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lunes, 19 de septiembre de 2022

Las cuentas alegres del plan para regresar sus tierras a los wixaritari




 “La presencia de lo indio en muros, museos, esculturas y zonas arqueológicas abiertas al público se maneja, esencialmente, como la presencia de un mundo muerto. Un mundo singular, extraordinario en muchos de sus logros; pero muerto. El discurso oficial traducido en lenguaje plástico o museográfico, exalta ese mundo muerto como la semilla de origen del México de hoy. Es el pasado glorioso del que debemos sentirnos orgullosos, el que nos asegura un alto destino histórico como nación, aunque nunca quede clara la lógica y la razón de tal certeza. El indio vivo, lo indio vivo, queda relegado a un segundo plano, cuando no ignorado o negado; ocupan, como en el Museo Nacional de Antropología, un espacio segregado, desligado tanto del pasado glorioso como del presente que no es suyo: un espacio prescindible”. Guillermo Bonfil Batalla, México profundo. Una civilización negada 



Agustín del Castillo. EL RESPETABLE

El México indio siempre está ahí: plural, heterogéneo, ubicuo, intensamente vivo en sus conflictos y sus demandas, que van desde obras materiales y justicia agraria, pasando por una evidente integración a las culturas urbanas, hasta una especie de “déjennos en paz” en sus santuarios remotos que contrasta con la paz sepulcral de las viejas culturas de los museos de antropología y las ruinas arqueológicas. Su persistencia es sumamente útil para subrayar la alteridad y el principio de contradicción que subyacen a cualquiera de los proyecto nacionales, por naturaleza, arbitrarios, falsificadores, mitómanos, monopolizadores, artificiales y abusivos. 

Una sana inmersión en lo real inabarcable e incomprensible. Pero eso no evita que los grandes temas del desarrollo le apremien. Hay un común denominador aplicable a todas las comunidades mexicanas, sean hablantes del más de medio centenar de lenguas heredadas de quienes llegaron al país primero, hace 12 mil o trece mil años, desde las profundidades de Siberia, y que de acuerdo a los datos del INEGI y del Consejo Nacional de Población, son al menos 15 millones, o sean de esa mayoría de cultura occidental mestiza que se conformó a partir de las invasiones europeas del siglo XVI. 
 
Si asumimos que cada lengua es un mundo distinto -pero con vasos comunicantes para propiciar entendimientos con los otros -, la riqueza cultural de este país no puede ser mejor descrita. Y todos demandan agua limpia, electricidad, vías de comunicación, productos y satisfactores que provee el comercio, educación, salud, libertades, respeto a las formas de propiedad, aplicación de la ley y seguridad. Todos demandan, en consecuencia, respeto a sus derechos como personas iguales y también como personas distintas. El principio de la igualdad de todos los hombres (nuestro género: Homo, remite a humus, tierra o limo, y nuestra especie, sapiens, “sabio”, aplica igual para los masculus -macho – o femina -hembra -, como pasa en todo el reino animal), la gran premisa conflictiva que sustenta al mundo moderno y globalizado, frente al derecho de mantener las propias expresiones culturales y modificarlas a ritmo y conveniencia de la “autodeterminación”. 
 
Una de las regiones indias que mejor representan este conflicto y esta constante contradicción es la que la burocracia de los tiempos de Echeverría llamó Huicot (huicholes, coras y tepehuanos), es decir, las culturas que se denominan a sí mismas wixárika, náyeri y o’dam, dispersas en las regiones más remotas de Jalisco, Nayarit, Durango y Zacatecas, donde en estos momentos, sus miembros ejercen de testigos forzados de la violenta disputa territorial entre los cárteles Jalisco Nueva Generación y Sinaloa, a la cual han debido ofrendar no pocas víctimas, además de seguir inmersas en el conflicto de largo aliento del empuje de límites entre los estados, que alientan invasiones mestizas que han generado, en más de un siglo, diferendos territoriales que no terminan de resolverse pese a las restituciones por los gobiernos postrevolucionarios de cientos de miles de hectáreas de los llamados “pueblos originarios”, tierras reconocidas y tituladas -uno de esos odiosos matices contra el discurso victimista de muchos multiculturalistas y del gobierno mexicano en funciones – por los reyes de las dinastías Habsburgo y Borbón durante los tres siglo del reino de la Nueva España. 
 
El conflicto ha sido, pues, fomentado activa o pasivamente por los gobiernos estatales que hoy pretenden que no existe tal problema. Pero la indefinición de límites es un serio problema que violenta los derechos humanos de decenas de miles de aborígenes, sean mestizos o indios, y debe ser resuelto, quizás no para volver al pasado, pero sí para darle un sentido jurídico pleno a las responsabilidades omitidas, o que se ofrecen casi como beneficencia, de parte de cada gobernante en turno. Pero además, esas pretensiones de crecer a costa del vecino son las que han soportado la lucha de los particulares contra las comunidades indias. 

Es la misma historia en dos planos. Los casos de las comunidades wixárika de Tatei-kie (San Andrés Cohamiata) y Wuaut+a (San Sebastián Teponahuaxtlán) son los que mejor ilustran el punto. Los despojos documentados a ambos núcleos indígenas permiten ver cómo sus invasores fueron alentados por los sucesivos gobiernos de Nayarit, al comienzo mismo de la historia de ese estado, creado en la constitución de 1917 (como una escisión de Jalisco, precisamente, algo que sus elites persiguieron al financiar al Tigre de Álica desde mediados del siglo XIX). 

Si se revisan los mapas oficiales de ambos estados, daremos con que en este momento no encajan bien. Ello se debe a que Nayarit no ha dejado de mover sus fronteras al oriente, y en algún punto entre Apozolco (La Yesca) y Florencia (Zacatecas), borra totalmente la continuidad territorial de Jalisco. De acuerdo a trabajos realizados por comisiones de límites de Jalisco, en los gobiernos de Guillermo Cosío Vidaurri (1989-1992) y Alberto Cárdenas Jiménez (1995-2000), casi 3 mil kilómetros cuadrados han sido despojados a esta estado. 

La irrelevancia concedida al tema por sus sucesores, Francisco Ramírez Acuña, Emilio González Márquez, Aristóteles Sandoval Díaz y el actual, Enrique Alfaro Ramírez, demuestra de forma clara el punto de lo que el propio gobernador en funciones destacó el pasado 10 de septiembre en la cabecera comunal de Tuapurie (Santa Catarina Cuexcomatitlán, la tercera gran comunidad wixárika de Jalisco) ante el presidente Andrés Manuel López Obrador: “Y decirle, presidente, que esta lucha que han dado nuestros pueblos originarios desde siempre, una lucha por justicia, una lucha que ha sido producto del abandono de muchos años, no es ni será sencillo revertir la realidad en la que viven estas comunidades […] todos los municipios de esta región requieren de una inversión muy, muy importante para poder recuperar todo este tiempo en el que la región norte de Jalisco estuvo olvidada”. Seguirá olvidada mientras no se tome ese expediente espinoso de derechos territoriales que el jalisciense ignora. 

Y es que los despojos a las comunidades coinciden con los recorrimientos de las fronteras. Es decir, lo que fue el antiguo cantón de Colotlán se ha hecho más pequeño, al menos en tres mil kilómetros cuadrados, en buena medida a costa de los territorios indios. Hechos que resultan incómodos para los gobiernos nayaritas: el nombre de ese estado deriva, como bien se sabe, del nombre que se dan en su lengua los coras: náyeris, que habitan al norte de la entidad, en el Gran Nayar. El catón de Tepic, que debería coincidir con el territorio del actual Nayarit, no incluía comunidades huicholas o wixárika, que siempre habitaron el cantón de Colotlán. Historiadores y sociólogos han documentado cómo se dieron los despojos. 

En el caso de Tatei-kie, por ejemplo, la comunidad de wixaritaris (así se denominan “las gentes” de cultura wixárika) más afectada por esos procesos, fueron mestizos nayaritas quienes se infiltraron como comuneros e impulsaron los afanes autónomos del anexo Xatsitsarie (Guadalupe Ocotán) y lograron separarlo de su cabecera. 25 mil hectáreas quedaron cercenadas y se conformó una comunidad que sigue reconociendo una primacía espiritual a Tatei-kie, pero no agraria ni política. Ese territorio se sumó al municipio de La Yesca, que también había crecido sobre pueblos como Huajimic y Puente de Camotlán a costa de Jalisco, en este caso, con despojos a la comunidad de Wuaut+a y su anexo Kurixi Manuwe (Tuxpan de Bolaños) por unas 20 mil hectáreas, de las que se restituyó una parte durante el gobierno de Vicente Fox (Puente de Camotlán), y queda pendiente el tema de Huajimic, con casi 10,500 hectáreas en posesión de ganaderos nayaritas que tienen escrituras y actos de posesión alentados por los gobernantes de Nayarit. 
 
Tatei-kie no solamente padeció la escisión nayarita. Por causas no explicadas, al promover su reconocimiento y titulación que derivó en el decreto presidencial de 1965, omitió la reivindicación sobre las tierras del norte, Bancos de Calitique o san Hipólito (Uweni Mu Yewe), que habían sido ocupadas por el estado de Durango e incorporadas al municipio de Mezquital. Pero los wixaritari norteños no se dejaron y libraron una larga lucha jurídica con el ejido San Lucas de Jalpa, que había recibido sus tierras en dotación. Hoy han ganado la restitución legal con base en esos títulos virreinales de Tatei-kie que han derivado entre comunidades agrarias distintas en tres estados. Por si fuera poco, San Andrés ha vivido desde hace pocos años otra embestida nayarita: el 18 de abril de 2018, ese estado, a través del Congreso local, pretendió “legalizar” la separación de casi 30 mil hectáreas (casi 40 por ciento de su superficie), con 12 poblados, al decretar su inclusión dentro del mapa oficial de esa entidad, pese a que constitucionalmente no tiene facultades para hacerlo. 
 
Claudio Montellano de la Cruz, quien era presidente del comisariado de bienes comunales, acudió ocho días después, a las sedes del gobierno de Jalisco y del Congreso de este estado, a reclamar atención a su demanda de no padecer el abuso de los intereses del vecino. Me dijo que el trasfondo era un interés presuntamente minero que surgió en 2004 y que provocó la ambición de un grupo de comuneros, alrededor de 200 de una asamblea de 1,600, a quienes tanto el gobierno nayarita como los empresarios les habrían hecho promesas. “Nosotros en su momento nos negamos a aceptar esa exploración y explotación mineral, y entonces buscaron dividirnos”, señaló. Como con Guadalupe Ocotán, casi 60 años antes. 

“Cuando los wixaritari hacen grupo y acuden a Nayarit, cuando se trata de solicitudes de anexión territorial, ellos [el gobierno nayarita] les hacen caso, mientras que a nosotros nuestro mismo estado [Jalisco] no nos atiende; un grupo de personas que fue allá al congreso nayarita para que les reconocieran ser parte de Nayarit, y aunque los medios de comunicación de allá dicen que son comunidades, en realidad son unos ranchitos, la comunidad única es Tatei-kie; es un grupo de personas el que está promoviendo esto, y nosotros hicimos una investigación, y vimos que sacaron credenciales de Nayarit para fraccionar a la comunidad, pero esto es un pleito interno, es un tema que llevamos con la Procuraduría Agraria, a la que hemos estado acudiendo a una mesa conciliatoria; ya hemos ido dos veces pero no han acudido ellos, nosotros estábamos haciendo eso y el Congreso de Nayarit sale con esa parte, que nos pega a nosotros", señaló. 

- ¿Cuáles son los motivos que aducen para separarse de la comunidad? 
- Dicen que porque nunca han tenido apoyo social, pero es normal que la comunidad no tenga apoyo por lo lejano que estamos, eso nos pasa a todos, no nada más a ellos; los demás compañeros están igual, la verdad es que ellos no asisten a las asambleas, no cumplen con sus obligaciones, por eso se quieren ir a Nayarit [...] fue un abogado que les metió la idea de que se puede fraccionar la comunidad, hacer otro núcleo agrario, y fue que empezaron a hacer los trámites; y en lo que investigamos no se puede fraccionar, si no van a agarrar hasta tierras de tres estados, y es lo que no entienden ellos, y como nuestra comunidad abarca hasta Nayarit ahí quieren fraccionar. Tenemos 74,940 hectáreas, hablamos que nos quieren quitar 40 o 35 por ciento, como 30 mil hectáreas. 
 
Los comuneros vieron en la tentativa del gobierno nayarita, una clara violación del derecho agrario mexicano, de la Constitución Política del país, y del derecho internacional, en particular, el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que en México tiene rango constitucional, y el cual garantiza a los pueblos aborígenes y tradicionales mantener su integridad territorial. El gobierno de Jalisco interpuso, semanas después, controversia por la anexión, pero sigue en suspenso la resolución final. 

Creo que esto es suficiente para ilustrar el tema y explicar el modus operandi de los gestores políticos de Nayarit. Si los gobiernos de López Obrador y Alfaro Ramírez quieren resolver el conflicto más acuciante para la cultura wixárika, deben entender que para los wixaritari, la tierra no se negocia y no admitirán menos tierras que las que les otorgan las restituciones presidenciales de los años 50 y 60 del siglo pasado. Han luchado por 70 años y no se detendrán. Los indios se asumen como parte de Jalisco. Me lo dijo claramente el presidente de bienes comunales de Wuaut+a, Óscar Hernández Hernández , hace apenas un año, cuando recorrí la sierra: “nuestro decreto presidencial dice que se nos reconocen todas nuestras tierras dentro de Mezquitic, Jalisco, no del estado de Nayarit”. 
 
Los gobiernos nayaritas también se ven como parte, y no árbitros de un conflicto entre particulares. “Nayarit castrado sin poderse defender, tener dentro del territorio casetas fitozoosanitarias de Jalisco […] pero no es posible que en Nayarit existan, óiganlo bien, instituciones públicas de Jalisco haciendo funciones en Nayarit, pues en qué situación quedamos. Son verdaderamente vergonzosas de la debilidad, no de un gobierno, de una sociedad y de los nayaritas. Y no somos débiles, que entiendan bien las autoridades, no la población, que no abusen”, dijo el indignado y desinformado (¿o cínico?) gobernador nayarita, Miguel Ángel Navarro, apenas el pasado 13 de julio de 2022. Ese tono de víctimas ha marcado el discurso nayarita por décadas. Mientras a los gobernadores de Jalisco, con las excepciones señaladas, les importa un comino la suerte de sus pueblos indios (ya lo decía Fernando Benítez en el prólogo del tomo II de Los indios de México: Huicholes, en los lejanos años de Agustín Yáñez al frente de la gubernatura). 
 
Y no se trata de que se regrese al pasado. Parece que buena parte de la invasión nayarita ya se ha consolidado por décadas de inacción de Jalisco. Los habitantes de viejos pueblos jaliscienses, como Apozolco, Huajimic o Puente de Camotlán, ya se asumen plenamente nayaritas y sería incluso contraproducente obligarlos a retornar a sus municipios originales. Pero lo menos que pueden hacer las autoridades de Nayarit es permitir la justicia por la vía de los hechos. Y bajo la premisa de que los derechos agrarios pueden existir al margen de las soberanías territoriales, no estorbar a las restituciones, que, de cualquier modo, los huicholes van a ganar en los juzgados y tribunales porque los primeros en tiempos son primeros en derecho, y sobre todo, porque los derechos agrarios no prescriben. Aquí no hay usucapion (prescripción a favor de los posesionarios) que aplique. 
 
La buena noticia es que, desde los hechos de las primeras restituciones del año 2016, que terminaron en protestas airadas y bloqueos de parte de los posesionarios mestizos, gran parte de los dirigentes de estos y de las autoridades wixaritaris, llegaron al acuerdo de empujar juntos que los gobiernos se hagan responsables de actos y omisiones, y financien indemnizaciones a cambio del regreso del patrimonio de San Sebastián. 

Pero si el gobierno nayarita, inmerso en su regionalismo ramplón (que daña a su propia industria local más importante, el turismo, pues el gobernador Navarro decidió eliminar la marca Vallarta de los desarrollos turísticos del norte de la Bahía de Banderas, pese a que ya es una zona conurbada interestatal y a que esos sitios dependen del aeropuerto del destino jalisciense, que es el que le dio reputación internacional a la región), persiste en alimentar un discurso de víctimas para los posesionarios a los que el estado legalizó tierras de los indígenas de forma espuria, podría no darse una rápida y pacífica transición, como la ha prometido López Obrador. Un signo inquietante es que un grupo radical de posesionarios de Nayarit ya se alineó a ese discurso, e incluso aventura un presunto decreto virreinal de 1610 (anterior en un siglo al de Wuaut+a) como la base de sus escrituras. Huelga señalar que tal documento nadie lo ha podido exhibir: la escritura más vieja de Huajimic data de 1906.
 
EL PLAN DE JUSTICIA 
Andrés Manuel López Obrador estuvo este 10 de septiembre en tierras de la cultura wixárika jalisciense, y muy cerca del centro del mundo de esa cosmovisión: la cabecera comunal de Tuapurie está a pocos kilómetros de Teeka’ta. Es el primer presidente que pisa la comunidad, lo que demuestra que el uso de los símbolos sigue siendo la mayor habilidad de este gobernante de matriz populista. Hubo muchos compromisos de servicios, infraestructura, salud, y de protección de sitios sagrados. Pero el tema agrario fue reconocido como el centro de todo. 

Alejandro Chanes Ortiz, el subprocurador agrario, informó en la reunión de “cinco temas recurrentes” que se presentan en diversas comunidades de la sierra: “La primera, es la invasión y despojo de tierras comunales y ejidales por terceros ajenos. Aquí hemos identificado al menos siete casos. Estos casos se atenderán conjuntamente con el INPI y la Procuraduría Agraria para establecer las acciones jurídicas y sociales correspondientes. El segundo, son las comunidades con inexistente o deficiente ejecución de resoluciones presidenciales. Tenemos seis casos identificados. Este problema se atenderá en base al diagnóstico que rendirán el INPI y la Procuraduría Agraria para detallar las acciones jurídicas correspondientes. El tercero, son los conflictos de límites de comunidades wixárikas con otros núcleos agrarios. Aquí hemos identificado 18 casos al menos. Para atender este problema se implementarán mesas de trabajo entre las comunidades afectadas y sus colindantes para poder establecer acuerdos de solución”. 
 
El cuarto son las comunidades afectadas por la imposición de programas de certificación y titulación “que disminuyeron tierras reconocidas en resoluciones presidenciales”, y el quinto, “la actualización de padrones, este es un tema general de todos los núcleos wixárikas y es que no se encuentran al día en el reconocimiento de sus comuneros”. El subprocurador reconoce como problemática “la falta de servicios por los gobiernos estatales por indefinición de límites entre entidades federativas, para lo cual se requiere un trabajo coordinado de la Secretaría de Gobernación, el INPI, la Comisión para el Diálogo con los Pueblos Indígenas de México y la Procuraduría Agraria con las entidades federativas, con los gobiernos estatales para que se pueda establecer la línea de tratamiento de abastecimiento de estos servicios que son muy necesarios para las comunidades”. 
 
Allí estuvieron tanto el gobernador nayarita como el gobernador de Jalisco. López Obrador dijo frente a ellos: “Creo que ha sido un buen trabajo de las autoridades tradicionales que se pongan de acuerdo más allá de los límites comunitarios, de los límites de los pueblos y de los límites de municipios y de estados, porque es una región y así debe verse. Vamos a dar cumplimiento al plan que ustedes nos presentan […] vamos a enfrentar el problema agrario y yo siento que en esta región es el principal problema, lleva ya mucho tiempo, ha habido diferencias, hay confrontación, y es muy claro que se trata de una lucha de comunidades indígenas con propietarios privados, pequeños, medianos y grandes. Y es hasta un asunto cultural, hay diferencias que se tienen que resolver mediante el diálogo y lograr que todos nos respetemos y nos veamos como hermanos”. 
 
De esta manera, “independientemente de lo jurídico, tiene que haber un acuerdo para que se resuelva el problema de fondo y en definitiva, en lo jurídico, ya todos lo sabemos, llegar hasta la última instancia es un viacrucis, porque siempre hay un nuevo recurso, ya es el terreno de los leguleyos, que no necesariamente son abogados, ya es la complicación burocrática, las chicanas y la corrupción y todo lo que se padece en los juicios. Por eso lo mejor es llegar a un acuerdo, si ya se tienen avanzados, avanzadas resoluciones en lo agrario ya en ciertas instancias buscar la conciliación, y decirles a ustedes, que son los dueños originarios de las tierras, porque esa es la verdad, decirles que, de todas formas, tenemos que hablar con los propietarios o poseedores actuales, a los particulares y ofrecerles alternativas, esto es compensarlos, se llama indemnización, podemos hacerlo, y todo ese recurso que se requiera está disposición de ustedes”. 
 
López Obrador, quien recibió hace dos meses a una caravana de comuneros de Wuaut+a que tras recorrer más de mil kilómetros a pie, arribaron a palacio nacional, les había prometido que las tierras regresarían a sus dueños originales antes del final de este año. Ahora cambió la versión: “Y yo espero que antes de que termine nuestro gobierno podamos cumplir restituyéndoles sus tierras […] no vamos a usar la fuerza, todo por la razón, nada por la fuerza, decía el presidente Juárez”. Pidió a los dos gobernadores “que nos ayuden en este plan, a Enrique Alfaro, al doctor Miguel Navarro, para que se hable con los propietarios. Y que, desde luego, nos ayude, como lo ha venido haciendo, Adelfo Regino, de nuevo Víctor Martínez, para avalúos, bienes nacionales, y Josefina Elizabeth Bravo, que tiene como encomienda la conciliación de los pueblos originarios […] que se pongan de acuerdo y que se vea cuánta es la tierra en conflicto, que se hagan avalúos y que podamos nosotros hacer un planteamiento a los propietarios”. 

Sin embargo, matizó: “Algunos a lo mejor no van a aceptar, pero otros sí, como ya lo han venido haciendo, porque no les va a ir mal, no es una arbitrariedad, no es despojo, es reconocerles que tienen un derecho de posesión y que por eso van a tener una recompensa, pero que la verdad no hace falta ir a ningún tribunal, es nada más conocer la historia”. Aquí salta una pregunta absolutamente pertinente: ¿las autoridades comunales, que han sido muy pacientes en los temas legales, estarán dispuestas a que no se les entregue todo? Sin dudar: la respuesta es “no”. 
 
LO ESPERAN EN NOVIEMBRE… PERO IRÁ EN FEBRERO DE 2023 
No se pueden evitar vientos de conflicto entre los comuneros de San Sebastián, que recibieron del presidente, a finales de mayo pasado, la promesa -por escrito – de que se les regresarían todas las tierras -no hasta 2024, y no con dudas sobre esa posibilidad - … en diciembre de 2022. “Recibió a la comitiva, y firmó ese acuerdo. La palabra del presidente no solo lo compromete de forma honorable, como persona, sino que es jurídicamente vinculatoria”, me comentó ayer un líder wixaritari de Tuxpan. La clave para esto es que se terminen de desahogar los juicios, que deriven en sentencias y ejecuciones, o que se alcancen por la vía de conciliación, mediante pagos, la entrega de todos los predios, con la cual, los posesionarios renunciarían completamente a cualquier reclamo posterior. “No nos interesa ninguna indemnización para nosotros, exigimos la tierra completa”, fue enfático el dirigente cuando le plantee la idea que nuevamente mueve el gobierno nayarita, de indemnizar a los comuneros a cambio de parte de sus predios. 
 
El subprocurador agrario dio detalles de los avances específicos en la negociación del problema territorial de Wuaut+a: “la comisión presidencial integrada por la Secretaría de Gobernación, a través de la Comisión para el Diálogo con los Pueblos Indígenas de México y la Procuraduría Agraria el pasado 30 de mayo para la restitución de 10 mil 357 hectáreas demandadas por la comunidad de San Sebastián Teponahuaxtlán y su anexo Tuxpan de Bolaños se ha avanzado: En los convenios de conciliación con dos familias de ganaderos para la restitución de tierras se tiene unos acuerdos preliminares con cada uno de ellos y se espera que la última semana de este mes se arribe a los convenios correspondientes en base a avalúos...”. 
 
Otro grupo de ganaderos “se acercó al procurador agrario solicitando tener un nuevo diálogo de ellos con el comisariado de bienes comunales para buscar la ruta de conciliación conjunta”, se realizará en Tepic el 30 de septiembre. El 30 de agosto pasado se programaron 20 audiencias de ejecución de juicios concluidos de restitución en favor de la comunidad. “El 2 se septiembre la Comisión para el Diálogo de los Pueblos Indígenas de México y la Procuraduría Agraria fueron invitadas a participar en la asamblea de comuneros de San Sebastián, en donde solicitaron fundamentalmente el apoyo para impulsar tres juicios agrarios en el Tribunal Unitario Agrario número 16, con sede en Guadalajara, lo que ya se realizó, ya se habló”. 
 
El subprocurador prometió estar al pendiente y dar celeridad “a los acuerdos con los posesionarios con los que se están llevando a cabo negociaciones lo que se tiene programado realizar en este mes”. Por último, “a raíz de una reunión que se llevó a cabo en la Secretaría de Gobernación, y donde estuvo el señor gobernador de Nayarit, se acordó que el 28 de septiembre próximo habrá una reunión entre el señor gobernador de Nayarit, la Comisión Presidencial y los órganos de representación de la comunidad indígena”. 
 
Pese a esto, es digno de atención que Wuaut+a, el pueblo indio más poblado y extenso del mundo wixárika (casi dos tercios de la superficie total reconocida a esta cultura), no haya mandado representación en la gira por la justicia de los antiguos aborígenes del Gran Nayar que encabezó López Obrador el pasado fin de semana, que incluyó presencia en asentamientos coras y tepehuanos. “Para nosotros la justicia consiste en entregar la totalidad de nuestras tierras, no tenemos nada más que decir mientras eso no se cumpla”, me dijo el líder comunal huichol. 
 
El gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, pidió al presidente no menospreciar el reclamo de San Sebastián ni ralentizar su solución, aunque insistió en negar el evidente problema de límites interestatales en que se traslapa: “quisiera yo insistir, simplemente, en que pudiera usted, como siempre lo ha hecho, poner mucha atención en el tema de San Sebastián, porque lo que hicieron los compañeros de esta comunidad de marchar hasta la Ciudad de México, que usted amablemente los recibió, creo que es una muestra de la lucha que ellos están dando de la manera como quieren defender sus tierras, se lo decía a mi amigo el doctor Navarro, no es un conflicto entre estados vecinos y hermanos, es un asunto de justicia, de que puedan restituirles su tierra”. 

¿Navarro le reclamó al Alfaro la invasión de Jalisco a sus territorios, aunque se traten de tierras arrebatadas a Jalisco y a los wixaritari en las décadas previas? Nada ha trascendido, aunque el mandatario morenista ya ha mostrado sus escasas luces y su regionalismo barato en estos temas. A ver si no se convierte en un obstáculo para alcanzar un proceso pacífico y justo. Concedamos el beneficio de la duda. Pero ya está en curso la octava década desde el decreto presidencial del presidente Ruiz Cortines. Y de promesas cumplidas a medias y a fuego muy lento, los wixaritari de Wuaut+a y de Tatei-kie están llenos.

lunes, 17 de enero de 2022

Gian Franco Brignone y la conquista de la Costa Sur de Jalisco


Ha muerto el empresario italiano que compró las tierras de Careyes en 1968, de la mano de Luis de Rivera, y que implantó un modelo de negocios que ha sido exitoso en el litoral de La Huerta.  La experiencia de los campesinos de la región con las empresas turísticas está llena de claroscuros.  Permanece el enfrentamiento de dos formas de entender el progreso de la costa: como conservación o como construcción de infraestructura y desarrollos. TEXTO AMPLIO DE LA VERSIÓN APARECIDA EN EL PORTAL VERDEBANDERA (https://verdebandera.mx/gian-franco-brigione-y-la-conquista-de-la-costa-sur-de-jalisco/) CON FOTOGRAFÍAS AÉREAS DEL PERIODISTA DE CIHUATLÁN PEDRO SILVA VIDIRIO


Agustín del Castillo, Guadalajara


Beatrix Kiddo se coló en una de las villas de Careyes, ya avanzado el atardecer. El sol se ponía en el océano Pacífico, y proyectaba esos rayos rojizos, malignos y deslumbradores de que hablaba Nietzsche (El canto de la melancolía) sobre los macizos acantilados, que mantenían su eterna batalla contra el mar picado. Era un día de febrero de 2003. 

La mujer buscaba una venganza, “plato que se come frío”, cinco años después. Llegó en un descapotado que había circulado por las brechas y carreteras del sur de Jalisco: ese paisaje magnífico de palmeras que inundan la vista tras dejar Cihuatlán hacia el norte, y que hoy está a punto de desaparecer (los paisajes, incluso inducidos, como lo es una vasta plantación coquera, son capricho de la economía y la casualidad en un país donde el respeto al patrimonio suele ser letra muerta). El monólogo fúnebre de la espigada rubia de ojos azules se había pronunciado puntualmente mientras su cabellera era removida por el viento y el polvo ante la majestuosa inclinación, en una especie de homenaje, que le hacían ese mar de palmeras: 

“Parecía muerta, ¿no? Pero no lo estaba. Pero no fue por falta de intentos, te lo aseguro. De hecho, la última bala de Bill me puso en coma. Un coma en el que estuve durante cuatro años. Cuando me desperté, comencé lo que los anuncios de películas llaman un 'alboroto rugiente de venganza'. Rugí. Y me desboqué. Y obtuve una maldita satisfacción. He matado a un montón de gente para llegar a este punto, pero solo tengo una más. El último. El que estoy conduciendo en este momento. El único que queda. Y cuando llegue a mi destino, mataré a Bill”, se dijo a sí misma. 

El homicidio, en virtud de cierta sobriedad de la técnica marcial empleada por la asesina, se consumó casi en silencio. Bill lo merecía, a todos nos ha quedado claro a tantos años del suceso. No obstante, tanto Uma Thurman (la novia, Beatrix Kiddo) como David Carradine (Bill, el jefe de los sofisticados matones), salieron después a pie y sin muchos raspones. 

Lo que sí fue en la realidad la culminación de la grabación de la exitosa Kill Bill 2, del cineasta Quentin Tarantino: una especie de coronación ante las élites de Hollywood para un desarrollo inmobiliario-turístico, Careyes, concebido desde sus cimientos por un audaz italiano, Gian Franco Brignone, quien emergió en estos litorales en los años sesenta del siglo XX, sobre una tierra casi virgen de la que puede reclamar, con los necesarios matices, el nombre de pionero. 

Y desde entonces, más allá de sus extravagancias personales (o tal vez por ellas; contra lo que se pudiera pensar, decir élites no es decir ilustración per se; suelen ser abrumadoramente presas de supersticiones), construyó un mundo aparte del subdesarrollo que domina en este rincón mexicano. No obstante, no fue un paseo triunfal: en el camino se enfrentó a intereses tan poderosos como el suyo. La alta diversidad biológica de estas selvas caducifolias y sus ricos humedales, donde sobreviven el jaguar, el puma, el ocelote, el cocodrilo, una miríada de especies de aves y al menos tres especies de tortuga marina que desovan en sus quietos médanos (entre ellas la carey, Eretmochelys imbricata, que dio nombre al destino), ha motivado esfuerzos de protección que culminaron con la reserva de la biosfera Chamela-Cuixmala, con el santuario marino Islas de Chamela, y hace quince años, con la inscripción del sitio a la lista de reservas de la biosfera del programa MAB (El hombre y la biosfera)-Unesco. 

Ese trabajo, sancionado por el gobierno mexicano y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), contó con el patrocinio del megamillonario francobritánico Sir James Goldsmith, fallecido en 1997, cuyo lobby condicionó fuertemente los sueños inmobiliarios de Brignone y sus socios, incluso hasta la actualidad. 



El sir es icono del respeto a la selva, aunque sus críticos lo ven como disfraz eficaz en el afán de preservar su paraíso privado, el rancho Cuitzmala, a costa de frenar otros negocios inmobiliarios. Su aliado principal fue y es la UNAM, pues era amigo personal del ex rector José Sarukhán, quien hizo sus prácticas en el laboratorio natural que la casa de estudios posee en la zona, y del ex presidente Carlos Salinas de Gortari, que allanó el camino para el decreto de reserva de la biosfera, en 1993. 

Hoy, 52 años después de abierto, la historia de Careyes, el megadesarrollo creado para usufructo del jet set político, económico y, en general, de los famosos de este mundo, ha dado un nuevo vuelco. El pasado 10 de enero de 2021, a los casi 96 años de edad, Gian Franco Brignone, el ex banquero de Turín, desarrollador hotelero e inmobiliario, traficante de influencias (esto es México), promotor de sabiduría New Age y de la armonía cósmica, ha muerto. 

 

LA CONQUISTA 

“A estas tierras el único que entraba era Rodolfo Paz”, me advirtió hace casi dos décadas José de la Concepción, don Concho, Rodríguez Palomera, hoy muerto, y por entonces con 87 años, desde un jacalón de la comunidad de San Mateo, muy cerca del palacio de los sueños de Careyes. Don Concho arribó apenas a los siete años, aproximadamente en 1925, a acompañar a su padre a trabajar en la hacienda de Chamela, en medio de selvas densas, donde los venados se reproducían prodigiosamente y los jaguares (“tigres”) eran numerosos y apacibles con los humanos. 

Fue uno de los últimos testigos de la violenta, frecuentemente tramposa, colonización de estos vastos territorios que habían permanecido parcialmente intocados desde el derrumbe del mundo indígena por la conquista española, a finales del siglo XVI. 

“La gente de acá estaba bien jodida, y ese señor mandaba; yo trabajé con él, nos la pasamos tumbando monte por todos lados, pues era dueño de casi todo, porque recibió una herencia de su señora, que se llamaba María de los Ángeles [de donde se tomó el nombre de Ángeles Locos, el predio que hoy ocupa el hotel Fiesta Americana]. 

La propiedad de El Tecuán también era de él, pero se la quitó el general Marcelino García Barragán porque descubrió que Rodolfo mató mucha gente...”. Su explicación: el acceso a la zona solo era posible por el mar, y el patrón acarreaba peones para trabajar en sus amplios dominios. “Metía gente por Tenacatita en lanchas de palo con alambres, viniendo desde Manzanillo; habíamos también los que veníamos de La Huerta, pero a nosotros nunca nos dañó [...] pagaba con fichas, y luego, cuando los peones querían regresarse a sus lugares de origen, se las cambiaba por dinero. Pero no los ayudaba a salir, la gente se iba como podía, y siempre ponía unos pistoleros a esperarlos en una cueva por la que debían cruzar; entonces los mataban, les quitaban el dinero y enterraban sus cuerpos en el fondo de un pozo”. 

García Barragán, el cacique justiciero, general de la revolución mexicana y luego gobernador de Jalisco (1943-1947) y secretario de la Defensa Nacional (1964-1979), lo sorprendió en el juego siniestro. Lo amenazó, le advirtió lo que pasaría si persistían esas barbaries, y como condición para el perdón le exigió que le escriturara el predio de El Tecuán. Así era la justicia entre señores. 

Luego llegaron los colonizadores de un modelo desarrollista de corte nacionalista, que retrató poéticamente el ex gobernador Agustín Yáñez en su célebre La tierra pródiga. Uno de los más famosos, Longinos Vázquez, de quien se calca el personaje de Tiburcio Lemus de la novela, donde se le describe como una especie de Atila tropical: “donde pisaba no volvía a crecer una brizna de yerba”. Don Concho, quien asegura tener parentesco con el maderero, nativo de La Resolana (Casimiro Castillo), da una estampa vívida del cacique: “fue mi patrón; era bien cabrón, talaba todos los montes y era dueño del agua; cuando quería darle agua al pueblo de La Huerta, abría la llave, y cuando no, la cerraba. Era la ley aquí, pues era dueño de haciendas y de miles de hectáreas de terreno”. Con el corte de madera, “hasta a su papá se chingó, porque estaba bien estudiado y sabía lo que valía de la madera; pelaba los cerros y toda la madera la embarcaba en Manzanillo y la mandaba a Estados Unidos”, indica. 

En los años cincuenta, hubo una intensa explotación de maderas tropicales. El negocio atrajo a trabajadores rusos y estadunidenses con maquinaria moderna que ayudó a la labor de la destrucción. Los ejemplares finos: caoba, cedro, tampisirán, barcino y primavera, fueron arrancados. A sus lados se dejó árboles degradados y tierra erosionada. A Longinos, uno de los afectados por el decreto de la reserva de la biosfera Sierra de Manantlán, se le acabó la fortuna a comienzos de los años 90 del siglo XX, y murió apenas en 2015 en Guadalajara. 

A diferencia de don Concho, un auténtico pionero, los ejidos fueron dotados tarde sobre las superficies de las antiguas haciendas como la de Rodolfo Paz. Arnoldo Ochoa Valencia, ejidatario, llegó a la zona en 1970, proveniente de Aguaje, en Aguililla, en la Tierra caliente de Michoacán. El periplo fue con todo y gallinas, apenas en dos días. La carretera costera ya estaba en construcción. “Allá en nuestra tierra no teníamos parcela, pero a mi papá le gustaba la agricultura y rentaba unas tierras, hasta 30 hectáreas de sorgo y ajonjolí; había un ejido que se llamaba Montoso; mi padre se inscribió y apuntó a mi hermano mayor, pero nunca se pudo ganar nada; pero lo que nos hizo venir para acá fue que nosotros ya estábamos creciendo y mi papá pensaba sobre el problema de las drogas, pues empezó lo de la mariguana, y dijo: pues los voy a sacar a un lugar más sano, donde no haya todo este desmadre; pero sucede que en todos lados es lo mismo; él nos inscribió [para el ejido] y al poco tiempo nos dieron la tierra, y llegamos acá. Las drogas ya estaban aquí también...”. 

Otro personaje esencial de la historia de la costa , y Careyes, es el español Luis de Rivera, el corredor de bienes raíces que hizo posible la operación de adquisición. Hombre expansivo, carismático, afable, me tocó conocerlo en Puerto Vallarta en 1997, por mediación del entonces funcionario de la Comisión Estatal de Ecología, Miguel Magaña Virgen, durante una gira de trabajo del presidente Ernesto Zedillo. Lo acompañaba el hijo de Gian Franco, Giorgio Brignone. Ambos expresaban quejas por el poder desplegado por los herederos de Sir James Goldsmith, muerto unos meses atrás, para impedir sus proyectos de inversión sobre el codiciado litoral del municipio de La Huerta. 

Luis de Rivera, mientras es elogiado por los empresarios regionales, tiene el recelo de los viejos campesinos, pues aseguran que los embaucó para quedarse con las mejores tierras. “Habrá desarrollado la costa, pero a nosotros nos acabó”, advierte Arnoldo Ochoa, del ejido San Mateo. Este núcleo agrario llegaba al mar. Luego se le obstruyó la salida, pues salió nuevo dueño, lo que atribuye a los manejos en las instancias agrarias del astuto peninsular. Don Luis estaba presuntamente ligado por parentesco político al zar boliviano del estaño, Atenor Patiño, suegro a su vez de sir James Goldsmith. 

El historiador Carlos Tello Díaz lo entrevistó para su libro Los señores de la costa. Y en un artículo en la revista Nexos, describe el descubrimiento de las caletas donde se ubica Careyes, en 1968: “Era el día más bonito del mundo… Precioso. Divino. Todo estaba verde, el mar azul, las playas blancas. ¡Todo ideal!’. Así lo habría de recordar muchos años más tarde, con una luz en la mirada, el ingeniero Luis de Rivera, quien ese día acompañó a Gian Franco Brignone en el descubrimiento de la costa de Careyes. Volaban desde temprano por la mañana en una avioneta de una sola hélice, blanca, con una línea color vino en la cola. ‘Una Cessna 172, microscópica, con un piloto americano que tenía un aliento terrible’, recuerda Luis. ‘Cabíamos justo los cuatro…’. Gian Franco Brignone, Consuelo von Oppenheim, Luis de Rivera y el piloto de Manzanillo, Robert Hallsey quien tenía sesenta y seis años y estaba destinado a sobrepasar los cien, originario de Washington DC. Gian Franco viajaba entonces por México con el proyecto de comprar terrenos en la costa del Pacífico. Decía que estaba harto de Europa. Luis insistía en unas playas que acababa de conocer hacía más o menos un año, hacia el norte de Manzanillo, en dirección a Chamela. Era una región que había permanecido despoblada a lo largo de los años, prácticamente incomunicada con el resto del país. Pero Gian Franco no parecía muy convencido: decía que quería comprar en Manzanillo. ‘Así pasó el tiempo, hasta que el último día me dijo: Oye, voy en avioneta a Puerto Vallarta. Tengo que volar a Europa. ¿Por qué no te vienes conmigo y me enseñas tus famosas playitas?’. Era el 2 de julio de 1968, Día de la Visitación de la Virgen” (en https://www.nexos.com.mx/?p=22004). 

Sigue Tello Díaz: “La avioneta comenzó a sobrevolar la costa luego de dejar atrás la pista de tierra de Manzanillo, localizada en el pueblo de Santiago. Aún no existía el aeropuerto de Playa de Oro. Pasaron por Cihuatlán y por Barra de Navidad, sin sospechar que en ese sitio habían zarpado las carabelas que descubrieron, en 1564, la ruta de retorno de las Islas Filipinas. Más adelante vieron la península de El Tamarindo, cubierta por la vegetación, seguida por las casitas de palma de los pescadores de La Manzanilla. Todo ahí estaba poblado por un bosque de palmas de corozo. Tras las montañas, junto a la costa, observaron después los manglares de Tenacatita. Al cabo de treinta minutos llegaron a las playas que conocía Luis, al norte del río Cuixmala. No era posible aterrizar, por lo que dieron nomás un par de vueltas por el sitio, para luego seguir hasta Puerto Vallarta”. 

“Gian Franco, recuerda Luis de Rivera, tenía la mirada nerviosa y magnetizada al aterrizar por fin en Puerto Vallarta. Luego de llevar a su esposa Consuelo al hotel, volvió a subir a la Cessna junto con Luis para sobrevolar Careyes. El lugar había sido bautizado con ese nombre porque una de sus playas, la más perfecta, la que estaba junto a la laguna, pequeña y rocosa, estaba llena de tortugas con caparazón de carey. Así era llamado aquel paraje por lo menos desde el siglo XIX. Brignone parecía maravillado con lo que veía. ‘¿Cuánto puede costar esto?’, preguntó. ‘No lo sé’, dijo Luis, ‘más o menos un millón de dólares. Pero aquí hay que tener el dinero en la mano para cerrar el trato’. Eran 14 kilómetros de costa —unas mil 500 hectáreas de selvas, manglares, acantilados y playas. Al regresar a Puerto Vallarta, ese día, Luis asegura que Gian Franco tomó nota de su número de cuenta de banco en Manzanillo. ‘No te olvides de comprar’, le repitió”. 

Don Concho también tenía presente en 2005, con total frescura, a Luis de Rivera. En esos años sesenta, se hizo vaquero del español y tuvo el encargo de pagarle a Santos y Florentino, campesinos responsables del comisariado ejidal de San Mateo, el precio por desistir un juicio agrario para disputarle a Don Luis los codiciados terrenos junto al mar. “Yo les entregué las vacas a ellos; seis vaquillas escogidas y luego Santos quiso otra que nunca nos pagó; se la di, además de una escopeta y 65 pesos; eso fue lo que le costó a don Luis la playa que baja a Chamela”. De acuerdo al testimonio, la clásica borrachera, las prostitutas, el chantaje a los sorprendidos ejidatarios, eran parte del paquete de estímulos que les brindaba el empresario. 

Arnoldo se irrita con la referencia. “Nos compró como los españoles en la conquista: tierras que valen oro a cambio de espejos”. Con un patrón similar, el acaudalado extranjero adquirió propiedades como Careyes, Pérula, La Rumorosa, Playa Azul, El Paraíso, lo más granado del litoral jalisciense. Y para quienes oponían resistencia, contaba con un ejército de abogados y de guardias blancas. O sea, por las buenas o por las malas. 

“A mí me mandó a la chingada –agregó el viejo Concho en esa conversación nocturna en San Mateo, para seguir descargando su conciencia- porque no quise firmar un documento como testigo de que estaba en posesión de otro predio que deseaba mucho; allí metió en una noche como 40 trabajadores y sembró palmeras antes de la mañana para demostrar a los enviados del juzgado que lo tenía en producción y tenía todos los derechos”, refirió entre carcajadas. “Era bien sinvergüenza”. 

Por su parte, los investigadores Patricia Ávila y Eduardo Luna, confirman esta historia: “La adquisición de tierras llevó poco tiempo, pero no estuvo exenta de conflictos sociales y resistencias locales por parte, sobre todo, de los ejidatarios y los pescadores, que eran los dueños y usufructuarios de esa zona. Con el poder del dinero se compraron ‘voluntades’ y se logró adquirir grandes extensiones de propiedades privadas, que se ubicaban en la franja costera a precios ínfimos, y con el poder del Estado se logró obtener decretos de inafectabilidad agraria, que dieron certeza plena a los inversionistas extranjeros de que no se formarían ejidos ni habría litigios. Esto fue el inicio de la privatización de la franja costera jalisciense en los años setenta”. 

A pesar de estar prohibido constitucionalmente, “Brignone adquirió grandes extensiones de tierra en la franja costera, como Playa Blanca, Playa Rosa y Playa Careyitos, así como la Península de las Estrellas, todas ellas provenientes de proyectos de ejido y pequeñas propiedades. Al poco tiempo, logró certeza jurídica de que no sería afectada su propiedad privada: el Departamento de Asuntos Agrarios y Colonización emitió un certificado de inafectabilidad del predio Careyitos, firmado por el entonces presidente de la República, Luis Echeverría. Esto posibilitó la realización de inversiones inmobiliarias y turísticas: el primero en construir, a principios de los años setenta, fue el Club Med, una cadena exclusiva de hoteles en todo el mundo. Luego se construyó el Hotel Plaza Careyes” (ver http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0188-25032013000100003). 

No se puede evitar mencionar que muchos proyectos agresivos de turismo medio y masivo planteados para la costa de Jalisco en los años 80 y 90 del siglo XX, fracasaron por circunstancias políticas y económicas (grupo Situr, de los jalisciences Martínez Güitrón, se fue a la quiebra con sus obras en El Tamarindo a medias; los Leaño sacaron su desarrollo Isla Navidad en la bahía del mismo nombre, en Cihuatlán, pero con grandes deudas heredadas al Fobaproa) lo que favoreció tanto al modelo de urbanización de bajo impacto implantado por Careyes como a la conservación patrocinada por la Fundación Cuixmala, de los herederos de Goldsmith. Pero eso no detuvo su enfrentamiento entre ambos grupos en el nuevo siglo. 


LAS DISPUTAS CONTEMPORÁNEAS 

La fundación Cuixmala y sus aliados de la UNAM detuvieron, en 2007, el proyecto Rancho don Andrés, que se construiría sobre la línea del litoral y aumentaría la carga sobre los humedales y la selva seca, territorios de alta fragilidad. Pese al apoyo de los gobernadores Francisco Ramírez Acuña y Emilio González Márquez, poco pudieron avanzar las tentativas del grupo Brignone y sus vecinos. Fue con la llegada del presidente Enrique Peña Nieto, con el priista Aristóteles Sandoval en el gobierno de Jalisco, que retomaron sus proyectos. 

 Ari Nieto Vélez, representante de los empresarios del corredor Chamela-Careyes, me buscó en Guadalajara a comienzos del año 2011, para hablar de mi cobertura informativa en Público-Milenio, y me pidió que “dejara de atacarlos”. Cuando le expliqué que el periodismo consiste en dar a conocer los conflictos, y que por ende, era imposible acceder a sus demandas, convenimos en que participarían en los procesos informativos donde se hicieran alusiones a sus proyectos de forma crítica.

Independientemente del poder reconocido de la alianza Fundación Cuixmala-UNAM, había a nivel del estado de Jalisco, diversos políticos como el diputado Enrique Ibarra Pedroza (hoy secretario general de gobierno), cercano entonces al hoy presidente Andrés Manuel López Obrador, que presionaban a favor de las demandas de campesinos que se sentían despojados con los proyectos y su esquema de adquisición de propiedades. 

En julio de ese año, le escribí a Ari Nieto: “el diputado Enrique Ibarra Pedroza y sus negociadores los acusan a ustedes de fallar a lo acordado a favor de la comunidad de Chamela y los pescadores. Hay irritación especial porque no dejan pasar a los pescadores a cubrir sus labores y porque dicen, ustedes están privatizando la playa, como buenos desarrolladores capitalistas que se pasan por encima la Constitución. También los señalan por no construir la escuela, no haber hecho la reubicación completa del asentamiento, y en general, porque no han respetado los acuerdos de las tres reuniones, además de estar amenazando a algunos activistas. Esto saldrá publicado el próximo domingo, cuando le entreguen la queja a Andrés Manuel López Obrador en su visita a Autlán” (30 de julio de 2011). Ibarra, lo mismo que el hoy gobernador Enrique Alfaro, jugaron el proceso electoral siguiente, de 2012, a favor de López Obrador. 

Esto me respondió: “Qué te puedo decir, se han escrito tantas mentiras últimamente que esta honestamente ya ni me sorprende […] nosotros llevamos una muy buena relación con los pescadores y ellos pasan libremente por nuestra propiedad además, tenemos al norte, exactamente 400 mts de los pescadores, otro camino abierto para el publico en general y además estamos por abrir un playa totalmente pública a menos de un kilómetro con palapa, baños y estacionamiento. Como ves lo que se pretende publicar dista diametralmente de la realidad. Nuestra relación con el diputado Ibarra ha sido impecable desde nuestra negociación, nos ha manifestado que ha usado repetidamente el ejemplo de las negociaciones de Chamela como un modelo de éxito. Lorenzo Landeros estuvo en contacto con el esta semana y nos recibió con la cordialidad y la amabilidad de siempre. Te insisto, lo que se pretende publicar es una total falacia”. 

Sirva como ejemplo de cómo se han mantenido frentes abiertos a escala nacional y regional. No se puede decir incluso ahora, que alguno de los grupos haya ganado la disputa. La situación se tornó más compleja. En junio de 2016, reportamos en las páginas de MILENIO JALISCO la tentativa de privatizar 9 kilómetros de la carretera federal 200, justo el segmento de alto valor escénico que atraviesa los predios del corredor Careyes-Chamela, y mover la ruta varios kiómetros tierra adentro, en la selva caducifolia. 

“La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), sacó adelante en octubre pasado una difícil negociación con instancias ambientales como el Instituto de Ecología de la UNAM, la reserva de la biosfera Chamela-Cuixmala y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), para garantizar la ampliación y modernización del tramo sur de la carretera federal 200, entre Melaque y Tomatlán (87 kilómetros), construida en el gobierno de Luis Echeverría, en busca de impactos acumulativos mínimos al entorno natural. El compromiso central fue no modificar el trazo ante el grave perjuicio que suele acarrear una carretera nueva sobre todo en el área más rica y frágil biológicamente: las selvas secas de Chamela-Cuixmala, decretadas reserva de la biosfera en 1993 y que forman parte de la red El Hombre y la biosfera de la Unesco desde 2006, como ‘reserva mundial”, escribí en la edición del 14 de junio de 2016. 

“Sin embargo, el resolutivo firmado por la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) de la Semarnat, con fecha 14 de octubre de 2015 (oficio SGPA/DGIRA/DG/07126) con anuencia de todas las partes, nunca refiere que desde el 28 de mayo del mismo año, la propia dependencia ya había autorizado un cambio de trazo justo en esa zona de alta fragilidad (oficio SGPA/DGIRA/DG/03903), la cual coincide con los terrenos inmobiliarios más costosos del Pacífico jalisciense: los codiciados acantilados, caletas y esteros entre el sur de la bahía de Chamela y el norte del río Cuitzmala, donde se ubican desarrollos inmobiliarios consolidados o en proyecto como Costa Careyes, Careyitos, Rancho don Andrés y Zafiro, frecuentados por el jet set internacional”. 

El efecto de la difusión fue paralizar, hasta ahora, cualquier tentativa de cambio de trazo carretero. Las fuerzas opuestas han mantenido un diálogo, pero no han avanzado muchos proyectos polémicos. Parece que los crecientes problemas generados por huracanes cada vez más devastadores (Jova 2011, Patricia 2015), identificados en el contexto del cambio climático, y la reducción de la inversión pública para modernizar la infraestructura regional, sobre todo la carretera federal y la provisión de agua, han ralentizado las presiones. La otra explicación es la irrupción de un nuevo actor, al margen de la ley, enseñoreado en el territorio y frecuentemente implacable: el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). 

El grupo criminal está detrás de actividades como la extracción minera de hierro y la tala de madera, pues controla la movilización de mercancías hasta el puerto de Manzanillo. También se ha erigido en factor de poder no siempre silencioso, con el que hay que hacer negociaciones, al menos indirectas. La frecuencia de los enfrentamientos entre grupos internos del propio cártel, o contra empresas criminales ajenas, ha provocado un clima hostil a los negocios formales del turismo y los desarrollos inmobiliarios.

El esfuerzo de los operadores de las empresas hoteleras es mantener, como casi siempre lo han logrado, al margen de estos problemas a su exigente clientela. Ello explica la presencia de convoyes de la Guardia Nacional. La diferencia de este rincón del municipio de La Huerta con el resto de la región, lo demuestra. 

Gian Franco Brignone recibió en 2006 la Orden del Águila Azteca, máxima distinción que nuestro país otorga a ciudadanos extranjeros por los servicios prestados a la nación o a la humanidad. El secretario de Turismo, Rodolfo Elizondo, se la entregó en octubre de 2006, y lo justificó con estas palabras: “...su nombre está ligado de manera permanente a la Costa de Careyes, donde las playas vírgenes dieron paso a un enorme conjunto de desarrollos y productos turísticos, generando una fuerte dinámica económica y social, que hoy beneficia a muchas familias mexicanas”. 


Brignone había mandado hacer, un par de años antes, una escultura denominada “la copa de Sol”, una gran estructura de concreto en forma semiesférica en un alto acantilado que domina la playa de Teopa. Ese extraño monumento, por su inserción geométricamente disruptiva en un entorno de peñascos irregulares, es hoy promovido como un símbolo de la conciliación del hombre y la naturaleza, y además, se recomienda a los viajeros acudir al sitio a “recargar energías”, en la mercadotecnia típica del espiritualismo New Age

En 2019, el mítico desarrollo turístico inmobiliario donde The Bride mató a Bill, cumplió medio siglo de existencia. Casi tres años después, en 10 de enero, su creador, un italiano aventurero, hábil para los negocios y las relaciones políticas, se ha ido de la vida con el reconocimiento de muchos y el recelo de muchos más. El destino de este rincón de la costa de Jalisco ya no está más en sus manos.



martes, 18 de septiembre de 2018

Mezcala pide se respeten derechos indígenas en su litigio


Tercer Tribunal Colegiado de Distritobuscaría discutir más a fondo la demanda del empresario de ser reconocido como comunero.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Los abogados que llevan el litigio de la comunidad indígena de Mezcala en contra del empresario Guillermo Moreno Ibarra, confían que los magistrados del Tercer Tribunal Colegiado de Distrito, resuelvan con criterio el amparo promovido por éste, que pretende ser parte de la comunidad indígena para no perder once hectáreas comunales que tiene en posesión desde finales del siglo pasado, pero que no pueden salir del régimen comunal por ser imprescriptibles.

Los defensores hablaron de casi dos décadas de litigio donde diversas instancias les han dado la razón, y aún así, el presunto invasor no ha sido juzgado en esa calidad, lo que significa una conculcación de la justicia para la comunidad. “Hicimos un exhorto para que se observe la legislación vigente en materia de comunidades indígenas para proteger estas tierras que son del pueblo originario de Mezcala, y que al pretender darle el rango de comuneros, obliga a retomar juicios y costos para poder hacer frente a sus intereses, cuando todos sabemos que no es indígena y adquirió el derecho mediante una compra”, refirió el abogado Rubén Ávila Tena.

La audiencia para resolver el amparo en revisión 390/2016 fue pospuesta por los magistrados José Manuel Mojica Hernández (ponente), Elías Hermenegildo Banda Aguilar y Hugo Gómez Ávila, bajo el argumento de que se buscaría discutir más a fondo la demanda del empresario de ser reconocido como comunero, pues recibió en herencia ese derecho de un comunero legítimo, Cresenciano Santana, a la par de las once hectáreas de régimen comunal en la zona boscosa de la comunidad. Los comuneros han reclamado que esos actos se encuentran viciados de origen y exigen se dé vigencia al régimen especial que tienen las comunidades, cuyos derechos son imprescriptibles (nunca pierden vigencia), y sus bienes no se pueden vender (son inalienables).

La suspensión de la audiencia fue el pasado jueves 13 de septiembre, y técnicamente, los magistrados tienen hasta un mes para reanudarla, según el propio abogado.

“La preocupación de los comuneros y pobladores de Mezcala es que si los magistrados juzgan al empresario como comunero, los diecinueve años del juicio de restitución se echarían a la basura, ya que se iniciaría un nuevo proceso pero ahora se le juzgaría como comunero y por lo tanto no habría ninguna restitución de tierras para la comunidad; en cambio si los magistrados lo juzgan como un particular que es la calidad que tenía al inicio del juicio agrario, tendría entonces que restituir las tierras al pueblo de Mezcala”, señalaron desde el día siguiente los representantes comunales.

jueves, 8 de marzo de 2018

Lecheros señalan de corrupción a Liconsa


Los intermediarios compran el litro a tres pesos y lo venden a 6.90 a la empresa paraestatal, que rechaza leche de productores.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Se acerca a los 40 días la protesta de los productores de leche de la región Los Altos, quienes demandan ampliación de cupos y mejores precios para su producto, y evitar caer en garras de intermediarios, que en connivencia con empleados de Leche Industrializada Conasupo (Liconsa), se apropian de las ganancias, lo que ha agravado la crisis del sector, afirman sus líderes.

"Ya no nos es negocio producir leche, debido al incremento en los costos de producción; todos los insumos se nos treparon de precio, y el ejemplo más palpable son los combustibles [...] se le decía a Liconsa que incrementara el precio a ocho pesos, ya que tenemos un estudio bien fundamentado donde demostramos que nuestro costo de producción es de 7.45, y Liconsa dio un incremento de 60 centavos, dando un precio de 6.90, y a partir del 30 de mayo serán otros 30 centavos, lo cual daría un total de 7.20, y aun así estamos por debajo del costo de producción; otro problema es que Liconsa no ha ampliado el volumen de compras, poniendo topes, definitivamente no nos está ayudando a resolver los problemas", señaló el dirigente ganadero de San Juan de los Lagos, Jairo Muñoz.

Por otro lado "tenemos la importación de leche en polvo, desmedida, donde la industria utiliza este tipo de leche de mala calidad, o pseudoleches,y saca al mercado productos de muy mala calidad, y entonces no utiliza la leche que se produce en el país; tenemos las fórmulas lácteas, leches que no son leches, que tienen productos químicos que son cancerígenos; entonces pedimos que Liconsa libere el precio por arriba de costo de producción, para que el ganadero pueda tener una utilidad, y poder así seguir viviendo de la actividad, pero la otra es que la industria haga un compromiso con los productores, que no los deseche, que abra un diálogo; estamos dispuestos a producir con la calidad que ellos quieren, pero que haya un compromiso, que paguen por la calidad y el volumen, que no le den cupo a leche de otros países".

Un tercer grupo de demandas es que "la Secretaría de Salud y a la Profeco [Procuraduría Federal del Consumidor] regulen esas fórmulas lácteas, que las retiren del mercado porque son causas del cáncer, y están matando a la población, aparentemente están dando un producto barato, a final de cuenta lo que ahorran lo derivan con problemas de salud, y gastos en servicios médicos", señaló.

Al problema del precio que da Liconsa se adhierte la estrategia de las diferentes industrias "que nos compran la leche, Nestlé, Sello Rojo [...] simplemente les dicen, no quiero tu leche y te voy a recoger tu tanque de enfriamiento, y los deja a la deriva, es como si corriera a un empleado mío sin liquidación, sin darle una garantía por el tiempo que estuvo conmigo. La industria nunca ha aceptado hacer contratos con nosotros, y nos dejan en la precariedad", afirmó el líder ganadero.



- ¿Cuál ha sido el papel jugado por Liconsa?
- Liconsa ha funcionado siempre como un regulador de precios; todos sabemos que es una dependencia del gobierno, la labor de Liconsa es mejorar el precio y captar toda la leche del mercado, como un servicio social, cosa que hoy en día no está cumpliendo, ya lo ve como un negocio.

Las consecuencias: "no va a haber alimentos en el país, habrá que traerlos de otros lugares, al precio que nos los vendan, y de la calidad que nos manden [...] lo más grave de esto es que rebotaría en un problema social, en mi asociación ganadera yo represento a más de 1,500 familias, y si a cada familia le sumamos a otras tres familias que emplea, en promedio, hablamos de 4,500 familias, directas, que viven de la actividad, más el que nos surte el semen, el forraje, las semillas, los detergentes, es una cadena enorme, hablamos que en Los Altos norte tenemos un estimado de 15 mil familias que viven directa e indirectamente de la actividad.

Y "desgraciadamente, el productor más pequeño es el que está teniendo más problemas, por los volúmenes; a la industria lo que más le interesa es tener volúmenes grandes para invertir menos en la recolección de la leche, pero Liconsa se supone que es parte de su labor, ayudar a los pequeños productores; desgraciadamente hoy en dia Liconsa no está cumpliendo, se pactó con los ganaderos y las diferentes dependencias que están relacionadas en el tema ampliar la compra en 200 mil litros diarios, cosa que no ha pasado porque siguen rechazando leche, y siguen poniendo topes más rigurosos. San Juan de los Lagos produce un millón 200 mil litros diarios; los rechazados no dejan de comercializar, pero en un mercado mucho más barato, por intermediarios que la están pagando a tres pesos, y eso intermediarios la meten a Liconsa a 6.90 pesos, sin ningún problema".

- Está pervertida la comercialización.
- Desgraciadamente sí; el principal problema de esto se llama corrupción.

Añadió: "Nosotros como dirigentes hemos tratado de mediar entre autoridades y productores, desgraciadamente la gente está cada vez más desesperada al ver que no hay respuesta, que sus capitales están siendo mermados, que tienen que estar matando vaca para sobrevivir; la verdad, no alcanzamos a dimensionar los alcances, pero si no hay una solución a corto plazo esto no va a terminar bien, ya se habla que en Los Altos fue cuna de la revolución cristera, y que ahora será de la revolución lechera".



SRN

martes, 24 de octubre de 2017

Los wixaritaris quieren recuperar todas sus tierras antes de 2020



Apenas van dos restituciones, pero el presidente comunal confía que cuando entregue el cargo se haya resuelto este rezago.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Santos Hernández Bautista, presidente del comisariado de bienes comunales de Wuaut+a (San Sebastián Teponahuaxtlán), dice sin dudar: "yo espero que en el tiempo que me queda como comisariado, este asunto ya esté terminado; tengo siete meses en el cargo y estamos buscando que esto se apresure".

Cae el sol con todo su esplendor sobre el verde predio Piedra Bola, de poco menos de 64 hectáreas, que los wixaritari han recuperado como única ganancia del trabajo de todo el año. Pero Hernández Bautista es optimista: "el acuerdo del 16 de octubre en Gobernación está por escrito, y allí se comprometen a pagar la indemnización a los posesionarios, yo creo que no va a haber problema con esto". El periodo de las autoridades agrarias es de tres años, lo que significa que si tomó posesión del cargo en marzo de este año, dejará el puesto en el mismo mes de 2020. Desde que comenzaron las restituciones en el caso de Huajimic, en septiembre de 2016, sólo se han ejecutado dos asuntos, pero no es solamente el presidente comunal el que cree que se puede acelerar la entrega de predios.

Unos minutos antes, el abogado de los comuneros, Carlos González García, ha sido enfático, al hablar ante sus representados y el magistrado del tribunal unitario agrario 56, de Tepic, Aldo Saúl Muñoz López: "vienen después de esto. Diez ejecuciones a determinar en enero; tenemos 30 juicios en trámite, y faltan iniciarse otros 20. Los invito a redoblar esfuerzos para que el gobierno federal, y los estados de Jalisco y Nayarit pongan la solución y la comunidad pueda tener en sus manos en poco tiempo, la totalidad de las tierras que le pertenecen; a eso los invito, a que no bajemos las guardia, a que mantengamos la situación como la han mantenido, como comunidad, a que la asamblea comunal se siga fortaleciendo y que respaldemos a nuestro comisariado de bienes comunales y al consejo de vigilancia".

El representante legal firmó, junto con las autoridades comunales, y representantes de 36 poblados de Wuaut+a, un acta provisional de la ejecución material de la sentencia del juicio agrario 1472/2012, fallada originalmente por el TUA 16 de Guadalajara.

"Se elabora un acta por escrito que haga constar la entrega del predio, y posteriormente, en el tribunal de Tepic, vamos a firmar el acta definitiva [...] tenemos fuera de duda el tema de los linderos, porque el predio está bien delimitado, no hay duda; únicamente van a corroborar que el plano esté perfectamente bien hecho, y ese plano se va a agregar al acta de ejecución, para hacer constar la superficie de tierra que se está entregado a la comunidad", agregó. La firma del acta definitiva se acordó para este próximo 26 de octubre.

Según datos de los posesionarios, hay casi 10,500 hectáreas que forman la zona de restitución. Los wixaritari señalan posesiones de 45 pobladores de Huajimic, "quienes dividieron la superficie en 64 lotes abarcando una superficie aproximada de 10 mil hectáreas".

Según un resumen del tema publicado en 2014, "de los 45 juicios agrarios, existen dos posesionarios sin datos para su localización, 10 expedientes se encuentran en fase de ejecución pero con recursos de impugnación interpuestos en contra de la misma esta superficie representa un aproximado de 2,600 ha, 22 expedientes aún se encuentran en litigio y representan una superficie aproximada de 3, 600 hectáreas. Los 13 expedientes restantes se encuentran en estado de ejecución inminente pues se emitieron las sentencias correspondientes sin que se hubiera recurrido el sentido de la misma por ninguna de las partes, así mismo en todos los expedientes existe constancia por escrito de nuestra comunidad solicitando la entrega inmediata de las tierras comunales que se ordenó restituir en nuestro favor. Dichos expedientes representan una superficie aproximada de 3, 500 ha".

De ese último grupo, son las dos sentencias ejecutadas entre 2016 y 2017, por alrededor de 248 ha.

SRN

sábado, 21 de octubre de 2017

Huicholes obtienen una restitución pacífica



Ni bloqueos, ni agresiones, ni amenazas; la posesionaria afectada firmó un convenio y los ganaderos no salieron de sus casas como hace un año.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

En Huajimic, lo sorprendente de ayer no ha sido la violencia de los hombres -ausente como por arte de magia, aunque todos sospechan que el milagro de la súbita concordia fue obra del dinero-, ni el impresionante despliegue de fuerzas del orden para apoyar una diligencia judicial –solo dos camionetas con una veintena de gendarmes estatales escoltaron sin mayores contratiempos al magistrado del distrito 56 de Tepic-, ni una beligerante mayoría de indígenas wixaritari cansados de caminar desde sus montañas y de esperar justicia –aunque tratan de moderar su impaciencia, pues apenas es un segundo predio restituido a Wuaut+a, su número esta vez no excedió de 250-.

Lo que se impuso a la experiencia de los visitantes fue la indómita geografía de la sierra de Álica, de caminos tortuosos e intrincados, surcados por riadas de aguas azules y frescas, con pisos destrozados por la estación lluviosa -a ratos lodo y pozos, a otros, piedras y tierra suelta;- laderas y peñas invadidas de mezquites y cactus, maizales a punto de madurar, grama tierna para forraje, niños morenos que ríen, corren y se sumergen en los arroyos a la orilla de los vados, decenas de bovinos de todas las razas que cruzan caóticamente desde un potrero. En lo alto, encinares dorados, y más arriba, pinares con su traje eterno de verdor. Un bautismo de humedad y polvo, como equívoca y extenuante experiencia consagratoria –agua, tierra, limos, sustratos del ser-, en la concupiscencia que nace del calor y de la confusión de colores, sabores, texturas y olores de la campiña, del bosque y las aldeas.

El magistrado Aldo Saúl Muñoz López, se ufana de ser uno de los pocos administradores de justicia agraria que, en su larga carrera, de verdad va al campo. Su experiencia lo ha hecho sortear barreras naturales como ríos y montañas, penetrar en tierras donde crecen adormideras (la flor letal de la goma de opio y la heroína) y cannabis, y ponerse bajo riesgo de generar la iras de algún señor neofeudal. Por eso, extraviarse un par de horas para encontrar el predio que Herlinda  Montoya Utrera perdió en litigio con la comunidad de Wuaut+a (poseedora inmemorial del cañón de Huajimic), le parece apenas anecdótico.



Eso sí, insiste en su discurso de que la justicia que no se ejecuta es simulación. Y por ello, externa su esperanza de que el acuerdo alcanzado en la Secretaría de Gobernación, entre la Sedatu (Secretaría de Desarrollo Agrario), los gobiernos estatales de Nayarit y Jalisco, la comunidad de San Sebastián Teponahuaxtlán y el ayuntamiento de La Yesca, sea de largo aliento, y no se detenga en la indemnización de la parvifundista afectada la mañana de este viernes. Firmar convenios con los posesionarios a la par que se ordena ejecutar sentencias favorables a la comunidad wixárika parece ser la respuesta indispensable para prevenir enfrentamientos entre aborígenes y descendientes de colonos.

Así, la entrega del predio Piedra Bola, de poco menos de 64 hectáreas, fue ágil y no tuvo testigos incómodos, como el 22 de septiembre de 2016, en que un grupo de ganaderos bloqueó los caminos de la montaña para presionar a que se suspendieran las ejecuciones mientras no hubiera paga.

Carlos González García, abogado del poblado huichol, advirtió la urgencia de que se aceleren los procesos de restitución, pues la comunidad demanda más de 10 mil hectáreas, y con la entrega de ayer, ni siquiera ha recibido 250 ha.  No obstante, el presidente de bienes comunales, Santos Hernández, es optimista: considera que el acuerdo del pasado 16 de octubre destrabará los procesos. “Yo tengo apenas siete meses en el cargo, y espero que podamos completar la entrega de todas estas tierras a la comunidad antes de que termine, dentro de poco más de dos años”.

La prueba del nuevo acuerdo será en enero. El magistrado espera determinar diez casos más. Y los defensores de los wixaritari preparan otros 20 juicios. Este anuncio se hizo en medio del Piedra Bola, que no tiene ninguna roca que le haga eco al nombre, pero sí una higuera sorprendente, con copa en forma de hongo, de sombra generosa para la breve convivencia de ayer entre indígenas y mestizos, la firma del acta provisional, el consumo de viandas altas en calorías, los aplausos esperanzados de que se destrabará el camino a estas posesiones anheladas desde que comenzó la restitución de Wuat+a, de la mano de Pedro de Haro, un mestizo que lideraba a los huicholes y era amigo de gobernadores y de presidentes de la república, y que fue personaje esencial para que San Sebastián Teponahuaxtlán sea hoy, paradójicamente, el mayor detentador de tierras del occidente mexicano.



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Claves

Dos datos

El decreto presidencial en 1953 a favor de San Sebastián Teponahuaxtlán (Wuaut+a), es la base de las reclamaciones de la tierra que en su momento el rey español había titulado, y les fueron arrebatadas entre el siglo XIX y el periodo previo a la revolución de 1910

Waut+a ha podido recuperar judicialmente más de 200 de 320 kilómetros cuadrados invadidos. La fortaleza jurídica es el principio elemental de que “el primero en tiempo es primero en derecho”, y además, que en México, los derechos agrarios no prescriben. Los derechos de los posesionarios datan de una escritura del año 1906

SRN


domingo, 15 de octubre de 2017

Adeudo por indemnización se acerca a 100 mdp




El gobierno de Jalisco tiene una cuenta creciente ante la herencia de once años sin pagar indemnizaciones por la ocupación de tierras privadas y ejidales para la obra carretera Mascota-Las Palmas. A la deuda de casi 27 millones de pesos con el ejido La Estancia de Landeros se agrega el caso de Soyatán; Supremo Tribunal Agrario ordena no retrasar ejecuciones judiciales de sentencia

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

rubro a arriba de 98 millones de pesos, con la aclaración que se estaría pagando a los precios aprobados en 2007, de 250 pesos por metro cuadrado. De acuerdo a la versión de los afectados, el precio actualizado ronda 400 pesos por metro, es decir, 60 por ciento más, lo que acrecentaría el adeudo por arriba de 155 millones de pesos.

Sin embargo, “estamos dispuesto a ahorrarle dinero al gobierno siempre que nos atienda ya”, advierte el apoderado legal de las comunidades, Manuel Amador Vega Almaral.

Y aunque ya se cuenta con dos precedentes que dan firmeza al enfoque jurídico, pues ejidatarios de La Estancia lograron recibir pago en 2013 por poco más de cinco millones de pesos, lo que se ha vivido de forma paralela en estos litigios es la intención de la autoridad responsable por evitar el pago, recurriendo a una estrategia jurídica que evita llegar a una resolución final y ejecutoria, al tiempo que llama al diálogo a los campesinos, en busca de conciliar.

Del segundo caso está un oficio (2143/2015) firmado el 14 de agosto de 2015 por el director de asuntos agrarios del estado, Mario Vladimir Avilés Márquez, dirigido a la subsecretaria de asunto jurídicos del estado, Martha Gloria Gómez Hernández, en que el funcionario reconoce: “…le informo que el tribunal agrario propone la solución conciliada, pues del resultado de las primeras sentencias que ya han causado estado, se desprende que la entonces Secretaría de Desarrollo Urbano (Sedeur), hoy SIOP, no indemnizó los predios sobre los cuales se construyó la carretera…”.

Agrega que se abrió diálogo con los quejosos, y que estos ofrecen que se les indemnice con valores similares a los obtenidos por los campesinos a quienes ya se les pagó (juicios agrarios 744/2007 y 78/2008)”; el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (oficio IJCF/00572/2015/12CE/AG/05) habría dado un valor por metro cuadrados de 300 pesos, en consecuencia, “comparado con los 250 pesos por m2 que se han pagado en cumplimiento de ejecuciones, nos genera un ahorro de 50 pesos por m2 afectado”. Posteriormente, la propia Dirección General de Asuntos Agrarios le reconoció al Tribunal Unitario Agrario 13 que el precio actualizado era 400 pesos por m2.

Por el lado contrario, la tentativa de que se abra un procedimiento expropiatorio que podría retrasar por años las indemnizaciones. Pero el Supremo Tribunal Agrario ha dejado claro, que la posibilidad de una expropiación no puede detener una ejecución:

“Cuando en un juicio agrario se declara procedente la acción de restitución de tierras pero se acredita la imposibilidad material y jurídica para ejecutar tal determinación (por existir una obra de utilidad pública construida en el predio respectivo) y se ordena como cumplimiento sustituto el pago de la indemnización por el valor de la tierras controvertidas, el Tribunal Agrario debe ordenar que una vez satisfecho el pago de la indemnización, se desincorpore del régimen ejidal la superficie de que se trata y se hagan las consecuentes inscripciones en el Registro Agrario Nacional, en el registro de la propiedad estatal y en el registro de la propiedad que corresponda sin que exista la necesidad de que se lleve a cabo el procedimiento de expropiación”.

Esto, derivado de una sentencia firme que constituye cosa juzgada, pues la expropiación “al ser un acto de autoridad susceptible de impugnación, podría dar lugar a retrasar injustificadamente la ejecución de la sentencia…” (Tesis 2a./J114/2017 (10a.) Segunda Sala. Seminario Judicial de la Federación, 8 de septiembre de 2017).

Pero las sentencias siguen pendientes, la conciliación no llega “por falta de recursos”. Y la inconformidad delos campesinos afectados amenaza con un bloqueo carretero.

CASO SOYATÁN

El expediente 599/2014 ampara los derechos del ejido Soyatán sobre 28.6 ha de su superficie común. El juicio se encuentra pendiente de la designación del perito oficial por parte del Supremo Tribunal Agrario. A precios de 2007, el valor de esa superficie es de 71 millones 502,164 pesos.

MC

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Tuapurie, despreciado por gobierno de Jalisco


Los comuneros wixaritari citan al gobernador del estado el próximo 28 de septiembre, para denunciarle la omisión de sus secretarios.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

La comunidad indígena de Santa Catarina Cuexcomatitlán (Tuapurie), denunció ayer el “incumplimiento de sus deberes” por parte de diversas secretarías del gobierno de Jalisco con las que estaba trabajando una agenda de pendientes en temas de salud y desarrollo social, al ausentarse sin previo aviso de una reunión que estaba pactada en la sierra el pasado 22 de septiembre.

En un comunicado firmado por el comisariado de bienes comunales y el consejo de vigilancia del núcleo agrario wixárika enclavado en el municipio de Mezquitic, mencionaron como entidades omisas a la Dirección General de Asuntos Agrarios, a la Secretaría de Salud, a la Comisión Nacional para el Desarrollo de Pueblos Indígenas delegación Jalisco-Colima, a la Secretaría de Desarrollo e Integración Social (Sedis), a la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública (SIOP), a la Secretaría de Eduación Jalisco (SEJ), al sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), a la federal Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y el Ayuntamiento de Mezquitic. “…reiteradamente han sido convocadas mediante oficio, para dar respuesta a las demandas planteadas desde el mes de septiembre de 2015 y retomadas por la actual administración mediante pliego petitorio a partir del mes de julio del presente año”, señalan

En ese periodo, “se han girado oficios a las dependencias en más de dos ocasiones. El primer oficio fechado el día 2 de julio del presente año, citándolos para el día 9 de agosto en la localidad de Pueblo Nuevo, en la que hicieron caso omiso. En vista de que las dependencias citadas no se presentaron en la fecha y el lugar señalados, la asamblea extraordinaria determinó girar un segundo oficio dirigido al secretario General de Gobierno, Roberto López Lara, a que convocara nuevamente a las dependencias involucradas para el día 22 de septiembre de este año en la localidad de Nueva Colonia. A esa petición tampoco se le dio la atención correspondiente por parte del gobierno del estado, ya que no se presentó ninguna de las secretarías en mención”.

Con base en esas omisiones, afirman, “se determina por parte de la comunidad a que comparezca personalmente y de manera puntual el titular del poder Ejecutivo estatal para el día 28 de septiembre del presente año, en la cabecera comunal de Santa Catarina Cuexcomatitlán a las 9:00 am”.

Ante lo que consideran una actitud omisa, “la comunidad externa su inconformidad, porque es evidente que las instancias referidas están haciendo caso omiso a las peticiones, cuando la comunidad de Santa Catarina está haciendo uso legal de sus derechos, y en contraparte, se viola el artículo 8 constitucional, que textualmente dice los funcionarios y empleados públicos respetarán el derecho de petición, siempre que este se formule por escrito, de manera pacífica y respetuosa…”.

Los comuneros señalan que si sigue la actitud omisa, procederán a detallar en denuncia pública las condiciones de abandono en que se encuentra sumida la demarcación, cuyos derechos básicos son vulnerados.

SRN

lunes, 25 de septiembre de 2017

Huicholes piden sancionar al gobernador de Nayarit



Agustín del Castilla / Sierra de Álica, Nayarit. MILENIO JALISCO.

La comunidad indígena de Wuaut+a (San Sebastián Teponahuaxtlán), solicitó al magistrado Aldo Saúl Muñoz López, del Tribunal Unitario Agrario número 56, de Tepic, abrir procedimiento por responsabilidad administrativa y penal contra el gobernador de Nayarit, Antonio Echevarría García; el secretario general de gobierno, Jorge Aníbal Montenegro Ibarra, y la Fiscalía General (cuya designación de titular está pendiente), por omisiones en otorgar seguridad al personal del propio tribunal, lo que impidió que este llevara a efecto la ejecución de la sentencia del juicio 1472/2012 a favor de la comunidad wixárika con cabecera en Jalisco.

En voz de su abogado defensor, Carlos González, señalaron además a esos funcionarios como responsables de los eventuales brotes de violencia que se susciten en la sierra, dado que al no arribar el magistrado a cumplir la sentencia, se quedaron esperando en el sitio de la ejecución judicial, alrededor de 1,200 comuneros que bajaron desde temprano, el viernes 22 de septiembre, a pie, de la comunidad de Ocota de la Sierra, quienes se declararon en “asamblea permanente”, decididos a no dejar la zona mientras no se cumpla con la entrega formal del terreno de 63.7 hectáreas.

El problema es que los ganaderos, principales afectados por las restituciones - ya que son los posesionarios de las más de 10 mil ha que ha reclamado la comunidad huichola con base en sus títulos virreinales de 1718-, también se han movilizado, y desde la tarde previa ya habían establecido bloqueos de caminos para impedir que se pudiera dar el cumplimiento de la sentencia.

Al asesor de Wuaut+a le parece que el bloqueo del camino hacia Huajimic, fue algo posiblemente pactado entre los pequeños propietarios y las autoridades de ese estado.

San Sebastián está haciendo el ejercicio de sus derechos, está actuando dentro de la vía legal, está acudiendo a los tribunales competentes que son los tribunales agrarios para que les reconozcan sus derechos y les restituyan las tierras que les fueron en su momento invadidas; nosotros vamos a seguir en esa vía, quienes están actuando al margen del derecho son los ganaderos de Huajimic, hoy obstruyeron una vía para evitar que el tribunal agrario cumpliera con su función; y desgraciadamente, hay que decirlo, también son las autoridades de gobierno, principalmente las de Nayarit, que no están acatando las órdenes que el tribunal agrario les está dando para acordar seguridad en la ejecución de estas sentencias”, señaló Carlos González.

“Esta es una decisión de no aplicar el derecho en detrimento de una comunidad indígena […] da tristeza lo que pasa en este país, las comunidades indígenas están siendo despojadas y violentadas de manera legal e ilegal, el Estado de derecho no funciona, no existe, y hay una grave vulneración de garantías constitucionales y de derechos colectivos […] por eso, manifesté en nombre de San Sebastián, que solicitamos se finquen responsabilidades administrativas y penales contra el gobernador, el secretario, el fiscal y el director de seguridad pública del ayuntamiento de La Yesca”, añadió.

Exhibió copias de los oficios que emitió el magistrado con la orden de brindar seguridad a la misión en la sierra. “En la audiencia del 24 agosto, el magistrado ordenó mediante oficio se requirieran a esas autoridades para ejecutar la sentencia del juicio 1472/2012, obran los oficios en el expediente […] incluso ayer, en una reunión en oficinas del TUA 56, el secretario de Gobierno, y funcionarios de La Yesca, garantizaron la seguridad pública municipal y estatal. Sin embargo, hacemos patente la ausencia absoluta de seguridad pública en desacato de la orden judicial por esas autoridades. Esto, en términos de leyes locales y federal implica faltas administrativas y penales sancionables con cárcel, y por eso solicitamos al magistrado que les finque responsabilidades”, insistió.

Consideró que la presencia de indígenas es normal porque buscan respaldar a su comisariado de bienes comunales. “Ellos bajaron para auxiliar al comisariado en la entrega de las tierras; empezaron a caminar desde el 21 de septiembre en la mañana, supimos que había bloqueos hasta en la tarde porque al comisariado de bienes comunales ya no se le permitió pasar por Huajimic, y tuvo que dar toda la vuelta hasta Guadalajara”. Al ser una comunidad propietaria de 240 mil hectáreas, es “un territorio vastísimo y es complicado establecer la comunicación”, pues se trata además de una serranía con deficiente infraestructura, lo que explica su relativo aislamiento.

No obstante, el abogado también ve una clara responsabilidad del gobierno federal en la creciente tensión en la zona. “Ha sido omiso en atender la resolución de este conflicto de manera conciliada; se les ha solicitado una y 100 veces. El pasado 12 de julio, dos camiones con comuneros fueron a la Ciudad de México, junto con sus autoridades agrarias y tradicionales; visitaron el Senado de la república, la Sedatu [Secretaría de Desarrollo Agrario], que es responsable del programa de conciliación [Cosomer, Conflictos Sociales en Medio Rural]; quedó agendada una reunión en agosto que nos cancelaron por Sedatu un día antes, informaron que no tenían integrado un solo expediente”.

Los legisladores “nos dijeron que iban a estudiar el caso. Hay n punto de acuerdo aprobado en febrero de este año, una propuesta de diputados de Jalisco para aprobar partida presupuestal, pero de ahí a una determinación para aprobar o etiquetar recursos fiscales, nada. Es claro que el gobierno federal tiene directa responsabilidad si llega a darse alguna situación de violencia”.

Hoy por la mañana, los abogados de Wuaut+a esperan fijar con el magistrado nueva fecha y hora para la ejecución de la sentencia, “estoy solicitando la intervención de seguridad pública del estado y la federal, y que se les aperciba que si no hacen caso, se les impongan sanciones administrativas y penales; también pedimos apercibir a los ciudadanos de Huajimic para que no obstruyan la impartición de justicia, porque ustedes han visto, bloquearon una vía pública con la intención clara de impedir la ejecución de una sentencia, lo que entraña una violación del orden constitucional y en el caso de las comunidades indígenas, de convenios y tratados internacionales como el 169 de la Organización Internacional del Trabajo, que entre sus artículos 13 a 17 garantiza el acceso a la tierra de los pueblos originarios”, puntualizó.

EL EXHORTO INCUMPLIDO


El expediente del juicio de restitución de la propiedad de 63.7 hectáreas en posesión de Herlinda Montoya Utrera, contiene el exhorto 22/16 emitido por el titular del TUA 56, Aldo Saúl Muñoz López, bajo los números de oficio 1547 (gobernador del estado), 1548 (director de Seguridad Pública de La Yesca) 1550 (Fiscalía General de Justicia de Nayarit) y 1551 (Secretaría General de Gobierno), para garantizar que se realizara la diligencia de ejecución de la sentencia respectiva. Durante la jornada de los hechos, el pasado viernes 22 de septiembre, no hubo una sola unidad o elemento policiaco que acompañara al magistrado, cuya misión fue abortada por “imposibilidad material” de llevarla a cabo.

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CLAVES

EL CONVENIO 169 DE OIT EN MATERIA DE TIERRAS

México es firmante y ha reconocido a nivel de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, los convenios y tratados internacionales en materia de derechos humanos e indígenas, además de ambientales. Es el caso del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo “sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes”, firmado por el país desde 1989. En relación a las tierras, esto establece:

Artículo 13. “1. Al aplicar las disposiciones de esta parte del Convenio, los gobiernos deberán respetar la importancia especial que para las culturas y valores espirituales de los pueblos interesados reviste su relación con las tierras o territorios, o con ambos, según los casos, que ocupan o utilizan de alguna otra manera, y en particular los aspectos colectivos de esa relación. 2. La utilización del término "tierras" en los artículos 15 y 16 deberá incluir el concepto de territorios, lo que cubre la totalidad del hábitat de las regiones que los pueblos interesados ocupan o utilizan de alguna otra manera”.

Artículo 14. “1. Deberá reconocerse a los pueblos interesados el derecho de propiedad y de posesión sobre las tierras que tradicionalmente ocupan. Además, en los casos apropiados, deberán tomarse medidas para salvaguardar el derecho de los pueblos interesados a utilizar tierras que no estén exclusivamente ocupadas por ellos, pero a las que hayan tenido tradicionalmente acceso para sus actividades tradicionales y de subsistencia. A este respecto, deberá prestarse particular atención a la situación de los pueblos nómadas y de los agricultores itinerantes. 2. Los gobiernos deberán tomar las medidas que sean necesarias para determinar las tierras que los pueblos interesados ocupan tradicionalmente y garantizar la protección efectiva de sus derechos de propiedad y posesión. 3. Deberán instituirse procedimientos adecuados en el marco del sistema jurídico nacional para solucionar las reivindicaciones de tierras formuladas por los pueblos interesados.

Artículo 15. “1. Los derechos de los pueblos interesados a los recursos naturales existentes en sus tierras deberán protegerse especialmente. Estos derechos comprenden el derecho de esos pueblos a participar en la utilización, administración y conservación de dichos recursos…”

Artículo 16. “1. A reserva de lo dispuesto en los párrafos siguientes de este artículo, los pueblos interesados no deberán ser trasladados de las tierras que ocupan…”.

Artículo 17. 1. “Deberán respetarse las modalidades de transmisión de los derechos sobre la tierra entre los miembros de los pueblos interesados establecidas por dichos pueblos. 2. Deberá consultarse a los pueblos interesados siempre que se considere su capacidad de enajenar sus tierras o de transmitir de otra forma sus derechos sobre estas tierras fuera de su comunidad. 3. Deberá impedirse que personas extrañas a esos pueblos puedan aprovecharse de las costumbres de esos pueblos o de su desconocimiento de las leyes por parte de sus miembros para arrogarse la propiedad, la posesión o el uso de las tierras pertenecientes a ellos”.

FUENTE: CONVENIO 169 DE OIT

MC