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jueves, 21 de febrero de 2019

Ponen lupa a 33 fraccionamientos de Tlajomulco


Agustín del Castillo/Guadalajara-NTR

Ya están los resultados del Diagnóstico del fenómeno de segregación socio-espacial y de las unidades habitacionales de vivienda de interés social y su entorno urbano en el municipio Tlajomulco, que se realizó en 33 fraccionamientos de interés social bajo la coordinación del consultor urbano Bernd Pfannenstein, y pone cifras al abandono de vivienda, la marginación, la inseguridad y la falta de calidad del espacio público, además que dimensiona la percepción de los habitantes de esos asentamientos degradados.

Con base en ese trabajo, el urbanista de origen alemán y su equipo buscan “definir un programa articulado para el desarrollo de las ciudades y su homologación entre los criterios urbanísticos y legislativos. Generar conceptos, metas, reglas claras y transparentes para todos los agentes involucrados en la producción del suelo urbano con el fin de alcanzar un proceso de gestión urbana planificada estratégicamente que aporte en la construcción de un sistema equilibrado y funcional”.

Los fraccionamientos incluidos son: Puesta del Sol, Casa Blanca, Hacienda de los Eucaliptos, Hacienda Santa Fe, Lomas de San Agustín, Los Abedules, Puerta Real, Renaceres Residencial, Los Silos, Los Cantaros, Mirador del Valle, Colinas Desarrollo, Lomas de Tejeda Condominio, Villas Terranova, Los Encinos, Novaterra Residencial, La Fortuna, Colinas del Roble, Villas de la Hacienda, Jardines de San Sebastián, Valle de los Emperadores, Los Nogales, Hacienda la Noria, Lomas del Carmen, Los Ciruelos, Rinconada de San Sebastián, El Paraíso, La Providencia, Arcos de San Sebastián, Bosques de la Esperanza, Villanova, Cima del Sol y Chulavista. Tienen 92 mil 356 viviendas de las cuales 14 mil 403 unidades no están en uso, esto es, 15.6 por ciento.

El plan incluye desde la planeación socialmente responsable y democrática del territorio municipal, metropolitano y estatal hasta mejorar la toma de decisiones de forma transversal “con instrumentos de planeación adecuados para desincentivar las problemáticas urbanas, sociales y ambientales”, así como “la generación de instrumentos innovadores que minimicen la fragmentación socio-espacial y segregación urbana a la vez que se promueva el respeto y cumplimiento de los derechos ciudadanos para interpretar la planeación territorial como un instrumento fundamental para lograr ciudades más seguras y poner las políticas de vivienda en el centro de las estrategias de intervención”.

Por ello, el estudio tiene como alcances “la elaboración de una base de datos georreferenciada del fenómeno de la segregación socio-espacial y de las unidades habitacionales de vivienda de interés social y su entorno urbano de la vivienda cual no está en uso (por fraccionamiento), incluyendo un análisis multidimensional (componente espacial)”; y “la aplicación de un estudio socio-empírico comparativo con un cuestionario estandarizado por vivienda derivado de un muestreo representativo por fraccionamiento (componente social)”.

Las encuestas son especialmente valiosas para que el ejercicio de planeación sea incluyente con lo que los propios vecinos demandan, pues de otro modo, no se podría hablar de una plena integración en condiciones de equidad a la vida de la ciudad.

Pfannenstein destaca la importancia de un trabajo de campo y participativo muy serio, para que sea un instrumento eficaz para soluciones de largo aliento que demandan las dimensiones del problema; la otra parte es que sea instrumentado con acuerdos entre todos los órdenes gubernamentales, pues de lo contrario no tendrá futuro.



A partir de 197 encuestas

El caso de Los Silos

En 84% de las viviendas consultadas hay percepción de inseguridad

En 96% mencionan que no tienen acceso a servicios básicos de salud

En 69% ven el estado de las áreas verdes y de los espacios públicos en un estado mejorable o insuficiente

En 72% no cuentan con acceso a Internet<

En 69% refieren que la parada del transporte público no es segura

En 54% informan que se usa el servicio de mototaxi

En 70% hay cortes frecuentes de los servicios básicos en el fraccionamiento

domingo, 6 de enero de 2019

Tlajomulco debe priorizar su reinserción urbana


Agustín del Castillo/Guadalajara-NTR

La distopía urbana en que derivó el crecimiento de casi 800 por ciento en población que registró Tlajomulco desde 1995, demanda pragmatismo y una mirada al futuro, es decir, “no es posible detenerse en las cuentas del pasado porque nunca saldremos de esto”, advierte el urbanista y consultor Bernd Pfannenstein.

Tlajomulco es un estudio de caso en un proyecto que se hace en toda América Latina; “un ejemplo de las características periurbanas que tiene esta ciudad a detalle, conocimiento que sirve para detener el desarrollo urbano sin límites y lograr también procesos de ciudades en gestión territorial, hacia un sistema urbano más equilibrado; este es un municipio disperso, con procesos  de expansión que estamos verificando  en dos distintos tipos de organización: el primero, que domina sobre prolongación López Mateos, dedicado al nivel socioeconómico alto, con la utopía de la gente de la ciudad ideal (…) , y por otra parte, los fraccionamientos de interés social; estamos identificando los mitos de las casas abandonadas, nadie tiene datos exactos y muchas veces depende de a quién le vas a preguntar".

"Al final del día, necesitamos quitarnos todos los intereses, y entender que nuestro sistema urbano solo va a funcionar si buscamos un desarrollo integral que nos permita tomar las mejores decisiones; yo considero que si en Tlajomulco construimos un modelo de gestión integral urbana, puede ser la base para muchas soluciones; porque existen muchos Tlajomulcos en México y en América Latina, y podemos dar herramientas para mejorar los procesos de toma de decisión en la expansión urbana y de desarrollo urbano en todo el continente”, señala Pfannenstein.

Y si bien no hay que perder de vista las causas del desastre, “confío en que mejor enfoquemos nuestra energía positiva en el futuro, lo que puede cambiar; hay una situación disfuncional con el sistema, por la ausencia de reglas claras en transparencia, por el cortoplacismo, el municipalismo, los cambios de agenda de cada tres años, y de ahí llegamos al otro lado, la ausencia de herramientas de planeación, sin una escala correcta; ahí va a imperar la coordinación metropolitana”.

Sin esa visión metropolitana, “el interés del suelo barato se pudo transformar en un negocio inmobiliario de alto valor. Pero insisto en que no se trata de buscar responsabilidades, se trata de entender qué enfermedad tienen estos sistemas urbanos, y como logramos la medicina y las herramientas para este sistema enfermo, para lograr un sistema equilibrado; y esto no solo requiere la rectoría del estado, requiere también que la sociedad, que la comunidad, empiece a actuar. Por eso Tlajomulco tiene entes de participación ciudadana únicos en el país, es un referente, aparte de esto necesitamos identificar a los agentes que están involucrados en el tema de desarrollo urbano, y necesitamos un acuerdo mutuo entre todos y definir hasta dónde vamos a apostar, si seguimos apostando al valor económico o no, y no hablo de restringir el mercado inmobiliario, al contrario, necesitamos sofisticarlo, le necesitamos dar las herramientas técnicas, legislativas, urbanísticas, suficientes para actuar”.

Esto debe incluir “reglas en la producción de suelo urbano, y si no lo hacemos vamos a seguir viendo que impera una interpretación cotidiana que no está funcionando para la gente”. Pfannenstein ha encabezado un trabajo piloto en 17 fraccionamientos de interés social de Tlajomulco, en aras de que sea la semilla para una gradual integración urbana eficaz en favor de miles de vecinos.

El estudio

El urbanista y consultor Bernd Pfannenstein encabezó un trabajo sobre 17 fraccionamientos del municipio de Tlajomulco: una muestra de 388 encuestas para un universo de 29 mil viviendas, de las cuales cinco mil se encuentran abandonadas

Uno de los casos más drásticos es el fraccionamiento Silos: 30 por ciento de las casas y departamentos están desocupadas y en proceso de destrucción física

Un 54 por ciento de los encuestados se sienten inseguros; 27 por ciento no cuentan con acceso a internet; 66 por ciento consideran que sus áreas verdes se encuentran en mal estado; 95 por ciento no tiene acceso a servicios de salud; un tercio no tiene ni siquiera educación básica, y más de la mitad destina por lo menos dos horas en el trasladarse a sus sitios de trabajo


LaBase un proyecto que exige ser replicado


Agustín del Castillo/Guadalajara-NTR

Tlajomulco demanda una política seria de reinserción urbana para decenas de miles de sus moradores que habitan las grandes ciudades perdidas, como Hacienda Santa Fe, Chulavista o Silos, advierte la activista social y ex presidente del Consejo de Participación Ciudadana de Tlajomulco, Tania Vázquez.

Una de las generadoras de la experiencia comunitaria de LaBase (Laboratorio de Arquitectura Social Estratégica) en el clúster 21 de Hacienda Santa Fe, pone en relieve la necesidad de que los gobiernos trabajen sobre esa línea, en busca de remontar los graves problemas de marginación, pobreza y violencia que se padecen en la zona.

“Este es un tema de mucha segregación social, de situaciones como las casas abandonadas. Esto (LaBase) era un parque abandonado, con una planta de agua abandonada, que a mí me tocó conocer en su momento, llena de agua podrida, donde venía la gente a drogarse, a hacer situaciones negativas para el entorno social, y los niños no podían salir a jugar, o se podían exponer a una situación de violencia. Nos preguntamos entonces qué debía pasar para volver a tejer o a construir este tejido social, y se trataba de recuperar el espacio público, que la gente lo sintiera suyo, pudiera venir y saber que era de todos y podía haber algo bueno para ellos”.

Al tener un gran cascarón de concreto para una planta de tratamiento, el reto de qué hacer era enorme. “Este no es el único esfuerzo que emerge desde abajo; se repararon canchitas de futbol, se pusieron aparatos de gimnasia en los parques, se acondicionaron bosquecitos urbanos dentro de fraccionamientos, se dotó de material para laboratorio para una preparatoria, equipo de cómputo para una escuela. Pero una obra como LaBase, no la hicimos en ningún otro lugar; no era mucho el presupuesto, y lo que alienta es que la nueva administración va a dar el doble de recursos, y entonces se trata de replicar esta excelente experiencia, porque de ser un espacio de delincuentes, ahora es un lugar donde los niños vienen a tomar clases de pintura, clases de fotografía, ya se hicieron unas albercadas, y muchísimas actividades que ayudan a  los niños a tener la esperanza de que se puede aspirar a algo mejor en su vida”.

La activista pide no hacer cuentas alegres. LaBase arrancó en 2016, y requiere de más años para que “la gente de alrededor empiece a percibir que hay más por lo que puede hacer, por su entorno, por su ciudad, ya con más conocimiento de lo que hay”; la idea es que se disemine la experiencia y crezca el número de ciudadanos organizados para resolver sus mayores rezagos.

sábado, 5 de enero de 2019

El crecimiento urbano, una experiencia fallida



Agustìn del Castillo/Guadalajara-NTR

La tendencia de la dispersión urbana no se ha detenido: todos los días se incrementan las construcciones en la periferia de la ciudad, sea en el valle de Tesistán, en la carretera a Colotlán, en la barranca del río Santiago o en la enorme planicie de Toluquilla.

Para el arquitecto Luis Manuel Ochoa, consultor que hizo posible el proyecto de LaBase (Laboratorio de Arquitectura Social Estratégica) en el clúster 21 de Hacienda Santa Fe, donde se pretende enfrentar la descomunal anomia social ocasionada por asentamientos humanos heterogéneos, extendidos sin un sistema integral de movilidad, y en manos de grupos delictivos (ver edición de El Diario NTR de Guadalajara del 4 de enero de 2019), la continuidad de la dispersión es un dato objetivo, y es necesario lidiar con él.

“El Área Metropolitana de Guadalajara ha tenido en los últimos 30 años un crecimiento expansivo, y es al sur del Periférico donde más ha crecido, un boom que muchos conocen, con un crecimiento exponencial, demográfico, y por ende urbano, que tiene que ver con una experiencia fallida por una política federal que le apostaba más a la cantidad, para cumplir con el número de viviendas, más que al calidad de las mismas, eso relacionado con el interés inmobiliario, el desarrollo ligado al capital, lo que hizo que esa política se realizara en el lugar donde la tierra era más barata, sin equipamiento urbano, y desgraciadamente en algunos de los casos sin servicios”, explica Ochoa.

Se trata de un drama cotidiano en Tlajomulco y en muchos rincones del país. “Por ahí están los indicadores y ciertamente Tlajomulco debe entrar entre los seis municipios en que más crecieron por este fenómeno, y seguramente tanto al norte de México, como Tijuana, Mexicali, hay 20 ciudades donde seguramente hay características similares dentro de las áreas metropolitanas; con este crecimiento, en Tlajomulco, hablamos de algo destacable porque llega casi a 800 por ciento, de 70 mil habitantes brinca a 600 mil, entonces eso para cualquier municipio es un fenómeno incontrolable…”.

A la tierra barata se aúna la falta de estructura institucional sólida de un ayuntamiento que en 1995 y 2000 era incipiente, la disposición de tierras ejidales jurídicamente inestables, y además, “creo que corre un rol fundamental para la ciudad la relación que tiene que ver Tlajomulco con el puerto [de Manzanillo], ser la entrada de productos hacia el sur, tener el aeropuerto, el paso de las vías férreas; o sea, hay ciertas características propias tanto para la expansión como para el desarrollo; por eso ya es y seguirá siendo fundamental esta zona de la ciudad para la historia de los siguientes 20 o 30 años”.

El Diario NTR: El gobierno de Peña Nieto se encontró con este desastre urbano, y que era necesario combatir esta expansión, la dispersión desmedida, ¿cree que ya hayamos llegado al momento cenit del crecimiento y que al ciudad se va a compactar y se va a consolidar en estos espacios que ya lo hizo, o todavía hay una tendencia a que se siga dispersando?

LUIS MANUEL OCHOA (LMO): Yo creo que todavía la tendencia no se detiene, pero que está en ese proceso, la clave es una mezcla de cuestiones, pero una fundamental es el ordenamiento del territorio, y creo que es un tema que ya está en la agenda de los gobiernos, que se está atendiendo; ahora es pensar cómo debe de ser y antes no se pensaba, y volvemos al punto en que nos encontramos.

¿Tendríamos que pensar que los municipios tiene que ser otro tipo entes, o el famoso planteamiento de un gobierno metropolitano para enfrentar este tipo de intereses?

Así es, creo que es un gran tema que ya se está abordando en Guadalajara, que es la coordinación y la gobernanza metropolitana; hay esa apuesta desde lo metropolitano, por esa carencia que pueden tener los municipios en esas cuestiones, yo pienso que debe ser una especie de ping pong entre las escalas, entre la metropolitana y la municipal, con estrategias desde el municipalismo, aunque estos fenómenos se pueden abordar desde lo metropolitano.

Autorizaciones congeladas

Durante la administración del alcalde Alberto Uribe Camacho, el gobierno municipal determinó la moratoria en la aplicación de permisos para la expansión urbana, ante la necesidad de consolidar la estructura urbana y armonizarla con la disposición de servicios, especialmente los casos del agua y de la movilidad. La administración actual no ha hecho explícito si seguirá adelante ese esquema o se prevén soluciones distintas al problema.

viernes, 4 de enero de 2019

Hacienda Santa Fe, entre la pesadilla y la esperanza



Agustín del Castillo/Guadalajara-NTR

“Per me si va ne la cità dolente…”. Pero la imaginación engaña al viajero, lector asiduo de Dante Alighieri, quien no encuentra una sola inscripción en el dintel de la “puerta del diablo”, que conecta al clúster 21 con el resto de la “ciudad del dolor” que es con frecuencia Hacienda Santa Fe, un conglomerado de más de 60 mil habitantes -desde parias centroamericanos y caribeños hasta clasemedieros tapatíos- que no existía hace 20 años, en estos páramos de Tlajomulco.

En realidad, tampoco hay algo que se pueda llamar puerta: es un estrecho corredor por donde se descargan aguas pluviales y los ríos de “la perduta gente”, entre una finca donde desbaratan autos usados y los muros de la última casa de la cuadra, edificada por el imperio inmobiliario Homex, hoy en desgracia, como aquellos pecadores avariciosos que pueblan los círculos del Inferno.

El portal tiene justificada su popular denominación: los moradores de la zona denuncian que “a deshoras” (lo que sea que eso signifique), y a todas horas, puede ser escenario de asaltos, secuestros y violencias variopintas. Lo que podría llamarse puerta es una brevísima reja de madera de baja calidad que, cuando el capricho del dueño del supuesto taller lo decide, es cerrada, pues por un descuido de la fraccionadora, le dieron escrituras de un predio que debía ser público. En ese caso, hay que rodear cerca de un kilómetro para arribar a la avenida Yuscapan desde Camino Real, o viceversa. Y no es que se antoje mucho deambular por andadores descuidados, con pocos árboles, invadidos de basura y de vagos que no siempre ejercen oficios respetables (la vagancia no debería ser calumniada a priori, ¿acaso no fue el de Dante un viaje ordenado por el destino?).

Hay como 148 clústeres en Hacienda Santa Fe, a lo largo y ancho de casi 100 hectáreas. En ellos, miles de casas abandonadas y otras que de la noche a la mañana se ocupan temporalmente, y casi siempre sin acuerdo de los dueños ausentes. La población flotante es importante, estima don Aristeo Pérez, morador de la calle Buenos Aires: y suele traer problemas, pues al no tener arraigo, al no conocer a los que viven al lado, al no tener compromiso siquiera con un casero que obligue a cuidar la infraestructura y a un trabajo estable para pagar rentas. En la opinión de este oaxaqueño, esa es parte de la clave de por qué vivir en la Santa Fe suele ser más bien desesperanzador (la ironía es la lucidez de los débiles).

“Por la misma migración de las familias, la delincuencia ha ido aumentando; los problemas más notorios es que hay personas, familias que han venido de otros puntos, a invadir casas, y en su mayoría son familias o algunas personas conflictivas, no voy a decir que todos; eso es muy notorio, y no nada más Santa Fe, Chulavista, Tlajomulco […] el que no tiene empleo se dedica a robos a casas habitación, asaltos en la vía pública, a los comercios; va junto…”.

En ese contexto, el experimento denominado LaBase (Laboratorio de Arquitectura Social Estratégica) es un afán de cambiar las precarias condiciones en que prosperan las comunidades heterogéneas de Hacienda Santa Fe. LaBase se apropia de una planta de tratamiento de aguas que nunca funcionó, que devino en vertedero y lugar de venta y consumo de drogas, y del que se aprovecharon sus gruesos muros para  un sólido edificio que hoy aloja un centro comunitario con talleres de oficios, biblioteca y encuentros sociales que fortalecen los lazos entre los atribulados vecinos.

“Existen comunidades responsables que sí les interesa mejorar; la base fue solicitada por parte de los consejos sociales, por la gente arriba del clúster 21, que inicialmente pedían que se derrumbara este lugar, que se rehabilitara, que se limpiara o que se destruyera, porque realmente era un cochinero; aquí a las 2 de la tarde no se podía respirar porque los olores eran muy fuertes, entonces pedían unas canchas de futbol, pero la inversión era más viable en rehabilitar para empezar a establecer un tejido que estamos haciendo grande”, señala con visible satisfacción otra lugareña, Teresita de Jesús Flores.

Añade: “…y pues salió el laboratorio de arquitectura social […] se puede decir que es una improvisación, con idea también de los propios vecinos, y algo más; al momento de hacer esto muchos de los vecinos quedaron sorprendidos, y siguen sorprendidos porque el tejido de lo que estamos haciendo es mucho más grande, y la expectativas no dejan de crecer”.

Ya no se limita a este clúster modelo. Habitantes de los espacios vecinos llegan, atraídos por la posibilidad de obtener herramientas de conocimiento y trabajo para mejorar sus economías. También están los buenos espacios verdes donde se puede jugar un partido de futbol, ver una dramatización entretenida o alguna plática de derechos y servicios. El proyecto detonó a partir del Consejo Ciudadano de Participación Social, que presidía Tania Vázquez, y con el apoyo del despacho del arquitecto Luis Manuel Ochoa.

Alejandra Ramírez, integrante de LaBase, destaca lo importante de integrar a ciudadanos con gobierno local para el proceso de uso y ampliación del espacio público, lo cual redunda en un fortalecimiento del ejercicio de los derechos y el sustancial mejoramiento de los servicios, calles más limpias y seguras, arbolado sano, reducción del vandalismo. El mejor ejemplo son los arcos contiguos a la “puerta del diablo”. Allí el viajero sí encuentra una inscripción ansiada en los pasajes infernales, pero que en realidad decepciona, por poco dramática: “Hoy será un buen día”.

Ha sido tan bueno, que esa arcada fue pintada por los vecinos y no ha padecido la clásica huella disruptiva del grafiti, se ufana la activista.

Pero es un trabajo que apenas crece en un entorno ampliamente distópico. “Del 2000 al 2006 en el municipio de Tlajomulco fueron autorizados 160 nuevos desarrollos habitacionales -la mayoría de alta densidad, denominada H4-, lo que significó más de 120,000 nuevas viviendas, si se considera que no todos los lotes eran unifamiliares (ver tabla). Esto significó la urbanización de al menos 4,000 hectáreas que formaban parte de una importante cuenca hidrológica, alterando la recuperación de mantos freáticos, sin prever sistemas eficientes de drenaje ni de transporte público, vías suficientes de acceso, escuelas u otros equipamientos indispensables. Algunos de esos fraccionamientos se inundan en tiempos de lluvia y la población debe ser evacuada por los riesgos potenciales” (investigaciones de Román Munguía Huato y Francisco Valladares García, UdeG y UNAM)

Anteayer, en el clúster 14 se llevaron a un niño de 8 años. La familia desesperada clamaba por redes sociales y llamaba a periodistas y a la fiscalía. El niño se llama Ian Alessandre Arriaga Mendoza. Salió a jugar a un parque cercano y no regresó la tarde del 2 de enero.

La pena no termina para muchos. “Lasciate ogne speranza, voi ch'intrate” (vosotros los que entráis, abandonad toda esperanza), dice el último verso de la puerta infernal del canto III de la Divina Comedia. En Hacienda Santa Fe, el latido débil del otro mundo posible se escucha hoy, frágil y tímidamente, a un lado de las pesadillas.

La zona

Haciendas Santa Fe es probablemente la mayor urbanización de la dispersión urbana de Guadalajara en 25 años, con problemas de servicios, movilidad y delincuencia

Tiene 148 secciones o clústeres y podría albergar 60 mil habitantes, casi lo mismo que la ciudad de Autlán

Tlajomulco, según el censo de 1990, tenía poco más de 68 mil habitantes, de acuerdo al Inegi. En 2018 se acerca a los 600 mil moradores

viernes, 28 de septiembre de 2018

A los mega fraccionamientos de Tlajomulco les urge cirugía mayor



Bernd Pfannenstein, asesor del gobierno municipal, destaca la importancia de construir desde la gente la integración de las “ciudades perdidas” del valle.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Desde finales de los años 90, pero sobre todo, en la primera década del siglo XXI, Tlajomulco fue el teatro de una experimentación social colosal: la construcción de enormes fraccionamientos propiciados por la política del gobierno federal de financiar vivienda masiva para clases populares, es decir, entregar miles de créditos de vivienda a las grandes desarrolladoras para que estos pudieran construir vivienda de bajo costo. Terrenos con baja calidad urbana (inundables o sin agua, con tendencia a derrumbes, embarrancados o de vocación forestal), pero también de bajo precio, alimentaron el modelo de negocios.

De este modo, el municipio, que tenía poco más de 100 mil habitantes en 1995, albergó en 2015, prácticamente cuatro y medio tantos más: 549,442 personas. El grueso de esa explosión demográfica se da entre 2000 y 2010, en que se incorporan más de 100 nuevos fraccionamientos. Significa que en 20 años se construyó una nueva ciudad del tamaño de Puerto Vallarta, Ciudad Guzmán y Autlán, de data varias veces centenaria, juntas. El resultado, bastante previsible, es que el proceso haya colapsado y decenas de estos asentamientos sean lo que el investigador Bernd Pfannenstein llama “ciudades perdidas”.

Es justamente este académico de origen alemán el que está encabezando un esfuerzo para que se afronte el desafío de integrar a cientos de miles de habitantes pobres a la conurbación tapatía. Esfuerzo que ya se había intentado, sin éxito, en gobiernos pasados, al menos en el caso del emblemático fraccionamiento de Los Silos o Silos, que tiene todos los elementos distópicos que han hecho que casi un tercio de su población original lo haya abandonado.


“Tlajomulco tiene el potencial para tomar el liderazgo y ser un referente en dar resultados y soluciones, para los problemas existentes […] hay una genuina preocupación de la gente afectada, por ejemplo, en Silos, hicimos la reunión de información [el pasado 26 de septiembre] porque dos señoras, que nos buscaron después del levantamiento de campo que hicimos con los alumnos en el marco del proyecto, se acercaron con una pregunta muy simple: ¿qué están haciendo aquí? Y es un estudio técnico que no nos sirve de nada sino estamos brindando soluciones a cada problema que vamos encontrando; esa va a ser la clave, las necesidades, y dentro de dos semanas regresaremos y se les va a dar al voz para lo del programa piloto aplicado, para ver si puede brindar estas necesidades, con una perspectiva técnica, pero también que los tomadores de decisiones tengan una lista de necesidades, de cada fraccionamiento [son 17 en este ejercicio], para hacer algo eficaz para la siguiente administración.

- También hay un problema de concepción, originaria, pues fueron diseñados estos enormes fraccionamientos para estar separados de la ciudad…

- Por eso es oportuno, porque debemos replantearlo todo; la estrategia de Tlajomulco puede ser referente para la ciudad; yo no veo una estrategia de vivienda en en el Plan de Ordenamiento Territorial Metropolitano [POTmet], no se está considerando el tema de la vivienda de interés social, y eso le puede brindar a Tlajomulco su propia solución, y a partir de allí, generar un debate metropolitano e incorporarlo también a la actualización de los instrumentos a escala metropolitana […] necesitamos adaptar y pensar en la reingeniería de la planeación urbana, en los tres órdenes de gobierno, y que esos tres niveles estén enfocados en una sola meta, la solución de los problemas de los fraccionamiento de interés social.

- Porque lo típico es que los gobernantes digan: meto pavimentos, meto luz, meto módulos de seguridad y ya resolví el problema.

- Necesitamos un cambio de paradigma, necesitamos planeación para tener ciudades más seguras, y repensar el desarrollo urbano a largo plazo; lo más importante va a ser darle soluciones a la gente, porque la cantidad de viviendas abandonadas nos da riesgos sociales […] necesitamos entender que nuestro sistema urbano es disfuncional, el tema de la movilidad es un susbsistema, necesitamos quitarnos estas visiones sectoriales y trabajar de manera transversal; por eso me da mucho gusto que la Dirección de Ordenamiento Territorial de Tlajomulco esté colaborando con la Fiscalía Ambiental del municipio, para generar soluciones; lo más importante, aprender a escuchar a la gente, saber sus necesidades, articular todo en un estudio técnico, para dar ahí las recomendaciones correspondientes para una solución a tres órdenes de gobierno y con un fuerte trabajo transversal: lo ambiental, lo territorial, lo social y lo económico, quedan alineados.


- ¿Cómo hacer que esto no se muera con el cambio de administración, como ya ha sucedido antes?

- Exigir requiere también trabajo de parte de la sociedad, y ahí veo un papel clave en los medios de comunicación; lo que hicimos con el gobierno de Tlajomulco se va presentar dentro de tres semanas, en el foro de planificadores, de la Comisión Económica de América Latina y el Caribe, con Naciones Unidas; se trata de dar visibilidad los trabajos para construir herramientas innovadoras, yo como académico pienso que hay ya que construir los siguientes pasos, para dar una solución. Buscar que este esfuerzo se vaya a todos los fraccionamientos, que la gente participe. Así: no basta con mejorar infraestructura, con abrir hospitales y escuelas, con construir módulos de seguridad y hacer recurrentes los servicios de limpia, de agua potable, de saneamiento y desagüe, de vigilancia, de alumbrado público. Los pobladores, que hoy son víctimas de un modelo de negocios de corto plazo donde fueron inescrupulosamente traficados con sus necesidades, hoy deben erguirse en actores de su propio desarrollo, y eso no se logra si no se construye comunidad: la fortaleza del débil suele estar en el número.

Fiscalía ambiental, un  proyecto de largo plazo 

Los problemas acumulados por Tlajomulco de Zúñiga en 20 años, en que sostuvo la tasa de crecimiento poblacional más alta de Jalisco y una de las cinco más elevadas del país, son enormes, y como la realidad no sectoriza, todo incide en el territorio, en el ambiente, y consecuentemente, en la salud y la calidad de vida de sus moradores. Por eso la primera Fiscalía Ambiental municipal del país, creada por la administración saliente, es un proyecto que exige continuidad, señala su titular, Gilberto Villalpando Piña.


“La fiscalía tiene un compromiso con el medio ambiente, que es todo lo que nos rodea; este proyecto de fraccionamientos de interés social demuestra que problemas como la inseguridad, la falta de agua y los servicios, impacta al medio ambiental y a la sociedad; por esto la fiscalía se ha comprometido con este proyecto, para acompañarlo, y poder generar un diagnóstico territorial, para poder generar acciones en el ámbito ambiental; por eso hemos pedido que en la segunda etapa, la parte territorial y social también incluya el factor ambiental.

- ¿Qué es lo que más se les denuncia en estos fraccionamientos?

- Pues el tema principal aquí en Silos es el agua; es preocupante que se les da agua en dos periodos, vespertino y matutino, una hora o 40 minutos, y además de esa precariedad, tenemos la inconciencia de un vecino que deja su llave abierta, corre el agua por las calles y es cuando empezamos a actuar de manera oportuna […] el tema de residuos es también un factor importante, se trabaja con Aseo Público para atender todas las denuncias que nos llegan, tenemos un servicio contratado, se paga a 100 por ciento y no nos puede dejar de atender los fraccionamientos.

- Hay materias que no son competencia municipal, calidad del aire, calidad del agua, residuos peligrosos, ¿cómo se aborda?

- Tlajomulco está dentro del polígono de alta fragilidad ambiental, bajo este esquema nos coordinamos, por ejemplo, para contingencias de calidad del aire con la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial [Semadet]; esa es una zona muy problemática, y se debe respetar aspectos como reducir la operación de ladrilleras o el uso de autos en momentos de contingencia; esta fiscalía trae un inventario de fuentes de emisión que estamos trabajando, y nos coordinamos con la industria, con la Proepa [procuraduría ambiental estatal], con la Profepa [de orden federal], para trabajar de manera coordinada.

- ¿El polígono es el instrumento adecuado para una zona con estas grandes limitaciones, escasa de agua de calidad, fácil de contaminar?

- La fiscalía tiene un diagnóstico completo de todo el territorio, y sabemos que hay temas en que hay sumar, como el tema de infraestructura; necesitamos que nuestras plantas de tratamiento de agua trabajen adecuadamente, pero también los colectores, buscar buenas vialidades, tener un trasporte público eficiente, mitigar las emisiones de las industrias, y poder sancionarlas estamos trabajando en ellos con la federación y el estado, y son acciones que nos están ayudando a frenar estas emisiones […] estos fraccionamientos cumplieron normas como el Código Urbano, el Reglamento de Zonificación en cuanto a áreas verdes, pero ha quedo evidenciado que es insuficiente; necesitamos tener mayores sumideros de carbono, mayor calidad para infiltrar el agua hacia el acuífero, y por eso vale la pena establecer normas que respondan a esa necesidad.

- ¿Sirvió la veda inmobiliaria, y sobre todo, hacia dónde se debe seguir?

- Por ejemplo, con la veda inmobiliaria se planteó que se debe poner cuatro árboles por cada casa habitación que se construye […] creo que el diagnóstico que hoy tenemos está dando indicadores importantes para darle una continuidad: en Tlajomulco tenemos un déficit de agua, tenemos que ampliar las áreas verdes para recargar acuífero, se han comprado incluso represas para mejorar la infiltración, en busca de ser un Tlajomulco resiliente, y empiece a cumplir estándares internacionales.

Esto no es trabajo de un solo periodo administrativo. Por eso, la vigencia administrativa de la misma dependencia municipal difiere al término de las administraciones, en busca de que se garantice continuidad, sostiene.

jueves, 27 de septiembre de 2018

Los Silos, por el rescate de una distopía urbana


Los vecinos viven cotidianamente bajo la bota de la delincuencia y en la carencia de servicios básicos; proyecto diseña una respuesta al desafío

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

El fraccionamiento Los Silos, de Tlajomulco, se pobló hace menos de diez años, y ahora está en franca regresión demográfica. Si en plenitud, a un promedio de cinco habitantes por vivienda, pudo alojar unas 15,300 personas, ahora contiene 11,150, que contra el enorme peso del conglomerado urbano metropolitano, de 5 millones de personas, es mínimo, pero vale la pena señalar que 47 de los 125 municipios de Jalisco no alcanzan esa población.

Y si fuera un municipio, sus vecinos considerarían sin duda que es un experimento fallido. Sin agua potable constante, con servicios públicos de limpia y de saneamiento deficientes, calles destrozadas, espacios públicos vandalizados, una red de torres de alta tensión que atraviesa el predio por la mitad sin que nadie se haya preocupado por los posibles efectos sobre la salud de los moradores, 833 viviendas vacías y cientos más que nunca se terminaron o ni siquiera arrancaron cimientos, en un enclave urbano semiaislado pese a su cercanía a la carretera a Chapala, a donde no entra el transporte público y el servicio de los “mototaxis” sirve para cubrir las distancias considerables que de otro modo hay que recorrer a pie, bajo la ominosa presencia de lo que los lugareños estiman la mayor amenaza: la delincuencia, organizada o espontánea, que pesca con frecuente éxito en este río revuelto en los páramos del oriente donde la gran ciudad se acerca a sus linderos, por ahora.

Este experimento distópico (simplemente Silos, sin el artículo "los", según la nomenclatura oficial) tiene una caracterización para Bernd Pfannenstein, el urbanista de origen alemán que ha propuesto a Tlajomulco alcanzar un rescate social en este y otros 16 fraccionamientos de interés social de la demarcación: “ciudad perdida”. Son 17 muestras del desastre de la expansión urbana y la creación de ciudad confinada, amurallada, de los últimos 20 años, a costa de tierra barata y bienes ambientales que nadie protegió.



“Yo compré hace diez años mi casa; la compré porque me ofrecían muchísimas cosas que hasta el momento no he visto: tenemos la problemática del agua, de la inseguridad, no entran las patrullas, no hay trasporte público, el agua nomás nos la dan dos horas al día; para podernos trasportar de aquí a la carretera hay que pagar mototaxi, y hay veces en que la gente no tiene para el transporte; ahora con las lluvias las calles están bombardeadas, es un lodazal, ya no se puede caminar ni pasar en carro, y no olvidemos las muchas casas abandonadas, yo no tengo hijos chicos pero conozco a personas que sí tienen, a parejas que trabajan todo el día, y los niños se vienen de la escuela; unos van a la de Rancho Alegre, un fraccionamiento contiguo, y hay una avenida, la avenida del Lago, y toda la gente camina por ahí, pero ya ha habido casos de violación, han jalado a niñas, y de asaltos no se diga, son de día, noche y a deshoras…”.

Habla Adriana Arriaga, una de las amas de casa más combativas en un entorno social bastante inconsistente, quizás por su origen heterogéneo, lo que permitió que la empresa fraccionadora no diera nunca cuentas, no se diga a los vecinos, ni siquiera al ayuntamiento.

“Hace poco hubo dos balaceados, a una persona la mataron […] cuando nosotros compramos aquí, la compañía se llama Arco, cuando venimos a ver, las maquetas estaban muy bonitas; se supone que por aquí –señala un canal construido de concreto que funciona como calle principal- era donde por donde iba a pasar el transporte público, y que iba a haber puentes, y que en cada uno de ellos habría paradas; pero resulta que no tenemos ni camiones, entraba la ruta de El Salto y ahora queremos la ruta de camiones de Chapala; hemos querido también pedir la de transporte de River, que es un poco más cara, pero si lo tuviéramos lo pagaríamos”, continúa.

Como las calles están llenas de charcos y pozos, ya ni el tianguis de los domingos se pone. “Aquí ya no se ocupa carro, se ocupa lancha”. No obstante, la vecina reconoce logros recientes: “gracias a Dios ya han puesto mucho alumbrado público, por ese lado está bien; la escuela también está bien, hay jardín de niños, ya pusieron la secundaria, y al lado hay un edificio de color verde que se supone que va a ser un centro de salud”, enumera.

Adriana destaca que el fraccionamiento nunca fue “recibido” (procedimiento administrativo por el que la constructora entrega la responsabilidad a la autoridad municipal), y esa es una constante en la explicación que dan los burócratas de la atención intermitente que padece.

“Nosotros como dueños exigimos, seguimos trabajando, para pagar el Infonavit, el predial, hay que pagar todo, allí sí se nos exige […] queremos que nos escuchen, que vean cómo vivimos, que en realidad nos dieron gato por liebre”, señala con desazón.

Justamente, la mañana de ayer, el responsable del proyecto de rescate urbano, social y ambiental de Los Silos y otros 16 fraccionamientos de interés social de Tlajomulco, se presentó ante un grupo de colonos, para proponerles trabajar por remediar los desastres cotidianos del dilatado conglomerado. Te recomendamos: Silos, la promesa de vivienda que jamás les fue cumplida

“Estamos trabajando en la primera etapa del proyecto de gestión social y territorial; hicimos un levantamiento de campo de los 17 fraccionamientos y una consulta social, con una muestra representativa de las viviendas; en el caso particular de Silos, la cifras nos brindan que unas 2,230 viviendas están en uso, y otras 833 no, que es 27 por ciento de la cantidad total lo que está en abandono; esto implica que ya vemos todos los temas del desarrollo urbano, y yo insisto como académico en que no debemos politizar los asuntos, sino trabajar con estudios técnicos que nos permitan diagnosticar la realidad; Silos es un caso emblemático y ante la buena respuesta de la gente, pasaremos a una segunda etapa y se están estructurando soluciones, en vez de enfocarnos nomás en los problemas mejor dar soluciones creativas, en hacer algo para tener una ciudad funcional”, refiere Pfannenstein.


Resume datos de las encuestas: “muchas personas no tienen acceso a la salud básica, 56 por ciento de las personas consultadas dicen que se sienten inseguros, hay una percepción fuerte, y todo esto nos da un diagnóstico; a partir de allí, necesitamos una estrategia multiescala, verlo con una visión municipal, metropolitana, estatal, federal; además necesitamos tener una visión urbanística, una adaptación de la legislación urbana para construir mejores comunidades y mejores ciudades […] si queremos construir ciudades más segura debemos construir primero comunidad, y la idea es que Tlajomulco cree proceso innovadores para la participación ciudadana, necesitamos un cambio de paradigma, necesitamos de planeación, repensar el desarrollo urbano a largo plazo, y lo más importante: darle soluciones a la gente, porque al cantidad de viviendas abandonadas nos da riesgos sociales, una casa abandonada implica una ciudad perdida, una ciudad distante de los lugares de trabajo, e implica una generación perdida por carecer de acceso a educación y salud; necesitamos poner el factor social en la toma de decisiones”.

Gabriel Navarro Vargas llegó a Silos hace nueve años. “Cuando yo llegué no estaba construido todo, estaba la primera etapa; en la segunda etapa es donde vivo, y no teníamos agua; me dijeron que iban a construir un pozo profundo, que íbamos a tener trasporte, todos los servicios, o sea que todo muy bien; fue por eso que me animé a usar mi crédito, pero resulta que no hay nada, por eso mucha casa abandonada…”.

-¿Por qué se fue la gente?

- Estuvo dos o tres años, pero nunca había agua; tampoco había secundaria ni primaria, las que ahora ya tenemos, pero sigue mucha delincuencia, a mi forma de ver, no son de aquí, vienen de otros lados, y se posesionan de las casas abandonadas, aunque no todos los paracaidistas son malos; a mí me parece bien que las usen las que están deshabitadas, es mejor que se vuelvan a habitar, pero llegaron de los bancos y los sacaron… entonces esos parajes dejaron de ser seguros, podías ahorrarte seis pesos del mototaxi.

- ¿Cree que tenga futuro Silos?

- Es que van y vienen presidentes municipales y es lo mismo, nos prometen y luego nos olvidan. Don Gabriel ya está jubilado y está a dos meses de terminar de pagar su casa, su patrimonio. Por eso piensa dar la lucha por mejorar la salud de su fraccionamiento, una esperanza de que las promesas violadas por los fraccionadores puedan ser realidad.

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Claves 

Los 17 fraccionamientos 

1 Puesta del Sol, 583 viviendas ocupadas (94.34%), 35 viviendas desocupadas (5.66%)

2 Casa Blanca, 497 viviendas ocupadas (82%), 109 viviendas desocupadas (18 %)

3 Cima del Sol, 1,344 viviendas ocupadas (81%), 318 viviendas desocupadas (19%)

4 Hacienda Eucaliptos, 5,095 viviendas ocupadas (88%), 672 viviendas desocupadas (12%)

5 Hacienda Santa Fe, 1,080 viviendas ocupadas (93%), 78 viviendas desocupadas (7%)

6 Lomas San Agustín, 3,569 viviendas ocupadas (95%), 194 viviendas desocupadas (5%)

7 Los Abedules, 3,538 viviendas ocupadas (86%), 562 viviendas desocupadas (14%)

8 Puerta Real, 1,457 viviendas ocupadas (81%), 346 viviendas desocupadas (19%)

9 Renaceres, 892 viviendas ocupadas (69%), 406 viviendas desocupadas (31%)

10 Silos, 2,230 viviendas ocupadas (73%), 833 viviendas desocupadas (27%)

11 Los Cantaros, 4,164 viviendas ocupadas (88%), 542 viviendas ocupadas (12%)

12 Mirador del Valle, 201 viviendas ocupadas (87%), 29 viviendas desocupadas (13%)

13 Colinas Desarrollo, 383 viviendas ocupadas (77%), 115 viviendas desocupadas (23%)

14 Lomas de Tejeda, 470 viviendas ocupadas (74%), 167 viviendas desocupadas (26%)

15 Villas Terranova, 2,233 viviendas ocupadas (85%), 398 viviendas desocupadas (15%)

16 Los Encinos, 3,004 viviendas ocupadas (90%), 325 viviendas desocupadas (10%)

17 Novaterra, 1,027 viviendas ocupadas (86%), 168 viviendas desocupadas (14%)

Totales: vivienda ocupada: 29,062; vivienda desocupada: 4,861

martes, 5 de septiembre de 2017

Cambiar planes para frenar urbanización



Daniela Chávez, del Verde, plantea en el ayuntamiento la necesidad de que los planes parciales de del cerro del Cuatro cumplan recomendaciones de la CEDHJ.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.

La petición de grupos vecinales del Cerro del Cuatro para poner veda al crecimiento inmobiliario en la mayor prominencia metropolitana, el Cerro del Cuatro, inmerso en graves riesgos por contaminación y condiciones de terreno inapropiadas para alojar vivienda de alta densidad, encontró eco en la regidora del Partido Verde Ecologista de México, Daniela Chávez.

La representante popular presentó en sesión de pleno del Ayuntamiento de San Pedro Tlaquepaque una iniciativa de cara a la próxima revisión de los planes parciales de desarrollo urbano, “con el fin de modificar el uso de suelo del distrito Cerro del Cuatro, y de esta forma evitar el acelerado crecimiento urbano en la zona, que está causando riesgos en la integridad física de los actuales habitantes y un grave deterioro ecológico”, dijo ayer en entrevista con MILENIO RADIO.

“Se han hecho cambios de uso de suelo en el cerro del cuatro que parecieran beneficiar sólo intereses de particulares; prácticamente vemos que alrededor de 300 hectáreas verdes están listas para urbanizarse por su uso de suelo [que es RU-CP/H4-V: habitacional alta densidad- vertical] en cualquier momento, haciendo caso omiso de que existe un decreto con criterios ambientales, que es una zona considerada de alta fragilidad ambiental, y que también la CEDHJ ya ha emitido recomendaciones para dar solución a la contaminación atmosférica; por lo tanto no tiene sentido su uso de suelo con los antecedentes, por eso estoy solicitando que se haga la modificación para quedar como área de conservación ecológica”, enfatizó.

A su juicio, “el daño de construir y urbanizar el cerro sería irreversible, ya que a la fecha se presentan índices históricos de mala calidad del aire, y es importante resaltar que las colonias y fraccionamientos que existen actualmente en la zona tienen problemas de deslaves por la inestabilidad de las laderas que han causado: muros caídos, filtraciones de agua, grietas en las viviendas, poniendo en riesgo la vida de los habitantes del cerro”.

Precisó que en 2007, el gobierno del estado emitió criterios ambientales para atender el problema, “para la protección de la atmósfera en Miravalle, y precisamente en el punto seis de este criterio habla de la elaboración de planes parciales, donde se debe tomar en cuenta estos niveles de contaminación […] por ejemplo, en el punto 6.7 se habla de la cobertura vegetal precisamente, con los grandes problemas que estamos teniendo […] apenas en abril pasado, la Comisión Estatal de Derechos Humanos reiteró que hay factores meteorológicos o geográficos que precisamente en esa zona hablan de la urgencia en que autoridades estatales y municipales se coordinen para revisar las leyes y reglamentos, porque no se han cumplido estos criterios que fueron publicado desde el 2007”.

Pero no es solo el decreto estatal; “el POTmet [Plan de Ordenamiento Territorial metropolitano] habla de inestabilidad en áreas de ladera naturales, donde se puede provocar colapsos, y se menciona al cerro del Cuatro por deslizamientos, movimientos de masas asociadas, y con todo este antecedente nos turnamos con la comisión de planeación socioeconómica urbana de Tlaquepaque, para revisar los uso de suelo […] nuestra propuesta es que si en la actualidad está como reserva urbana a corto plazo, habitacional, densidad alta, multifamiliar vertical, básicamente se puede hacer por lo mismo una torre, pero cómo van a ser las vialidades, y por dónde van a ser las calles, esa es la urgencia…”.

La regidora ya presentó ante el Congreso del estado la petición de una declaratoria para área de conservación ecológica en el parque Central, de 49 hectáreas (seis han sido cercenadas para dos centros educativos); ahora busca que no solo la propiedad municipal, sino que las otras 300 ha que no se han urbanizado pero que ya van por ese camino, se les cambie uso de suelo. “Creo que aquí vamos a ver la voluntad de la administración, para que se proteja realmente el cerro, sabemos que hay muchos intereses y que es una batalla difícil, pero le queremos entrar”. Exhortó a que los ciudadanos arropen la propuesta para que las fuerzas políticas del ayuntamiento (Movimiento Ciudadano, PRI, PAN y Morena, además de PVEM) actúen en consecuencia.

Respaldan vecinos la iniciativa

Juan Ramón Gutiérrez Puentes, de Colonias Unidas por el Rescate del Cerro del Cuatro, AC, ve con buenos ojos la iniciativa de la regidora Daniela Chávez, dos semanas después del escrito que dirigió, junto a otros líderes comunitarios de la zona, para que se decretase “veda inmobiliaria” en la zona, donde se respira el aire de peor calidad de la ciudad, en medio de escasas áreas verdes, una fuerte industrialización, asentamientos humanos precarios y 300 días por año de “inversiones térmicas” (cuando el aire contaminado queda sobre el suelo a nivel de la atmósfera respirable durante toda la mañana).

“Esperamos conocer a detalle su propuesta, pero claro que nos parece importante y le damos nuestro respaldo, porque es necesario que se tomen ya acción de fondo para resolver nuestros problemas urbanos y ambientales”, sostuvo.

SRN

martes, 15 de agosto de 2017

Cerro del Cuatro alojará a 120 mil habitantes más



Los espacios abiertos y las áreas verdes de esta área altamente frágil a la contaminación, son incorporados al negocio inmobiliario y la infraestructura.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

El cerro del Cuatro se llena de casas. Y eso está provocando problemas serios a sus vecinos: el pasado 31 de julio, tras una tormenta típica, intensa, surgió un sorprendente espectáculo de agua y lodo por las paredes del fraccionamiento Terrazas, construido como una fortaleza en la cúspide del volcán extinto, que derivó en el anegamiento de fincas y la destrucción de las de por sí precarias calles de Lomas del Cuatro.

Pero también provoca problemas serios en toda la cuenca: el agua no regulada toma calles y canales... para contribuir a desbordar, en momentos críticos de lluvia, el vaso de El Deán, el punto más bajo, hacia el norte.

"A mí se me vino toda el agua hacia mi casa, ya pusimos costales de arena para que si hubiera otra tormenta fuerte, se detenga; pero vamos a buscar que se hagan las cosas bien [...] el agua es agua y obviamente sabíamos que el cerro tenía sus caídas de agua, pero no ha habido tanto problema antes como lo hay ahora, por la cuestión de las bardas que hicieron en ese fraccionamiento; ayer vinieron unos arquitectos, incluso están haciendo un reforzamiento, de aquel lado, que es lo que garantiza y nos dan garantía; a mí me dijeron que el mero dueño del fraccionamiento tiene interés en resolverlo, no quiere perjudicarnos; estábamos como con una venda en los ojos, no sabíamos hasta que esto pasó, pero el señor Carlos Herrejón, de Tierra y Armonía, nos va ayudar; tenemos un compromiso, vamos a entrar seis personas junto con el regidor Marcos Fuentes, que nos está ayudando con esta problemática, y vamos a hacer que firmen a todo lo que se comprometieron con la colonia", señala sin recelo Mónica Ramírez, una de las líderes espontáneas de Lomas del Cuatro.

La entrevista fue el pasado miércoles 8 de agosto, pero la reunión prometida no ha ocurrido. A los vecinos les preocupa una agenda más amplia que incluye a todos los desarrollos inmobiliarios que ahora penetran hacia la zona alta de la mayor prominencia física del valle de Atemajac: falta de infraestructura sanitaria y de agua, ocupación de zonas de riesgo, escasos espacios de recreación y arbolados, las emisiones de la cementera Cemex, que han dominado sus vidas desde hace décadas, y en general, los contaminantes que se acumulan en el área, al sur de la conurbación tapatía.

La "ubicación geográfica en los declives del volcán del Cerro del Cuatro dificulta la dispersión de contaminantes como las partículas de fracción respirable, ya que la elevación del cerro hace que los vientos choquen y disminuya drásticamente su velocidad provocando que la concentración de los contaminantes aumente. Igualmente, la escasez de áreas verdes (menos de un metro cuadrado por habitante) provoca que la humedad ambiental sea limitada y los contaminantes queden suspendidos por mucho más tiempo", señalan los investigadores de la Universidad de Guadalajara Arturo Curiel Ballesteros, Guadalupe Garibay y Valentín Hernández Trujillo en el artículo "Contaminación del aire, la mayor amenaza para Guadalajara", publicado por la Revista de la Academia Mexicana de Ciencias.

El Cerro del Cuatro se llena de casas. Los fraccionamientos Terrazas, de Lomas del Pedregal, Terralta etapa siete, y Las Nubes, en construcción, suman más de 32 mil unidades de vivienda, que alojarán conservadoramente 120 mil habitantes más.

Llama particularmente la atención que la zona haya sido determinada como el parteaguas del Polígono de Alta Fragilidad Ambiental que emitió el ejecutivo del estado en agosto de 2010, como parte de las estrategias de cumplimiento de la recomendación 001/2009 de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH). Entre sus objetivos, "reducir la contaminación, la degradación ambiental en cuerpos de agua, atmósfera, suelo, subsuelo y la biodiversidad, en el polígono de fragilidad ambiental, fortaleciendo la cultura ambiental y la adecuada gestión de recursos económicos".

Tan poco se hizo para mejorar la calidad de vida del cerro, que los vecinos interpusieron en 2016 una nueva queja con el respaldo de 97 habitantes del sitio. Entre otras cosas, apuntaban dos datos: "La contaminación existente en todo el mundo nos obliga a que, en el área metropolitana, específicamente en el sur, en donde por cuestiones naturales siempre vamos a estar contaminados, debemos establecer como prevalencia al concreto, áreas verdes en busca de combatir el calentamiento global, pero sobre todo en búsqueda de una mejor calidad de vida que debido a la contaminación va en detrimento, de todos, pero particular de los niños y personas que no practican regularmente deporte".

El Cerro del Cuatro, añadían, "ha sido atacado por diversas constructoras que sin informar de la alta contaminación que siempre existirá ven solo el negocio y de la mano de autoridades, cometen ecocidios que beneficia solo a ellos y perjudica a toda la población debido a que no respetan cauces de ríos naturales o los depredan y desvían, eliminan árboles, flora y fauna nativa y no dejan áreas verdes suficientes y de reserva de bosques y parques con la complacencia y desinterés de los colonos vecinos y de todos los habitantes, no observan los problemas de inundación de aguas abajo (Gobernador Curiel, Miravalle, el Deán, la Ferrocarril), ya que no hay filtración pluvial y escorrentía del agua que en grandes volúmenes aporta en el temporal de lluvias, además de los propios de ausencia de drenajes, calles amplias, y sobre todo la garantía del servicio del agua". ¿Qué sucedió?

"Particularmente del lado norte del Cerro del Cuatro, se llevó a cabo la modificación del plan parcial de desarrollo urbano para el Sub-distrito Urbano 2-10 autorizado el 3 de Marzo del 2014 [Tlaquepaque] que en este caso favoreció al desarrollo denominado Las Nubes, y que una vez cristalizado su proyecto de edificación, lastimaría severamente las condiciones ambientales de la zona metropolitana de Guadalajara. Lo anterior obedece a una verdadera falta de conciencia, apatía, preparación técnica y corrupción de funcionarios que desconocen y se han vendido a la modificación de reservas urbanas de bosques o pulmones de aire y se ha hecho sin estudios en cuanto a la movilidad urbana, impacto ambiental, calidad del aire por emisión de contaminantes, desechos industriales, reubicación de empresas industriales que se encuentran en zonas habitacionales, estudios hidrológicos, análisis de riesgo".



¿Quiénes son los actores empresariales? Fraccionamiento Terralta (Inmobiliaria y Desarrolladora Dynamica Casas): 1,200 viviendas construidas actualmente, proyección inicial de 4,500 viviendas desarrollada en 16 etapas según planteamiento en el 2004, a la fecha solo se tienen 6 etapas, distribuidas en diez cotos.

Fraccionamiento Las Terrazas (Inmobiliaria y Desarrolladora Tierra y Armonía) en vertiente sur, 4,400 viviendas en proyección.

Pedregal del Bosque (Inmobiliaria HABICASA) en el lado Sur, con 23,500 viviendas en proyección.

Las Nubes (Inmobiliaria y Desarrolladora Dynamica Casas), lado norte del cerro, 1,300 viviendas proyección, que incluyen 14 torres de departamentos de 12 niveles cada una.

"La construcción de edificios, casas, calles estacionamientos y otros modifican el entorno natural en que habita el hombre y, tiene como algunas de sus tantas consecuencias, la creación de superficies poco permeables (que favorece a la presencia de una mayor cantidad de agua sobre el terreno) y la eliminación de los cauces naturales (que reduce la capacidad de desalojo de las aguas pluviales y residuales). Así, la urbanización incrementa los volúmenes de agua de lluvia que escurren superficialmente, debido a la impermeabilidad de las superficies de concreto y pavimento. Por ello, las conducciones artificiales para evacuar el agua son diseñadas con mayor capacidad que la que tienen las corrientes naturales existentes", añade un informe técnico que los vecinos recibieron de personal del SIAPA.

El Cerro del Cuatro se llena de casas... y de construcción que ocupa los escasos espacios verdes. La Universidad de Guadalajara y el Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Jalisco ya han recibido, al menos en el papel, una fracción de seis hectáreas del Parque Metropolitano Cerro del Cuatro, la única superficie verde de gran tamaño enclavada en la zona, para establecer planteles educativos que llaman a atacar el grave rezago en la materia que presenta la demarcación. De este modo, se merma ese espacio de 55 ha a solamente 49 ha. ¿Atención de un déficit social urgente.... O satisfacción de la demanda de los fraccionamientos emergentes?

Lo cierto es que no hay más, sino menos espacios verdes en el Cerro del Cuatro, una de las zonas más frágiles de la metrópolis. La recomendación de la CEDHJ del pasado mes de abril (15/2017) pedía otra cosa: "Las áreas verdes conforman espacios públicos cuyo elemento principal es la vegetación. El avance de la urbanización en la zona metropolitana de Guadalajara, sobre todo en la zona de Miravalle, ha impactado en sus condiciones ambientales, por lo que resulta fundamental proteger, conservar e incrementar las áreas verdes urbanas, ya que desempeñan funciones esenciales para la calidad de vida de los habitantes". Para los vecinos, la lógica cortoplacista del negocio inmobiliario se impone a sus derechos elementales, y es por eso que el Cerro del Cuatro se llena de casas.



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Claves

La recomendación no cumplida

Uno de los trabajos más importantes emitidos por la CEDHJ en materia de derecho al ambiente sano es la recomendación 15/2017, del pasado 15 de abril de 2017. Entre otras cosas, recomienda:

"A los presidentes municipales de los ayuntamientos de Guadalajara y San Pedro Tlaquepaque: Primera. Se solicita que giren instrucciones para que propicien el establecimiento y consolidación de áreas verdes de distinta utilización distribuidas en sus territorios, dando mayor importancia a la zona de Miravalle, con el fin de preservar el equilibrio ecológico, dotar de áreas de esparcimiento y mejorar el medio ambiente urbano, donde el eje central sea la propagación de la cobertura vegetal, por encima de los emplazamientos habitacionales"

Segunda. "Se realice una revisión a sus planes parciales de desarrollo urbano, donde se establezca como eje principal el incremento de las áreas verdes por encima de los desarrollos habitacionales tratando de guardar congruencia con el criterio emitido por la OMS en cuanto a los metros cuadrados que deben existir por habitante y además, se incluyan los criterios ambientales para la protección de la atmósfera..."

A la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial: Séptima. "Que en el ámbito de su competencia y junto con los municipios de la zona metropolitana de Guadalajara, comiencen los trabajos necesarios para expedir o armonizar la normativa y criterios ambientales estatales y municipales que se requieran, a efecto de establecer los mecanismos técnicos necesarios, que en congruencia con la OMS y ponderando la importancia de las áreas verdes para la calidad de vida de la población urbana, se establezca un estándar mínimo de nueve metros cuadrados de áreas verdes por habitante"

Fuente: http://cedhj.org.mx/recomendaciones/emitidas/2017/Reco%2015-2017.pdf


viernes, 24 de marzo de 2017

Cuando el agua ejerce su memoria desastrosa



Las nuevas ciudades perdidas tienen visos de legalidad, pero problemas serios por haber sido enclavadas sobre lechos de arroyos o de presas.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Aurelia está preocupada permanentemente por las pandillas, los robos, la venta de drogas, los cadáveres abandonados en las orillas, las muchachas que son acosadas en las calles de La Noria, en Tlajomulco de Zúñiga.

Pero cada mes de junio, también recuerda al pardo y hosco dios de los Cuatro Cuartetos de Eliott: el agua de lluvia alimenta la corriente de temporal sobre la que se asienta el sórdido caserío, y memoriosa de sus señoríos estacionales, se adueña de todo, mezclada con el drenaje maloliente; penetra en las casas y derrota los desniveles que pretenden burlarla; devora mobiliario, extiende pestilencia y enfermedad. En cuestión de horas arrasa con el patrimonio siempre rudimentario, más útil que valioso. "...siempre al acecho, a la espera, velando", recitaría con improbable pericia la nativa de Cuexcomatitlán, al pie de la laguna de Cajititlán, llegada con el sueño de propiedad y trabajo, mitología bicéfala que se da rudos golpes contra una modernidad averiada.

"Aquí era una tierra de cultivo, se supone que no se inundaba, y yo creo que dejaron al agua sin salida, por eso se la pasan haciendo canales todos los años; una vez se cayó una niña, hace como cuatro años, se electrocutó, andaba descalza, tragó y tragó agua y se quedó flotando, hasta que la sacaron con un palo, por suerte no se murió; pero al año siguiente una señora paso por ahí también y se electrocutó, traía sus chanclas, pero como hay muchas alcantarillas, se asomó porque su esposo no llegaba todavía y estaba preocupada, pero un cable con corriente la jaló, ella sí se murió, andaban por aquí unos tractores, fue algo horrible...".

La mujer de la tienda asiente con la cabeza mientras escucha el testimonio. Es la zona más baja de La Noria, con una terminal de autobuses polvorienta, un sol que cae sofocante, basura en cada esquina. "A veces con una sola lluvia tenemos; todo lo que lleva, y se hace una pestilencia, se va al hoyo, luego se seca, y es pura infección. Han venido dizque a arreglar, pero todo sigue igual".

A Aurelia y su marido Pedro, carpintero de profesión, les tocó perder hace apenas dos años, lo más valioso: el refrigerador. Les dieron un apoyo, pero debieron completar. "Siempre se mete, pero esa vez se metió más agua, atravesó todo esto –señala un bordo de cemento de unos 40 centímetros de alto-, y luego tuvimos que destapar porque no llegaban los bomberos, se atoraron unos tubos [...] ese día se reventó una presa, el agua luego luego se va, dura una o dos horas, pero con tanta agua nomás no se retiraba. Es que hay muchas anormalidades aquí, ojalá nos apoyaran porque esta para llorar, le dicen la tierra del olvido", protesta irónica.

Los fraccionamientos que se ubican sobre lechos de arroyos y ríos, que no respetan partes bajas de cuencas, y que incluso invaden vasos y bordos que usaba la agricultura hoy incosteable y borrada por los millones del boom inmobiliario de Tlajomulco.

Pero son apenas el último capítulo de un modelo de negocios de más de 60 años de data, que ha convertido al área metropolitana en una trampa mortal. Cada año, según cálculos del SIAPA –que sólo abastece a una parte de la mancha urbana- y de los propios ayuntamientos, las pérdidas que se acumulan rondan 100 millones de pesos en muebles y autos, mientras los muertos suelen rebasar diez, como la infeliz mujer de La Noria.

"Las inundaciones o anegamientos actualmente abarcan más superficie, se registran mayores calados (alturas) y velocidad. El aumento de la peligrosidad no solamente se relaciona con la intensidad y la recurrencia [patrón de precipitaciones] sino también con las alteraciones del ciclo del agua por la impermeabilización, las intervenciones y la construcción de infraestructura que pretende sustituir las funciones naturales", explican los investigadores de la UdeG, Luis Valdivia Ornelas y María del Rocío Castillo Aja (Los peligros naturales en Jalisco, estudio histórico de sus impactos territoriales, 2014).

De este modo, "la urbanización del agua [sic] altera las vías naturales del drenaje, contamina los recursos del agua e incrementa la erosión", agregan. Por ejemplo, en la zona de Atemajac-Tesistán, donde se ubica la ciudad consolidada que atiende el SIAPA, la red de colectores se estima que sólo conduce 30 por ciento del agua que llueve, y si a eso se agrega que la recarga al subsuelo es mínima, ello explica porque hay tanta agua en algunos momentos críticos sobre la superficie.

Los asentamientos del boom inmobiliario de Tlajomulco ilustran bien el problema: un par de bordos que formaba parte de la red hidrográfica, El Cuervo y Benito Villaseñor, están en franca desaparición, además de que los arroyos son borrados y se ubica vivienda en partes bajas. Esto explica las tribulaciones frecuentes en La Fortuna, Lomas del Sur y Eucalipto, vecinos de La Noria.

"Llevamos aquí cuatro años y en tres ocasiones se ha inundado; todas las veces se mete a la casa y nos echa a perder los muebles", dice una adolescente tras explicar que su madre Rosario Cienfuegos, no está. "...como que el agua acá hace su centro, pero viene de otros fraccionamientos; cuando fue el huracán Patricia fue más fuerte [...] le dieron una lavadora a mi mamá".

No se vive bien en estas ciudades perdidas, aunque más o menos legales, de la periferia urbana. El acoso de la delincuencia, las narcotienditas, el robo de luminarias, el vandalismo, obliga a vecinos a organizarse. Así hace en La Fortuna don Julio Cruz Gómez, orgulloso de su pequeño parque que riega con devoción en tiempos de sequía, y que tiene el acuerdo de todos sus aledaños. Impulsa el futbol en la colonia, y pide la presencia constante de patrullas, pero desde que Ismael del Toro dejó la alcaldía, se siente abandonado.

Será por eso que a últimas fechas tiran cadáveres en el canal de la orilla, "nomás nos están quemado", dice irritado ante la merma de reputación social este ex vecino de Polanco, en Guadalajara.

En La Noria, no la pasan mejor. Les piden poner denuncias, y no solamente no pasa nada, "sino que después sale por ahí el nombre de quien denunció, imagínese los riesgos que corremos", exclama la señora del tendejón pegado a la glorieta de los camiones, interesada en la pausada conversación de la inefable Aurelia de tez rolliza y ojos calmos.

Entre esas tribulaciones pasan sus vidas, y llegan a olvidar al dios pardo del agua mestiza de las lluvias y las cañerías, que acude a la cita cada verano, "fiel a sus estaciones y sus cóleras, / destructor que recuerda / Cuanto prefieren olvidar los humanos...". (Cuatro cuartetos, TS Elliot).

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Claves

Urbanización desastrosa

Siete datos que explican los problemas de inundación al sur del AMG

1 La cuenca de El Ahogado, de 510 kilómetros cuadrados de superficie, tiene ya urbanizados de forma definitiva 117 km2, pero existe el riesgo de que en pocos años, esa superficie crezca a más del doble, sobre 250 km2, según las autorizaciones que están vigentes en los cinco municipios que la conforman

2 Buena parte de ese desarrollo sería sobre una zona de alto riesgo sobre todo en el tema de inundaciones, lo que obliga a las autoridades a definir densidades adecuadas y obras de infraestructuras que prevengan daños patrimoniales y en vidas humanas que se han padecido en la historia reciente

 3La superficie que ocupa el uso habitacional existente en toda la cuenca es de 14.8 por ciento, pero el autorizado en los planes parciales le da la posibilidad de aumentar a poco más de 28 por ciento. Si se suman los desarrollos y reservas de industria y comercio, y todas las reservas de mediano plazo, el dato se acerca a 50 por ciento de la demarcación

4 La reserva verde existente hoy en toda la cuenca es 61.9 por ciento de la superficie, y se reducirá a 43.1 por ciento en el caso de que todo lo que está previsto en los planes parciales se ejecute

5 En 2005 había en la zona 798,619 habitantes, con un total de 172,680 viviendas; en 2010, se registraron 986 mil habitantes, aunque los pormenores del censo no han sido entregados por el Inegi. Es un crecimiento superior a 22 por ciento en cinco años, aunque varía considerablemente de municipio a municipio

6 La cuenca El Ahogado se ha dividido en trece subcuencas: que a su vez se dividen en diversas microcuencas. Las trece son: Arroyo de Enmedio, Las Juntas, El Maleno, El Cuervo, El Mulato, El Guayabo, La Teja, Arroyo Seco, La Rusia, El Cuervo de Abajo, y tres subcuencas de la presa El Ahogado: directa, propia y Salida de presas

7 Uno de los problemas más serios que debe afrontar el desarrollo urbano de la zona es que sus terrenos tienen pendientes casi nulas, en 60 por ciento de la superficie, lo que lleva a que el agua permanezca mucho tiempo estancada; en le caso de las pendientes altas (al norte y al oeste de la demarcación), el agua que allí cae baja rápidamente a la planicie y la satura durante periodos prolongados.

SRN


lunes, 21 de marzo de 2016

Presentan acción colectiva contra fraccionamiento de El Nixticuil



Los defensores del presionado bosque del norte de la metrópolis reclaman por tala impune de la floresta, a favor de un fraccionamiento

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Una acción colectiva ante juzgados de distrito es parte de las acciones de resistencia civil que han anunciado los vecinos que defienden el bosque del Nixticuil de la marea de fraccionamientos que lo destruyen gradualmente. En particular, se trata de un recurso judicial contra el desarrollo Bosque Encantado, que derribó 125 árboles y no ha sido afrontado por dos sucesivas administraciones municipales.

Se trata de “hacer públicas algunas nuevas iniciativas que estamos realizando en conjunto con distintos vecinos de los barrios anexos al Nixticuil para continuar con la defensa del bosque; la interposición de una acción colectiva ante los juzgados de distrito en materia civil para detener el avance del fraccionamiento Bosque Encantado y la presentación del corto documental denominado ‘La guerra nos alcanzó’, que narra parte de este proceso de despojo y resistencia del último año, en el que también varias casas anexas a este predio han resultado dañadas por la tala del bosque”, señalaron los quejosos, en conferencia de prensa esta mañana.

La pugna es en contra de la fraccionadora Spinelli Corporation, para la construcción de ese desarrollo “y frente a la política de complicidad que el gobierno de Pablo Lemus ha mantenido hacia los fraccionadores que están destruyendo El Nixticuil, misma que fue hecha pública por el presidente municipal hace un mes cuando señaló que no detendrá a ninguno de los fraccionamientos que están acabando con el bosque, aun cuando sabemos que es posible utilizar distintos recursos como el juicio de lesividad, y aun cuando desde el gobierno del Estado y el de Tlajomulco se han montado y planteado recursos en los últimos meses que demuestran lo contrario en el caso de los Colomos y el bosque La Primavera”.

La acción judicial se interpuso el pasado 18 de marzo, con el respaldo de cuarenta y dos vecinos de distintas colonias; la demanda fue turnada a la juez Jessica Villafuerte Alemán, del juzgado 1 de Distrito, “con el objetivo de regresar el predio a las condiciones físicas naturales que tenía antes de la tala y la urbanización; y como medida precautoria en la demanda se solicita a la juez detener los trabajos de construcción del fraccionamiento Bosque Encantado hasta que se dé sentencia de la misma”.

La acción colectiva “es un instrumento novedoso en la legislación mexicana, y corresponderá a la juez Villafuerte darle curso y no desestimarla pues responde al interés por defender el derecho al medio ambiente de todos los habitantes de la ciudad de Guadalajara. Esta acción colectiva está dirigida en contra de la empresa Spinelli, pero también en contra de de las direcciones de Ecología y Parques y Jardines del municipio de Zapopan, así como de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales” a quienes señalan como responsables de emitir permisos y de ser omisos en la aplicación de la legislación.

“Con esta acción impulsada desde abajo, desde la gente común y corriente preocupada por el bosque, volvemos a demostrar que la gente está haciendo el trabajo que se supone le corresponde al gobierno municipal, que es defender el derecho al medio ambiente y conservar un ecosistema de primera importancia para la ciudad como es el bosque El Nixticuil. Es posible y necesario hacerlo para defender el bosque”.

El colectivo que defiende El Nixticuil presentó el corto documental “La guerra nos alcanzó”, que “fue grabado y realizado por la gente de la comunidad después de un taller comunitario de cine documental impartido por la directora Antonieta De La Puente. El corto, documenta parte del proceso de despojo y resistencia que en el último año se ha desplegado en contra del proyecto Bosque Encantado, que se encuentra en la larga lista de fraccionamientos que están destruyendo el bosque. Además muestra la afectación que la tala del bosque por parte de la empresa Spinelli ha generado a las casas de una decena de familias vecinas”.

CLAVES

*En febrero de 2015, la inmobiliaria Spinelli Corporation taló más de 125 árboles entre encinos, guamúchiles, tepames y huizaches en un predio de dos hectáreas del bosque El Nixticuil para la construcción del fraccionamiento Bosque Encantado, de 150 casas

“La complicidad del Gobierno municipal de Zapopan y el gobierno federal a través de la Profepa y la Semarnat en este ecocidio se ha evidenciado en distintas ocasiones. Argumentando que el predio no forma parte del área natural protegida bosque El Nixticuil, se violó la normatividad ambiental y se otorgaron permisos de tala en un predio forestal para convertirlo en habitacional”

Los quejosos señalan al gobierno de Héctor Robles y al de Pablo Lemus por haber ignorado “la reiterada exigencia de los vecinos para la clausura definitiva del proyecto, que además del grave daño ambiental que ha generado al Nixticuil por la remoción de toda la cobertura forestal, ha provocado también daños a las casas de algunos vecinos, la cuales han sufrido inundaciones y graves cuarteaduras en sus muros y algunas están en riesgo de derrumbarse”

jueves, 15 de octubre de 2015

Canadevi se opone a reforma de Código Urbano


Los constructores de viviendas consideran contraproducente que se aumente superficie de donación porque encarecerá vivienda social.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

El capítulo Jalisco de la Cámara Nacional de Desarrolladores de Vivienda (Canadevi) se manifestó esta mañana en contra de las reformas al Código Urbano que se discuten en el Congreso del estado, en especial en relación con la posible exigencia de que las áreas de donación de los fraccionamientos deban donar hasta 30 por ciento de terreno para áreas verdes y de infraestructura comunitaria.

Según el presidente de la agrupación, Carlos Salcedo González, esta medida encarecerá notablemente el precio de las viviendas, lo que a su juicio es especialmente grave para la vivienda social porque el subsidio será insuficiente para comprar casa.

A su juicio, la medida no se justifica dado que las áreas de donación actuales, de 15 por ciento, por lo general están abandonadas y en mal estado, situación cuya responsabilidad recae en la autoridad municipal, porque son superficies integradas al patrimonio de los ayuntamientos.

"Entendemos que la idea es fortalecer la densidad urbana, pero a menos terreno para vivienda esta se encarece y de por sí arrastramos un déficit de 20 mil casas (...) más que cantidad deberíamos generar un esquema de calidad para que las áreas de donación que existen estén en buen estado y sean utilizadas por los vecinos", ponderó, en conferencia de prensa realizada en el Club de Industriales de esta ciudad.

El dirigente empresarial, conocido por pretender forzar la expansión de la ciudad sobre la carretera a Colotlán con un mega desarrollo para 150 mil habitantes fuera de los polígonos de desarrollo urbano, dijo que están en diálogo con el Congreso para hacerse oír y que las reformas no resulten contraproducentes.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Megafraccionamiento rebasa el perímetro de urbanización



El nuevo asentamiento para 150 mil habitantes en el km 9 de la carretera a Colotlán contradice el modelo de “ciudad compacta” del Programa Nacional de Desarrollo Urbano

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO

Construir 33 mil viviendas a la altura del kilómetro nueve de la carretera Guadalajara-Colotlán rebasa en al menos seis kilómetros los límites del perímetro de contención urbana para la Zona Metropolitana de Guadalajara, ideado en el marco del Programa Nacional de Desarrollo Urbano 2014-2018 como un esquema para retomar el crecimiento estable y armónico de las ciudades, que se dispersaron en las últimas tres décadas con consecuencias desastrosas para sus habitantes.

“Uno de los aspectos que mayor influencia tuvo en el proceso de expansión desordenado de las ciudades fue la política de vivienda. En años recientes, el modelo de atención a las necesidades habitacionales privilegió el otorgamiento masivo de financiamiento para vivienda nueva sin considerar su impacto territorial, urbano y ambiental al tiempo que la industria desarrolladora encontró una oportunidad de negocio en la producción de vivienda de interés social en lugares donde el suelo era más barato, lugares cada vez más alejados de los centros urbanos consolidados”, señala el citado plan.

“Un efecto adicional de esta política de vivienda, fue el reforzamiento del patrón de urbanización periférica de baja densidad con usos predominantemente habitacionales, modelo que hasta el día de hoy tiene importantes efectos negativos en la cohesión social, la economía y la conectividad de las ciudades”, añade.

La crítica a las intenciones de aprovechar un predio de 281 hectáreas en una zona que no tiene uso de suelo urbano en los planes parciales de Zapopan, deriva de que si sus promotores tienen éxito, será a costa del capital social. “Ganancias privadas con pérdidas públicas”, dado que son recursos del erario los que financian los servicios básicos: agua, drenaje, saneamiento, electricidad, vialidades, seguridad y aseo público, ante la lejanía del proyecto de los centros urbanos consolidados.

“El modelo de ciudad extendida, poco densa y periférica genera altos costos tanto para la ciudadanía como para el país en su conjunto. Por un lado, la provisión de servicios básicos por parte del gobierno se vuelve más costosa, problema que aunado a la debilidad financiera de las recaudaciones locales, se traduce en desigualdades en la calidad y oportunidad con la que los gobiernos locales proveen bienes públicos a los ciudadanos”, subraya el plan nacional.

“Se ha estimado que el costo de introducción de servicios públicos, una vez que se han consolidado los asentamientos humanos que no fueron planeados, es 2.7 veces mayor. La provisión de servicios básicos como estrategia para conectar desarrollos alejados de las ciudades, sumando al abandono de los centros de las ciudades debido al deterioro de inmuebles provoca subutilización del equipamiento e infraestructura e incluso genera incentivos para la especulación del suelo”.

Por otra parte, “la distancia que millones de mexicanos deben recorrer diariamente para acceder a sus trabajos, genera inversiones significativas en dinero y tiempo. 15 por ciento de los hogares en zonas urbanas reporta que gasta aproximadamente entre 51 y 200 pesos diarios para trasladarse de su casa al trabajo. En el Valle de México, el porcentaje de hogares que paga dicha cantidad aumenta a 16 por ciento y en las ciudades de más de un millón de habitantes aumenta a 21 por ciento. En cuanto al tiempo de traslado se refiere 62 por ciento de los hogares encuestados reportan que a la persona que más aporta al gasto familiar le toma entre 23 y 38 minutos llegar a su centro de trabajo”. Este costo es pagado, en consecuencia, de forma directa por la sociedad.

Dado que los subsidios federales a la vivienda fueron los que financiaron el esquema que propició grandes negocios que expandieron la ciudad, la pretensión del programa de desarrollo urbano, junto con el del sector vivienda, es poner límites a esos negocios estableciendo un perímetro fuera del cual no se puede recibir subsidio.

Los perímetros de contención urbana “son el resultado de la aplicación de metodologías geoespaciales a partir de fuentes oficiales como INEGI, Sedesol [Secretaría de Desarrollo Social]  y Conapo [Consejo Nacional de Póblación]”, señala el acuerdo de las reglas de operación del Programa de financiamiento de subsidio y vivienda del gobierno federal.

Los perímetros “se clasifican en tres ámbitos o contornos”: intraurbano o U1: “Zonas urbanas consolidadas con acceso a empleo, equipamiento y servicios urbanos. Resultan de la variable de potencial de Empleo, definida como medida de accesibilidad física a los puestos de trabajo para cada localización al interior del área urbana”; U2 o primer contorno: “Zonas en proceso de consolidación con infraestructura y servicios urbanos de agua y drenaje mayor a 75 por ciento, y U3 o segundo contorno: “Zonas contiguas al área urbana, en un buffer -cinturón periférico al área urbana- definido de acuerdo al tamaño de la ciudad”.

¿Por qué los desarrolladores insisten en construir fuera de los contornos?

El consultor urbano Jesús García Rojas señala: “El gobierno federal decidió no dar más subsidios a vivienda fuera de los perímetros de contención urbana y estimular la ciudad central y la densificación urbana; y adicionalmente puso en marcha el programa de consolidación urbana y habitacional […] pero estos iniciales buenos propósitos han sido moderados por demandas de los desarrolladores, ya que los subsidios no solamente persisten sino que se han aumentado y los perímetros de contención urbana se han vuelto negociables”.




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EL CASO JALISCO

 “Los procesos de urbanización de las últimas tres décadas han sido determinados por un contexto de liberación del mercado del suelo y debilitamiento de la planificación urbana. Hoy el resultado se manifiesta claramente en dos escalas territoriales: el sistema de ciudades está desequilibrado, pues el AMG concentra a más de la mitad de la población del estado, mientras que las siguientes seis ciudades más pobladas agregadas no logran una décima parte del total; el crecimiento urbano ha sido preponderantemente disperso y fragmentado, mientras los centros urbanos se estancan o pierden población” (Programa sectorial de vivienda, gobierno de Jalisco).