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sábado, 3 de octubre de 2020

Los fideicomisos no son neoliberales, se usan desde 1941, advierte Mario di Constanzo 





El economista advierte que 11 fideicomisos concentran 83.1% de los fondos totales; desde el comienzo de la gestión de AMLO se les han hecho 582 auditorías. Por ejemplo, el Fonden, diseñado para desastres, como el de arriba, una inundación en la región Ciénega de Jalisco


DATOS SOBRE EL PROYECTO DE LOS FIDEICOMISOS QUE SE PRETENDE ELIMINAR, ANÁLISIS POR MARIO DI CONSTANZO 

 • Un FIDEICOMISO es un acto en virtud del cual se entrega a una institución financiera (fiduciaria) determinados bienes para que disponga de ellos según la voluntad del que los entrega (fideicomitente) en beneficio de un tercero (fideicomisario). Mediante la creación de un fideicomiso, una persona transmite un bien a un tercero con el encargo de que cumpla un fin lícito. 

• El fideicomiso es, por tanto, un contrato por el cual una persona destina ciertos bienes a un fin lícito determinado, encomendando la realización de ese fin a una institución fiduciaria. 

• Los recursos que se encuentran en los Fideicomisos, actualmente son fiscalizables, la Auditoría Superior de la Federación ha puesto especial énfasis a la fiscalización de las figuras jurídicas constituidas como fideicomisos, mandatos y contratos análogos, de acuerdo a los Informes del Órgano Fiscalizador, desde el inicio de su gestión se han realizado 582 auditorías a estas figuras administrativas. 

• Los Fideicomisos NO son un instrumento Neoliberal, el Gobierno Federal utiliza estos esquemas desde 1941. • El Proyecto busca desaparecer 109 fideicomisos, cuyo saldo en “disponibilidades” ascendió a 68 mmp al mes de junio de 2020. • Del total de los fideicomisos que se busca desaparecer sólo 11 concentran el 83.1% del total; es decir 56,864.8 mdp, y son controlados totalmente por 4 dependencias. (Economía, SHCP, Gobernación y Sener-Conacyt). 

• Lo anterior va en contra del argumento de la falta de transparencia y corrupción ya que las decisiones que se toman dependen enteramente de los titulares (Secretarios de Estado) de las dependencias involucradas. 

• Existen 35 fondos y fideicomisos que se busca eliminar y que son derivados de convenios con Entidades Federativas y Municipios, los cuales se manejan a través del estado y el Conacyt, estos ascienden a 4,282.1 mdp y representan apenas el 6.1% de la bolsa que se “pretende” recuperar, sin embargo dada la naturaleza jurídica del fideicomiso habrá que revisar los actos administrativos que se deban de llevar a cabo y el conflicto que representará con las 32 entidades federativas por una bolsa poco significativa. 
 
• Resulta absurdo desaparecer 26 fideicomisos con centros públicos de investigación, (CIDE, CIMAT, CIQA) y generar conflictos cuando los recursos obtenidos en el mejor de los casos ascenderían apenas a 784 mdp, apenas el 1.1% de la bolsa “recuperable estimada”, por lo que será más grave el golpe a la investigación que la supuesta recuperación de recursos. 

• Resulta absolutamente falso, que el Gobierno Federal vaya a obtener 68 mil millones de pesos, por la desaparición de estos fondos y fideicomisos, debido a que buena parte de sus recursos se encuentran ya comprometidos para un fin específico (gasto comprometido o bien recursos en garantía) lo que implica que el gobierno federal deberá de continuar ejerciendo dicho gasto, lo que complicará el ejercicio del gasto, lo someterá a la necesidad de que cada año se tenga que aprobar por el Congreso lo que generará incertidumbre, para la continuación de proyectos. 

• En el mejor de los casos, es como si el Gobierno se “cambiara de bolsa, el dinero que va a gastar” no existe ahorro, sino sólo un cambio de bolsa de donde toma el dinero”, en virtud de que se tiene el gasto ya comprometido. 

• Por ejemplo, el de Financiera Rural (SHCP-NAFIN) por 12,563 mdp cuyo objeto es el pago de las pensiones y atención médica de 13,000 pensionados del Sistema Banrural , en este caso será la SHCP que tendrá que llevar a cabo de manera anual las licitaciones para el servicio médico y para cumplir con el mandato del fideicomiso, además del pago mensual de las pensiones 

• También afectan el Fondo de Desastres Naturales (FONDEN), cuya disponibilidad de recursos es de 6,681 millones de pesos que hoy se destinan para atender los daños provocados por, huracanes, tormentas, inundaciones, terremotos que afectan al territorio nacional y a la población más desprotegida en la mayoría de los casos. 

• El FONDEN es el instrumento que utiliza la secretaría de Gobernación para auxiliar a la población que se encuentra en peligro de ser afectada por un fenómeno natural, o que ya ha sufrido las consecuencias. Los recursos del se utilizan para comprar medicamentos, agua para beber, alimentos, ropa abrigadora y artículos de limpieza y aseo personal en caso de una emergencia, pero también cuenta con recursos para reconstruir viviendas y reparar la infraestructura dañada por los efectos de un desastre natural. 

• La declaratoria de EMERGENCIA es la forma en que la SEGOB reconoce que un municipio o estado se encuentra ante el peligro inminente de ser afectado por un fenómeno natural, y la hace la propia SEGOB (en base a indicadores) hay poco margen de corrupción. En el caso de una emergencia, la secretaría de Gobernación no entrega dinero en efectivo a los estados, sino que adquiere los insumos necesarios e instruye a los proveedores para que los entreguen a las autoridades estatales. 

• En el caso de un DESASTRE, el Fonden se compromete a cubrir totalmente los costos de reconstrucción en el estado o participar hasta con un 50 por ciento, dependiendo del tipo de infraestructura a reparar. 

• Buscan desaparecer 7,463 millones de pesos, del Fondo para el Desarrollo de Zonas de Producción Minera, el objetivo del Fondo Minero es elevar la calidad de vida de los habitantes en las zonas de extracción minera,  se constituye el Fondo para el Desarrollo Regional Sustentable, con el 80% de la recaudación, proveniente del derecho especial cobrado a las mineras de 7.5% sobre sus utilidades, para la realización de obra  de infraestructura social, está sujeto a reglas de operación y realiza obras de infraestructura en al menos 24 entidades federativas y en 250 municipios. 

• A partir de 2019 los recursos del Fondo Minero son controlados directamente por la Secretaría de Economía, sus recursos NO forman parte de la Recaudación Federal Participable y con la disolución del Fideicomiso tendrán que formar parte de la RFP por lo que no serán de “uso exclusivo del Ejecutivo Federal” y serán menos fiscalizables en todo caso, por parte de la federación. 

• El Fideicomiso para Promover el Acceso al Financiamiento de Mypimes y Emprendedores, opera con nuevas reglas de operación a partir de 2019, emitidas por la actual Secretaría de Economía, y fundamentalmente opera con fondos de garantía y capital de riesgo, y esquemas que promueven el financiamiento a Mypimes y emprendedores, cabe mencionar que aquellos fondos que se encuentren como “garantía” en la actualidad NO podrán ser recuperables en el corto plazo. En estos momentos que es vital apoyar a las Mypimes que contribuyen con la generación de más del 80% de la generación de empleo en el país, se debería de incrementar y no desaparecer. 

• El Fondo Sectorial CONACYT-Secretaría de Energía-Hidrocarburos, es un Fideicomiso creado para atender las principales problemáticas y oportunidades en materia de HIDROCARBUROS a través del desarrollo de tecnología y la formación de recursos especializados. 

• Tiene por objeto la investigación científica y tecnológica aplicada, tanto a la explotación, exploración y refinación de hidrocarburos, como a la producción de petroquímicos básicos, y la formación de recursos humanos especializados en la industria petrolera, a fin de complementar la adopción, innovación, asimilación y desarrollo tecnológico , va dirigido a las universidades e instituciones de educación superior públicas y particulares, centros, laboratorios, empresas públicas y privadas y demás personas que se inscriban en el registro Nacional de Instituciones y Empresas Científicas y Tecnológicas que establece la Ley de Ciencia y Tecnología. 

• Su eliminación contradice la política gubernamental de hacer del petróleo y la energía la “palanca del desarrollo nacional” • En estos 5 ejemplos, llevamos más de 40 mil millones de pesos, que no son recursos ociosos, que actualmente son absolutamente fiscalizables y que no serán totalmente recuperables ya que se encuentran al menos parcialmente comprometidos. En suma, a lo más que aspiran es a cambiarse el dinero de “bolsa” para entonces sí, llevar a cabo un gasto discrecional y sin rendición de cuentas, buscan trasladar recursos que hoy en día son absolutamente fiscalizables, a una bolsa que servirá para ejercer un gasto discrecional y que desde luego, NO será fiscalizable. 

• Los 68 mil millones de pesos, que se “pretenden” recuperar por la liquidación de 109 fideicomisos, representan apenas el 4.9% de lo que pagarán de servicios personales en el 2021. 

• Los 68 mil millones de pesos, que se pretenden recuperar equivalen al 4.5% del incremento de la deuda neta total en estos 19 meses de gobierno o bien al 0.5% de la deuda neta total del país. 

• Los 68 mil millones de pesos, que se pretenden recuperar son menores a los 71 mil millones de pesos que costó cancelar el NAIM.

miércoles, 10 de abril de 2019

Un museo que mira al futuro posible


Agustín del Castillo/Guadalajara-NTR

Los museos han ambicionado por siglos exhibir colecciones de la historia del mundo, algunas veces con ambición imperial y planetaria, pero casi siempre sobre fronteras más modestas: acotadas a temas o regiones. Muy pocos han buscado construir una herramienta de cambio que permita una mirada a cierto futuro deseable a condición de reconocer la base de todo lo que el hombre (Homo, el animal que proviene del suelo) ha hecho y seguirá haciendo: la propia naturaleza.

Ese es el enfoque radicalmente nuevo del Museo de Ciencias Ambientales de la Universidad de Guadalajara (UdeG), y lo abordó ayer su coordinador, el científico cubano-puertorriqueño-mexicano Eduardo Santana Castellón, en su ponencia de ingreso a la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco (BSGEEJ).

Todos los humanos tienen raíces, y como tales, son herederos, receptores de una tradere (“transmisión”, en latín). La tradere que ha recibido Santana Castellón tiene que ver con esa América caribeña que fue el primer escenario malogrado de la conquista americana de hace más de cinco siglos: destrucción ambiental, avidez mercantilista, colapso de poblaciones aborígenes, pérdida de edenes casi intocados. Un fiel reflejo de la singularidad y fragilidad de las ínsulas. ¿Esto despierta en el hombre de ciencias una temprana conciencia ambiental?

Un Museo de Historia Natural para el Futuro. Orígenes y conceptos, resaltó las contribuciones históricas de la sociedad jalisciense al desarrollo del concepto que hoy edifica en el Centro Cultural Universitario. Santana destacó que la idea original nació con el ingeniero Federico Solórzano Barreto, Miembro de la BSGEEJ, quien convenció en los años 80 al entonces director de investigación científica y superación académica de la UdeG, Raúl Padilla López. Era la semilla de un museo de paleontología, que evolucionó hacia un museo de historia natural sobre el ser humano.

“El nuevo museo, aunque con enfoques contemporáneos, tiene sus antecedentes conceptuales en el Museo Regional de Guadalajara y en las colecciones del ingeniero Solórzano y del doctor Enrique Estrada Faudón, quien fuera presidente vitalicio de la BSGEEJ, así como en el trabajo de conservación de la maestra Luz María Villarreal de Puga, primera mujer aceptada como miembro de la sociedad benemérita”.

Hoy, el Museo de Ciencias Ambientales forma parte del CCU, “cuyo primer plan maestro fue elaborado por el arquitecto Jorge Camberos Garibi cuando su ubicación se contemplaba entorno al edificio que alberga el Paraninfo Universitario”. A sugerencia del propio Camberos, uno de ,los grandes humanistas de la casa de estudios, la sede del CCU se trasladó al predio Los Belenes en Zapopan, como parte del proyecto que hoy dirige el arquitecto Mauricio de Font-Réaulx Rojas.

El museo pretende reflejar las tendencias que están transformando al planeta y a las sociedades mexicanas como el cambio climático y la pérdida de biodiversidad. Por primera vez en la historia, la mayoría de los seres humanos viven en ciudades. “Estos cambios ya han ocasionado transformaciones geológicas en estratos recientes en los cuales tanto geógrafos como ecólogos coinciden en que hemos iniciado una nueva época geológica planetaria llamada Antropoceno”.

Por eso, el propósito del museo es “comprender la ciudad e inspirar la conservación de la naturaleza que la sustenta”, dijo. El diseño está anclado en la identidad del Occidente de México, ofreciendo oportunidades para iniciar un recorrido desde la ciudad de Guadalajara, pasando por el campo productor de alimentos para la ciudad, y explorar los paisajes de la costa y el océano, de montañas y bosques, de ríos y lagos, y del altiplano árido. El visitante concluye experimentando un paisaje conceptual de la esperanza incitando a la acción, refirió.

Es un edificio de 21 mil 400 metros cuadrados en construcción y si logra “un flujo adecuado de fondos”, podría abrirse al público en dos años. Pero como proyecto, ya incide en la vida científica y cultural de la ciudad, como en la Muestra de Cine Socioambiental, el Premio de Literatura Ciudad y Naturaleza José Emilio Pacheco, la elaboración de diagnósticos técnicos sobre la sustentabilidad urbana y los recursos naturales, consultas con vecinos, “así como el diseño de diversos tipos de exhibiciones temporales que exploran las formas en que los jóvenes piensan y aprenden sobre la naturaleza y su ciudad”.

Eduardo Santana Castellón, doctorado en la Universidad de Wisconsin, llegó a Jalisco hace 33 años y se ligó al proyecto de la Sierra de Manantlán. Su obsesión siempre ha sido la reconciliación entre el ser de la razón y las imaginaciones y el ancho mundo al que este “animal que viene del suelo” parece haber condenado.

Reconciliación

El proyecto del Museo de Ciencias Ambientales tiene más de 21 mil M2

Se ubica en el Centro cultural Universitario de la UD en Belenes

Pretende destacar las bases ambientales de las ciudades modernas

Lo urbano tiene futuro, a condición de que se reconcilie con la naturaleza, es la premisa

lunes, 25 de marzo de 2019

En defensa de los conspiradores



“…la revolución sin más límite que la eficacia histórica significa la servidumbre sin límites. Para evitar este destino, el espíritu revolucionario, si quiere permanecer vivo, debe fortalecerse, en consecuencia, en las fuentes de la rebelión e inspirarse en el único pensamiento fiel a esos orígenes: el pensamiento de los límites”.

Albert CamusEl hombre rebelde


Agustín del Castillo/El Respetable


Los hombres de nuestro tiempo (de unos dos siglos hacia acá)  han endiosado la historia, tras haber degradado de nivel al viejo Dios. Pero una deidad tan ligada al azar y el devenir no entrega señales claras. Como consecuencia, la presunción de estar “del lado correcto de la historia” no tiene la efectividad ni el valor axiomático de las“señales visibles de salvación” que el dios cristiano enviaba a sus fieles según la teología puritana: riqueza mundana -en esa interpretación-, evidente, constante y sonante, como prueba de la posible inscripción en el libro de la vida, es decir, como predestinado para la gracia.

La deidad histórica es más ambigua porque es política
 y la política como oficio es más arte que ciencia, aunque pueda ser provechosa y acuciosamente estudiada: no existen en realidad los gobiernos establecidos como y desde la ciencia, que serían razón fría y perfecta sin reparar en temas banales como la popularidad y los valores atávicos del electorado (en realidad, el eje de la política sobre todo en democracia); en contraste, suele darse en la plaza pública, disfrazado de proyecto político generoso y desinteresado, el espectáculo de la sinrazón, del capricho, de los apetitos, del odio, del interés egoísta y de corto plazo, en suma, de las pasiones -a veces, de las más bajas pasiones- que colman eso que alguna vez se llamó el alma humana, y cuya transformación o reforma radical ha sido estérilmente buscada por las utopías revolucionarias.

“Estar del lado correcto de la historia” es entonces una interpelación mágica, inmanentista, apriorística, que el lenguaje revolucionario consagró como evidencia, una vez que el curso de los hechos hubieran dado un triunfo siquiera provisional a la causa. También es una fórmula esperanzadora para inflamar el compromiso en la lucha mientras viene lo que “es ineludible”. Y permite denostar a los adversarios con variaciones como la famosa admonición de un aguerrido y triunfalista Trotsky, que condenó a los adversarios de la revolución Rusa al “basurero de la historia” (a donde posteriormente lo mandó el estalinismo, exilio y asesinato de por medio).


TAN INSEGURA CERTEZA PUEBLA DESDE EL SIGLO XIX LA IMAGINACIÓN DE QUIENES SE CREEN CON EL LLAMADO DE CAMBIAR EL MUNDO, E ilustra con meridiana claridad la vocación mística de los proyectos de religiones políticas que no dejan de brotar en cada momento de crisis del capitalismo y de los Estados liberales que, al menos en occidente, suelen sustentarlo: se habían pensado ganadores definitivos de la lucha histórica con el estado totalitario, sin reparar que sólo es posible si un régimen liberal está firmemente anclado en la realidad, si acepta humildemente la relatividad y la alteridad y si reconoce el enorme valor de la crítica para sustentar de forma permanente mejores gobiernos.

Pero se durmieron en sus laureles. El regreso del irracionalismo de corto plazo con su impronta de desconfianza a la precariedad de la democracia representativa, para cuya supervivencia constituye una seria amenaza, es más que evidente: Estados Unidos, Gran Bretaña y Brasil son casos sonados pero lejos de ser únicos.   Y México ya vive, nos guste o no, bajo esas pulsiones.

Es este contexto el que explica la figura crecientemente polémica de uno de los historiadores más notables del último medio siglo en el país: Enrique Krauze, autor de Por una democracia sin adjetivos (1985) y de una popular y muy bien escrita saga histórica conocida como Biografías del poder, está hoy en el ojo del huracán, acusado de conspirar contra el arribo al poder de Andrés Manuel López Obrador por medio de un proyecto mediático que habría sido financiado por importantes empresarios en busca fallida -como resultó evidente a toro pasado- de descarrilar la posibilidad de que el político tabasqueño asumiera la presidencia de la república. Estas acusaciones vienen del círculo más cercano del actual presidente, y pretende señalar una “campaña negra”, con financiamiento por afuera de lo permitido por las leyes electorales, y que habría diseminado mensajes periodísticamente poco sustentados, las famosas fake news que pueblan ya, como fenómeno cotidiano, las redes sociales del mundo.

Mi primer comentario apela a la necesidad de que los denunciantes salgan también de la zona de confort
 de una acusación hasta ahora deficientemente sustentada, y en respeto a las instituciones, presenten las evidencias de todo este escándalo ante la autoridad electoral, ante la fiscalía federal y ante los tribunales civiles, si se da el caso de un daño moral. De lo contrario, se incurre en lo denunciado, “calumnia que algo quedará”, uno de los ejes más eficaces de la propaganda -la antigua y la de hoy-, que nadie sintetizó mejor que el popular ministro de propaganda nazi, Joseph Goebbels, profeta de nuestro tiempo, más admirado y reconocido de lo que las buenas conciencias quisieran, y que habría hallado en la era de las redes un potente instrumento de expresión que el régimen Nacionalsocialista sólo pudo vertebrar a través de la radio y de los impresos. “Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad […] miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá”.

Se me podrá decir que la determinación de cuál de los dos bandos utiliza esos principios cínicos en el escándalo de la calle Berlín (la oficina en la Ciudad de México en la que operaba la red mediática antiAMLO) es al menos dudosa. Y justamente por eso es imperativo que se presenten las pruebas y la autoridad actúe dentro del marco de sus atribuciones. Una acusación de este tipo, y cualquier acusación más (por ejemplo, la campaña calumniosa del gobierno de Enrique Peña Nieto contra el candidato frentista Ricardo Anaya por lavado de dinero, que ha sido desnudada de forma paralela al escándalo de Berlín, pero sin efectos mediáticos de consideración, ni siquiera el clásico “disculpe usted”) debería ser de alta prioridad porque sin las aclaraciones pertinentes, apenas se convierte en una herramienta política eficaz para combatir a los disidentes (a menos que sea la intención). Por si fuera poco, la crisis del Estado de derecho se alimenta de esta ambigüedad: que el Instituto Nacional Electoral, los tribunales electorales, la fiscalía y los tribunales civiles no se pronuncien con causas y sentencias explica bien por qué los mexicanos no creen en ese Estado de derecho; lo ven solamente como dócil instrumento presto a las necesidades del poder, y la justicia, en consecuencia, sólo depende del dinero y la influencia del que reclama el derecho.

Mi segundo comentario es que los actores políticos en México denuncian por estrategia, pero lamentablemente, ven la paja en ojo ajeno. También se ha documentado, por ejemplo, la existencia de una red de “reventadores” y “aplaudidores” del presidente en las redes, como se acusaba a los expresidentes Peña y Calderón. También hubo portales  de internet cercanos al actual presidente que difundían fake news para resaltar errores, minimizar aciertos, exagerar y a veces de plano inventar historias para desprestigiar a Peña Nieto y a Calderón, y como ya se vio, al excandidato Anaya.

Mi tercer apunte es que la legislación electoral mexicana se ha convertido en un amasijo de regulaciones tortuosas y prohibiciones que violentan derechos básicos como la libertad de expresión. ¿Por qué deben estar a la sombra esfuerzos de propaganda llamada negra, que en otros países son visibles y son componentes de las disputas institucionales por el poder? ¿De verdad se protege al ciudadano al no permitirse conocer los lados oscuros de los candidatos, o más bien lo que se busca es proteger a esos candidatos? ¿De verdad se cree esa superchería jamás demostrada de que la gente puede votar racionalmente a favor de programas políticos ambiguos y descafeinados, y que sus emociones no son manipulables? ¿No es más sano permitir plenamente la libertad de expresión y contar con órganos y procesos expeditos para sancionar las fake news y a quienes la difunden, exigir el derecho de réplica igualmente expedito, y transparentar de una buena vez todo el dinero hoy negro que entra a las campañas? Si la historia nos ha demostrado que los lobbys empresariales, religiosos e incluso criminales ejercerán siempre presión, ¿por qué no salirnos del país de las maravillas de los partidos y políticos que se mantienen al margen de esas presiones, y formalizar los lobbys para visibilizarlos mejor?

Bajo esa premisa, y mientras no se demuestren y sancionen el dinero mal habido y las mentiras noticiosas, la conspiración de la calle Berlín es otra fake más. Es decir, nos dicen que hubo una conspiración, nos dan nombres de los conspiradores, pero no se prueba el delito ni se castiga. Funciona como propaganda, pero nada más.

Peor aún si llegamos a las acusaciones contra Enrique Krauze:
 en su caso no existe un solo documento ni testimonio que lo haya podido señalar como cabeza de la conspiración. Pero ha resultado muy útil poder estigmatizarlo porque el propio nuevo régimen lo ha visto como su “bestia negra” intelectual al menos desde la muerte de Octavio  Paz, el gran poeta y pensador liberal del siglo XX, de cuya tradición es en buena medida heredero el historiador, discípulo de Daniel Cosío Villegas y de Luis González y González , es decir, la mejor escuela de historia que ha tenido este país.

Debo confesar que la defensa de Krauze me suele provocar asperezas o al menos levantamiento de cejas de muchos de mis amigos periodistas y de respetados universitarios y académicos de mi comunidad en Guadalajara, quienes creen al dedillo todas las historias tejidas desde hace décadas sobre el papel krauziano como legitimador intelectual de los gobiernos neoliberales, de Carlos Salinas de Gortari a Enrique Peña Nieto. Como prueba, señalan las carretadas de dinero recibidas por Vuelta y por Letras Libres para estimular esa labor de mercenarios tan eficaz. En ambos casos me parece mínimamente exigible que no se perviertan los debates: si hemos de criticar las ideas de Enrique Krauze, quedémonos en el terreno de las ideas. Si hemos de cuestionar una supuesta empresa de falsificación histórica a favor del neoliberalismo, demostremos la alteración de fechas, de hechos, de documentos y la gratuidad de las interpretaciones. Si vamos a hablar de corrupción, hay que demostrarla, para lo cual es muy valioso el contexto: ¿recibió la empresa cultural de Krauze recursos de forma privilegiada o hay más casos en que el Estado mexicano financia proyectos culturales? ¿Existen proyectos culturales que puedan sobrevivir sin subvenciones del Estado? ¿El Estado exigió fortalecer la figura del presidente en turno o los valores gubernamentales para otorgar el subsidio?¿Existen otros proyectos periodísticos y/o culturales con más dinero estatal? ¿O solamente se trata de vilipendiar a un empresario exitoso que ha generado un proyecto financieramente muy eficaz, con fuentes de financiamiento público y privado diversificadas, como parece ser el caso de Letras Libres

Es verdad que el tema de los recursos estatales en los medios es altamente polémico. Lo ha sido porque los gobiernos federales, estatales y municipales siempre han usado el dinero de los impuestos de los mexicanos para premiar o castigar líneas editoriales, dado el enorme valor simbólico que conserva, pese a su crisis, el periodismo. Lo ha sido porque somos un país inmenso con una de las 15 economías más importantes del planeta, pero sin educación de calidad y por ende, sin lectores que valoren de la calidad artística o intelectual, no digamos profesional, de lo que se produce en los medios de comunicación, y que en consecuencia, les da lo mismo la información que les cae, mientras sea gratuita. País de la piratería, de los mercados negros, de la evasión fiscal. No hay condiciones para que los proyectos periodísticos prosperen. Pero hay que anotarlo también: en países europeos con democracias consolidadas, caso notable de Francia, el Estado también subvenciona medios de comunicación. Sólo que los medios allí son instituciones: el francés promedio sabe la importancia de contar con proyectos profesionales de comunicación, educación y cultura, es la savia que permite a la democracia persistir. El gobierno, entonces, resiste las tentaciones de intervenir línea editoriales y censurar periódicos: la buena información, bien cribada y sin más compromiso que la verdad, es vital para que en la plaza pública se tomen decisiones sensatas.

Si regresamos al deporte nacional de la satanización de medios de comunicación por recibir pagos por publicidad, al menos reconozcamos que, por citar al vilipendiado Enrique Peña Nieto, su maligno y neoliberal gobierno salvó con amplísimos recursos públicos nada menos que a La Jornada, el diario favorito de López Obrador. No vimos más que gacetillas anodinas a cambio, el diario se mantuvo con su imperturbable línea antineoliberal que lo ha hecho icónico de la izquierda latinoamericana.  ¿EN QUÉ QUEDAMOS, HAY CORRUPCIÓN BUENA O NADA MÁS SE TRATA DE ESTIGMATIZAR A CONVENIENCIA? 


Finalmente, la caricatura de análisis contra Enrique Krauze no resiste la prueba más sencilla: si de veras es un mercader, y está al mejor postor, ¿por qué el gobierno de la Cuarta Transformación no lo compra con carretadas de dinero para que mude sus convicciones de toda la vida y defienda el nacionalismo revolucionario, y asunto arreglado?

La verdad es que Enrique Krauze y el grupo Plural-Vuelta-Letras Libres ya había delineado su crítica del estado patrimonialista desde los tiempos de Luis Echeverría. Por una democracia sin adjetivos data de los años de Miguel de la Madrid. Esos influyentes intelectuales fueron leídos por quienes vertebraron los cambios políticos entre los años 80 y 90. ¿Es un pecado su éxito intelectual, el modo en que su crítica fue eficaz bocanada de cambios para construir un país distinto al asfixiante estado priista? ¿Son Krauze y sus amigos víctimas de su éxito?   ¿En esta historia controvertida debemos meter y subrayar el papel de pasiones humanas como el odio, la envidia, la arrogancia intelectual y la intolerancia moral, tan típicas de la política de los países latinos? ¿A la larga, los teólogos de la revolución y sus sucedáneos están ufanos porque con el triunfo de AMLO esa camarilla quedó finalmente en el lugar que le pertenece, el “basurero de la historia”?

Me parece que la defensa del derecho al disenso, a la duda, a la exigencia de evidencias, a la demanda de profesionalidad periodística, es el aspecto que más nos debe importar a los ciudadanos sobre este escándalo de conspiradores, de campañas negras y de noticias falsas, que se ha quedado en la esfera de los supuestos. Proyectos culturales como Letras Libres, Nexos y otros van a vivir una prueba de la que, por el bien de todos, deben salir avante: no declinar en su vocación crítica pese a la intolerancia reinante, y mantener en la nómina a viejos y nuevos críticos, a escépticos informados, a periodistas rigurosos que nos permitan a los lectores tener elementos claros para interpretar la realidad. Y eso es lo que a mi juicio está en riesgo con el linchamiento de Enrique Krauze, quien por cierto, no tenía la menor necesidad de denunciar lo que a su juicio es el riesgo para México del político tabasqueño en el poder. Apenas en marzo de 2018, cuando se tejía la fantástica conjura, publicó un texto que será capital en los años de prueba en que estamos ya inmersos: El pueblo soy yo. Lo hizo abiertamente, ¿para qué hacerlo de manera oculta?

“Nací en 1947, en México, en el seno de una familia judía mermada (como casi todas) por la barbarie nazi. En mi adolescencia, mi abuelo paterno  -horrorizado ante las cenizas de su propio sueño de juventud- me desengañó del socialismo revolucionario: asesinatos masivos, hambrunas provocadas, juicios sumarios, el gulag […]”, señala en la introducción del libro, para explicar su proclividad personal contra el autoritarismo.

“…para México, donde se perfila el posible triunfo de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones de julio de 2018, la inclusión del ensayo El mesías tropical es un llamado, en el sentido más grave del término. Lo publiqué en 2006 y lo incluyo ahora, sin cambiar una coma, porque ninguna coma ha cambiado él de su actitud redentora: él mismo se ha definido como ‘salvador de México’. Creo que, de triunfar, usará su carisma para prometer la vuelta de un orden arcádico (o el advenimiento de un orden utópico) y con ese poder acumulado, habiendo llegado gracias a la democracia, buscará corroer su tronco desde dentro, dominando las instituciones, desvirtuando las leyes, acotando las libertades…”.

¿De verdad necesitaba Krauze de un aparato conspirador para difundir las ideas que siempre ha enarbolado? ¿No se trata de disfrazar con un oportuno caso de conspiración e ilegalidad un pleito que es real, pero en todo caso, es ideológico, y que se debería hacer en buena lid en las páginas de los periódicos y las revistas y en los espacios de debate en la televisión y la radio? ¿Es tal el temor al presunto mercader de ideas corrupto pero que por algún sortilegio neoliberal no se corrompe con los buenos, como para convertir en la mayor prioridad la destrucción de su imagen, y no el promover un diálogo intelectual que demuestre sus yerros y sus apreciaciones simplificadoras e incluso sus falacias históricas, que es de lo que se le suele acusar? Lo siento, no me trago esa historia de buenos y malos. Espero que haya Enrique Krauze para mucho rato, lo mismo que voces nuevas, voces viejas, voces imprudentes y voces maduras. Es que “el caos es la música de la democracia”, dijo alguna vez, memorablemente, el periodista argentino Andrés Oppenheimer. No busquemos que se haga silencio.

Volvemos a la historia como deidad, en mayúscula. La Historia. Todos apelan a su veredicto, pero la realidad es, y Krauze lo sabe bien, que el oficio de historiar suele ser provisional y bajo constante revisión, incluso en asuntos milenarios. ¿Alguien ha leído los matices a la demonizada figura de Nerón que ofrece un famoso libro de Edward Champlin, casi dos mil años después? Más cerca de nosotros, el joven guerrillero Fidel Castro, tras su detención y proceso por la toma del cuartel de Moncada, en 1953, formuló su profecía personal: “la historia me absolverá”. 66 años después, la veleidosa diosa no parece inclinarse a convertir esta potente frase de tintes bíblicos en una verdad incontrovertible. Ese rasero cargado de ambigüedad también llegará para los protagonistas de México de hoy, que ambicionan, como pocos, a priori, justamente un ser histórico trascendente, bajo la pomposa leyenda de la “Cuarta Transformación”.

miércoles, 28 de marzo de 2018

La gesta de los Quintanar y la paz de los sepulcros


Pedro Quintanar, el principal comandante de la guerrilla católica en el norte del país sobrevive en su última hija, quien lo despidió antes de su asesinato, en Ojinaga (I de V partes).

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

En 1930, seis meses después de los "arreglos" entre el Estado y el episcopado católico mexicanos, bajo los buenos oficios del embajador de los Estados Unidos, Dwight Morrow, se ha alcanzado la paz, tras una tercia de años de una insurrección popular que, se ufanan los guerrilleros, no fue vencida en el campo de batalla. Pero, para muchos, será la paz de los sepulcros.

El gobierno revolucionario, comandado informal pero enérgicamente por el jefe máximo, Plutarco Elías Calles, ya aplica una medida crudamente pragmática: las guerras populares tienen líderes carismáticos; si tras la pacificación, estos cambian de opinión y desobedecen a sus obispos, u optan por rutas más seculares, pueden volverse a alzar en armas y movilizar a miles de hombres. Así, resulta primordial aplicar la receta ya probada con Villa y Zapata: su eliminación física; no por odio, sino por Real politik, dice esta lógica casi gangsteril.

Este marco define la suerte de uno de los pioneros de la insurrección católica campesina denominada, con tintes épicos, La Cristiada: Pedro Quintanar, ranchero de Chalchihuites, un municipio zacatecano hoy famoso por sus ruinas de mil años, se encuentra prófugo; no ha entregado su armamento ni se ha acogido al indulto. Allí comienza el relato de doña María Antonia Quintanar Madera, la hija sobreviviente del célebre guerrillero.

"Yo nací en 1924; cuando los hechos de 1930, andaba sobre seis años [...] durante la revolución [cristera], cuando entraba la federación, la misma gente que sabía de nosotros nos sacaba del pueblo, por si las dudas, y nos llevaban a distintas partes para protegernos; yo me acuerdo de esos lugares aunque estaba muy chica. Pero en este momento, ya la revolución se había terminado, era un sábado de Gloria, e iban a quemar al judas en el jardín del pueblo...".

Pequeña y frágil, pero dotada de una memoria prodigiosa, una voz firme y una mirada chispeante, la hoy tatarabuela habita una casa ancha y vieja en la colonia Ladrón de Guevara, en la capital tapatía. Pero recuerda el día que los arrancaron de Chalchihuites como si no hubieran pasado casi 90 años:

"...Y ese día, de ahí nos llevaron a la presidencia, ya no nos dejaron ir a la casa. Nos llevaron a la casa del comandante, no sabíamos nosotros por qué, y no sé cuántos días duramos; yo tenía una hermana mayor que yo, me llevaba seis años, ella estaba en la escuela; como la escuela estaba por donde vivía el comandante, la dejaron ir, yo iba con ella; pero a mi mamá ya no la dejaron salir, hasta que nos dijo una señora: miren, las van a sacar de aquí, pero no sabemos a dónde [...] era para que mi papá cayera: había muchísima gente, puro Quintanar; yo no conocía más que a dos tíos por parte de mi papá, Andrés y Rafael; mi madrina Conchita, mi mama Chaya; a Rogelio, a Rafaelito, todos hermanos de mi papá. Pero esos desconocidos eran todos Quintanar; total que de ahí nos sacaron a la estación del ferrocarril, nos pusieron y se llenaron dos carros de carga con puro apellido Quintanar, y unos compadres de mi papá (...) al despedirnos de Chalchihuites, una persona del gobierno le habló a mi mamá y le dijo: mire señora, no sabemos a dónde los van a mandar, pero déjenos a la pequeña, nosotros no tenemos hijos, nomás van a ir a sufrir, cuando regresen se la llevan; pero dijo mi mamá: no, si van a sufrir, sufrirán conmigo...".

Los Quintanar comenzaron el viaje ordenado por un dios destino, que despachaba frente a palacio nacional en la capital del país. La niña María Antonia era pequeña y movía a las simpatías de los captores. A un militar "le dio lástima" y la llevó a cenar. "Yo le dije a mi mamá, cuando fui grande, ¿oiga, y si me hubieran robado? No, se veía buena gente, muy responsable, me contestó. Total que me llevó a cenar, y le he de haber pedido leche y pan, era muy buena persona, le decía subteniente...".

El tren tomó la ruta del norte, por la Sierra Madre Occidental: montañas ásperas, casi solitarias, pero con habitantes insospechados [doña María no recuerda haber visto en los valles a indios huicholes o tepehuanos deambulando] y animales hoy desaparecidos: lobos, osos negros, quizás algún grizzly rezagado en su proceso de extinción regional, o pájaros carpinteros de medio metro de altura; invadidas de árboles milenarios, ocotes más anchos que las casas y altos hasta el cielo, que con la paz, serán el "oro verde" para fortunas amasadas por los madereros "revolucionarios" de Durango y Chihuahua, incluidas grandes transnacionales atraídas por el nuevo ambiente de negocios.

Esas soledades orográficas también han tenido, desde la conquista española, una valiosa aportación en metales. Chalchihuites mismo, que colinda al poniente con la Michilía de Durango, tierra de lobos; con Jiménez del Teúl y con Sombrerete, significa en náhuatl, "tierra de piedras preciosas", y se ubica en la línea divisoria, imaginaria, de los dos Méxicos, una línea arbitraria y discutible, no siempre asumida ni comprendida: el trópico de Cáncer.

Al norte está la tierra de colonos, de caudillos de la revolución de 1910, pionera de la modernización que se avecina en los decenios de los 30 y 40. Al sur, el "México profundo" del catolicismo de curas arraigados a aldeas y de aborígenes más o menos improntados por cuatro siglos de evangelización. Ese paisaje se contempla desde el frente del tren donde viaja María.

"...yo iba adelante, viendo por el camino; le decía el subteniente a mi mamá: déjela que vaya viendo. Con el paso de los días se dieron cuenta de que mi papá no iba, y empezaron a bajar a los Quintanar por la ruta donde iba: tú bájate aquí, tú bájate adelante. Total que ya cerca de Chihuahua quedó mi mama Chaya, mi madrina Conchita; ahí las bajaron, a nosotros no, pero por ruego de ellas nos dejaron también en Chihuahua".

- Se quedaron a vivir en Chihuahua.
- Sí, ahí en la estación del tren nos dejaron; era ya de noche, total que ahí amanecimos y una persona de la estación nos llevó pan y café; mi mamá se acordó que tenía unos amigos en Chihuahua, para buena suerte encontró a esas amistades, ellos nos recibieron en su casa y ya tuvimos en donde quedarnos.

En 1930, el presidente municipal de Chalchihuites era Ranulfo García. Un año antes, dicen las crónicas que hubo un fuerte terremoto en ese rincón zacatecano, a partir del cual se formó el parque Hundido, y acudió a atestiguar los rescates y quizás, ver de primera mano ese México de "fanáticos" que había vencido en la mesa de negociaciones el mismísimo jefe Máximo. Chalchihuites perteneció al alguna vez poderoso estado de Jalisco, hasta 1857, en que se le acortaron fronteras e influencia política. María y su familia regresaron al pueblo en 1931. Su padre había sido asesinado ese aciago año de exilio.



Casi el siglo
María Antonia regresó a Chachihuites a atestiguar la liquidación de la hacienda familiar. Don Pedro había sido un hombre de ciertos caudales, muy carismático, pródigo en amores y sus frutos. La hoy nonagenaria dice, como si confesara un secreto de Estado: "nosotros somos de una segunda familia".

"El papá de mi mamá vivía en Huejuquilla; fue por nosotros porque nuestra casa la vendieron, que para para drogas [deudas] que tenía mi papá". A la pequeña siempre la trataron con deferencia los de la familia "principal", había un espíritu de cofraternidad. Pero los asuntos de dinero son terminantes: "el papá de mi mamá nos llevó a un rancho a siete kilómetros de Huejuquilla, y éramos muy felices, pero como no había escuela, eso no estaba bien". Eso decidió a su madre a partir a Fresnillo, que ya prosperaba como capital regional. Allí retomó estudios, y vio a su madre volverse a casar, lo que la hizo vivir con unos hermanos de su padre. Doña María se casó en esa ciudad y unos años después migró, por razones de trabajo de su marido, a Guadalajara. Tuvo nueve hijos, cinco mujeres y cuatro hombres. Hoy ha visto despuntar la quinta generación: la sangre de los Quintanar sigue llenando al mundo.



El caudillo
El 14 de agosto de 1926, "El ejército detuvo al párroco de Chalchihuites, Luis Bátiz, hombre pacífico y muy querido por el pueblo. Al día siguiente llegó al mercado el tratante de ganado Pedro Quintanar, personaje influyente y respetado, y los paisanos le pidieron que liberara al párroco. Quintanar fue a emboscar a los soldados, pero en el combate murieron los prisioneros que ellos tenían. Quintanar convocó a más hombres de toda la región, y el 29 de Agosto entraban en Huejuquilla el Alto [Jalisco], donde derrotaron a un contingente de 50 soldados" (de La Cristiada, de Jean Meyer, en el sitio http://cronicasdeuncristero.blogspot.mx/p/la-guerra-cristera.html).

¿Qué le contaron a la chamaca entonces de apenas dos años? "Llegó mi papá y remojó su mano en la sangre de los mártires, se persignó, se levantó y gritó: Dios mío, he de vengar la sangre de estos inocentes. Eso contó un pastorcito; se rebeló mi padre desde ese momento, y hubo mucha gente que al saber esto lo siguió: don Pedro, lo seguimos hasta donde quiera, la gente no tenía armas en los ranchos, pero tenemos machete y armamos un corazón para defender a la religion, y pues ya, que se hace la revolución..." recuerda emocionada, solemne, fervorosa.

Allí nació la leyenda de Pedro Quintanar, quien vino al mundo en 1866 en La Boquilla de los Quintanar, municipio de Sombrerete, según su hija. A la sazón sería uno de los principales comandantes cristeros, el jefe indiscutido de la zona norte. La rebelión incendió a casi medio país.


".. Ya que se acabó la revolución, él no se entregó; la gente que quiso se dejó sus armas y todo, pero mi papá siguió su camino hasta su rancho [...] cuando nos desterraron al norte, él llegó a Chihuahua disfrazado, fue ese mismo año de 1930 que lo vi por última vez; trabajó un poquito para el gobierno, le dieron trabajo...".

Don Pedro solía llevarse a sus labores en ese retiro pacífico a un nieto, Rogelio, de solo quince años. La compañía para la que laboraban recibió la orden de ir a Ojinaga. "Ya estando en Ojinaga, los compañeros de mi papá le dicen a Rogelio, muchacho, nos vamos ir a bañar y no llevamos armas; tú no puedes ir porque eres muy joven y vamos puros grandes, asi que quédate aquí, nos bañamos y regresamos [...] no sé cuánto tiempo pasó, pero llegaron con Rogelio, y le dijeron: oye hijo, tuvimos un encuentro con unos contrabandistas y le tocó la de malas a tu papá. Salió en los periódicos que se habían encontrado con unos contrabandistas y por eso murió, pero sabemos que lo querían matar, siempre nos dijeron que fue el gobierno traidor...".

Fue uno de los 1,500 mandos cristeros ejecutados "extrajudicialmente", lo que provocó, al paso de los años, una segunda insurrección, ya de desesperación, abandonados los guerrilleros por sus pastores y la pacificada grey.

"Mi papá trabajó en el gobierno unos días, no fue mucho, unos cuantos días", reitera María, para que no quepa la duda: "querían vengarse de él. Era un hombre muy valiente, que defendía las causas de la gente", repone con orgullo.

Su íntima certeza: "...os entregarán a los tribunales, seréis azotados en las sinagogas y compareceréis ante gobernantes y reyes por mi causa, para que deis testimonio ante ellos. Y seréis odiados de todos por causa de mi nombre, pero el que persevere hasta el fin, ése se salvara" (San Marcos 13,9. 13).





Claves

ABC de la Cristiada

La Cristiada o guerra cristera fue una insurrección católica con motivo del cierre de culto ordenado por la jerarquía debido a la aplicación de la Ley Calles

La primera Cristiada es de 1926 a 1929; los asesinatos de líderes que depusieron las armas motivaron una segunda insurrección, más larga e infructuosa (1932-1941)

El gobierno mexicano reconoció en 1985 la muerte de 250 mil personas en esta guerra civil

Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Zacatecas, Colima, Nayarit y Durango conforman el núcleo de la rebelión

Pedro Quintanar, con la toma de Huejuquilla, en agosto de 1926, comienza la guerra de guerrillas



sábado, 12 de agosto de 2017

Tianguis cultural, con una reestructuración demorada



Preocupa que no se cobren derechos desde hace siete meses y que se retrase la reforma del recinto para modernizarlo, ya por dos años

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Se ha retrasado por meses la reestructuración del Tianguis Cultural, y la aparente inacción pone nerviosos a muchos de los comerciantes que cada sábado acuden a la plaza Juárez, en la calzada Independencia esquina con avenida Washington. De más de 500 vendedores registrados, unos 400 acumulan siete meses sin poder pagar los derechos correspondientes en la tesorería municipal.

“Somos un padrón de 519 que no hemos podido realizar nuestro pago, por las características de nuestro lugar; tenemos diferente tipo de metraje, 2, 3, o cinco metros, y no se nos ha recibido el pago desde hace más de siete meses, y eso es preocupante porque no se nos da una respuesta, llegamos a la Tesorería municipal y nos mandan a las instalaciones del tianguis en el calle de Mexicaltzingo, a la Dirección de Espacios Abiertos, y ahí mismo nos dicen que están actualizando el padrón y no pueden recibir el pago todavía; estamos de acuerdo en que se actualice el padrón, como cuando llegan nuevas administraciones y quieren poner un orden, pero no podemos tolerar que a dos años de la administración no hayan puesto orden”, dijo uno de los afectados, Gilberto Cabeza de Vaca González.

La referencia es el tianguis de la calle 64, donde son 1,400 comerciantes, “se pusieron a trabajar y en dos semanas lo regularizaron; con mucho menos comerciantes, acá en dos años no se ha podido y no nos reciben pagos, esto es ya un foco rojo para nosotros”.

De tal modo, cada sábado “llegan y a uno como comerciante nos piden los datos, luego llega otra dependencia y también nos pide los datos, llega Tesorería y nos pide los datos, y van llegando diferentes instituciones, y el Ayuntamiento de Guadalajara no cuadra su padrón; eso nos está entorpeciendo, y son muy pocos comerciantes, es una plaza pública, como para que no tengan el orden después de dos años, esa es la preocupación, porque la dirección de tianguis, que encabeza Pedro Martínez Ponce, no pone atención en esto”.

Cabeza de Vaca González señaló que no se han limitado a reclamar ser regularizados, sino que han hecho propuestas para que el mercado ambulante se dignifique y sea incluso un atractivo para los visitantes.

“Este tianguis cultural es un referente para Guadalajara, todos lo conocen; ya tenemos ahí 21 años y lo queremos poner como referente a nivel Latinoamérica; me tocó hacerle la propuesta al presidente municipal, que puede lanzar con la marca ‘Guadalajara Guadalajara, tianguis cultural’; en la parte de atrás de acceso un paso que era hacia la Calzada Independencia, por 16 de Septiembre, y ahí dijimos, con el pretexto de la movilidad sacamos los camiones de San Juan de Dios y los metemos a la plaza Juárez [su estación final]; los camiones de mayoristas que hacen el favor de comprar de otros estados: toman el macrobús y siguen perfectamente su trayectoria a San Juan de Dios y claro, si nos cae una venta en el Tianguis Cultural pues nos va a beneficiar; tenemos también la posible promoción del Tequila Exprés, o que el Tapatío Tour haga una parada obligada en el Tianguis Cultural, nosotros vamos a poner de nuestra parte como comerciantes, pero no vamos a poner sino tenemos seguridad; el ayuntamiento ha hecho su máximo esfuerzo para llevarnos seguridad pero no ha sido suficiente, y no queremos que lleve un operativo con helicópteros, con perros, con antimotines, pero sí proponemos la policía interna, de barrio, nosotros así operábamos antes, hablábamos con el policía asignado, le decíamos lo que se veía y se metía orden con toda tranquilidad y discreción…”.

Ahora, se tiene un módulo de seguridad abandonado y muy escasa presencia de elementos del orden. Sin seguridad es imposible que se pueda avanzar a una oferta de mejor calidad, concluye el improvisado vocero de los afectados.

21 años de historia

El Tianguis Cultural tuvo su primer asiento en la zona del Exconvento del Carmen; “surge en el año de 1996 aproximadamente. Los primeros iniciadores fueron algunos jóvenes que buscaban dar a conocer las publicaciones de sus editoriales independientes […] funcionó como un verdadero espacio para artistas, para gente creativa en la pintura y la escultura: Al principio la idea era muy clara que nada más estuvieran personas vinculadas con el arte pintores, escultores, poetas”.

Con el tiempo, se tensionaron las relaciones y el tianguis debió emigrar a la plaza Juárez, su ubicación actual, a partir del año 2001, y diversificó de forma considerable la oferta cultural; hoy es campo de expresión de numerosas tribus urbanas que defienden la “cultura alternativa”.

MC

sábado, 21 de mayo de 2016

Leonardo Boff, o “cómo evitar el fin del mundo”



El teólogo franciscano está en Guadalajara para dar arranque a la campaña “por la Madre Tierra y el Territorio”, que se oficializa hoy

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Un mundo donde parece ausente la compasión, y en el cual, la creciente capacidad de violencia de los seres humanos deja perplejo –“es para mí un profundo misterio”- al teólogo franciscano Leonardo Boff, uno de los más afamados disidentes del sistema capitalista y de la religión “conservadora”, es un mundo que parece condenado. Sobre todo, porque el “hombre es lobo del hombre”, pero también destruye las bases que lo sustentan: la naturaleza de donde proviene toda la vida.

Por eso, el brasileño tituló a modo de recetario, pero también en clave de urgencia, a una de sus más recientes obras con un sugerente y hasta irónico “Proteger la Tierra-Cuidar la vida: cómo evitar el fin del mundo”, donde mezcla su capacidad de polemista a su eficacia de propagandista de lo que considera el mejor mundo posible, ese donde los humanos se reconcilian, cuidan de la Tierra –Gaia, el planeta de James Lovelock que reivindica como la culminación del encuentro entre la verdad científica y aquella que atisbaron las culturas humanas “originarias”- y dan la vuelta al modelo económico que si bien, “nos dio los antibióticos y nos llevó y trajo de regreso de la Luna”, ha llegado a su tope, ese al que se refería el Club de Roma en los lejanos años setenta del siglo XX como “los límites del crecimiento”.

Hombre de fe, no ve en todo la presencia ineludible del Apocalipsis; considera que el ser humano tiene la inteligencia y puede tener el coraje de comenzar un cambio a partir de la esfera personal –lo llama “revolución molecular”- para ajustar su estilo de vida a lo que el agotado planeta puede soportar.

Invitado por el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (Imdec) y diversas organizaciones indígenas y de lucha por el agua y los derechos humanos, presentará hoy a las 5 de la tarde una conferencia magistral llamada “El grito por la Tierra es nuestro, alternativas ante la crisis civilizatoria”, en el marco del lanzamiento público de la Campaña Nacional por la Defensa de la Madre Tierra y el Territorio en la región Occidente, en el Centro de la Amistad Internacional. Ayer tuvo un encuentro más intimista, en que pudo escuchar de voceros de diversas luchas sociales de la región algunos detalles de sus problemas, desde ríos contaminados, territorios invadidos y bosques talados, hasta el viacrucis de madres desesperadas por sus hijos muertos o desaparecidos.

Visiblemente conmovido con los testimonios, el religioso que enfrentó a tres papas –sólo ahora encuentra coincidencias poderosas con el pontífice Francisco- considera que la economía es una explicación que no es satisfactoria para “encontrar las raíces profundas de la violencia”, que se ha traducido en sociedades profundamente desiguales, “en la injusticia general y en la humillación del otro”.

También cree que la historia da la razón sobre el pensamiento moderno, materialista y utilitarista, a la cosmovisión de un mundo sagrado y de un planeta que –como plantea la tesis de Lovelock- respira y emite vida en medio de una sorprendente estabilidad de todos los elementos que son propicios para ello. Pero el hombre y sus obras no honran esta deuda. Algunos han dicho que más que ángel, “es el Satán de la Tierra” a la que convirtió en matadero. Boff se aferra a creer que hay esperanza y que los Homo sapiens, si hacen su crítica con valor y afrontan la verdad, podrán regresar a la sensatez, a la prudencia y a la compasión, esa que parece extraviada desde hace tiempo entre las ráfagas de metralleta y los gritos de los torturados, parte de los saldos del odio.

viernes, 12 de febrero de 2016

Un museo ambicioso comenzó a ver la luz




Fincado en ideas vanguardistas de la museografía contemporánea, el nuevo establecimiento demanda mil millones de pesos y reunió ayer a notables del poder y la academia en el AMG.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Jalisco será la sede de un singular museo que por un lado, tenderá a una mirada espectacular hacia un futuro posible, de sostenibilidad ambiental y social, y por otro, se hundirá en los sombríos laberintos presentes de desastre ecológico y descomposición comunitaria. Se trata del Museo de Ciencias Ambientales, cuya primera pieza, un modelo a escala de la sorprendente edificación, fue develada ayer.

Eduardo Santana Castellón, coordinador del proyecto, dijo ante decenas de notables de los municipios metropolitanos, del Congreso local y del gobierno estatal, así como de la propia Universidad de Guadalajara -quienes asistieron al bautizo de una obra largamente gestionada-, que si bien es una narrativa desde conocimiento científico, no se deja de lado el arte, la poesía e incluso las mitologías religiosas, que han pensado a la humanidad más largo tiempo desde que hay cultura. De este modo, reclamó como acta bautismal la Alta traición de José Emilio Pacheco, aunque el relato también podría desplegarse en los versos de otro poeta más antiguo y entrañable para el occidente mexicano, tradicionalista, religioso y costumbrista: Ramón López Velarde, el de El retorno maléfico.

Y es que la meseta de Atemajac es un "edén subvertido" que se describe en las siete salas: al borde de una profunda barranca a donde llegan sus ríos, contaminados y entubados; su bosque espinoso, desaparecido; sus antiguos volcanes que duermen en silencio mientras el cemento los invade. En lontananza: un lago que a sus primeros exploradores les pareció mar, y hoy contiene tantos peces como desechos orgánicos y tóxicos; cadenas de montañas cada vez más deforestadas, un pico sureño que solía albergar nieve durante varios meses y ahora funge como centinela de la transformación; playas alteradas y privatizadas; selvas desplazadas por la pobreza y los hatos ganaderos; carreteras que hollan umbrías donde el viejo jaguar, deidad totémica en decadencia, apenas sobrevive, mientras aves multicolores y ágiles rapaces cada vez más escasas surcan los aires. Este es el hoy del museo: "... mi sed de amar será como una argolla empotrada en la losa de una tumba".

La inversión se acercará a mil millones de pesos, y de esta manera, se integrará la sexta pieza del Centro Cultural Universitario, señaló el rector Tonatiuh Bravo Padilla. Medio millón de visitantes anuales, nada mal como cifra, pero la ambición va más lejos: "Tenemos que construir consensos que rebasen las antiguas líneas divisorias de nuestra sociedad, para organizarnos a nivel metropolitano, estatal, nacional e internacional, para enfrentar el auto ataque destructivo que hoy le hacemos a esta parcela de tierra que nos sostiene". Es decir, el museo no es solamente un espacio contemplativo. Busca generar conciencia, busca activar discusiones responsables, y busca detonar acciones contra el deterioro, añadió Santana.

La etapa física de esta institución extraña o inusual, podría culminar a comienzos de 2018, apuntó el presidente del Centro Cultural Universitario de la UdeG, Raúl Padilla López. Cosas de la política, el hombre fuerte de la casa de estudios rodeado de antiguos enemigos. Enrique Alfaro, alcalde de Guadalajara, aplaudió cuando el rector encomiaba al "licenciado" por su inagotable energía para emprender grandes proyectos. Pablo Lemus, alcalde de Zapopan, le puso palabras a esta lección de real politik: "Los gobiernos emanados de Movimiento Ciudadanos somos constructivos y sabemos trabajar con otras instituciones...".

Primera pieza de una utopía posible. Museo hacia afuera, que pretende incidir en los espacios de la gran ciudad desbordada y desmesurada. Desmentir al poeta de Jerez, cuyos sueños han sido derrotados: "Mejor será no regresar al pueblo, al edén subvertido que se calla", donde el viajero podría encontrar "a la luz de petróleo de una mecha su esperanza deshecha".



Museo de Ciencias Ambientales del Centro Cultural Universitario de la UdeG

Propósito: "Comprender la ciudad e inspirar la conservación de la naturaleza que la sustenta.La ciudad se identifica como lugar dinámico donde se gesta el futuro"

Objetivo aspiracional: "ser un espacio catalizador de transformaciones socio-ecológicas en su entorno barrial/comunitario que fortalezcan el tejido social y contribuyan a consolidar comunidades resilientes que alcancen mayores niveles de bienestar. Ayudar a los adolescentes a descubrir su pasión de vida y profesional. Además de un impacto local, también busca sobresalir a nivel nacional e internacional por sus innovadoras formas de divulgación de la ciencia y de generación de sensaciones y emociones que induzcan al aprendizaje y acción individual y colectiva para la construcción de una sociedad. Promotor del pensamiento crítico y del intercambio de ideas e información para la diversidad y la tolerancia"

Componentes: Programa de Investigación Científica, Programa de Vinculación Comunitaria, Programa Docencia Formal, Programa de Exhibiciones, Programas Museo sin Paredes (es decir, arte, literatura, salidas de campo)

Público meta: Como "museo global" impacta a un público amplio regional, nacional e internacional, ofreciendo programas priorizados a dos grupos especializados: los vecinos del museo y un público adolescente que va de 12 a 19 años

Lema del museo: "De lo vivo y del futuro"

Enfoque: sistémico/holístico: organización de la materia y las sociedades humanas en sistemas, sub-sistemas y supra-sistemas. Dualidad Ciudad-naturaleza como componentes de un solo sistema donde lo "natural" es explorado en sus relaciones con lo urbano

Concepto de Occidente de México: escenario del desarrollo de las ciudades analizadas en el museo visto como lugar de confluencias culturales, geográficas, geológicas y biológicas único a nivel continental

Organización del museo: La distribución espacial del museo es en paisajes, como lo refleja su marco conceptual, "ya que son también conceptos cognitivos conformados por procesos socio-culturales y naturales. Así, el museo integra el paisaje urbano (la ciudad), el paisaje rural (el campo), el paisaje montano (montañas y bosques), el paisaje fluvial/lacustre (ríos y lagos), el paisaje del Altiplano mexicano, y el paisaje del litoral (costas y océano), además de un epílogo, denominado paisaje de la Esperanza, donde se ensayan soluciones a la crisis ambiental y social "asociadas a cooperación, solidaridad, altruismo, empatía, comunicación y participación"

Procesos ecosistémicos que definen dinámicas que vinculan las salas del museo: transferencia de energía, transferencia de materia, transferencia de información, movilidad de personas

Ejes temáticos y problemática: enfoque sistémico y paisajístico sobre las necesidades de su público relativas a urbanismo sustentable, cambio climático, gestión integral de energía, del agua, pérdida de biodiversidad, y producción de alimentos/suelos

Hay tres tipos de conocimiento reconocidos: científico, artístico y revelado. El enfoque del museo es científico, pero se reconocen los otros dos tipos de conocimiento. En este contexto se inspira en el origen de los museos: Museion: 'salón de musas' ideado desde el nacimiento de esta institución en la Alejandría grecorromana

Fuente: Eduardo Santana Castellón, coordinador del proyecto



jueves, 2 de julio de 2015

Porfirio Díaz, el gestor de la decadencia de Jalisco



El dictador luchó por domesticar la provincia históricamente más insumisa del país, y lo logró, al suprimir sus grandes liderazgos y mutilar una parte importante de su territorio.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

El largo porfiriato dejó una sombra ominosa más allá de la larga cadena de progresos que el régimen vendió tan bien entre los habitantes de Guadalajara, y en general, del estado de Jalisco. Los ferrocarriles, el teléfono, el telégrafo, el comienzo de la electrificación y las carreteras principales, además de la paz social, son sin duda una aportación notable; pero al tiempo, el modelo centralista y presidencialista fue eficaz en nulificar a la región más insumisa del periodo colonial y del primer siglo independiente, y desencadenar su decadencia política, que llega hasta el presente.

“Dicen que don Porfirio todas las mañanas lo primero que preguntaba era si Jalisco se había alzado en armas”, señalan reiteradamente los historiadores y cronistas regionales. Efectivamente, los grupos políticos de la entidad tenían líderes sólidos como Ignacio Luis Vallarta, Pedro Ogazón y, sobre todo, Ramón Corona, una de las espadas más prestigiosas de la república restaurada, vencedor de Manuel Lozada, el Tigre de Álica, en La Mojonera, y dotado de un carisma notorio que lo hizo aspirar, informalmente a  la presidencia de la república.

El oaxaqueño, vencedor de la batalla del 2 de abril, veía un riesgo alto para la integridad del país la prevalencia de estados fuertes que desafiaban el poder central, y tras la experiencia traumática de la separación de Texas, la guerra de 1847 y la pérdida de más  de la mitad del territorio, así como el intento separatista yucateco y la violenta guerra de castas de esa península, decidió que el país necesitaba un gobierno central fuerte que aplastara las disidencias.

Jalisco se puso en la mira del exitoso político que hoy alcanza un siglo de muerto, y descansa lejos de su patria, en el cementerio de Montparnasse de París. Primero consolidó la separación de séptimo cantón, Tepic, cuya pérdida para las élites tapatías fue especialmente dolorosa dado el alto costo pagado para pacificarla. Luego, el mandatario quiso nombrar gobernadores títeres para gradualmente “reeducar” a las elites jaliscienses.

“Los deseos hegemónicos de Porfirio Díaz respecto a Jalisco, y el cálculo de que el general Pedro A. Galván sucedería a Tolentino, habrían de sufrir un serio descalabro cuando, en abril de 1885, Ramón Corona, ministro plenipotenciario de México en España, regresó definitivamente y se postuló como gobernador. Díaz había reasumido la presidencia el 1 de diciembre de 1884, mas como no era previsible aún que pretendiera continuar en 1888, no resulta descabellado  suponer que Corona retornara al país con la anticipación necesaria para optar al cargo”, señala José María Muriá en su Breve historia de Jalisco.

Corona era muy popular en Jalisco y en muchas partes de la república tanto por su pasado de hombre de armas como su carrera diplomática. Pero Díaz no tenía intenciones de soltar la presidencia y los adversarios de Corona en Guadalajara impusieron en la legislatura local, la primera del país en promoverlo, la primera reelección del oaxaqueño. Corona se preparó para la elección de 1892, pero no llegaría. La mano de Primitivo Ron segó su vida el 10 de noviembre de 1889. Las sospechas sobre una posible autoría intelectual desde México nunca se disiparon. Jalisco entró de lleno al porfiriato, sometido al gobierno central, y con un gobernador, Luis C. Curiel, que alcanzaría once años con diversas reelecciones.



“A principios del siglo XX, Jalisco era lo que queda de una potencia regional desmembrada que aún conserva un doloroso recuerdo de estos acontecimientos y que asocia el desmoronamiento de su potencia a las intervenciones del Estado central”, subraya Elisa Cárdenas Ayala (El derrumbe. Jalisco, microcosmos de larevolución mexicana, 2010).

El sometimiento político hizo que las elites jaliscienses se contentaran con su coto regional, y además, que se acomodaran a los lineamientos del dictador. Fueron mermando las grandes iniciativas progresistas que no fueran dictadas por el señor del país. También se acentuó el modelo económico basado en el comercio local y una incipiente industrialización –en la que predominaban manos extranjeras-. El entubamiento del río San Juan de Dios, a comienzos del siglo XX, es un hito de la burguesía local, señala el historiador Bogar Escobar Hernández, “porque inaugura de algún modo una forma de hacer riqueza que se ha hecho típica de las fortunas de la ciudad: los negocios inmobiliarios, pero a la sombra del estado y de las grandes obras de infraestructura pagadas con recursos públicos”.

Esta domesticación “progresista” también se refleja en las concesiones que otorgó el gobierno federal para obras de irrigación y especialmente, el desecamiento de un tercio del lago de Chapala, a cargo de un empresario que sería el último gobernador porfirista, Manuel Cuesta Gallardo.

Porfirio Díaz acudía con cierta frecuencia a Guadalajara y se hospedaba con su primo Segundo Díaz en el magnífico Palacio de las Vacas de la calle San Felipe, sobre todo luego de que llegara el ferrocarril a esta capital, en 1888. Era asiduo vacacionista en Chapala, que era mar chapálico con todo y el cercenamiento del vasto humedal. Domesticó a las élites, que un siglo después siguen en la seguridad de los negocios inmobiliarios mientras la ciudad ha pasado al tercer sitial en producción de riqueza del país, desplazada por Monterrey. Los tapatíos no pesan como clase política en la ciudad de México, reconoce Luis Miguel González, periodista que ha hecho carrera en el DF. Viven su cómoda decadencia aunque persisten sustentados en orgullos oropelescos: Jalisco es México, la provincia imaginaria, las chivas del Guadalajara, el tequila, la belleza morisca de las mujeres, el mejor clima del país…


viernes, 3 de abril de 2015

Felices vacaciones sin salir de la ciudad



Jueves de entretenimiento para los que no se fueron de vacaciones de la metrópoli por problemas económicos o por necesidades laborales; el erario puso su parte

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO

Es cierto lo que dijo Mario Vargas Llosa: “…Nos han deparado el privilegio de convertir el entretenimiento pasajero en la aspiración suprema de la vida humana y el derecho de contemplar con cinismo y desdén todo lo que aburre, preocupa y nos recuerda que la vida no es sólo diversión, también drama, dolor, misterio y frustración”, pero para acabar pronto, a Jonathan (o Yónatan, en mexicano) le importa un cacahuate lo que diga ese premio Nobel desconocido (vamos por el principio, ¿qué es premio Nobel?).

Pamplinas, el chamaco, desesperado porque el tiempo le ajuste para alcanzar más momentos de lo que a su edad entiende por “sublimidad” –emociones al tope; las náuseas y el vómito como límites de la proeza existencial- toma su turno en la larga fila hacia el tobogán de la diversión que le ha regalado el Supremo Gobierno, en la zona más emblemática de la severa ciudad neogallega: la Plaza Liberación, frente a un Hidalgo furioso en bronce, un teatro de cantera lleno de musas inspiradoras de ocios más reflexivos y una catedral con dos agujas que apuntan al cielo, de donde cada año salen tibias invectivas contra los profanadores de las fiestas sagradas de la Semana Mayor.

Mientras las carreteras que conectan a la metrópoli tapatía con el resto del país, se han llenado de autos en fuga y se llevan con ellos los atorones viales que ya son “usos y costumbres” de la Perla occidental, las calles citadinas lucen como los asuetos provincianos que solía disfrutar la generación de los padres y abuelos de los Yónatan; y éste con su legión de contemporáneos imberbes y caprichosos, viven felicidades efímeras de trajes de baño, agua jabonosa y vértigos inducidos por el “subeibaja” de la gran culebra de plástico, una oruga abierta que acelera el flujo de los infantes aventureros gracias a la gravedad y a la ausencia de fricción en cuerpos con una ventaja evolutiva recién incorporada: son húmedos y resbalosos como ranas o lagartijas cámbricas; pero este verdadero homenaje a la física newtoniana y a la biología darwiniana no suscita ninguna reflexión ni emoción científica; a los asistentes les parece fantasía pura: más un Reino Aventura o un Disney World bajo este sol que por fin se decidió a hacerse cargo de la primavera, y convertirla en una estación mínimamente calurosa, como debe ser.

El mismo centro, que por la tarde se llenará de feligreses que visitan los siete templos y atestiguan las ceremonias del jueves Santo, no se ve demasiado atiborrado a mediodía. La gente camina despreocupada de un lugar a otro; los ancianos ocupan las bancas de siempre en la plaza de armas; los mendigos tienen más clientes potenciales y más acosos por los cuales responder frente a los policías en bicicleta; las calandrias tienen más trabajo -pero los caballos sienten una suerte de respiro al no ser atormentados por los bocinazos de los automovilistas desesperados de los días laborales-. Debe ser un Jueves Santo para esas bestias domesticadas en lejanas estepas de otro continente. Tampoco parecen estar conscientes de esas trascendencias, pero entre una multitud que goza al instante y luego lo olvida en nuevos placeres –oh qué amargado es ese señor Vargas Llosa-, la pacífica ignorancia equina, como los Houyhnhnm de Los viajes de Guilliver, se tiene que ver como una suerte de sabiduría impronunciable para los rústicos y arbitrarios yahoos que pululan en los alrededores.

El hedonismo light de las calles del centro se reproduce en otros sitios atiborrados: balnearios intra y extraurbanos –Lindo Michoacán, Las Tortugas, Cañón de las Flores, Los Camachos, Huaxtla- donde la cerveza y los refrescos corren a raudales entre los tránsfugas del orden urbano. Hay otro tobogán a cuenta del erario en el corazón de la Guadalajara popular: el parque de la Solidaridad Iberoamericana, al oriente donde se encuentran, en el arroyo de Osorio, los municipios de Guadalajara y Tonalá. Y qué decir de los botaneros donde se come en exceso y se disfruta hasta la extenuación la ofrenda musical -perdóname maestro Bach, pensaría el molón de don Vargas- de las bandas tipo Julión Álvarez o Tigres del Norte, enclaves de la salida a Chapala, a Colima o hacia la penal; en este último corredor, cómo ignorar el especial rito de libertades que hacen algunos ex malosos que han recibido la indispensable segunda, tercera o cuarta oportunidad de ser hombres de bien.

Horas más tarde, la noche también traerá sus tentaciones en bares, cantinas, restaurantes y centros de baile donde el cuerpo vive una suerte de apoteosis que se quema en el instante siguiente… Dionisos y Cristo se diputan almas bajo una luna llena que deambula fría y serena por un cielo despejado que los hombres de antaño veían como preludio de sacrificios tremebundos y misterios sacros, pero hoy apenas embellece las pequeñas biografías de la vacación de cada cual, sin olvidar esa instancia mágica de la vida verdadera de esta posmodernidad: los perfiles de Facebook, Twitter, instagram y cualquier virtualidad que hace de la vida una aventura personal de bajo, muy bajo costo.

Una ciudad que se entretiene y no olvida que “…lo que no es divertido no es cultura”. Amargura de premios nobeles, mientras se planea la nueva jornada de disfrute.

viernes, 9 de agosto de 2013

Tres pueblos reclaman les devuelvan Haramaratsie



El presidente Peña Nieto consumaría hoy un “despojo” en San Blas, Nayarit, denuncian líderes de los pueblos huichol y cora

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO

La vida surgió en Wirikuta, en el gran oriente, pero los dioses que la propiciaron salieron del mar en Haramaratsie, el lugar de la diosa marina: un islote coronado por una peña Blanca frente a San Blas, al sur de las dilatadas Marismas Nacionales de Nayarit, al que acuden año con año devotos peregrinos wixaritari (huicholes), nayeri (coras) y o’dam (tepehuanos), que comparten la tradición.

Este santuario de los pueblos indios de la Sierra Madre Occidental está en riesgo de pérdida y destrucción.

Eso le dijeron al presidente Enrique Peña Nieto, en dos cartas entregadas en mayo pasado, los representantes de las culturas asentadas en las montañas de Jalisco, Nayarit y Durango. En los documentos le exigían revocar las concesiones otorgadas por el gobierno federal predecesor a dos empresas turísticas, cuyos proyectos serían un lastre para el paisaje y los cultos que se deben realizar en el extremo poniente de su geografía sagrada.

También demandaban una consulta abierta y libre para la administración del predio conocido en español como “Isla del Rey”, del cual, 3.5 hectáreas hoy entregaría en propiedad el presidente de la república a una asociación civil que no reconocen las autoridades de los vecinos de la sierra. El objetivo de la visita presidencial es festejar el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, como cada 9 de agosto.

Ayer, las autoridades huicholas, reunidas en el Consejo Regional Wixárika por la Defensa de Wirikuta, recordaron el tema de las misivas:

“Estamos solicitando se haga consulta por consentimiento previo, libre e informado sobre la desincorporación que hizo la Semarnat del régimen de dominio público de la federación terrenos ganados al mar y autorización de la enajenación a título oneroso a favor de las empresas Desarrollo Turísticos del Rey SA de CV [expediente 521/NAY/2010] y Desarrollo Turístico Aramara SA de CV [expediente 522/NAY/210]. Dicho trámite se realizó a espalda de las comunidades indígenas que integramos el Pueblo wixárika”, señalan en el documento de prensa.

“Por todas las irregularidades actualmente las instancias que incurrieron en el trámite y ahora acompañado por Ejecutivo Federal quieren hacer entrega a la Unión Wixárika de los Centros Ceremoniales de Jalisco, Durango y Nayarit AC, asociación que nunca ha defendido de manera eficiente a las comunidades indígenas wixaritari”, y por el contrario, “ha estado bajo el mandato del Estado mexicano en específico de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas [CDI]; además esta instancia es la que creó la asociación civil, así que legítimamente no representa al pueblo wixárika”, precisan.

Hoy a las once de la mañana acudiría el presidente Peña Nieto a San Blas, frente a la Isla del Rey “para hacer entrega de una superficie de 3.5 hectáreas, cuando desde los tiempos inmemoriales nosotros hemos resguardado toda la isla de Haramara”; lo que agravia a las autoridades civiles, tradicionales y agrarias, y los centros ceremoniales. Además, denuncian que la CDI “se ha encargado de acarrearlos para que concurran a tomarse la foto” con el mandatario y hacerlo testigo de lo que llaman “un fraude”.

Los huicholes hicieron un pronunciamiento los días 28 y 29 de junio pasado en Pueblo Nuevo, perteneciente a la comunidad de Tuapurie (Santa Catarina Cuexcomatitlán), en Jalisco, muy cerca del centro del mundo; al menos, de su mundo: Teekata.

Los nayeri también abordaron el tema. La carta del pasado 8 de mayo, a la persona del presidente del país, está redactada en términos muy similares a los de sus primos de sierra, pero abunda en los detalles. Firmado por Julián López Cánare, coordinador del Consejo Indígena Nayheri, destaca que el 16 de mayo de 2012, la entonces Secretaría de la Reforma Agraria declaró propiedad de la nación 3.5 hectáreas del predio. Esto “únicamente prevé un derecho de paso para llevar ofrendas, sin que ello proteja la mayor parte del lugar sagrado Jusiu’mu’na [Tetei Niwetsika en lengua huichola]”.

El 27 de julio del mismo año, la Semarnat otorgó al gobierno de Nayarit el destino de 8.3 ha que se traslapan con las 3.5 ha anteriores.

“Han sido diversas las movilizaciones y una lucha de los pueblos lo que ha llevado a buscar una solución que dé certeza jurídica de que nuestro territorio sagrado de acceso tradicional [sic] no será vendido o concesionado a particulares para hacer desarrollos turísticos en la zona, con su consabido impacto ambiental, y además convertir a nuestras ceremonias sagradas en un atractivo turístico y objeto de diversión para los visitantes…”.

La exigencia cora: que tras cancelar concesiones, “se amplíe el radio de protección a nuestro territorio sagrado a los lugares de Tatei Haramara Chejvimu’na y Jusiu’mu’na— en su conjunto […] es decir, se debe proteger toda la isla del Rey, los islotes sagrados [Waxieve], el estero El Pozo o Boca de Vigía [Huatuxame] y el mar circundante, Haramara…”.

Este movimiento no es tan notorio como el de Wirikuta, pero une a tres viejas culturas, cuyos vasos comunicantes vienen de la geografía común y de una historia que podría ser milenaria.


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La situación de los indígenas

-Jalisco tiene entre 80 mil y 100 mil moradores indígenas, pues aunque tiene poblaciones permanentes en el norte (huicholes) y el sur (nahuas), sus comunidades urbanas en Guadalajara y Puerto Vallarta, así como los migrantes sobre todo con las cosechas estacionales de caña de azúcar, legumbres y frutas, hacen inestable la cifra

-Las regiones indígenas del estado padecen falta de servicios básicos, analfabetismo, insuficientes servicios profesionales médicos, caminos en mal estado, inseguridad y presencia del crimen organizado en diversos niveles de tensión. Además, están con conflictos agrarios permanentes debido a los intereses económicos, ganaderos, turísticos y mineros, a los que se deben enfrentar

-Los índices de pobreza entre los indígenas son mucho más altos que entre el resto de la población en varios países de América Latina: Paraguay, 7,9 veces; Panamá, 5,9 veces; México, 3,3 veces; y Guatemala, 2,8 veces

-Los ingresos de los trabajadores indígenas promedian sólo la mitad de los de trabajadores no indígenas, debido en gran parte a factores como la discriminación y la calidad de la enseñanza

-Siguen registrándose grandes diferencias en la esperanza de vida entre los indígenas y los no indígenas, por ejemplo, en Guatemala (13 años), Panamá (10 años) y México (6 años)

-La mortalidad infantil sigue siendo 70% superior entre las comunidades indígenas, a pesar de las mejoras logradas en América Latina en los últimos 40 años. La desnutrición entre los niños indígenas duplica la que se registra entre los no indígenas. En Honduras, aproximadamente un 95% de los niños indígenas menores de 14 años sufre de desnutrición

-En los Estados Unidos, un indígena tiene 600 veces más probabilidades de contraer tuberculosis y un 62% más de probabilidades de cometer suicidio que la población general

-En Australia, es probable que un niño indígena muera 20 años antes que sus compatriotas no nativos. La diferencia en materia de esperanza de vida en Nepal también es de 20 años, mientras que en Guatemala es de 13 años y en Nueva Zelandia, de 11

-Escala mundial, más del 50% de los adultos indígenas padecen de diabetes del tipo 2, y se prevé que esa cifra aumente

-Los integrantes de los pueblos indígenas, cuya población asciende a unos 370 millones (aproximadamente 5% de la población mundial), constituyen, sin embargo, una tercera parte de los 900 millones de personas extremadamente pobres de las zonas rurales

Fuente: MILENIO JALISCO / Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas