miércoles, 13 de julio de 2011

Marycarmen Acosta propone "blindar" con un decreto conservación de El Bajío


El gobierno del estado debe transparentar estudios de impacto ambiental, señala la ex regidora. Es necesario que el Ayuntamiento de Zapopan proteja la cuenca hidrológica de los intereses inmobiliarios, catalogándola como zona de alta prioridad ambiental, indican ex regidora de ese municipio.

Guadalajara. Agustín del Castillo. MILENIO JALISCO. Edición del 14 de junio de 2011

Es necesario que el Ayuntamiento de Zapopan “emita un decreto de protección de la cuenca hidrológica de El Bajío del Arenal, con la finalidad de que no se modifique la densidad habitacional, ni el uso de suelo”, propuso la ambientalista y ex regidora de ese ayuntamiento, Marycarmen Acosta.

En una ponencia que dio a conocer en el foro convocado hace dos semanas por el Congreso del Estado, la ex representante destacó también la necesidad de que “las autoridades estatales certifiquen que los estudios de impacto ambiental se encuentren a luz pública, por medio de Internet, relativos a las construcciones de vivienda y del uso suelo autorizado”, proceso en el que incluiría los estudios de mecánica de suelo y los permisos de la Comisión Nacional del Agua, de la secretaría ambiental estatal (Semades) y de la federal (Semarnat) en todo lo relativo a las obras públicas. Otros aspectos a transparentar son los estudios sobre los impactos de las nuevas obras en los sistemas de alcantarillado y drenaje.

De por sí, en El Bajío, “el plan parcial de desarrollo no debe modificarse, por el solo hecho de ser zona de amortiguamiento del bosque La Primavera”, pues de ser cambiado el uso del suelo, además de generar condiciones de daño para los ecosistemas, “se incurre en un delito ambiental”, como lo prevé el Código Penal Federal en su artículo 414 : “Se impondrá pena de uno a nueve años de prisión y de trescientos a tres mil días de multa al que ilícitamente, o sin aplicar las medidas de prevención o seguridad, lo ordene o autorice […] cause un daño a los recursos naturales, a la flora, a la fauna, a los ecosistemas, a la calidad del agua, al suelo, al subsuelo o al ambiente”.

Marycarmen Acosta dijo que el Ayuntamiento de Zapopan se comprometió a proteger la zona, y esto se logrará, en el caso de la Villa Panamericana, “solicitando a los inmobiliarios a entregar el dictamen de la mecánica de suelo, el impacto ambiental y así como las medidas de mitigación, para que no se entorpezcan los corredores ecológicos”; las medidas de mitigación son, entre otras: instalar pavimento ecológico para que nutra los mantos freáticos, que abastecen los manatiales de Los Colomos, y reforestar.

La ex edil, propuesta por el Partido Verde y que ejerció durante la Administración 2004-2006, consideró necesario “que el Comité Organizador de los Juegos Panamericanos de 2011 cumpla el compromiso internacional, se lleven a cabo los Juegos, y al término de éstos se tomen las medidas pertinentes [...] en caso de que no lo realicen solicitaremos como ciudadanos la protección de la justicia federal [...] para identificar propuestas de sanciones a quienes hayan infringido normas y reglamentos urbanísticos, ambientales y de movilidad en la autorización de la Villa Panamericana”.

Acosta consideró esencial “delimitar el área de amortiguamiento de La Primavera y que la autoridad municipal lo reconozca, con el objeto de evitar el chantaje y corrupción y aplicar el ordenamiento jurídico correspondiente”. En ese sentido, propuso a la comunidad integrar una red cibernética “para comunicar su interés ecológico y propuestas alternativas posibles a favor de El Bajío”.

viernes, 1 de julio de 2011

Piden sancionar a quienes emitieron permisos ilegales en El Bajío

Licencias de la Villa Panamericana violan leyes. Zapopan, Semades, Proepa y Prodeur, en la mira de los defensores de El Bajío

Guadalajara. Agustín del Castillo. MILENIO-JALISCO, edición del 13 de junio de 2011

Los daños a El Bajío, en el tema de la Villa Panamericana, tienen culpables y deben ser castigados, advierten los colectivos e investigadores que han conformado el Frente Ciudadano en Defensa de Áreas Naturales Estratégicas.

Con base en 17 ponencias presentadas por especialistas de diversas ramas del conocimiento y ciudadanos, hace dos semanas en un foro realizado en el Congreso del Estado, el frente exige al presidente municipal de Zapopan, Héctor Vielma Ordóñez, al gobierno estatal y al federal, diversas acciones para sancionar a funcionarios involucrados en el permiso ilegal a esa edificación.

Entre quienes deben ser investigados, y eventualmente sancionados, están los funcionarios municipales de Zapopan, “que indebidamente emitieron el memorándum 1111/2009/4-184/DTP de fecha 27 de septiembre de 2009; a los servidores públicos que otorgaron los dictámenes de trazo, usos y destinos específicos Dic/09/1611, de fecha 5 de octubre y 3 de diciembre, ambos de 2009; por la autorización de obras preliminares contenida en el oficio11214/2009/2-1743 de fecha 3 de diciembre del 2009 y por la licencia de urbanización y edificación 11214/2009/2-1836 y HS/D-3731-09/D, ambas del 22 de diciembre de 2009”.

Están funcionarios de la Secretaría de Medio Ambiente para el Desarrollo Sustentable (Semades) “por admitir la Manifestación de Impacto Ambiental a todas luces irregular violando los requisitos básicos para un proyectos de esa naturaleza; por otorgar la autorización condicionada 007/6546/2009 de fecha 7 de diciembre de 2009 y por la omisión de sanciones por el incumplimiento de las 56 condicionantes que la misma autoridad impuso a los desarrolladores del proyecto”.

Por la inacción u omisión de la Proepa (Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente) “para clausurar las obras que están afectando cauces y cuerpos de agua; y el área protegida bosque La Primavera; y contra el procurador de Desarrollo Urbano, Aarón Vázquez, por emitir el oficio 4156/09, número de control 11-3842/09, expediente ZAP. 149/2009, “mediante el cual instruye al entonces director de obras públicas de Zapopan para que excluya del Dictamen de Trazo, Usos y Destinos Específicos Dict 09/1611, diversos dictámenes de competencia federal como CNA, Semarnat, Sedena o estatales y municipales. Así mismo por instruir al director de Obras Públicas para que integrara en la urbanización un predio que forma parte del área natural protegida La Primavera”.

El escrito entregado el pasado jueves 9 de junio añade que la construcción de la Villa Panamericana “contraviene todos los reglamentos, leyes y ordenamientos en materia urbana, vial, ambiental; incumple también con la licencia de construcción otorgada por el Ayuntamiento de Zapopan de manera ilegal, al no contar con las hectáreas necesarias para la magnitud del proyecto de construcción, las áreas de cesión, ni acreditar la totalidad de la propiedad de los terrenos disponibles, ya que incluyeron predios dentro del área natural protegida del bosque La Primavera, desviaron cauces y cuerpos de agua propiedad de la nación, talaron indiscriminadamente árboles y están cambiando la flora natural por pasto, impactando el ecosistema”.

Urbanización de El Bajío, bomba de tiempo ecológica



Ubicación del terreno no permite circular al aire, lo que favorece inversiones térmicas. De concretarse las densidades previstas para la Villa Panamericana, que llevarían al lugar a más de 300 mil habitantes, la zona colapsará ambientalmente, estiman urbanistas y ONG. En la foto, El Bajío, hace unos años

Guadalajara. Agustín del Castillo. MILENIO-JALISCO, edición 13 de junio 2011
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En El Bajío del Arenal, enclavado entre la zona metropolitana de Guadalajara y el bosque La Primavera, se gesta actualmente una nueva ciudad, por parte de los intereses inmobiliarios que poco a poco terminan de adquirir sus 1,316 hectáreas.

Pero lo que ya existe o se construye en el marco de la justa panamericana de este año no ofrece un futuro alentador: si la densidad de la Villa Panamericana —aun la que quedó después de negociar con Zapopan una ampliación del predio— se aplica a todo el territorio, albergará de 300 mil a 400 mil moradores que colapsarán sus servicios ambientales, sobre todo en el caso del agua, y vivirán entre contaminación ante las dificultades de saneamiento que ofrece un valle cerrado, donde el agua no tiene salida y el aire circula poco, sobre todo en las primeras horas del día: se presentan 200 inversiones térmicas por año en la región (los principales condicionamientos ambientales de la zona se pueden revisar en el gráfico del lado).

Por si fuera poco, la salida ofrecida por el Ayuntamiento de Zapopan para que se termine de edificar el complejo panamericano, que después será una zona de departamentos, no es satisfactoria y ofrece soluciones al margen de la ley que serán objeto de impugnación en los diversos juicios que se llevan para defender la integridad del área, advierte el presidente del Parlamento de Colonias, Alejandro Cárdenas Ochoa.

Diversas organizaciones no gubernamentales y especialistas destacan el papel ambiental de El Bajío y lo mucho que se pierde si se permite urbanizarlo de forma amplia, como apuntan las tendencias actuales. Ya están transformadas poco más de 100 hectáreas de la zona; Cárdenas Ochoa juzga que hay tiempo para detener el deterioro irremediable.

Negocios, influencias, simulación
El despacho Peraza Alberti Arquitectos, de esta ciudad, elaboró un documento con detalles de escenarios para todo el valle en caso de que se desarrolle con densidades GH (granjas y huertos), H1H (habitacional densidad mínima) o H4U (habitacional unifamiliar alta densidad), cruzándolo con variables de uso de agua y cantidad de vehículos (ver el recuadro contiguo). Los resultados ilustran por qué no se debe dar la urbanización intensiva en el área. La densidad de la licencia de 2009 otorgada a la Villa Panamericana por la Administración de Juan Sánchez Aldana es H1-V, pero aún así, es violada con 269 por ciento más habitantes de lo que establece esa norma, añade.

Dicho análisis revela también el alto margen de ganancias “con tráfico de influencias” y refiere a ese “modelo de negocios hecho en Jalisco” que permite utilidades de 188 por ciento con un precio de metro cuadrado de 4,544 pesos, mientras que el promedio nacional ronda 30 por ciento de ganancia.

Así, señala el documento, el negocio de la Villa Panamericana, que pretendería ser llevado a todos los confines de El Bajío del Arenal, significa “violación a los reglamentos, tierra faltante para cumplir densidades, impacto al tránsito —que paralizará la zona—, la contaminación a los mantos freáticos y sustentabilidad violada desde el origen”.

Por su parte, el experto hidráulico José Arturo Gleason Espíndola dice que al urbanizarse las zonas de recarga “se producen inundaciones, se contamina el agua y disminuye el ingreso de agua al acuífero, provocando de esta manera el descenso del nivel freático”, lo que está ocurriendo en El Bajío del Arenal. “No se está protegiendo al acuífero, con la construcción de la urbanización se afectará la calidad del agua subterránea. Es lamentable que por un lado, la autoridad se alarme sobre la evidente disminución de la calidad y cantidad de agua subterránea, cuando por otro lado, intencionalmente se están dañando los acuíferos permitiendo urbanizaciones y dejando de lado las disposiciones de protección y conservación de los acuíferos”.

De esta manera, “es injusto estar defendiendo la presa El Zapotillo [con el argumento de que es necesaria para abastecer a Guadalajara] y no defender con la misma fiereza a una de las zonas de recarga más importantes de la ciudad, que al ser afectada, compromete la disponibilidad de agua para las futuras generaciones”.

El propio Cárdenas Ochoa observa: “Con la ilegal autorización de las densidades de 426 habitantes y 106 viviendas por hectárea del proyecto privado Villa Panamericana y el derecho de igualdad que asiste a los propietarios de predios colindantes, se impactará la superficie de El Bajío, fomentando los cambios de uso de suelo y el asentamiento de más de 300 mil habitantes, con lo que se perderán las áreas de transición entre el área natural protegida del bosque La Primavera y la zona metropolitana, se impactarán los cauces y el acuífero de Atemajac, la estructura del subsuelo, el propio bosque, el ambiente y las vialidades”.

La historia urbana del último medio siglo en Guadalajara, con los modelos de máxima ganancia a menor costo y de introducción de servicios y “remediaciones” ambientales por medio del dinero público, demuestra a los defensores de El Bajío que hay razones para preocuparse de que esa frágil zona sea finalmente sacrificada.

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En perspectiva

Tres posibilidades

Tres escenarios posibles a futuro para el valle de El Bajío del Arenal, que tiene poco más de 1,300 hectáreas y comienza a ser modificado en poco más de 100 hectáreas.

Densidad Granjas y Huertos (GH)

23 mil habitantes; 7,328 viviendas y 16,126 vehículos; consumo de 668,680 metros cúbicos de agua al año, 21.2 litros por segundo.

Densidad Habitacional mínima vivienda horizontal (H1H)

99 mil habitantes, 19,140 viviendas, 43,428 vehículos; consumo de diez millones 128 mil metros cúbicos de agua al año, 321 litros por segundo.

Densidad Habitacional unifamiliar alta H4U

400 mil habitantes, 97,400 viviendas y 214,280 vehículos; consumo de 31 millones 25 mil metros cúbicos de agua año, 983 litros por segundo.

Dos mil millones de inversiones más urgentes para prevenir desastres por agua


“Ante el costo de los daños, son rentables”, asegura el SIAPA. Debe establecerse un control en nuevas urbanizaciones de la ciudad, advierte

Guadalajara. Agustín del Castillo. MILENIO-JALISCO. Edición del 11 de junio de 2011

Comenzar a resolver los problemas más apremiantes que ocasionan las lluvias, al menos en el valle de Atemajac, significa construir 17 obras de infraestructura que minimizarían considerablemente los daños anuales, cuya inversión es de 2,050 millones de pesos, advierte el gerente técnico del SIAPA, Carlos Hernández Solís.

Estas obras parte de seis principios fundamentales que no se deben perder de vista al desarrollar una ciudad: “el drenaje urbano debe estar ligado a las cuencas hidrográficas; las aguas pluviales requieren espacio; ningún usuario urbano debe modificar el hidrograma original existente en la cuenca [es decir, un impacto hidrológico ‘cero’]; los impactos hidrológicos de la urbanización no deben ser transferidos; las zonas contiguas a los ríos y arroyos urbanos forman parte de sus cauces; la solución de los problemas debe involucrar la adopción de medidas tanto estructurales como no estructurales”.

Bajo estos seis principios se establecen 17 obras prioritarias en puntos bajos y de paso de agua en la urbe: colector Atemajac (829 millones de pesos); colector López de Legazpi (96 millones); colector pluvial Plutarco Elías Calles-San Rafael (435 millones), saneamiento El Dean (81 millones), depósito regulador de agua en parque Morelos (25 millones), depósito González Gallo (70 millones), saneamiento y recuperación del arroyo de Osorio (80 millones), depósito avenida Revolución (38 millones), depósito Revolución-Lázaro Cárdenas (140 millones), depósito San Rafael (35 millones), depósito El Sauz (30 millones), depósito Jardines de la Cruz (35 millones), depósito Tercer Milenio, depósito Felipe Zetter depósito Polanco, depósito López Mateos y canal Santa Catalina.

Todos cuentan ya con proyecto ejecutivo y tienen un gran beneficio que los hace rentables. Pero de forma paralela, se deben establecer nuevas regulaciones para someter a los seis principios arriba enunciados el crecimiento de la ciudad: “una fuerte promoción de técnicas de control en el origen como acción complementaria a la construcción de infraestructura de detención de escurrimientos superficiales”.

En este sentido, el papel de las administraciones municipales es fundamental. Por eso, se deben tomar las siguientes medidas: “creación del distrito de drenaje pluvial y control de la contaminación de las aguas de la zona metropolitana de Guadalajara; elaboración del Reglamento de Drenaje Urbano y Control de la Contaminación de las Aguas Urbanas; elaboración del manual técnico correspondiente, de medidas de financiamiento auto-sustentable y de un sistema permanente de monitoreo en hidrología urbana”, concluye Hernández Solís.

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Claves

Tormentas en ZMG

• La estación pluviométrica JA04 o Colomos es una estación meteorológica automatizada “conformada por un conjunto de sensores que registran y transmiten información meteorológica de forma automática” y con numerosas variables que la hacen la más completa de la ciudad

• De sus registros de 46 años, salen los siguientes promedios: el periodo de lluvias abarca los meses de junio a octubre. En este periodo, se concentra en promedio 91 por ciento de la lluvia acumulada en un año, la cual alcanza un valor de 935.2 mm. En la ciudad llueve en promedio 90 días, 77 de los cuales concentran 91% del volumen total (ver gráfico)

• Sobre lluvias torrenciales, datos del 17 de marzo de 2000 al 14 de septiembre de 2006: se presentaron 340 tormentas, de las cuales 251 tienen una duración menor o igual a 30 minutos; 54 tienen una duración mayor a 30 minutos y menor o igual a 60 minutos; 18 tienen una duración mayor a 60 minutos y menor o igual a 90 minutos; 7 tienen una duración mayor a 90 minutos y menor o igual a 120 minutos; y 9 tormentas con una duración superior a los 120 minutos

• Si se relaciona la altura de lluvia medida en un año, “se pudo observar que las tormentas con una duración mayor a 30 minutos y menor o igual a 60 minutos concentraron en promedio cerca de 30 por ciento de la altura de precipitación de la zona durante un año. En forma similar, las tormentas con duración menor o igual a 30 minutos y las tormentas con duración mayor a 60 minutos y menor o igual a 90 minutos y concentran respectivamente el 19% y 22% de la altura de precipitación media anual”

• Valores cualitativos. “La tormenta con máxima intensidad promedio se presentó el 25 de agosto de 2005. En dicha tormenta se registraron 20.06 mm de precipitación. Inició a las 16:40 horas y finalizó 20 minutos después. La intensidad media fue de 60.2 mm/h […] La tormenta con máxima altura de precipitación acumulada se presentó el día 12 de junio de 2003 a las 03:10 horas finalizando 230 minutos después. La altura de precipitación acumulada alcanzó los 56.87 mm. Finalmente, la tormenta con máxima duración se presentó entre el 25 y 26 de septiembre de 2004 a las 19:50 con una duración de 330 minutos”

FUENTE: PROMIAGUA, SIAPA

Daños por 600 mdp ocasionan las lluvias



300 áreas de riesgo y 8 inundaciones severas por año en la zona metropolitana de Guadalajara. La ciudad se ha hecho más peligrosa durante el temporal, al crecer sobre zonas de riesgo, desaparecer vegetación y pavimentar arroyos

Guadalajara. Agustín del Castillo. MILENIO-JALISCO. Edición del 11 de junio de 2011

Una ciudad cuyo crecimiento de los últimos 40 años se ha dado, al menos por mitad, sobre zonas de riesgo, tiene en el temporal a su mayor amenaza: no es casual que el promedio de pérdidas materiales ronde 600 millones de pesos y se pierdan cinco vidas por año, destaca el gerente técnico del SIAPA, Carlos Hernández Solís.

Además, “se dan impactos negativos sobre 2,800 viviendas y 650 establecimientos comerciales al año; se pierden 35 automóviles y 440 mil horas-hombre”, añade.

El organismo hizo un estudio hace cuatro años sobre el problema del valle de Atemajac, el asiento original de la metrópoli, y marcó 73 zonas de inundaciones, y una serie de obras esenciales para resolver el problema. Sin embargo, Guadalajara ya se extiende sobre 63 mil hectáreas y ha invadido los valles contiguos de Tesistán y Toluquilla, con lo que los registros de zonas de siniestros crecen a 300 y el problema potencial se incrementa, señala el geógrafo de la Universidad de Guadalajara Luis Valdivia Ornelas, quien actualmente trabaja un atlas de riesgo en la materia.

El documento preliminar del Atlas de peligro por inundación de la zona metropolitana de Guadalajara, que elabora junto con María del Rocío Castillo, apunta que a partir de 1980, los desastres por agua se convirtieron en moneda corriente del desarrollo de la urbe. Desde 1917 hasta 1980, se encontraron registros de 84 inundaciones severas, esto es, 1.3 eventos por año. Entre 1980 y 2000 son un centenar de registros, con lo cual, el promedio sube a cinco eventos por año. En el primer decenio del siglo XXI, hay 80 inundaciones severas, lo que da un promedio de ocho por anualidad.

¿Es que llueve más? En realidad, Guadalajara siempre fue sitio de tormentas intensas con mucho agua en pocos minutos. La respuesta de los problemas actuales está en la forma en que ha crecido.

Los expertos coinciden: la modificación del uso del suelo es la clave, porque al antiguo valle con bosque espinoso se le sustituyó por fincas y planchas de asfalto que redujeron sustancialmente la posibilidad del manejo hidráulico. Hernández Solís calcula que un terreno con cobertura natural, una lluvia se despliega del siguiente modo: 40 por ciento se va por evotranspiración (retenida entre los árboles y la atmósfera respirable, se evapora), 50 por ciento se recarga al subsuelo y sólo 10 por ciento escurre superficialmente hacia arroyos y ríos. En un fraccionamiento campestre, de muy baja densidad construida (máximo 20 por ciento del suelo impermeabilizado), la relación es 35 por ciento de evotranspiración, 45 por ciento de recarga y 20 por ciento de escurrimiento.

En un fraccionamiento suburbano con hasta 50 por ciento de superficie impermeable, el escurrimiento aumenta a 30 por ciento, la recarga baja a 35 por ciento y la evotranspiración permanece en 35 por ciento. En una zona altamente urbanizada, con 75 a 100 por ciento del suelo impermeabilizado, sólo se infiltra 15 por ciento y corre por la superficie 55 por ciento del agua. Es el caso más generalizado en la zona metropolitana.

Y con tanta agua que corre, se tendría que contar con la capacidad reguladora de arroyos, ríos y embalses… los cuales desaparecieron debajo del cemento y el asfalto. “La condición natural del valle combinaba una alta torrencialidad de la lluvia con respuesta rápida debido a que son cuencas pequeñas; con las intervenciones [urbanas posteriores] se fue acentuando a lo largo de los años debido a trasvases [intercambios] de agua entre cuencas, encauzamientos rectos, confinamiento de arroyos, aumento de las pendientes, entre otros, en un esquema de falta de control territorial del crecimiento físico de la ciudad”, agrega Valdivia Ornelas.

Además, “las distintas intervenciones de tipo administrativo y técnicas para crear, ampliar y modificar la infraestructura así como las transformaciones urbanísticas no garantizaron la conservación de la capacidad de evacuación del sistema natural, previo al proceso principal de urbanización registrado en las décadas de 1950 a 1980, por lo que se ha comprometido la capacidad hidráulica del valle. En esta misma lógica se dio la ocupación de los valles de Toluquilla y Tesistán”.

Todo lo cual trae las siguientes consecuencias: “un aumento considerablemente el volumen de agua ya que se abate la infiltración al subsuelo; se reduce el tiempo pico —aumenta la velocidad y disminuye el tiempo en que el agua llega a la parte baja—; toda el agua se concentra en pocos puntos o áreas; se altera el comportamiento territorial del agua, tanto de la que va sobre los canales como la que escurre libremente por las calles; se incrementa la sedimentación y erosión lateral y aumenta la contaminación del agua”.

Tan sólo los 73 puntos de inundación del SIAPA contienen 225,118 habitantes. En las otras cuencas, menos densamente pobladas, hay casi 230 puntos de inundación. Y el problema crece.

jueves, 9 de junio de 2011

“Recuperar pérdidas de agua”, esencial antes de edificar la presa El Zapotillo, advierte Arrojo


Pedro Arrojo, premio Goldman español 2003, lamenta que se sacrifiquen minorías a intereses políticos y económicos por hacer una presa. Ni Guadalajara ni León han hecho su tarea en agua en la materia

Guadalajara. Agustín del Castillo. MILENIO-JALISCO

Si Guadalajara o León fueran Zaragoza, España, no podrían edificar la presa El Zapotillo. Pedro Arrojo Agudo, investigador de la universidad de esa localidad adyacente a Los Pirineos, la cuarta ciudad de ese país por desarrollo económico, advirtió ayer que hace pocos años, cuando se quiso ampliar un embalse en esa cordillera para el abastecimiento de agua de la antigua urbe, los científicos intervinieron y demostraron pérdidas en red de 40 por ciento. “Se les dijo que no habría un euro de crédito para la presa mientras no resolvieran ese problema”.

Así, Zaragoza invirtió en eficiencias y en mejorar la calidad del consumo. Hoy, tiene decenas de miles de habitantes más, y ha bajado su gasto de agua hasta en 30 por ciento.

“Los de Guadalajara o los de León no son ni más listos ni más tontos que los que vivimos en Zaragoza, eso es perfectamente posible”, le dijo a un grupo de oyentes que llenaron el patio principal del Palacio Legislativo en Guadalajara, en un foro convocado para destacar que las represas, como El Zapotillo, que se construye en Los Altos de Jalisco, junto al poblado de Temacapulín —que inundará junto con los de Palmarejo y Acasico, una vez llena— no pueden ser ya la respuesta que demanda el desarrollo económico y la calidad de vida de las grandes ciudades.

Pero en México, la Comisión Nacional del Agua (CNA) ya dijo que se hará la presa, desplazando a mil personas de la zona.

“Pues a veces pesa mucho el orgullo, el principio de la autoridad mal entendido; el ‘esto lo dije y esto va’, porque si no, pierdo autoridad, y esta idea de la clase política no es sólo mexicana, sino de todo el mundo; piensan que autocriticarse es perder también autoridad, que reconocer un error es perder fuerza, en vez de decir que rectificar es de sabios”, explicó ante la reciedumbre oficial a aplicar esquemas distintos para resolver el abasto de agua.

Sin olvidar el interés de negocio, que nuevamente denota limitación de miras. “Es que en eso hay una inercia que viene del pasado, de infraestructuras que no digo que no se vayan a hacer en el futuro, pero serán mucho menos o serán más pequeñas, con más prudencia, con más discusión previa […] hacer una presa no es la tecnología dominante, la tecnología hidráulica de la gran presa fue la gran tecnología del siglo XX, hasta el ultimo tercio; luego Estados Unidos gira, lo va siguiendo Europa, y atrás se va girando el resto del mundo. Yo digo que detrás está el orgullo político, pero también orgullos económicos mal entendidos, hay grandes empresas que se dedican a esto y que han encontrado en el dinero público, como si por ser público fuera de nadie, una fuente de ingresos; y quieren hacer negocios, pero esos mismos negocios los podrían hacer con las nuevas tecnologías, de una manera más razonable”, como sucede en su país, donde “se están reduciendo los departamentos de hormigón” y se expanden los de depuración de ósmosis inversa o de desalinización.

Guadalajara y León deberían aprender ese camino, añadió. Primero, invertir en reducir las pérdidas de un agua que ya es valiosa porque fue potabilizada. Establecer esquemas de tarifas justas que protejan a los que menos tienen pero apliquen precio justo a los que hacen riqueza con ese recurso. Consumir de forma racional, eliminar tandeos y garantizar que la calidad potable haga que la gente “abra el grifo” y se la tome. Con ese esquema, el riesgo de aplastar derechos de minorías para extraer su agua, añadió el premio Goldman 2003, se reducirá.

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Revisan obra

El mismo día en que en el Congreso del Estado se celebró el foro de análisis sobre el abastecimiento del agua en Jalisco, la Comisión Estatal del Agua organizó una visita a las obras de la presa El Zapotillo, donde se recordó que el objetivo de la obras es garantizar el suministro durante 30 años a la región de Los Altos, a la ciudad de León, Guanajuato y abastecer de tres metros cúbicos por segundo a Guadalajara aprovechando el río Verde.

Raúl Antonio Iglesias Benítez, director del organismo Cuenca Lerma Santiago Pacífico de la CNA, mencionó que la obra lleva un avance de 28 por ciento global y una inversión hasta el momento de 700 millones de pesos, según un comunicado emitido ayer.

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Nuevo dictamen del INAH para Temaca

Después de sus observaciones al dictamen técnico del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) sobre Temacapulín, la Comisión Nacional del Agua (CNA) ya obtuvo un dictamen definitivo que no le obliga a respetar 70 por ciento del poblado, informó ayer el organismo federal: “Las acciones que se realicen estarán bajo la asesoría y supervisión del INAH, las cuales consisten en clasificar, desmontar, trasladar y recolocar con sus respectivas cédulas de información histórica los monumentos históricos y todo aquel vestigio que cumpla con las condiciones oficiales establecidas”.

Para ello elaborarán levantamiento planimétrico, altimétrico y fotográfico de todas las manzanas y todos los inmuebles, así como maquetas en diferentes escalas y la ejecución de un proyecto arquitectónico a aplicar en Talicoyunque, donde se edifica el nuevo Temaca, en la parte alta del actual pueblo y en el que, a decir de Héctor Castañeda, director de Cuencas y Sustentabilidad de la Comisión Estatal del Agua Jalisco, “ya se tienen la primera etapa de la obra, que consta de la construcción de la primera manzana, en la cual hay quince casas listas para habitarse y 50 por ciento de avance en la urbanización”.

Seder defiende “reestructuración” del sector forestal

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Guadalajara. Agustín del Castillo. MILENIO-JALISCO

Ni ha desaparecido, ni se pretende hacerlo; el sector forestal estatal está en fase de reestructuración y pese a las dificultades económicas, reporta un presupuesto de más de 65 millones de pesos en 2011 y el sostenimiento de áreas sustantivas como el combate de incendios forestales, la educación ambiental, el manejo de suelos y de agua, entre otras prioridades, dijo ayer la Secretaría de Desarrollo Rural, dependencia responsable de las políticas del sector en el estado.

En respuesta a los señalamientos aparecidos en la edición de ayer de este diario, en torno a cómo la falta de una política forestal ha incidido en el incremento de la deforestación en Jalisco, entidad que aporta 20 por ciento del total nacional en la materia, la Seder asegura que se tenderá a fortalecer las tareas en busca de mejorar los indicadores del sector.

A favor de sus tareas, señala que los financiamientos a las tres áreas protegidas federales que administra se han sostenido, pero que se trata de entidades que pueden obtener recursos por otras vías. Añade que el Fideicomiso para la Administración del Programa de Desarrollo Forestal (Fiprodefo) “ha entrado en una fase de reestructuración organizativa con el fin de no duplicar acciones de la Dirección General de Forestal y Sustentabilidad de la Seder y optimizar el recurso disponible [...] más que desaparecer cualquiera de las dos áreas, la intención es que sean complementarias. Como parte de esta reestructura se ha renovado parte de la plantilla, pero manteniendo la base del personal técnico que ha sido capacitado y reconocido a nivel internacional”. En esa tesitura, la dependencia niega haber abandonado las áreas de manejo de suelos, agua, rescate de especies en peligro de extinción y educación ambiental.

En el tema de incendios, la Seder mantiene una amplia estructura con catorce brigadas propias equipadas financiadas para esta temporada en la infraestructura de la propia Seder para detección de incendios. “En este año se contrataron 150 brigadistas para el combate de incendios, así como 25 operadores de torres de detección [...] se capacitó a 848 personas en trece cursos”, y “participaron las 52 brigadas municipales las cuales firmaron un convenio de colaboración en materia de incendios forestales en el que Seder aporta recurso en préstamo de herramienta y equipo de radio comunicación, capacitación, seguimiento al programa mediante los coordinadores regionales”, entre otros.