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domingo, 13 de diciembre de 2009

Jalisco, el desafío de los 4°C


La entidad es una de las seis más frágiles del país ante el fenómeno del cambio climático. De 0.8 a 4.0 grados centígrados subirá la temperatura media anual entre 2020 y 2080, lo que llevará a afectaciones productivas, extinción de especies, más contaminación y enfermedades

Guadalajara, Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO. Edición del 12 de diciembre de 2009

Menos lluvia, entre 5 y 10 por ciento por abajo de la media histórica, y temperaturas más elevadas, de 0.8 a 4 grados centígrados, son los rangos en que se mueve el futuro de Jalisco hasta el año 2080.

Esto puede generar efectos severos: el auge de enfermedades oportunistas, más incendios forestales, contaminación creciente, pérdida de tierras de cultivo, anegamiento de playas, extinciones de ecosistemas y de especies, coinciden el pronóstico oficial del Instituto Nacional de Ecología y observadores científicos.

Éstos emitieron sus opiniones a solicitud de Público. Advierten que faltan respuestas institucionales pertinentes a este desafío.

Naturaleza en extinción
En Jalisco, “se prevén condiciones que favorecerán a las selvas secas [ común en la costa y en las barrancas], así que las especies asociadas a este ecosistema serán favorecidas”, señala Eduardo Santana Castellón, profesor investigador del Instituto Manantlán de Ecología y Conservación de la Biodiversidad (Imecbio), de la UdeG.

Sin embargo, “los bosques mixtos húmedos de montaña serán afectados justamente por menos humedad; también disminuirá el agua de los arroyos temporales así como la fauna acuática, y habrá mayor estrés de agua para vertebrados”, ante la competencia humana por el recurso.

Además, “a mayor sequía habrán más incendios forestales y que éstos podrán penetrar bosques donde las especies no están adaptadas al fuego, como el bosque mesófilo de montaña [o de niebla]”.

Experto en fauna, en aves en particular, Santana Castellón subraya que “las especies cuya distribución está restringida” son las más expuestas. “Por ejemplo, el pavón, que está restringido a las montañas altas de Chiapas y Guatemala, se puede extinguir. Tenemos en el occidente otras especies con distribución restringida a estos hábitat húmedos de montaña, como el colibrí Thalurania ridwayii o la ninfa mexicana que pudieran desaparecer”.

¿Cómo será el efecto general de más temperatura y menos agua para las especies vivas? El científico detalla: “plantas que producen frutos y flores de las cuales dependen ciertas especies, desaparecen de una región y esto ocasiona la pérdida de los vertebrados que dependen de ellas. También se expandirán otras especies y los vertebrados colonizarán esas áreas. Unos ganan y otros pierden”.

Pero “otro efecto será el desfase entre […] la temporalidad de la migración y la reproducción, y la disponibilidad de alimentos. Para algunas especies, cuando lleguen a su destino migratorio, no encontrarán los recursos de insectos y plantas que generalmente los esperan. De igual forma cuando nazcan sus crías tampoco estarán disponibles los recursos”.

¿Cómo lo enfrentan las especies? “Tienen dos formas de adaptarse: uno, a través del aprendizaje, que es la más rápida y va desde una tendencia innata hasta ensayo-error [...]; o dos, se da genéticamente, para otros tipos de comportamientos ‘fijos’, y ésta es más lenta, en diferentes generaciones, a través de la selección natural”. El éxito en estas estrategias definirá los que sobrevivan.

Humanidad en riesgo
Arturo Curiel Ballesteros, director del Instituto de Asentamientos Humanos y Medio Ambiente de la casa de estudios, advierte que las ciudades son zonas altamente expuestas al calentamiento global. “El hecho de que haya un gran conglomerado humano en un territorio específico, potencia los daños”, en relación con desastres naturales, epidemias o contaminación.

Por ejemplo, la mayor temperatura incide en la mayor cantidad de procesos fotoquímicos que fabrican ciertos contaminantes, como es el ozono. También llama la atención sobre daños a la producción: en el sector primario, se ha perdido ya superficie de siembra de maíz; la menor humedad, evidentemente, obligará a desplazar cultivos.

Por su parte, Miguel Magaña Virgen, investigador del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA), destaca que la situación de Jalisco entre dos regiones biogeográficas, ocasiona que “los límites de temperatura de los organismos vivos [hacia arriba y hacia abajo] son de escaso amortiguamiento [buffer] en todas sus variaciones, diarias y por épocas anuales, por lo que solo se requiere una ligera variación climática en sus promedios para modificar los niveles tróficos más sensibles y estos a su vez, por sinergismo, desencadenarían un significativo impacto global a las comunidades”.

Así, se explica el auge actual del dengue: “Estamos viendo ya los efectos en los organismos más sensibles a los segmentos dinámicos de la temperatura: la distribución del mosquito transmisor se ha desplazado de los ecosistemas subtropicales a los templados en una intensidad fuera de lo normal, y en éstos su presencia se ha alargado aun en estaciones invernales por el calentamiento de éstas. Los organismos que los depredan, en cambio, por estar en niveles tróficos superiores, tardarán más en readaptarse al cambio climático, por lo que el aumento de población de estos insectos será constante hasta que sea regulada de forma natural”, pone en relieve.

Estas son sólo algunas consideraciones de expertos jaliscienses sobre el calentamiento en el estado, en el marco de un mundo obligado a tomar decisiones pronto.

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Tres dudas

¿Qué es el calentamiento global?

Es un fenómeno cíclico en la historia de la tierra; la liberación de gases opacos, propician que se capte calor solar en la atmósfera y suba la temperatura. Hoy, el fenómeno fue agravado por la actividad humana, al liberar grandes volúmenes de gases fruto por emisiones fósiles y deforestación

¿Cuándo tendrá efecto?

Los gases que ahora se liberan a la atmósfera tendrán efecto décadas después, pues no se calienta la tierra en automático. Pero tras dos siglos y medio de industrialización, ya se viven efectos. Si no se bajan emisiones, podría ser desastroso para generaciones venideras, pues jamás se emitieron más gases

¿Cómo alcanzar acuerdos?

En estos momentos se realiza la cumbre climática de Copenhague, Dinamarca. Los países industrializados se imponen cuotas de reducción, pero es fundamental que Estados Unidos y China, responsables de la mitad de lo que genera el planeta, se comprometan y cumplan.
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CLAVES
Jalisco, los escenarios de un siglo de pesadilla

Estas son las prospecciones oficiales sobre el cambio climático en Jalisco, según un informe elaborado por el Instituto Nacional de Ecología (INE), disponible en http://www2.ine.gob.mx/cclimatico/edo_sector/index.html.

Precipitación y clima
Año 2020
Disminuirá la lluvia, entre 5 y 10 por ciento

La temperatura media anual se incrementará entre 0.8 y 1.4 grados centígrados

Año 2050
Disminuirá la lluvia, entre 5 y 10 por ciento

La temperatura media anual se incrementará entre 1.5 y 2.5 grados centígrados

Año 2080
Disminuirá la lluvia, entre 5 y 10 por ciento

La temperatura media anual se incrementará entre 2.0 y 4.0 grados centígrados

Amenazas
Inundaciones, incendios, lluvias torrenciales, tempestades, sequía, huracán, ola de calor, granizada y vendaval. Si se toma el ciclo 1980-2001, la amenaza de inundación tuvo 45 por ciento de eventos; los incendios, 20 por ciento; las lluvias, doce por ciento y la sequía seis por ciento

Aumento del nivel del mar
Se dará de uno a dos metros en estos escenarios de 2020 a 2080. Las zonas más castigadas serían la amplia llanura del municipio de Tomatlán y diversas ensenadas del municipio de La Huerta.

Vulnerabilidad
Agua
El estado tendrá presión media (20%-40%) sobre el recurso para 2025. Actualmente, existe una gran presión sobre la disponibilidad del recurso debido a la importante demanda de agua para lo usos agrícola y público-urbano, sobre todo en la ZMG

Centros urbanos
Los cambios climáticos ocurrirán en un contexto de cambios propios de las regiones con crecimiento de población, mismos que pueden exacerbar el efecto del fenómeno global. Las condiciones de vulnerabilidad están dadas por una alta concentración demográfica, procesos de industrialización, incremento de vehículos y de población en situación de pobreza

Sequía
Se presentan ciclos secos de baja frecuencia con amplitudes grandes, de 20 años. Esto ha sido causa de poner en riesgo al lago de Chapala, de forma más frecuente, además de daños en el sector agrícola de temporal, que predomina en el estado

Agricultura
Aumento de vulnerabilidad en la agricultura del maíz de temporal por los decrementos regionales en la superficie apta para este cultivo. Se habla en la actualidad de una pérdida de 300 mil ha de zonas maiceras, por ejemplo

Vegetación
Los tipos de vegetación más afectados son los que están expuestos a condiciones más secas y más cálidas y corresponderían al bosque mesófilo de montaña que tendrían alrededor de 31 por ciento de su superficie total afectada, seguido de los bosques templados, el bosque espinoso y el bosque tropical caducifolio

¿Qué se hace para enfrentarlo?

Proyecto Ilumex. Venta total de 1.7 millones de lámparas fluorescentes, patrocinado por CFE

Control de emisiones en la ZMG. La ciudad metropolitana genera alrededor de 1.4 millones de toneladas de carbono (equivalentes) al año, de las cuales los autos son responsables de más de 70%. El eje es ese programa que ha implementado la Semades, pero que tiene bajo cumplimiento. Hay además programas piloto para combustibles no fósiles

Proyectos de captura de carbono en el marco del Protocolo de Kioto. Sólo opera uno, para metano, en el tiradero de Hassar’s, pero está por salir otro en el vertedero de Matatlán, y se están promoviendo otros proyectos en giros de residuos sólidos, ganadería y transporte público (Macrobús)

En la agricultura, zonas aisladas del estado rompen el monocultivo, lo que permite diversificar opciones para que el aumento del calor no ocasione desastres económicos en las comunidades

Los expertos coinciden en que estas iniciativas aún son tímidas frente al tamaño del problema.

viernes, 5 de junio de 2009

Cambio climático: ¿Apocalipsis ahora?

México: cuatro estampas de cómo llegamos a escenarios de desastre


Tres aspectos esenciales para entender cambio climático: la tala inmoderada de árboles, el crecimiento anárquico de las ciudades y la extinción de especies. FOTOS DE MARCO A VARGAS





Público arranca una serie sobre calentamiento global; el país genera 2% de las emisiones de gases de efecto invernadero; revertirlo es hoy el mayor desafío para la humanidad.


Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO

“El Niño Dios te escrituró un establo, y los veneros de petróleo el diablo…”
La suave patria, Ramón López Velarde


Tamasopo, San Luis Potosí. Los niños Santiago Margarito y Donaciano conducen a los visitantes entre los matorrales, una vez que se traspasa la vía del ferrocarril y los vetustos bodegones del poblado de El Cafetal. Entonces, el paisaje áspero y devastado, obra de siete decenios de ganadería extensiva, se desploma hacia un abismo sorprendente: es el Puente de Dios, uno de los últimos recovecos de un territorio que alojó la selva húmeda más al norte del planeta.

El sordo rumor del agua, el calor húmedo, los cientos de peldaños deshechos que hay que bajar, el temor al “tigre” (jaguar), que, dicen, aún ronda por estas estribaciones de la Sierra Madre Oriental, apenas preparan para un espectáculo casi místico: una fuente de agua, copiosa de un líquido turquesa que parece atrapar el cielo misterioso del ocaso, ruge poderosa mientras se revuelve en la cascada. Luego, el torrente penetra por abajo del puente natural, y del otro lado salen aguas mansas, quietas, con ondas que se expanden lentamente en medio de la jungla, antes de reanudar, unos metros abajo, su rápida y loca carrera hacia el río Pánuco, el cuarto más caudaloso del país, la que culminará en el tibio Golfo de México.

¿Es acaso el ejemplo de esa “voluptuosidad sin erotismo” que vio en esta región un José Vasconcelos juvenil —el testimonio, en Ulises criollo— cuando este mundo era casi virginal? Las pozas de agua fresca que se ofrecen al viajero desatan la imaginación hacia un pasado que hoy parece imposible.

Al final, tras retornar por las escalinatas, caducado el arrobamiento y conjurados los terrores del crepúsculo, la sensación es de pena. Porque el peregrino sabe que sólo ha visto un reducto sobreviviente a un minucioso plan gubernamental de deforestación que trajo la colonización de esta región, con el exterminio masivo de muchas de sus especies.

Así, primero a golpe de hacha y fuego, después de motosierras, se echó abajo una vasta selva húmeda, de cuya extensión original queda menos de 10 por ciento. Esa tala para abrir espacios agrícolas y, sobre todo, para pastar ganado mayor —las especialidades de carne de res son orgullo huasteco—, también liberó miles de toneladas de carbono que había sido pacientemente fijado en grandes árboles por siglos, lo que, unido a otros procesos similares en todo México y el mundo, han elevado la presencia de este gas en la atmósfera y acentuado el “efecto invernadero”, pues el CO2 absorbe el calor del sol de forma eficiente. Es así como se comenzó a cocinar el fenómeno conocido hoy como calentamiento global antrópico, esto es, maximizado por el hombre, que tiene en vilo la vida planetaria como la conocemos.

La región es además la cuna del petróleo mexicano —el visitante puede admirar el modesto monumento alusivo en el poblado de Ébano, unos 50 kilómetros al oriente de estas cañadas—, la otra “bestia del Apocalipsis”, que ha liberado millones de toneladas de carbono capturadas en el subsuelo del planeta tras millones de años de historia geológica.

Hoy, La Huasteca es un sueño que conserva resabios de sus glorias perdidas. Carlos Contreras Servín y María Guadalupe Galindo Mendoza, de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, describen con precisión sus males: “Los rendimientos y los beneficios que se esperarían de las actividades agropecuarias han sido limitados en gran medida por el deterioro ambiental provocado por la deforestación, la erosión de suelos, la contaminación de algunos cuerpos de agua y el efecto de siniestros, que se traduce en pérdidas parciales o totales, ocasionados por la sequía, inundaciones o por el brote de plagas y enfermedades”.

Su principal conquistador fue el dueño del rancho Gargaleote, Gonzalo N. Santos, uno de los más famosos caciques del viejo régimen. “Este rancho que yo fundé conquistando la selva y dominando a las fieras, no siempre de cuatro patas”, expresa ufano en las primeras páginas de sus vastas Memorias, a finales de los años setenta del siglo XX. Para entonces, la devastación había casi culminado. El jaguar, el mono araña y las guacamayas habían sido exterminados; la madera preciosa se había talado casi toda, y miles de hectáreas de pastizales llenaban los lomeríos entre Río Verde y Ébano, con decenas de miles de rumiantes creciendo, mientras el humo de las torres petroleras se elevaba sobre la llanura de Tampico: el triunfo inobjetable de la civilización sobre la torva naturaleza.

Una cuenca exhausta
Valle de Santiago, Guanajuato.
El asentamiento humano parece invadir como lava en regresión el cráter del volcán extinto. Ésta es la zona de las Siete Luminarias, igual número de fosas generadas por el vulcanismo, donde el agua adquiere tonalidades diversas, seguramente por la presencia de minerales efecto de la vieja actividad ígnea. Muchos brujos y esoteristas del país hacen la peregrinación en busca de esas aguas proféticas, pero lo que en realidad permiten atisbar es un tiempo de cambios drásticos.

Y no es cuestión de magia: éste es el corazón de la cuenca Lerma-Chapala, una de las más habitadas del país, de más de 51 mil kilómetros cuadrados. La región suma 159 municipios más dos grandes usuarios: las ciudades de Guadalajara y México. La población que aprovecha sus recursos es cercana a 20 millones de personas. La densidad de población, 190 habitantes por km2, es cuatro veces mayor al promedio nacional. Hay 34 localidades de más de 20 mil habitantes, pero al menos seis mil poblaciones de menos de 2,500 personas.

A lo demográfico se agrega lo económico: tres millones de hectáreas bajo cultivo, 800 mil de las cuales corresponden a superficie de riego. Es decir, casi 60 por ciento de toda la cuenca, más otro 14.3 por ciento de pastizales, revelan el más elevado índice de uso agropecuario del suelo en México. Por si faltara, alberga 30 mil industrias.
En el caso de la ciudad de Guadalajara, dice el investigador Arturo Curiel Ballesteros, el cambio climático ya ocasiona trastornos. La presencia del dengue es una de las señales del retorno vigoroso de enfermedades que no estaban presentes en la zona. El aumento de temperaturas es local, por la enorme plancha de pavimento que ocupa miles de kilómetros de calles, pero, además, la deforestación regional, la liberación de gases de efecto invernadero por más de millón y medio de autos, y el descomunal desperdicio de energía, revelan que la situación no mejorará.

La Ciudad de México está peor. Cuatro millones de autos, una conurbación sobre millón y medio de hectáreas y el agotamiento progresivo de acuíferos. Los brujos de Valle de Santiago no se imaginan la pesadilla que apenas comienza.

Las tierras flacas
Saín Alto, Zacatecas.
Don Pablo Cardona, hijo de la ex hacienda de El Sauz, ha visto pasar cerca de 90 años en este mundo seco donde el maíz es para subsistencia y las lluvias se retiran cada vez más, en la lejana sierra sangrada por los talamontes.

El anciano desgrana elotes mientras divaga sobre las luchas agrarias contra la ex hacienda porfirista, cuyos restos yacen al otro lado de la carretera, semiderruidos, invadidos por maleza y cobijando la fauna que huye del sol abrasador.

“Yo nunca me fui a Estados Unidos, aquí había mucho pleito”, señala el viejo. Muertes, encarcelamientos y periplos a la capital, para exigir los derechos agrarios. Pero es historia. Lo de siempre es el clima difícil, situación que se agrava ante la falta de infraestructura, como pozos y canales, privilegio de unos pocos. El lugar está por eso casi abandonado, pues hay que buscar trabajo en las zonas urbanas más próximas o en el lejano norte.

El México árido abarca un millón 27,051 kilómetros cuadrados de 23 estados de la república, y en su seno habitan alrededor de 8.5 millones de campesinos como don Pablo.

Hay 788 municipios en situación de fragilidad por sequías que tenderán a extremarse, según las previsiones de los expertos, con el gradual incremento de la temperatura global. En esas demarcaciones se tienen 68,999 localidades, desde grandes ciudades como Monterrey o Torreón, hasta esta modesta aldehuela de 25 casas.

Lacandonia
Ocosingo, Chiapas
. El minibús se desplaza silencioso por la brecha bien trazada, mientras la selva se yergue entre gigantes de 40 a 60 metros que intimidan a los viajeros. El conductor es un lacandón vestido de manta blanca, con el ojo estrábico, descendiente de una de las 60 familias que recibieron del presidente Luis Echeverría la heredad más fabulosa del país: 614 mil hectáreas del ecosistema tropical más rico de México, con registros de 40 por ciento de sus especies vivas.

La ruta lleva a los restos de las pirámides de la ciudad de Bonampak, donde el vigor de los colores de sus murales sigue sorprendiendo, a más de mil años del naufragio.
Los cuartos con frescos son famosos. Juan, el guía, resume: “El primero representa una procesión de sacerdotes y nobles. Una orquesta toca trompetas de madera y tañe tambores mientras los nobles charlan. El segundo cuarto muestra una escena de guerra, con prisioneros a los que les son arrancadas las uñas de los dedos de las manos, sentados ante el señor Chaan Muan de Bonampak. El tercer cuarto muestra una ceremonia con bailarines ricamente ataviados y usando máscaras de dioses, y a la familia gobernante punzándose la lengua con agujas de maguey hasta hacerla sangrar…”.

El guía advierte que un cambio climático local pudo ser la causa del desastre de la cultura maya: a la deforestación sobrevino la sequía y, luego, las guerras intestinas. Hoy, el mismo motor de cambio irracional de uso de suelo parece apuntar a un nuevo colapso.

Epílogos
En 2009, el lago de Chapala ha perdido más de 70 centímetros de agua, un volumen superior a 600 millones de metros cúbicos, mucho más de lo que requiere Guadalajara en un año.

En el mismo periodo, la ciudad de México emitió casi 800 mil toneladas de dióxido de carbono a su atmósfera.

El pasado 26 de abril, el Servicio Meteorológico Nacional registró 50 grados de temperatura en la región Huasteca, que tiene una tasa de deforestación cercana a 9 por ciento anual.

Saín Alto se prepara para lluvias torrenciales en el apretado temporal. El alcalde, José Ángel Zamora Flores, repartió esta semana láminas para techar casas de los pobres ante la inopinada abundancia.

Ayer, más de 16 hectáreas de selva, unos seis mil árboles, fueron desmontadas para abrir cultivos y para establecer ganado en la Lacandona, invadida por campesinos pobres. Cada árbol significa unos 600 kilogramos de dióxido de carbono fijado.

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Tres conceptos
Efecto invernadero
Es la capacidad de la atmósfera terrestre para guardar calor. Sin él, no sería posible la vida.


Calentamiento global

El efecto invernadero, llevado al extremo por la liberación masiva de gases como el dióxido de carbono y el aumento del vapor de agua, trae temperaturas más altas y cambios radicales en muchos fenómenos terrestres. También se le conoce como cambio climático.

Cuál fue el cambio
La atmósfera terrestre ha alojado gases de efecto invernadero a un máximo de 280 partes por millón durante la larga historia natural del planeta. Hoy, la marca es 375 ppm.

miércoles, 3 de junio de 2009

Jalisco ya resiente los efectos del cambio climático


Calentamiento global, un problema de todos, que obliga a cambiar modelo de desarrollo, advierten científicos. El estado padece pérdidas en cultivos y hay auge de enfermedades, indican.

Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO

Jalisco ya está padeciendo los primeros problemas derivados del calentamiento global: hay pérdida de tierras fértiles, fenómenos meteorológicos más extremos y auge de enfermedades que estaban restringidas territorial o estacionalmente en el pasado, coincidieron ayer Arturo Curiel Ballesteros, investigador de la UdeG y Adrián Fernandez Bremauntz, presidente del Instituto Nacional de Ecología (INE).
En un panel convocado por la Secretaría de Medio Ambiente para el Desarrollo Sustentable (Semades), como parte de los festejos del Día Mundial del Medio Ambiente, la titular de la dependencia, Martha Ruth del Toro Gaytán, anunció que, en el marco de la estrategia estatal para afrontar ese desafío, se pretende en las próximas semanas instituir, bajo la presidencia del gobernador del estado, una comisión de energías sustentables, que promueva un cambio tecnológico hacia el uso de energías limpias.
“Entre las zonas que están siendo afectadas actualmente por el calentamiento global están Los Altos de Jalisco, precisamente una zona de transición entre un clima semiárido y un clima más templado; ahí encontramos ya un efecto a nivel de pérdidas de superficies que eran anteriormente aptas para el cultivo de maíz y que actualmente ya no lo son; el cálculo que se ha hecho es que hemos perdido en esta zona de la capacidad de producir medio millón de toneladas de maíz a causa del cambio climático”, advirtió Curiel Ballesteros, quien es representante en Mesoamérica de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN).
Precisó que, según el tipo de amenaza, la entidad está expuesta de forma importante por albergar casi todos los climas y ubicarse en un área de transición, como son el neotrópico y el neoártico. En el caso de las enfermedades, dijo que la zona metropolitana de Guadalajara es la más expuesta, por su alta concentración de población.
“El dengue, por ejemplo, lo teníamos antes en otras áreas más bajas; nos cuidábamos de él al ir a Vallarta o cuando bajábamos a Tequila, pero ahora está en la ciudad, y demuestra también ese cambio de condiciones”, añadió.
Fernández Bremauntz dio por su parte el ejemplo de la malaria o paludismo, que fue erradicado hace muchas décadas de las zonas templadas y ahora amenaza con regresar.
El titular del INE planteó las bases científicas del cambio climático: en los últimos 200 años, los seres humanos han enviado a la atmósfera gran cantidad de bióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero, que tienen la propiedad de absorber la luz solar y transformarla en calor, lo cual es esencial para la vida planetaria, pero no a los niveles actuales.
“Está perfectamente medido y demostrado en estos años que las concentraciones a la atmósfera han pasado de 280 partes por millón —el máximo que se registra en la historia geológica de la Tierra— a 385 ppm; los científicos dicen que, si excedemos por arriba de 450 ppm, lo que correspondería a incrementar en dos grados la temperatura promedio del planeta, estaremos rebasando ya ciertos límites después de los cuales los impactos serán muy costosos y muy severos en los ecosistemas”.
Aceptó la crítica de Curiel Ballesteros, acerca de que ninguna entidad federativa ha logrado regresar a los niveles de emisión de gases de invernadero similares a 1990. Y, en el resto del mundo, la situación no es mejor.
Por ello, añadió Fernández Bremauntz, se debe invertir en investigación y tecnologías para evitar que las concentraciones superen 450 a 550 ppm. “Hay que mitigar como si no pudiéramos adaptarnos y hay que adaptarnos como si no pudiéramos mitigar”, recomendó.
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Cambios “positivos”
La Semades aseguró ayer que, “con las acciones que se han estado llevando a cabo, se redujeron hasta un 10% los niveles de contaminación en Miravalle, considerada el área más problemática de la ZMG”

Jalisco cuenta con fondos sectoriales de investigación ambiental aportados por la Semarnat, con lo que se logrará que cuente con su Plan Estatal de Acción Frente al Cambio Climático
En ese plan “no solamente vamos a inventariar para conocer la totalidad de los gases de efecto invernadero que estamos generando, sino que también estableceremos medidas muy concretas tanto de mitigación y adaptación al cambio climático”

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En Jalisco se busca prever desastres meteorológicos
Establecer sistemas de alerta temprana, una respuesta

Una de las respuestas inmediatas frente a los retos que ocasiona el cambio climático es el establecimiento de sistemas de alerta temprana, que permitan responder con tiempo ante la presencia de fenómenos meteorológicos extremos, dijo el director del Instituto de Astronomía y Meteorología de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Ángel Meulenert Peña.
Invitado al panel de cambio climático convocado por la Semades, el experto advirtió que la frecuencia de huracanes probablemente no se haya modificado pese al aumento de las temperaturas, pero admitió que lo que se teme es que haya un número de eventos extremos más frecuentes que en el pasado.
“Los meteorólogos somos los que tenemos que trabajar e informarle a la población lo que puede suceder, que se tomen las medidas adecuadas; por lo tanto, yo considero que en este momento, por el poco presupuesto que hay para ciencia y la tecnología en el país, realmente los investigadores estamos faltos de recursos para desarrollar investigaciones sólidas para los sistemas de alerta y para poder mitigar los posibles desastres; resulta esencial perfeccionar los sistemas de alerta temprana, ya que son los que permiten que se tomen medidas adecuadas”. Por ello, se mostró complacido del proyecto que la UdeG, en sociedad con el gobierno de Jalisco y con el respaldo científico del INE, está levantando para establecer un radar en la zona metropolitana de Guadalajara que pueda detectar los eventos con la anticipación necesaria para que la población tenga una respuesta adecuada y se mitiguen daños.
La clave, coincidieron los panelistas, es por un lado prevenir y, por el otro, mitigar.
La prevención se logra adoptando políticas más razonables de desarrollo, que reduzcan la emisión de combustibles fósiles, que reduzcan la deforestación y el cambio de uso de suelo, y que reflejen un acceso al territorio y la naturaleza mucho más respetuoso de los otros seres vivos y del entorno.
Mauricio Alcocer Ruthling, director del Centro de Energías Renovables de la Universidad Autónoma de Guadalajara, apuntó: “Tenemos que buscar el modo de bajar las emisiones; una de las maneras en que lo podemos hacer es utilizando combustibles más limpios, tener carros más eficientes en la quema de combustibles, pero, todavía más, que dejemos de depender tanto del automóvil, mejorar el transporte público en las ciudades, usar energía solar, la bicicleta, caminar, así como consumir biocombustibles elaborados con etanol o biodiesel”.
Arturo Curiel Ballesteros indicó que ha sido correcto ligar la estrategia de acción de cambio climático con la política de ordenamiento ecológico territorial: “Ya estoy convencido de que el futuro se puede construir […] ya que el ordenamiento es una forma de planeación participativa y parece que está aquí la mejor estrategia ante el cambio climático”.

martes, 5 de mayo de 2009

Parece exagerado, pero “es lo adecuado”


El virus de la influenza humana que combate el país es un agente de muy fácil transmisión; el AH1N1 no vino de los cerdos, sino del hombre, advierte investigador de UdeG.

Guadalajara, Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO, edición del domingo 3 de mayo de 2009

El cerdo fue la primera víctima de la información errática y el pánico generado ante el sorprendente brote de influenza humana en el centro de México. Ahora es claro que no fue un factor inmediato del surgimiento de la enfermedad, aunque en muchas regiones del país se han desplomado las ventas de carne de esta especie y, en el mercado mundial, ya se nota el efecto de la epidemia.
Con éste y otros errores, así como la general contracción económica, es claro que es un costo preferible a esperar que la elevada morbilidad que ocasiona este virus cause daños muy superiores a la economía y la salud pública, opina el profesor-investigador en salud pública del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la UdeG, Carlos Pacheco Gallardo. En entrevista con Público, indica que la Organización Mundial de la Salud (OMS) registra entre 140 y 150 enfermedades que se pueden trasmitir del ganado al hombre.
“Pareciera que están muy exageradas las medidas, pero son necesarias para controlar rápidamente el problema. El agente que estamos tratando es muy fácil que se distribuya en una gran cantidad de personas: por la nariz o la boca vas a respirar y te contagias…”.
—Entonces, aunque parezca exagerado, ¿es lo más prudente?
—Sí, porque a la larga sería peor. Lo que se quiere aquí es disminuir la cantidad de personas enfermas: es un virus de alta morbilidad y baja mortalidad y, si las personas se siguen enfermando, se va a seguir distribuyendo […] El problema también es que muchos mexicanos no les creemos a las autoridades, y debemos de tratar de hacerlo; hasta ahora se ha visto que se le ha podido controlar, pero, si lo buscamos erradicar, sería lo mejor; hay enfermedades que se quedan, pero hay que saber inhibirlas, porque hay situaciones ambientales que favorecen a la enfermedad y la hacen rebrotar.
—¿Por qué se reaccionó a la presencia del virus con tanta sobrerregulación?
—Bueno, era desconocido el agente y por lo tanto hubo sorpresa, y esto fue la pauta para implementar este tipo de medidas de control, de poner controles de erradicación, primero para disminuir la mortalidad. No olvidemos lo que pasó con otros brotes de influenza, como la española, en 1918, que se comportó como una “w” [la gráfica de muertes]: primero hay una cantidad menor de muertes, luego baja y permanece latente y regresa con más fuerza. En esa ocasión fueron millones de muertes. Esto es el riesgo, porque los humanos no siempre creamos inmunidad, defensas, anticuerpos suficientes […] Entonces, se toman medidas de control, mientras se genera una vacuna; de este modo evitamos que se dispare la morbilidad y eventualmente, las muertes.
—Entonces, si no se toman las medidas que a muchos parecen exageradas, hubiéramos podido esperar más adelante una situación desastrosa.
—Claro, mucho más grave.
—¿Atribuir la influenza al cerdo es incurrir en falsedad?
—Así es, pienso que fue un grave error […] A la hora de identificar el agente en el ser humano, se encontró en los análisis de laboratorio que había ciertas características similares y de ahí se desprende el nombre […] Es el virus H1N1, pero una mutación [llamada AH1N1] que el ser humano adoptó probablemente hace mucho tiempo, y que entonces no brincó del cerdo a los humanos como se dijo. La propia Organización Mundial de la Salud [OMS] maneja la información de que en el siglo pasado, como en 1958, hubo un problema en humanos, que padecieron este virus y lo controlaron; durante muchos años no hubo problemas, el agente tuvo la oportunidad de hacer la adaptación, y se pudo transmitir de un humano a otro ahora de nuevo.
—¿Cuál podría ser la ruta crítica que va a seguir la enfermedad?
—Afortunadamente, este tipo de virus no es tan resistente para este tipo de medidas de control. Creo que salubridad [la Secretaría de Salud] ha mencionado que tenemos los medicamentos: que, si la persona enferma va en el momento al hospital y no es tan avanzado el problema, se puede tener una respuesta al medicamento; ésta es una de las ventajas.
—El hecho de que este organismo ya tenga una larga historia en el organismo humano, ¿no lo hace más peligroso que el virus venido directamente de un animal, por su larga adaptación al hombre?
—Pudiera ser, pero todo esto está todavía en estudio. La propia OMS ya empezó a investigar para rastrear el origen, lo cual que no debe tardar si se lleva un buen control. Aquí, el investigador la debe hacer de detective: tener toda la información posible, ir con la familia, ver los lugares donde pudo haber estado, el contacto con otras personas, revisar la historia de la persona, para poder hacer un rastreo y comprobar científicamente de dónde viene el problema.
—¿Por qué antes este tipo de manifestaciones mataban y, ahora, casi no?
—Pues afortunadamente se tiene un apoyo de los laboratorios, con la capacitación de los médicos, para detectar casos y actuar a tiempo, y antes se carecía de eso. Tenemos además a nuestro favor el enorme avance en la medicina.
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Cuatro sospechas comunes
¿Por qué se crean este tipo de organismos, cuál es su función?
Son mutaciones, son agentes que trascienden de acuerdo a las características de la forma en que vivan en la Tierra: en la época del deshielo hubo un tipo de problemas, en esta época tenemos otro tipo de problemas. Muchas de las mutaciones son, por lo mismo, cambios que tenemos los humanos: estamos cambiando las situaciones ambientales y por eso la respuesta de los agentes da para estas situaciones; ahora, con todo lo que se maneja del cambio climático, pues los mismos agentes se están adaptando para este cambio. Obviamente, las comunidades humanas más pobladas son la presa ideal para que estos organismos generen epidemias
¿Está claro que el riesgo de epidemias y pandemias no se va a poder erradicar?
Pues un ejemplo claro es el sida, y en los animales está la fiebre aftosa, que es una enfermedad que se disemina rápido, sin control […]
Otro de los mitos que ha estado circulando es que se pudo inducir artificialmente la presencia de la influenza.
Los famosos bioterroristas: ahí no podría afirmarlo, pero, a mi modo de ver, sí se puede hacer; basta ver cómo se manejan las bacterias, los virus, la cuestión bimolecular […] Es el gran temor de los Estados Unidos, como fue el ántrax. Pero hay que aclarar que, más que crearse, se trata de reproducir organismos ya existentes. Por otro lado, considerando las características de la influenza, por su baja mortalidad, cuesta trabajo pensar que la introdujeran si el objetivo era causar daños severos.
Hablando de cambio climático, ¿el aumento de uno, dos o tres grados en la temperatura nos podría exponer, aun más, a epidemias y pandemias?
Claro, el riesgo existe, de que resurjan algunas enfermedades erradicadas, o de que otras lleguen a territorios hoy de clima templado, y se adapten. […] El calor, la luz, el sol y la humedad son factores que siempre ayudan al desarrollo de formas de vida. Los microorganismos son también vida