martes, 3 de abril de 2012

“Llegamos tarde” a hacer justicia por las explosiones



"A los tres años de los hechos, la reconstrucción ya había terminado y el PRI había, de algún modo, lavado su error", señala el ex gobernador Alberto Cárdenas Jiménez

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO

El primer gobernador panista de Jalisco, Alberto Cárdenas Jiménez, niega que el Partido Acción Nacional haya lucrado con la tragedia del sector Reforma, y señala que la imposibilidad de llegar más lejos en la aplicación de la justicia fue determinada por los tres años que el PRI tuvo bajo su control el asunto, bajo la línea de mantener a la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex) al margen de cualquier responsabilidad civil o penal por las explosiones del 22 de abril de 1992.

“Fue un acontecimiento lamentable, que sin duda fue parteaguas en términos de la protección civil, porque a raíz de ese asunto, se reformaron y crearon nuevas leyes, se establecieron estructuras, se generaron nuevas tecnologías, porque este hecho inolvidable sacudió a todo México”, recuerda el ex mandatario, que asumió el cargo en marzo de 1995, casi tres años después de los hechos.

También fue parte de un terremoto político que ayudó a que el tricolor perdiera la hegemonía, pero el hoy senador con licencia pide que se matice esa importancia.

“Hay que decir que desde años atrás, el PAN ya registraba un alza electoral importante, que se había ganado toda la zona metropolitana [de Guadalajara] en las elecciones de 1988, y si bien hubo retroceso en 1991, también es cierto que se ganaron quince presidencias municipales, como nunca en la historia, y es el momento en que yo llego al gobierno en Zapotlán. […] Cuando pasaron estos lamentables hechos, el PAN ya estaba posicionado en el electorado, pero sin duda fue un aspecto que alimentó el hartazgo de la población con el viejo sistema, y nos ayudó a seguir en ascenso, hasta que ganamos la gubernatura en 1995”.

Cárdenas Jiménez señala otros casos que apuntaban al relevo político, como la gran campaña que tuvieron en la entidad los candidatos presidenciales Manuel J. Clouthier del Rincón, en 1988; y Diego Fernández de Cevallos, en 1994; el asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, en 1993; y el grave retroceso económico de la crisis de 1995, tras el “error de diciembre”.

Pero es indudable que el lastre de las explosiones del 22 de abril de 1992 está presente en el análisis de los datos. La cuestión fue el tiempo en que se dio el cambio; ya era imposible en términos legales, torcer la ruta que habían tomado los hechos.

“Hubo un comité de reconstrucción que lo manejó la gente del PRI, y que hizo casas y entregó indemnizaciones y finiquitos por el problema […]. Cuando llegamos, intentamos revertir el asunto para que se asumieran las responsabilidades directas, pero el PRI había hecho su tarea casi completa; sólo nos dejaron las tareas de la remediación de los pozos contaminados en la colonia Moderna, pero me parece que las pruebas, las fechas en que debían darse los juicios, son cosas que no se pudieron ajustar, y reconstruir el caso, con Pemex como máximo culpable, ya no se dio”.

A su juicio, la empresa, inundada por problemas de corrupción, reconoció tácitamente sus culpas cuando entregó cientos de millones de pesos para facilitar la reconstrucción de la infraestructura y el pago de los deudos de los 208 muertos, así como sus bienes muebles e inmuebles.

“Todos sabíamos que allí había corrupción; hubo versiones de auditorías que revelaban los robos de gasolina, y que cuando se iba a intervenir, se arrojó la gasolina al drenaje y sobrevino la tragedia […]. Yo podría sintetizar nuestro caso: llegamos tarde ya al proceso, hace 17 años, como gobierno”.

Se ha mencionado la ingratitud del PAN al no ayudar a los damnificados, sobre todo, los que quedaron en discapacidad, que se les escatimaron recursos…

A los tres años de los hechos, la reconstrucción ya había terminado y el PRI había, de algún modo, lavado su error; habían ya pisado la cárcel algunos funcionarios del gobierno municipal y del SIAPA, había salido el gobernador y terminó el mandato un interino; los damnificados inconformes, pero yo no sé si realmente se podría hacer más, y ahora, a tantos años, me falta memoria sobre cifras de los apoyos que se les otorgaron, pero el gobierno del estado, como tal, creo que no estuvo involucrado de forma directa en esto…

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