jueves, 22 de mayo de 2014

El lago de Chapala está inmerso en extinciones




Diez de 29 especies nativas de peces no se han vuelto a capturar, lo que es indicio de posibles extinciones locales, debido a la contaminación y el mal manejo de la cuenca

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO

Medio siglo de alta presión humana sobre los recursos de la cuenca Lerma-Chapala ya dejan saldos negativos en la riqueza biológica del mayor lago natural del país: investigadores en ictiofauna (peces) reportan la posible desaparición de diez de las 29 especies nativas del embalse, un costo que además de alterar los procesos ecológicos, significa un duro problema para los pescadores que se proveen cotidianamente del embalse.

“El lago de Chapala representa uno de los más importantes centros de evolución y distribución de peces en México […] 17 especies del lago generan empleo para 1,699 pescadores en una pesquería de tipo artesanal y son fuente de alimento local y regional”, señalan en su artículo Peces del lago de Chapala los investigadores Rodrigo Moncayo Estrada y Carlos Escalera Gallardo (ver http://www.biodiversidad.gob.mx/region/EEB/pdf/EE_MICHOACAN_2005.pdf).

Agregan: “Desafortunadamente, el lago […] presenta una impresionante degradación ambiental, situación que se refleja en su fauna íctica. De las 28 [sic] especies de peces nativos que se habían registrado hasta la década de 1960, en la actualidad sólo se encuentran 18; de continuar la misma tendencia, se calcula que todas las especies habrán desaparecido en el 2020”.

¿Cómo fue el proceso? “Entre los años de 1960 a 1980 se perdió 7 por ciento de las especies; sin embargo, de 1980 al 2000 se alcanzó 40 por ciento [de pérdida], lo cual es reflejo del acelerado deterioro y la mala planeación en el uso de estos humedales”. Cuando fue elevado a categoría de sitio Ramsar, en 2009, la desaparición ya era un hecho. “Otro aspecto crucial es la sobreexplotación regional de los acuíferos y del río Lerma, lo cual ha provocado un descenso del lago y ha modificado el comportamiento reproductivo y alimentario de los peces. Diferentes análisis han mostrado que ante el decremento del volumen se tiene un incremento en contaminantes, sales y nutrientes. Una de las soluciones sería establecer un ordenamiento ecológico de la cuenca Lerma-Chapala, estructurar claramente los criterios de análisis, evaluación y toma de decisiones y, prioritariamente, crear un control del nivel del lago de Chapala”, advierten.

Se trabajó sobre el tema, pero diversos secretarios federales del ambiente frenaron normas para ordenar la región aludiendo, de forma inexplicable —por ser responsables de la cartera ambiental, no económica—, que una medida de control estricto colapsaría la economía regional.

En el aspecto de la falta de una política integral de conservación de la región coincide el biólogo Alejandro Juárez Aguilar, quien encabeza una organización ciudadana que ya ha echado raíces en la zona: el instituto de desarrollo ambiental Corazón de la Tierra, que además de trabajar con comunidades de la cuenca propia del lago, ha liderado la realización de un estudio pionero sobre su contaminación: “Caracterización y diagnóstico de la contaminación en la Subcuenca Chapala e instrumentos de participación plural para su prevención y control”.

Allí se destaca el papel de la “contaminación de área” que no es tratada en las plantas saneadoras que se han instalado en los últimos 25 años a lo largo y ancho de la región de 51 mil kilómetros cuadrados, e incluso en la cuenca directa que sólo abarca fracciones de Jalisco y Michoacán.

“Los contaminantes que más entran al lago en este momento son los pesticidas, los fertilizantes; mucha gente dice, qué tiene de malo que entren fertilizantes, si son buenos para las plantas, y es cierto, pero en cierto nivel; que haya nutrientes en el lago que mantienen la producción de plancton, como alimento de peces, pero cuando es excesivo hay una variación en las poblaciones de algas y plantas acuáticas; las etapas cuando el lirio ha sido abundante es porque tiene nutrientes a morir, y cuando no hay lirio se abre la puerta a que haya explosiones de algas que se reproducen mucho y se acaban los nutrientes, se mueren las algas, se descomponen y acaban con el oxígeno en el agua”, lo que detona procesos de mortandad entre las otras especies, explica Juárez Aguilar.



El otro tema de preocupación son las sustancias activas de los pesticidas, “algunos son extremadamente tóxicos para el plancton, para peces o para aves, y Chapala depende de la producción de plancton, y con esto podemos tener un efecto en cadena […] del total de sustancias de pesticidas que pudimos localizar, 60 por ciento tienen extrema toxicidad, algunos son extremadamente altos para plancton, peces y aves, el lago es un ecosistema, aunque la gente lo ve en la lógica de como si fuera una alberca, y sólo le preocupa si tiene mucha agua; pero al funcionar como ecosistema las partes que lo componen son afectadas, todos los elementos están ligados, y aquí habrá afectaciones pero no sabemos cómo se van a generar, puede haber eso decrecimiento de una especie de pez en particular, o puede haber intoxicación de aves migratorias o residentes; de ahí puede rebotar y tener efectos en la salud humana”, pone en relieve.

Y sin embargo, estos elementos no se monitorean y “desconocemos cómo están afectando, lo cual indica que es urgente el control de las sustancias más toxicas, lo cual no se le puede dejar solo a los agricultores, tiene que haber generación de políticas, a nivel federal y estatal, respaldadas por los municipios, para migrar a otras formas de producción; no es si se debe o no tener actividad agrícola, la cuestión es cómo mantener la cuestión agrícola sin afectar al ecosistema, entendiendo la lógica de cuenca”.

¿Cómo van esos tóxicos al lago? Por procesos erosivos. Se calculan que cada año penetran más de cien mil toneladas de limos al lecho del lago, cuya composición es variada y tiene que ver con el paquete tecnológico que utilizan los productores (ver tabla anexa). Se agrava con plantaciones que se hacen en los espacios desecados del mismo vaso. Es un problema enorme que tiene que ver con que ciertas formas de vidas, como se advierte, ya no hayan podido prosperar. Chapala está inmerso en procesos de extinción.




------------------------------------------------------------

Claves

Desaparición gradual

- La ictiofauna (peces) del lago “está compuesta por 29 especies, agrupadas en nueve familias; de ellas, cuatro familias y 15 especies son comerciales y como ejemplo encontramos: Cyprinidae (carpas), con cuatro especies; Ictaluridae (bagres), con tres especies; Atherinidae, son siete especies que incluyen a los charales y a los pescados blancos con cuatro y tres especies; y finalmente la familia Cichlidae (tilapia) con una especie”

- En total “se tienen identificados para el lago 9 familias de peces, con 29 especies nativas y 4 introducidas”, según la ficha informativa que fundamentó la designación del embalse como sitio Ramsar de importancia internacional

- De esas especies de peces, diez probablemente extintos, según los investigadores Rodrigo Moncayo Estrada y Carlos Escalera Gallardo, no se les ha capturado desde 1990 en el lago. En su mayoría carecen de nombre común aunque algunos tienen valor comercial:

- Esas especies son, por su nombre en latín: Lampetra spadiceus (los pescadores le llamaban anguila), Notropiscalientis (un tipo de carpa), Notropis sallei (otro tipo de carpa), Scartomyzon austrinus (matalote), Menidia o Chirostoma arge (charal prieto), Allotoca dugesii, Allophorus robustus, Skiffia multipunctata, Skiffia lermae, Zoogoneticus quitzoensis

- “El lago de Chapala tiene peces endémicos del lago: el charal y el pez blanco, que son especies nativas de Chapala y que se encuentran en peligro de extinción, ello debido a los bajos caudales de agua del lago lo que deja más zonas descubiertas y en consecuencia disminuyen las zonas de desove”, sigue la ficha Ramsar

- También desaparecen “las cuevas de los bagres y las zonas de raíces y rocas utilizadas por especies como el charal, el pez o pescado blanco campamacho, el pescado blanco bocanegra (Menidia consocium), el blanco trompudo (Menidia promelas) y el bagre de Chapala (Ictalurus dugesii), entre otras especies de peces no amenazados pero con su hábitat ecológicamente amenazado por diversos factores”, añade

------------------------------------------------------------------------



Problema social

Independientemente de la calidad de los limos que bajan al lago de Chapala, las actividades productivas son onerosas en términos ecológicos y económicos para toda la región: “En algunas zonas se pierde 700 por ciento más de suelo de lo que se debería, es un volumen tremendo, no hablamos de 15 por ciento sino de 700 por ciento más suelo de lo que debería perderse en condiciones naturales, […] es real que las zonas agrícolas pierden muchos menos suelo que las zonas donde se han desmontado laderas para hacer cultivo de sobrevivencia; son circunstancias que implican también una cuestión social”,
apunta el director de Corazón de la Tierra.

El reto, añade Juárez Aguilar, “es que hay zonas desmontadas en laderas y se trata de ver cómo las recuperamos, y cómo permitimos que la gente siga teniendo un ingreso, porque es una cultura de sobrevivencia, no es para generar una gran venta, y muchas ocasiones es maíz y frijol, y punto. Y encontramos que le invierten de 40 a 50 por ciento más en paquete tecnológico por hectárea, o sea, su rentabilidad económica es menor porque es un suelo que está muy pobre, que si no le meten sustancias químicas no puede producir…”.




miércoles, 21 de mayo de 2014

Presa El Zapotillo a 80 metros, “sentencia firme”

El ayuntamiento alteño de Cañadas de Obregón destaca que no hay permisos municipales para una cortina de 105 metros ni los va a haber, lo que pone a la obra al filo de la legalidad



Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO

La historia no ha cambiado para los integrantes del Ayuntamiento de Cañadas de Obregón, en Los Altos de Jalisco. Si es verdad que siempre el hilo se revienta por lo más delgado, lo que desean sus regidores es que lo delgado sea el eslabón más firme de la legalidad para la presa El Zapotillo; por eso le pidieron a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que no permitan que la sentencia emitida en el marco de la controversia constitucional 93/2012, sea violada.

Y el anuncio de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) de edificar la represa a 105 metros de altura y no los 80 metros originales, significa violar ese mandato, advierten en una carta entregada el pasado 14 de mayo en la sede judicial, en la Ciudad de México.

Los destinatarios son Juan Silva Meza, como presidente de la SCJN; Luis María Aguilar Morales como presidente de la segunda sala y los ministros José Fernando Franco González Salas, Sergio Armando Vallas Hernández, Margarita Beatriz Luna Ramos y Alberto Pérez Dayán, a quienes escriben “en nuestro carácter de terceros interesados en la controversia” dado que están obligados a informar de las determinaciones federales que contravienen la sentencia, que en agosto de 2013 desautorizó el convenio de 2007 que sobredimensionaba la presa de 80 a 105 metros.

“A más de nueve meses de dicha sentencia, la Conagua ha determinado que la altura de la cortina ascenderá a 105 m, manifestando un franco desapego al acuerdo de coordinación para la distribución de las aguas superficiales de la cuenca del río Verde de 2005 y el proyecto original con una cortina de 80 m”, señalan.

“Este ayuntamiento comparece ante la Suprema Corte para hacerle saber que las desavenencias en el proyecto de la presa El Zapotillo, presentes desde su formalización en 2005 pero exacerbadas en los últimos meses, han obstaculizado la capacidad de nuestro gobierno tanto para informar debidamente a la población, como también para llevar a cambo con éxito políticas públicas a favor del derecho al abasto sustentable y eficiente del agua mediante un ejercicio pleno de la soberanía [sic] municipal y sin anteponer el desarrollo a los derechos humanos individuales y colectivos”, señala la misiva, de la que MILENIO JALISCO posee copia.

La postura municipal ante el proyecto, agregan, “está firme desde administraciones pasadas y consta en el acta de la sesión ordinaria trigésima novena del cabildo […] celebrada el 25 de septiembre de 2009, que en el punto ocho se refiere a la inexistencia de la anuencia para el cambio de uso de suelo por parte del municipio”.

A la letra, el documento referido señala: “… se le da contestación a la solicitud de cambio de uso de suelo para la ampliación del proyecto de 80 m que fue autorizado en 2006 a 105 para el nuevo proyecto El Zapotillo, el cual se aprueba en mayoría simple, no autorizar dicha solicitud” (sic). Los actuales regidores agregan que es “postura que hoy nosotros ratificamos”.

Por ello, en apoyo a la localidad de Temacapulín, le solicitan a los ministros que se vigile el cumplimiento de la sentencia citada, que programen una inspección conjunta con el ayuntamiento y sus peritos determinen las condiciones y el manejo “y no se permita un desacato a la sentencia”, y que garantice el respeto a la legalidad de los moradores de Temaca, lo que significa que no sean reubicados de su asentamiento actual.

Firman el presidente municipal, Juan Gabriel Ramírez Becerra; el síndico Mario Ruano García y nueve regidores. El Congreso de Jalisco recibió copia el pasado 19 de mayo.

---------------------------------------------------

CONREDES LIDERARÁ OBSERVATORIO

El presidente de la asociación civil Consejo Regional para el Desarrollo Sustentable (Conredes), Juan Guillermo Márquez Gutiérrez, será quien presida el trabajo del nuevo Observatorio Ciudadano para la Gestión Integral del Agua en Jalisco, Zona Metropolitana de Guadalajara y Los Altos de Jalisco. Habrá además dos secretarios auxiliares; en lo social, será un académico de la Universidad ITESO; en lo técnico, corresponderá el cargo a un representante de la Universidad de Guadalajara (UdeG). Aunque se había adelantado que ayer se haría la presentación formal y toma de protesta del grupo, trascendió que a solicitud del gobernador del estado, Aristóteles Sandoval Díaz, se pospondrá esa formalización a la semana entrante, probablemente el día jueves, pues el mandatario tiene interés en reconocer la importancia del nuevo organismo y en darle su respaldo pese a la incomodidad que entrañará su trabajo entre el sector tradicional del agua en Jalisco.

martes, 20 de mayo de 2014

Denuncian amenaza contra selva en Los Tempizques



Hoy presentan denuncia popular en Proepa ante es señalamiento de un ducto “de emergencia” que podría arrojar excedentes de lodos en zona natural protegida.

Agustín del Castillo/ Guadalajara

Un trabajador de la planta tratadora de aguas negras de Aguaprieta, al norte de la ciudad, ha dado la voz de alarma: los responsables del proyecto que saneará 80 por ciento de los desechos líquidos de la ciudad estarían construyendo una “salida de emergencia” para los excedentes de “lodos activados” que se generan en el proceso, hacia el predio Los Tempizques, que forma parte del área natural protegida de la barranca del río Santiago, por lo cual se trataría de una obra que violaría el decreto de protección de los ecosistemas.

Los vecinos de la Asociación de Colonos Bosques de San Isidro y el Instituto de Derecho Ambiental (Idea) presentarán hoy una denuncia popular por estos hechos ante la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (Proepa).

En el documento se respeta el anonimato del denunciante, pero se plantean las dudas: la obra sería facilitada por la existencia de una gran tubería que baja desde la hidroeléctrica contigua y bordea Los Tempizques, un terreno accidentado poblado por pastizales y selva baja caducifolia, y que aloja un poblado en ruinas, desalojado hace más de cinco años. La amenaza no es poca cosa, dado que se prevé que en pocas semanas, la planta genere hasta 530 toneladas de lodos por día, según Idea. El sector ambiental federal y del estado prohibió expresamente utilizar el terreno para depósito, dado que forma parte de una de las zonas núcleo de la reserva protegida.

“Pedimos al señor procurador que ordene se realice una visita de inspección a la planta de tratamiento de aguas residuales a efecto de verificar si están construyendo una salida de emergencia de sus lodos al predio, que es propiedad del gobierno del estado […] dado que la planta mencionada ya está en operación de ‘estabilización’, es importante presenten la documentación y las evidencias que acrediten la disposición adecuada de los lodos que está generando la planta”, esto es, su extracción por medio de grandes góndolas que los moverían hacia la planta de El Ahogado, que maneja la misma concesionaria, en la zona sur de la metrópoli.

Los vecinos piden que se les entregue copia del plan, los permisos y las empresas que operarán la disposición final de los lodos, de manera que se clarifique todo el proceso y se garantice que no hay riesgo de que sea violada la prohibición expresa de usar el predio con ese fin.

La protección en Los Tempizques “restringe totalmente a labores de protección las actividades a realizarse en el sitio que es parte de la propiedad del gobierno del estado y que fue el fundamento para que se negara el cambio de uso del suelo solicitado por el gobierno. Es decir, las obras del monorelleno para la disposición final de los residuos sólidos y biosólidos que serán generados en la planta […] lo cual impide la realización de cualquier obra pública o privada, así como de aquellas actividades que afecten o puedan afectar la conservación, recuperación y restablecimiento de los elementos naturales en la zona”, advirtió Gutiérrez Nájera, quien preside el Instituto del Derecho Ambiental, A.C.M.

domingo, 18 de mayo de 2014

Con tareas urgentes, aprueban Observatorio del Agua en Jalisco



Integrado por 20 organismos ciudadanos, en el papel tendrá el poder para cambiar políticas del sector en el marco de la “gestión integral del agua”.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO

Hay malas noticias para los que pretenden manejar el agua en Jalisco del modo tradicional, esto es, con obras públicas de alta inversión y que atienden primordialmente al mercado: desde el pasado viernes hay un nuevo Observatorio del Agua, que tendrá como aspecto central impulsar la “gestión integral del agua”, es decir, que se le maneje como un recurso escaso que sustenta ecosistemas naturales frágiles, bajo la premisa de que la economía se debe adaptar a su disponibilidad, y no al revés.

En un país y una entidad donde gran parte de la producción se ha subsidiado en regiones de agua escasa, la intención de este organismo surgido a raíz de la crisis social y política suscitada por la decisión de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) de inundar el poblado de Temacapulín, constituye en el papel un cambio de raíz, aunque faltará que se refleje en las políticas de gobierno, lo que determinará si se trata de un organismo de largo aliento o tiene una existencia efímera, confiaron algunos integrantes a MILENIO JALISCO.

Lo cierto es que la Comisión Estatal del Agua (CEA) se ausentó de los últimos debates, en los que jamás estuvo presente la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet), marginada por la Secretaría General de Gobierno; ésta ya recibió los lineamientos aprobados para su ulterior publicación en el periódico oficial El Estado de Jalisco, que incluyen la representación de 20 organismos ciudadanos, incluidos dos internacionales: el área geohidrológica de la Universidad Complutense de Madrid y la Fundación Nueva Cultura del Agua de Zaragoza, España, que preside el principal crítico de las políticas mexicanas tradicionales, el premio Goldman 2003 (el “Nobel” de los ambientalistas), Pedro Arrojo Agudo.

Entre los otros miembros destacan la Universidad de Guadalajara, el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), la Universidad del Valle de Atemajac (Univa), la diócesis católica de San Juan de los Lagos, el Consejo Regional para el Desarrollo Sustentable (Conredes), la Fundación Cuenca Lerma Lago de Chapala-Santiago, el Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco, la Cámara Nacional de Comercio de Guadalajara, el Consejo Económico y Social de Jalisco, el Consejo Técnico Ciudadano, el Centro Empresarial de Jalisco, el Foro ganadero de Jalisco; los silvicultores, los avicultores y los porcicultores de Los Altos; el Instituto de Astronomía y Meteorología (IAM) de la UdeG, el Instituto de Limnología del Centro Universitario de Ciencias Biológico Agropecuarias de la misma casa de estudios, y el Parlamento de Colonias de la zona metropolitana de Guadalajara, según la información que recabó este diario entre distintos participantes de la discusión.

Las decisiones del llamado Observatorio Ciudadano para la Gestión Integral del Agua en Jalisco, Zona Metropolitana de Guadalajara y Los Altos de Jalisco serán vinculantes para los actores de gobierno, pero llevarlo al efecto jurídicamente obligaría a una reforma a la constitución local y las leyes específicas, sin olvidar el prominente papel que mantiene la Conagua, que podría vetar cualquier iniciativa.

“Veremos si hay de verdad voluntad de cambiar, porque la Conagua de modo tradicional ha sido enemiga de la gestión integral; será interesente constatar hasta dónde se puede llegar”, dijo un vocal, provocador. Crítico o comparsa, el papel del Observatorio del Agua pronto
enfrentará sus primeras pruebas.

-----------------------------------

Tareas de arranque

El nuevo observatorio busca incidir en las políticas del sector; se prevé formalizarlo el próximo martes, cuando se darán a conocer públicamente a su coordinador y los secretarios del área técnica y la social

Las primeras tareas tienen que ver con el agua del río Verde y la pertinencia del trasvase de agua a la ciudad de León, porque hay alto riesgo para el sector productivo alteño, además del desalojo de 600 habitantes de tres poblados

Esa obra de 13 mil millones de pesos está apoyada por la Conagua y el gobierno de Guanajuato y se considera que poco puede hacer Jalisco para impedirla

lunes, 12 de mayo de 2014

ZMG, líder latinoamericano en contaminación del aire




Las muertes por exposición a aire contaminado rondan tres mil casos por año; la ciudad encabeza parámetros de polución por ozono (líder en 2011).

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO

La cifras proveídas por la red de monitoreo atmosférico de la Zona Metropolitana de Guadalajara han disfrazado por casi 20 años una contaminación en ascenso que se empieza a descubrir hacia las periferias de la ciudad, debido a la apertura a partir de 2010 de las dos últimas estaciones, en Santa Fe y en Las Pintas, al sur y sureste citadinos.

Los datos que arrojan estas dos estaciones demuestran que con todos los cambios tecnológicos y de infraestructura, no se ha podido detener el deterioro ocasionado por las emisiones a la atmósfera, sobre todo en dos contaminantes criterios en los que la ciudad ocupa los primeros lugares en América Latina: el ozono y las partículas suspendidas, además del dióxido de azufre.

En 2013, uno de cada tres días del año (123 días) fueron de mala calidad del aire para esta ciudad, lo que repercute en la salud de 4.6 millones de habitantes de la metrópoli. La titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet), Magdalena Ruiz Mejía, destaca que el error ha sido limitarse a monitorear “contaminantes-criterio” pero sin detonar políticas públicas que atiendan el problema de salud que esto entraña. Y por ello, la ciudad comparte con Monterrey el índice de motorización (auto-habitante) más alto del país y no ha creado una sola área verde importante en 23 años (la última, el Parque Metropolitano, en Zapopan). Se estima que 85 por ciento de las emisiones a la atmósfera de la ciudad las provocan los automotores.

Según las cifras más actuales de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que dio a conocer el Clean Air Institute (Instituto de Aire Limpio, http://www.cleanairinstitute.org/), en un informe de 2013, en esta ciudad mueren por año alrededor de tres mil personas debido a exposición crónica o aguda con aire contaminado, lo que la iguala con Monterrey y la deja sólo debajo de la Ciudad de México.

Según esos registros, Guadalajara fue en 2011 la ciudad latinoamericana de más de un millón de habitantes que encabezó la lista de concentraciones de ozono (69.3 microgramos por metro cúbico), fue segundo lugar en concentraciones de PM10 (partículas suspendidas menores a diez micras), con 70.1 mg/m3; segundo lugar para dióxido de nitrógeno (57.2 mg/m3) y cuarto para dióxido de azufre (13.1 mg/m3).

Para Ruiz Mejía, eso revela el fracaso de las políticas exclusivamente sectoriales y no transversales en el tema ambiental: es decir, nunca se consideró que tener información de contaminación debiera significar algo en términos de desarrollo económico o social. La ciudad creció de forma desordenada, privilegió el auto como medio de transporte y no se preocuparon los tres ámbitos de gobierno de la zonificación de las actividades económicos y productivas considerando la calidad del territorio y el funcionamiento de sus ecosistemas.

No es casualidad así que se tengan urbanizaciones en las áreas frágiles ambientalmente; y si no se tomaban en cuenta factores como el agua, el suelo o la sismicidad, mucho menos el funcionamiento de la cuenca atmosférica. Guadalajara ocupa un territorio con vientos de baja fuerza que propician hasta 200 días al año de inversiones térmicas (sólo la luz solar tiene la energía para disipar la nata de contaminantes que amanece en la biosfera local), lo cual es especialmente problemático en las zonas donde ahora hay más crecimiento: Tlajomulco y El Salto.

“Todo eso hay que cambiarlo; la red de monitoreo va a ser vista siempre en la lógica de la calidad del aire, y en torno a eso prospectamos una agenda; el DF, Monterrey y otras ciudades ya han empezado a disminuir sus contaminantes, sobre todo ozono o PM10; ellos llevan cinco o seis años, nosotros debemos avanzar por esa ruta, estabilizar primero y luego bajarle […] por eso tenemos a actores muy importantes sentados en definir las estrategias; las secretarías de Salud, de Educación, de Movilidad, en el organismo del que se desprenden mesas de trabajo, lo que llamamos Pro Aire Jalisco; con ellos buscamos validar nuevos criterios, sobre todo con los decretos de emergencia o de contingencias atmosféricas”, añade la funcionaria.

Tres mil muertes suenan a mucho, sobre todo porque las autoridades estatales, hasta algunos años atrás, negaban la vinculación entre contaminación atmosférica y decesos. De hecho, las actas de defunción no eran la herramienta más adecuada para establecer históricos sobre el tema. Aún así, los especialistas los hallaron.

“En las actas de defunción hay cosas muy valiosas, por ejemplo la edad de las personas, allí puedes ir evaluando las variaciones que tienes en hombres y mujeres, por ejemplo, algún tipo de cáncer que varía mucho en cómo afecta a un género y a otro; puedes identificar vulnerabilidad en cambio climático según las muertes, ver qué sectores son vulnerables […] por ejemplo, si analizas contaminación, como la que hubo por el incendio de 2005 en La Primavera, si analizas niños que murieron por asma, y en ese año hay un disparo en la cifra, tal vez con las muertes totales no se ve tanta la diferencia, pero si vas al sector niños si verás que hay un salto”, señala el investigador de la UdeG, Arturo Curiel Ballesteros.

De este modo, “así es como haces una categoría en la parte de las enfermedades, son identificadores que te están alertando sobre un problema, aunque lógicamente hace falta una mejor calidad de los datos, porque en otros lugares al analizar esto puedes generar ecuaciones y de ahí establecer predicciones; si el termómetro sube a 33 grados ya sabes qué va a pasar en los hospitales, qué tipo de enfermedades van a llegar, y debes estar preparado”, añade.

Otro de los grandes problemas es que las normas oficiales mexicanas son permisivas frente a las de la OMS. Significa que en este país se toleran niveles de ozono, PM10 o dióxido de nitrógeno superiores a la norma internacional. Y si ni siquiera esos estándares se cumplen, queda claro por qué las ciudades mexicanas, como es el caso emblemático de Guadalajara, son tan peligrosas para sus moradores.


------------------------------------------

La trampa de las PM 2.5

Un análisis dado a conocer la pasada semana sobre el monitoreo mundial de las partículas suspendidas de 2.5 micras o menos, arrojó resultados altamente positivos para Guadalajara, pero en realidad, da pie a una trampa que se basa en un hecho muy simple y notorio: la falta de existencia de analizadores de ese elemento en ocho de las diez estaciones con que cuenta la ciudad.

“En el caso de México en particular, el reporte de la OMS incluye la medición de nueve ciudades, de las cuales la capital de Nuevo León sale reprobada. La calidad del aire en Monterrey es la peor, con 36 microgramos de PM 2.5 por metro cúbico. En cambio, la ciudad de Guadalajara es la mejor calificada en calidad del aire, con 13 microgramos de PM 2.5 por metro cúbico. La OMS también midió la calidad atmosférica de Irapuato (18), León (19), Ciudad de México (25), Puebla (20), Salamanca (20), Silao (16) y Toluca (33)”. El contaminante PM 2.5 es apenas uno de los siete criterio, y el que tiene menos tiempo incorporado a la norma obligatoria de mediciones. Sólo Monterrey y el DF lo miden integralmente.

----------------------------------

CLAVES

Más datos

En 2013, el Clean Air Institute publicó el estudio La calidad del aire en América Latina, una visión panorámica, que incluye información de de 21 centros urbanos que “representa 24.3% de la población total regional, e incluye seis de las diez ciudades más pobladas de América Latina”

Se trata de Quito, Ecuador; San Juan, Puerto Rico; Montevideo, Uruguay; Belo Horizonte, Curitiba y Sao Paulo, Brasil; Monterrey, Guadalajara, Ciudad de México, León, Puebla y Ciudad Juárez, México; Bogotá y Medellín, en Colombia; Cochabamba, La Paz y Santa Cruz, en Bolivia; Lima-Callao, en Perú; Santiago, en Chile; San Salvador en El Salvador; Santo Domingo en República Dominicana y Panamá, en Panamá

En el análisis de cinco contaminantes-criterio, Guadalajara figura de forma notoria en cuatro: encabeza la lista de contaminación por ozono, ocupa el segundo lugar en contaminación por dióxido de nitrógeno y PM10; y es cuarto en dióxido de azufre. Esto la ubica entre las cinco metrópolis más contaminadas del subcontinente (estudio completo en http://www.cleanairinstitute.org/calidaddelaireamericalatina/resumen-calidadaire-al.pdf)

Guadalajara tiene una enorme cantidad de autos: 1.7 millones que circulan sobre sus calles, para un “índice de motorización” de 381 vehículos por mil habitantes que supera en 150 por ciento el promedio de la ciudad de México, de apenas 157 por mil habitantes, aunque ligeramente por abajo del de Monterrey, que asciende a 415 automotores por mil moradores

Vivir en entornos contaminados puede contribuir hasta en 70 por ciento en el surgimiento de enfermedades crónico-degenerativas, e incide en los padecimientos entre los grupos más vulnerables de la población: niños, viejos, mujeres embarazadas, señala el Colectivo Ecologista de Jalisco

Los factores concretos son respirar aire sucio, tomar agua contaminada en términos químicos, convivir con los residuos en entornos con alta erosión en la urbe, y la escasez de arbolado, cuestiones que pueden agravar situaciones de salud que ya existen.

lunes, 21 de abril de 2014

La ZMG desperdicia doble del agua de El Zapotillo



Es un volumen que ronda 200 millones de m3 pero las autoridades se empeñan en no aprovechar: manantiales y agua de lluvia, entre otras cosas.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Guadalajara tiene la solución a sus necesidades de agua no a 100 kilómetros, en la presa El Zapotillo, sino en su subsuelo, con el agua de lluvia de su cuenca propia y un programa de eficiencias que permita recuperar caudales y eliminar fugas. “Y con esto se logra el doble de lo que nos prometen”, asegura el consultor hidráulico Arturo Gleason Espíndola.

El investigador consideró inaceptable el saldo de tres pueblos amenazados de inundación, y  una región, Los Altos de Jalisco, en riesgo de colapso, por la extracción de agua para dos megaciudades que de ningún modo utilizan el agua de forma ejemplar, que subsidian el recurso para grandes negocios industriales y comerciales, y que no han construido una cultura del agua basada en el uso racional de sus habitantes.

Gleason Espíndola señala los puntos no considerados en las políticas de dotación y manejo del agua en Guadalajara: hay al menos 30 manantiales cuyo volumen estimado es de 522 litros por segundo, lo que genera una fuente de 16.5 millones de metros cúbicos al año, equivalente a casi 20 por ciento lo que se espera guardar en El Zapotillo para Guadalajara.

En paralelo, el académico cuestiona la gravedad de que las autoridades municipales y estatales permitan la urbanización –los negocios privados en corto plazo- de las zonas de recarga del acuífero metropolitano, no sólo porque se pierde agua para recarga, sino porque se torna más peligrosa la ciudad con inundaciones.

Es justamente el agua de lluvia el segundo caudal desperdiciado. Por sí sola, resolvería todas las necesidades presentes y futuras, pero Gleason Espíndola no pide tanto.

Cada año caen en lluvia alrededor de 318 millones de m3, el triple de lo que se almacenará para la ciudad en El Zapotillo. “Si aprovecháramos 10 por ciento de ese volumen, sería como contar con una nueva presa Calderón llena, cada año, para las necesidades de la urbe”. Se trata de aproximadamente un tercio del caudal del vaso artificial alteño.

De ahí se pasa a dos grandes zona de desperdicio neto: en los domicilios y en la red. En el primer caso, habla el científico de la urgencia de hacer cambio masivo de escusados, pues predominan los de 16 litros y son responsables de casi 40 por ciento del consumo doméstico. Reducirlos a equipos ahorradores de apenas cuatro litros, y utilizar mingitorios que no requieren agua, y regaderas de bajo consumo –para pasar de trece a cinco litros por segundo- genera cuantiosos ahorros: de 284 millones de m3que la ciudad consume en un año, 113.6 millones de m3 se van en uso sanitario. El cambio reduce a la mitad ese costo, es decir, 56.8 millones m3 ahorrados, equivalentes a casi 60 por ciento de lo que El Zapotillo le almacenará a Guadalajara.

En estos tres grandes capítulos, la captación y el ahorro ya habrían resuelto el déficit metropolitano, sobradamente: 104 millones de m3 contra 96 millones de m3 guardados en El Zapotillo. Pero hay una cuarta vertiente que demanda inversión: las fugas. Si se parte de cifras que son de 40 a 30 por ciento de pérdidas en la red, Gleason ve un enorme potencial. 113.3 millones de m3 (si se trata de 40 por ciento) o 85.2 millones de m3 (si es 30 por ciento). Más allá de controversias, hay un enorme margen de oportunidad para recuperar aguas, no dañar cuencas ajenas y establecer una ciudad modelo por bajo consumo de agua. “Pero la lógica de los negocios es otra distinta a la de la sustentabilidad”, señala el especialista.

Claves

Las cifras

- Guadalajara utiliza aproximadamente 284 millones de m3 de agua para sus necesidades, esto es, 9 m3 por segundo, y demanda 3 m3 por segundo más para resolver su déficit actual

- Según el proyecto oficial, la presa El Zapotillo le almacenará esos 3 m3/seg o 94 millones m3/año< - ¿No valdría la pena mejor…? - Recuperar 0.5 m3/seg o 16 millones de m3/año de más de 30 manantiales

- Recuperar  3.5 m3/seg o  113 millones de m3/año de fugas, con esta acción cubriría sobradamente lo que ofrece Zapotillo

- Captar del agua de lluvia 1 m3/seg o, 32 millones de m3/año

- Ahorrar 1.8 m3/seg o  56.8 millones de m3/año con cambios de WC en la ciudad

- Así, total de caudales recuperados sin El Zapotillo = 6.8 m3/seg,  o 215.8 millones de m3/año

Fuente: Gleason Consulting


lunes, 14 de abril de 2014

Chapala, crisis inducida por gobierno para justificar grandes obras



Tres expertos desmenuzan la “parte oculta” del discurso de crisis, y lo ven como una “burda” justificación para los megaproyectos de El Zapotillo y El Purgatorio

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO

La del lago de Chapala no es sólo una crisis meteorológica recurrente en una cuenca con lluvias erráticas; es una crisis inducida por los mismos funcionarios estatales que ahora alarman a la sociedad con la advertencia de un descenso drástico de niveles que afectará a Guadalajara como usuario, en busca de legitimar socialmente la construcción de las megapresas del río Verde, lo cual está plagado de medias verdades y grandes mentiras, coinciden tres expertos en el tema por la Universidad de Guadalajara.

Se trata de Manuel Guzmán Arroyo, director del Instituto de Limnología, y de los investigadores Arturo Curiel Ballesteros, del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA), y Arturo Gleason Espíndola, del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD).

Los tres advierten a MILENIO JALISCO que un pronóstico como el que dio a conocer el director de la Comisión Estatal del Agua (CEA), Felipe Tito Lugo Arias, no puede ser más que una simple previsión que deberá confirmarse a lo largo de los temporales de 2014, 2015 y 2016; ello no significa que deban construirse fatalmente las presas El Zapotillo y El Purgatorio, pues poco se ha hecho por controlar los usos de agua en la cuenca del lago, en racionalizar los consumos en las ciudades y en proteger las zonas de recarga.

Así, parece que el catastrofismo es la gran justificación para un negocio de grandes proporciones.

De hecho, el futuro del lago de Chapala está ligado al interés de Guadalajara, por lo que “vender” los nuevos proyectos para evitar que se extraiga agua del lago es tramposo y poco probable. “Mientras Chapala sea necesario para Guadalajara tenemos la posibilidad de que exista, de lo contrario, pues se le va a desecar y ya”, advierte Guzmán Arroyo.

“La crisis la está provocando el propio gobierno, resulta que están dejando los controles y siembran en la zona del lago, adentro de la zona federal, y para evitar que los terrenos se inundaran, le sacaron agua al lago; incluso tienen bombas con más capacidad de extracción de agua que el acueducto Chapala-Guadalajara […] me parece que lo que dice el gobierno es una estrategia para hacer obra; El Zapotillo es realmente para Guanajuato y no para Guadalajara, y a cambio de eso el gobierno de Guanajuato no deja pasar agua al río Lerma; es una crisis totalmente artificial”, agrega el académico.

- Entonces el discurso de la Conagua y del gobierno del estado es ilógico…

- Es totalmente contradictorio; ellos van por las obras; si son costosas, si sirven o no sirven, ya no les importa, se hizo la obra y se cobró; el problema es que no hay cumplimiento de las leyes, no hay cumplimiento de los acuerdos nacionales, está el acuerdo Ramsar, el de protección de las aves migratorias, y no se respetan [...] si no vemos a este país de un modo distinto al de los puros negocios, pues estamos mal…

Por su parte, Curiel Ballesteros advierte que el terreno de los pronósticos es resbaloso en el caso de la cuenca Lerma Chapala, “algo que ha prevalecido en los últimos 20 años han sido las anomalías climáticas, están sucediendo cosas en las que no se pudo haber hecho una predicción precisa, lo que obliga a tomar con mucho cuidado cualquier pronóstico que se haga”.

- ¿Entonces estamos en el afán de justificar la construcción de obras?

- Eso es algo que se ha venido dando desde hace mucho tiempo en Jalisco, y hay dos argumentos que se presentaron en el pronóstico que me parecen que requieren de una mayor precisión: que va a ser una crisis similar a la que tuvo el lago entre los años cuarenta y cincuenta del siglo XX, pues hay que considerar que esas condiciones no son las actuales; hay cuatro tipos de sequía: meteorológica, agrícola, hidrológica y socioeconómica, y lo que está sufriendo más el lago de Chapala no es precisamente la meteorológica […] lo que más afecta en el caso de Chapala es el cuarto tipo de sequía, socioeconómica, que es en donde tú disminuyes las ofertas de lo que debería de llegarle al lago, y aumentas las demandas; no es un asunto de la parte climática, como fue en 1955, sino que ahora tenemos esta condición de que cae menos al lago por reducir tremendamente al tributario principal, que es el río Lerma, y por otro lado una demanda que no está controlada.

- Dicen que se hacen las obras para salvar a Chapala…

- Es que el razonamiento más inteligente sería decir, sí vamos a seguir usando Chapala, porque el uso humano es el que da más valor, porque es la mejor herramienta que tenemos para gestionar la buena salud, para la conservación de este sitio Ramsar, la mayor justificación para tener a ese lago vivo, es justamente la que le da tomar agua para Guadalajara; lo inteligente sería tratar de hacer una evaluación donde se sepa cuál es el caudal que debe de haber en el lago, el que debe de llegar, para que permanezca […] las que primero debieran limitarse para salvar al lago serían las aguas de uso agrícola, que son las que generan mayor demanda y mayor pérdida […] creo que el vínculo entre Chapala y Guadalajara no se debe perder, ni utilizar como un argumento a favor o en contra según el interés, en términos de construcción de obras de infraestructura.

Gleason Espíndola coincide con sus dos colegas. “Yo creo que ese discurso de que Chapala se va a acabar y de que por eso debemos hacer megapresas, no es el más adecuado; desde el punto de vista científico, académico, es una política basada en aumentar la oferta, sobre los costos sociales y ambientales que lleve esto, y ahí brilla por su ausencia el discurso del recurso bien cuidado, de la conservación, de la cultura del agua […] coincido en que estamos en una crisis de agua, en la ciudad, en el estado, en el país, pero la manera en que se está enfrentando no nos da opción, más que de aumentar la oferta, sin considerar los rezagos que hay en infraestructura, los rezagos que hay en cuanto a la conservación, y sobre todo el rezago que hay en el aprovechamiento de los caudales, de las aguas que tenemos ya en la ciudad”.

- ¿Es realmente viable el prometer no tocar Chapala después de construir El Purgatorio y El Zapotillo, realmente esa es la intención?

- No, yo creo que es una postura exagerada; con todo respeto, eso fue lo que se dijo en el discurso de Arcediano, y la prueba es que ni se hizo Arcediano, y que Chapala sigue siendo bondadoso con Guadalajara; lo cierto es que Chapala tiene un papel fundamental en la ciudad, y en lo que nosotros podamos recibir del lago, podríamos sacarle menos, pero dejarle de sacar totalmente yo no creo que sea viable, recordando que la infraestructura está acomodada y está construida para recibir agua del lado sur de la ciudad.

- ¿Si no hacemos presas nos vamos a quedar sin agua?

- Es un chantaje, y lo digo categóricamente; creo que al gobierno estatal le está haciendo falta profundizar más, porque también descalifica el discurso de la sustentabilidad hídrica de un plumazo; no han estudiado a profundidad cuánto nos podríamos ahorrar los tapatíos si bajáramos los consumos, si cambiáramos los dispositivos de las regaderas, el de las cisternas, si hubiera una política de tandeo justa; porque yo lo que estoy viendo es que ellos están quitando el agua sobre todo a partes marginadas, y por ejemplo las lavadoras de carros siguen funcionando, los ricos siguen teniendo sus campos de golf a todo lo que dan.

----------------------------

Claves

Los detalles de cómo se fabrica una crisis

- Felipe Tito Lugo Arias, actual director de la CEA, encabezó en la Comisión Nacional del Agua el proyecto para la sobreelevación de la presa de Solís, en Guanajuato, la cual es, desde mediados de los años setenta del siglo XX, la mayor de la cuenca y la que más agua retiene para el lago

EL PRONÓSTICO

- El pasado 3 de abril, Lugo Arias indicó que desde el año 2011 el lago no ha podido recuperar el líquido que pierde durante la temporada de estiaje. “De continuar esta tendencia, este 2014 se pronostica que Chapala tendría una pérdida de un metro con cinco centímetros, lo cual representa un descenso de mil 25 millones de metros cúbicos y sólo podría recuperar 60 centímetros en el temporal de lluvia, lo que ubicaría al lago en la cota 93.60”

- Para 2015, “el pronóstico estima un descenso de un metro con 35 centímetros, ubicando el lago en la cota 92.25, con un almacenamiento de dos mil 62 mm3 y con tan sólo una recuperación de 60 centímetros. A este nivel se establece el límite del convenio de distribución de aguas”

- En el año 2016 “se estima un descenso de un metro con 35 centímetros, situación que colocaría al lago en la cota 91.50, con tan sólo un almacenamiento de mil 455 mm3. De presentar este panorama, no debe extraerse más agua de Chapala para Guadalajara, ya que a este nivel, la concentración de contaminantes es peligrosa y la calidad del agua disminuye”

LA CRISIS

- Fue precisamente durante los gobiernos de Luis Echeverría y José López Portillo cuando la cuenca Lerma se llenó de obras hidráulicas que retuvieron la mayor parte de las aguas que fluían por la cuenca y gestaron, con las sequías posteriores, la gran crisis del lago de los años ochenta y noventa

- En 1970, las zonas de irrigación de la cuenca Lerma no rebasaban 200 mil hectáreas, a finales de esa década se acercaban a 800 mil ha. El uso agrícola es el más dispendioso: desperdicia 50% del agua que consume

- Entre los usos de agua que ciclo con ciclo se autorizan por parte del consejo de cuenca Lerma-Chapala, 85% del recurso se destina a la agricultura. Los 240 millones de m3 que puede extraer Guadalajara (aunque no lo hace, su extracción promedia 190 millones de m3) son de 9% a 6% de la extracción total del agua en la cuenca

- El uso público-urbano es el prioritario según la Ley de Aguas Nacionales, pero el uso agrícola es el más subsidiado: no paga un peso por el uso de agua y recibe los más altos subsidios para bombeo por parte de la Comisión Federal de Electricidad

- El ambientalista Iván Restrepo ha calificado a los expertos de la Conagua “ingenieros tubito”, pues considera que todos los problemas del sector los quieren resolver con tecnología con base en agua, en motores de bombeo y en tubos. Por ello, el sector agua tiene una enorme deuda con la sostenibilidad: el último medio siglo se deforestaron la mitad de los bosques de la cuenca Lerma y las autoridades no hicieron nada para evitarlo… más que meter presas, motores de bombeo y tubos

FUENTE: CEA / investigadores de la UdeG