considerar el cuidado y la preservación de las condiciones de sustentabilidad”, advierte el consultor en materia de gestión integral del agua y miembro de la Asociación Nacional de Ingeniería Urbana (ANIU), Miguel Ángel Montoya.

En un análisis entregado a MILENIO JALISCO, el experto destaca que el proyecto, que se discutirá en las siguientes semanas en el Congreso de la Unión, “el Ejecutivo Federal propone transitar del actual modelo de sobrexplotación-contaminación a un modelo de expoliación del recurso, donde lo que importa es extraer agua a como dé lugar sin importar los costos económicos, sociales y ambientales, particularmente a través de megaproyectos para la construcción de infraestructura como lo es la  realización de trasvases”, lo cual hace parecer que la nueva legislación está dedicada de forma especial para los intereses de ciertas empresas constructoras, de las que cita a grupo HIGA, famoso por el escándalo de la “Casa Blanca” y que pretende construir el enorme acueducto río Pánuco-Monterrey, de más de 400 kilómetros.

“La reforma al artículo cuarto constitucional que mandata la expedición de una ley de carácter general para la gestión de las aguas del país no solo plasmó el derecho humano  al acceso al agua y su saneamiento sino que también estableció los principios y condiciones para la realización de este derecho, esto es, el  uso equitativo y sustentable de los recursos hídricos […] sin embargo, la propuesta del gobierno federal es justo lo contrario al texto constitucional. El caso de los trasvases no es un aspecto particular o aislado en la propuesta del gobierno federal, representa la esencia de su ‘nuevo’ modelo de gestión del agua donde los agentes privados podrán acaparar y administrar las aguas del país alterando además el ciclo hidrológico mismo que permite la generación natural de agua a través de las cuencas”, afirma el experto.

El trasvase del Pánuco es uno de los más grandes de la historia del país, pero otras regiones, como Los Altos de Jalisco, también afrontan ese tipo de proyectos: el trasvase río Verde-León, que amenaza la primera zona productora de alimentos de origen animal del país.

Se pregunta Montoya: “¿Qué hay de malo con los trasvases?”. Respuesta: “Son ecológica y financieramente insustentables”; por ejemplo, tienen enormes costos energéticos que se ilustran en los tres mil millones de pesos anuales que cuesta operar el sistema Cutzamala que abastece a la Ciudad de México; pero “el mayor de los costos es el ecológico, en primer lugar porque para generar tales cantidades de energía se requiere -paradójicamente- de enormes volúmenes de agua…”

En segundo lugar “porque los volúmenes de agua transferidos de una cuenca hacia otra no son excedentes -como comúnmente se nos hace creer- sino que son imprescindibles para reponer y reproducir el ciclo hidrológico y mantener la masa forestal que posibilita que parte de esa agua se infiltre al subsuelo. Lo más grave en el caso mexicano es que los trasvases ocurren trasladando volúmenes de agua que ni siquiera pueden ser considerados como excedentes como es el caso del Acueducto Independencia en Sonora. En pocas palabras, la disponibilidad artificial de agua con la que se beneficia a determinada cuenca en el corto plazo por medio de un trasvase opera a costa y  en detrimento de la disponibilidad futura de la cuenca donde se extrae”.

Esta es la pesadilla que parece asomar en la meseta alteña, donde la precariedad del acceso al recurso es normal históricamente, y se ha agravado en 20 años recientes.

Pero la propuesta del Ejecutivo, “lejos de acotar o restringir los trasvases, los fomenta y promueve al considerarlos de utilidad pública [artículo 8, IV] lo que además significa que este tipo de infraestructura se podrá imponer sobre la base de actos de expropiación. A pesar de ser un asunto que puede comprometer la seguridad hídrica de los habitantes o la soberanía del país, los trasvases quedarán a cargo en primer lugar de los agentes privados [Art. 111-I]”; los requisitos para autorizarlos “no quedan establecidos en la ley sino a criterio del Ejecutivo” [Art. 114].

viernes, 13 de febrero de 2015

La Conagua “destruye la soberanía alimentaria”, aseguran organizaciones




Anuncian ofensiva contra propuesta oficial de nueva ley del sector.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.  

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) atenta contra los intereses de los mexicanos al convertir el agua en un negocio privado y promover trasvases del recurso en perjuicio de zonas de alta producción alimentaria, como la meseta de Los Altos de Jalisco, que aporta 22 por ciento de la proteína animal del país o el valle del Yaqui en Sonora, productor de hasta un tercio de granos y legumbres del mercado nacional.

En cuestionamiento a por qué el derecho a la alimentación es vulnerado por el organismo federal, se realizó un foro en la ciudad alteña de San Juan de los Lagos, corazón de la resistencia contra el trasvase desde la presa El Zapotillo hacia la ciudad de León, en la cual se presentarán casos como el de la tribu Yaqui de Sonora, que se opone al acueducto Independencia;  de los pueblos de las laderas del volcán Popocatépetl, afectados por una gasera y una termoeléctrica que amenaza con secuestrar el agua de los deshielos de la que viven los productores agrícolas; y en general, se hará un pronunciamiento contra la nueva Ley de Aguas que promueve el gobierno federal.

 “La Conagua afecta la producción nacional de alimentos al construir la presa El Zapotillo en Jalisco y el Acueducto Independencia en Sonora. La campaña nacional Conagua negocia con el agua reúne a los productores en el foro ‘Sin Agua no hay Alimentos’ […] nos reconocemos en el propósito apremiante de que México retome una política hídrica que asegure conservar el agua como un bien común natural estratégico para la producción de alimentos, la protección de pueblos y comunidades indígenas, así como para el fortalecimiento  de la economía nacional”, señalaron los organizadores en una conferencia de prensa.

El proyecto del Acueducto Independencia “se propone trasvasar las aguas del río Yaqui a la ciudad de Hermosillo; con la construcción de la presa el Zapotillo, sobre el río Verde, y su acueducto para trasvasar el agua a la ciudad de León […] se le estaría ocasionando una herida grave a la producción nacional de alimentos, un golpe existencial a la tribu Yaqui y propiciarían la desaparición de pueblos culturalmente emblemáticos como Temacapulín, Acasico y Palmarejo”.

 Los asistentes, María González Valencia, del Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (Imdec); Juan Guillermo Márquez Gutiérrez, del Consejo Regional para el Desarrollo Sustentable (Conredes); Gabriel Espinoza, del Comité de Defensa de Temacapulín, Acasico y Palmarejo; así como Alberto Vizcarra, del Movimiento Ciudadano de Defensa del Agua de Sonora, entre otros, ponen en relieve que las políticas públicas en el tema privilegian a ciertos sectores de la economía.

“Se incurre en una falacia, como lo hace Conagua, cuando se dice que con estos proyectos se perjudica a pocos para beneficiar a muchos. La realidad es que se le ocasionarían daños estructurales a una economía nacional sumamente desmejorada”

Por eso, se combatirá en el ámbito legislativo, la iniciativa de ley oficial “que se propone profundizar la mercantilización y privatización del recurso para favorecer intereses financieros ajenos al bienestar del pueblo”.

México sustentable

El vocero del Comité Salvemos Temaca, Gabriel Espinoza Íñiguez, denunció ayer la actuación de la Fundación México Sustentable, una entidad de la sociedad civil que hace “trabajo sucio” a la Conagua para legitimar proyectos de infraestructura, y que ya puso su primer pie en Los Altos de Jalisco, en la comunidad de Acasico, que también sería desplazada con el proyecto de El Zapotillo.

“Esta fundación se valió de su trabajo con Conagua y con algunas autoridades eclesiásticas de San Juan de los Lagos, para convencer a la gente que no había otro camino mas que la reubicación, mas que ceder sus derechos y reubicarse […] esa fundación ha provocado conflictos gravísimos, de los que somos testigos nosotros, en la región de Los Altos y ya se han emitido oficios al Observatorio del Agua y lo seguimos denunciado; llegan con la nobleza de defender los derechos humanos, dicen que no están de acuerdo con el proyecto, pero que ya no hay vuelta de hoja”.

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Reacciones:

Arcediano no es necesario “más que para el negocio”

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Críticos de la política oficial del agua señalan que ni siquiera se han saldado los perjuicios causados seis años atrás con la megaobra.

Jalisco, y en particular el área metropolitana de Guadalajara, resuelven sus problemas presentes y futuros con el agua si se cancela el trasvase a la ciudad de León, Guanajuato, y lo que se ha edificado de la presa El Zapotillo se queda como un proyecto exclusivo de la entidad. Resucitar Arcediano es “sólo para hacer más negocio”, señaló el presidente del Consejo Regional para el Desarrollo Sustentable (Conredes), Juan Guillermo Márquez Gutiérrez.

“Se supone que era ya un tema superado, pero [la rehabilitación del proyecto por los diputados] es una muestra de que el motor que mueve esto es mercantilista, no tiene un propósito ecológico ni social, no tiene nada; es sólo cuadrar un esquema de negocio para los grandes inversionistas, para que aporten recursos o entren al negocio, y que controlen el agua […] sería más efectivo cancelar el trasvase, y no utilizar más agua del río santiago, pues no ha mejorado su calidad, y para qué empeñarse en una opción que es a todas luces dañina para los habitantes de la ciudad; utilizar el agua de una cuenca sumamente contaminada, teniendo la posibilidad de utilizar el río Verde que esta en mejores condiciones, es absurdo, pero para evitarlo se tiene que cancelar el trasvase a Guanajuato”, advirtió el también coordinador del Observatorio del Agua del estado.

Por su parte, la directora del Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (Imdec), María González Valencia, advirtió que ni siquiera se ha finiquitado el resarcimiento de daños del viejo proyecto cancelado en 2009.

“Nos parece sumamente reprobable, porque no se han reparado los daños que vivió la comunidad de Arcediano, concretamente Lupita Lara y su familia, así como todo el presupuesto publico que se gastó en un proyecto […] el río Santiago continua siendo un río tóxico, no hay un plan de saneamiento integral, y vuelve a ser absurdo que nuevamente quieran revivir un proyecto para dar de beber a la ciudad de Guadalajara; revivir la iniciativa nos parece un retroceso, que vulnera derechos”, dijo.

La “resurrección” del proyecto de Arcediano y las reformas a la Ley de Aguas del Estado de Jalisco y sus municipios entraña riesgos para los intereses de la población, que será presionada con herramientas legales más coercitivas para que pague tarifas por servicios que tienden a ser más caros, por el costo de las nuevas obras y por los intereses de rentabilidad privados que hay en su operación, advirtió por su parte Guadalupe Espinoza Sauceda, integrante del Colectivo de Abogados.

“Efectivamente hablan de hacer una presa de 350 millones de metros cúbicos porque qué sentido tendría hacer ese cambio si le presa hubiera sido cancelada; la diferencia es que el anterior decreto dice en el río Santiago y Verde y este dice nomás para río Santiago, lo que puede sugerir que moverán el sitio de la cortina para no tomar aguas del río Verde”, explicó.

 En ese sentido, los costos pagados para un proyecto previo que implicó estudios de ingeniería, mecánica de suelos, geología, compra de predios y desplazamiento de población podrían haber sido inútiles, al menos en parte.

martes, 16 de diciembre de 2014

Gobernador busca en ONU soluciones a El Zapotillo

Observatorio del Agua escuchará conclusiones, pero insiste en la necesidad de acatar sus propias recomendaciones sobre la crisis de agua alteña.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.

En busca de encontrar de nuevo una salida conciliada y acorde a los intereses de Jalisco al tema del trasvase de agua del río Verde hacia la ciudad de León, Guanajuato, ayer se reunió el gobernador del estado, Aristóteles Sandoval Díaz, con miembros del Observatorio Ciudadano del Agua de Jalisco, quienes han manifestado públicamente su oposición al proyecto por considerar que provocará un colapso ambiental y social en una zona de por sí estresada por la falta del recurso: Los Altos de Jalisco.

El mandatario les presentó a los vocales del cuerpo consultivo el informe preliminar de una “tercería” que ya realiza la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (Unops, por sus siglas en inglés), la cual ha recabado información tanto entre el sector oficial –que promueve el proyecto presa El Zapotillo y acueducto a León- como en la sociedad civil alteña, la academia y las organizaciones ecologistas locales y estatales, en una reunión al mediodía, en Casa Jalisco.

La meta es que esto derive en la realización de un balance hidrológico que sea la base de la toma de decisiones: si se demuestra lo que el observatorio apunta, de que no se trata de una cuenca excedentaria y se dañaría la economía de casi un millón de jaliscienses si se entregan 119 millones de metros cúbicos anuales a la urbe industrial de El Bajío, el mandatario deberá actuar en consecuencia. Al balance hídrico se deberán agregar componentes esenciales como la visión preventiva del cambio climático –la demarcación padecerá con especial fuerza ese fenómeno, de acuerdo a las previsiones científicas- y la necesidad de un ordenamiento territorial con base en la disposición y la preservación del agua.

La misión de Unops la encabeza Alejandro Rossi, asesor de medio ambiente en América Latina y el Caribe, como jefe de mi


Los integrantes de la misión han hablado con los actores del conflicto: Comisión Estatal del Agua (CEA), Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet),  Ayuntamiento de León, Guanajuato, y su organismo operador; presidentes municipales de Mexticacán, Yahualica, Valle de Guadalupe, Jalostotitlán, San Juan de los Lagos, Lagos de Moreno y Unión de San Antonio; el propio Observatorio Ciudadano para la gestión Integral del Agua de Jalisco y sus Municipios, así como cúpulas empresariales: industriales (CCIJ), comerciantes (Canaco) y patronales (Coparmex).

Juan Guillermo Márquez Gutiérrez, presidente del observatorio, puntualizó tres acuerdos: “primero, el gobernador dará respuesta a las recomendaciones, tomando en consideración que no son preguntas, sino acciones a emprender; segundo, que el gobernador defenderá los intereses de Jalisco, garantizando también el agua en el campo y no se permitirá que otro estado incremente sus reservas a costa del sector agropecuario nuestro, y tercero, que la participación de Unops será para contar con una tercera opinión en el tema del trasvase”.

De este modo, la instancia ciudadana “observará la actuación de este organismo y sus trabajos, quienes presentarán a inicios de enero una ruta crítica de los alcances de sus trabajos”, añadió.

sábado, 8 de noviembre de 2014

Acusan a la Conagua de hacer negocios



Buscan detener la “red de intereses” económicos que sustentan obras de infraestructura que dañan comunidades.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Bajo la certeza de que proyectos como la presa El Zapotillo y el acueducto Los Altos-León responde a una necesidad de negocios de corto plazo, y no a necesidades verdaderas de la población, y que además generarán graves desajustes ambientales y sociales, diversos colectivos del país han arrancado la campaña “¡Conagua negocia con el agua!”, en la que acusan al organismo federal de no responder a las verdaderas necesidades del país.

Socios en esta campaña que se realiza en todo el país son los colectivos en defensa de Temacapulín, poblado alteño que vive bajo la amenaza de ser inundado si se concluye la presa El Zapotillo, además de otros movimientos como el de la tribu Yaqui, que lucha contra el Acueducto Independencia en Sonora; el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua de los estados de Morelos, Puebla y Tlaxcala contra el Proyecto Integral Morelos, y San Salvador Atenco, en contra del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México en el lecho del antiguo lago de Texcoco.

Esas organizaciones “hacen un llamado a los pueblos y comunidades afectadas por la Comisión Nacional del Agua y las empresas españolas Abengoa y FCC –constructoras del acueducto a León y de la presa El Zapotillo, respectivamente- a sumarse a la campaña, que denuncia el mapa del negocio” del que señalan como responsable a la entidad federal en presunta complicidad con las filiales mexicanas de ambos corporativos. “Queremos denunciar los casos de violación de derechos humanos, complicidad en contaminación de ríos y lagos, imposición de presas, acueductos y proyectos de infraestructura, ocultamiento de información pública, y privatización del agua”, refieren. “Nos une la fuerza de nuestros pueblos en defensa  de nuestros  territorios, la cultura y la vida. Estamos convencidos de que solo articulados impediremos el despojo de nuestros territorios”.

La campaña incluirá diversas acciones a nivel nacional con representantes de las distintas luchas afectadas por las entidades referidas; “se realizarán jornadas informativas sobre el verdadero rostro de los proyectos […] así como acciones de movilización para denunciar la violación a los derechos de los pueblos y la criminalización y represión de la que son víctimas los y las integrantes de nuestros movimientos.  Impulsamos esta Campaña porque somos testigos de las prácticas violatorias a nuestros derechos impulsadas por la Conagua en alianza con la iniciativa privada, prácticas que se repiten a largo y ancho de nuestro país”.

El momento culminante será el próximo 24 de noviembre, día de la movilización en Guadalajara.

Cuestionana proceso en consejo

El consejo de cuenca del río Santiago tuvo un proceso reciente de renovación de representantes de los comités de usuarios; el proceso, al que se invita a la Conagua para dar fe, habría sido controlado por el propio organismo en aras de poner en los cargos a personalidades “a modo” de sus intereses, señalaron usuarios a este diario.

La importancia radica en que se trata del organismo de cuenca que tiene a su cargo las discusiones y aprobaciones de las políticas de distribución del agua, y en el caso de esta región hidrográfica resulta esencial, pues es la zona de diversos megaproyectos como la presa El Zapotillo, las hidroeléctricas de El Cajón y La Yesca, y futuros desarrollos ideados para abastecimiento y generación de energía. Se prevé que se impugnará el proceso.

martes, 28 de octubre de 2014

SCJN recibe recomendaciones del Observatorio del agua sobre El Zapotillo



El órgano ciudadano pide al máximo tribunal del país que tome en cuenta sus consideraciones para efecto de la resolución del expediente 545/2014, de un morador de Temaca contra la megapresa.

Agustín deL Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

El Observatorio del Agua entregó el pasado 24 de octubre, en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, los expedientes completos de sus recomendaciones emitidas desde el pasado mes de agosto, las cuales no han sido atendidas cabalmente por el gobierno de Jalisco, pese a ser de carácter vinculante. El grueso de los documentos establece críticas fuertes al megaproyecto de la presa el Zapotillo, y en especial, el trasvase a León, Guanajuato, y se aportan para que sean de utilidad en el juicio de los ministros, que se pronunciarán sobre el proyecto en el expediente 545/2014.

MILENIO JALISCO difundió el pasado 6 de octubre que el máximo órgano de justicia del país decidió atraer el pasado 29 de septiembre, el juicio de amparo 2246/2008 y la revisión 273/2012 interpuestos por Lauro Jáuregui Jáuregui, habitante de Temacapulín, en contra del proyecto de la presa El Zapotillo, que en una historia que cumplirá seis años, el juez de distrito quiso sobreseer en dos ocasiones, y en otras dos el Colegiado levantó esa sentencia, y pidió al máximo tribunal del país, que lo considerara como caso a atraer, cosa que los ministros aceptaron.

La petición del Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito, fue que no sólo la SCJN analice el interés jurídico del quejoso, sino los derechos de la sociedad involucrados en un proyecto que puede causar impactos ambientales regionales y efectos económicos de largo plazo sobre la meseta de Los Altos de Jalisco, en posible perjuicio de casi 800 mil habitantes. Y a fondo, pronunciarse sobre la viabilidad legal de la política hidráulica que sigue el gobierno mexicano a la luz de los convenios internacionales de los que México es firmante y tienen rango constitucional.

En una primera remesa (MILENIO JALISCO, 26 de agosto de 2014), el Observatorio Ciudadano para la Gestión Integral del Agua para el estado de Jalisco pidió al gobernador del estado, Aristóteles Sandoval Díaz no permitir trasvase de la cuenca del Río Verde a la ciudad de León, Guanajuato, debido al panorama de estrés hídrico que se viven en Los Altos de Jalisco y su agravamiento futuro en el contexto del cambio climático.


El presidente del observatorio, Juan Guillermo Márquez Gutiérrez aseguró que “no existen las condiciones hidrológicas actuales ni a futuro para que se haga un trasvase entre cuencas, pues de realizarse, se generarían impactos sociales, económicos, ambientales negativos de carácter irrecuperable […]  la región Altos de Jalisco en deficitaria entre la precipitación pluvial y la evaporación; presenta un clima seco la mayor parte del año, y de acuerdo a los indicadores de cambio climático se presenta un abatimiento de lluvias entre 50 y 180 milímetros (mm) por año, y además las previsiones de cambio climático revelan un aumento de temperatura de hasta cinco grados centígrados entre los años 2030, 2050 y 2080 además de una disminución de la humedad relativa de cinco por ciento”.

Las otras recomendaciones son relativas a la falta de información de la Conagua; a la necesidad de un ordenamiento hídrico en la cuenca del Río Verde, a una auditoría o análisis técnico de la manifestación de impacto ambiental de la presa El Zapotillo; al incremento de la posibilidad de participación de los observadores ciudadanos en las mesas de discusión de proyectos públicos ya la necesidad de realizar un ordenamiento hídrico en la cuenca de la presa de Hurtado o Valencia, donde hace un año ocurrió la muerte masiva de peces por contaminación orgánica.

La segunda remesa de observaciones fueron dadas a conocer el 7 de octubre pasado, cinco recomendaciones sociales nuevas de carácter general; cinco específicas, relativas a los efectos de la presa El Zapotillo sobre los habitantes que sufrirán el desalojo y la pérdida de su modo tradicional de vida, y cinco más relativas a los miles de productores que serían afectados con el trasvase del agua a través del acueducto El Zapotillo-León (edición del 8 de octubre de 2014).

Entre las recomendaciones sociales, piden “una atención integral [del caso] de inmediato y con la mayor prioridad para el gobierno de Jalisco, con pleno respeto a los derechos humanos y en el marco de las mejores prácticas nacionales e internacionales de resolución de conflictos y cultura de paz, incorporando para ello en lo que proceda la normatividad y protocolos nacionales, así como los internacionales aplicables”, lo que lleva a la exigencia de justicia ambiental, resarcimiento de daños, reconocimiento de omisiones legales y de la agenda del agua 2030; la falta de responsabilidad social de las empresas que ganaron la licitación; y la necesidad de una política pública que vea al agua como el eje del verdadero desarrollo, que es sostenible”.

Reiteran: cumplir con la resolución de la controversia constitucional 93/2012, que cancela el convenio 2007 sobre el megaproyecto, y que en tanto no se levanten las suspensiones judiciales, no se construya; que se acepte la recomendación 35/2009 de la Comisión Estatal de Derechos Humanos –rechazada en su momento por el hoy ex gobernador Emilio González Márquez-; que se revise de forma integral el proyecto y se informe de forma transparente y oportuna a la población.

Los documentos permitirán consolidar la información para que la SCJN determine el amparo de don Lauro, de hace seis años, que ya no alcanzó en modo alguno “justicia expedita”.

lunes, 6 de octubre de 2014

La SCJN atrae juicio contra El Zapotillo



La Corte aceptó abrir expediente para analizar un juicio contra la presa promovido por un morador de Temacapulín, dada “la gravedad” de lo que está en juego.

Agustín del Castillo / Guaalajara. MILENIO JALISCO. 

La Suprema Corte de Justicia de la Nación decidió, el pasado 29 de septiembre, abrir el expediente 545/2014 para analizar y determinar el juicio de amparo 2246/2008 y la revisión 273/2012 interpuestos por Lauro Jáuregui Jáuregui, habitante de Temacapulín, en contra del proyecto de la presa El Zapotillo, que en una historia que cumplirá seis años, el juez de distrito quiso sobreseer en dos ocasiones, en otras dos el Colegiado levantó esa sentencia, y pidió hace menos de un mes al máximo tribunal del país, que lo considerara como caso a atraer.

El caso es especial: la petición del Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito, es que no sólo la SCJN analice el interés jurídico del quejoso, sino los derechos de la sociedad involucrados en un proyecto que puede causar impactos ambientales regionales y efectos económicos de largo plazo sobre la meseta de Los Altos de Jalisco, en posible perjuicio de casi 800 mil habitantes. Y a fondo, pronunciarse sobre la viabilidad legal de la política hidráulica que sigue el gobierno mexicano a la luz de los convenios internacionales de los que México es firmante y tienen rango constitucional.

Así, en el expediente de revisión 273/2012, el tribunal señala que “bajo el parámetro preciso de la importancia y trascendencia de este asunto, procede realizar la solicitud de atracción”, en un asunto que “versa sobre la legalidad o no de una serie de actos relacionados todos, con la construcción de la presa de almacenamiento de agua denominada El Zapotillo”.

Por ello, tras revocar el sobreseimiento en que insistió el juez IV de Distrito de esta ciudad, solicitó “a la Honorable Suprema Corte de Justicia de la Nación tenga a bien, salvo mejor opinión, ejercer su facultad de atracción o en su caso reasuma competencia originaria, para conocer y resolver el recurso interpuesto por Lauro Jáuregui Jáuregui, así como los recursos adhesivos correlativos a éste, interpuestos por las autoridades responsables Comisión Estatal del Agua y el Director General de Impacto y Riesgo.

Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales”.

Los magistrados, por unanimidad, justifican: “reviste un interés superlativo reflejado en la gravedad del tema a analizar, pues para verificar la legalidad de la resolución recurrida, se tiene que ponderar todos los aspectos de los derechos de medio ambiente sano, los aspectos socio culturales descritos y la afectación de la obra en los distintos poblados, así como los alcances que pueda tener lo decidido previamente en la controversia constitucional aludida; temas que se estima, involucran la reforma Constitucional que ponderó la aplicación de los tratados internacionales en materia de derecho ambiental y, en otro aspecto, el que no pueda soslayarse que al resolver sobre los conceptos de violación se analizarían los alcances de lo resuelto en la señalada controversia constitucional que, se estima, es facultad exclusiva de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, pues la citada atribución no se ha delegado a los Tribunales Colegiados de Circuito a través de los supuestos de los acuerdos generales 5/2001 ni 5/2013 en vigor”.

Además, “es trascendente, por tratarse de un tema excepcional y novedoso, como lo es la legalidad de la construcción de una presa, bajo un entorno tan discutido y con tantas implicaciones sociales, ambientales y culturales, pues no existen tesis jurisprudenciales o aisladas al respecto, ni se advierte algún asunto de características similares que se haya resuelto por la SCJN”.

La materia del recurso, explica la referida resolución, “involucra el análisis de cuestiones de legalidad de permisología del proyecto, determinación de la legalidad del proyecto y su desarrollo, constitucionalidad de los acuerdos y convenios en las distintas esferas de gobierno, bajo el orden constitucional y ordinario que los rige, sino también, particularmente, aquellas normativas y acuerdos de los que México es parte y que atañen a las tendencias mundiales en la construcción de represas que marcan ciertos organismos como la Asociación Internacional para la Evaluación de Impacto.

(IAIA por sus siglas en inglés), la Asociación Internacional de Hidroelectricidad (IHA por sus siglas en inglés) o diferentes iniciativas promovidas por la ONU, para dilucidar si la Conagua debió considerar los principios de justicia socioambiental y metodologías participativas e incluyentes que reconozcan diferentes tipos de conocimientos y la importancia de representar diferentes puntos de vista sin importar el estatus económico y político de los mismos”.

Lo anterior, “puesto que el examen del recurso y, particularmente del amparo del que deriva y sus conceptos de violación, se hace necesario establecer, primero, si se realizó y, segundo, si se verificó acorde a derecho, una evaluación ambiental estratégica de las políticas y programas hídricos tanto de Jalisco como de Guanajuato, para entonces poder resolver directa o indirectamente sobre los derechos de tercera generación que se involucran en el problema jurídico planteado en el amparo promovido, aun cuando en él se plantee la transgresión a derechos fundamentales del quejoso, dada la interdependencia de los derechos humanos”.

A los magistrados les resulta claro “porque el conocimiento que tiene la Superioridad sobre el problema global descrito, se hace evidente en la descripción de antecedentes que previamente se detalló, puesto que al resolver la controversia constitucional descrita, abordó a cabalidad parte de la temática y, más importante aún, tiene en claro la importancia y trascendencia de este asunto que se relató en los párrafos precedentes; más aún, cuando para resolverlo se solicita por el quejoso se tenga en cuenta la ejecutoria de aquella, lo que involucra un ejercicio de interpretación que se estima, debiera también ser artículo de pronunciamiento por nuestro Máximo Tribunal”.

La petición ya ha sido atendida, y el pleno de la Corte ya ha admitido atraer el caso. El destino de este expediente judicial podría determinar el del megaproyecto que busca proveer de agua a León, Los Altos de Jalisco y Guadalajara.

jueves, 11 de septiembre de 2014

50% de plantas tratadoras de Chapala no funcionan




El lago tiene un problema complejo: 24 de 51 plantas que no operan, nueve por construir y otras fuentes de contaminación “difusa”, sobre todo de la agricultura y de tiraderos a cielo abierto.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

La gran extensión y capacidad de almacenamiento de agua del vaso que aloja a Chapala, así como el dinamismo de sus ríos contiguos, permite que sus problemas de contaminación se diluyan, literalmente, pues casi la mitad de sus 51 plantas de tratamiento de aguas residuales -24 instalaciones-, no son operadas en la actualidad, sea por problemas financieros o por la obsolescencia de su tecnología.

El lado amable es que por ser plantas pequeñas, representan sólo 241 de casi 1,300 litros por segundo de la capacidad instalada de tratamiento que existe entre la cuenca directa del lago, el alto río Santiago –entre Ocotlán e Ixtlahuacán, en el lindero oriente de la zona conurbada de Guadalajara- y el río Zula, principal afluente del lago después del río Lerma.

Pero se trata de un dato que puede ser engañoso: los 1,060 litros tratados –que han aminorado su carga contaminante, pero no la han desaparecido- contienen menos de la mitad de la contaminación urbana, mientras la mayor parte del daño son los 241 litros de agua no tratados.

Parece una broma con las cifras, pero la explicación no es tan compleja: un centro urbano típico produce una carga de contaminación biológica que calculada en el parámetro “demanda bioquímica de oxígeno” (DBO) ronda 300 miligramos por litros, que una vez tratados, se reducen a 60 miligramos por litro. Así, un litro de agua no tratada equivale a entre cinco y seis litros de agua tratada por carga de contaminantes.

Allí no terminan los problemas: además de restablecer la operación de esas plantas, están pendientes de construirse al menos nueve más, en poblados que actualmente arrojan su carga cruda a la cuenca. Más grave es todavía la llamada “contaminación difusa”, sobre todo de la agricultura y de tiraderos a cielo abierto, que representa carga orgánica y tóxica que no ha sido controlada. Jalisco posee la mayor parte del vaso, pero la cuenca del lado de Michoacán tiene mayor producción agrícola bruta, e importantes centros urbanos sin tratadoras de agua.

En resumen, con este cóctel de contaminantes, si Chapala fuera una cuenca endorreica (cerrada) como Cajititlán, ya habría destruido toda su diversidad biológica y padecido crisis de calidad de agua severas, pues no se debe olvidar que el mayor vaso lacustre del país es la principal fuente de abastecimiento de agua de la zona conurbada de Guadalajara.

La “ventaja” es el tamaño del lago y de su cuenca. Pero eso no elimina el mal, sólo lo diluye.

Datos

En la página web http://www.ceajalisco.gob.mx/plantas_tratamiento.html está contenido el padrón completo de las plantas de tratamiento del estado de Jalisco. Si se revisa municipio por municipio, se pueden separar los datos de trece demarcaciones que se extienden sobre la cuenca directa del lago de Chapala y las del alto Santiago –que nace en el lago- y del río Zula –que nace en la región Los Altos Sur y desemboca en Ocotlán-.

En orden alfabético: los municipios de Arandas, Atotonilco el Alto, La Barca, Chapala, Ixtlahuacán de los Membrillos, Jamay, Jesús María, Jocotepec, Ocotlán, Poncitlán, Tizapán el Alto, Tuxcueca y San Ignacio Cerro Gordo. Allí están dadas de alta 51 plantas de tratamiento, de las cuales operan 27 y sanean 1,058 litros por segundo, mientras 24 más, con capacidad de 241 lps no operan, sea por el usual problema financiero de los municipios, o porque ya son obsoletas y están en proceso de baja (lo cual, como es natural, no elimina el problema de que no se traten las aguas de los centros de población respectivos). El detalle de esas plantas está en el recuadro anexo.

El caso más grave en términos de la infraestructura existente es el municipio de Poncitlán, que posee seis plantas de tratamiento en la cabecera municipal, las localidades de Cuitzeo, Mezcala, San Jacinto, San Juan Tecomatlán y San Pedro Itzicán, pero ninguna funciona. Toda esa agua residual va directa al lago. Jocotepec no trata el agua en Potrerillos, San Pedro Tesistán y Los Trojes, y en contraste, las cuatro plantas del municipio de Chapala sí funcionan.

Buena parte de la explicación del éxito o fracaso deriva de la intervención de la propia Comisión Estatal del Agua (CEA), que opera de forma directa 19 plantas (16, si se hacen a un lado las de Juanacatlán y El Salto, ya en el área metropolitana de Guadalajara): doce en la cuenca directa y cuatro en municipios de la zona del río Santiago. Allí se sanean más de 700 litros por segundo. Si no se diera la intervención estatal, el sistema de saneamiento del lago ya habría colapsado.

Lo que falta

Desde hace cuatro años se identificó la necesidad de hacer nueve plantas de tratamiento más en la cuenca directa de Chapala: dos en Tizapán el Alto (Mismaloya y El Refugio); tres en Tuxcueca (Puerto Corona, El Tepehuaje y San Nicolás de Acuña), una en Jamay (San Agustín); dos en La Barca (San Pedro de Ruiz y La Providencia) y una en el municipio de Jocotepec (El Sauz). Es una carga orgánica de 5,710 habitantes que se va cruda a la misma cuenca.

“Pero no solo se construye lentamente y por debajo del crecimiento previsto de la demanda, también existe el problema de que las plantas construidas no entran en operación, tienen interrupciones frecuentes en su funcionamiento o dejan de operar […] ¿se ha optado por las mejores soluciones técnicas o han sido condicionadas por la carencia de recursos y el origen del financiamiento, más allá de lo que la eficiencia de operación recomienda?”, señala el investigador Francisco Peña, del Colegio de San Luis, en su un artículo titulado “El saneamiento de la cuenca Lerma-Chapala, ¿nudos tecnológicos o baches financieros?” (http://www.colsan.edu.mx/investigacion/aguaysociedad/archivos/lermachapala/ponencias/V%20SESION/nudostecnologicos.pdf).

Y está el enorme problema de la contaminación difusa. “La principal problemática identificada fue la mala calidad del agua debido a aguas negras, uso indiscriminado de agroquímicos, deforestación, basura, poca cultura ambiental y falta de ordenamiento […]”, señala la maestra Maribel Rivera Chávez, del Instituto Politécnico Nacional, en su tesis denominada “Gestión ambiental de la subcuenca del lago de Chapala sobre fuente de contaminación puntual y difusa”, publicada en 2013 (ver http://tesis.ipn.mx/bitstream/handle/123456789/12792/RIVERA%20CHAVEZ%20MARIBEL%20-%20B101494.pdf?sequence=1).


El trabajo identifica 300 puntos de contaminación del lado perteneciente al estado de Michoacán, lo cual no puede ser controlado por autoridades de Jalisco, pero repercute en la salud del lago.

“Existe una situación crítica en cuanto a la contaminación en la subcuenca […] derivando en una intensa dinámica de degradación ambiental así como diversos conflictos entre sectores y usuarios, sobre todo entre el espacio rural-urbano y entre el uso agrícola contra el turístico pesquero”, añade Rivera Chávez.

Claves

Plantas sin operar

- Arandas: Fraccionamiento Santa Bárbara, tres litros por segundo

- Atotonilco el Alto: El Nacimiento, tres litros por segundo

- La Barca: Zalamea, dos litros por segundo

- Ixtlahuacán de los Membrillos: Los Girasoles, Puerta del Sol, Rinconada La Loma, Residencial La Capilla, Los Olivos 1 y Los Olivos 2; 70 litros por segundo

- Jesús María: cabecera poniente y Ayo el Grande; 6 litros por segundo

- Jocotepec: Potrerillos San Pedro Tesistán, Las Trojes; 8 litros por segundo

- Ocotlán: Odis, Rincón de la Arboleda, Hacienda del Rincón y La Labor Vieja; 29 litros por segundo

- Poncitlán: cabecera municipal, Cuitzeo, Mezcala, San Jacinto, San Juan Tecomatlán y San Pedro Itzicán, 65 litros por segundo

- Caudal total máximo no tratado: 241 litros por segundo

FUENTE: Comisión Estatal del Agua (CEA)

Costos, el talón de Aquiles

Todas las plantas de tratamiento “son diseñadas para cumplir con la normatividad ambiental, si no lo hicieran así no sería aprobadas de principio. Todos los sistemas son eficientes, pero no todos son económicos, sobre todo en el gasto de operación. En esto estriba la diferencia”, advierte el investigador de la Universidad de Guadalajara, Luis Manuelo Martínez Rivera.  A propósito del debate que se realiza en El Grullo sobre la sustitución de un proyecto aprobado de humedales artificiales por una planta de biodiscos, que demanda más electricidad, apunta en un artículo entregado a este diario: “En el estado de Jalisco se han construido plantas de tratamiento con sistema de biodiscos pero solo una está en operación actualmente. Con este sistema se deberían tratar 125 litros por segundo, pero solo se trata 12 por ciento de las aguas, y además, se desconoce la eficiencia real de cómo opera esta planta en Ixtlahuacán de los Membrillos”.

Añade: “El tratamiento del agua es un servicio que el municipio está obligado a realizar de acuerdo con el  artículo 115 de la Constitución y por la cual se cobra a los usuarios del servicio”.


miércoles, 27 de agosto de 2014

En el Verde no hay agua y “se pondrá peor”, asegura Observatorio

Impedir el trasvase a la ciudad de León está justificado, aseguran los expertos; piden auditoría a la MIA de El Zapotillo, por sus deficiencias

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Más allá de la queja de que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) entregó de forma extemporánea información para analizar la situación del río Verde, la que obtuvo el Observatorio Ciudadano para la Gestión Integral del Agua para el Estado de Jalisco, aportada por científicos e instituciones de investigación, publicaciones del Diario Oficial de la Federación y datos publicados de las estaciones del Servicio Meteorológico Nacional, no ofrece un panorama alentador.

Por ello, se ha pedido no permitir el trasvase de agua a la cuenca del río Turbio, para la ciudad de León, y al mismo tiempo, analizar con precisión los impactos de la megapresa de El Zapotillo, cuya autorización de impacto ambiental no revisa efectos más allá de las propias cañadas del río que son actualmente represadas.

“Acorde a la información publicada por Conagua en el Diario Oficial de la Federación (DOF) con respecto a la disponibilidad del agua subterránea y superficial, se observa que existe una reducción en la disponibilidad de las aguas. En base a lo anterior se concluyó que la región Altos de Jalisco es deficitaria […] se encontró que con base en indicadores de cambio climático [Climdex] se presenta un abatimiento de precipitaciones entre 50 y 180 milímetros [mm] por año. Las proyecciones de cambio climático para los años 2030, 2050, y 2080 mediante el modelo PRECIS muestran aumento significativo de temperatura hasta de 5 grados centígrados. También se proyecta una disminución en la humedad relativa de 5 por ciento, disminución de la velocidad de precipitación, incremento de la temperatura del suelo, y disminución de la humedad relativa del suelo”, explica el documento de la recomendación.

En los informes publicados por la Conagua en el DOF del 29 de noviembre de 2010 y 20 de diciembre de 2013, “encontramos que entre los años 2002 y 2007 se redujo a una sexta parte la disponibilidad de aguas superficiales en el río Verde mientras que el agua subterránea se redujo en 78 por ciento entre 2009 y 2013. En razón de todo lo anterior se concluye que no existen las condiciones hidrológicas actuales, ni a futuro, para que se haga un trasvase entre cuencas. De realizarse lo anterior se generarían impactos sociales, económicos y ambientales negativos irrecuperables”, pondera.

Por otro lado, “debido a las carencias e irregularidades identificadas por el grupo técnico científico de este Observatorio en la Manifestación de Impacto Ambiental públicamente conocida del proyecto de la presa El Zapotillo, y en razón del desconocimiento puntual e incertidumbre  de los impactos negativos posibles que pueda ocasionar la obra, así como las acciones necesarias para su prevención y/o corrección, se recomienda solicitar […] que se realice una auditoría y/o análisis técnico al contenido de tal documento, así como su apego y cumplimiento de la normatividad ambiental vigente y aplicable, además del apego y cumplimiento de los instrumentos internacionales suscritos por nuestro país en la materia, a efecto de asegurar la viabilidad ambiental y jurídica del proyecto”.

Esta auditoría “deberá realizarse por una Institución de Educación Superior de  reconocida solvencia, con la participación de expertos en las materias comprendidas y la presencia de observadores internacionales, así como por lo menos un miembro  designado por el grupo técnico científico de este Observatorio”, añade.

La guerra civil por el agua: comenzaron hostilidades



Es un duelo hoy sólo verbal, pero se prevé que definirá aspectos centrales para el desarrollo futuro de Jalisco

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

LOS CRÍTICOS 
El Observatorio Ciudadano para la Gestión Integral del Agua para el Estado de Jalisco pidió al gobernador del estado, Aristóteles Sandoval Díaz, no permitir el trasvase de casi 120 millones de metros cúbicos (m3) anuales de la cuenca del río Verde a la del río Turbio, asiento de la ciudad de León, Guanajuato, con el proyecto de la presa El Zapotillo y un acueducto de 141.5 kilómetros de longitud.

Ello se debe al estrés hídrico que se vive en toda la meseta de Los Altos de Jalisco, que se tornará más crítico a futuro en el contexto del cambio climático, para el que apuntan aumentos de temperatura de 5 grados entre 2030 y 2080, sequías recurrentes como efecto, y que ya permite medir promedio de descensos en lluvias de 50 a 180 milímetros anuales, en las últimas dos décadas.

Lo que no pidió el observatorio –cuya votación fue unánime entre 17 consejeros- fue impedir que esa agua se utilice para las necesidades del área metropolitana de Guadalajara, que tiene reservados los mayores volúmenes de la cuenca: casi 303 millones de m3 anuales.

Tampoco solicitó expresamente no edificar la cortina de la presa El Zapotillo a 105 metros, pero al eliminarse la presión de los intereses de la ciudad de El Bajío, negociar 80 metros de altura se convertiría en una tarea más sencilla.

“No existen las condiciones hidrológicas actuales ni a futuro para que se haga un trasvase entre cuencas, pues de realizarse, se generarían impactos sociales, económicos, ambientales negativos de carácter irrecuperable”, señala la recomendación.

Aunque la Comisión Nacional del Agua (Conagua) no dio toda la información para realizar los análisis sobre el tema, se logró obtener por otras fuentes un grupo de indicadores suficientes para determinar que “la región Los Altos de Jalisco es deficitaria entre la precipitación pluvial y la evaporación [es decir, que llueve menos y se evapora más]; presenta un clima seco la mayor parte del año, y de acuerdo a los indicadores de cambio climático se presenta un abatimiento de lluvias entre 50 y 180 milímetros (mm) por año, y además las previsiones de cambio climático revelan un aumento de temperatura de hasta cinco grados centígrados entre los años 2030, 2050 y 2080 además de una disminución de la humedad relativa de cinco por ciento”.

Juan Guillermo Márquez Gutiérrez, alteño y presidente del nuevo organismo, acompañado por el representante de la UdeG, Antonio Gómez Reyna; el del Iteso, Mario López; el de la Fundación Cuenca Lerma Chapala, Manuel Villagómez; el del Parlamento de Colonias, Alejandro Cárdenas, y un consejero suplente, Enrique Carmona, del Consejo Técnico Ciudadano, entre otros, validaron el trabajo del cuerpo colegiado,  y denunciaron que la Conagua obstruyó el análisis porque no entregó de forma oportuna la información solicitada e incluso advirtió que algunas peticiones eran de “información reservada”.

Durante la conferencia de prensa, ayer por la mañana, se negaron a aceptar un paquete de discos que les llevó la dirección del organismo de cuenca Lerma-Santiago-Pacífico, por órdenes de su titular, en la persona de la jefe de proyecto de la planta potabilizadora El Zapotillo, Ruth Ángela Adame Villamil, y le pidieron que se entregara por las vías institucionales, a través de la Secretaría General de Gobierno de Jalisco.

Añadieron que el responsable regional de la Conagua, José Elías Chedid Abraham, tuvo espacio suficiente para argumentar, y que de la información solicitada sólo dio promesas.

La del trasvase fue una de las seis recomendaciones que el organismo entregó al Ejecutivo en relación con diversos problemas regionales sobre el recurso agua. Y será la prueba de fuego sobre la viabilidad de este instrumento de consulta ciudadana, hecho a propuesta del propio gobierno, y cuyas recomendaciones tienen efectos “vinculantes” en la acción del Ejecutivo estatal, si bien, no sobre la Conagua.

“Lo que pedimos es que nos rebatan la recomendación con datos técnicos ciertos y válidos científicamente, es el proceso que debe llevar la recomendación a partir de ahora”, subrayó Gómez Reyna. Por su parte, Mario López destacó la importancia de que no se trate de una imposición, pues hay un conflicto social que también demanda soluciones.

Las otras cinco recomendaciones son relativas de forma específica a la falta de información de la Conagua; a la necesidad de un ordenamiento hídrico en la cuenca del río Verde, a una auditoría o análisis técnico de la manifestación de impacto ambiental de la presa El Zapotillo, “que es sólo local pero provoca impactos regionales”; al incremento de la participación de los observadores ciudadanos en las mesas de discusión de proyectos públicos y a la necesidad de realizar un ordenamiento hídrico en la cuenca de la presa de Hurtado o Valencia, donde hace un año ocurrió la muerte masiva de peces por contaminación orgánica. La respuesta del gobernador no ha llegado.

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Claves

- Los actores que cuestionan las políticas oficiales mexicanas en materia de agua, y que han adquirido representación con el Observatorio Ciudadano del Agua, buscan aplicar la “gestión integral” del recurso desde la visión de la sustentabilidad

- Destacan académicos de universidades como la UdeG, el Iteso y la Univa; asociaciones civiles como Conredes, Fundación Cuenca Lerma Lago Chapala (Manuel Villagómez), Parlamento de Colonias (Alejandro Cárdenas); agrupaciones de productores primarios de la región de Los Altos, y otras agrupaciones ecologistas y científicas

- A nivel nacional e internacional, tienen el apoyo de personajes destacados de la ecología política
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LOS DEFENSORES

José Plascencia Casillas, miembro de la Asociación Mexicana de Ingenieros, se llevó ayer la declaración de la jornada, al asegurar que quienes están en contra de que se construya la presa El Zapotillo a 105 metros no quieren la prosperidad de esta entidad. “Yo sí me pondría del lado de Jalisco y es momento de decir quiénes son amigos de los jaliscienses y quiénes están en contra”.

El empresario dijo que los que se han opuesto al megaproyecto han dicho “mentiras” y han dividido a los ciudadanos, pero en su opinión, es claro que “esos actores políticos van en contra de Jalisco” porque los beneficios del embalse de más de 900 millones de metros cúbicos minimizan su impacto y ayudan a detonar desarrollo y calidad de vida entre millones de moradores de la región.

El marco fue una conferencia de prensa en la que la mayor parte de las cámaras empresariales de la ciudad decidieron respaldar el proyecto de la Conagua porque “Jalisco pierde inversiones, la ciudad se queda sin generación de empleos y dejamos que el agua se vaya al mar sin beneficiar a nadie”, destacó el anfitrión, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Vivienda (Canadevi), Carlos Guillermo Salcedo González. Al centro de la mesa, el invitado de honor era el director del organismo de cuenca Lerma Santiago Pacífico de la Conagua, José Elías Chedid Abraham, quien argumentó sobre “las verdades” de la presa y los “mitos”, como la falta de información oficial.

“Uno de los mitos es que la información no está disponible públicamente y les recuerdo que todo el Gobierno de la República está regulado por el IFAI (Instituto Federal de Acceso a la Información) y salvo información confidencial… toda la información relacionada con el Verde y El Zapotillo la he entregada por el IFAI”, dijo. El sitio web http://www.wmdsite.com.mx/zapotillo/ fue presentado como la opción para informarse de primera mano del proyecto, y de pasada, negar cualquier opacidad.

La sede fue un salón del Club de Industriales, y el funcionario correspondió a las amabilidades de los empresarios con argumentos de economía, a su juicio, contundentes: “Guadalajara necesita cada año 60 mil viviendas nuevas, y esto no es una oferta para ver quién compra, es fruto de una demanda por 60 mil familias que cada año vienen aquí a vivir”. Según sus datos, un millón y medio de tapatíos no tienen agua o la tienen de forma precaria, a través de “tandeos”. Por eso la nueva fuente del río Verde es indispensable, añadió.

El presidente de la Canadevi detalló el tamaño de la demanda: 50 mil de las 60 mil viviendas nuevas se deben hacer en la capital del estado. Sin embargo, al ser cuestionado por el desastroso crecimiento urbano de Guadalajara en las últimas dos décadas, en que la ciudad se dispersó al triple de su tamaño de 1990 con apenas 60 por ciento más población, y el dato oficial de unas 60 mil viviendas solas, negó una responsabilidad de los vivienderos, y adujo razones de crisis económica de los compradores como causa de tal abandono.

El presidente del Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco, Juan Alonso Niño Cota, explicó la necesidad de superar debates que no permiten el crecimiento del estado, aunque admitió que su propio sector está en deuda con la sociedad al tratar solo de forma parcial sus aguas residuales.

Para la Conagua, el único proyecto que le conviene a Jalisco es la presa a 105 metros, porque a 80 metros sólo garantiza agua para León y Los Altos, pues se fundamenta en un acuerdo firme que no se puede combatir legalmente. “El que echaron abajo [con la controversia constitucional y los juicios de amparo] fue el de 2007, que ayuda a regular el agua de Guadalajara”; dijo  que el agua en venta a través del acueducto que edifica la empresa española Abengoa será de 4 pesos por metro cúbico y que esto no es un precio oneroso; reiteró que de ningún modo se dañará el desarrollo económico y social de Los Altos de Jalisco.

Los empresarios descalificaron la oposición al proyecto: se trata de un afán de “politizar” que no ayuda a la causa del desarrollo, afirmaron.

“Es muy importante que este proyecto se realice y se defina con claridad la altura de la cortina de la presa para que llegue el agua que tanto necesita Guadalajara; es importante señalar los 105 metros de la presa, ya que es el agua que justamente necesitamos para aquietar el estrés que estamos sufriendo”, insistió el anfitrión.

Elías Chedid se dio tiempo de hablar del nuevo Observatorio del Agua, y dijo que en sus conversaciones con los consejeros, percibe que 70 por ciento de ellos están de acuerdo con los planteamientos de la Conagua, pero “entre quienes no están de acuerdo está su presidente”, refirió en crítica a la postura de Juan Guillermo Márquez Gutiérrez.

No reparó en que las seis recomendaciones de la institución fueron firmadas por la todos los integrantes que allí participan.

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Claves

- El sector oficial mexicano considera que la infraestructura sigue como la gran respuesta a los desafíos en materia hídrica. Es abanderado por la Conagua, formada por ingenieros notables cercanos al gobierno de Carlos Salinas de Gortari, en 1989

- En Jalisco, el personaje más importante es Enrique Dau Flores, político y empresario del sector; respaldado por una burocracia integrada a la Conagua regional y a la Comisión Estatal del Agua, que preside Felipe Tito Lugo Arias

- Los partidos políticos históricamente dominantes en el estado, el PAN y el PRI, respaldan las soluciones de infraestructura; destaca el ex gobernador, Alberto Cárdenas Jiménez

jueves, 14 de agosto de 2014

Temaca responde: “las 13 mentiras del proyecto El Zapotillo”


Los colectivos de defensa del poblado alteño rebaten las trece razones que dio a conocer un mes atrás el representante regional de la Conagua, José Elías Chedid.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Ante las trece “verdades” de José Elías Chedid Abraham, director del Organismo de Cuenca Lerma Santiago Pacífico de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), difundidas hace un mes, el colectivo de defensores de Temacapulín dio a conocer hoy su respuesta: en realidad son trece mentiras, el río Verde no tiene agua suficiente, el agua embalsada será para un negocio privado y se colapsará la economía y sociedad alteña.

En un extenso comunicado de prensa, el comité Salvemos Temaca y sus socios, el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (Imdec) y el Colectivo de Abogados, responden uno por uno el recuento optimista del funcionario federal.

De la “verdad uno”, la crítica: agua trasvasada es agua perdida para la sustentabilidad. El problema del lago de Chapala está en su propia cuenta y la solución está allí mismo. De la dos: la distribución de aguas del río Verde es con datos atrasados al menos 20 años. De la tres, relativa a la supuesta ventaja de la presa de 105 metros: no ganan ni Guanajuato, ni Jalisco ni Los Altos, se trata de un negocio privado. De la cuatro: es falso que haya agua suficiente en el Verde cuando hay vedas y cuando los usos están saturados para una de las cuencas más productivas del país. Contraverdad cinco:

“La cuenca del río Verde no cuenta con un balance hídrico actual y completo, ni con datos hidrométricos confiables, en el que se incluya la perspectiva del cambio climático”.

Contra verdad seis: “Considerar que el aprovechar la reserva de agua significa regular el caudal del río a través de una presa corresponde a un paradigma obsoleto que, además de generar costos exorbitantes para el bolsillo de la ciudadanía, no respeta el ciclo natural del agua ni a las especies que se desarrollan en la misma”.

Contraverdad siete: “Los diques para salvaguardar la comunidad de Temacapulín fueron propuestos por primera vez por la Conagua cuando ésta impulsó el proyecto presa El Zapotillo a 80 metros en el 2005”.

Entonces decían era posible, ¿qué cambió?

Contraverdad ocho, no hay reasentamientos ni movimientos de población que respeten derechos, sólo hay divisiones fomentadas en las comunidades, presiones y amenazas, y pagos a cuentagotas.

Contraverdad nueve. “Los promotores del acueducto no han presentado el proyecto que deje claro de qué forma se dispondría agua de la presa para las poblaciones de Los Altos y Guadalajara, ya que el proyecto actual sólo contempla el acueducto que iría de la presa a León, Guanajuato”, ¿cuál es, pues, el beneficio?, acotan.

Diez. “El agua que se pretende llegue del Zapotillo a la ciudad de León beneficiaría a las empresas y compañías nacionales y trasnacionales inversionistas del proyecto Puerto Seco o Guanajuato Puerto Interior  así como a las agroindustrias de los empresarios de la región”.

Contraverdad once. “La crisis hídrica de Chapala y los tandeos que está realizando el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) en la Zona Metropolitana de Guadalajara, son parte de una crisis inducida por funcionarios del agua estatales y federales para alamar a la sociedad tapatía buscando legitimar  la construcción  de la presa El Zapotillo, la presa El Purgatorio y de más presas en la cuenca media del río Verde”.

Doce. Dice Chedid que El Zapotillo es la opción, “¿Cuáles son las razones geológicas por las cuales se descartan la mayoría de las alternativas? ¿Ante quién se han presentado los estudios que avalan tal argumento?”.

Contraverdad trece. “Más de 40 académicos/as y especialistas técnicos en Ingeniería Ambiental, Hidrología, Geografía, Geología, Ecología, Políticas Públicas Ambientales, Ecología Política, Derecho Ambiental, Economía Ecológica y 15 organizaciones y  redes ambientales, elaboraron y firmaron un pronunciamiento en el que expresaron su profunda preocupación y extrañamiento sobre las inconsistencias técnicas que presenta el Dictamen realizado por el Comité Técnico de Operación de Obras Hidráulicas (CTOOH) de la Conagua, estudio en el que se basa la decisión del Gobierno Federal y de los  estados de Jalisco y Guanajuato, para elevar la cortina del proyecto Presa El Zapotillo a 105 metros de altura", concluyen.

lunes, 28 de julio de 2014

Colonias “autoabastecidas” no pagan por sus descargas



Son fraccionamientos y comunidades reconocidas por los ayuntamientos debido a que resolvían sus necesidades de abastecimiento, pero hoy utilizan gratuitamente la infraestructura.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Entre los problemas financieros más acuciantes del SIAPA se encuentra la falta de pago de más de 20 mil usuarios de una veintena de asentamientos humanos que aunque se autoabastecen de pozos concesionados por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), utilizan las redes de alcantarillado para desahogar sus aguas negras, y peor aún, son subsidiados en el saneamiento de esos vertidos, que ya se cobra a más de un millón de usuarios en la ciudad.

En conjunto, acumulan más de medio millón de metros cúbicos mensuales y están evadiendo pagar en dos conceptos: el uso de la red de alcantarillado que significaría cinco pesos por m3, y el de saneamiento, que es de 2.90 pesos, lo que ascendería a casi cuatro millones de pesos al mes que deja de recibir el organismo operador.

Es un problema que no se ha podido resolver. En parte deriva de la resistencia de los mismos colonos, que arguyen ser autosuficientes en el tema y contar con convenios de los ayuntamientos como prueba de que no cuestan sus servicios. Pero usan la red porque ninguno sanea sus aguas o las reutiliza, salvo casos marginales, y mucho menos recargan el acuífero del que provienen. A ello se suma que los propios municipios no son ni siquiera mediadores en la negociación con el SIAPA y no han establecido la necesidad de modificar el esquema jurídico. Finalmente, salvo tres casos, son colonias con alto nivel socioeconómico y poder de negociación política superior al promedio, lo que empantana más una salida.

“Con las colonias autoabastecidas existe un vacío legal, en el origen a lo mejor se debe a que el organismo operador negó la factibilidad de los servicios, o que carecíamos de la infraestructura y ellos lo resolvieron, pero esas colonias hoy sí se encuentran conectadas  a la red de drenaje y a los colectores que tiene el SIAPA y deberán de cubrir las cuotas correspondientes en los resolutivos del propio consejo tarifario; solamente tres, que son Colinas de San Javier, Las Fuentes y Santa Isabel, cubren el uso del drenaje y alcantarillado, pero no el tratamiento de las aguas, que son dos cosas diferentes, y ya estamos trabajando porque se normalicen todas”, apunta el presidente del consejo de Administración del organismo operador, Francisco Ayón López.

“En su momento el SIAPA determinó que no podía otorgar el servicio, entonces los desarrolladores compraron derechos a la Comisión Nacional del Agua [Conagua], perforaron pozos y el ayuntamiento les dio el permiso y los responsabiliza, les cobra, pero ya con el uso de nuestras redes es diferente, porque se sobrecargan y además se deben sanear las aguas”, secunda el director del organismo, Aristeo Mejía Durán.

Sin considerar el caso del fraccionamiento El Palomar, de Tlajomulco, que también descarga a la red de la ciudad, son 15,469 predios con 61,876 habitantes de comunidades de Guadalajara y Zapopan. Si se suma el gran asentamiento que colinda con Zapopan en las montañas de La Primavera, habrá que agregarle 4,464 predios más con un estimado de 18 mil habitantes más, para una gran cuenta de 20,024 usuarios que en los hechos están subsidiados (ver detalle en recuadro anexo).

El caso más antiguo es el de la colonia Chapalita, pero considerando lo que establece el sistema  de contribuciones legalmente vigente, el atraso en pagos toparía a cinco años. Si se calculara a rajatabla: 48 millones de pesos para este año por el tema de que ya se paga el saneamiento; en los cuatro anteriores, sin ese concepto, 120 millones de pesos más, en cifras redondas, para un total de 168 millones al cierre de este año, a precios actuales.

“Debemos buscar resolverlo ya, justamente porque se encarece el servicio con la entrada en operaciones de la planta de tratamiento de Aguaprieta y no podemos eximir cuentas porque entonces el resto de la ciudad los está subsidiando, lo que no es justo ni equitativo, y no ayuda a las finanzas del organismo que hemos buscado consolidar con los cambios que hemos hecho en los últimos años”, apunta Ayón López.

Si bien, ya hubo una inauguración formal, la pasada semana, de la saneadora ubicada en la barranca del río Santiago, su proceso está todavía en fase de estabilización, y se espera que a mediados de septiembre ya trate de forma adecuada los 5,500 a seis mil litros que le aporta la ciudad por segundo en estos momentos. Por ello, de los tres tipos de cuotas que cobran los concesionarios al Siapa, ya reciben aportaciones de tarifa uno y dos (t1 y t2). Para septiembre se pagará también la t3. El pago es de 98 centavos por m3. El SIAPA prevé pagar por mes 23 millones 361 mil pesos, más seis millones 196 mil mensuales que se pagan por el tratamiento en la planta de El Ahogado.

- Cuando se analice el tema de la incorporación de Tlajomulco, este problema se va a multiplicar, allí hay muchos pequeños sistemas…

- Sí, es que no hay un sistema integral, hay soluciones de colonias, pero no hay un sistema, y en cambio, [en Atemajac-Tesistán] sabes hacia dónde va a desembocar el agua, en un solo sistema mientras en Tlajomulco son como células aisladas, parches de colonias, y en el momento en que el SIAPA pueda generar una solución lo tendremos que hacer por zonas, ir generando de manera gradual la incorporación para mantener un sistema integral, y también revisar de dónde vas a traer el agua, para solucionar el conflicto, ahorita en la zona hay problemas de abasto y de calidad del agua, quizás lo podamos solucionar  con la planta de Toluquilla.

Colonias no incorporadas al SIAPA

Colonia Arcos Sur, nivel socioeconómico alto, con 263 predios, 1052 habitantes y un consumo mensual de 7,890 metros cúbicos de agua

Fraccionamiento Bugambilias, nivel socioeconómico muy alto, con 2,800 predios, 11,200 habitantes y 84 mil m3 mensuales

Colonia Chapalita, nivel socioeconómico alto, con 2,553 predios, 10, 212 habitantes y 76,500 m3 de consumo al mes

Fraccionamiento Ciudad del Sol, nivel socioeconómico muy alto, con 2,600 predios, 10,400 habitantes y 78 mil m3 de consumo mensual de agua

Fraccionamiento Colinas de San Javier, nivel socioeconómico muy alto, con 749 predios 2,996 habitantes  y 22,470 m3 de consumo mensual de agua

Colonia El Batán, nivel socioeconómico medio-bajo (popular), 341 predios con 1,600 habitantes y ocho mil m3 de consumo mensual de agua

Colonia Las Fuentes nivel socioeconómico alto y muy alto, 1,230 predios con 4,920 habitantes y 36,900 m3 de consumo mensual de agua

Colonia Lomas del Valle, nivel socioeconómico muy alto, con 335 predios, 1,340 habitantes y 10,050 m3 de consumo mensual de agua

Colonia Monraz, nivel socioeconómico alto, con 222 predios, 888 habitantes y un consumo mensual de 6.660 m3 de agua

Fraccionamiento San Wenceslao, nivel socioeconómico alto, 249 predios con 996 habitantes y 7,470 m3 mensuales de consumo de agua

Fraccionamiento Santa Isabel, nivel socioeconómico alto, con 180 predios, 720 habitantes y 5,400 m3 mensuales de consumo de agua

Fraccionamiento Vallarta Poniente, nivel socioeconómico alto, con 170 predios, 680 habitantes y 5,100 m3 mensuales de consumo de agua

Fraccionamiento Villa Universitaria, nivel socioeconómico alto y muy alto, con 368 predios, 1,472 habitantes y un consumo mensual de agua de 11,040 m3

Fraccionamiento El Palomar, nivel socioeconómico alto, 4,464 predios con 16,800 habitantes y 120 mil m3 de consumo mensual de agua

San Juan de Ocotan, nivel socioeconómico medio y bajo (popular), con 1,350 predios, 5,400 habitantes y un consumo mensual de agua de 40,500 m3

Colonia Monraz Terrazas, nivel socioeconómico alto, con 1,500 predios, 6 mil habitantes y 45 mil m3 de consumo de agua por mes

Fraccionamiento Arcos Vallarta, nivel socioeconómico medio y alto, con 300  predios, 1,200 habitantes y un consumo mensual de 9 mil m3

Fraccionamiento Colomos Patria, nivel socioeconómico medio y alto, con 200 predios, 800 habitantes y un consumo mensual de agua de 6 mil m3

Colonia Fábrica de Atemajac, nivel socioeconómico medio y bajo, con 150 predios, 600 habitantes y 4,500 m3 de consumo mensual de agua

FUENTE: SIAPA

jueves, 24 de julio de 2014

A 10 años de la firma que detuvo “la guerra del agua” regional


Acuerdo de Chapala, sin grandes logros ambientales. La temática ecológica, que debería sustentar el desarrollo de la estresada región de cinco estados, está rezagada, documenta investigación.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

A diez años del nuevo acuerdo de distribución de aguas superficiales de la cuenca Lerma Chapala, el resultado de la recuperación ambiental en la importante región hidrográfica es más bien precario, sostiene el investigador del Iteso, Rodrigo Flores Elizondo.

El académico ha dedicado al tema varios años. El fruto es el libro “Los afluentes y los ríos, la construcción social del medio ambiente en la cuenca Lerma-Chapala”, que acaba de sacar a la luz pública la universidad jesuita, donde se analiza la guerra del agua que pudo ser entre Jalisco y Guanajuato, los acuerdos que detuvieron el conflicto político y social, y sobre todo, cómo el tema ambiental –que el sentido común indicaría es básico para recuperar los servicios ambientales que permiten la agricultura, la industria y las ciudades- nunca fue primordial en las discusiones.

El citado acuerdo (abreviado a ADAS) “es un logro y puede ser la base para muchas cosas, pero también tiene carencias. Parecería demasiado querer evaluarlo en términos de sustentabilidad”, pero en el sector oficial “lo propusieron como caso de éxito en el VI Foro Mundial del Agua en 2006, si bien han aclarado [después] que lo que se tiene son las bases para una mejor gestión del líquido”, explica.

16 grandes compromisos se asumieron con ese ADAS firmado en Metepec por cinco gobernadores: sistema de información y contabilidad hidrológica, rehabilitación y modernización de distritos de riego, mejoramiento de zonas con pequeña irrigación, banco de agua, coordinación técnica del consejo de cuenca, inventario y diagnóstico de la infraestructura de captación, conducción, control y retorno de la cuenca.

Sigue: reglamento de la cuenca, marcar en campo nivel de conservación y operación de las presas, revisión de los valores fijados para la operación, propuesta de pago por servicios ambientales, restauración del cauce, revisión de las políticas de distribución, convenio de aguas subterráneas, indicadores de desempeño, monitoreo de la calidad del agua y plantas de tratamiento.

Revisados los logros contra lo que plantean agencias internacionales (Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo de la ONU), el reflejo es escaso, frágil. “Esta fragilidad se manifiesta en la gran capacidad de simulación que tienen las políticas públicas en nuestro país que, dándoles un formato adecuado, pueden hacer creer a las instituciones internacionales que se están haciendo cambios hacia la sustentabilidad, cuando los proyectos de los agentes en realidad siguen su curso apenas modificado”, opina.

De manera que ese instrumento fue útil para conciliar posturas encontradas, y si bien no dejó contento a nadie, detuvo la escalada del conflicto. El aspecto ambiental rescatado fue “por exclusión”: que el agua excedente, que todos se disputaban, se quedara en las presas y pudiera eventualmente ir hacia el lago. La agenda ambiental permanece como gran pendiente en la zona. El libro está disponible en la librería electrónica: http://www.publicaciones.iteso.mx/libro.php?id=239.

miércoles, 23 de julio de 2014

Peña Nieto inaugura la mayor planta de tratamiento del país



Entró oficialmente en operaciones la planta de Agua Prieta, que puede sanear hasta 6 mil 500 litros por segundo.

Agustín del Castillo /  Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

El presidente Enrique Peña Nieto inauguró esta tarde la que es por el momento la planta de tratamiento más grande de México, en el límite norte de la Zona Metropolitana de Guadalajara, donde se asoma el abismo de la barranca del río Santiago.

Con un tratamiento de aguas residuales municipales de hasta 6 mil 500 litros por segundo, el complejo de 13 hectáreas permite crecer el agua tratada en 57 por ciento para la capital del estado, lo que a nivel nacional genera 4 puntos porcentuales más de aguas tratadas, explicó el jefe del Ejecutivo Federal.

Será al menos hasta el año 2015 cuando esa instalación mantenga el primer lugar nacional dado que para entonces se prevé que entre en operaciones la planta de Atotonilco, que saneará la mayor parte de las aguas del Valle de México.

“De ese modo, estamos pasando de un saneamiento del 50 por ciento, a 54 por ciento, cuando tenemos una meta para todo el sexenio de 65 por ciento, lo cual indica que estamos dando especial prioridad al agua como recurso vital para los mexicanos”, subrayó, Peña Nieto.

Agua Prieta tiene como particularidad que genera su propia electricidad a través del biogás, lo que significa el ahorro de 12 millones de pesos mensuales y permite mantener el precio en 98 centavos por metro cúbico, uno de los más bajos que se pagan en el país, dijo por su parte el director de la Comisión Nacional del Agua, David Korenfeld Federman.

La obra costó 3 mil 258 millones de pesos y el 49 por ciento fue financiado por el Gobierno Federal vía Fondo de Infraestructura (CINFRA). Permanecen pendiente las obras de colectores en las cuencas del oriente de Guadalajara, las cuales no permiten llegar a la planta más de 2 mil litros de aguas por segundo.

El gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval Díaz, dijo que hay un compromiso ambiental con la zona metropolitana, lo cual llevó a no instalar el relleno de biosólidos de la planta en un terreno del área de protección hidrológica del rio Santiago; las 510 toneladas resultantes del proceso de saneamiento serán confinadas en un deposito ubicado en las cercanías de la planta del Ahogado, a un costo mayor, pero a menor impacto ambiental, puntualizó.

jueves, 12 de junio de 2014

Chapala mejor que hace un año; interrumpen tandeos



Lluvias en mayo y junio han permitido que el mayor embalse natural del país quede 17 centímetros arriba del pronóstico oficial del gobierno de Jalisco.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

No llegó el desastre temido de la pérdida drástica de nivel de agua del lago de Chapala y la interrupción del suministro a Guadalajara. Como ocurre desde 1955, el lago se ha mantenido este año como la principal y más importante fuente de abastecimiento de la zona metropolitana, con un costo anual de menos de 19 centímetros de nivel, es decir, unos 190 millones de metros cúbicos.

El lago, según las cifras oficiales, amaneció ayer con 2,887 millones de metros cúbicos, casi 90 millones de m3 más que hace un año, lo que significa que comenzará el temporal en mejores condiciones que en el periodo previo, y dependerá de las lluvias del temporal su recuperación.

El SIAPA anunció que ha detenido, a una semana del final habitual del estiaje, su programa de corte de agua a los usuarios de la ciudad, el cual se realizó desde abril pasado bajo el argumento de los malos niveles de Chapala y la urgencia en disponer ya del agua reservada para la ciudad desde el río Verde.

El pasado 3 de abril, el director de la Comisión Estatal del Agua (CEA), Felipe Tito Lugo Arias, indicó que desde el año 2011 el lago no ha podido recuperar el líquido que pierde durante la temporada de estiaje. “De continuar esta tendencia, este 2014 se pronostica que Chapala tendría una pérdida de un metro con cinco centímetros, lo cual representa un descenso de mil 25 millones de metros cúbicos y sólo podría recuperar 60 centímetros en el temporal de lluvia, lo que ubicaría al lago en la cota 93.60”.

Las cuentas fueron arruinadas porque es complejo predecir respecto a los complejos fenómenos meteorológicos. El lago registró una pérdida 17 centímetros menor a la prevista. Ello se debió a que se presentaron lluvias en el último mes que redujeron el calor y la pérdida por evaporación.

“Por séptimo día consecutivo, el lago conservó la misma cota o escala, la 93.17, con un almacenamiento de 2,887 millones de metros cúbicos, y un porcentaje de almacenamiento del 36.55 de su capacidad total […] al día de hoy, el lago suma en total 88 centímetros menos, que en volumen significan 864 millones de metros cúbicos menos, y presenta un área cubierta de agua de 94,735 hectáreas”, de manera que “Chapala ha descendido 88 centímetros de los 97 que ganó en el temporal […] el año pasado, a esta misma fecha, el embalse ya había perdido 1.45 metros”, según el reporte entregado ayer por el organismo de cuenca Lerma-Santiago-Pacífico de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

¿Los tandeos del SIAPA fueron útiles? A reserva de que muchos críticos de las políticas públicas del organismo consideran que forman parte de una crisis “inducida” para suscitar apoyo popular a las obras del río Verde, en especial la presa El Zapotillo, cuya construcción se suspendió por una determinación de la justicia federal (MILENIO JALISCO, 14 de abril y 9 de junio de 2014), el propio organismo señala problemas de interrumpir el flujo de agua, pues los conductos se llenan de aire y pueden reventarse al volver los fluidos. La repercusión de esos tandeos fue menor en el nivel del lago, sencillamente porque el impacto de Guadalajara en las extracciones es menor tanto en la cuenca propia como en toda la región Lerma.