miércoles, 9 de enero de 2019

Invierten 204 mdp a ANP en seis años


Agustín del Castillo/Guadalajara-NTR

La buena noticia es que en el sexenio pasado, presidido por Aristóteles Sandoval Díaz, fue el que más inversión ha canalizado a las áreas naturales protegidas (ANP), con 143.4 millones de pesos (mdp) destinados a las reservas federales coadministradas por el estado, y 60.7 mdp invertidos en las áreas con decreto estatal, para un total de 204 mdp.

La mala es que ese gasto apenas pinta. En el mismo periodo, se ejercieron aproximadamente 570 mil millones de pesos por el gobierno estatal. La inversión en áreas protegidas es, así, insignificante: 0.035 por ciento. Un tercio de centavo por cada 100 pesos. Si el dinero ejercido en seis años se pone en una línea de tiempo donde cada día se gasta exactamente el mismo monto, en 2 mil 190 días de seis años se ejercieron por día, en promedio, 260.3 millones de pesos, y por hora, 10.8 millones de pesos. Eso significa que toda la inversión estatal en las ANP se habría agotado en menos de 19 horas. Esto es lo que, traducido a cuentas aritméticas, significa la inversión en reservas ecológicas.

¿Cuánto valen las reservas protegidas por los servicios y bienes que protegen para la economía y la sociedad? Es un ejercicio pendiente en el caso de Jalisco, pero a nivel nacional, existen datos calculados en una investigación denominada El valor de los bienes y servicios que las áreas naturales protegidas proveen a los mexicanos, de Juan E Bezaury Creel, de Natural Conservancy, programa México.

“Los valores estimados son conservadores, representando por ende una subestimación del verdadero valor y resultan bajos comparándolos por ejemplo con el producto interno bruto; sin embargo, 50 mil 935 millones de pesos por año (o 3 mil 396 millones de dólares) que se identificaron en este ejercicio, ciertamente no representan una cifra despreciable. Asimismo, haciendo una comparación entre estos valores, con respecto a la inversión federal realizada para el manejo de estos territorios, se puede afirmar que por cada peso del presupuesto federal invertido en las áreas naturales protegidas, estas aportan a la economía cuando menos 56 pesos” (ver estudio completo en http://www.ccmss.org.mx/descargas/El_valor_de_los_bienes_y_servicios_que_las_areas_naturales_protegidas_proveen_a_los_mexicanos.pdf).

Si la inversión es un peso por cada 56 pesos producidos en agua, captura de carbono, biodiversidad, suelo fértil, paisaje y regulación climática, la traducción local, arbitraria mientras no se cuente con un estudio específico para Jalisco, es que se deberían haber invertido casi 11 mil 500 millones de pesos en seis años. Más allá de la precisión de las cuentas, sirve para dar una idea de lo poco que el gasto público valora los espacios naturales.

Jalisco cuenta con 26 áreas naturales protegidas de carácter federal, estatal, municipal o privadas. La mayor en superficie es el área de protección hidrológica federal del río Ameca, con 392 mil hectáreas. La menor es el bosque urbano de los Colomos.

Pese a lo raquítico del gasto, se logró avanzar en consolidar procesos como el caso del bosque La Primavera, se sacaron adelante programas de manejo de los sitios Ramsar (humedales prioritarios internacionales) y se establecieron las bases para el sistema estatal de áreas naturales protegidas. Pero garantizar la conservación de esos sitios permanece como uno de los desafíos más acuciantes, en tiempos de cambio climático.


Fuente: Semadet

martes, 8 de enero de 2019

Pierde gobierno batalla por protección al Cuale



Agustín del Castillo/Guadalajara-NTR

La falta de una “notificación personal” al momento en que arrancó el procedimiento para establecer el área de protección hidrológica estatal sierra del Cuale, dentro de la superficie del ejido San Andrés, de Talpa de Allende, así como no haber acreditado una iniciativa ciudadana para impulsar la reserva ecológica, fueron considerados vicios legales serios por la autoridad judicial, que ha echado abajo el camino del decreto protector de estas montañas donde habitan hasta 4 mil 500 formas de vida, posiblemente la mayor diversidad biológica de Jalisco.

En el caso de este ejido, es una sentencia definitiva que obligaría al promotor del área natural protegida, el gobierno de Jalisco, a volver a establecer el procedimiento desde el principio. Fue fundamental en la derrota legal que los magistrados del Segundo Tribunal Colegiado del Tercer Circuito, con sede en Zacatecas (que tomó el asunto como auxiliar) consideraran que los artículos 55, 56 y 57 de la Ley Estatal del Equilibrio Ecológico y la Protección del Ambiente (LEEEPA), en los que se fundamentan las áreas protegidas estatales, son “violatorios” de derechos constitucionales consagrados en los artículos 8 y 14, los derechos de petición y de audiencia.

¿POR QUÉ ES TRASCENDENTE?

Independientemente de que abre la necesidad de revisar el cuerpo legal y los procedimientos para instaurar reservas protegidas, la sierra del Cuale es la principal proveedora de servicios ambientales (agua, regulación climática, biodiversidad, suelos y paisaje) del megadesarrollo turístico Puerto Vallarta-Riviera Nayarit, el segundo más importante del país. La justificación de generar un sistema protegido deriva de la relevancia económica de ese destino turístico que genera más de 10 por ciento del producto interno bruto turístico del país.

Así, la disputa por la sierra del Cuale, que tiene al menos tres décadas, pero que a partir de la publicación del aviso de decreto, en marzo de 2017, vivió su última etapa, se puede sintetizar en dos grandes resultados: de las más de 111 mil hectáreas (ha) del polígono protegido, alrededor de 70 mil ha avanzaron en el convencimiento de ejidos y propietarios sobre las bondades de la gestión protegida, mientras poco más de 40 mil ha de cinco ejidos amparados quedarían al margen, de momento, si en todos los casos se confirma la tendencia de la sentencia definitiva emitida a favor de San Andrés.

EL CASO

La acción judicial a favor del ejido fue determinada en la revisión 233/2018 del procedimiento de amparo 791/2017-VII, que había sido sobreseído (anulado) por el juez séptimo de distrito en materia administrativa y del trabajo, lo que inconformó a los quejosos.  Los magistrados del Segundo Tribunal Colegiado del Tercer Circuito, revocaron esa decisión, al considerar debidamente fundados los agravios del ejido quejoso, lo que fue notificado en diciembre a las partes.

“Primero. Se revoca la sentencia venida en revisión. Segundo. La justicia de la unión ampara y protege al ejido quejoso San Andrés, de Talpa de Allende, Jalisco, contra los actos que reclamó a las autoridades responsables precisados en el resultando primero de esta sentencia; para los efectos indicados en la presente ejecutoria”, señala la sentencia y ordena al juez séptimo hacerla valer.

La acción jurídica promovida por el comisariado ejidal de San Andrés fue en contra de actos del Congreso del Estado, del gobernador, de los secretarios de Gobierno y Medio Ambiente, del Registro Público de la Propiedad y del presidente municipal de Talpa. Los magistrados acreditan la argumentación en contra de la “inconstitucionalidad” del articulado de la LEEEPA, lo que permitiría establecer un camino de impugnación para otros posibles agraviados, en caso de que no sea reformada.

Es decir, la ley supuestamente establece como único camino para un proyecto de área natural protegida (ANP) la iniciativa de un ciudadano, y además, como estarían en juego bienes patrimoniales, es obligado hacer una notificación personal, y no a través de medios de difusión general, “a fin de que desde su inicio (del procedimiento de protección) comparezcan a defender sus derechos mediante la aportación de pruebas y formulación de alegatos”.

Los magistrados advierten que en caso de que la declaratoria se publicara como se prevé en el aviso, “esta puede llegar a expropiar el área reservada, con lo cual el ejido revisionista estaría frente a un diverso problema legal que le dificultaría recuperar sus tierras”.

De este modo, 8 mil 172 ha del ejido San Andrés quedan fuera del procedimiento administrativo para crear el área de protección hidrológica sierra del Cuale, la ‘joya de la corona’ de las reservas ecológicas con legislación estatal. Pero si se confirman cuatro amparos más, alrededor de 35 por ciento de la superficie propuesta se habrá perdido en esta ocasión y la gran oportunidad de preservar los servicios ambientales del segundo destino turístico del país.

Los cinco expedientes

Ejido El Cuale, Talpa de Allende. Obtuvo suspensión de plano de la consulta del ANP dentro de su territorio en el juicio de amparo 628/2017-IV, en el Juzgado Séptimo de Distrito en Materia Administrativa y del Trabajo, confirmada por el Sexto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito, a partir del recurso de queja 86/2017. La sentencia definitiva, pendiente

Ejido San Andrés, Talpa de Allende. Suspensión de plano en el juicio de amparo 791/2017-VII por el juez séptimo de distrito y confirmado por el Sexto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito tras la queja 96/2017. Fue sobreseído en sentencia definitiva, pero ésta fue revocada a favor del ejido en el recurso de revisión 233/2018

Ejido Emiliano Zapata, Cabo Corrientes. El juez primero de distrito negó la suspensión de plano en el amparo 882/2017, pero se corrigió en la queja 89/2017, ante el Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito, el cual ordena se otorgue suspensión. La sentencia definitiva, pendiente

Ejido Zapotán, Mascota. Una suspensión de plano fue concedida en el marco del expediente 801/2017, por el Juzgado Segundo de Distrito. La sentencia definitiva, pendiente

Ejido Puerto Vallarta, municipio homónimo. Logró una suspensión de plano contra el decreto que incluya su territorio en el juicio de amparo 975/2017, obtenido en el Juzgado Quinto de Distrito. La sentencia definitiva, pendiente

Fuente: ejidos quejosos

Ejecutivo priorizó cuidar la sierra

Sierra del Cuale es la principal área natural protegida propuesta por el gobierno de Jalisco, y su caracterización, considerada bastante flexible en relación con la enorme diversidad paisajística, ecosistémica y de especies, fue la intencionada búsqueda de que los dueños de la tierra la vieran como una oportunidad. Pero no todos estuvieron de acuerdo.


JUNTAS. Esta área de Jalisco es importante, pues ahí interactúan las sierras y el área marítima.
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En estas montañas hay desde bosques templados de pino y encino hasta selvas subhúmedas, pues es el área más lluviosa de todo Jalisco. Su altitud va de los 2 mil 800 metros sobre el nivel del mar a cero.

De acuerdo al aviso de decreto, el gobierno de Jalisco, "impulsa un proyecto para decretar como área estatal de protección hidrológica a la sierra El Cuale, que conserve los ecosistemas y la biodiversidad de la región, que fortalezca y promueva el uso y aprovechamiento sustentable del patrimonio natural”. Este entorno “juega un papel muy importante en los procesos hidrogeológicos de la región Costa-Sierra occidental, ya que no sólo es un importante colector de agua y zona de recarga de los mantos freáticos, también es el área donde se infiltra al mar, permitiendo un mayor número de interacciones bióticas”.

La superficie a proteger es de 111 mil 633.74 hectáreas en cuatro municipios: Cabo Corrientes, Mascota, Talpa de Allende y Puerto Vallarta. “La creación de un área natural protegida, representa una oportunidad para mantener comunicados los ecosistemas presentes de las sierras al área marítima, contribuyendo así a que esta área se convierta en una zona que no sólo preserve sus recursos naturales, sino también a revertir los efectos más graves de las perturbaciones y las amenazas que actualmente enfrentan sus ecosistemas”, añade el documento.

De la misma manera, se pretende “detonar proyectos productivos alternativos como son el turismo de naturaleza, turismo rural, la valoración del patrimonio cultural y el aprovechamiento sustentable de sus bosques”, y conservar los ciclos ecológicos “a través del cuidado de los espacios naturales, permitirá el mantener las actividades ecoturísticas tan representativas de la región, ya que su sistema montañoso y su contacto con la línea de costa han sido un factor fundamental para el turismo con la gran riqueza biológica, paisajística y climática”.

Se han documentado casi 500 especies animales y mil 900 especies de flora. Pero su diversidad sería mayor a la de Manantlán, donde hay más de 3 mil plantas vasculares. Un verdadero tesoro biológico en riesgo.
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FRASE

“(La sierra del Cuale) juega un papel muy importante en los procesos hidrogeológicos de la región Costa-Sierra occidental”

Extracto del aviso de decreto del gobierno de Jalisco

domingo, 6 de enero de 2019

Tlajomulco debe priorizar su reinserción urbana


Agustín del Castillo/Guadalajara-NTR

La distopía urbana en que derivó el crecimiento de casi 800 por ciento en población que registró Tlajomulco desde 1995, demanda pragmatismo y una mirada al futuro, es decir, “no es posible detenerse en las cuentas del pasado porque nunca saldremos de esto”, advierte el urbanista y consultor Bernd Pfannenstein.

Tlajomulco es un estudio de caso en un proyecto que se hace en toda América Latina; “un ejemplo de las características periurbanas que tiene esta ciudad a detalle, conocimiento que sirve para detener el desarrollo urbano sin límites y lograr también procesos de ciudades en gestión territorial, hacia un sistema urbano más equilibrado; este es un municipio disperso, con procesos  de expansión que estamos verificando  en dos distintos tipos de organización: el primero, que domina sobre prolongación López Mateos, dedicado al nivel socioeconómico alto, con la utopía de la gente de la ciudad ideal (…) , y por otra parte, los fraccionamientos de interés social; estamos identificando los mitos de las casas abandonadas, nadie tiene datos exactos y muchas veces depende de a quién le vas a preguntar".

"Al final del día, necesitamos quitarnos todos los intereses, y entender que nuestro sistema urbano solo va a funcionar si buscamos un desarrollo integral que nos permita tomar las mejores decisiones; yo considero que si en Tlajomulco construimos un modelo de gestión integral urbana, puede ser la base para muchas soluciones; porque existen muchos Tlajomulcos en México y en América Latina, y podemos dar herramientas para mejorar los procesos de toma de decisión en la expansión urbana y de desarrollo urbano en todo el continente”, señala Pfannenstein.

Y si bien no hay que perder de vista las causas del desastre, “confío en que mejor enfoquemos nuestra energía positiva en el futuro, lo que puede cambiar; hay una situación disfuncional con el sistema, por la ausencia de reglas claras en transparencia, por el cortoplacismo, el municipalismo, los cambios de agenda de cada tres años, y de ahí llegamos al otro lado, la ausencia de herramientas de planeación, sin una escala correcta; ahí va a imperar la coordinación metropolitana”.

Sin esa visión metropolitana, “el interés del suelo barato se pudo transformar en un negocio inmobiliario de alto valor. Pero insisto en que no se trata de buscar responsabilidades, se trata de entender qué enfermedad tienen estos sistemas urbanos, y como logramos la medicina y las herramientas para este sistema enfermo, para lograr un sistema equilibrado; y esto no solo requiere la rectoría del estado, requiere también que la sociedad, que la comunidad, empiece a actuar. Por eso Tlajomulco tiene entes de participación ciudadana únicos en el país, es un referente, aparte de esto necesitamos identificar a los agentes que están involucrados en el tema de desarrollo urbano, y necesitamos un acuerdo mutuo entre todos y definir hasta dónde vamos a apostar, si seguimos apostando al valor económico o no, y no hablo de restringir el mercado inmobiliario, al contrario, necesitamos sofisticarlo, le necesitamos dar las herramientas técnicas, legislativas, urbanísticas, suficientes para actuar”.

Esto debe incluir “reglas en la producción de suelo urbano, y si no lo hacemos vamos a seguir viendo que impera una interpretación cotidiana que no está funcionando para la gente”. Pfannenstein ha encabezado un trabajo piloto en 17 fraccionamientos de interés social de Tlajomulco, en aras de que sea la semilla para una gradual integración urbana eficaz en favor de miles de vecinos.

El estudio

El urbanista y consultor Bernd Pfannenstein encabezó un trabajo sobre 17 fraccionamientos del municipio de Tlajomulco: una muestra de 388 encuestas para un universo de 29 mil viviendas, de las cuales cinco mil se encuentran abandonadas

Uno de los casos más drásticos es el fraccionamiento Silos: 30 por ciento de las casas y departamentos están desocupadas y en proceso de destrucción física

Un 54 por ciento de los encuestados se sienten inseguros; 27 por ciento no cuentan con acceso a internet; 66 por ciento consideran que sus áreas verdes se encuentran en mal estado; 95 por ciento no tiene acceso a servicios de salud; un tercio no tiene ni siquiera educación básica, y más de la mitad destina por lo menos dos horas en el trasladarse a sus sitios de trabajo


LaBase un proyecto que exige ser replicado


Agustín del Castillo/Guadalajara-NTR

Tlajomulco demanda una política seria de reinserción urbana para decenas de miles de sus moradores que habitan las grandes ciudades perdidas, como Hacienda Santa Fe, Chulavista o Silos, advierte la activista social y ex presidente del Consejo de Participación Ciudadana de Tlajomulco, Tania Vázquez.

Una de las generadoras de la experiencia comunitaria de LaBase (Laboratorio de Arquitectura Social Estratégica) en el clúster 21 de Hacienda Santa Fe, pone en relieve la necesidad de que los gobiernos trabajen sobre esa línea, en busca de remontar los graves problemas de marginación, pobreza y violencia que se padecen en la zona.

“Este es un tema de mucha segregación social, de situaciones como las casas abandonadas. Esto (LaBase) era un parque abandonado, con una planta de agua abandonada, que a mí me tocó conocer en su momento, llena de agua podrida, donde venía la gente a drogarse, a hacer situaciones negativas para el entorno social, y los niños no podían salir a jugar, o se podían exponer a una situación de violencia. Nos preguntamos entonces qué debía pasar para volver a tejer o a construir este tejido social, y se trataba de recuperar el espacio público, que la gente lo sintiera suyo, pudiera venir y saber que era de todos y podía haber algo bueno para ellos”.

Al tener un gran cascarón de concreto para una planta de tratamiento, el reto de qué hacer era enorme. “Este no es el único esfuerzo que emerge desde abajo; se repararon canchitas de futbol, se pusieron aparatos de gimnasia en los parques, se acondicionaron bosquecitos urbanos dentro de fraccionamientos, se dotó de material para laboratorio para una preparatoria, equipo de cómputo para una escuela. Pero una obra como LaBase, no la hicimos en ningún otro lugar; no era mucho el presupuesto, y lo que alienta es que la nueva administración va a dar el doble de recursos, y entonces se trata de replicar esta excelente experiencia, porque de ser un espacio de delincuentes, ahora es un lugar donde los niños vienen a tomar clases de pintura, clases de fotografía, ya se hicieron unas albercadas, y muchísimas actividades que ayudan a  los niños a tener la esperanza de que se puede aspirar a algo mejor en su vida”.

La activista pide no hacer cuentas alegres. LaBase arrancó en 2016, y requiere de más años para que “la gente de alrededor empiece a percibir que hay más por lo que puede hacer, por su entorno, por su ciudad, ya con más conocimiento de lo que hay”; la idea es que se disemine la experiencia y crezca el número de ciudadanos organizados para resolver sus mayores rezagos.

Demandan intervención mil 200 ha de bosque


Agustín del Castillo/Guadalajara-NTR

De las 44 mil 401 hectáreas de bosques, selvas y pastizales que se quemaron en Jalisco durante todo 2018, el efecto más severo rebasa mil hectáreas (ha): 816 ha de arbolado adulto y 357 ha de renuevo. En esa superficie se deberán concentrar los esfuerzos de restauración de 2019, independientemente de la fuerte labor de prevención por la que se apuesta durante el ciclo. Qué se requiere para una restauración efectiva? Primero, un diagnóstico preciso de los daños y de las posibilidades de resiliencia (reconstitución) del propio ecosistema. Con base en eso, se deberá definir el papel de intervención sobre los siguientes 10 ejes, de acuerdo a los principios que aplica Departamento de Bioquímica del Suelo del CSIC de Galicia, que se pueden consultar en su web (www.campogalego.com)

Uno, proteger el suelo contra la erosión; dos, si no hay suelo no puede regenerarse la vegetación: sobre las rocas no crece la vegetación; tres, “la conservación del suelo afectado por los incendios y la recuperación de las propiedades de éste, dependen estrechamente del proceso de revegetación, es decir, de la regeneración de la cubierta vegetal, y para ello es necesario evitar primero las pérdidas de suelo y nutrientes”; cuatro, “como primeras medidas para evitar la erosión postincendio, en áreas susceptibles a la misma, se recomienda el acolchado de paja”; cinco, “el proceso de restauración ha de iniciarse inmediatamente o poco tiempo después del incendio para evitar que con las primeras lluvias después de la quema se inicien el lavado de nutrientes de la capa de cenizas y/o los procesos de erosión”.

Seis, “es importante y urgente retener en los órganos de las plantas, mediante la implantación rápida de una vegetación, que lógicamente ha de ser herbácea, los nutrientes acumulados en la capa de cenizas para evitar la pérdida de los mismos”; siete, “siempre que sea posible, la restauración del monte afectado por incendios forestales debe tender a la regeneración del bosque, el sistema natural más evolucionado, con sus tres estratos, herbáceo, arbustivo y arbóreo, para garantizar su estabilidad, utilizando especies preferentemente autóctonas que se adapten a las características del medio físico”.

Ocho, “para tener árboles de calidad hay que garantizar a la especie que se plante los recursos y condiciones que necesitan para su desarrollo [tipo de suelo y profundidad del mismo y clima]”; nueve, “se necesitan protocolos de actuación para la restauración de los sistemas forestales quemados [sistema suelo-planta], que son específicos para cada zona climática y que deben ser ejecutados por los gestores forestales; y diez, advierte: “si no se protege el suelo, si no se conserva, si se pierde, la desertización no será una probabilidad sino una dramática realidad”.


sábado, 5 de enero de 2019

El crecimiento urbano, una experiencia fallida



Agustìn del Castillo/Guadalajara-NTR

La tendencia de la dispersión urbana no se ha detenido: todos los días se incrementan las construcciones en la periferia de la ciudad, sea en el valle de Tesistán, en la carretera a Colotlán, en la barranca del río Santiago o en la enorme planicie de Toluquilla.

Para el arquitecto Luis Manuel Ochoa, consultor que hizo posible el proyecto de LaBase (Laboratorio de Arquitectura Social Estratégica) en el clúster 21 de Hacienda Santa Fe, donde se pretende enfrentar la descomunal anomia social ocasionada por asentamientos humanos heterogéneos, extendidos sin un sistema integral de movilidad, y en manos de grupos delictivos (ver edición de El Diario NTR de Guadalajara del 4 de enero de 2019), la continuidad de la dispersión es un dato objetivo, y es necesario lidiar con él.

“El Área Metropolitana de Guadalajara ha tenido en los últimos 30 años un crecimiento expansivo, y es al sur del Periférico donde más ha crecido, un boom que muchos conocen, con un crecimiento exponencial, demográfico, y por ende urbano, que tiene que ver con una experiencia fallida por una política federal que le apostaba más a la cantidad, para cumplir con el número de viviendas, más que al calidad de las mismas, eso relacionado con el interés inmobiliario, el desarrollo ligado al capital, lo que hizo que esa política se realizara en el lugar donde la tierra era más barata, sin equipamiento urbano, y desgraciadamente en algunos de los casos sin servicios”, explica Ochoa.

Se trata de un drama cotidiano en Tlajomulco y en muchos rincones del país. “Por ahí están los indicadores y ciertamente Tlajomulco debe entrar entre los seis municipios en que más crecieron por este fenómeno, y seguramente tanto al norte de México, como Tijuana, Mexicali, hay 20 ciudades donde seguramente hay características similares dentro de las áreas metropolitanas; con este crecimiento, en Tlajomulco, hablamos de algo destacable porque llega casi a 800 por ciento, de 70 mil habitantes brinca a 600 mil, entonces eso para cualquier municipio es un fenómeno incontrolable…”.

A la tierra barata se aúna la falta de estructura institucional sólida de un ayuntamiento que en 1995 y 2000 era incipiente, la disposición de tierras ejidales jurídicamente inestables, y además, “creo que corre un rol fundamental para la ciudad la relación que tiene que ver Tlajomulco con el puerto [de Manzanillo], ser la entrada de productos hacia el sur, tener el aeropuerto, el paso de las vías férreas; o sea, hay ciertas características propias tanto para la expansión como para el desarrollo; por eso ya es y seguirá siendo fundamental esta zona de la ciudad para la historia de los siguientes 20 o 30 años”.

El Diario NTR: El gobierno de Peña Nieto se encontró con este desastre urbano, y que era necesario combatir esta expansión, la dispersión desmedida, ¿cree que ya hayamos llegado al momento cenit del crecimiento y que al ciudad se va a compactar y se va a consolidar en estos espacios que ya lo hizo, o todavía hay una tendencia a que se siga dispersando?

LUIS MANUEL OCHOA (LMO): Yo creo que todavía la tendencia no se detiene, pero que está en ese proceso, la clave es una mezcla de cuestiones, pero una fundamental es el ordenamiento del territorio, y creo que es un tema que ya está en la agenda de los gobiernos, que se está atendiendo; ahora es pensar cómo debe de ser y antes no se pensaba, y volvemos al punto en que nos encontramos.

¿Tendríamos que pensar que los municipios tiene que ser otro tipo entes, o el famoso planteamiento de un gobierno metropolitano para enfrentar este tipo de intereses?

Así es, creo que es un gran tema que ya se está abordando en Guadalajara, que es la coordinación y la gobernanza metropolitana; hay esa apuesta desde lo metropolitano, por esa carencia que pueden tener los municipios en esas cuestiones, yo pienso que debe ser una especie de ping pong entre las escalas, entre la metropolitana y la municipal, con estrategias desde el municipalismo, aunque estos fenómenos se pueden abordar desde lo metropolitano.

Autorizaciones congeladas

Durante la administración del alcalde Alberto Uribe Camacho, el gobierno municipal determinó la moratoria en la aplicación de permisos para la expansión urbana, ante la necesidad de consolidar la estructura urbana y armonizarla con la disposición de servicios, especialmente los casos del agua y de la movilidad. La administración actual no ha hecho explícito si seguirá adelante ese esquema o se prevén soluciones distintas al problema.

Incendios equivalen a 10 veces La Primavera



Agustìn del Castillo/Guadalajara-NTR

Jalisco ha acumulado en los últimos tres años los peores registros de su historia en materia de incendios forestales: las 312 mil hectáreas sumadas de extensión siniestrada de las temporadas 2016, 2017 y 2018, equivalen a 10 tantos el bosque La Primavera, a casi 5 tantos la superficie del Área Metropolitana de Guadalajara o si se quiere ver en perspectiva nacional, a 80 por ciento de la superficie del estado de Tlaxcala.

Obviamente, esto no significa que esa enorme superficie se haya perdido: en la mayor parte de los casos, el fuego tuvo impactos menores sobre bosques y selvas, aunque la recurrencia de incendios genera un crónico empobrecimiento de la biodiversidad, la pérdida de fuentes de agua y de suelo fértil.

De acuerdo al diagnóstico de expertos e instituciones, el problema nace de dos grandes factores: el primero, y más grave, es el aumento de las temperaturas, un indicio claro de que esta región del mundo ya padece los efectos del cambio climático global. Más calor, menos humedad, generan más combustible para el fuego.

El segundo tiene que ver con el modo en que localmente se maneja el tema del fuego. Aunque existen normas que prohíben quemas agrícolas sin notificar a las autoridades locales y federales, lo cierto es que los agricultores se van “por la libre” en ese tema.  La paradoja es que el estado ocupa el ´primer lugar en la estadística nacional de producción alimentaria, y aporta por arriba de 12 por ciento del producto interno bruto del país en el tema. La agricultura y ganadería, como ejes de la producción primaria, son dependientes de los ecosistemas naturales. Quiere decir que si su modo de producción afecta los bosques y las selvas, en esencia, es un atentado contra sus propias bases económicas.

La nueva administración estatal se ha puesto como objetivo lograr que las medidas preventivas minimicen los daños. Para ello se necesita profundizar en un programa estatal de manejo de fuego, advierte el titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial, Sergio Graf Montero. La integración productiva a esquemas de internalización de costos ambientales es un trabajo que ya arrancó con las juntas intermunicipales de medio ambiente, que caminan a esquemas de agroforestería que buscan conciliar la conservación con la generación de riqueza. Es una transición obligada ante el creciente problema de las altas temperaturas.

¿Qué espera en materia de incendios forestales en 2019? Los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional señalan que mientras enero y febrero tendrán una mayor humedad al promedio, y esto ayudará a mantener controles, en marzo se espera humedad por abajo de la media, y esto genera preocupación. No obstante, Jalisco apunta a ser poco beneficiado con esta humedad en enero, mientras en febrero tendría más lluvia.

“Para realizar el pronóstico se tomó en cuenta: Noviembre las temperaturas de la superficie del mar se mantuvieron por arriba del promedio (…) los pronóstico de diferentes modelos climáticos indican 90 por ciento de probabilidad de que se presente El Niño en los meses de invierno 2018-2019. Las oscilaciones invernales han favorecido el desplazamiento de la corriente en chorro hacia el territorio generando más frentes fríos y tormentas invernales. Repercute en descenso de temperaturas y nevadas en regiones del norte y centro del país. El pronóstico indica que estas condiciones se mantendrán hasta finales de febrero”, señala el pronóstico oficial.

Añade: “En enero el promedio de lluvia acumulada a nivel nacional es de 24.7 mm de acuerdo a la climatología 1981-2010. El pronóstico para este mes prevé un acumulado mensual de 26 mm, que representa 5.2 por ciento por arriba del promedio. Se esperan lluvias por arriba del promedio en Zacatecas, San Luis Potosí, Querétaro, Hidalgo, Estado de México, Tlaxcala, Ciudad de México, Morelos, Puebla, Veracruz y Tabasco así como en regiones al oriente de Chihuahua, de Durango y de Aguascalientes, norte y sur de Coahuila, centro de Nuevo León, norte de Tamaulipas y de Chiapas, sur de Guerrero y oeste de Oaxaca; en cambio condiciones por debajo del promedio se esperan en la Península de Baja California, Sonora, Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Colima y Península de Yucatán, así como en regiones al occidente de Michoacán, noroeste de Guerrero, sureste de Oaxaca y suroeste de Chiapas”.

El promedio de lluvia en febrero “a nivel nacional es de 17.6 mm de acuerdo a la climatología 1981-2010. Para este mes se espera un acumulado de 23.1 mm; representa 31.2 por ciento por arriba del promedio mensual. Precipitación acumulada mensual por arriba del promedio se esperan en Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Nayarit, Zacatecas, San Luis Potosí, Guanajuato, Jalisco, Aguascalientes, Querétaro, Colima, Michoacán, Estado de México, Ciudad de México, Tlaxcala, Morelos, Guerrero, Puebla, así como en regiones del centro de la Península de Baja California, noroeste de Sonora, sur de Sinaloa, occidente de Hidalgo y de Oaxaca y al norte de Yucatán y de Quintana Roo”.

En marzo la lluvia acumulada mensual promedio es de 13.1 mm, “para marzo del 2019 se prevé una lámina de 11 mm, que representa un 16.3 por ciento por debajo del promedio mensual” (informe completo, en https://smn.conagua.gob.mx/es/climatologia/pronostico-climatico/precipitacion-form).

La Primavera: fuego desde la periferia

Un mapa de incidencias en el cual se registren dónde brotan los fuegos que afectan periódicamente al bosque La Primavera demostrará lo que muchos intuyen: que la mayor parte de las deflagraciones nacen en la periferia, cerca de asentamientos humanos, destaca el director del organismo público descentralizado, Marciano Valtierra Azotla.

“Un dato fundamental es el porcentaje de incendios que atiende el OPD y que se dan fuera del área natural protegida. Muy significativo. Esto es un indicador muy claro de la alta incidencia de incendios que ocurren en la zona periférica, adyacente al polígono protegido”, señala a El Diario NTR Guadalajara.

Por ejemplo, “un caso muy concreto del efecto nocivo de la alta vulnerabilidad de la reserva es justamente lo que ocurrió el año pasado en San Miguel. Básicamente, el incendio inició fuera del área natural protegida, y derivado de condiciones de viento y altas temperaturas, así como combustible acumulado, propiciaron una conflagración importante, que de inmediato se adentró hacia La Primavera, con la afectación ya sabida, que al final sólo 145 hectáreas tuvieron afectación a nivel de arbolado, el resto fue superficial. Será bueno hacer un balance de la respuesta del bosque en la zona afectada para valorar esa capacidad natural del ecosistema a los efectos de éste incendio”.

El funcionario subraya la importancia de que esta información sea útil para prevenir, y por eso, es el eje del trabajo que se desarrollará en 2019. Para el efecto, ya se realizó la primera reunión entre personal de la dirección de la reserva, los representantes de los municipios de la zona, y de entidades federales involucradas.

Pese al fortalecimiento institucional que significó el OPD, la estadística de fuego ha crecido en los últimos cuatro años, pues sin un plan de manejo de fuego que fortalezca la prevención, se trata de batallas perdidas. En 2018 se acumularon 3 mil 370.13 hectáreas (ha) quemadas; 2 mil 474.36 ha en 2017; 842.82 ha en 2016, y 360.47 ha en 2016.