jueves, 18 de junio de 2009

Diputados del PRI piden cuentas sobre Arcediano


Enviaron ayer una carta al titular de la Comisión Estatal del Agua, César Coll Carabias; PRI en el Congreso pide justificaciones a nueva cortina y al nuevo consultor


Guadalajara, Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO


La fracción del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Congreso de Jalisco solicitó ayer al titular de la Comisión Estatal del Agua (CEA), César Coll Carabias, información completa del proyecto Arcediano y una explicación puntual sobre el cambio de modelo de cortina, así como acreditar la legalidad de la contratación de un consultor extranjero, el alemán WBI, por parte de esa entidad pública.
El coordinador legislativo del PRI, Juan Carlos Castellanos Casillas, dijo ayer que hay preocupación tras las revelaciones que hizo Público el 15 de junio pasado, sobre el proceso que ha seguido el proyecto desde que la Administración de Emilio González Márquez asumió el Poder Ejecutivo en Jalisco, en 2007.
“Nuestra primera preocupación es que se sigue posponiendo en exceso una solución definitiva al problema de abastecimiento de agua de nuestra ciudad; la segunda, que se tomen decisiones contra lo que es recomendable técnicamente, y a estas alturas se quiera descubrir el hilo negro en un proyecto que de por sí ya generó un muy alto gasto en estudios y proyectos. Es muy apremiante tomar decisiones y no darse lujos como hacerle al experto, si la mejor tecnología ya estaba recomendada; para qué hacer experimentos dudosos que pueden ser costosos”, argumentó, entrevistado por este diario.
También dio el beneficio de la duda a la CEA sobre la contratación del despacho consultor alemán WBI (en español, Ingenieros Consultores para Construcciones en Suelo y Roca. SA de CV), que preside Walter Wittke (página electrónica: http://www.wbionline.com.mx/), cuya propuesta de cortina de concreto compactado (CCR) ya había sido desechada en años anteriores, cuando era gobernador Francisco Ramírez Acuña.
“Hay que ver si, por tratarse de un contratista extranjero, un gobierno estatal no tiene limitantes para hacerlo”, ponderó. Por otro lado, “sería importante saber la experiencia en construcción de presas que WBI tiene alrededor del mundo”.
Lamentó que, el último año, tanto la CEA como la Comisión Nacional del Agua (CNA) se la pasan “echándose la bolita” y no entregan información puntual a los legisladores. “Hace un año también pedimos información y se nos turnó a la CNA, la cual nos contestó lo mismo; nuestra principal fuente de información son los periódicos”.
El coordinador del tricolor hizo formalmente la solicitud, mediante una carta oficial al titular de la CEA, César Coll Carabias. Pide que la dependencia aproveche esa coyuntura para aclarar dudas y convencerlos de que la opción elegida es la más viable y la más segura, tanto para garantizar el agua de la ciudad, como para evitar desastres en una zona sísimica, donde no es casualidad que las grandes presas construidas en 20 años sean de materiales graduados, el proyecto de la Comisión Federal de Electricidad que fue desechado por la CEA.


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El proyecto no ha sido descartado

El proyecto para construir la presa de Arcediano no se ha descartado, aseguró ayer el secretario de Gobierno, Fernando Guzmán Pérez Peláez, quien consideró que no es extraño que, ante una obra como ésta, “haya opiniones diversas de los técnicos, que tienen que ponerse sobre la mesa y tienen que resolverse”.
En entrevista, aseguró que el proyecto sigue siendo “muy importante para Jalisco. Hay esfuerzos de las últimas cuatro administraciones para resolver el problema del agua de la zona metropolitana”.
Rechazó que sea anormal que todavía se discuta sobre las características de la cortina y afirmó que se tomará una decisión con base “en el aspecto económico y de seguridad”. De los señalamientos del gobernador Emilio González, de que el gobierno federal podría retirar su apoyo si no hay un acuerdo este año, dijo que “el proyecto va para adelante y el gobernador lo que hace es señalar la urgencia de avanzar en este aspecto técnico”. (Sonia Serrano).

martes, 16 de junio de 2009

Minas contaminan el río Marabasco con hierro



Piden a CNA meter en cintura a mineras de la zona y que se salvaguarden los derechos comunales


Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO


Los habitantes de las localidades de Las Pesadas, Platanar, Plan de Méndez, Potros y Mameycito, en la zona de conflicto de límites territoriales entre los estados de Colima y Jalisco, “son afectados por la destrucción de manantiales y la contaminación del río Marabasco, a causa de las actividades mineras en las proximidades de estas localidades nahuas pertenecientes a la Sierra de Manantlán”, denunciaron en carta dirigida al titular de la Comisión Nacional del Agua (CNA), José Luis Luege Tamargo, miembros de la Red Mexicana de Afectados por la Minería a Cielo Abierto.
La misiva fue la conclusión de un taller realizado por la citada organización no gubernamental en el municipio de Cuautitlán, el pasado fin de semana. Los participantes coincidieron en señalar la necesidad de que el organismo federal aplique la ley para salvaguardar los derechos comunitarios.
Urgieron a la CNA a instalar “una red de monitoreo permanente de calidad de agua en el río Marabasco, ante la magnitud de los flujos de contaminantes por actividades mineras que se explotan en yacimientos sobre la cabecera de cuenca de este río, de donde se extrae 40 por ciento del mineral de hierro que se consume en el país […] esta intensa actividad minera, genera impactos negativos en lo ambiental, social y económico en forma sinérgica, que es necesario medir, contener y resolver de forma inteligente y constructiva, para garantizar los derechos humanos de la población de la cuenca, así como la integridad y los complejos equilibrios naturales del medio ambiente del que depende esta región del país”.
Pidieron procesos de inspección a “las presas de jales de las mineras Peña Colorada y Minera del Norte, por los fuertes procesos de contaminación que recurrentemente se presentan en el río, no solamente en Cuautitlán, sino en Cihuatlán, donde el río vierte sus aguas al océano Pacífico. Las descargas concentradas afectan severamente la calidad de vida de los habitantes de la cuenca, degradan su base de alimentación de la que forma parte la pesca; el agua para consumo humano y para la ganadería; los sistemas lagunares y estuarinos costeros; la calidad del agua marina y de las playas”, añade el texto.
En el taller “acordamos manifestar además nuestro repudio y profunda preocupación por el uso abusivo del agua, que el Consorcio Minero Benito Juárez Peña Colorada, SA, filial de las transnacionales Ternium y Mittal Steele, realiza al tomarla del cauce mismo de río Marabasco exclusivamente para sí y para transportar su mineral, mediante un obsoleto ferroducto de 52 kilómetros de longitud hasta el puerto de Manzanillo”, puntualiza el documento.

lunes, 15 de junio de 2009

Proyecto de Coll encarecerá Arcediano



Arriba, el sitio de la presa, en la barranca del río Santiago. Abajo, César Coll Carabias, titular de la Comisión Estatal del Agua de Jalisco




Dudan sobre la seguridad de la presa que se quiere construir en el río Santiago, la obra de concreto compactado (CCR) fue propuesta por un consultor alemán y apoyada por el titular de la CEA, César Coll
Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO

El jueves 11 de marzo de este año, a mediodía, durante una gira de trabajo del presidente Calderón por las obras de la hidroeléctrica de La Yesca, sobre el río Santiago, el director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Alfredo Elías Ayub, se acercó a Emilio González Márquez y le advirtió: “Gobernador, la presa de Arcediano no se puede hacer de concreto compactado: es mucho más cara y menos segura”.
Cuenta un testigo que el mandatario jalisciense siguió en voz más baja un diálogo con el funcionario federal, quien le recordó que la paraestatal tiene amplia experiencia en construcción de cortinas —su reconocimiento internacional es tal que se le contrata por toda América Latina en proyectos de ese tipo—, que fue el consultor principal de Arcediano hasta hace un par de años y que el diseño de presas con materiales graduados por toda la corriente del Santiago tiene una lógica muy clara: es una gran falla geológica, registra sismos frecuentes y el enorme peso de una obra de esas características permite estabilizarla, además de hacerla más flexible.
La CFE ha construido desde finales de los años ochenta del siglo pasado una serie de hidroeléctricas en la región: Aguamilpa, El Cajón y la propia La Yesca. Todas son de materiales graduados.
La empresa tiene estudiada a fondo la situación geológica, hidrológica y sismológica de la zona. El gobierno de Jalisco, durante los años que lo encabezó Francisco Ramírez Acuña, le pagó alrededor de 140 millones de pesos por diversos estudios relacionados con la megaobra, y por concebir justamente la cortina de materiales graduados como el mejor diseño en términos de economía y seguridad para Arcediano.
Lo cierto es que, con el arribo del gobierno de González Márquez y la llegada de César Coll Carabias a la Comisión Estatal del Agua (CEA), la buena relación con la CFE que había propiciado su antecesor en el cargo, Enrique Dau Flores, se enfrió.
Además de la acusada desconfianza de Coll Carabias a la herencia de su predecesor, cuenta en el cambio la fuerte influencia de un grupo consultor, WBI de Alemania (en español, Ingenieros Consultores para Construcciones en Suelo y Roca. SA de CV), que preside Walter Wittke (página electrónica: http://www.wbionline.com.mx/) y que ya había desarrollado una propuesta para Jalisco en el gobierno de Ramírez Acuña, la cual fue desechada. El funcionario federal que recomendó a los alemanes fue Ulrich Hungsberg, miembro del consejo consultivo de la Comisión Nacional del Agua (CNA).
Un alto funcionario de la misma CNA, un empresario y un político jalisciense ligados al proyecto en los últimos años, dieron a Público su testimonio, a condición de omitir sus nombres: advierten que el proyecto de Coll Carabias y los consultores alemanes encarecerá la obra entre 50 y 100 por ciento, lo que, a su juicio, la hace inviable económicamente. Además, dudan de la seguridad en caso de alguna contingencia de origen sísmico.
El propio director de la CEA fue invitado en dos ocasiones a dar su opinión sobre el asunto, pero declinó, pues, a su juicio, no se puede hablar de cosas definitivas mientras no se entregue el proyecto ejecutivo en la CNA, lo que ocurrirá en las siguientes semanas.
Historias de desencuentros
La CFE y el gobierno de Jalisco ya habían hecho importantes convenios en torno al proyecto Arcediano hasta el año 2006. Uno de los más importantes era que se respetaba la concesión de agua que tenía la paraestatal de alrededor de once metros cúbicos por segundo del río Santiago, por lo que se le entregaba la totalidad del recurso proveniente del túnel-colector (que captará las aguas residuales de todo el valle de Atemajac para evitar que ingresen a la zona del vaso de Arcediano) sin costo alguno, en la planta generadora Valentín Gómez Farías (Aguaprieta).
Otro convenio era que tendría que pagar el agua de la cuenca El Ahogado que necesitaba para un proyecto termoeléctrico en la zona. Había además negociaciones en materia de generación de energía en la presa, en busca de reducir el impacto de la tarifa eléctrica en el costo del agua bombeada desde la barranca, a casi medio kilómetro de desnivel.
Parte de estos acuerdos se vino abajo al arribo de Coll Carabias, quien pretendía cobrar toda el agua residual que se entregara en la hidroeléctrica de Aguaprieta. También decidió omitir a la paraestatal como proyectista de la cortina, aunque se mantiene la relación en estudios de “geología y geotecnia en la obra de toma y casa de máquinas”, aclara la vocera de la CEA, Jéssica González Alcalá.
Por su parte, el grupo WBI llegó a Arcediano como consultor en “tercería” por sugerencia de Hungsberg. El gobierno de Jalisco lo aceptó “por atención a ese funcionario”. Como se trata de un despacho extranjero, hubo que triangular cuentas para pagarle, e incluso hubo observaciones de la Contaduría Mayor de Hacienda en la cuenta pública de 2006 de la entonces CEAS (pues era además de “Saneamiento”), y en 2007 se le pagó a través de una empresa nacional.
“Lo que propusieron pareció descabellado, así opinaron muchos de los técnicos de la CEAS y de la CFE; de hecho, se les dijo que un proyecto de ese tipo no se había hecho nunca en ningún lugar del mundo, y ellos aseguraron que era necesario innovar […] Obviamente, se optó por la propuesta de la CFE por ser más barata y segura, y tratarse de una entidad con amplísima experiencia técnica”, explica un ex funcionario estatal.
La propuesta parecía condenada, pero Coll Carabias la resucitó. Su argumento se dio a conocer públicamente hace una semana: “…si la hacemos así [de materiales graduados], aunque hay evidentemente ciertas ventajas, también tendría ciertos inconvenientes: tienes que hacer una montaña dentro de un kilómetro de longitud por 125 metros de alto […] Por otro lado está el flete; no tenemos bancos [de materiales] cercanos; entonces, los fletes de 30 o 40 kilómetros para estar llevando ese volumen de material, que son millones de metros cúbicos, serían costosísimos, y no se diga el impacto ambiental…” (Público, 10 de junio de 2009).
No obstante, la crítica a los costos no cuadra bien a los técnicos. Un ejemplo reciente es la construcción de la presa El Carrizo, para irrigación y agua potable, en Tamazula de Gordiano. El proyecto aprobado era un embalse de materiales graduados, pero el gobierno de Jalisco lo quiso modificar a cortina de concreto compactado (conocida como CCR). La inversión inicial, de 211 millones de pesos, se disparaba a 320 millones, por lo que la CNA, que ponía 70 por ciento del dinero, les avisó “que, en esas condiciones, mejor no le entraba”.
Según las normas de la dependencia, la relación costo-beneficio se pierde si una obra de estas características cuesta más de cien mil pesos por hectárea (relacionando la inversión con la superficie beneficiada). “Era evidente que se perdía esa relación costo-beneficio; se los dijimos y aceptaron regresar al proyecto de materiales graduados”.
En el caso de Arcediano, se ha calculado que la presa como la concibió la CFE requiere 18 millones de metros cúbicos de materiales, que se extraen de bancos geológicos de las inmediaciones. El volumen requerido para edificar una cortina de CCR es de cinco a seis millones de metros cúbicos (m3), “pero es imposible comparar el costo del cemento, del concreto, con el de tierra, grava y materiales geológicos; por eso se encarece tanto”, añade una fuente de la CNA.
El desmarque
Coll Carabias había hecho público el 26 de mayo pasado que la construcción de la presa arrancaba después de lluvias. Luego matizó: era necesario el proceso de aprobación ante la CNA, y lo que demorara la licitación.
No obstante, el lunes 8 de junio, el gobernador Emilio González se reunió con un grupo de periodistas y les reveló que se estaba analizando una “opción B”, porque era probable que Arcediano no se construyera. Esa postura dejó confusión en la CEA. Además, la dirección del organismo de cuenca Lerma-Santiago-Pacífico de la CNA, responsable de aprobar cualquier proyecto, informó que no se estaba estudiando nada alterno a la presa en el río Santiago, en la que ya se han invertido alrededor de 500 millones de pesos en estudios y proyectos.
La bolsa aprobada para Arcediano es de 4,500 millones de pesos, de los cuales el gobierno federal pone 1,800 millones (40 por ciento). Si se optara por cancelar el proyecto, deberá trabajarse una nueva opción —González Márquez habló de resucitar el viejo proyecto de La Zurda, del cual forma parte la presa El Zapotillo— y gestionar recursos de nuevo, lo que requerirá de tres a cinco años más.
No es seguro que esté cerca el fin del proyecto más largamente gestionado de la historia reciente de Jalisco, con casi nueve años de trabajo. Muchos creen que, de insistir en el nuevo planteamiento de cortina, más costoso y menos confiable, el gobierno de Jalisco estará condenándolo.
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Detalles técnicos
Una presa o represa es básicamente una cortina de materiales que se construye transversalmente en un río para contener el agua y crear un gran vaso de almacenamiento, un verdadero lago artificial. El agua que llega en la parte alta de su cuenca alimenta el vaso, que debe ser regulado para permitir que siga fluyendo agua cuenca abajo, para no afectar sus ecosistemas y la economía de sus pobladores. El agua almacenada se usa para abastecimiento de poblaciones, para generar energía o para irrigar tierras agrícolas, según sea el proyecto beneficiado
La cortina de concreto compactado o consolidado (CCR) es el clásico muro de concreto o cemento, que debe estar bien cimentado para evitar fugas y que la presa reviente en caso de alguna avenida extraordinaria de agua
La cortina de materiales graduados es una especie de montaña artificial, de forma piramidal, que se edifica con material de bancos geológicos más o menos cercanos. Una cortina de este tipo se define con base en los diferentes materiales disponibles, y su estabilidad se garantiza por el enorme peso acumulado por millones de metros cúbicos de tierra, grava y rocas. Tiene la gran ventaja de que, al no estar compactada, es flexible

domingo, 14 de junio de 2009

Pobreza, deforestación y negocio


CRÓNICA. La urgencia del desarrollo en el depauperado litoral de Oaxaca, otrora paraíso de la tortuga marino, genera paradojas y ambigüedad moral en la depredación, sin que se resuelva el trasfondo social que le da sustento

Costa de Oaxaca, Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO

En materia de depredación humana, hay niveles. Los moradores de la costa oaxaqueña lo saben bien.
Por un lado, un juez penal, perplejo ante el caso de un ranchero acusado de robar 36 mil huevos de golfina en la playa de La Escobilla, preguntaba a los responsables del Centro Mexicano de la Tortuga cuál era el daño causado a la especie, para determinar la sanción que merecía el horrendo culpable.
En contraste, los desarrolladores turísticos de la zona instalaron, con la aprobación de la autoridad local, una amplia iluminación nocturna en las playas, sin reparar en que la luz artificial inhibe al reptil y puede influir para que no deposite su nido. Peor aún: en esas condiciones, las pequeñas tortugas que nacen pueden confundirse e ir al monte, y no al mar.
¿Cuál de las dos actividades, la del huevero o la del turismo, causa más daño a la especie?, se pregunta Manuel Rodríguez Gómez, director del emblemático museo, instalado en un antiguo rastro de tortugas que echó a andar el presidente Luis Echeverría en los años setenta, en la localidad de San Agustinillo.
Antes se les mataba porque pensaban que eran inagotables; ahora se les protege, pero sin atacar a fondo las causas de la depredación humana, y con acciones frecuentemente cosméticas. Más materia para la esquizofrenia.
Por ejemplo, casi todo el año, en los campamentos tortugueros, se monta un espectáculo que para muchos es circense. Consiste en agrupar decenas de personas emocionadas, que toman a un pequeño quelonio y lo incitan a comenzar su carrera hacia el océano, y hacia la improbable supervivencia —lo cual de por sí es marca de la naturaleza: la “economía vital” de estos animales consiste en producir muchas crías para que apenas unas cuantas lleguen a la adultez. Sin embargo, el bienintencionado visitante no puede reprimir su satisfacción, pues, al lanzar a los perturbados animalitos, cree sin duda poner su granito de arena contra la extinción amenazante.
Esta costumbre sin duda ha traído recursos económicos a la depauperada costa oaxaqueña, pero no ha resuelto su miseria crónica.
Tierra adentro, lejos de las codiciadas playas que cada día salen del poder de las comunidades y ejidos para sumarse a la inapreciable especulación inmobiliaria, decenas de aldeas de un muestrario de grupos indígenas llegados a la región hace 80 años sobreviven con actividades primarias y algunos subsidios gubernamentales. La deforestación de la selva seca es parte de las costumbres productivas, tanto para la agricultura de temporal como la escasa ganadería local.
“La depredación es altísima. Hay un uso indiscriminado de insecticidas; hace muchos años la gente no utilizaba insecticidas para talar el monte, y ahorita es algo indiscriminado, y los botes van a los ríos, y de los ríos van al mar, y éste los regresa y contamina la playa […] Aquí, la gente, antes, no consumía refresco de plástico porque no había, sólo usaba botellas de vidrio reciclables: se llevaban el envase y daba vueltas ese envase y, después del paso del huracán Paulina, en 1997, cambiaron las cosas, porque la gente temía que, si tomaba agua de los pozos, algo le iba a pasar, y entonces metieron todo lo de plástico”, señala el biólogo Marcelino López Reyes.
Cuestiona la prioridad de rescatar la tortuga por parte del gobierno federal, pues, en los hechos, los casos de éxito son marginales: “La producción se va para abajo, no ha habido un apoyo real en el sentido de que haya vigilancia en el mar, revisar las lanchas, qué cosas llevan; poner vigilancia de vez en cuando en las playas que se protegen: tenemos pleito con gente que se lleva los huevos, y que se puede regresar hasta con un machete, y esto es lo que se arriesga uno al no tener apoyo de los militares”, refiere el experto, quien es responsable del campamento de Palmarito, patrocinado por la organización ambientalista Selva Negra.
La maestra Martha Navarrete, quien se dedica a impartir educación ambiental, ofrece una alternativa al peso de la cultura depredadora. “Es importantísimo empezar a trabajar con los niños porque hay que ir formando cuadros. Nosotros nos estamos acercando a los 50 años y quien se va a hacer cargo son ellos […] Estamos viviendo una problemática fuerte: hay deforestación, varias especies en peligro de extinción, ahorita se está construyendo la autopista [costera] y se está haciendo una devastación importante; hemos evaluado los impactos que van a traer para los pueblos, y para los recursos naturales: yo les decía a los niños que pensamos de inmediato con la autopista en muchos beneficios, pero a lo mejor sale mas rápido la mercancía, es decir, los recursos naturales, y entre ellos está el huevo de tortuga…”.
Porque “muchos de estos niños todavía viven de la depredación de la tortuga. Aquí cómo se logra la protección de un recurso, por un lado y, por otro, que la gente tenga acceso a una vida digna, con el dinero que requiere para mantenerse: ése es el reto”, sostiene.
La otra opción es mantener el doble rasero, que hace del huevero local un criminal y, del inversionista pudiente, un hombre bienintencionado. Mientras, la devastación se recrudece.


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Informe de captura incidental en el Pacífico
La laúd podría extinguirse en dos decenios

La situación de las cinco principales especies de tortuga marina que habitan la vasta cuenca del océano Pacífico es cada día más difícil, pero, sin duda, la gigante de los mares, la tortuga laúd, es la que enfrenta los mayores riesgos.
“Algunos modelos sugieren que la probabilidad de extinción en los próximos 20 años para ciertas poblaciones [de laúd] que habitan el océano Pacífico oriental es de más de 75 por ciento”, señala el documento de la cuarta reunión del grupo de trabajo sobre captura incidental de la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT), generado en Kobe, Japón, en enero de 2004.
Al analizar la situación de la Dermochelys coriacea, el texto advierte que sus zonas de anidación están principalmente en México (Michoacán y Oaxaca) y en Costa Rica. La declinante presencia de individuos en esta zona es doblemente preocupante, pues, en el Pacífico occidental, su reproducción se colapsó años antes. La tendencia, apunta la CIAT, habla de “una disminución marcada en playas del Pacífico; en contraste, varias poblaciones en el Atlántico, estables o recuperándose”, lo cual se ha confirmado para el mar Caribe en seguimientos posteriores (2007). Las otras especies, en mejores condiciones, son la tortuga caguama (Caretta caretta), la prieta (Chelonia midas agassizii), la carey (Eretmochelys imbricata) y la golfina (Lepidochelys olivacea), esta última, con mucho, la más numerosa.
“La conservación de las tortugas marinas no depende exclusivamente de la ordenación de la pesca. La disminución de algunas poblaciones ha llamado la atención a los muchos factores que afectan su supervivencia […] Algunos de los impactos de la sobreexplotación de huevos y adultos, utilización de playas y depredación han sido tratadas por acciones amplias para mejorar la protección de tortugas andantes y sitios de anidación…”.
Además, “factores ambientales, tales como el cambio climático, cambios de régimen [pluvial] y eventos de El Niño, afectan a las tortugas, tanto directamente —mediante efectos de las tormentas y patrones de precipitación en las playas de anidación, por ejemplo— e indirectamente, mediante cambios en productividad, la trama alimentaria y otras características del ecosistema. Sin embargo, esos efectos no pueden ser controlados, mientras que los efectos de la pesca en general pueden y deben ser mitigados”, añade.
Y enumera otra serie de aspectos que parecen incidir, como la contaminación de las zonas costeras, el enmallamiento de tortugas en plásticos y detritos, la ingestión de plástico y el impacto de pesca artesanal y de litoral. “Ciertos autores opinan que las pesquerías agalleras costeras de pez espada en Chile son una de las principales causas de disminución de laúd”, puntualiza el informe.

México desacelera sus emisiones contaminantes


La reducción real de gases de efecto invernadero (GEI) demorará de 6 a 11 años más. Adrián Fernández, presidente del INE, subraya metas del país contra el calentamiento global: lo esencial, menos autos y casas que contaminen, energías limpias y menos deforestación.

Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO

El calentamiento global, la gran pesadilla de la humanidad en el siglo naciente, es un asunto prioritario para la sociedad y el gobierno mexicano, que por lo pronto ya reducen la velocidad del crecimiento de sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), si bien la reducción real sólo comenzará dentro de seis a once años, advierte el presidente del Instituto Nacional de Ecología, Adrián Fernández Bremauntz.
Entrevistado por Público, el funcionario, cabeza del organismo coordinador del programa de cambio climático del gobierno de la república, reconoce que lo que haga el país por sí solo sería un esfuerzo aislado “que ni cosquillas le hace” al problema, pues México emite alrededor de 1.5 por ciento de los GEI planetarios.
De ahí la necesidad de que la comunidad internacional sea consecuente y, sobre todo, las naciones desarrolladas como Estados Unidos —que genera cerca de 16 por ciento de los GEI mundiales, según cifras del año 2000— y la Unión Europea —11.4 por ciento—, o de que naciones emergentes como China —con una aportación cercana a 12 por ciento— hagan drásticas reducciones de sus emisiones en el corto y mediano plazo.
El espíritu del Protocolo de Kyoto, firmado por la mayoría de los países en 1997, es que el mundo haga descender sus emisiones a niveles anteriores a 1990 o, de lo contrario, grandes catástrofes ambientales, económicas y humanas, además de un proceso masivo de extinción de especies, se producirán en amplias regiones planetarias.
Esto significará un golpe de timón en los modos de producción económica y la cultura de consumo del hombre. Por ejemplo, cada habitante de México emite actualmente seis toneladas anuales de GEI y, para el año 2050, esta emisión debe bajar a un tercio. El desafío es enorme. Sin embargo, “estamos a tiempo de lograrlo”, añade optimista. Ésta es parte de la entrevista telefónica que sostuvo con este diario.
—¿Cuánto está generando México de GEI en la actualidad?
—En el último inventario, que es de 2006, tenemos una estimación de emisiones anuales de 710 millones de toneladas de bióxido de carbono equivalente. La tendencia sigue creciendo, pero crece cada vez con menos rapidez; seguramente entre 2007 y 2009 vamos a tener mayores números que esos 710, pero no un crecimiento estratosférico […] En el año 2000, México emitía 645 millones de toneladas; la actualización del dato la tendremos lista en uno o dos años más.
—¿Cuáles son los sectores donde hay más preocupación por moderación de las emisiones?
—Una buena parte del problema de México viene de la generación de energía, porque utilizamos plantas de combustóleo para generar energía; plantas de gas, que son mucho mas eficientes, y algo de contribución de renovables, como son hidroeléctricas, pero muy poquito de eólica, solar. Un primer gran rubro en el inventario en que hay que poner atención es cómo generamos energía; el otro es cómo la usamos. Lo que más nos preocupa son tres, fundamentalmente: uno, el sector del transporte, que es el que más rápidamente está creciendo sus emisiones; el segundo sector muy importante, que también esta creciendo aceleradamente en sus emisiones, es el sector residencial: continúa en todo el país la construcción de viviendas de todos los estratos; un tercer sector, que, aunque no está aumentando sus emisiones, y que conocemos en términos generales como cambio de uso de suelo —la agricultura, la deforestación, el manejo de la ganadería—, mantiene tasas importantes, pero no tan altas como en años anteriores.
—¿Qué estrategias llevan en estos sectores que siguen creciendo fuertemente, como son transporte y vivienda?
—Bueno, en transporte se trata de disminuir las emisiones de bióxido de carbono, y la forma más obvia de hacerlo es la introducción masiva de sistemas de transporte tipo metrobús y, por qué no, el metro, pero en todo el mundo se sabe que la forma más efectiva de transportar personas en las ciudades es el llamado transporte articulado, los metrobuses, que en Guadalajara se llama Macrobús y, en Monterrey, Regiobús.
“Otra cosa que vamos a hacer es introducir la obligación legal —como ocurre en otras partes del mundo— de avanzar con un mayor rendimiento de combustible en los vehículos; normas obligatorias: ponen calendarios y se va mejorando año con año el promedio de rendimiento, y eso en México lo vamos a publicar el año que entra; es un compromiso que el Presidente ya asumió, parte del Programa Especial de Cambio Climático. Así, año con año todos los que venden vehículos se verán obligados a que la composición de vehículos nuevos sea cada vez más eficiente, y con eso vamos a ahorrar millones de litros de combustible y, por lo tanto, muchas toneladas de bióxido de carbono, entre tres y cuatro millones por año”.
En el tema de vivienda, 800 mil que se construyan hasta 2012 cambian características: “Van a ser construidas y equipadas de una forma ligeramente diferente, con materiales de aislamiento; en algunos lugares, como caso extremo, les van a meter doble vidrio; le van a poner a todas un paquete de focos de bajo consumo, calentadores solares de agua… Con esto, cada vivienda, dependiendo del tamaño, se podría estar ahorrando alrededor de una y media tonelada de bióxido de carbono por año”.
Pero, sin duda, admite el presidente del INE, se debe dar el paso a impulsar energías renovables, como eólica o solar, para lo cual es indispensable echar abajo barreras legales y, en general, el país deberá ser apoyado por la comunidad internacional para que los costos en el cambio de fuentes de energía no impacten en el desarrollo social, lo cual forma parte de los acuerdos.
¿Las primeras metas? En 2012, México habrá dejado de mandar a la atmósfera 50 millones de toneladas de CO2, aunque la estabilización y el comienzo de la reducción neta se darán apenas entre 2015 y 2020. De allí viene una segunda etapa de cambios, más profundos, donde la investigación científica, las nuevas tecnologías, un drástico cambio cultural y el respeto de todas las naciones pueden detener, al menos por otro espacio de tiempo, los desastres anunciados.


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Cambio climático en México, cifras y previsiones



México genera cerca de 1.5 por ciento de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI), con 710 millones de toneladas de bióxido de carbono (equivalente) al año. Es parte de un grupo de 25 naciones responsables de 78 por ciento de estas emisiones, en las que se debe aplicar de manera más efectiva la estrategia acordada en el Protocolo de Kyoto


El Protocolo señala como GEI los siguientes compuestos en la atmósfera: bióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N2O), los hidrofluorocarbonos, los perfluorocarbonos y el hexafluoruro de azufre. De lejos, son los dos primeros los que en mayores volúmenes han colmado la atmósfera de la Tierra en los últimos dos siglos


En México, las principales fuentes de emisiones son: la generación de energía, con 24 por ciento (casi un tercio se consume y emite en los hogares); el transporte, 18 por ciento; la deforestación y la silvicultura, 14 por ciento; la basura y los desechos, 10 por ciento; los procesos industriales, 8 por ciento; la agricultura, 7 por ciento, y las “emisiones fugitivas”, 6 por ciento


Los GEI son gases normalmente con características de opacidad, que absorben la energía calórica proveniente del sol y hacen posible que la temperatura se eleve (fenómenos conocido como “efecto invernadero”). Sin los GEI y sin atmósfera, la Tierra tendría una temperatura promedio de alrededor de 30 grados bajo cero, que haría casi imposible la vida. El promedio de temperatura de la Tierra ronda 18 grados


El problema es que la emisión extraordinaria de estos gases está aumentando las temperaturas promedio y amenazando con deshielos, huracanes más extremos, sequías y desaparición de especies, como las tortugas marinas, por culpa de los cambios que las variaciones del clima generan en los ecosistemas

jueves, 11 de junio de 2009

Piden intervenir a Prodeur en Joco

La Prodeur prometió a vecinos de El Chante indagar e intervenir ante la autoridad para corregir las anomalías que también han sido detectadas por la Secretaría de Desarrollo Urbano, siempre y cuando se comprueben.

Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO

El procurador de Desarrollo Urbano de Jalisco, Aarón Vázquez Huerta, fue requerido por diversos vecinos de Jocotepec para intervenir en el caso del cambio de densidades para viviendas que fue aprobado por ese municipio, en perjuicio de sus intereses y en riesgo de la calidad ambiental de la cuenca del lago.
La misiva, recibida desde el 27 de febrero pasado en las instalaciones de la Prodeur, fue contestada “hace dos semanas”, prometiendo una investigación de los hechos por parte del organismo, aunque los denunciantes son escépticos respecto a su alcance.
“…de manera arbitraria y contraviniendo las disposiciones legales de los Planes de Desarrollo Urbano vigentes, las autoridades municipales han venido autorizando o consintiendo la construcción de desarrollos habitacionales de alta densidad, que vendrán a causar un daño irreversible sobre el equilibrio del microsistema ecológico de la zona, además de todos los problemas inherentes a una concentración de población como la que se está induciendo en el área”, señala el texto, firmado por 77 vecinos, que entregaron una copia a este diario.
La materia es la que Público hizo del conocimiento de sus lectores en su edición del 13 de abril de 2009, en relación con cuatro desarrollos inmobiliarios aprobados en los alrededores del poblado de El Chante por el gobierno municipal.
Añade el documento que la vocación en la zona debe ser compatible con un uso agrícola y de conservación; que se trata de una zona con suelos inestables que no pueden recibir grandes masas de construcción; y que el ayuntamiento deberá introducir inversión para infraestructura que los fraccionadotes no están asumiendo, lo cual es un daño al erario. “La infraestructura básica con que se cuenta en el área resulta totalmente insuficiente, y los conjuntos habitacionales que ha solapado el ayuntamiento vendrán a colapsarla, ya que ni las redes de drenaje, ni la planta de tratamiento, ni las redes de agua potable, ni la electrificación, tienen capacidad para soportar la nueva demanda, no digamos el caos vial que provocará el tráfico que tiene en la carretera Chapala-Jocotepec la única vía de acceso…”, agrega.
La Prodeur prometió indagar e intervenir ante la autoridad para corregir las anomalías que también han sido detectadas por la Secretaría de Desarrollo Urbano, siempre y cuando se comprueben.

miércoles, 10 de junio de 2009

La superviviente de Paulina


PERFIL
Magdalena Ortiz García / Artesana zapoteca
Su oficio es antiguo y ancestral: fabrica comales orejones de barro. Aunque tiene nietos y bisnietos, vive sola en un lugar lejos de la vasta y variopinta humanidad de la costa de Oaxaca.


Santa María Tonameca, Oaxaca. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO
Foto: Marco A. Vargas
Doña Magdalena Ortiz recuerda el paso del Huracán Paulina como el evento más extremo en su ya larga vida en la costa de Oaxaca.
Fue el 7 de octubre de 1997; las fuertes rachas de viento arrancaron las techumbres de su modesta morada en medio de la selva –en realidad, poco más que una recia enramada–, pero logró sobrevivir, agazapada en el fondo de la choza, hasta que fue rescatada junto a su esposo, y trasladada hacia el campamento de refugiados más cercano a Agua Dulce, la aldea con que colinda este potrero donde por años ha vivido lejos de la vasta y variopinta humanidad de este litoral.
Aún hoy no imagina el daño que ese meteoro causó en la región: después de que los rescatistas evitaron que su caso se sumara a la larga lista de víctimas –se contabilizaron al menos 110 muertos–, casi 1,300 comunidades permanecieron una semana aisladas por las crecidas de los ríos, con altos riesgos sanitarios y escasas provisiones. Se perdió toda una nidada de cientos de miles de tortugas que desovaron en la cercana de playa de Escobilla, y se devastaron arboledas y manglares. Al final, 250 mil personas quedaron sin hogar.
El acceso al hogar de doña Magdalena es a pie, bajo un fuerte sol y entre cientos de árboles huérfanos de hojas. Un burro con costumbres de perro rebuzna fuerte para avisar a la dueña del arribo de los extraños. Ella demora unos minutos en subir del estanque donde se ha bañado y recogido leña. Entonces platica su historia.
Nacida en 1921, llegó pronto a habitar estos parajes entonces casi vírgenes. A Magdalena –etimológicamente, “Aquella que procede de Magdala”, ciudad Palestina; qué nombre hebreo para una curtida zapoteca– se le fue buena parte de la juventud en fundar una familia, sacar adelante cinco hijos y luchar por la tierra. “Pos ya sabe usted, uno tiene que buscar la vida; nos fuimos para arriba del cerro, cuando no se haya un lugar para vivir hay que ver para dónde va uno con bien”. Ahora tiene muchos nietos y bisnietos, pero vive sola desde que su marido falleció, hace cuatro años.
Su oficio de artesana es antiguo y ancestral: fabrica comales orejones de barro, de buena calidad, según los entendidos.
Es silenciosa, apacible y contemplativa: le gusta oler el paso de las estaciones, ver las puestas de un sol siempre rojo, escuchar los sonidos de animales silvestres, gustar las frutas que prodiga la biodiversidad selvática a lo largo de los meses, sentir el siniestro silbido del viento que atraviesa árboles de hojas crujientes.
“Sí, bajo a los pueblos, a las fiestas, para vender”, explica, para disipar un poco su imagen antisocial. Una artesanía de estas exige paciencia, añade solemne. “Sino me cree, pregúntele a la chamaca”, sugiere, mientras su nieta Zósima –etimológicamente, “aquella que está llena de vida”; qué nombre griego para una morena zapoteca– la observa atenta y sonriente.
Las secas son difíciles, porque la tierra –el barro– está dura. “Pero es mejor aquí que en el pueblo; allá hay que trabajar todos los días, acá le doy dos días y tengo para toda la semana. Pero no crea que estoy en mi casa durmiendo, mire, yo voy por mi leña, yo voy por mi agua…”.
Doña Magdalena vende piezas a los extraños, despide a la nieta, y manda parabienes a sus demás familiares por medio de la esposa de su nieto, Angélica –etimológicamente, “la que trae un mensaje de Dios”, qué nombre griego para una madre zapoteca casi adolescente–. Luego se sumerge en su cabaña de ramas a escuchar los silencios inhumanos de la floresta, mientras el regreso a la aldea regala a sus visitantes otro gratuito tormento solar.