lunes, 19 de septiembre de 2022
Las cuentas alegres del plan para regresar sus tierras a los wixaritari
lunes, 17 de enero de 2022
Gian Franco Brignone y la conquista de la Costa Sur de Jalisco
Ha muerto el empresario italiano que compró las tierras de Careyes en 1968, de la mano de Luis de Rivera, y que implantó un modelo de negocios que ha sido exitoso en el litoral de La Huerta. La experiencia de los campesinos de la región con las empresas turísticas está llena de claroscuros. Permanece el enfrentamiento de dos formas de entender el progreso de la costa: como conservación o como construcción de infraestructura y desarrollos. TEXTO AMPLIO DE LA VERSIÓN APARECIDA EN EL PORTAL VERDEBANDERA (https://verdebandera.mx/gian-franco-brigione-y-la-conquista-de-la-costa-sur-de-jalisco/) CON FOTOGRAFÍAS AÉREAS DEL PERIODISTA DE CIHUATLÁN PEDRO SILVA VIDIRIO
Agustín del Castillo, Guadalajara
Beatrix Kiddo se coló en una de las villas de Careyes, ya avanzado el atardecer. El sol se ponía en el océano Pacífico, y proyectaba esos rayos rojizos, malignos y deslumbradores de que hablaba Nietzsche (El canto de la melancolía) sobre los macizos acantilados, que mantenían su eterna batalla contra el mar picado. Era un día de febrero de 2003.
La mujer buscaba una venganza, “plato que se come frío”, cinco años después. Llegó en un descapotado que había circulado por las brechas y carreteras del sur de Jalisco: ese paisaje magnífico de palmeras que inundan la vista tras dejar Cihuatlán hacia el norte, y que hoy está a punto de desaparecer (los paisajes, incluso inducidos, como lo es una vasta plantación coquera, son capricho de la economía y la casualidad en un país donde el respeto al patrimonio suele ser letra muerta). El monólogo fúnebre de la espigada rubia de ojos azules se había pronunciado puntualmente mientras su cabellera era removida por el viento y el polvo ante la majestuosa inclinación, en una especie de homenaje, que le hacían ese mar de palmeras:
“Parecía muerta, ¿no? Pero no lo estaba. Pero no fue por falta de intentos, te lo aseguro. De hecho, la última bala de Bill me puso en coma. Un coma en el que estuve durante cuatro años. Cuando me desperté, comencé lo que los anuncios de películas llaman un 'alboroto rugiente de venganza'. Rugí. Y me desboqué. Y obtuve una maldita satisfacción. He matado a un montón de gente para llegar a este punto, pero solo tengo una más. El último. El que estoy conduciendo en este momento. El único que queda. Y cuando llegue a mi destino, mataré a Bill”, se dijo a sí misma.
El homicidio, en virtud de cierta sobriedad de la técnica marcial empleada por la asesina, se consumó casi en silencio. Bill lo merecía, a todos nos ha quedado claro a tantos años del suceso. No obstante, tanto Uma Thurman (la novia, Beatrix Kiddo) como David Carradine (Bill, el jefe de los sofisticados matones), salieron después a pie y sin muchos raspones.
Lo que sí fue en la realidad la culminación de la grabación de la exitosa Kill Bill 2, del cineasta Quentin Tarantino: una especie de coronación ante las élites de Hollywood para un desarrollo inmobiliario-turístico, Careyes, concebido desde sus cimientos por un audaz italiano, Gian Franco Brignone, quien emergió en estos litorales en los años sesenta del siglo XX, sobre una tierra casi virgen de la que puede reclamar, con los necesarios matices, el nombre de pionero.
Y desde entonces, más allá de sus extravagancias personales (o tal vez por ellas; contra lo que se pudiera pensar, decir élites no es decir ilustración per se; suelen ser abrumadoramente presas de supersticiones), construyó un mundo aparte del subdesarrollo que domina en este rincón mexicano. No obstante, no fue un paseo triunfal: en el camino se enfrentó a intereses tan poderosos como el suyo. La alta diversidad biológica de estas selvas caducifolias y sus ricos humedales, donde sobreviven el jaguar, el puma, el ocelote, el cocodrilo, una miríada de especies de aves y al menos tres especies de tortuga marina que desovan en sus quietos médanos (entre ellas la carey, Eretmochelys imbricata, que dio nombre al destino), ha motivado esfuerzos de protección que culminaron con la reserva de la biosfera Chamela-Cuixmala, con el santuario marino Islas de Chamela, y hace quince años, con la inscripción del sitio a la lista de reservas de la biosfera del programa MAB (El hombre y la biosfera)-Unesco.
Ese trabajo, sancionado por el gobierno mexicano y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), contó con el patrocinio del megamillonario francobritánico Sir James Goldsmith, fallecido en 1997, cuyo lobby condicionó fuertemente los sueños inmobiliarios de Brignone y sus socios, incluso hasta la actualidad.
El sir es icono del respeto a la selva, aunque sus críticos lo ven como disfraz eficaz en el afán de preservar su paraíso privado, el rancho Cuitzmala, a costa de frenar otros negocios inmobiliarios. Su aliado principal fue y es la UNAM, pues era amigo personal del ex rector José Sarukhán, quien hizo sus prácticas en el laboratorio natural que la casa de estudios posee en la zona, y del ex presidente Carlos Salinas de Gortari, que allanó el camino para el decreto de reserva de la biosfera, en 1993.
Hoy, 52 años después de abierto, la historia de Careyes, el megadesarrollo creado para usufructo del jet set político, económico y, en general, de los famosos de este mundo, ha dado un nuevo vuelco. El pasado 10 de enero de 2021, a los casi 96 años de edad, Gian Franco Brignone, el ex banquero de Turín, desarrollador hotelero e inmobiliario, traficante de influencias (esto es México), promotor de sabiduría New Age y de la armonía cósmica, ha muerto.
LA CONQUISTA
“A estas tierras el único que entraba era Rodolfo Paz”, me advirtió hace casi dos décadas José de la Concepción, don Concho, Rodríguez Palomera, hoy muerto, y por entonces con 87 años, desde un jacalón de la comunidad de San Mateo, muy cerca del palacio de los sueños de Careyes. Don Concho arribó apenas a los siete años, aproximadamente en 1925, a acompañar a su padre a trabajar en la hacienda de Chamela, en medio de selvas densas, donde los venados se reproducían prodigiosamente y los jaguares (“tigres”) eran numerosos y apacibles con los humanos.
Fue uno de los últimos testigos de la violenta, frecuentemente tramposa, colonización de estos vastos territorios que habían permanecido parcialmente intocados desde el derrumbe del mundo indígena por la conquista española, a finales del siglo XVI.
“La gente de acá estaba bien jodida, y ese señor mandaba; yo trabajé con él, nos la pasamos tumbando monte por todos lados, pues era dueño de casi todo, porque recibió una herencia de su señora, que se llamaba María de los Ángeles [de donde se tomó el nombre de Ángeles Locos, el predio que hoy ocupa el hotel Fiesta Americana].
La propiedad de El Tecuán también era de él, pero se la quitó el general Marcelino García Barragán porque descubrió que Rodolfo mató mucha gente...”. Su explicación: el acceso a la zona solo era posible por el mar, y el patrón acarreaba peones para trabajar en sus amplios dominios. “Metía gente por Tenacatita en lanchas de palo con alambres, viniendo desde Manzanillo; habíamos también los que veníamos de La Huerta, pero a nosotros nunca nos dañó [...] pagaba con fichas, y luego, cuando los peones querían regresarse a sus lugares de origen, se las cambiaba por dinero. Pero no los ayudaba a salir, la gente se iba como podía, y siempre ponía unos pistoleros a esperarlos en una cueva por la que debían cruzar; entonces los mataban, les quitaban el dinero y enterraban sus cuerpos en el fondo de un pozo”.
García Barragán, el cacique justiciero, general de la revolución mexicana y luego gobernador de Jalisco (1943-1947) y secretario de la Defensa Nacional (1964-1979), lo sorprendió en el juego siniestro. Lo amenazó, le advirtió lo que pasaría si persistían esas barbaries, y como condición para el perdón le exigió que le escriturara el predio de El Tecuán. Así era la justicia entre señores.
Luego llegaron los colonizadores de un modelo desarrollista de corte nacionalista, que retrató poéticamente el ex gobernador Agustín Yáñez en su célebre La tierra pródiga. Uno de los más famosos, Longinos Vázquez, de quien se calca el personaje de Tiburcio Lemus de la novela, donde se le describe como una especie de Atila tropical: “donde pisaba no volvía a crecer una brizna de yerba”. Don Concho, quien asegura tener parentesco con el maderero, nativo de La Resolana (Casimiro Castillo), da una estampa vívida del cacique: “fue mi patrón; era bien cabrón, talaba todos los montes y era dueño del agua; cuando quería darle agua al pueblo de La Huerta, abría la llave, y cuando no, la cerraba. Era la ley aquí, pues era dueño de haciendas y de miles de hectáreas de terreno”. Con el corte de madera, “hasta a su papá se chingó, porque estaba bien estudiado y sabía lo que valía de la madera; pelaba los cerros y toda la madera la embarcaba en Manzanillo y la mandaba a Estados Unidos”, indica.
En los años cincuenta, hubo una intensa explotación de maderas tropicales. El negocio atrajo a trabajadores rusos y estadunidenses con maquinaria moderna que ayudó a la labor de la destrucción. Los ejemplares finos: caoba, cedro, tampisirán, barcino y primavera, fueron arrancados. A sus lados se dejó árboles degradados y tierra erosionada. A Longinos, uno de los afectados por el decreto de la reserva de la biosfera Sierra de Manantlán, se le acabó la fortuna a comienzos de los años 90 del siglo XX, y murió apenas en 2015 en Guadalajara.
A diferencia de don Concho, un auténtico pionero, los ejidos fueron dotados tarde sobre las superficies de las antiguas haciendas como la de Rodolfo Paz. Arnoldo Ochoa Valencia, ejidatario, llegó a la zona en 1970, proveniente de Aguaje, en Aguililla, en la Tierra caliente de Michoacán. El periplo fue con todo y gallinas, apenas en dos días. La carretera costera ya estaba en construcción. “Allá en nuestra tierra no teníamos parcela, pero a mi papá le gustaba la agricultura y rentaba unas tierras, hasta 30 hectáreas de sorgo y ajonjolí; había un ejido que se llamaba Montoso; mi padre se inscribió y apuntó a mi hermano mayor, pero nunca se pudo ganar nada; pero lo que nos hizo venir para acá fue que nosotros ya estábamos creciendo y mi papá pensaba sobre el problema de las drogas, pues empezó lo de la mariguana, y dijo: pues los voy a sacar a un lugar más sano, donde no haya todo este desmadre; pero sucede que en todos lados es lo mismo; él nos inscribió [para el ejido] y al poco tiempo nos dieron la tierra, y llegamos acá. Las drogas ya estaban aquí también...”.
Otro personaje esencial de la historia de la costa , y Careyes, es el español Luis de Rivera, el corredor de bienes raíces que hizo posible la operación de adquisición. Hombre expansivo, carismático, afable, me tocó conocerlo en Puerto Vallarta en 1997, por mediación del entonces funcionario de la Comisión Estatal de Ecología, Miguel Magaña Virgen, durante una gira de trabajo del presidente Ernesto Zedillo. Lo acompañaba el hijo de Gian Franco, Giorgio Brignone. Ambos expresaban quejas por el poder desplegado por los herederos de Sir James Goldsmith, muerto unos meses atrás, para impedir sus proyectos de inversión sobre el codiciado litoral del municipio de La Huerta.
Luis de Rivera, mientras es elogiado por los empresarios regionales, tiene el recelo de los viejos campesinos, pues aseguran que los embaucó para quedarse con las mejores tierras. “Habrá desarrollado la costa, pero a nosotros nos acabó”, advierte Arnoldo Ochoa, del ejido San Mateo. Este núcleo agrario llegaba al mar. Luego se le obstruyó la salida, pues salió nuevo dueño, lo que atribuye a los manejos en las instancias agrarias del astuto peninsular. Don Luis estaba presuntamente ligado por parentesco político al zar boliviano del estaño, Atenor Patiño, suegro a su vez de sir James Goldsmith.
El historiador Carlos Tello Díaz lo entrevistó para su libro Los señores de la costa. Y en un artículo en la revista Nexos, describe el descubrimiento de las caletas donde se ubica Careyes, en 1968: “Era el día más bonito del mundo… Precioso. Divino. Todo estaba verde, el mar azul, las playas blancas. ¡Todo ideal!’. Así lo habría de recordar muchos años más tarde, con una luz en la mirada, el ingeniero Luis de Rivera, quien ese día acompañó a Gian Franco Brignone en el descubrimiento de la costa de Careyes. Volaban desde temprano por la mañana en una avioneta de una sola hélice, blanca, con una línea color vino en la cola. ‘Una Cessna 172, microscópica, con un piloto americano que tenía un aliento terrible’, recuerda Luis. ‘Cabíamos justo los cuatro…’. Gian Franco Brignone, Consuelo von Oppenheim, Luis de Rivera y el piloto de Manzanillo, Robert Hallsey quien tenía sesenta y seis años y estaba destinado a sobrepasar los cien, originario de Washington DC. Gian Franco viajaba entonces por México con el proyecto de comprar terrenos en la costa del Pacífico. Decía que estaba harto de Europa. Luis insistía en unas playas que acababa de conocer hacía más o menos un año, hacia el norte de Manzanillo, en dirección a Chamela. Era una región que había permanecido despoblada a lo largo de los años, prácticamente incomunicada con el resto del país. Pero Gian Franco no parecía muy convencido: decía que quería comprar en Manzanillo. ‘Así pasó el tiempo, hasta que el último día me dijo: Oye, voy en avioneta a Puerto Vallarta. Tengo que volar a Europa. ¿Por qué no te vienes conmigo y me enseñas tus famosas playitas?’. Era el 2 de julio de 1968, Día de la Visitación de la Virgen” (en https://www.nexos.com.mx/?p=22004).
Sigue Tello Díaz: “La avioneta comenzó a sobrevolar la costa luego de dejar atrás la pista de tierra de Manzanillo, localizada en el pueblo de Santiago. Aún no existía el aeropuerto de Playa de Oro. Pasaron por Cihuatlán y por Barra de Navidad, sin sospechar que en ese sitio habían zarpado las carabelas que descubrieron, en 1564, la ruta de retorno de las Islas Filipinas. Más adelante vieron la península de El Tamarindo, cubierta por la vegetación, seguida por las casitas de palma de los pescadores de La Manzanilla. Todo ahí estaba poblado por un bosque de palmas de corozo. Tras las montañas, junto a la costa, observaron después los manglares de Tenacatita. Al cabo de treinta minutos llegaron a las playas que conocía Luis, al norte del río Cuixmala. No era posible aterrizar, por lo que dieron nomás un par de vueltas por el sitio, para luego seguir hasta Puerto Vallarta”.
“Gian Franco, recuerda Luis de Rivera, tenía la mirada nerviosa y magnetizada al aterrizar por fin en Puerto Vallarta. Luego de llevar a su esposa Consuelo al hotel, volvió a subir a la Cessna junto con Luis para sobrevolar Careyes. El lugar había sido bautizado con ese nombre porque una de sus playas, la más perfecta, la que estaba junto a la laguna, pequeña y rocosa, estaba llena de tortugas con caparazón de carey. Así era llamado aquel paraje por lo menos desde el siglo XIX. Brignone parecía maravillado con lo que veía. ‘¿Cuánto puede costar esto?’, preguntó. ‘No lo sé’, dijo Luis, ‘más o menos un millón de dólares. Pero aquí hay que tener el dinero en la mano para cerrar el trato’. Eran 14 kilómetros de costa —unas mil 500 hectáreas de selvas, manglares, acantilados y playas. Al regresar a Puerto Vallarta, ese día, Luis asegura que Gian Franco tomó nota de su número de cuenta de banco en Manzanillo. ‘No te olvides de comprar’, le repitió”.
Don Concho también tenía presente en 2005, con total frescura, a Luis de Rivera. En esos años sesenta, se hizo vaquero del español y tuvo el encargo de pagarle a Santos y Florentino, campesinos responsables del comisariado ejidal de San Mateo, el precio por desistir un juicio agrario para disputarle a Don Luis los codiciados terrenos junto al mar. “Yo les entregué las vacas a ellos; seis vaquillas escogidas y luego Santos quiso otra que nunca nos pagó; se la di, además de una escopeta y 65 pesos; eso fue lo que le costó a don Luis la playa que baja a Chamela”. De acuerdo al testimonio, la clásica borrachera, las prostitutas, el chantaje a los sorprendidos ejidatarios, eran parte del paquete de estímulos que les brindaba el empresario.
Arnoldo se irrita con la referencia. “Nos compró como los españoles en la conquista: tierras que valen oro a cambio de espejos”. Con un patrón similar, el acaudalado extranjero adquirió propiedades como Careyes, Pérula, La Rumorosa, Playa Azul, El Paraíso, lo más granado del litoral jalisciense. Y para quienes oponían resistencia, contaba con un ejército de abogados y de guardias blancas. O sea, por las buenas o por las malas.
“A mí me mandó a la chingada –agregó el viejo Concho en esa conversación nocturna en San Mateo, para seguir descargando su conciencia- porque no quise firmar un documento como testigo de que estaba en posesión de otro predio que deseaba mucho; allí metió en una noche como 40 trabajadores y sembró palmeras antes de la mañana para demostrar a los enviados del juzgado que lo tenía en producción y tenía todos los derechos”, refirió entre carcajadas. “Era bien sinvergüenza”.
Por su parte, los investigadores Patricia Ávila y Eduardo Luna, confirman esta historia: “La adquisición de tierras llevó poco tiempo, pero no estuvo exenta de conflictos sociales y resistencias locales por parte, sobre todo, de los ejidatarios y los pescadores, que eran los dueños y usufructuarios de esa zona. Con el poder del dinero se compraron ‘voluntades’ y se logró adquirir grandes extensiones de propiedades privadas, que se ubicaban en la franja costera a precios ínfimos, y con el poder del Estado se logró obtener decretos de inafectabilidad agraria, que dieron certeza plena a los inversionistas extranjeros de que no se formarían ejidos ni habría litigios. Esto fue el inicio de la privatización de la franja costera jalisciense en los años setenta”.
A pesar de estar prohibido constitucionalmente, “Brignone adquirió grandes extensiones de tierra en la franja costera, como Playa Blanca, Playa Rosa y Playa Careyitos, así como la Península de las Estrellas, todas ellas provenientes de proyectos de ejido y pequeñas propiedades. Al poco tiempo, logró certeza jurídica de que no sería afectada su propiedad privada: el Departamento de Asuntos Agrarios y Colonización emitió un certificado de inafectabilidad del predio Careyitos, firmado por el entonces presidente de la República, Luis Echeverría. Esto posibilitó la realización de inversiones inmobiliarias y turísticas: el primero en construir, a principios de los años setenta, fue el Club Med, una cadena exclusiva de hoteles en todo el mundo. Luego se construyó el Hotel Plaza Careyes” (ver http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0188-25032013000100003).
No se puede evitar mencionar que muchos proyectos agresivos de turismo medio y masivo planteados para la costa de Jalisco en los años 80 y 90 del siglo XX, fracasaron por circunstancias políticas y económicas (grupo Situr, de los jalisciences Martínez Güitrón, se fue a la quiebra con sus obras en El Tamarindo a medias; los Leaño sacaron su desarrollo Isla Navidad en la bahía del mismo nombre, en Cihuatlán, pero con grandes deudas heredadas al Fobaproa) lo que favoreció tanto al modelo de urbanización de bajo impacto implantado por Careyes como a la conservación patrocinada por la Fundación Cuixmala, de los herederos de Goldsmith. Pero eso no detuvo su enfrentamiento entre ambos grupos en el nuevo siglo.
LAS DISPUTAS CONTEMPORÁNEAS
La fundación Cuixmala y sus aliados de la UNAM detuvieron, en 2007, el proyecto Rancho don Andrés, que se construiría sobre la línea del litoral y aumentaría la carga sobre los humedales y la selva seca, territorios de alta fragilidad. Pese al apoyo de los gobernadores Francisco Ramírez Acuña y Emilio González Márquez, poco pudieron avanzar las tentativas del grupo Brignone y sus vecinos. Fue con la llegada del presidente Enrique Peña Nieto, con el priista Aristóteles Sandoval en el gobierno de Jalisco, que retomaron sus proyectos.
Ari Nieto Vélez, representante de los empresarios del corredor Chamela-Careyes, me buscó en Guadalajara a comienzos del año 2011, para hablar de mi cobertura informativa en Público-Milenio, y me pidió que “dejara de atacarlos”. Cuando le expliqué que el periodismo consiste en dar a conocer los conflictos, y que por ende, era imposible acceder a sus demandas, convenimos en que participarían en los procesos informativos donde se hicieran alusiones a sus proyectos de forma crítica.
Independientemente del poder reconocido de la alianza Fundación Cuixmala-UNAM, había a nivel del estado de Jalisco, diversos políticos como el diputado Enrique Ibarra Pedroza (hoy secretario general de gobierno), cercano entonces al hoy presidente Andrés Manuel López Obrador, que presionaban a favor de las demandas de campesinos que se sentían despojados con los proyectos y su esquema de adquisición de propiedades.
En julio de ese año, le escribí a Ari Nieto: “el diputado Enrique Ibarra Pedroza y sus negociadores los acusan a ustedes de fallar a lo acordado a favor de la comunidad de Chamela y los pescadores. Hay irritación especial porque no dejan pasar a los pescadores a cubrir sus labores y porque dicen, ustedes están privatizando la playa, como buenos desarrolladores capitalistas que se pasan por encima la Constitución. También los señalan por no construir la escuela, no haber hecho la reubicación completa del asentamiento, y en general, porque no han respetado los acuerdos de las tres reuniones, además de estar amenazando a algunos activistas. Esto saldrá publicado el próximo domingo, cuando le entreguen la queja a Andrés Manuel López Obrador en su visita a Autlán” (30 de julio de 2011). Ibarra, lo mismo que el hoy gobernador Enrique Alfaro, jugaron el proceso electoral siguiente, de 2012, a favor de López Obrador.
Esto me respondió: “Qué te puedo decir, se han escrito tantas mentiras últimamente que esta honestamente ya ni me sorprende […] nosotros llevamos una muy buena relación con los pescadores y ellos pasan libremente por nuestra propiedad además, tenemos al norte, exactamente 400 mts de los pescadores, otro camino abierto para el publico en general y además estamos por abrir un playa totalmente pública a menos de un kilómetro con palapa, baños y estacionamiento. Como ves lo que se pretende publicar dista diametralmente de la realidad. Nuestra relación con el diputado Ibarra ha sido impecable desde nuestra negociación, nos ha manifestado que ha usado repetidamente el ejemplo de las negociaciones de Chamela como un modelo de éxito. Lorenzo Landeros estuvo en contacto con el esta semana y nos recibió con la cordialidad y la amabilidad de siempre. Te insisto, lo que se pretende publicar es una total falacia”.
Sirva como ejemplo de cómo se han mantenido frentes abiertos a escala nacional y regional. No se puede decir incluso ahora, que alguno de los grupos haya ganado la disputa. La situación se tornó más compleja. En junio de 2016, reportamos en las páginas de MILENIO JALISCO la tentativa de privatizar 9 kilómetros de la carretera federal 200, justo el segmento de alto valor escénico que atraviesa los predios del corredor Careyes-Chamela, y mover la ruta varios kiómetros tierra adentro, en la selva caducifolia.
“La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), sacó adelante en octubre pasado una difícil negociación con instancias ambientales como el Instituto de Ecología de la UNAM, la reserva de la biosfera Chamela-Cuixmala y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), para garantizar la ampliación y modernización del tramo sur de la carretera federal 200, entre Melaque y Tomatlán (87 kilómetros), construida en el gobierno de Luis Echeverría, en busca de impactos acumulativos mínimos al entorno natural. El compromiso central fue no modificar el trazo ante el grave perjuicio que suele acarrear una carretera nueva sobre todo en el área más rica y frágil biológicamente: las selvas secas de Chamela-Cuixmala, decretadas reserva de la biosfera en 1993 y que forman parte de la red El Hombre y la biosfera de la Unesco desde 2006, como ‘reserva mundial”, escribí en la edición del 14 de junio de 2016.
“Sin embargo, el resolutivo firmado por la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) de la Semarnat, con fecha 14 de octubre de 2015 (oficio SGPA/DGIRA/DG/07126) con anuencia de todas las partes, nunca refiere que desde el 28 de mayo del mismo año, la propia dependencia ya había autorizado un cambio de trazo justo en esa zona de alta fragilidad (oficio SGPA/DGIRA/DG/03903), la cual coincide con los terrenos inmobiliarios más costosos del Pacífico jalisciense: los codiciados acantilados, caletas y esteros entre el sur de la bahía de Chamela y el norte del río Cuitzmala, donde se ubican desarrollos inmobiliarios consolidados o en proyecto como Costa Careyes, Careyitos, Rancho don Andrés y Zafiro, frecuentados por el jet set internacional”.
El efecto de la difusión fue paralizar, hasta ahora, cualquier tentativa de cambio de trazo carretero. Las fuerzas opuestas han mantenido un diálogo, pero no han avanzado muchos proyectos polémicos. Parece que los crecientes problemas generados por huracanes cada vez más devastadores (Jova 2011, Patricia 2015), identificados en el contexto del cambio climático, y la reducción de la inversión pública para modernizar la infraestructura regional, sobre todo la carretera federal y la provisión de agua, han ralentizado las presiones. La otra explicación es la irrupción de un nuevo actor, al margen de la ley, enseñoreado en el territorio y frecuentemente implacable: el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El grupo criminal está detrás de actividades como la extracción minera de hierro y la tala de madera, pues controla la movilización de mercancías hasta el puerto de Manzanillo. También se ha erigido en factor de poder no siempre silencioso, con el que hay que hacer negociaciones, al menos indirectas. La frecuencia de los enfrentamientos entre grupos internos del propio cártel, o contra empresas criminales ajenas, ha provocado un clima hostil a los negocios formales del turismo y los desarrollos inmobiliarios.
El esfuerzo de los operadores de las empresas hoteleras es mantener, como casi siempre lo han logrado, al margen de estos problemas a su exigente clientela. Ello explica la presencia de convoyes de la Guardia Nacional. La diferencia de este rincón del municipio de La Huerta con el resto de la región, lo demuestra.
Gian Franco Brignone recibió en 2006 la Orden del Águila Azteca, máxima distinción que nuestro país otorga a ciudadanos extranjeros por los servicios prestados a la nación o a la humanidad. El secretario de Turismo, Rodolfo Elizondo, se la entregó en octubre de 2006, y lo justificó con estas palabras: “...su nombre está ligado de manera permanente a la Costa de Careyes, donde las playas vírgenes dieron paso a un enorme conjunto de desarrollos y productos turísticos, generando una fuerte dinámica económica y social, que hoy beneficia a muchas familias mexicanas”.
Brignone había mandado hacer, un par de años antes, una escultura denominada “la copa de Sol”, una gran estructura de concreto en forma semiesférica en un alto acantilado que domina la playa de Teopa. Ese extraño monumento, por su inserción geométricamente disruptiva en un entorno de peñascos irregulares, es hoy promovido como un símbolo de la conciliación del hombre y la naturaleza, y además, se recomienda a los viajeros acudir al sitio a “recargar energías”, en la mercadotecnia típica del espiritualismo New Age.
En 2019, el mítico desarrollo turístico inmobiliario donde The Bride mató a Bill, cumplió medio siglo de existencia. Casi tres años después, en 10 de enero, su creador, un italiano aventurero, hábil para los negocios y las relaciones políticas, se ha ido de la vida con el reconocimiento de muchos y el recelo de muchos más. El destino de este rincón de la costa de Jalisco ya no está más en sus manos.
martes, 18 de septiembre de 2018
Mezcala pide se respeten derechos indígenas en su litigio
Tercer Tribunal Colegiado de Distritobuscaría discutir más a fondo la demanda del empresario de ser reconocido como comunero.
Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.
Los abogados que llevan el litigio de la comunidad indígena de Mezcala en contra del empresario Guillermo Moreno Ibarra, confían que los magistrados del Tercer Tribunal Colegiado de Distrito, resuelvan con criterio el amparo promovido por éste, que pretende ser parte de la comunidad indígena para no perder once hectáreas comunales que tiene en posesión desde finales del siglo pasado, pero que no pueden salir del régimen comunal por ser imprescriptibles.
Los defensores hablaron de casi dos décadas de litigio donde diversas instancias les han dado la razón, y aún así, el presunto invasor no ha sido juzgado en esa calidad, lo que significa una conculcación de la justicia para la comunidad. “Hicimos un exhorto para que se observe la legislación vigente en materia de comunidades indígenas para proteger estas tierras que son del pueblo originario de Mezcala, y que al pretender darle el rango de comuneros, obliga a retomar juicios y costos para poder hacer frente a sus intereses, cuando todos sabemos que no es indígena y adquirió el derecho mediante una compra”, refirió el abogado Rubén Ávila Tena.
La audiencia para resolver el amparo en revisión 390/2016 fue pospuesta por los magistrados José Manuel Mojica Hernández (ponente), Elías Hermenegildo Banda Aguilar y Hugo Gómez Ávila, bajo el argumento de que se buscaría discutir más a fondo la demanda del empresario de ser reconocido como comunero, pues recibió en herencia ese derecho de un comunero legítimo, Cresenciano Santana, a la par de las once hectáreas de régimen comunal en la zona boscosa de la comunidad. Los comuneros han reclamado que esos actos se encuentran viciados de origen y exigen se dé vigencia al régimen especial que tienen las comunidades, cuyos derechos son imprescriptibles (nunca pierden vigencia), y sus bienes no se pueden vender (son inalienables).
La suspensión de la audiencia fue el pasado jueves 13 de septiembre, y técnicamente, los magistrados tienen hasta un mes para reanudarla, según el propio abogado.
“La preocupación de los comuneros y pobladores de Mezcala es que si los magistrados juzgan al empresario como comunero, los diecinueve años del juicio de restitución se echarían a la basura, ya que se iniciaría un nuevo proceso pero ahora se le juzgaría como comunero y por lo tanto no habría ninguna restitución de tierras para la comunidad; en cambio si los magistrados lo juzgan como un particular que es la calidad que tenía al inicio del juicio agrario, tendría entonces que restituir las tierras al pueblo de Mezcala”, señalaron desde el día siguiente los representantes comunales.
jueves, 8 de marzo de 2018
Lecheros señalan de corrupción a Liconsa
Los intermediarios compran el litro a tres pesos y lo venden a 6.90 a la empresa paraestatal, que rechaza leche de productores.
Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.
Se acerca a los 40 días la protesta de los productores de leche de la región Los Altos, quienes demandan ampliación de cupos y mejores precios para su producto, y evitar caer en garras de intermediarios, que en connivencia con empleados de Leche Industrializada Conasupo (Liconsa), se apropian de las ganancias, lo que ha agravado la crisis del sector, afirman sus líderes.
"Ya no nos es negocio producir leche, debido al incremento en los costos de producción; todos los insumos se nos treparon de precio, y el ejemplo más palpable son los combustibles [...] se le decía a Liconsa que incrementara el precio a ocho pesos, ya que tenemos un estudio bien fundamentado donde demostramos que nuestro costo de producción es de 7.45, y Liconsa dio un incremento de 60 centavos, dando un precio de 6.90, y a partir del 30 de mayo serán otros 30 centavos, lo cual daría un total de 7.20, y aun así estamos por debajo del costo de producción; otro problema es que Liconsa no ha ampliado el volumen de compras, poniendo topes, definitivamente no nos está ayudando a resolver los problemas", señaló el dirigente ganadero de San Juan de los Lagos, Jairo Muñoz.
Por otro lado "tenemos la importación de leche en polvo, desmedida, donde la industria utiliza este tipo de leche de mala calidad, o pseudoleches,y saca al mercado productos de muy mala calidad, y entonces no utiliza la leche que se produce en el país; tenemos las fórmulas lácteas, leches que no son leches, que tienen productos químicos que son cancerígenos; entonces pedimos que Liconsa libere el precio por arriba de costo de producción, para que el ganadero pueda tener una utilidad, y poder así seguir viviendo de la actividad, pero la otra es que la industria haga un compromiso con los productores, que no los deseche, que abra un diálogo; estamos dispuestos a producir con la calidad que ellos quieren, pero que haya un compromiso, que paguen por la calidad y el volumen, que no le den cupo a leche de otros países".
Un tercer grupo de demandas es que "la Secretaría de Salud y a la Profeco [Procuraduría Federal del Consumidor] regulen esas fórmulas lácteas, que las retiren del mercado porque son causas del cáncer, y están matando a la población, aparentemente están dando un producto barato, a final de cuenta lo que ahorran lo derivan con problemas de salud, y gastos en servicios médicos", señaló.
Al problema del precio que da Liconsa se adhierte la estrategia de las diferentes industrias "que nos compran la leche, Nestlé, Sello Rojo [...] simplemente les dicen, no quiero tu leche y te voy a recoger tu tanque de enfriamiento, y los deja a la deriva, es como si corriera a un empleado mío sin liquidación, sin darle una garantía por el tiempo que estuvo conmigo. La industria nunca ha aceptado hacer contratos con nosotros, y nos dejan en la precariedad", afirmó el líder ganadero.
- ¿Cuál ha sido el papel jugado por Liconsa?
- Liconsa ha funcionado siempre como un regulador de precios; todos sabemos que es una dependencia del gobierno, la labor de Liconsa es mejorar el precio y captar toda la leche del mercado, como un servicio social, cosa que hoy en día no está cumpliendo, ya lo ve como un negocio.
Las consecuencias: "no va a haber alimentos en el país, habrá que traerlos de otros lugares, al precio que nos los vendan, y de la calidad que nos manden [...] lo más grave de esto es que rebotaría en un problema social, en mi asociación ganadera yo represento a más de 1,500 familias, y si a cada familia le sumamos a otras tres familias que emplea, en promedio, hablamos de 4,500 familias, directas, que viven de la actividad, más el que nos surte el semen, el forraje, las semillas, los detergentes, es una cadena enorme, hablamos que en Los Altos norte tenemos un estimado de 15 mil familias que viven directa e indirectamente de la actividad.
Y "desgraciadamente, el productor más pequeño es el que está teniendo más problemas, por los volúmenes; a la industria lo que más le interesa es tener volúmenes grandes para invertir menos en la recolección de la leche, pero Liconsa se supone que es parte de su labor, ayudar a los pequeños productores; desgraciadamente hoy en dia Liconsa no está cumpliendo, se pactó con los ganaderos y las diferentes dependencias que están relacionadas en el tema ampliar la compra en 200 mil litros diarios, cosa que no ha pasado porque siguen rechazando leche, y siguen poniendo topes más rigurosos. San Juan de los Lagos produce un millón 200 mil litros diarios; los rechazados no dejan de comercializar, pero en un mercado mucho más barato, por intermediarios que la están pagando a tres pesos, y eso intermediarios la meten a Liconsa a 6.90 pesos, sin ningún problema".
- Está pervertida la comercialización.
- Desgraciadamente sí; el principal problema de esto se llama corrupción.
Añadió: "Nosotros como dirigentes hemos tratado de mediar entre autoridades y productores, desgraciadamente la gente está cada vez más desesperada al ver que no hay respuesta, que sus capitales están siendo mermados, que tienen que estar matando vaca para sobrevivir; la verdad, no alcanzamos a dimensionar los alcances, pero si no hay una solución a corto plazo esto no va a terminar bien, ya se habla que en Los Altos fue cuna de la revolución cristera, y que ahora será de la revolución lechera".
SRN
martes, 24 de octubre de 2017
Los wixaritaris quieren recuperar todas sus tierras antes de 2020
Apenas van dos restituciones, pero el presidente comunal confía que cuando entregue el cargo se haya resuelto este rezago.
Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.
Santos Hernández Bautista, presidente del comisariado de bienes comunales de Wuaut+a (San Sebastián Teponahuaxtlán), dice sin dudar: "yo espero que en el tiempo que me queda como comisariado, este asunto ya esté terminado; tengo siete meses en el cargo y estamos buscando que esto se apresure".
Cae el sol con todo su esplendor sobre el verde predio Piedra Bola, de poco menos de 64 hectáreas, que los wixaritari han recuperado como única ganancia del trabajo de todo el año. Pero Hernández Bautista es optimista: "el acuerdo del 16 de octubre en Gobernación está por escrito, y allí se comprometen a pagar la indemnización a los posesionarios, yo creo que no va a haber problema con esto". El periodo de las autoridades agrarias es de tres años, lo que significa que si tomó posesión del cargo en marzo de este año, dejará el puesto en el mismo mes de 2020. Desde que comenzaron las restituciones en el caso de Huajimic, en septiembre de 2016, sólo se han ejecutado dos asuntos, pero no es solamente el presidente comunal el que cree que se puede acelerar la entrega de predios.
Unos minutos antes, el abogado de los comuneros, Carlos González García, ha sido enfático, al hablar ante sus representados y el magistrado del tribunal unitario agrario 56, de Tepic, Aldo Saúl Muñoz López: "vienen después de esto. Diez ejecuciones a determinar en enero; tenemos 30 juicios en trámite, y faltan iniciarse otros 20. Los invito a redoblar esfuerzos para que el gobierno federal, y los estados de Jalisco y Nayarit pongan la solución y la comunidad pueda tener en sus manos en poco tiempo, la totalidad de las tierras que le pertenecen; a eso los invito, a que no bajemos las guardia, a que mantengamos la situación como la han mantenido, como comunidad, a que la asamblea comunal se siga fortaleciendo y que respaldemos a nuestro comisariado de bienes comunales y al consejo de vigilancia".
El representante legal firmó, junto con las autoridades comunales, y representantes de 36 poblados de Wuaut+a, un acta provisional de la ejecución material de la sentencia del juicio agrario 1472/2012, fallada originalmente por el TUA 16 de Guadalajara.
"Se elabora un acta por escrito que haga constar la entrega del predio, y posteriormente, en el tribunal de Tepic, vamos a firmar el acta definitiva [...] tenemos fuera de duda el tema de los linderos, porque el predio está bien delimitado, no hay duda; únicamente van a corroborar que el plano esté perfectamente bien hecho, y ese plano se va a agregar al acta de ejecución, para hacer constar la superficie de tierra que se está entregado a la comunidad", agregó. La firma del acta definitiva se acordó para este próximo 26 de octubre.
Según datos de los posesionarios, hay casi 10,500 hectáreas que forman la zona de restitución. Los wixaritari señalan posesiones de 45 pobladores de Huajimic, "quienes dividieron la superficie en 64 lotes abarcando una superficie aproximada de 10 mil hectáreas".
Según un resumen del tema publicado en 2014, "de los 45 juicios agrarios, existen dos posesionarios sin datos para su localización, 10 expedientes se encuentran en fase de ejecución pero con recursos de impugnación interpuestos en contra de la misma esta superficie representa un aproximado de 2,600 ha, 22 expedientes aún se encuentran en litigio y representan una superficie aproximada de 3, 600 hectáreas. Los 13 expedientes restantes se encuentran en estado de ejecución inminente pues se emitieron las sentencias correspondientes sin que se hubiera recurrido el sentido de la misma por ninguna de las partes, así mismo en todos los expedientes existe constancia por escrito de nuestra comunidad solicitando la entrega inmediata de las tierras comunales que se ordenó restituir en nuestro favor. Dichos expedientes representan una superficie aproximada de 3, 500 ha".
De ese último grupo, son las dos sentencias ejecutadas entre 2016 y 2017, por alrededor de 248 ha.
SRN
sábado, 21 de octubre de 2017
Huicholes obtienen una restitución pacífica
Ni bloqueos, ni agresiones, ni amenazas; la posesionaria afectada firmó un convenio y los ganaderos no salieron de sus casas como hace un año.
Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.
En Huajimic, lo sorprendente de ayer no ha sido la violencia de los hombres -ausente como por arte de magia, aunque todos sospechan que el milagro de la súbita concordia fue obra del dinero-, ni el impresionante despliegue de fuerzas del orden para apoyar una diligencia judicial –solo dos camionetas con una veintena de gendarmes estatales escoltaron sin mayores contratiempos al magistrado del distrito 56 de Tepic-, ni una beligerante mayoría de indígenas wixaritari cansados de caminar desde sus montañas y de esperar justicia –aunque tratan de moderar su impaciencia, pues apenas es un segundo predio restituido a Wuaut+a, su número esta vez no excedió de 250-.
Lo que se impuso a la experiencia de los visitantes fue la indómita geografía de la sierra de Álica, de caminos tortuosos e intrincados, surcados por riadas de aguas azules y frescas, con pisos destrozados por la estación lluviosa -a ratos lodo y pozos, a otros, piedras y tierra suelta;- laderas y peñas invadidas de mezquites y cactus, maizales a punto de madurar, grama tierna para forraje, niños morenos que ríen, corren y se sumergen en los arroyos a la orilla de los vados, decenas de bovinos de todas las razas que cruzan caóticamente desde un potrero. En lo alto, encinares dorados, y más arriba, pinares con su traje eterno de verdor. Un bautismo de humedad y polvo, como equívoca y extenuante experiencia consagratoria –agua, tierra, limos, sustratos del ser-, en la concupiscencia que nace del calor y de la confusión de colores, sabores, texturas y olores de la campiña, del bosque y las aldeas.
El magistrado Aldo Saúl Muñoz López, se ufana de ser uno de los pocos administradores de justicia agraria que, en su larga carrera, de verdad va al campo. Su experiencia lo ha hecho sortear barreras naturales como ríos y montañas, penetrar en tierras donde crecen adormideras (la flor letal de la goma de opio y la heroína) y cannabis, y ponerse bajo riesgo de generar la iras de algún señor neofeudal. Por eso, extraviarse un par de horas para encontrar el predio que Herlinda Montoya Utrera perdió en litigio con la comunidad de Wuaut+a (poseedora inmemorial del cañón de Huajimic), le parece apenas anecdótico.
Eso sí, insiste en su discurso de que la justicia que no se ejecuta es simulación. Y por ello, externa su esperanza de que el acuerdo alcanzado en la Secretaría de Gobernación, entre la Sedatu (Secretaría de Desarrollo Agrario), los gobiernos estatales de Nayarit y Jalisco, la comunidad de San Sebastián Teponahuaxtlán y el ayuntamiento de La Yesca, sea de largo aliento, y no se detenga en la indemnización de la parvifundista afectada la mañana de este viernes. Firmar convenios con los posesionarios a la par que se ordena ejecutar sentencias favorables a la comunidad wixárika parece ser la respuesta indispensable para prevenir enfrentamientos entre aborígenes y descendientes de colonos.
Así, la entrega del predio Piedra Bola, de poco menos de 64 hectáreas, fue ágil y no tuvo testigos incómodos, como el 22 de septiembre de 2016, en que un grupo de ganaderos bloqueó los caminos de la montaña para presionar a que se suspendieran las ejecuciones mientras no hubiera paga.
Carlos González García, abogado del poblado huichol, advirtió la urgencia de que se aceleren los procesos de restitución, pues la comunidad demanda más de 10 mil hectáreas, y con la entrega de ayer, ni siquiera ha recibido 250 ha. No obstante, el presidente de bienes comunales, Santos Hernández, es optimista: considera que el acuerdo del pasado 16 de octubre destrabará los procesos. “Yo tengo apenas siete meses en el cargo, y espero que podamos completar la entrega de todas estas tierras a la comunidad antes de que termine, dentro de poco más de dos años”.
La prueba del nuevo acuerdo será en enero. El magistrado espera determinar diez casos más. Y los defensores de los wixaritari preparan otros 20 juicios. Este anuncio se hizo en medio del Piedra Bola, que no tiene ninguna roca que le haga eco al nombre, pero sí una higuera sorprendente, con copa en forma de hongo, de sombra generosa para la breve convivencia de ayer entre indígenas y mestizos, la firma del acta provisional, el consumo de viandas altas en calorías, los aplausos esperanzados de que se destrabará el camino a estas posesiones anheladas desde que comenzó la restitución de Wuat+a, de la mano de Pedro de Haro, un mestizo que lideraba a los huicholes y era amigo de gobernadores y de presidentes de la república, y que fue personaje esencial para que San Sebastián Teponahuaxtlán sea hoy, paradójicamente, el mayor detentador de tierras del occidente mexicano.
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Claves
Dos datos
El decreto presidencial en 1953 a favor de San Sebastián Teponahuaxtlán (Wuaut+a), es la base de las reclamaciones de la tierra que en su momento el rey español había titulado, y les fueron arrebatadas entre el siglo XIX y el periodo previo a la revolución de 1910
Waut+a ha podido recuperar judicialmente más de 200 de 320 kilómetros cuadrados invadidos. La fortaleza jurídica es el principio elemental de que “el primero en tiempo es primero en derecho”, y además, que en México, los derechos agrarios no prescriben. Los derechos de los posesionarios datan de una escritura del año 1906
SRN
domingo, 15 de octubre de 2017
Adeudo por indemnización se acerca a 100 mdp
El gobierno de Jalisco tiene una cuenta creciente ante la herencia de once años sin pagar indemnizaciones por la ocupación de tierras privadas y ejidales para la obra carretera Mascota-Las Palmas. A la deuda de casi 27 millones de pesos con el ejido La Estancia de Landeros se agrega el caso de Soyatán; Supremo Tribunal Agrario ordena no retrasar ejecuciones judiciales de sentencia
Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.
rubro a arriba de 98 millones de pesos, con la aclaración que se estaría pagando a los precios aprobados en 2007, de 250 pesos por metro cuadrado. De acuerdo a la versión de los afectados, el precio actualizado ronda 400 pesos por metro, es decir, 60 por ciento más, lo que acrecentaría el adeudo por arriba de 155 millones de pesos.
Sin embargo, “estamos dispuesto a ahorrarle dinero al gobierno siempre que nos atienda ya”, advierte el apoderado legal de las comunidades, Manuel Amador Vega Almaral.
Y aunque ya se cuenta con dos precedentes que dan firmeza al enfoque jurídico, pues ejidatarios de La Estancia lograron recibir pago en 2013 por poco más de cinco millones de pesos, lo que se ha vivido de forma paralela en estos litigios es la intención de la autoridad responsable por evitar el pago, recurriendo a una estrategia jurídica que evita llegar a una resolución final y ejecutoria, al tiempo que llama al diálogo a los campesinos, en busca de conciliar.
Del segundo caso está un oficio (2143/2015) firmado el 14 de agosto de 2015 por el director de asuntos agrarios del estado, Mario Vladimir Avilés Márquez, dirigido a la subsecretaria de asunto jurídicos del estado, Martha Gloria Gómez Hernández, en que el funcionario reconoce: “…le informo que el tribunal agrario propone la solución conciliada, pues del resultado de las primeras sentencias que ya han causado estado, se desprende que la entonces Secretaría de Desarrollo Urbano (Sedeur), hoy SIOP, no indemnizó los predios sobre los cuales se construyó la carretera…”.
Agrega que se abrió diálogo con los quejosos, y que estos ofrecen que se les indemnice con valores similares a los obtenidos por los campesinos a quienes ya se les pagó (juicios agrarios 744/2007 y 78/2008)”; el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (oficio IJCF/00572/2015/12CE/AG/05) habría dado un valor por metro cuadrados de 300 pesos, en consecuencia, “comparado con los 250 pesos por m2 que se han pagado en cumplimiento de ejecuciones, nos genera un ahorro de 50 pesos por m2 afectado”. Posteriormente, la propia Dirección General de Asuntos Agrarios le reconoció al Tribunal Unitario Agrario 13 que el precio actualizado era 400 pesos por m2.
Por el lado contrario, la tentativa de que se abra un procedimiento expropiatorio que podría retrasar por años las indemnizaciones. Pero el Supremo Tribunal Agrario ha dejado claro, que la posibilidad de una expropiación no puede detener una ejecución:
“Cuando en un juicio agrario se declara procedente la acción de restitución de tierras pero se acredita la imposibilidad material y jurídica para ejecutar tal determinación (por existir una obra de utilidad pública construida en el predio respectivo) y se ordena como cumplimiento sustituto el pago de la indemnización por el valor de la tierras controvertidas, el Tribunal Agrario debe ordenar que una vez satisfecho el pago de la indemnización, se desincorpore del régimen ejidal la superficie de que se trata y se hagan las consecuentes inscripciones en el Registro Agrario Nacional, en el registro de la propiedad estatal y en el registro de la propiedad que corresponda sin que exista la necesidad de que se lleve a cabo el procedimiento de expropiación”.
Esto, derivado de una sentencia firme que constituye cosa juzgada, pues la expropiación “al ser un acto de autoridad susceptible de impugnación, podría dar lugar a retrasar injustificadamente la ejecución de la sentencia…” (Tesis 2a./J114/2017 (10a.) Segunda Sala. Seminario Judicial de la Federación, 8 de septiembre de 2017).
Pero las sentencias siguen pendientes, la conciliación no llega “por falta de recursos”. Y la inconformidad delos campesinos afectados amenaza con un bloqueo carretero.
CASO SOYATÁN
El expediente 599/2014 ampara los derechos del ejido Soyatán sobre 28.6 ha de su superficie común. El juicio se encuentra pendiente de la designación del perito oficial por parte del Supremo Tribunal Agrario. A precios de 2007, el valor de esa superficie es de 71 millones 502,164 pesos.
MC
miércoles, 27 de septiembre de 2017
Tuapurie, despreciado por gobierno de Jalisco
Los comuneros wixaritari citan al gobernador del estado el próximo 28 de septiembre, para denunciarle la omisión de sus secretarios.
Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.
La comunidad indígena de Santa Catarina Cuexcomatitlán (Tuapurie), denunció ayer el “incumplimiento de sus deberes” por parte de diversas secretarías del gobierno de Jalisco con las que estaba trabajando una agenda de pendientes en temas de salud y desarrollo social, al ausentarse sin previo aviso de una reunión que estaba pactada en la sierra el pasado 22 de septiembre.
En un comunicado firmado por el comisariado de bienes comunales y el consejo de vigilancia del núcleo agrario wixárika enclavado en el municipio de Mezquitic, mencionaron como entidades omisas a la Dirección General de Asuntos Agrarios, a la Secretaría de Salud, a la Comisión Nacional para el Desarrollo de Pueblos Indígenas delegación Jalisco-Colima, a la Secretaría de Desarrollo e Integración Social (Sedis), a la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública (SIOP), a la Secretaría de Eduación Jalisco (SEJ), al sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), a la federal Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y el Ayuntamiento de Mezquitic. “…reiteradamente han sido convocadas mediante oficio, para dar respuesta a las demandas planteadas desde el mes de septiembre de 2015 y retomadas por la actual administración mediante pliego petitorio a partir del mes de julio del presente año”, señalan
En ese periodo, “se han girado oficios a las dependencias en más de dos ocasiones. El primer oficio fechado el día 2 de julio del presente año, citándolos para el día 9 de agosto en la localidad de Pueblo Nuevo, en la que hicieron caso omiso. En vista de que las dependencias citadas no se presentaron en la fecha y el lugar señalados, la asamblea extraordinaria determinó girar un segundo oficio dirigido al secretario General de Gobierno, Roberto López Lara, a que convocara nuevamente a las dependencias involucradas para el día 22 de septiembre de este año en la localidad de Nueva Colonia. A esa petición tampoco se le dio la atención correspondiente por parte del gobierno del estado, ya que no se presentó ninguna de las secretarías en mención”.
Con base en esas omisiones, afirman, “se determina por parte de la comunidad a que comparezca personalmente y de manera puntual el titular del poder Ejecutivo estatal para el día 28 de septiembre del presente año, en la cabecera comunal de Santa Catarina Cuexcomatitlán a las 9:00 am”.
Ante lo que consideran una actitud omisa, “la comunidad externa su inconformidad, porque es evidente que las instancias referidas están haciendo caso omiso a las peticiones, cuando la comunidad de Santa Catarina está haciendo uso legal de sus derechos, y en contraparte, se viola el artículo 8 constitucional, que textualmente dice los funcionarios y empleados públicos respetarán el derecho de petición, siempre que este se formule por escrito, de manera pacífica y respetuosa…”.
Los comuneros señalan que si sigue la actitud omisa, procederán a detallar en denuncia pública las condiciones de abandono en que se encuentra sumida la demarcación, cuyos derechos básicos son vulnerados.
SRN
lunes, 25 de septiembre de 2017
Huicholes piden sancionar al gobernador de Nayarit
Agustín del Castilla / Sierra de Álica, Nayarit. MILENIO JALISCO.
La comunidad indígena de Wuaut+a (San Sebastián Teponahuaxtlán), solicitó al magistrado Aldo Saúl Muñoz López, del Tribunal Unitario Agrario número 56, de Tepic, abrir procedimiento por responsabilidad administrativa y penal contra el gobernador de Nayarit, Antonio Echevarría García; el secretario general de gobierno, Jorge Aníbal Montenegro Ibarra, y la Fiscalía General (cuya designación de titular está pendiente), por omisiones en otorgar seguridad al personal del propio tribunal, lo que impidió que este llevara a efecto la ejecución de la sentencia del juicio 1472/2012 a favor de la comunidad wixárika con cabecera en Jalisco.
En voz de su abogado defensor, Carlos González, señalaron además a esos funcionarios como responsables de los eventuales brotes de violencia que se susciten en la sierra, dado que al no arribar el magistrado a cumplir la sentencia, se quedaron esperando en el sitio de la ejecución judicial, alrededor de 1,200 comuneros que bajaron desde temprano, el viernes 22 de septiembre, a pie, de la comunidad de Ocota de la Sierra, quienes se declararon en “asamblea permanente”, decididos a no dejar la zona mientras no se cumpla con la entrega formal del terreno de 63.7 hectáreas.
El problema es que los ganaderos, principales afectados por las restituciones - ya que son los posesionarios de las más de 10 mil ha que ha reclamado la comunidad huichola con base en sus títulos virreinales de 1718-, también se han movilizado, y desde la tarde previa ya habían establecido bloqueos de caminos para impedir que se pudiera dar el cumplimiento de la sentencia.
Al asesor de Wuaut+a le parece que el bloqueo del camino hacia Huajimic, fue algo posiblemente pactado entre los pequeños propietarios y las autoridades de ese estado.
San Sebastián está haciendo el ejercicio de sus derechos, está actuando dentro de la vía legal, está acudiendo a los tribunales competentes que son los tribunales agrarios para que les reconozcan sus derechos y les restituyan las tierras que les fueron en su momento invadidas; nosotros vamos a seguir en esa vía, quienes están actuando al margen del derecho son los ganaderos de Huajimic, hoy obstruyeron una vía para evitar que el tribunal agrario cumpliera con su función; y desgraciadamente, hay que decirlo, también son las autoridades de gobierno, principalmente las de Nayarit, que no están acatando las órdenes que el tribunal agrario les está dando para acordar seguridad en la ejecución de estas sentencias”, señaló Carlos González.
“Esta es una decisión de no aplicar el derecho en detrimento de una comunidad indígena […] da tristeza lo que pasa en este país, las comunidades indígenas están siendo despojadas y violentadas de manera legal e ilegal, el Estado de derecho no funciona, no existe, y hay una grave vulneración de garantías constitucionales y de derechos colectivos […] por eso, manifesté en nombre de San Sebastián, que solicitamos se finquen responsabilidades administrativas y penales contra el gobernador, el secretario, el fiscal y el director de seguridad pública del ayuntamiento de La Yesca”, añadió.
Exhibió copias de los oficios que emitió el magistrado con la orden de brindar seguridad a la misión en la sierra. “En la audiencia del 24 agosto, el magistrado ordenó mediante oficio se requirieran a esas autoridades para ejecutar la sentencia del juicio 1472/2012, obran los oficios en el expediente […] incluso ayer, en una reunión en oficinas del TUA 56, el secretario de Gobierno, y funcionarios de La Yesca, garantizaron la seguridad pública municipal y estatal. Sin embargo, hacemos patente la ausencia absoluta de seguridad pública en desacato de la orden judicial por esas autoridades. Esto, en términos de leyes locales y federal implica faltas administrativas y penales sancionables con cárcel, y por eso solicitamos al magistrado que les finque responsabilidades”, insistió.
Consideró que la presencia de indígenas es normal porque buscan respaldar a su comisariado de bienes comunales. “Ellos bajaron para auxiliar al comisariado en la entrega de las tierras; empezaron a caminar desde el 21 de septiembre en la mañana, supimos que había bloqueos hasta en la tarde porque al comisariado de bienes comunales ya no se le permitió pasar por Huajimic, y tuvo que dar toda la vuelta hasta Guadalajara”. Al ser una comunidad propietaria de 240 mil hectáreas, es “un territorio vastísimo y es complicado establecer la comunicación”, pues se trata además de una serranía con deficiente infraestructura, lo que explica su relativo aislamiento.
No obstante, el abogado también ve una clara responsabilidad del gobierno federal en la creciente tensión en la zona. “Ha sido omiso en atender la resolución de este conflicto de manera conciliada; se les ha solicitado una y 100 veces. El pasado 12 de julio, dos camiones con comuneros fueron a la Ciudad de México, junto con sus autoridades agrarias y tradicionales; visitaron el Senado de la república, la Sedatu [Secretaría de Desarrollo Agrario], que es responsable del programa de conciliación [Cosomer, Conflictos Sociales en Medio Rural]; quedó agendada una reunión en agosto que nos cancelaron por Sedatu un día antes, informaron que no tenían integrado un solo expediente”.
Los legisladores “nos dijeron que iban a estudiar el caso. Hay n punto de acuerdo aprobado en febrero de este año, una propuesta de diputados de Jalisco para aprobar partida presupuestal, pero de ahí a una determinación para aprobar o etiquetar recursos fiscales, nada. Es claro que el gobierno federal tiene directa responsabilidad si llega a darse alguna situación de violencia”.
Hoy por la mañana, los abogados de Wuaut+a esperan fijar con el magistrado nueva fecha y hora para la ejecución de la sentencia, “estoy solicitando la intervención de seguridad pública del estado y la federal, y que se les aperciba que si no hacen caso, se les impongan sanciones administrativas y penales; también pedimos apercibir a los ciudadanos de Huajimic para que no obstruyan la impartición de justicia, porque ustedes han visto, bloquearon una vía pública con la intención clara de impedir la ejecución de una sentencia, lo que entraña una violación del orden constitucional y en el caso de las comunidades indígenas, de convenios y tratados internacionales como el 169 de la Organización Internacional del Trabajo, que entre sus artículos 13 a 17 garantiza el acceso a la tierra de los pueblos originarios”, puntualizó.
EL EXHORTO INCUMPLIDO
El expediente del juicio de restitución de la propiedad de 63.7 hectáreas en posesión de Herlinda Montoya Utrera, contiene el exhorto 22/16 emitido por el titular del TUA 56, Aldo Saúl Muñoz López, bajo los números de oficio 1547 (gobernador del estado), 1548 (director de Seguridad Pública de La Yesca) 1550 (Fiscalía General de Justicia de Nayarit) y 1551 (Secretaría General de Gobierno), para garantizar que se realizara la diligencia de ejecución de la sentencia respectiva. Durante la jornada de los hechos, el pasado viernes 22 de septiembre, no hubo una sola unidad o elemento policiaco que acompañara al magistrado, cuya misión fue abortada por “imposibilidad material” de llevarla a cabo.
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CLAVES
EL CONVENIO 169 DE OIT EN MATERIA DE TIERRAS
México es firmante y ha reconocido a nivel de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, los convenios y tratados internacionales en materia de derechos humanos e indígenas, además de ambientales. Es el caso del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo “sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes”, firmado por el país desde 1989. En relación a las tierras, esto establece:
Artículo 13. “1. Al aplicar las disposiciones de esta parte del Convenio, los gobiernos deberán respetar la importancia especial que para las culturas y valores espirituales de los pueblos interesados reviste su relación con las tierras o territorios, o con ambos, según los casos, que ocupan o utilizan de alguna otra manera, y en particular los aspectos colectivos de esa relación. 2. La utilización del término "tierras" en los artículos 15 y 16 deberá incluir el concepto de territorios, lo que cubre la totalidad del hábitat de las regiones que los pueblos interesados ocupan o utilizan de alguna otra manera”.
Artículo 14. “1. Deberá reconocerse a los pueblos interesados el derecho de propiedad y de posesión sobre las tierras que tradicionalmente ocupan. Además, en los casos apropiados, deberán tomarse medidas para salvaguardar el derecho de los pueblos interesados a utilizar tierras que no estén exclusivamente ocupadas por ellos, pero a las que hayan tenido tradicionalmente acceso para sus actividades tradicionales y de subsistencia. A este respecto, deberá prestarse particular atención a la situación de los pueblos nómadas y de los agricultores itinerantes. 2. Los gobiernos deberán tomar las medidas que sean necesarias para determinar las tierras que los pueblos interesados ocupan tradicionalmente y garantizar la protección efectiva de sus derechos de propiedad y posesión. 3. Deberán instituirse procedimientos adecuados en el marco del sistema jurídico nacional para solucionar las reivindicaciones de tierras formuladas por los pueblos interesados.
Artículo 15. “1. Los derechos de los pueblos interesados a los recursos naturales existentes en sus tierras deberán protegerse especialmente. Estos derechos comprenden el derecho de esos pueblos a participar en la utilización, administración y conservación de dichos recursos…”
Artículo 16. “1. A reserva de lo dispuesto en los párrafos siguientes de este artículo, los pueblos interesados no deberán ser trasladados de las tierras que ocupan…”.
Artículo 17. 1. “Deberán respetarse las modalidades de transmisión de los derechos sobre la tierra entre los miembros de los pueblos interesados establecidas por dichos pueblos. 2. Deberá consultarse a los pueblos interesados siempre que se considere su capacidad de enajenar sus tierras o de transmitir de otra forma sus derechos sobre estas tierras fuera de su comunidad. 3. Deberá impedirse que personas extrañas a esos pueblos puedan aprovecharse de las costumbres de esos pueblos o de su desconocimiento de las leyes por parte de sus miembros para arrogarse la propiedad, la posesión o el uso de las tierras pertenecientes a ellos”.
FUENTE: CONVENIO 169 DE OIT
MC









