martes, 6 de enero de 2015
Hambre, una industria llena de intereses
Nunca se han producido tantos alimentos, pero el costo ambiental y social no es alentador: desde bosques arrasados hasta pérdida de fuentes de alimentos y obesidad.
Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.
El hambre moderna ha sido en buena medida fabricada por una industria poderosa que domina la producción de alimentos y ha reducido drásticamente las opciones nutricionales de la humanidad, opinan cuatro ecólogos reunidos en Guadalajara a propósito de la entrega a uno de ellos del reconocimiento Naturaleza, Sociedad y Territorio “Francisco Pascasio Moreno”, por parte de la Universidad de Guadalajara (UdeG).
El premiado, el argentino Eduardo Rapport, investigador superior del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de esa nación, apunta: “el uso de plantas silvestres en la alimentación estaba mucho más diversificado en el pasado, y en consecuencia, la diversidad de la dieta humana se ha reducido. Los anuarios de FAO se refieren a unas 110 especies de plantas comestibles. Hemos registrado en cambio unas 16 mil especies de plantas comestibles conocidas”.
De tal modo que “es posible que entre 20 y 25 por ciento de las especies de plantas tengan potencial alimenticio, según los resultados del estudio de las floras de países como Gran Bretaña y Papua-Nueva Guinea”.
¿Por qué ese conocimiento se ha perdido gradualmente? Hay un interés específico de un modelo de negocios enormemente exitoso para las grandes transnacionales, fincado sobre pocas especies vegetales; sobre la alteración de los propósitos originales de la ganadería –el ganado se comía los pastos que no eran comestibles para el hombre y lo transformaba en calorías; ahora, come maíz y proteínas animales-; y sobre la manipulación de dos sustancias escasas en la naturaleza, y que los seres humanos consumen hoy a niveles adictivos: la sal y el azúcar, fuentes de muchas enfermedades al alza, desde diabetes hasta la universal obesidad de las masas malnutridas.
Esto es parte sustantiva del IV Coloquio Internacional sobre Biodiversidad, Recursos Naturales y Sociedad, convocado por la Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSUR) y del que fungió como moderador el reconocido investigador Enrique Jardel Peláez, hace exactamente un mes (6 de diciembre de 2014). Los otros acompañantes fueron el ecólogo Exequiel Ezcurra, nativo argentino pero con carrera predominantemente mexicana, hoy director del Instituto para México y los Estados Unidos (UC Mexus) y profesor del Departamento de Botánica de la Universidad de California Riverside, así como el morelense Rodolfo Dirzo, del Departamento de Biología de la Universidad de Stanford, también en California.
De los apuntes que Jardel facilitó a MILENIO JALISCO, salen otros asertos del galardonado: “llamamos ‘malezas’ a plantas que son molestas porque compiten con los cultivos o crecen espontáneamente en los jardines. Muchas de estas "malezas" son útiles en la alimentación humana y debiéramos llamarlas ‘buenazas’ […] el origen de muchas ‘malezas’ está asociado a su dispersión en las migraciones humanas, en parte porque estas eran plantas utilizadas por los humanos en la alimentación”.
Rapport también señala: “La simplificación de los sistemas productivos ha llevado a la pérdida de biodiversidad. El conocimiento tradicional sobre las plantas útiles se ha ido perdiendo. Debemos volver a aprender acerca de las plantas que podemos utilizar en la alimentación”
Dirzo enfatiza en la importancia de la agrobiodiversidad, “la diversidad de especies está asociada a los paisajes agrícolas, es decir, la diversidad biológica y la diversidad cultural están relacionadas”. Es decir, el hombre ha sido históricamente factor de incremento de la riqueza biológica.
SISTEMA ABERRANTE
Exequiel Ezcurra subraya la “degradación de la alimentación y problemas de obesidad y enfermedades asociadas a una mala nutrición, cuando las plantas silvestres tienen el potencial de mejorar la alimentación humana”.
Esto, porque “el sistema agroalimentario es aberrante; un ejemplo es el uso de cultivos forrajeros, que compiten con cultivo de alimentos, y que se usan para alimentar ganado. La ganadería en su origen utilizaba plantas que los humanos no podían consumir directamente o desechos de la alimentación humana”.
El conservacionista añade: “no podemos hablar de que hay una crisis de la producción agroalimentario en México si 60 por ciento del maíz producido se destina a alimentar vacas o puercos y 100 por ciento de la pesquería de sardina sirve para alimentos balanceados de pollos y cerdos”.
Un aspecto central del problema “es que la mala distribución de alimentos está asociada a la desigual distribución de la riqueza”, puntualiza.
Jardel, el moderador, añade: “la evolución biológica y la evolución cultural han conducido a la diversificación de la biota y de las culturas, pero en el mundo de la globalización se tiende a la homogeneización, la uniformidad y la pérdida de la diversidad. La política agrícola se ha centrado en los monocultivos, ignorando la biodiversidad. Esta política agrícola está orientada hacia los intereses de las grandes multinacionales agroalimentarias que hacen negocios con la agricultura de altos insumos”.
Y lo que viene no es alentador: “Para el año 2050 se prevé que la población mundial alcanzará diez mil millones de seres humanos, lo cual implicará la necesidad de aumentar la producción de alimentos y otras materias primas derivadas de la agricultura. Además, en muchos países están cambiando los patrones de consumo, aumentando la demanda de productos como carne, cuya producción demanda grandes extensiones de tierra, al mismo tiempo que se incrementa también la producción agrícola de biocombustibles derivados de la producción agrícola”.
Hoy, cinco mil millones de hectáreas están bajo usos agropecuarios, es decir, “están cubiertas por cultivos agrícolas o pastizales, cuya extensión es ahora mayor que la cubierta por bosques. Representan 38 por ciento de la superficie terrestre”. En la última década se perdieron 13 millones de hectáreas de bosques en el planeta, algo así como un bosque La Primavera –el área natural protegida más famosa de Jalisco- al día, o un país del tamaño de Nicaragua completo, por año.
Lo más complicado es cambiar el modelo agroempresarial fundado en ese esquema de depredación. Y podría hacerse tarde para lograrlo.
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Claves
Más datos
La “revolución verde” impulsó la alta productividad a través de los monocultivos (se rompió el esquema de cultivos asociados y rotación) potenciados con semillas mejoradas -luego llegaron los transgénicos-, y carga de fertilizantes de toxicidad diversa que atacaba las “malas hierbas” y los organismos animales asociados –considerados plagas-. Este esquema implica una enorme industria que protege la exclusividad de sus productos, aunque muchos de ellos derivan de la riqueza genética lograda por las revoluciones agrícolas del pasado
“La producción alimentaria mundial está asociada a problemas ambientales críticos como la sobreexplotación de acuíferos y la alteración de ecosistemas acuáticos por la desviación de agua para riego, la contaminación con fertilizantes, insecticidas y herbicidas, la erosión y la degradación química de suelos, la demanda creciente de combustibles fósiles para su uso en la maquinaria agrícola, la deforestación por la conversión de bosques a áreas de cultivo y en los mares la declinación o agotamiento de las pesquerías por sobreexplotación, y es actualmente un componente crítico del cambio ambiental global”
“Desde los años sesenta hasta el año 2000, el uso de fertilizantes nitrogenados aumentó casi 7 veces y el de fertilizante con fósforo creció 3.5 veces, mientras que la superficie con riego creció 1.7 veces. Esto, junto con el uso de variedades de cultivos de alto rendimiento, permitió que la producción agrícola creciera más rápido que la población. Sin embargo, esto se logró a un alto costo ecológico y algunos autores consideran a la agricultura como la amenaza ambiental dominante en el planeta”
Con estas tendencias, “será necesario lograr la duplicación de la producción agrícola, con lo cual, con las técnicas actuales, aumentaría tres veces el uso de fertilizantes, dos veces la superficie irrigada y crecería en un 18 por ciento la superficie bajo cultivo, todo esto con un creciente impacto sobre los ecosistemas naturales remanentes y el medio ambiente humano”
Uno de los impactos más críticos de la agricultura “es la contaminación generada por el uso de insecticidas, herbicidas y otras sustancias usadas en el control de plagas, enfermedades y plantas que compiten con los cultivos […] en los Estados Unidos la producción de plaguicidas pasó de 56 millones de kilogramos en 1947 a 290 millones en 1960; para el año 2000 había aumentado a 550 millones de kilogramos anuales y la cifra para todo el mundo fue cuatro veces más alta”
FUENTE: Enrique Jardel Peláez, Cucsur-UdeG
sábado, 3 de enero de 2015
Bosques bajo manejo en tierras de los Zetas
Los modelos de desarrollo forestal organizados demuestran que son opción viable, pues prosperan en entornos complicados por la narcoviolencia.
Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.
Los estados de la vertiente del Golfo de México han sido fuertemente perturbados por la violencia indiscriminada de los Zetas, la agrupación criminal que convirtió el terror en arma principal de control territorial, político y financiero. Tamaulipas, Veracruz y el sureste mexicano son teatro de las disputas entre el antiguo ejército privado del Cártel del Golfo y sus competidores regionales.
Pero con todas las dificultades, la silvicultura sobrevive en las montañas y las selvas de esta vasta región, con fuertes lazos comunitarios que no han sido barridos por la violencia “democratizada” por los cárteles de la droga y la incapacidad de los gobiernos de brindar seguridad pública a los ciudadanos.
Los testimonios de los responsables de proyectos en la Huasteca veracruzana y tamaulipeca, al norte, así como en las viejas y devastadas selvas del Istmo de Tehuantepec, al sur, destacan la importancia de la organización productiva, de la transparencia y del respeto de las reglas internas como base para mantener una sostenibilidad económica que pone coto a la seducción del dinero que sólo engañosamente es fácil.
Un caso notable es La Selva, ejido de Huayacocotla, Veracruz, que fue galardonado con el Premio al Mérito Forestal del gobierno de la república ya en 1991, cuando despuntaba como pionero de la silvicultura comunitaria veracruzana.
“El aprovechamiento en la selva empezó en 1978, cuando se levantó la veda forestal, que nos había pegado muy duro porque provocó un clandestinaje e ilegalidad muy fuertes; en ese tiempo de veda fue cuando el bosque se destruyó más; a pesar de al veda había concesiones, y llegaban empresas y acababan con todo, a partir de ahí se organizó el ejido para hacerse dueño verdadero de sus recursos, somos 109 ejidatarios con 3,640 hectáreas, en las cuales 95 por ciento están arboladas”, explica a MILENIO JALISCO Miguel Ángel López Badillo, integrante del comisariado ejidal.
Son casi 40 años de crecimiento; “tenemos trabajo, le damos empleo a 350 familias, desde el vivero forestal, el aprovechamiento como tal, la reforestación, el transporte y la industria de aserrío; sembramos, cortamos e industrializamos, hasta tablas; nuestro bosque es de muy buena calidad, se ha recuperado, son pinos y encinos que nos dan 22 mil metros cúbicos anuales”.
¿Cuál es la clave del éxito? “Hemos mantenido una autoridad forestal a través del Consejo Forestal Regional, donde hemos puesto normas que la gente debe cumplir; no tenemos madera clandestina, si alguno se quiere salir del huacal vamos y lo detenemos, y podemos demostrar que la mejor manera de conservar el bosque es aprovechándolo; las áreas naturales protegidas son otra cosa, nosotros tenemos conservado a 100 por ciento, pero igual cuidamos otras especies, no nos dedicamos a una sola cosa”.
- ¿Qué los llevó a reconocer que un bosque protegido iba a ser mejor, en lugar de venderlo para dedicarse a otra cosas, como hacen muchos ejidos en el país?
- Pues de ahí mantenemos a nuestras familias, eso es lo principal; si una gente no tiene un beneficio de algo que tiene que cuidar, así no se puede, eso es lo que nosotros como representantes de organizaciones le hemos gritado a las dependencias, la única manera de conservar el bosque es dándole valor, no solo madera, sino los servicios ambientales.
De los 109 ejidatarios se desprende un grupo de 35 ejidatarios “que somos los que analizamos los problemas antes de pasarlos a la asamblea general; un ejido es difícil, porque hay gente diferente, en la cuestión de preparación estamos apenas sacando los primeros ingenieros, y es en donde falta más conocimiento, pero lo logramos a través de esta comisión que analizamos las cosas, las discutimos, nos peleamos a veces, pero la toma de decisiones se hace por mayoría, y luego vamos a la asamblea con la misión de convencerlos”.
Las buenas cuentas convencen; “sólo por aprovechamiento nos toca a cada ejidatario entre 50 mil y 70 mil pesos anuales, y los empleos en los aserraderos, en los camiones o en los hornos, porque también producimos carbón; en los viveros, en la administración del ejido, o en el monte, porque al monte también hay que darle su mantenimiento […] esos resultados se ven y les convence de apoyar a ese grupo de 35.
La Huasteca es una de las regiones mejor posicionadas en imagen para ecoturismo. Y ante la violencia de la zona periférica, “tenemos seguridad. Todos los ejidos tenemos equipo de comunicación, tenemos presencia en el bosque, y debemos cuidar caminos porque hay que mover dinero para pagarle a la gente; nos cuidamos entre nosotros, porque hay poca policía, y de militares casi nada”. La ciudad más cercana es Pachuca, a 150 kilómetros, y hacia la costa, Tuxpan a 200 km.
Al sur, Veracruz vive entre problemas sociales graves que ocasionan destrucción ambiental. En las tierras de Uxpanapa, Choapas, Zaragoza, Minatitlán, Cosoleacaque, Coatzacoalcos, hay 750 mil ha de vocación forestal; allí, “nuestra intervención ahí es en coordinación con la Comisión Nacional Forestal, para hacer el establecimiento de plantaciones comerciales maderables, como la melina, el eucalipto, la caoba, el cedro, y de no maderables como es el hule, que es en la parte en la que tengo más intervención, y estoy en una empresa Procesadora de Hules Técnicos de la Cuenca de Uxpanapa SA, que está en Las Choapas, y ahí soy secretario del consejo de administración y uno de los socios […] crecemos en plantaciones tres mil ha por año, pero nos pega la inseguridad”, advierte Alejandro Rivera Vargas.
“Estamos en un corredor del tráfico de ilegales centroamericanos, y aparte están los secuestros, que afectan a la gente que trabaja, y como que ya no quiere invertir; no sé qué piensan nuestras autoridades, dicen que no pasa nada en Veracruz, y pasan muchas cosas que no se saben o no se dan a conocer, sobre todo queremos que el gobierno federal nos ayude, porque esta gente criminal todo mundo sabe quiénes son, pero parece que son intocables, no los ve la autoridad”, destaca.
La impunidad campea. “Cuando los meten a la cárcel, a los 20 días ya los sacó el agente del MP o el juez; parece que la violencia es un negocio para los que imparten la justicia, porque ellos se quedan con el dinero de los secuestrados”.
Pasando la frontera norte del estado, en Tamaulipas, hay otro proyecto al alza: el del ejido Paraíso, en la zona tórrida ubicada entre Valles y Tampico. Es un proyecto de recolección de Palma camedor radicalis, una especie de ornato altamente valorada en los mercados nacionales e internacionales, y que prospera de forma natural en la llanura húmeda que irriga uno de los ríos más caudalosos de México: el Pánuco.
El trabajo silencioso da recursos a decenas de comunidades que se han integrado al proceso de recolección y venta. Hasta ahora, parece que no se ha llamado la atención de las organizaciones criminales. “Allá conoce uno a toda la gente porque son pueblos chicos, secuestran quien tiene dinero, no a un recolector de palma, y esto se trata básicamente de eso, gente que ha aprendido a proteger ese recurso y que le da para comer”, dice Javier González Mayo, miembro de la organización productiva.
Los proyectos forestales son de largo aliento. Una palma requiere de cinco años al menos para madurar, ¿cómo será el mapa de la violencia regional cuando las que ahora germinan sean un producto viable? Los promotores confían que la pesadilla de hoy sea parte del pasado.
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Claves
Ricos y asolados
Veracruz, una de las entidades originalmente más ricas en diversidad biológica, ha sido fuertemente golpeado por la destrucción ambiental, aunque mantiene aprovechamientos forestales modelo en diversas zonas de su territorio: La Selva aprovecha montañas templadas del corredor huasteco, en los linderos con el estado de Hidalgo; la jungla tropical del sur, fuertemente destruida bajo el patrocinio gubernamental echeverrista, mantiene algunas de las plantaciones forestales más grandes del país
El estado de Tamaulipas es rico también en recursos naturales, y aunque es más famoso por las narcofosas de San Fernando, tiene proyectos forestales de alto relieve, como la palma de su porción Huasteca que lidera el ejido El Paraíso
Pasando la frontera norte del estado, en Tamaulipas, hay otro proyecto al alza: el del ejido Paraíso, en la zona tórrida ubicada entre Valles y Tampico.
Ayuntamiento suspende bordo en San Pancho
La autoridad municipal consideró evidente el daño que la inmobiliaria San Pacho está provocando en el humedal del enclave turístico nayarita.
Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.
El ayuntamiento de Bahía de Banderas, Nayarit, determinó suspender los trabajos de construcción de bordo que realiza Inmobiliaria San Pancho en el arroyo El Izote y la laguna de San Francisco ante la fuerte presión realizada por la comunidad del mismo nombre, enclavada frente al océano Pacífico.
Luego de que los vecinos decidieron bloquear los accesos hacia la zona de obras hoy a las 7:30 de la mañana, el director de Desarrollo Urbano, Ecología y Desarrollo Territorial del municipio, Joao Zayas acudió al lugar y dialogó con los vecinos molestos por el avance de los trabajos pese a las denuncias interpuestas ante la Profepa.
Zayas reconoció el gran impacto que el bordo está teniendo sobre la superficie de los acuíferos , por lo que determinó que la ejecución del proyecto se suspenda mientras se revisa toda la documentación de los permisos que otorgaron las delegaciones nayaritas de la Comisión Nacional del Agua y de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Los manifestantes atestiguaron la ejecución formal de esa suspensión y se consideraron optimistas ante la respuesta inmediata de la autoridad municipal; sin embargo, advirtieron que se mantendrán vigilantes de cualquier movimiento que se haga en la zona. También reconocieron que los 30 trabajadores que laboraban en el bordo se verán afectados por perder su empleo, pero plantearon la posibilidad de que se les otorgue un seguro contra el desempleo que disminuya el perjuicio que padecen por la suspensión.
Hasta el momento no se ha presentado personal de la Profepa ni de otras instancias federales en la zona de San Pancho.
Vecinos de San Pancho bloquean obras
Los vecinos decidieron adelantarse ante la lentitud con que Profepa determina el daño al estero de San Francisco en Bahía de Banderas.
Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.
Vecinos del poblado de San Francisco, pequeño enclave turístico en la Costa Sur de Nayarit, bloquearon esta mañana el camino de acceso al estero del lugar, con el propósito de impedir las obras de relleno que realizan sobre el arroyo de los Izotes la inmobiliaria San Pancho, que cuenta con permisos de la Comisión Nacional del Agua y de la Secretaría de medio Ambiente y Recursos Naturales.
La acción fue decidida la noche de ayer, cuando los vecinos de la localidad se reunieron para decidir acciones ante el avance lento de la denuncia popular interpuesta ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la rapidez con que se realizan los trabajos del nuevo bordo que altera de forma drástica el estado natural de la corriente fluvial, y a juicio de los quejosos incrementa de forma sustancial el riesgo de inundaciones hacia el asentamiento humano.
“Si no tomamos una decisión rápido la obra va a ser un hecho consumado para cuando las oficinas de gobierno se decidan a actuar, porque es claro que los trabajos van muy rápido y ya se aventaron la mayor parte de la obra”, dijo el juez del pueblo Cayetano Vázquez en la reunión nocturna de los vecinos.
A las 7:30 de la mañana de hoy , la comunidad ha puesto una cadena, letreros y guardia voluntaria que tendrá como misión impedir el paso de cualquier vehículo, a la zona de las obras, lo que ya ha generado los primeros roces con el personal de la inmobiliaria durante el curso de esta mañana.
La Profepa dio a conocer el 30 de diciembre pasado que si bien hay permisos legales, podrá proceder una clausura parcial por “excesos” en al ejecución de los trabajos.
Analizan clausura parcial de obras
El cuerpo lacustre, ubicado en Bahía de Banderas, en Nayarit, ha sido intervenido en exceso debido a los permisos otorgados por la Conagua y Semarnat, advierte el organismo federal.
Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó ayer que “analiza la aplicación de sanciones por la construcción de un bordo de protección que afectó una fracción de vegetación en el estero de San Francisco, ubicado en el municipio de Bahía de Banderas, Nayarit”.
En un comunicado oficial, el organismo federal destaca que ello es fruto de una visita de inspección que encabezó el procurador federal, Guillermo Haro Bélchez, y que fecha el 20 de diciembre pasado. “Durante la visita, el responsable presentó un permiso de construcción en zonas federales por parte de la Comisión Nacional del Agua [Conagua] y dos autorizaciones en materia de impacto ambiental, emitidas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales [Semarnat], sin embargo se detectaron obras no contempladas en estos dos últimos permisos”, de manera que “la Delegación federal de la Profepa en Nayarit informó que estas irregulares podrían derivar en la clausura parcial temporal de las obras y actividades”.
El Procurador “instruyó a imponer las medidas correspondientes que deriven, en su caso, del incumplimiento a los términos y condiciones señalados en las autorizaciones emitidas por la Semarnat. Esta acción forma parte de las labores de inspección y vigilancia que la Profepa estará efectuando en el área, en coordinación con dependencias ambientales de los diferentes niveles de gobierno, a fin de garantizar un medio ambiente sano, como lo establece la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”, añade el documento de prensa.
Hace tres días, la Profepa retiró una malla ciclónica que obstaculizaba el libre acceso a la playa en el estero La Lancha, en Punta Mita. En compañía de la procuradora estatal de Protección al Ambiente, Guillermina Dueñas Joya, el procurador federal Haro Bélchez efectuó el 30 de diciembre una nueva visita al estero La Lancha.
“El objetivo fue supervisar el derribo final de la alambrada, así como la colocación de letreros que informan sobre las medidas de protección de flora y fauna. Dichas acciones fueron atestiguadas por representantes de organizaciones no gubernamentales locales, como la Asociación Mujeres Unidas por Bahía de Banderas y de Alianza Jaguar. Los letreros colocados en el estero son emitidos por la Semarnat e indican las restricciones de la concesión, así como de cualquier actividad comercial en el área concesionada o edificar cualquier tipo de objetos en la zona federal”, señala en otro comunicado la Profepa.
Durante esa visita, “el titular de la Profepa señaló la necesidad de implementar visitas de inspección, con el objetivo de establecer medidas de seguridad apegadas a la normatividad ambiental”.
Los vecinos de San Pancho denunciaron la construcción del bordo porque reduce la anchura del cauce del arroyo Los Izotes y pone en eventual riesgo de inundaciones al poblado nayarita, además del daño ambiental que significa la obra.
jueves, 1 de enero de 2015
Destrucción de humedales es un problema nacional
Falta que las políticas y la voluntad de protección institucional se aplique en casos concretos, como la Riviera Nayarit y Jalisco
Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.
Lo que está en juego con la destrucción creciente del estero de San Francisco, apenas uno más de los que están sometidos a presión en el litoral de Nayarit y Jalisco, es más que un complejo natural local. Los humedales costeros juegan un papel fundamental en la ecología de los mares mexicanos, y en consecuencia, en la economía y la cultura alimentaria, señala el investigador del Centro Universitario de la Costa Sur de la UdeG, Enrique Godínez Domínguez.
“Debe revisarse a detalle la actuación de las autoridades que autorizaron esta obra, y deben definirse una serie de compensaciones económicas, algunas de por vida a quienes realicen afectaciones irreversibles”, opinó en una comunicación electrónica con MILENIO JALISCO.
“El problema es que no se podía determinar el valor por hectárea de estero o de manglar en materia de servicio ambiental, y por ende no podía establecerse montos para compensaciones –se puede ver la ridícula valoración en el Diario Oficial de la Federación del 25 de febrero de 2011-. Sin embargo, recientemente han sido publicados algunos trabajos donde se estiman algunos montos económicos o valoraciones para cuerpos costeros en el Pacífico”, subrayó el científico.
Una opinión calificada es el artículo de Jorge López Portillo y Patricia Moreno Casasola, titulado “Estado actual de los humedales”, donde plantean los autores, adscritos al Instituto de Ecología de Jalapa, el enorme valor de los cuerpos de agua.
“Los humedales, tanto costeros como terrestres, son áreas en donde el agua permanece en la superficie o muy cercana a ella por una parte significativa del año, reflejándose en suelos grisáceos u oscuros sin oxígeno y en la presencia de plantas y animales indicadores de inundación […] los humedales costeros constituyen el escalón intermedio entre la tierra y el mar. De esta manera se convierten en la zona de amortiguamiento de los eventos naturales que devienen en catástrofes sociales cuando se permite su ocupación urbana o rural. El riesgo es mayor si se considera que el nivel medio del mar aumentará en las próximas décadas como fruto del calentamiento global y que la frecuencia de eventos extremos, como inundaciones y huracanes, ha aumentado en las últimas décadas y se incrementa aun más con la desaparición de estos ecosistemas”.
Añaden: “Los humedales son zonas de alta productividad; en el interior, contribuyen a mantener un oasis para la migración de aves y murciélagos, entre otros grupos de animales, además de ser hábitat para muchas especies residentes. Esta productividad se exporta a través de los ríos y se va depositando en las márgenes mientras otra parte llega eventualmente al mar en forma de agua, detritos y nutrientes, constituyendo la base de las cadenas alimenticias y de las pesquerías. Sólo por pesquerías, una hectárea de manglar aporta 37 mil 500 dólares al año”.
Estos valores “han sido reconocidos por el gobierno mexicano: humedales protegidos en áreas naturales protegidas, 142 sitios Ramsar, una política nacional de humedales, proyectos de manejo sustentable. Sin embargo, no es suficiente. El deterioro va en aumento. El cambio de uso del suelo es un factor importante, pero no más que las grandes obras que se llevan a cabo buscando el ‘desarrollo’ del país. Es urgente un manejo integral que balancee el uso con la conservación y así mantener los servicios ambientales que proporcionan los humedales”, subrayan.
Las obras de alteración del arroyo los Izotes y el estero de San Pancho, en la costa sur de Nayarit, continuaron esta semana, bajo el amparo de un permiso federal y pese a la oposición vecinal, que teme un aumento en el riesgo de desastres para el poblado turístico tradicional.
El agua hoy cuesta 25% más que en 2014
El organismo operador de los servicios en la zona metropolitana de Guadalajara espera recaudar 400 millones de pesos más que en 2014.
Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.
Un aumento general de 25 por ciento deberán absorber los usuarios de los servicios de agua y alcantarillado de la zona metropolitana de Guadalajara (ZMG), de acuerdo al esquema tarifario que entra en vigor hoy, lo que se espera le aporte recursos en alrededor de 400 millones de pesos más al Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA).
Sin embargo, el impacto puede ser menor en razón del nivel de consumo del usuario, apenas 4 por ciento en el nivel más bajo, que sólo paga “cuota de administración”. Desglosado de modo muy simple: si usted es un usuario de muy bajo consumo, es decir, menos de seis mil litros por mes, va a pagar 1.47 pesos más que el año pasado, es decir, de 36.72 pesos a 38.19 pesos.
A partir de 6,001 litros aplica el aumento general: 9.32 pesos se pagaban por cada mil litros (o metro cúbico) y ahora serán 11.66 pesos, tarifa que rige entre 6,001 y 21 mil litros mensuales. Este precio significa todavía 25 por ciento menos del valor real del agua, de acuerdo a las cuentas del SIAPA, que es actualmente de 13 pesos con 80 centavos. El esquema de trabajo que se aprobó en 2012, y que sirvió para crear el consejo tarifario del organismo, pone como meta que el agua se cobre a precio real en 2016.
De 22 a 59 m3, el agua costaba en 2014 a 13.34 pesos y ahora se cobra a 14 pesos; de 60 a 99 m3, costaba 16.01 pesos y ahora cuesta 16.65 pesos; de 100 a 149 m3 costaba 24.82 pesos y este año cuesta 25.81 pesos por cada mil litros; de 150 mil litros mensuales en delante, el cobro es de 27.10 pesos (casi el doble de su valor real) contra 26.06 pesos vigentes en 2014. Como se puede apreciar, los aumentos en las tarifas que ya estaban encima del costo real son más moderados que el 25 por ciento aplicado al agua subsidiada. Información completa en el periódico oficial El estado de Jalisco, edición del 30 de diciembre de 2014 (http://periodicooficial.jalisco.gob.mx/sites/periodicooficial.jalisco.gob.mx/files/12-30-14-ii.pdf).
¿A quiénes afecta este aumento tarifario? 27 por ciento (225 mil) de los casi 850 mil usuarios domésticos sólo pagan el 4 por ciento de aumento en los costos de administración. Unas 400 mil cuentas (47 por ciento) que se ubican entre 6,001 y 21 mil litros mensuales pagan el aumento de 25 por ciento, y otras 140 mil podrían pagar incrementos mensuales más moderados, pero se debe a que ya pagaban una tarifa por encima del valor real.
En caso especial están unas 75 mil cuentas de pensionados y 25 mil cuentas de usuarios en “extrema pobreza”. En el primer caso, el pago de cuota de administración es de 30.54 pesos al mes y la tarifa a partir de 6,001 litros hasta 21 mil litros es de 5.83 pesos por m3. En el segundo caso, la cuota de administración es de 30.54 pesos y el costo por m3 entre 6,001 y 21 mil litros es de 4.66 pesos. Si esos usuarios pobres rebasan ese nivel máximo de consumo, pagan sin subsidio la cuota de agua.
El SIAPA espera que este esquema tarifario permita aumentar sus ingresos en 400 millones de pesos, que se suman a 300 millones que se debieron ampliar con la cuota de 2013. Se busca alcanzar una cobertura universal de los servicios en los cuatro municipios donde opera la paraestatal. En el curso de 2015 se determinará el proceso de integración de los municipios de Juanacatlán, El Salto, Tlajomulco e Ixtlahuacán de los Membrillos, algunos de los cuales ya han solicitado sumarse al SIAPA. Esto implica, en cifra gruesas, unos 700 mil habitantes más y alrededor de 150 mil cuentas.
Claves
Retos de 2015
- Eficiencia. La Comisión Nacional del Agua (Conagua) propuso “al SIAPA y al gobierno de Jalisco”, que si se va a recibir agua del río Verde con el proyecto de tres presas (El Zapotillo-Intermedia Acatic-El Purgatorio), se entre también de lleno a los esquemas de eficiencia. El costo de un proyecto a tres años es de 4,505 millones de pesos
- Más agua. El SIAPA obtuvo la autorización y el apoyo financiero de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para perforar 22 pozos nuevos en la zona oriente de la ciudad, y rehabilitar 15 más de la zona poniente. La meta: contar con mil litros (un m3) por segundo en cuestión de semanas, agua suficiente para abastecer, a razón del promedio tapatío de 215 litros diarios por persona, a 400 mil habitantes
- Servicio completo. El organismo pretende entregar agua en este año a todos los moradores de la zona metropolitana, de los que tienen pendiente el suministro cerca de un centenar de colonias
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