miércoles, 10 de junio de 2009

Presa Arcediano alcanza noveno año sin edificarse


Cortina de materiales graduados, propone CFE; CEA la quiere de concreto; de este modo, sigue en suspenso el proyecto reciente más ambicioso para la ZMG.

Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO

Un debate técnico sobre cómo edificar la parte más importante del proyecto de abastecimiento de agua para Guadalajara, justamente la cortina o presa, es lo que mantiene en suspenso la viabilidad de esta infraestructura, concebida desde el año 2000, la más importante que se ha ideado para la ciudad desde la construcción del acueducto Chapala-Guadalajara, en los años cincuenta del siglo XX.
El director de la Comisión Estatal del Agua (CEA), César Coll Carabias, ya lo había advertido: “La presa de Arcediano sólo se construirá si se demuestra que se puede asentar sobre los materiales adecuados para soportar la enorme carga que debe almacenar. El gobierno está preparado para echar marcha atrás al proyecto si los estudios que ahora se realizan no arrojan resultados aceptables”, aseguró en una visita a este diario, el 19 de julio de 2007.
Con el tiempo, se profundizaron los estudios y se dio con características geológicas más precisas, lo que llevó al funcionario a señalar que la presa sí es viable. Pero la CEA prefiere eliminar la cortina de materiales graduados que le propuso la Comisión Federal de Electricidad, el consultor contratado para hacer esos trabajos, con amplia experiencia en la cuenca del río Santiago. El argumento es que el costo de llevar esas miles de toneladas para abrir una edificación con un kilómetro de base, es descomunal.
A cambio, ofrece una cortina más clásica, de concreto, pero con una cimentación que impida daños con los frecuentes sismos de esta falla geológica (ver edición de ayer de este diario).
Para muchos, este debate técnico impedirá construir la obra. Para otros, es una discusión necesaria.
Aprobada como idea desde diciembre de 2000, el 7 de marzo de 2003, el entonces director de la CNA, Cristóbal Jaime Jáquez, confirmó su edificación. Once días después, el gobernador Francisco Ramírez envió una iniciativa de decreto al Congreso para endeudar al estado por 6,700 millones de pesos para las obras, lo cual se le autorizó el 8 de mayo de 2003. Ya se han gastado más de 400 millones de pesos. El gobierno compró la propiedad del vaso y está por emitir un decreto de área natural protegida federal. Pero Arcediano sigue atorado.
---------------------------------------------
El proyecto original

Presa: altura máxima de 125 metros, longitud de 460 metros —ahora se habla de hasta un kilómetro— y anchura de diez metros en la corona, a construir con material graduado debido a que se trata de una zona sísmica; la propuesta era darle una terminación arquitectónica como parte de los atractivos turísticos de la zona. Este proyecto es la duda principal en la actualidad.
Vaso: 800 hectáreas de anegamiento; el vaso se extenderá con dos brazos sobre los ríos Verde y Santiago; en el primero, la longitud es de doce kilómetros y, en el segundo, es de cinco.
Acueducto: un bombeo que sube al Periférico a través de un acueducto de 11,300 metros lineales con una o dos tuberías de diámetros de entre 54 y 72 pulgadas.
Bombeo: el costo de la energía eléctrica es de 308 millones de pesos anuales con un bombeo de 18 horas diarias y 568 metros de altura, a costos de 2004, pero hay que considerar los 54 millones de pesos anuales que costaba en ese entonces el bombeo de Chapala [por un volumen de la mitad del agua a extraer de Arcediano]; se negocia además que 50% de esta tarifa sea absorbida por la CFE, o bien, que se genere electricidad con dos turbinas que se instalarían en la presa, y para poderla vender en el mercado local. La idea es reducir el costo anual a la mitad.
Colector de aguas negras: uno de los supuestos es que no recibirá aguas negras o tratadas. Se construirá un túnel-colector de ocho kilómetros que desviará los cauces de San Gaspar, Osorio, Oriente y San Andrés.
Zona protegida: la Semarnat obliga a crear un área natural protegida de al menos nueve mil hectáreas en torno al vaso, pero el proyecto está sobre 24 mil ha
Fuente: CFE, Comisión Estatal de Agua y Saneamiento y Público.

Arcediano divide opiniones


La Comisión Estatal del Agua reconoce diferencias con CFE respecto a la presa de abastecimiento. El proyecto sigue frenado mientras no se pogan de acuerdo estado y federación.


Guadalajara, Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO
Una de las cuestiones que ha frenado la entrega del proyecto ejecutivo de la presa Arcediano es la definición de cómo cimentar y con qué construir la cortina. Mientras la Comisión Estatal del Agua (CEA) plantea la ventaja de edificar una presa de concreto compactado, los técnicos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que han sido contratados como consultores por la propia CEA, sugieren más seguridad con una cortina de materiales graduados.
Como el debate no acaba, la dirección del organismo cuenca Lerma-Santiago-Pacífico de la Comisión Nacional del Agua (CNA) sigue a la espera del documento, pues es la entidad responsable de aprobar el proyecto, dijo ayer el titular del organismo, Raúl Antonio Iglesias Benítez.
El director de la CEA, César Coll Carabias, abordó el tema en entrevista con reporteros, el pasado 5 de junio. “El proyecto se está analizando; pensamos que la cortina va a ser de concreto compactado [conocido como CCR]… una vez que esté consensuado, el proyecto se pone a la aprobación de la CNA, la que nos tiene que dar la autorización para construir”.
—Hay entidades asesoras de ustedes, como la CFE, que tiene dudas sobre ese tipo de cortina.
—Sí, quisimos hacer este estudio para confirmar y proponerle ya a la CNA, la cual lo consulta con otros técnicos para que se defina, y a lo mejor tenemos mesas de trabajo conjuntamente con gente que tiene otra idea de la presa […] la CFE tiene la experiencia de construir Aguamilpa, La Yesca, El Cajón; es gente que está preparada en la materia de hacer presas sobre el río Santiago, no hay duda de que su opinión es valiosa.
—¿Pero las dudas de la CFE no convencen a la CEA?
—Es correcto, porque en el desarrollo del proyecto hemos tomado en cuenta todos estos comentarios, y hemos tomado las soluciones para que la presa de Arcediano esté preparada para todo tipo de eventualidades; hemos retomado estudios de sismología, de geología, de geotermia, para estar muy seguros que ese lugar lo podemos perfectamente habilitar para construir una presa de ese tamaño y con la característica señalada.
—¿No son determinantes los cuestionamiento de CFE?
—Ellos dicen que si les correspondiera levantarla, la harían de materiales graduados; nosotros contestamos que si la hacemos así, aunque hay evidentemente ciertas ventajas, también tendría ciertos inconvenientes: tienes que hacer una montaña dentro de un kilómetro de longitud por 125 metros de alto […] por otro lado está el flete; no tenemos bancos [de materiales] cercanos, entonces los fletes de 30 o 40 kilómetros para estar llevando ese volumen de material, que son millones de metros cúbicos, serían costosísimos, y no se diga el impacto ambiental…
Coll Carabias señala que se insistirá en una reunión con expertos antes de entregar el documento a la CNA; asegura que existe el recurso financiero para edificar la presa y que no hay una “opción B” al proyecto que están por definir.
---------------------------
Un foro fallido
En la CEA “buscábamos que gente con mucha experiencia en construcción de presas evaluaran el proyecto y vieran las condiciones que se tienen en Arcediano”, dice César Coll. “Desgraciadamente vino lo de la influenza y como es gente que anda en diferentes partes del mundo, esto se empezó a tramitar entre enero y febrero para hacerlo en mayo, se cayó”.

domingo, 7 de junio de 2009

Viajeras del tiempo, en ruta a la extinción


Una tortuga golfina yace muerta y devorada en la playa de Palmarito, Oaxaca, como mujndo monumento a un proceso de extinción que se ha desencadenado con los grandes quelonios marinos. Abajo, izquierda, una moradora de Río Seco, comunidad marginada que aprovecha de forma ilegal los reptiles. A la derecha, una iguana de un criadero ubicado cerca de Puerto Ángel. FOTOGRAFÍAS: MARCO A. VARGAS





Izquierda, el cocodrilo, sobreviviente a las persecusiones. Abajo, pequeñas golfinas y prietas antes de ser soltadas en la playa









La gigante laúd, que casi ya no es vista, fue pintada en el campamento tortugero de Escobilla, el mayor sitios de anidación de tortuga golfina en el planeta. Abajo, las playas en la zona de San Agustinillo, donde hubo un rastro que sacrificaba mil tortugas diarias



Las tortugas laúd enfrentan un desafío para sobrevivir al calentamiento global y al hombre. Los mayores quelonios del planeta viven tiempos difíciles; los procesos del cambio climático en la costa oaxaqueña pueden precipitar su final, complicar a otras especies y afectar a sus vecinos humanos

Costa de Oaxaca. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO

En Morro Ayuta, una de las principales playas mexicanas para anidación de tortuga laúd, y próspera en visitaciones de otros quelonios, todavía hace diez años sólo se vivía de estos reptiles. “Mi mamá me pegaba si venía a la playa y no recogía ningún huevo”, reconoce el pescador Luciano García. La cosecha principal solían ser nidos de golfinas, la especie más común. Las laúdes, gigantes de los mares, eran menos espectaculares y más silenciosas en sus arribos.
Hoy, la Dermochelys coriacea, con 180 millones de años de presencia en el planeta, está amenazada por un silencio total. Humberto García Escudero, quien apenas rebasa 20 años, no olvida su primer encuentro nocturno con este contemporáneo de los dinosaurios: “Estaba en la playa levantando nidos para llevarlos al campamento donde se cuidaban de los hueveros; todo estaba muy oscuro, yo caminaba con dos nidos de golfinas y me sentí cansado; cuando me iba a sentar se sintió un respiro muy fuerte, y al voltear vi a una laúd enorme que se esforzaba en escarbar para su nido […] me asusté, y fui a buscar a los biólogos…”.
Muy pocos sostienen ya este tipo de encuentros. En 2008 se registraron apenas 300 nidos y unas 30 hembras de la especie en toda la vasta costa oaxaqueña, que, en contrario, se ha vuelto pródiga de nuevo en arribazones de golfina, pese al saqueo apenas contenido por la agresiva presencia de la Marina mexicana.
Morro Ayuta es la playa de Río Seco, un asentamiento campesino que tiene ejido y comunidad indígena. De forma abierta, sus moradores reconocen que el único paliativo a su pobreza endémica es justamente aprovechar los “excedentes” de huevo de quelonios, e incluso han planteado la necesidad de establecer un acuerdo institucional para cuidar y manejar su fauna marina, que es complemento de proteínas en su precaria dieta básica, pero, además, podría ser la base de un proyecto ecoturístico que impediría que las redes de comercialización ilegales sigan alimentándose de este estado de cosas.
“Queremos y tenemos derecho a desarrollarnos bien, a mejorar nuestra vida; nos prohibieron sacar huevo, pero por años nos dejaron abandonados, sin apoyo”, señala preocupada doña Laura Sosa, una lideresa comunitaria. Ezequías Ahumada, presidente del ejido, se queja amargamente de las disuasiones policiacas, que se han prestado a innumerables abusos.
“Hace un tiempo metimos a la cárcel de Río Seco a un federal que quiso abusar de nosotros y hasta echó balazos en la plaza; somos bravos si nos buscan”, advierte enfático. Fue necesaria una negociación con las autoridades estatales para que aceptaran soltar al gendarme, al que habían desarmado y mantenían fuertemente vigilado los campesinos irritados.
La veda completa de aprovechamiento de las tres especies de tortuga marina que llegan a las playas de Río Seco (la otra es la tortuga prieta) tiene vigencia parcial. “A veces nos dan chance de sacar nidos, pero algunos se pasan de cabrones y quieren llenar su refrigerador”, confiesa una mujer veinteañera.
En tiempo de escasez —la golfina tiene sus principales arribadas de agosto a noviembre; la laúd, en el invierno—, un nido se cotiza en 150 pesos. “Con eso te puedes comprar un uniforme para la escuela de los niños”, se justifica otra ama de casa.
Río Seco es una de decenas de aldeas con saqueadores de tortuga. En esta zona, se hace lo mismo en Coyul, Tapanalá y El Limón.
“Es realmente impresionante cómo, en la época de auge de las arribadas de tortuga, hay aquí mucho dinero; hacen fiestas, meten grupos musicales y andan quince días en la tomadera, sin parar. Ya los conocemos, esos momentos no tratamos de buscarlos para hacer acuerdos de los proyectos de la comunidad, simplemente no están disponibles”, explica una promotora social.
Es una zona dominada por la selva seca, con playas de arena tersa y magníficas puestas de sol; estuvo habitada por tigres (jaguares) y felinos menores, lagartos y venados y hasta algún testimonio asegura la presencia improbable del tapir, pero, sobre todo, por cientos de miles, tal vez millones de quelonios, en medio de inmensas soledades virginales. La derrota de la naturaleza comenzó alrededor de 1935, cuando arrancó la colonización humana.

¿El final del viaje?
Huelga repetir que la tortuga laúd es la mayor del mundo: llega a pesar hasta 900 kilogramos, según registros científicos, aunque promedia sobre media tonelada. Esto significa que anda en los rangos del toro de lidia. Su gran tamaño, aseguran expertos, puede ser clave de su longevidad como especie, pues al parecer tiene formas de regular su propia temperatura, a diferencia de la mayoría de los reptiles.
Las hembras ponen once o doce nidadas por temporada, en playas diversas del Pacífico mexicano, y sus migraciones son unas de las mayores que se conozcan: hay registros de hasta once mil kilómetros de desplazamientos, con avistamientos incluso en la gélida Noruega, pues solía habitar por todo el orbe marino.
Los ejemplares que todavía arriban a la ardiente Oaxaca provienen de los mares de Perú y Chile.
La progenie de la que deriva la Dermochelys coriacea sobrevivió a dos grandes procesos masivos de extinción de formas de vida marina y terrestre: la que hace 65 millones de años aniquiló a los grandes dinosaurios y la que sobrevino con los grandes mamíferos tras la aparición del hombre. Así, se trata de una auténtica viajera del tiempo. ¿Toca su turno, en tiempos de calentamiento global propiciado por las actividades humanas, y de depredación directa por los pescadores y moradores de las costas donde desova?
Hay una lucha desesperada por salvarla en sus principales sitios de anidación del litoral oaxaqueño y el mexicano en general. No obstante, entre los científicos se percibe un aire pesimista, pues los registros de la especie, que se desplomaron a partir de 1990, no levantan.
Esto, pese a la protección que le dan las leyes mexicanas desde hace más de 80 años, y que sólo se hizo más o menos efectiva justamente desde 1990, lo que ocasionó una fuerte contracción económica entre los miles de aldeanos que vivían de su saqueo, junto con el de otras dos especies mucho más abundantes: la tortuga negra y la golfina; esta última, con sus mayores arribadas mundiales en la playa de Escobilla, al poniente de este litoral.
El problema de la gigante es serio. Marcelino López Reyes es uno de los científicos que mejor conocen a las visitantes de los mares. Trabaja para la organización ambientalista Selva Negra, que sostiene en operación el campamento de El Palmarito, otra de las playas preferidas de la laúd en Oaxaca. Sus conclusiones no son optimistas.
“A la playa de Barra de la Cruz llegaron como 1,800 tortugas laúd en una temporada en 1990-91, y a partir de 1992 empezamos a vigilar las playas porque pensábamos que esa tortuga estaba cambiando de playa de anidación; descubrimos la importancia de El Palmarito, pero lo cierto es que había una baja inexplicable…”.
El enorme quelonio “tiene una ruta de migración muy lejana; se empieza a reproducir de los 20 años en adelante; la laúd puede llegar a anidar once o doce veces por temporada, si tuvimos 1,800 en 1991, ahora podríamos hablar de menos de 30: es muy drástico el descenso”, pone en relieve.
—¿Cree que sea por causa del calentamiento global?
—Sí, no hay duda; está afectando la alimentación de la laúd, porque, al calentarse el agua de mar, la medusa que está especializada en comer se va a profundidades muy bajas y la laúd no puede seguirla; ante la falta de alimento, empieza a migrar y esto la lleva a la muerte […] Entre noviembre y diciembre, cuando el mar se enfría, la medusa permanece arriba flotando, hay fuente de alimento, pero entre febrero y marzo, ahora con el cambio climático, el calor sube pronto y es posible que esto la condene a no alimentarse.
—¿Cómo está afectando el cambio climático a la golfina y la prieta?
—La prieta es vegetariana; cuando es pequeña es carnívora, pero después se hace vegetariana; hay reportes de Michoacán de que la prieta emigra hacia el Golfo de California porque hay un banco importante de algas allí. La golfina es omnívora: en esta temporada he salido al mar y no ha encontrado la jaiba que consume, una jaiba roja que es su fuente de calcio, porque deposita hasta 120 huevos cada mes y necesita recuperar el calcio que dejó en el huevo. Pasa lo mismo que con la medusa: el mayor calor de la superficie hace que ese crustáceo no suba ya.
El experto subraya que, como especies migratorias, los esfuerzos de salvación de las tortugas deben ser multinacionales. Además de la falta de alimento, está la muerte por captura incidental de los grandes barcos pesqueros. “Muchos países sí están trabajando con la laúd. Aquí en México, por fortuna estamos tomando prevenciones por la captura incidental de la tortuga, pero hay países centroamericanos que no lo hacen, entonces no estás protegiendo toda la ruta, además que hay lugares donde es abierto el derecho a matar laúdes por el aceite…”.
—Ahora, ¿el aumento del calor también afecta los huevos y las crías?
—Sin duda, afecta totalmente la producción de crías machos y hembras. De las primeras tortugas laúd que llegaron en octubre, las crías nacieron en noviembre, diciembre, y en su mayoría son machos porque estaba frío; ahorita los que nazcan quizás sean hembras por el calor, además de que hay crías que mueren en la eclosión del huevo por no ser propicias a un sol tan fuerte. Que haya mucho más hembras que machos es evidentemente un problema, porque la reproducción es sexual, puede afectar poblaciones y llevar a una desaparición progresiva. Y el problema es que hoy, en Oaxaca, la temporada de calor empieza en enero, hasta mayo, cuando empieza a llover.
Por si faltaran enemigos, estos reptiles también deben enfrentar a una nueva plaga, un escarabajo proveniente de la zona de la sierra que llegó con los troncos de la deforestación y se aclimató al litoral. López Reyes confirma que su presencia ha provocado mortandad de hasta 80 por ciento en los huevos de golfina, pero asegura que es controlable si se interviene en este momento para reducir al bicho.
No se diga ya de los zopilotes, que, huyendo de las zonas urbanas, donde se les persigue, van a la playa a buscar alimento fácil. Una golfina muerta en Escobilla, la meca de la especie, con los ojos devorados por esas rapaces, es el mejor monumento a un mundo que cambia a golpes, mucho más rápido de lo que la naturaleza lo ha administrado en la inmensidad de su historia terrenal.

El guardián del bosque
El pequeño felino hace eco de su fama de fiera y lanza agresivos maullidos desde el fondo de su jaula. Con la desaparición casi total del jaguar (Panthera onca) de la costa oaxaqueña, son los tigrillos o margay (Felis wiedii) y los ocelotes o guanduri (Felis pardalis) los que encabezan la cadena alimenticia en las zonas terrestres y las inmediaciones de los humedales. En los ecosistemas lagunarios, el cocodrilo de río (Crocodylus acutus) sigue siendo el rey, pese a la tenaz persecución de que fue víctima.
Cae la noche en el poblado de Tapanalá, al este de Huatulco. Doña Silvia Pérez ya no sabe qué hacer con este obsequio que le dio un lugareño de la zona de San Miguel Changó, donde presuntamente fue capturado el cachorro. El felino vive en una pequeña jaula en medio del corral, y de devorar carne de pollo y trozos de res que le compra la campesina, mientras contempla triste y ansioso, desde la reja, el paso despreocupado de pollos y gallinas, única fortuna de su dueña.
Doña Silvia quiere poner una cría de iguana, que está también en peligro de extinción, para poder comercializar su carne después, que es muy preciada. Pide apoyo a sus visitantes para acercarse a un criadero en la zona de Puerto Ángel, establecimiento que es famoso regionalmente, para lo cual tiene como moneda de cambio el preciado tigrillo. Su angustia pecuniaria es lo común entre los moradores de la costa, en su mayor parte descendientes de migraciones indígenas zapotecas, mixtecas, triques y mixes que huían de los caciques del altiplano, en los años treinta y cuarenta del siglo XX.
Escobilla, más de cien kilómetros al oeste de Tapanalá, ofrece un caso similar. La comunidad, que tiene como heredad la colindancia con la playa de arribazones de golfina más numerosa del planeta, ha luchado por abrirse paso entre la miseria endémica a que la condenó la veda gubernamental, luego del cierre del rastro de tortugas que el presidente Luis Echeverría construyó en los años sesenta, donde se sacrificaban más de mil ejemplares al día.
“Tratamos de generar proyectos alternativos, porque la verdad es que se siguen saqueando nidos; hicimos un proyecto ecoturístico que nos está empezando a dar frutos, afortunadamente, pero ha costado mucho […] de 90 que lo empezamos, hoy nomás hay 17 socios, y tuvimos que luchar porque hasta nos quemaron el restaurante, yo creo que por celos”, destaca don Sóstenes Rodríguez Reyes, secretario del comité de vigilancia de la cooperativa.
El proyecto fue construido con muchas jornadas de tequio, un esquema de trabajo comunitario gratuito propio de los zapotecas. “Muchos se fueron retirando porque nos decían: no queremos limosnas, queremos buenos sueldos”. Son tradiciones solidarias que están en riesgo, así como el lenguaje de sus abuelos. “Ya a últimas fechas, los hijos se avergüenzan de los padres cuando hablan el indio […] no hay escuelas bilingües; yo recuerdo que, en un poblado que se llama Charco de Agua, un maestro dejaba sin recreo a los alumnos que hablaban zapoteco, y hasta los golpeaba si no preferían la lengua española”, dice con pena.
Con todo, el proyecto creció: ya hay restaurante, cabañas, paseos en lancha por el estero y colaboran en el cuidado de las golfinas. “Todavía nos pegan; muchos nos provocan: ustedes cuidan tortugas, cocodrilos, iguanas, y nosotros las matamos, nos advierten”.
Don Sóstenes ha recibido en su local a un grupo de estudiantes de la escuela Lázaro Cárdenas del Río, quienes toman la clase de educación ambiental impartida por la maestra Martha Navarrete, orgullosa de sus muchachos. Adolescentes al fin, no pueden evitar una mirada lasciva a un cartel de Selva Negra, con una modelo sensual vestida en lencería, provocativa: “Mi hombre no necesita huevos de tortuga, porque sabe que no lo hacen más potente….”.
A muchos lugareños de la costa de Oaxaca, mientras sus clientes sigan creyendo en las propiedades afrodisiacas de su producto, no les importa demasiado perderse de las mieles de una cachonda y sofisticada morena que defiende tortugas desde la lejanía de Miami, a donde, además, no piensan ir en el resto de sus azarosas vidas.

--------------------------------------

Costa de Oaxaca, un lugar de cambios
A partir de 1935 empezaron los grandes procesos de ocupación por comunidades humanas en la costa de Oaxaca, en su mayor parte indígenas sin tierra que enfrentaban problemas con jefes políticos —frecuentemente cruentos— en el altiplanoLa ocupación de la costa fue desordenada y sin mediar una planeación; los nuevos moradores de este mundo virginal se toparon con especies de plantas y animales distintas a las que conocían, y con un clima y un suelo en condiciones distintas, lo que explica la velocidad del daño que ocasionaron al intentar hacer las mismas actividades que en sus tierras frías
No obstante el fracaso económico reiterado, uno de los regalos que les ofreció la naturaleza fue la gran abundancia de animales, especialmente la mansa tortuga que milenariamente llega a las playas. El fracaso en proveerse de proteínas por sus propios medios fue sustituido por esta fuente fácil de carne y huevos
Desde 1927, el gobierno mexicano ha intentado proteger las siete especies de tortugas marinas que llegan a las playas del país, con una prohibición federal a la captura de ejemplares o el consumo de huevo. Esta prohibición se ratificó en 1972, pero, de forma absurda, son los tiempos en que el presidente Echeverría inauguró el matadero de quelonios más famoso de la historia: el rastro de San Agustinillo, cerrado hasta 1989, y donde ahora existe el Centro Mexicano de la Tortuga
El 29 de octubre de 1986, se emitieron decretos para las principales playas tortugueras mexicanas: Mexiquillo, Michoacán; Tierras Coloradas, Guerrero; Chacahua y Escobilla, en Oaxaca. En Jalisco quedó protegido el playón de Mismaloya, el más largo del país
Indicadores del desastre de la tortuga laúd en Oaxaca: en 1984 hubo 1,900 nidos; en 1985 fueron el doble, 3,800; 4,700 en 1987; 1,300 en 1990, y menos de cien en 1994, informa la Semarnat en el campamento de Escobilla
La costa de Oaxaca es hoy uno de los sitios más codiciados de inversión turística de México, sobre todo el corredor que va de Huatulco, al oriente, a Puerto Ángel y Puerto Escondido, al poniente. La pobreza de su población sigue siendo el principal problema social

viernes, 5 de junio de 2009

Cambio climático: ¿Apocalipsis ahora?

México: cuatro estampas de cómo llegamos a escenarios de desastre


Tres aspectos esenciales para entender cambio climático: la tala inmoderada de árboles, el crecimiento anárquico de las ciudades y la extinción de especies. FOTOS DE MARCO A VARGAS





Público arranca una serie sobre calentamiento global; el país genera 2% de las emisiones de gases de efecto invernadero; revertirlo es hoy el mayor desafío para la humanidad.


Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO

“El Niño Dios te escrituró un establo, y los veneros de petróleo el diablo…”
La suave patria, Ramón López Velarde


Tamasopo, San Luis Potosí. Los niños Santiago Margarito y Donaciano conducen a los visitantes entre los matorrales, una vez que se traspasa la vía del ferrocarril y los vetustos bodegones del poblado de El Cafetal. Entonces, el paisaje áspero y devastado, obra de siete decenios de ganadería extensiva, se desploma hacia un abismo sorprendente: es el Puente de Dios, uno de los últimos recovecos de un territorio que alojó la selva húmeda más al norte del planeta.

El sordo rumor del agua, el calor húmedo, los cientos de peldaños deshechos que hay que bajar, el temor al “tigre” (jaguar), que, dicen, aún ronda por estas estribaciones de la Sierra Madre Oriental, apenas preparan para un espectáculo casi místico: una fuente de agua, copiosa de un líquido turquesa que parece atrapar el cielo misterioso del ocaso, ruge poderosa mientras se revuelve en la cascada. Luego, el torrente penetra por abajo del puente natural, y del otro lado salen aguas mansas, quietas, con ondas que se expanden lentamente en medio de la jungla, antes de reanudar, unos metros abajo, su rápida y loca carrera hacia el río Pánuco, el cuarto más caudaloso del país, la que culminará en el tibio Golfo de México.

¿Es acaso el ejemplo de esa “voluptuosidad sin erotismo” que vio en esta región un José Vasconcelos juvenil —el testimonio, en Ulises criollo— cuando este mundo era casi virginal? Las pozas de agua fresca que se ofrecen al viajero desatan la imaginación hacia un pasado que hoy parece imposible.

Al final, tras retornar por las escalinatas, caducado el arrobamiento y conjurados los terrores del crepúsculo, la sensación es de pena. Porque el peregrino sabe que sólo ha visto un reducto sobreviviente a un minucioso plan gubernamental de deforestación que trajo la colonización de esta región, con el exterminio masivo de muchas de sus especies.

Así, primero a golpe de hacha y fuego, después de motosierras, se echó abajo una vasta selva húmeda, de cuya extensión original queda menos de 10 por ciento. Esa tala para abrir espacios agrícolas y, sobre todo, para pastar ganado mayor —las especialidades de carne de res son orgullo huasteco—, también liberó miles de toneladas de carbono que había sido pacientemente fijado en grandes árboles por siglos, lo que, unido a otros procesos similares en todo México y el mundo, han elevado la presencia de este gas en la atmósfera y acentuado el “efecto invernadero”, pues el CO2 absorbe el calor del sol de forma eficiente. Es así como se comenzó a cocinar el fenómeno conocido hoy como calentamiento global antrópico, esto es, maximizado por el hombre, que tiene en vilo la vida planetaria como la conocemos.

La región es además la cuna del petróleo mexicano —el visitante puede admirar el modesto monumento alusivo en el poblado de Ébano, unos 50 kilómetros al oriente de estas cañadas—, la otra “bestia del Apocalipsis”, que ha liberado millones de toneladas de carbono capturadas en el subsuelo del planeta tras millones de años de historia geológica.

Hoy, La Huasteca es un sueño que conserva resabios de sus glorias perdidas. Carlos Contreras Servín y María Guadalupe Galindo Mendoza, de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, describen con precisión sus males: “Los rendimientos y los beneficios que se esperarían de las actividades agropecuarias han sido limitados en gran medida por el deterioro ambiental provocado por la deforestación, la erosión de suelos, la contaminación de algunos cuerpos de agua y el efecto de siniestros, que se traduce en pérdidas parciales o totales, ocasionados por la sequía, inundaciones o por el brote de plagas y enfermedades”.

Su principal conquistador fue el dueño del rancho Gargaleote, Gonzalo N. Santos, uno de los más famosos caciques del viejo régimen. “Este rancho que yo fundé conquistando la selva y dominando a las fieras, no siempre de cuatro patas”, expresa ufano en las primeras páginas de sus vastas Memorias, a finales de los años setenta del siglo XX. Para entonces, la devastación había casi culminado. El jaguar, el mono araña y las guacamayas habían sido exterminados; la madera preciosa se había talado casi toda, y miles de hectáreas de pastizales llenaban los lomeríos entre Río Verde y Ébano, con decenas de miles de rumiantes creciendo, mientras el humo de las torres petroleras se elevaba sobre la llanura de Tampico: el triunfo inobjetable de la civilización sobre la torva naturaleza.

Una cuenca exhausta
Valle de Santiago, Guanajuato.
El asentamiento humano parece invadir como lava en regresión el cráter del volcán extinto. Ésta es la zona de las Siete Luminarias, igual número de fosas generadas por el vulcanismo, donde el agua adquiere tonalidades diversas, seguramente por la presencia de minerales efecto de la vieja actividad ígnea. Muchos brujos y esoteristas del país hacen la peregrinación en busca de esas aguas proféticas, pero lo que en realidad permiten atisbar es un tiempo de cambios drásticos.

Y no es cuestión de magia: éste es el corazón de la cuenca Lerma-Chapala, una de las más habitadas del país, de más de 51 mil kilómetros cuadrados. La región suma 159 municipios más dos grandes usuarios: las ciudades de Guadalajara y México. La población que aprovecha sus recursos es cercana a 20 millones de personas. La densidad de población, 190 habitantes por km2, es cuatro veces mayor al promedio nacional. Hay 34 localidades de más de 20 mil habitantes, pero al menos seis mil poblaciones de menos de 2,500 personas.

A lo demográfico se agrega lo económico: tres millones de hectáreas bajo cultivo, 800 mil de las cuales corresponden a superficie de riego. Es decir, casi 60 por ciento de toda la cuenca, más otro 14.3 por ciento de pastizales, revelan el más elevado índice de uso agropecuario del suelo en México. Por si faltara, alberga 30 mil industrias.
En el caso de la ciudad de Guadalajara, dice el investigador Arturo Curiel Ballesteros, el cambio climático ya ocasiona trastornos. La presencia del dengue es una de las señales del retorno vigoroso de enfermedades que no estaban presentes en la zona. El aumento de temperaturas es local, por la enorme plancha de pavimento que ocupa miles de kilómetros de calles, pero, además, la deforestación regional, la liberación de gases de efecto invernadero por más de millón y medio de autos, y el descomunal desperdicio de energía, revelan que la situación no mejorará.

La Ciudad de México está peor. Cuatro millones de autos, una conurbación sobre millón y medio de hectáreas y el agotamiento progresivo de acuíferos. Los brujos de Valle de Santiago no se imaginan la pesadilla que apenas comienza.

Las tierras flacas
Saín Alto, Zacatecas.
Don Pablo Cardona, hijo de la ex hacienda de El Sauz, ha visto pasar cerca de 90 años en este mundo seco donde el maíz es para subsistencia y las lluvias se retiran cada vez más, en la lejana sierra sangrada por los talamontes.

El anciano desgrana elotes mientras divaga sobre las luchas agrarias contra la ex hacienda porfirista, cuyos restos yacen al otro lado de la carretera, semiderruidos, invadidos por maleza y cobijando la fauna que huye del sol abrasador.

“Yo nunca me fui a Estados Unidos, aquí había mucho pleito”, señala el viejo. Muertes, encarcelamientos y periplos a la capital, para exigir los derechos agrarios. Pero es historia. Lo de siempre es el clima difícil, situación que se agrava ante la falta de infraestructura, como pozos y canales, privilegio de unos pocos. El lugar está por eso casi abandonado, pues hay que buscar trabajo en las zonas urbanas más próximas o en el lejano norte.

El México árido abarca un millón 27,051 kilómetros cuadrados de 23 estados de la república, y en su seno habitan alrededor de 8.5 millones de campesinos como don Pablo.

Hay 788 municipios en situación de fragilidad por sequías que tenderán a extremarse, según las previsiones de los expertos, con el gradual incremento de la temperatura global. En esas demarcaciones se tienen 68,999 localidades, desde grandes ciudades como Monterrey o Torreón, hasta esta modesta aldehuela de 25 casas.

Lacandonia
Ocosingo, Chiapas
. El minibús se desplaza silencioso por la brecha bien trazada, mientras la selva se yergue entre gigantes de 40 a 60 metros que intimidan a los viajeros. El conductor es un lacandón vestido de manta blanca, con el ojo estrábico, descendiente de una de las 60 familias que recibieron del presidente Luis Echeverría la heredad más fabulosa del país: 614 mil hectáreas del ecosistema tropical más rico de México, con registros de 40 por ciento de sus especies vivas.

La ruta lleva a los restos de las pirámides de la ciudad de Bonampak, donde el vigor de los colores de sus murales sigue sorprendiendo, a más de mil años del naufragio.
Los cuartos con frescos son famosos. Juan, el guía, resume: “El primero representa una procesión de sacerdotes y nobles. Una orquesta toca trompetas de madera y tañe tambores mientras los nobles charlan. El segundo cuarto muestra una escena de guerra, con prisioneros a los que les son arrancadas las uñas de los dedos de las manos, sentados ante el señor Chaan Muan de Bonampak. El tercer cuarto muestra una ceremonia con bailarines ricamente ataviados y usando máscaras de dioses, y a la familia gobernante punzándose la lengua con agujas de maguey hasta hacerla sangrar…”.

El guía advierte que un cambio climático local pudo ser la causa del desastre de la cultura maya: a la deforestación sobrevino la sequía y, luego, las guerras intestinas. Hoy, el mismo motor de cambio irracional de uso de suelo parece apuntar a un nuevo colapso.

Epílogos
En 2009, el lago de Chapala ha perdido más de 70 centímetros de agua, un volumen superior a 600 millones de metros cúbicos, mucho más de lo que requiere Guadalajara en un año.

En el mismo periodo, la ciudad de México emitió casi 800 mil toneladas de dióxido de carbono a su atmósfera.

El pasado 26 de abril, el Servicio Meteorológico Nacional registró 50 grados de temperatura en la región Huasteca, que tiene una tasa de deforestación cercana a 9 por ciento anual.

Saín Alto se prepara para lluvias torrenciales en el apretado temporal. El alcalde, José Ángel Zamora Flores, repartió esta semana láminas para techar casas de los pobres ante la inopinada abundancia.

Ayer, más de 16 hectáreas de selva, unos seis mil árboles, fueron desmontadas para abrir cultivos y para establecer ganado en la Lacandona, invadida por campesinos pobres. Cada árbol significa unos 600 kilogramos de dióxido de carbono fijado.

------------------------------------------
Tres conceptos
Efecto invernadero
Es la capacidad de la atmósfera terrestre para guardar calor. Sin él, no sería posible la vida.


Calentamiento global

El efecto invernadero, llevado al extremo por la liberación masiva de gases como el dióxido de carbono y el aumento del vapor de agua, trae temperaturas más altas y cambios radicales en muchos fenómenos terrestres. También se le conoce como cambio climático.

Cuál fue el cambio
La atmósfera terrestre ha alojado gases de efecto invernadero a un máximo de 280 partes por millón durante la larga historia natural del planeta. Hoy, la marca es 375 ppm.

miércoles, 3 de junio de 2009

Jalisco ya resiente los efectos del cambio climático


Calentamiento global, un problema de todos, que obliga a cambiar modelo de desarrollo, advierten científicos. El estado padece pérdidas en cultivos y hay auge de enfermedades, indican.

Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO

Jalisco ya está padeciendo los primeros problemas derivados del calentamiento global: hay pérdida de tierras fértiles, fenómenos meteorológicos más extremos y auge de enfermedades que estaban restringidas territorial o estacionalmente en el pasado, coincidieron ayer Arturo Curiel Ballesteros, investigador de la UdeG y Adrián Fernandez Bremauntz, presidente del Instituto Nacional de Ecología (INE).
En un panel convocado por la Secretaría de Medio Ambiente para el Desarrollo Sustentable (Semades), como parte de los festejos del Día Mundial del Medio Ambiente, la titular de la dependencia, Martha Ruth del Toro Gaytán, anunció que, en el marco de la estrategia estatal para afrontar ese desafío, se pretende en las próximas semanas instituir, bajo la presidencia del gobernador del estado, una comisión de energías sustentables, que promueva un cambio tecnológico hacia el uso de energías limpias.
“Entre las zonas que están siendo afectadas actualmente por el calentamiento global están Los Altos de Jalisco, precisamente una zona de transición entre un clima semiárido y un clima más templado; ahí encontramos ya un efecto a nivel de pérdidas de superficies que eran anteriormente aptas para el cultivo de maíz y que actualmente ya no lo son; el cálculo que se ha hecho es que hemos perdido en esta zona de la capacidad de producir medio millón de toneladas de maíz a causa del cambio climático”, advirtió Curiel Ballesteros, quien es representante en Mesoamérica de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN).
Precisó que, según el tipo de amenaza, la entidad está expuesta de forma importante por albergar casi todos los climas y ubicarse en un área de transición, como son el neotrópico y el neoártico. En el caso de las enfermedades, dijo que la zona metropolitana de Guadalajara es la más expuesta, por su alta concentración de población.
“El dengue, por ejemplo, lo teníamos antes en otras áreas más bajas; nos cuidábamos de él al ir a Vallarta o cuando bajábamos a Tequila, pero ahora está en la ciudad, y demuestra también ese cambio de condiciones”, añadió.
Fernández Bremauntz dio por su parte el ejemplo de la malaria o paludismo, que fue erradicado hace muchas décadas de las zonas templadas y ahora amenaza con regresar.
El titular del INE planteó las bases científicas del cambio climático: en los últimos 200 años, los seres humanos han enviado a la atmósfera gran cantidad de bióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero, que tienen la propiedad de absorber la luz solar y transformarla en calor, lo cual es esencial para la vida planetaria, pero no a los niveles actuales.
“Está perfectamente medido y demostrado en estos años que las concentraciones a la atmósfera han pasado de 280 partes por millón —el máximo que se registra en la historia geológica de la Tierra— a 385 ppm; los científicos dicen que, si excedemos por arriba de 450 ppm, lo que correspondería a incrementar en dos grados la temperatura promedio del planeta, estaremos rebasando ya ciertos límites después de los cuales los impactos serán muy costosos y muy severos en los ecosistemas”.
Aceptó la crítica de Curiel Ballesteros, acerca de que ninguna entidad federativa ha logrado regresar a los niveles de emisión de gases de invernadero similares a 1990. Y, en el resto del mundo, la situación no es mejor.
Por ello, añadió Fernández Bremauntz, se debe invertir en investigación y tecnologías para evitar que las concentraciones superen 450 a 550 ppm. “Hay que mitigar como si no pudiéramos adaptarnos y hay que adaptarnos como si no pudiéramos mitigar”, recomendó.
-------------------------------------
Cambios “positivos”
La Semades aseguró ayer que, “con las acciones que se han estado llevando a cabo, se redujeron hasta un 10% los niveles de contaminación en Miravalle, considerada el área más problemática de la ZMG”

Jalisco cuenta con fondos sectoriales de investigación ambiental aportados por la Semarnat, con lo que se logrará que cuente con su Plan Estatal de Acción Frente al Cambio Climático
En ese plan “no solamente vamos a inventariar para conocer la totalidad de los gases de efecto invernadero que estamos generando, sino que también estableceremos medidas muy concretas tanto de mitigación y adaptación al cambio climático”

-------------------------------------------

En Jalisco se busca prever desastres meteorológicos
Establecer sistemas de alerta temprana, una respuesta

Una de las respuestas inmediatas frente a los retos que ocasiona el cambio climático es el establecimiento de sistemas de alerta temprana, que permitan responder con tiempo ante la presencia de fenómenos meteorológicos extremos, dijo el director del Instituto de Astronomía y Meteorología de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Ángel Meulenert Peña.
Invitado al panel de cambio climático convocado por la Semades, el experto advirtió que la frecuencia de huracanes probablemente no se haya modificado pese al aumento de las temperaturas, pero admitió que lo que se teme es que haya un número de eventos extremos más frecuentes que en el pasado.
“Los meteorólogos somos los que tenemos que trabajar e informarle a la población lo que puede suceder, que se tomen las medidas adecuadas; por lo tanto, yo considero que en este momento, por el poco presupuesto que hay para ciencia y la tecnología en el país, realmente los investigadores estamos faltos de recursos para desarrollar investigaciones sólidas para los sistemas de alerta y para poder mitigar los posibles desastres; resulta esencial perfeccionar los sistemas de alerta temprana, ya que son los que permiten que se tomen medidas adecuadas”. Por ello, se mostró complacido del proyecto que la UdeG, en sociedad con el gobierno de Jalisco y con el respaldo científico del INE, está levantando para establecer un radar en la zona metropolitana de Guadalajara que pueda detectar los eventos con la anticipación necesaria para que la población tenga una respuesta adecuada y se mitiguen daños.
La clave, coincidieron los panelistas, es por un lado prevenir y, por el otro, mitigar.
La prevención se logra adoptando políticas más razonables de desarrollo, que reduzcan la emisión de combustibles fósiles, que reduzcan la deforestación y el cambio de uso de suelo, y que reflejen un acceso al territorio y la naturaleza mucho más respetuoso de los otros seres vivos y del entorno.
Mauricio Alcocer Ruthling, director del Centro de Energías Renovables de la Universidad Autónoma de Guadalajara, apuntó: “Tenemos que buscar el modo de bajar las emisiones; una de las maneras en que lo podemos hacer es utilizando combustibles más limpios, tener carros más eficientes en la quema de combustibles, pero, todavía más, que dejemos de depender tanto del automóvil, mejorar el transporte público en las ciudades, usar energía solar, la bicicleta, caminar, así como consumir biocombustibles elaborados con etanol o biodiesel”.
Arturo Curiel Ballesteros indicó que ha sido correcto ligar la estrategia de acción de cambio climático con la política de ordenamiento ecológico territorial: “Ya estoy convencido de que el futuro se puede construir […] ya que el ordenamiento es una forma de planeación participativa y parece que está aquí la mejor estrategia ante el cambio climático”.

jueves, 28 de mayo de 2009

Faltan 2,100 mdp para expropiar en El Ahogado


Cuerpos de agua de la cuenca, en manos privadas, según la CEA ; en el segundo semestre de 2008 se hizo la investigación.

Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO
Entre 40 y 50 por ciento del costo del gran proyecto para restaurar las condiciones hidrológicas de la cuenca de El Ahogado tiene que ver con la tenencia de la tierra: adquirir las presas y las servidumbres de los arroyos, hoy en manos privadas, significa una erogación superior a 2,100 millones de pesos, dijo el coordinador de cuencas y sustentabilidad de la Comisión Estatal del Agua (CEA), Héctor Castañeda Náñez.
Por sorprendente que parezca, cuando se procedió a elaborar el diagnóstico de las condiciones de la zona, tras los eventos desastrosos de 2008, “dimos con el dato, por parte de la Comisión Nacional del Agua, de que en toda la zona no había cuerpos de agua nacionales: que tenían que ver con los municipios”, los cuales tampoco realizaban acciones de mejoramiento ambiental, sencillamente, porque se trataba de infraestructura privada.
En el segundo semestre de 2008 se hizo la investigación. “Las presas no son cuerpos federales porque, en el momento en que se repartió esta tierra, a los ejidos se repartió con todo y la infraestructura, y en realidad es infraestructura que no tiene obra de regulación, que no tiene manera de operarse, y más que presas son bordos […] los arroyos, lo mismo; la federación dice que no, estos arroyos están dentro de los municipios, y no me descargan en un cuerpo federal como sería hasta el río Santiago; entonces, de alguna manera te lo rebotan hasta los municipios, y vas con los municipios y les preguntas qué acciones tienen y nomás te voltean a ver, porque no hacen absolutamente nada; al contrario: van y les descargan camiones de azolve, los van tapando y los desaparecen”.
—¿No hay el menor sistema de manejo?
—Ninguno, son bordos tal cual, y además le abro aquí y acá abajo tengo fraccionamientos. Pero, justo con esas características, identificamos cinco grandes bloques de acciones: uno, lo que era propiamente expropiación tanto de vasos y cauces, que cambió más bien a recuperación, porque, en el momento que vimos la expropiación, vimos los problemas legales de tenencia de la tierra y vimos lo que costaba; dijimos: si queremos hacernos de la tenencia de la tierra, no vamos a hacer absolutamente nada, nos vamos a tardar años…
De manera que, por ahora, se han debido conformar con sacar convenios para trabajar, con el escaso presupuesto, en los vasos que sean considerados como mejores para hacer una incipiente regulación del sistema. En cuanto al vaso de El Cuervo, el convenio parece interesante, pues se extraerán 400 mil metros cúbicos de azolve que después serán esparcidos en tierras productivas; se sacarán los drenajes que allí se vierten de los fraccionamientos vecinos, para evitar que el cuerpo de agua sea foco de contaminación, y se establecerán compuertas para regular las existencias durante el temporal. El ejido acepta esta intervención porque se dará seguridad a sus tierras y porque no se le está negando su calidad de propietario.

El Salto, omiso
De forma inexplicable, el Ayuntamiento de El Salto, donde han ocurrido algunas de las contingencias más severas por lluvia y contaminación de toda la cuenca de El Ahogado, ha sido omiso a participar en el comité interinstitucional que trabajó el plan maestro de la zona y que ahora despliega diversas acciones de recuperación de vasos y cauces de arroyos.
Hasta esta semana, el titular de la CEA, César Coll Carabias, reportó 47 reuniones de dicho comité, en ninguna de las cuales hizo acto de presencia la representación de ese municipio, que tampoco ha dado a conocer qué obras realiza y cuánto invierte en la zona.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Presa Arcediano arranca luego de las lluvias: Coll

Ya está el proyecto ejecutivo de la presa; sólo falta luz verde de CNA, asegura

Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO

El proyecto de la presa Arcediano jamás estuvo en duda, y ya están todos los elementos técnicos que garantizan que la obra se puede realizar en el fondo de la barranca del río Santiago, aseguró el director de la Comisión Estatal del Agua, César Coll Carabias.
“Ya hemos hecho los estudios que nos indican que tenemos firme en dónde anclar la presa, perfectamente; hay que hacer labores de limpieza, hay un pequeño deslave, por decirlo, que le conocemos como la silla, a la altura de la cortina, y eso hay que limpiarlo; e igualmente en el fondo del río, que tenemos aluviones y ésos hay que limpiarlos, son como nueve metros de profundidad, y ya con eso se va a empezar a hacer la cimentación de la presa”, afirmó.
El organismo ya recibió el proyecto ejecutivo y lo va a analizar; espera que, al tiempo, la Comisión Nacional del Agua (CNA) haga el mismo análisis y apruebe la obra. Una vez que se tenga la confirmación, se buscará resolver otros trámites pendientes, como la ampliación del plazo concedido por la manifestación de impacto ambiental, que está por vencer. El funcionario es optimista: en tres o cuatro meses más podría estar todo listo para comenzar la ejecución.
—¿Entonces ya no hay nada que detenga la obra?
—Una vez que nosotros hayamos analizado el proyecto ejecutivo, pasa a la autorización de la CNA, pero ellos son los que nos tienen que autorizar la construcción de ese proyecto ejecutivo.
—¿Cuál sería el escenario en tiempo? ¿Unos tres meses?
—Sí, yo pienso que sí; julio, agosto, septiembre, es lo que nos puede llevar el trámite.
—Tienen que pedir una ampliación para el impacto ambiental…
—Sí, efectivamente, porque estaba para en un periodo en que pensaba hacerse la presa y no se ha hecho, y ahora tenemos que hacer estos trámites, pero insisto en que todo esto está subordinado a que se apruebe ya la presa; yo creo que ahora el proyecto está muchísimo más firme y más claro que cuando iniciamos nuestra gestión.
También abordó el tema de la auditoría que piden legisladores federales a los trabajos que se hacen en la cuenca de El Ahogado en el tema de la contaminación. “Yo lo que leí en la nota son dudas sobre metales pesados y, según todos los análisis que hemos hecho, los estudios que se han publicado por la UdeG, por el IMTA [Instituto Mexicano de Tecnología del Agua], no trae la zona metales pesados; estamos en la mejor disposición de mostrarles todos los resultados, no es un tema que nos preocupe”.
El viernes se presentarán los resultados de la segunda toma de muestras en el río Santiago y El Ahogado. Dijo que no hay ningún resultado que sorprenda, y “vale la pena considerar que es en la época más cruda cuando hacemos estos análisis, porque es la sequía: no hay aporte pluvial que diluya ningún tipo de contaminantes”.