lunes, 15 de abril de 2019

Combate de incendios, un riesgo creciente




Francisco Quintero, jefe de brigada en Ahuisculco, reconoce que aunque los combatientes son hoy más profesionales, el clima y la ingobernabilidad complicaron el oficio

HISTORIAS DE BOMBEROS FORESTALES. I PARTE

Agustín del Castillo / El Diario NTR Guadalajara

Corría el 26 de abril de 2005, Juan Francisco Quintero Miranda y sus compañeros estaban inmersos en el combate del incendio forestal a la postre con el mayor registro de daños de la historia del bosque La Primavera. Y el fuego los atrapó.
“Estábamos combatiendo en la parte de Llano Grande, que es la zona central de La Primavera; allí hay un lienzo, de metro y medio o dos de alto, es decir, bastante alto y ancho, y consideramos que a partir de ahí íbamos a poder detener el avance del fuego; desafortunadamente llego una ráfaga de viento, y brincó el incendio; nos dejó encerrados, en ese momento lo único que pudimos hacer, de acuerdo a la experiencia que ya teníamos y a lo que nos decían en la capacitación, fue tirarnos al piso, porque allí hay una cantidad de oxígeno más limpia; recuerdo que uno de los compañeros empezó a llorar, a decir que hasta ahí llegamos, porque se sentía horrible, el aire empezó a ponerse más denso, el fuego estaba por encima de nosotros  y si sentía que me quemaba la espalda, luego vi que el piso estaba con brasas […] yo también creí que no la iba a librar, pero llegó otra ráfaga de viento, alzó el humo, y pues nos pudimos levantar y corrimos….”.
A punto de cumplirse catorce años del suceso, en que se quemaron alrededor de once mil hectáreas de la floresta,  Quintero Miranda tiene otras heridas: la más profunda, la pérdida, hace apenas dos años, de un par de compañeros de la brigada patrocinada por Selva Negra en Ahuisculco, una serranía que funciona como corredor biológico entre La Primavera y las montañas del sur y del oeste: Cerro Viejo, Quila y Sierra del Águila. Eran Luis Alberto Armenta Hernández y Faustino Ibarra Guerrero. Allí se mezclaron en el accidente desde factores ambientales extremos, propios de estos tiempos de cambio climático, un terreno accidentado y la presencia de criminalidad ligada al negocio ilícito de combustible en el valle de Tlajomulco y de Tala-Ameca.
No hay duda: nunca se tuvo personal más capacitado, pero los riesgos “naturales” y sociales se han incrementado de forma drástica.
“Uno puede tener todas las medidas de seguridad previstas, pero cuando las condiciones ambientales y las condiciones topográficas no son favorables, no tienes mucho que hacer”. El azar se convierte en un componente de creciente importancia. El año de esos dos decesos, hubo otro par de brigadistas muertos en la zona de Ameca y Atenguillo, en la ruta hacia la Costa Norte de Jalisco, con la misma combinación de factores climáticos y controles territoriales de la “plaza” que se ha enseñoreado de la zona al menos desde 2015 (el año aciago de los narcobloqueos y de la ejecución de quince policías en la carretera estatal Mascota-Las Palmas). Hoy, explotan bosques con total impunidad (ver El Diario NTR, 28, 29 y 30 de marzo de 2019).
Pero el brigadista es aferrado. Paco Quintero comenzó sus labores desde la adolescencia. Nativo de Tala, con sus compañeros se indignaba al ver la frecuencia de los fuegos, desde los quince años le comenzó a entrar al combate.  “Salía por la parte de atrás de mi casa, y estaba ya en el bosque La Primavera, prácticamente era mi patio de juegos; y como veía los incendios forestales que afectaban al bosque, eso me marco para toda mi vida; hicimos una asociación civil para combatir incendios, para hacer acciones de restauración, y de ahí me nació la inquietud de ser biólogo, y dedicarme a esto”. Hoy, tiene 40 años. No se arrepiente pero hay cosas difíciles de olvidar.



Ese día de abril de 2005 pudo morir, pero el azar jugó a su favor. “Para mí fueron horas, pero en realidad, lo que duró fueron uno o dos minutos, pero uno o dos minutos sin oxígeno créeme que se vuelve demasiado largo […] a partir de ahí fui a parar al hospital por una intoxicación; yo no quería estar ahí, me pusieron oxígeno, y en cuanto pude, me regresé al incendio, igual que mis tres compañeros, dos propietarios y un combatiente más…”.
La experiencia indica, que en todo México, las deflagraciones (RAE: “dicho de una sustancia: arder súbitamente con llama y sin explosión”) son “antropogénicas”, es decir, tiene un factor humano como detonador.
“En mi experiencia, 99 por ciento de los incendios que me ha tocado combatir, han sido por causas antrópicas; la mayoría es por quemas agrícolas, de personas que van a acampar y dejan sus fogatas, de personas que van de paseo y avientan su bachicha de cigarro, y se prende; desde que tenía 15 años, me ha tocado ver solo dos incendios provocados de manera natural, hasta cierto punto; uno por una línea de alta tensión que se cayó, en realidad es a medias; el otro por un rayo, en plena época de lluvias, hace seis años…”.
Es que los bosques en México suelen ser tierra de nadie. No se necesita recurrir a la clásica historia del fraccionador malvado o del agricultor o ganadero que quieren expandir tierras productivas, aunque también sucede. Por lo general, las personas comunes y corrientes parten de la premisa de que lo que es de todos es de nadie (y no obstante que el bosque tiene dueños, estos suelen pensar lo mismo: que es puro monte sin valor porque no se puede especular con él). No hay un cuidado. El famoso aforismo de Goethe cobra plena vigencia: “no es preciso recurrir a la maldad para explicar la causa de los desastres humanos; con la estupidez basta”.
“El ordenamiento del territorio desde mi punto de vista es muy muy importante, porque hay zonas agrícolas que no deberían estar tan pegadas a zonas forestales, sobre todo de alto riesgo como es La Primavera, y digo en el caso del cultivo de la caña de azúcar; mi padre fue cañero y trabajó en el ingenio de Tala, pero el que estén estas zonas agrícolas y usen fuego en los cultivos, tiene un alto riesgo, por más que las personas que tienen sus parcelas hagan sus guardarrayas y tengan sus resguardos; los factores ambientales como el viento pueden ganar, entonces es respetar el ordenamiento territorial por una parte, y por otro es atacar la falta de conciencia en temas forestales por parte de la gente común”, añade el combatiente.
El fuego es hoy más complicado, platica con los colegas de oficio. Hasta las muertes de 2017, se sumaban más de dos décadas sin muertos en combate. En aquel entonces, por deficiencias de equipo y preparación, pero hoy hay un reconocimiento internacional al bombero forestal mexicano, la causas son otras.
“Son más difíciles y con mayor intensidad, con mayor frecuencia; cuando yo empecé recuerdo incendios pequeñitos; pero el clima, la inseguridad , las condiciones topográficas, dado que se penetra en zonas cada vez más inaccesibles, hace que en los últimos cuatro o cinco años la intensidad de los incendios sea mucho mayor, mayor combustible, menor humedad y mayor calor, más riesgo para todos…”.
Paco Quintero sostiene que la norma de uso de fuego 015 “es muy bonita”, pero si no se obliga a respetarla, de poco sirve. Para un manejo de fuego eficiente también se deberían identificar la topografía, los vientos dominantes, las temperaturas promedio. Todo eso debería arrojar un mapa de qué está permitido y qué no.
“El cambio climático es una realidad, es un hecho, y en el tema de incendios es muy, muy notorio; si no hacemos la prevención, no va a haber brigadas ni cantidades de personas suficientes para el combate, jamás…”.


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Dos datos

En lo que va del año, se han registrado 2,538 incendios forestales en 29 entidades federativas, afectando una superficie de 54,253.87 hectáreas, equivalentes a 180% el bosque La Primavera

Hasta antes del incendio de este fin de semana en La Primavera, Jalisco acumula Jalisco 97 incendios con 1,059.39 ha afectadas, 9 lugar por número de eventos y 16 por superficie

Fuente: informe semanal Conafor, al 11 de abril de 2019


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Muerte de brigadistas: cómo
Ahuisculco procesó el duelo





Agustín del Castillo

La lucha contra el fuego en los bosques es costosa y se topa con la incomprensión de los ciudadanos, que por no tener valorado el recurso forestal salvo cuando se quema y afecta su calidad de vida, no han determinado darle prioridad y empujar a que el estado financie y fortalezca una política pública que debiera ser de la mayor relevancia institucional.
El director de la Fundación Ecológica Selva Negra, brazo social de la agrupación musical tapatía Maná, José Antonio  Márquez Michel, destaca la complejidad de armar una brigada que en el contexto nacional, resulta ejemplar, por tener elementos altamente capacitados y por tener raíces comunitarias.
“Esto cuesta dinero, pero también puede representar dinero para quien lo adopte como actividad;  creo que el gran paradigma es, en términos de conservación, mostrarle a la gente que vive en estos lugares, que puede vivir de cuidar el bosque, en vez de vivir de saquear el bosque; esa es simplemente la ecuación que hay que revertir […] la estrategia que a nosotros nos ha dado resultado es involucrar a la comunidad, por ejemplo en una brigada forestal, pero que les permita, primero tener un ingreso decente, y segundo que les permita crecimiento como personas, para generar nuevas habilidades y conocimiento”, destaca.
Esta es en síntesis la historia de la brigada Puma de Ahusculco. “Ya tienen un tramo andando, han tenido experiencias muy difíciles, se han curtido en el fuego; a lo mejor tienen como 120 incendios atendidos desde su creación, es gente que ya sabe a lo que se enfrenta; si tú comparas al bombero forestal con un bombero urbano, el citadino llega a su incendio en unos minutos, y es una finca en una calle; el bombero forestal tiene que caminar una hora, hora y media, o dos horas; y cuando llega a su incendio tiene de frente como cuatro kilómetros, apartado de todo mundo, de elementos de rescate por si llegara a pasar algo; entonces es muy complicada la labor de un bombero forestal, depende mucho del conocimiento del terreno; su propia seguridad y la efectividad de su labor está vinculada a que tanto conocen en donde están parados, entonces una de las recomendaciones es que se busque conformar brigadas con gente de la zona”.
Esto aunado a la capacitación permanente. “Los factores de la proximidad y el conocimiento del terreno les puede salvar la vida; brigadistas con muchas tablas, con mucha experiencia en La Primavera han ido a Ahuisculco y dicen, ah caray, aquí el terreno es más difícil, esta más pedregoso, es más suelto […] nosotros hemos ido buscando a los brigadistas dentro de la comunidad, los que tienen interés, los que son disciplinados, formales, puntuales, porque serán de algún modo referentes de la comunidad, y así es: son muy respetados”.
La brigada debió enfrentar la muerte de Faustino Ibarra y Alberto Armenta entre abril y mayo de 2017; “ tenemos dos compañeros que han fallecido justamente apagando un incendio forestal, entonces yo pensaba que sentaba un muy mal precedente hacia la comunidad, pero la comunidad les dio el respaldo, los tiene como héroes realmente, pues murieron apagando un incendio en su bosque; yo no sé si pudiera haber evitado o si hubiéramos corrido con mejor suerte, el hecho es que ellos fallecieron, y nos tomó mucho tiempo procesar el golpe…”.
Hoy, Puma de Ahuisculco no sólo se mantiene como una brigada de alta competencia profesional; ya ayuda a conformar brigadas vecinas, como en Cuisillos. El buen ejemplo ha cundido.


domingo, 14 de abril de 2019

Derecho de réplica como abuso de poder

Res Publica/Agustín del Castillo

Encuentro alarmante que entre los periodistas de Jalisco haya cierto consenso sobre la calidad de los exabruptos que son tolerables en los hombres de poder. El gobernador del estado, Enrique Alfaro Ramírez, genera más uniformidad en el gremio periodístico en el sentido de que sus excesos verbales y descalificaciones a la prensa que le es incómoda sean condenados, más allá de uno que otro conductor de espectáculos (que no periodista) que encuentra aceptable la postura de repartir adjetivos y desquitarse en los periodistas de a pie, de la presunta conjura comprada de algunos dueños de medios para desestabilizarsu proyecto (la entrega de pruebas de esta conspiración está pendiente… desde hace como cuatro años).

No nos extraña. No solamente los periodistas padecen sus iras. Organismos sociales que le son críticos, casos de los colectivos feministas que se opusieron a que desapareciera el Instituto Jalisciense de las Mujeres, o los ciudadanos que se han opuesto a su política de redensificación urbana y de privatización de áreas verdes en materia de desarrollo urbano fueron blanco de su cólera y de acusaciones graves que ni probó, ni mucho menos denunció ante el Ministerio Público, como es su obligación (a diferencia de un ciudadano, un funcionario, de acuerdo al Código de Procedimientos Penales, no tiene opción: debe denunciar los delitos que conoce, la omisión significa responsabilidad).

A lo que no termino de encontrarle sentido es que ese juicio severo se suspenda en el caso del presidente Andrés Manuel López Obrador. La disculpa suele ser que se trata de un político de izquierda (aunque la promoción de un estado confesional, el retiro de programas sociales con padrones de beneficiarios y mediciones de resultados, las acusaciones a la “mafia del poder” sin pruebas ni denuncias, la imposición de megaproyectos, la descalificación a pueblos aborígenes por rechazar su modelo económico y político y la intolerancia a la libertad de prensa no sean “agenda de izquierdas”), pero ser de izquierda no es un pasaporte de impunidad: el presidente es cabeza de todo un país y se debe conducir con prudencia y moderación. Lo mismo se debe exigir a un presidente de derechas, liberal, comunista o conservador. En su calidad de servidores públicos no hay la clásica libertad del individuo limitada por los derechos de terceros; opera el principio de legalidad, exactamente al revés: lo que no está expresamente permitido, está prohibido.

El presidente y el gobernador tienen libertad de expresión, pero acotada por su alta investidura. Deben ser prudentes entre prudentes, moderados entre moderados, respetuosos entre respetuosos. Repartir calificativos como “prensa basura”, “prensa fifí” y “periodiquitos” es hacerla de bravucón de la cuadra. Deberían aplicar el maravilloso consejo de las abuelas a los nietos frente al acoso del vecinito impertinente: “Lo cortés no quita lo valiente”.

¿Por qué deben observar esa conducta las autoridades? No porque deban ser buenas personas, aunque no estorba. Sino porque cualquier exceso de ellos es llanamente un abuso de poder. Y si bien, tal vez esos políticos no ordenan suprimir u hostigar disidentes (siempre es tal vez), no falta alguien o muchos en su masa de seguidores para interpretarlo de otro modo. Twitter y Facebook son prueba palmaria de esto. Se fomenta así la violencia y la división social: la política deja de ser factor de concordia, cuando debería pasar de la lucha electoral –sigo la clásica definición de Duverger- a la concertación de los actores cuando son ya gobierno, es decir, gobiernan para todos, no para su masa de seguidores.

El abuso verbal derivado de un supuesto derecho de réplica y una supuesta libertad de expresión degrada la política. Aconsejo a los desorientados defensores de los dos pasionales gobernantes que nos agobian, leer los pronunciamientos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre el tema. Dejemos de validar exabruptos cuyo efecto peligroso es la amenaza de violencia contra el que piensa diferente.

agustindelcastillo@gmail.com

viernes, 12 de abril de 2019

Limón acusa a los ediles de oposición


Agustín del Castillo/Guadalajara-NTR

La polémica más encendida en lo que va del año en relación al Ayuntamiento de Tlaquepaque fue acallada: cuando se esperaba la presentación del dictamen para privatizar 116 predios municipales supuestamente de menos de 350 metros cuadrados -se demostró que en algunos casos, está disfrazada la superficie, pues se segmentaron terrenos para que entraran en la clasificación- y en su mayor parte, áreas verdes, la presidente municipal, María Elena Limón, y la fracción mayoritaria del partido Movimiento Ciudadano (MC), determinaron retirarlo del orden del día de la sesión de ayer.

Pero la alcaldesa fue más lejos: acusó a los opositores de discutir sobre una materia inexistente, dado que no fue subido el dictamen al pleno, y los señaló por pretender buscar ganancia política de un caso que, a su juicio, “nunca existió”.

Fue inútil que la regidora del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) Daniela Chávez Estrada, le señalara el dictamen aprobado por la mayoría de integrantes de la Comisión de Hacienda, Patrimonio y Presupuesto del ayuntamiento, justamente de los partidos Movimiento Ciudadano y Acción Nacional, el 29 de marzo, es decir, le recordó que se trata de una determinación oficial cuyo siguiente paso normal sería subirlo al pleno, discutirlo y aprobarlo o echarlo abajo. Junto con los regidores de Morena, le señaló a la presidente que mientras no se defina el destino de ese dictamen, el riesgo para las colonias donde existen esas áreas verdes, permanecerá.

“Nos preocupa a la fracción de Morena, esto está en boca de todos, queremos saber si pueden informarnos, que nos expliquen un poco por qué no se subió el dictamen que proponía la venta de las áreas verdes del municipio de San Pedro Tlaquepaque”, dijo el regidor del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) Alberto Maldonado.

“Nos hubiera gustado que se subiera, se discutiera y se votara en contra para la tranquilidad de los habitantes de que no se van a vender sus áreas verdes”, añadió.

Daniela Chávez advirtió que la alcaldesa “me dijo mentirosa”, pero que ella se limitó a presentar los datos que presentó la Dirección de Patrimonio, con todas sus inconsistencias, que fueron aprobados en la comisión. O sea, no se trata de una especulación. En ese documento están en oferta 14 mil 492 metros cuadrados de áreas verdes, sostuvo.



María Elena Limón no entró en materia; se limitó a descalificar a los opositores: “Me parece ocioso discutir algo que no se presentó, los que lo están subiendo son ustedes (…) en las últimas semanas la regidora se dedicó a difundir información sobre hechos que no han sucedido, qué ociosidad, discutir algo que ni siquiera se ha subido […] muchos dieron por hecho un hecho que no ha sucedido, ahora se pueden dar cuenta del fondo político… no agregaré ni una palabra más, el que tenga que pagar un costo lo pagará, no hemos subido nada al pleno”, dijo.

Fue inútil que la regidora ecologista le recordara que la aprobación en comisión ya es un acto jurídico, y que considerara indispensable de una buena vez abordar la discusión a fondo del tema. La presidente se limitó a avisar que se va de vacaciones, por lo que el futuro de 116 predios municipales sigue en el aire.

“Nos preocupa a la fracción de Morena, esto está en boca de todos, queremos saber si pueden informarnos, que nos expliquen un poco por qué no se subió el dictamen que proponía la venta de las áreas verdes del municipio”

Se quejan por invasión de áreas verdes


Agustín del Castillo/Guadalajara-NTR

Los vecinos de Balcones de Santa María interpusieron ayer una queja en la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ) por la invasión de un área verde con dos locales comerciales que habría aprobado el Ayuntamiento de Tlaquepaque de forma viciada. Se trata de un predio de 78 metros cuadrados, pero es la única fracción que posee el condominio enclavado en la privada 5005.

Esta área verde “está registrada en los reglamentos de los condóminos y en cada una de las escrituras públicas de cada propietario, como un área privativa con un porcentaje de 1.379040 para cada uno de ellos”, dijo la dirigente vecinal Isabel Hernández; no obstante, la Dirección de Obras Publicas del Ayuntamiento de Tlaquepaque autorizó las construcciones.

“Por otra parte, el ayuntamiento emitió dictamen de uso de suelo con número CGGIC-DGIT 370/2019 a nombre del supuesto dueño, Jorge Vázquez Ávila; de igual forma proporcionó permiso de construcción con folio 7938, de fecha 16 de marzo de 2019, por lo que estamos solicitando la suspensión provisional de la construcción para que realicen las investigaciones pertinentes y se castigue a las personas que resulten responsable de dicha invasión”.

Son en total 68 casas y poseen escrituras desde 1995.

Señalan como responsable de emitir el dictamen de uso de suelo a la directora de Gestión Integral del Territorio, Carmen Susana Alcocer Lúa, y señalan que el permiso de edificación lo otorgaron el director de Control de la Edificación, Javier Omar Rosas Ríos Ricardo, y el coordinador general de Gestión Integral de la Ciudad, Ricardo Robles Gómez. Es del 15 de febrero de 2019, mientras la construcción habría arrancado hace una semana, y de acuerdo a los colonos, ayer por la tarde los trabajos no se habían interrumpido.

El área verde no solamente tiene funciones de captura de carbono, sino de mitigación de altas temperaturas y también permite regular el agua que baja del cerro, por lo cual la construcción de los locales podría aumentar el riesgo de inundaciones, aseguraron los quejosos.

“Habrá inundaciones, van a taponear los ductos que llevan el agua que baja del cerro y eso no solamente es perjudicial para esta colonia, sino para todos quienes habitan la parte baja, lo que hace particularmente insensato que se permita esta obra de taponamiento”, añadieron. La zona está intensamente poblada de asentamientos humanos populares, muchos irregulares en términos de servicios, lo que hace que la infraestructura sea insuficiente.

El papel que se espera de la CEDHJ es que haga pública la comisión de todas las anomalías, de manera que el ayuntamiento suspenda los permisos y se mantenga el área verde.

La burocracia mata la investigación en UdeG


Agustín del Castillo/Guadalajara-NTR

La administración contable universitaria, entendida como el filtro burocrático que se impone a la docencia y la investigación, se ha constituido en el principal freno al desarrollo de estas actividades sustantivas de la educación superior, advirtió Enrique Godínez Domínguez, investigador del Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur) de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

“No es una función sustantiva de la universidad, pero a día de hoy lo controla todo y constituye el principal lastre al desarrollo de la educación superior. La docencia, la investigación y la divulgación-vinculación, están supeditadas ante los innumerables y perversos mecanismos administrativos que tienen a punto del colapso, sobre todo a la investigación y al posgrado”, resaltó.

El término burocracia, “que se usaba antes para denotar obsolescencia, ahora tiene connotaciones más modernas, y está plagada de formatos electrónicos, de manuales en línea, infografías y certificaciones ISO-9000, pero es igual de ineficiente y más gravosa que la anterior. Desde que la Federación endureció los procesos de adjudicación y fiscalización del gasto en las universidades públicas, la preponderancia de la administración fue en aumento, hasta llegar a controlarlo todo y ser omnipresente”.

De este modo, “las instancias que anteriormente daban cuenta del ejercicio del presupuesto universitario y su debida comprobación, son ahora poderosos monstruos que se dedican a esconder los recursos durante todo el año, y a dejar una pequeña ventana de pocas semanas para poder gastarlos, por supuesto, si se es capaz de reunir una gran cantidad de requisitos, llenar múltiples solicitudes encadenadas, autorizaciones cruzadas, cotizaciones, requisiciones, cuadros comparativos, estudios de mercado y comprobaciones por adelantado (…) no ganamos en trasparencia ni en eficiencia, pero en cambio ahora se gasta mal y de prisa”, sostiene.

PIDEN ACCIÓN DE LA NUEVA AUTORIDAD

Godínez Domínguez encuentra pertinente que el nuevo rector, Ricardo Villanueva Lomelí, se pronuncie sobre la necesidad de que se haga algo para meter bajo control esa realidad. Es una de las grandes crisis que se deberán afrontar.

“Cada año de ejercicio fiscal, los académicos se encuentran con nuevos procedimientos y formatos, y con la reprogramación de un presupuesto previamente autorizado, realizada sin ningún criterio académico o explicación. Es frecuente la cancelación de rubros de gastos que hace imposible realizar una estancia académica o participar en un evento científico, ya que el apoyo autorizado podría sólo contemplar pasajes y hospedaje por ejemplo, pero no alimentos. Por lo que el académico debe cubrir sus gastos de manutención y otros, si quiere cumplir con su programa académico anual. Actualmente muchos académicos están empezando a declinar estos apoyos por tener la certeza de que acabarán cargando con parte sustancial del gasto (…) en muchos casos los motivos para rechazar las facturas son inverosímiles, como es el caso de errores nimios en la dirección fiscal de la institución, incluso cuando esta causa el propio SAT no la considera motivo de invalidez”.

Con más de 21 años en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), destaca que la plantilla de los investigadores integrados desde la UdeG y su productividad es cada vez mayor. “La mayor parte del apoyo para equipamiento de laboratorios y gastos de proyectos de investigación, son gestionados por los académicos a través de convocatorias nacionales. En ningún caso, estos apoyos escapan de la burocracia universitaria”.

Si en un proyecto financiado externamente, se autoriza tal o cual rubro, y la universidad en ese momento no lo tiene “habilitado”, simplemente “el investigador no podrá cumplir con sus compromisos. No sólo son las limitaciones del sistema, sino lo exhaustivo de los procedimientos; un investigador con financiamiento externo podría destinar de 30 a 50 por ciento de su tiempo a asuntos  burocráticos. Lo más terrible de todo es la complacencia y desinterés de las autoridades por revertir esta situación. El enfermo agoniza aunque aparenta cabal salud”, puntualizó.


“La docencia, la investigación y la divulgación-vinculación, están supeditadas ante los innumerables y perversos mecanismos administrativos que tienen a punto del colapso, sobre todo a la investigación y al posgrado”

Enrique Godínez Domínguez, investigador del CUCSur

jueves, 11 de abril de 2019

Empresa defiende las obras de hidroeléctrica


Agustín del Castillo/Guadalajara-NTR

La empresa Grupo Hidrogenerador de Occidente, que ejecuta el proyecto de la hidroeléctrica en el río Los Horcones, al sur de Puerto Vallarta, respondió ayer a los manifestantes que bloquearon la carretera dos horas el 9 de abril, en demanda del cierre de las obras. Aseguró que todas sus autorizaciones fueron obtenidas por medios legales y que se trata de un proyecto “amigable con el ambiente”.

En un comunicado dirigido a El Diario NTR Guadalajara, hicieron las siguientes aclaraciones a las expresiones de los ambientalistas, tanto al darse a conocer el retiro de la clausura de la obra, como en la manifestación pública de esta semana.

“No es verdad que el proyecto se haya ‘encuadrado’ para obtener una excepción de impacto ambiental. Este proyecto es mucho menor a los límites necesarios para realizar un estudio y manifestación de impacto ambiental (MIA); incluye una obra de toma o presa derivadora con una capacidad de almacenamiento menor a 10 mil metros cúbicos, esto es, menos de 10 por ciento comparado con el límite de 100 mil (metros cúbicos), establecido en el Reglamento de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente en Materia de Evaluación del Impacto Ambiental (RLGEEPA), para requerir una MIA”, destaca.

Por otro lado, la conducción superficial por tubería de este proyecto tiene una longitud total de 2.2 kilómetros, “correspondiente a 22 por ciento del requerimiento de presentación de una MIA”; finalmente, “es una planta de autoabastecimiento eléctrico con una capacidad menor a la requerida para la presentación de una MIA, motivo por el cual la autoridad ambiental determinó que el proyecto no requiere MIA alguna”.

Es decir, la excepción de manifestación de impacto ambiental no está forzada, el margen es amplio y se puede analizar objetivamente, dado que “es un procedimiento establecido en la ley, el reglamento y los trámites oficiales que cualquier ciudadano puede utilizar para múltiples proyectos y tipos de obras y desarrollos”.

MÁS EXPLICACIONES

En cuanto al desplante de vegetación, insiste en que fue “realizado exclusivamente en el derecho de vía de la carretera, corresponde a vegetación secundaria únicamente; tal derecho de vía no es una zona forestal, ya que desde la construcción de la carretera fue afectada y se cambió el uso de suelo precisamente para carretera y derecho de vía. Por lo tanto se presentó el trámite Semarnat-03-050, denominado solicitud de verificación para el aprovechamiento de recursos forestales que provengan de terrenos diversos a los forestales, ante la Semarnat y la Conafor, que es el aplicable a ésta situación y previo al inicio los trabajos”.

También advierte que “es falso que se dejará seco el cauce del río aguas debajo de la toma”, y también desmiente que la operación de la minihidroeléctrica “cambiará el entorno ecológico del río”. El proyecto “trata solamente de una derivadora parcial, misma que permitirá el flujo permanente de agua sobre el cauce del río Los Horcones, respetando la norma correspondiente al caudal ecológico necesario, garantizando así que el río nunca se seque en ninguna parte o tramo del mismo y la sustentabilidad de la vida silvestre en el área de influencia”.

Como consecuencia, “tampoco se afectará de forma alguna a la actividad turística de la zona; una vez terminado el proyecto, éste será prácticamente inadvertido para las personas que pasen por ahí, existen ejemplos de centrales minihidroeléctricas similares en México y muchas otras partes del mundo, trabajando constantemente por mejorar la calidad de vida de las personas, de forma limpia, responsable y amigable con el medio ambiente”.

La empresa subraya que “este es un pequeño proyecto de desarrollo sustentable, amigable con el medio ambiente que generará energía eléctrica limpia y renovable, evitando así el consumo de hidrocarburos y ayudando al combate tanto del cambio climático como de la contaminación atmosférica.

Dos datos

Tras la acción de la Profepa para detener obras, la delegación Jalisco de la Semarnat aclaró por escrito diversos cuestionamientos y señaló que todos los trámites están cubiertos, lo cual dejó sin sustento la clausura

El 1 de abril de 2019, la Profepa ordenó el levantamiento de clausura, y al día siguiente, emitió un acta tras una inspección en la que se decide levantar la clausura, lo que permite reanudar obras tras dos meses de parálisis

El proyecto ocasionó ya daños severos: experto

La construcción del proyecto de minihidroeléctrica en Los Horcones ya ocasionó “el retiro y sustitución de la capa de suelo por material de construcción”, y como consecuencia, “pérdida de la capa vegetal, erosión y sedimentación de material terrígeno, degradación del paisaje e interferencia de la movilización de fauna silvestre”, señala el documento denominado Evaluación de daños ambientales del proyecto minihidroeléctrica río Los Horcones, elaborado por el doctor Bartolo Cruz Romero.

“No se registra ninguna medida de prevención de estos daños ambientales. Al contrario, se puntualizan los impactos negativos en la tala de la vegetación, en el área destinada al transporte del agua hacia la central de generación eléctrica ubicada en las cercanías del rancho El Polvorín. En esta etapa se destruyó gran parte de la vegetación terrestre, aproximadamente un área de 3 hectáreas. Lo anterior debido al retiro de árboles y arbustos; y a la limpieza del terreno para la posible instalación de la tubería hidráulica. Con respecto a los residuos sólidos, existe remoción de material pétreo y se desconoce si su origen es de bancos de material previamente autorizados por la autoridad competente. Se registran desechos sólidos como empaques de productos alimenticios, plásticos, cartón y madera; así como desechos humanos derivados de los procesos fisiológicos de los trabajadores. Estas acciones consideran el incremento de materia fecal, que seguramente contamina el agua del río Los Horcones derivada de la concentración de bacterias coliformes”.

El texto fue proporcionado por el autor a NTR y es parte de los argumentos de los vecinos y ecologistas en contra de la obra.

Con base en una matriz de Leopold modificada “se evaluaron los daños ambientales generados por la etapa de preparación del sitio de la obra […] los resultados muestran que la flora y paisaje fueron los elementos más impactados en magnitud e importancia con puntuaciones de cinco (valor máximo considerado en la metodología). Dentro de los elementos abióticos el suelo fue el más impactado con una puntuación de tres. La calidad del agua superficial y subterránea, así como la fauna fueron elementos poco impactados (uno y tres). En general, se muestra que los mayores impactos se concentran en los elementos bióticos, derivados principalmente de la pérdida de cobertura vegetal donde se registran especies nativas de flora de la región. Los factores abióticos no se ven muy impactados por la obra debido a que la minihidroeléctrica tiene una extensión limitada, pero se acentúa su impacto debido a que el entorno ya ha sido modificado en la etapa de preparación del sitio”.

El técnico propone “desarrollar un programa de mitigación ambiental con especies características del tipo de vegetación que se presenta dentro del polígono. Con estas acciones se puede mantener la continuidad de los servicios ambientales a la fauna nativa del sitio, entre los que destacan: la disponibilidad de alimento, refugio, sitios de percha y anidación. De igual manera se establece que los costos de compra, riego y mantenimiento sean cubiertos por el promovente del proyecto”.

Por otro lado, “es importante establecer la socialización del proyecto con las comunidades aledañas, permitiendo su participación activa en la toma de decisiones acerca de la construcción de este tipo de infraestructura en sus territorios ya sean federales, ejidales o comunales”. Agustín del Castillo

Árboles “posiblemente dañados”

Acacias (Acacia sp), coyul (Acrocomia mexicana), bromelias (Aechmea bracteata y Aechmea mexicana) y agave (Agave colimana)

Ageratum (Ageratum sp), cola de choncho (Anthurium crassinervium), amapola (Bernoullia flammea), bletia (Bletia purpurea), capomo (Brosimum alicastrum) y palo maría (Calophyllum brasiliense)

Lengua de cierva (Campyloneurum phyllitidis), guarumo (Cecropia obtusifolia), huevos de mono (Cochlospermum vitifolium), zapotillo (Dendropanax arboreus) e higuera (Ficus insípida)

Palo chino (Heliocarpus palmeri), habillo (Hura crepitans), inga (Inga edulis), loeselia (Loeselia sp), puan (Muntingia calabura), nopal (Opuntia sp), cactus (Pachycereus sp), cactus (Pachycereus sp) y filodendro (Philodendron sp)

Coquito (Pseudobombax ellipticum), arrayán (Psidium sartorianum), pomarrosa (Syzygium jambos), rosa morada (Tabebuia rosea), tilandsia (Tillandsia caput-medusae) y vainilla (Vanilla pompona)

Fuente: Evaluación de daños ambientales del proyecto minihidroeléctrica río Los Horcones, Bartolo Cruz Romero

El reto de las ciudades, alinearse a la naturaleza


Agustín del Castillo/Guadalajara-NTR

Aprender a vivir y hacer ciudades es el gran reto del siglo 21, aseguró el arquitecto Venancio Ordoño Reynoso, de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística de Jalisco, en el acto de ingreso del ecólogo Eduardo Santana Castellón, la noche del 9 de abril, en esta ciudad.

Edificar conglomerados humanos contra la naturaleza ha sido costoso en términos políticos, sociales, especialmente de salud pública, pero por si fuera poco, pone en predicamento el futuro, ante la destrucción de patrimonio y servicios ambientales que el territorio provee a las civilizaciones, destacó, al reflexionar sobre la ponencia del investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG), quien preside el proyecto Museo de Ciencias Ambientales del Centro Cultural Universitario.

“Aquí en nuestra ciudad, podemos constatar ya los efectos de cubrir nuestros suelos otrora permeables, de los que los cornistas y visitadores novohispanos hacían elogios ‘porque en tiempo de lluvias no hacían lodos por ninguna parte’, con asfaltos y concretos; de la voraz acción urbanística depredadora sobre áreas protegidas del bosque La Primavera y la barranca de Huentitán; de la afectación a las cuencas hidrológicas naturales que surcaban el valle de Atemajac y a los terrenos de recarga de acuíferos que alimentan a los manantiales de Los Colomos; del abuso en la construcción con materiales artificiales como el aluminio, el acero y los plásticos derivados del petróleo; del diseño de edificios en los que se consumen diariamente grandes cantidades de energía para su iluminación y acondicionamiento climático producida por quema de combustibles y de una buena cantidad de etcéteras más”, añadió frente al nuevo miembro de la sociedad y la plana mayor, presidida por el presidente en funciones, Arturo Curiel Ballesteros.

De este modo, el gran reto del Antropoceno, “no será posible sin educación”, y allí se engarza perfectamente un proyecto de esperanza como es el del Museo de Ciencias Ambientales, consideró.

Con el reconocimiento de la situación crítica por la que atraviesa el área metropolitana, que destruye todo el sustento natural que le dio prosperidad por 477 años, hasta la fecha, la urgencia es alinear la cultura, la economía y la política para que las generaciones que atraviesen el futuro, a partir de los conceptos del museo, puedan asumir la responsabilidad de recuperar en la medida de lo posible, los entornos, para que Guadalajara no cancele su futuro.

El hombre no nació en ciudades. Estas son construcciones a partir de su capacidad de cooperación a niveles jamás alcanzados por otra especie: parte de una idea, un imaginario, hacia la intervención de la realidad. El reto es que esos imaginarios piensen mejores ciudades, porque para bien o para mal, son el futuro de la humanidad, concluyó el experto.

“Aquí en nuestra ciudad, podemos constatar ya los efectos de cubrir nuestros suelos otrora permeables”

Venancio Ordoño Reynoso, arquitecto