jueves, 30 de enero de 2020

LAS GUERRAS PRIVADAS ENTRE LOS AMOS DE TOMATLÁN


En la costa de Jalisco quienes mandan a las autoridades y controlan los recursos naturales son los grupos delincuenciales, que ahora están se enfrentan en medio de la pasividad gubernamental 

Por Agustín del Castillo (@agdelcastillo).  Tomatlán, costa de Jalisco. 30 de enero de 2020

Han pasado 10 días desde que brotó la violencia que mantiene en vilo a los habitantes de este municipio. 

Es un ajuste de cuentas entre dos bandas delincuenciales, la dominante, que responde a Nemesio Oseguera Cervantes, el Mencho, y su Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), y la de algunos propietarios de dudosa reputación que, de acuerdo a las versiones extraoficiales, pretenden vengar a la familia López, ligados al Cártel de Los Zetas, quienes no estarían extorsionando ni disputaban plaza, sino se aparentemente se dedicaban a actividades productivas en La Trementina (rancho que originalmente habría sido propiedad del capo Rafael Caro Quintero y luego del famoso Osiel Cárdenas Guillén, fundador de la agrupación paramilitar), zona de Teocinte y Puentecillas, en la parte contigua a la presa Cajón de Peña. 

Esta historia puede dar una de las claves del fracaso de la lucha contra la violencia emprendida por los gobiernos estatales y el federal: no reconocen haber perdido el control de los territorios, donde los nuevos amos, cual señores feudales, imponen su ley y libran sus guerras particulares mientras el pueblo y la autoridad municipal son observadores pasivos, en el mejor de los casos. 

No existe información oficial. Solo indicios muy reveladores de que algo ha pasado estas dos semanas. Los habitantes de El Tuito, al norte de la demarcación, destacan que en estas jornadas aciagas, contra la costumbre, por las noches no atraviesa ni un alma, es decir, ni un Torton o trailer, sobre la carretera federal 200, la cual es ruta indispensable de abastecimiento de combustible para la ciudad de Puerto Vallarta. 

“Son noches demasiado tranquilas, es evidente que no quieren transitar a estas horas”, me dice un lugareño. Lo compruebo personalmente la noche del 25 de enero: la carretera permanece más de ocho horas solitaria, hasta el amanecer. Un funcionario de la Universidad de Guadalajara en en Puerto Vallarta me ha confirmado desde el viernes 24: “no sabemos qué sucede, pero tenemos en observación la zona: los alumnos del módulo de la prepa de Tomatlán están asistiendo en menor cantidad de lo habitual, sobre todo los que viven en esa área de Puentecillas. Por ahora no hemos suspendido clases, pero de ser necesario, lo determinaremos. Le sugiero sólo ir de día, parece que el problema es tierra adentro, no propiamente en la costa”. Otros planteles escolares, jardines de niños y primarias, responden a la alerta sin abrir clases. El virtual toque de queda aplica a las ocho de la noche en todos los poblados de la importante zona agrícola y ganadera, sin protesta. 

“Yo busqué y pude hablar con el presidente municipal de Tomatlán, Jorge Luis García Tello, pero negó cualquier anomalía. Pero se le notaba en el teléfono lleno de ansiedad, como si algo más quisiera decirme pero no pudiera hablar”, me reveló un veterano periodista de Vallarta. Los pescadores de La Cruz de Loreto hacen mutis a las preguntas de los interesados, y apenas musitan: “es un asunto entre ellos, nosotros estamos bien…”. 

La refriega habría comenzado alrededor del 15 de enero, pero se recrudeció a partir del lunes 20 de enero. La intervención de las fuerzas del orden -ejército, Guardia Nacional, policía estatal- se notó apenas el jueves 23 de enero, con el paso de diversas unidades motorizadas desde Vallarta o el reforzamiento del campamento de Pérula, en el vecino La Huerta, algunas detenciones y el retiro de algún cuerpo, según las versiones siempre extraoficiales. 

En el semanario digital Nuestra Región, el columnista Gerardo Sandoval Ortiz publica el 22 de enero: “Se calienta Tomatlán por el control de la plaza”, donde apunta claves para entender esta pequeña guerra entre ejércitos privados, síntoma claro del Estado fallido en estos rumbos de la soberanía mexicana -como en muchos más-. «Intentemos explicar en breve la violencia desatada en Tomatlán: Cuando en noviembre del 2018 asesinaron al ex alcalde y diputado local en la fecha, Saúl Galindo Plazola, los sicarios iban por su primo Moisés El Moy Galindo Sahagún. Un mes antes, masacraron a una familia de Puentecillas, a ‘Los López’, ataque atribuido a El Moy, aparentemente por culparlos de enviar semanas atrás a las fuerzas armadas al rancho La Trementina suscitándose ahí una balacera con saldo de cuatro muertos, miembros del grupo del primo de Saúl Galindo», indica la columna de opinión.

«La historia pareciera un crucigrama pero no lo es. El pasado martes 14 ocurrió una gresca que casi pasa inadvertida pero fue la llama que revivió la violencia en Tomatlán y sus pueblos. Fue en Puentecillas y sus alrededores y otra vez se volvió a mencionar a Los López y a El Moy Galindo. ¿Por qué al primo de Saúl Galindo? Por ser público que es el Jefe de la Plaza del cartel que controla la zona”, es decir, del CJNG. El columnista apunta que Guadalupe Galindo Real, el padre de El Moy, era amigo de Los López, y esto arranca de un conflicto entre amigos. Las batallas de estos días serían la venganza de los López contra El Moy, quien se habría apoderado de los ranchos de los primeros, emporios creados por Caro Quintero y donde según el periodista Ricado Ravelo (Osiel, vida y tragedia de un capo, 2009), Cárdenas Guillén asumió el control en 1999 del Cártel del Golfo-Los Zetas. 

Para el líder del CJNG, era importante expulsar a esos operadores de un cártel rival. “A mediados de 1999, Osiel Cárdenas viaja a Tomatlán, Jalisco, y se instala en La Trementina. Uno de sus fastuosos ranchos. Lo acompañan Eduardo Costilla, Víctor Manuel Vázquez Mireles Arturo Decena y Paquito, su inseparable asistente personal”, cita a Ravelo el columnista vallartense. El capo concibe la traición a su jefe Salvador El Chava Gómez, a quien asesina, añade Reveles. Con el paso de los años, la finca se dedicará al trabajo “honrado” sin aparentemente entrar en conflicto, primero, con el cártel de Sinaloa, que opera Ignacio Coronel, y después, sus sucesores del CJNG. Estos toman el control hace menos de una década, y determinan ir por el monopolio de la región. 

El Moy es apoyado por el principal colaborador de Nemesio Oseguera, el jefe regional Agustín Hernández, El Guti, residente de Cabo Corrientes, verdadero señor que impone su ley sobre los presidentes municipales de la costa de Jalisco desde hace al menos tres trienios. “No existe el poder municipal sino como una extensión de ellos; están sometidos, imponen a sus jefes de policía, a sus abogados, a sus tesoreros; eso explica por qué la policía municipal no interviene si se trata de una acción de ese grupo dominante”, me refiere un político veterano de la zona. La autoridad de El Guti es incuestionada: determina desde quién debe morir hasta el árbol que se puede cortar. Como verdadero señor feudal. 

“En este momento la cabecera municipal Tomatlan y varias de las delegaciones y agencias municipales están en sicosis colectiva, servicios y comercio cerrados, planteles escolares con suspensión de clases y aún cuando hay muchos rumores, hay poca movilización policiaca municipal, nula presencia de fuerzas estatales y los militares tampoco se ven, aunque se sabe que son más discretos. El ambiente de es de mucha calma, tranquilo, pero con la ciudadanía temerosa y expectante. ¿La federación y el Estado? Bien, gracias”, me escribió un habitante de la región en esa última semana violenta. Me detalló: “Hace algún tiempo, tres años, uno de los cabecillas, llamados jefes de plaza o de sicarios, Moisés Galindo, a la sazón primo hermano del fallecido diputado y exalcalde Saúl Galindo Plazola, despojaron de bienes inmuebles por medio de asesinatos y despojos a miembros de la familia López, luego de haberlos hecho huir del rancho donde vivían, y se posesionaron de sus bienes. Esta familia salió huyendo, pero al contar con un familiar en el gobierno, creo la Secretaría de Marina, se repusieron y están tomando venganza, con el apoyo y/o el beneplácito de las fuerzas federales que se han visto poco. Los elementos estatales ni sus luces”. 

El objetivo de la venganza es ultimar a El Moy, de quien ahora, al finalizar enero, se desconoce paradero. “Nada se publica desde hace años y en cuanto un medio local empezó a sacar algo secuestraron a un hermano de Saul Galindo y lo desaparecieron, hace mas de un año. Dos hermanos de Saúl tenían ese medio gráfico semanal de circulación regional intitulado Opiniones de la Costa”, me reveló la fuente. “Al gobierno municipal lo tienen cooptado. En este momento y desde hace días el presidente y secretario están escondidos”. 

¿Cómo es don Guti? “Los que lo conocen expresan de el características de los caciques y líderes tradicionales; buena onda, empático, fuerte de carácter y muy a toda madre. Es el patrón de El Moy”. De los López asesinados, no se sabe ni los nombres. 

SIN AUTORIDAD AMBIENTAL 
Desde 2017 me habían alertado en Cabo Corrientes: No existe en la zona algo llamado Semarnat o Profepa, sino la plaza y el cártel. “Aquí no se necesita un permiso de la Semarnat, aquí debes tomarle el parecer al jefe de plaza, se llama Agustín Hernández, y es el que decide en toda la zona de El Tuito qué palo se corta y qué palo se deja”, me dijo un indígena de Bioto cuando le pregunté sobre una gran parota derribada en el corazón de la selva; y aunque sus gruesos tablones yacían a la vera del camino, nadie los osaba tocar. Me aclaraba: no son criterios ambientales los que prevalecen en las determinaciones de don Agustín. Puede ir desde la simpatía o compasión que le despierte el pedigüeño, hasta la ojeriza que le traiga, sin dejar de pasar como tema de cobro de derechos y de intereses “superiores”, que a veces pueden –por increíble que parezca- coincidir con la conservación. 

Lo cierto es que desde hace al menos diez años, la apertura de un mercado internacional, el de las “maderas duras”, hizo que los bosques tropicales del litoral de Jalisco fueran desprovistos de granadillo, de tampiciranes, de barcinos, tres especies muy apreciadas en los mercados chino e indio, potencias emergentes del Asia oriental. Los estudiosos de la diversificación de los grupos criminales señalan que la versión moderna y más cruenta de estos, pasa por el control territorial y de todas las actividades económicas (al estilo de La Camorra napolitana), situación que ha prevalecido en el litoral de Jalisco.

“Entre los nuevos giros delictivos que se han sumado al tradicional negocio del trasiego de drogas ilícitas están los que han incursionado los traficantes de droga con la intención de robustecer el capital rentista, y entre ellos figuran el robo de combustible, la explotación de mano de obra en minas de carbón, la tala ilegal y el tráfico de fármacos […] De igual forma, los traficantes de droga han establecido vínculos con el sector empresarial y la esfera política en lugares que resultan de interés para el gran capital, lo que ha generado efectos diversos en la población, incluido el desplazamiento forzado de familias, colonos y comunidades”, señala el investigador Jorge Alejandro Vázquez Valdez, en su tesis de doctorado Auge de la economía criminal en el México del siglo XXI bajo el expediente de la ‘guerra contra las drogas’ (Universidad Autónoma de Zacatecas, 2016). 

La única posibilidad para los habitantes de la región costa de Jalisco ha sido la adaptación. De algún modo, el Estado mexicano es intermitente. Las endebles instituciones públicas, como las policías locales, los ayuntamientos y los partidos políticos, no resisten la presión. El CJNG deja amplios espacios en tiempos de paz y suelen llevar una relación de prudencia con la sociedad, pero sus intereses económicos están fuertemente anclados a la zona: además del trasiego por tierra o mar de enervantes, de cultivos de amapola en las soledades de la sierra, tanto en Manantlán como en Cacoma, de los numerosos narcolaboratorios, de las extracciones de madera o de minerales ilegales (que se embarcan en el puerto de Manzanillo, como la Profepa lo ha reconocido); las investigaciones judiciales han llevado a la incautación de bienes inmuebles de la zona que demuestran su riqueza patrimonial. 

La historia ambiental de la costa también da un giro: “Cuando se extrae un recurso en particular, no nada más le estás pegando a ese recurso, sino que haces brechas, tiras lo que hay alrededor, entonces se está afectando todo el ecosistema; además, en el clandestinaje no hay un programa de trabajo, un programa de corta, entonces queda puro destrozo y no hay manejo adecuado de la selva […] nosotros vemos un cargamento de madera y lo podemos parar, hacer una revisión, cotejar guías […] de repente no tenemos la posibilidad de parar todos los contenedores, probablemente haya que hacer una estrategia con el SAT [Servicio de Administración Tributaria] para contenerlo en aduanas, como ya hemos hecho con el hierro que se embarcaba de forma ilegal”, me dijo un funcionario ligado a la Profepa (Procuraduría Federal de Protección al Ambiente). 

En cuanto a la minería ilegal, también es controlada por El Mencho. Con China como destino, se trata de extracciones ilegales de hierro, pues la parte sur de la costa de Jalisco tiene las mayores existencias comprobadas de ese metal en el país. Es un metal “a flor del suelo”, lo que facilita las extracciones hormiga en Cuautitlán, La Huerta y Tomatlán. 

El Juzgado Sexto de Distrito de Amparo en Materia Penal del Estado de Jalisco, recibió un juicio de garantías (1691/2016), en el que se reclamaban bienes asegurados durante el “Operativo Jalisco” de 2015 en la zona: dos ranchos del municipio de Casimiro Castillo, uno en Lo Arado y otro en Tecomates, con ganado de registro, animales exóticos, ocho autos de lujo, maquinaria agrícola, joyería y artesanías de alto valor (noticia de Jorge Martínez en MILENIO JALISCO, 16 de noviembre de 2016). 

Por otro lado, el famoso Hotelito desconocido, de Tomatlán, formaría también parte de las riquezas del grupo y fue embargado por la PGR desde 2015, con base en información del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. El CJNG se diversificó en negocios turísticos (dos más: uno en Vallarta y otro en Tapalpa), una mueblería, dos de bienes raíces, una tequilera, un restaurante de sushi en Puerto Vallarta, una empresa de publicidad, dos centros comerciales, una marisquería, una compañía del sector agrícola, cuatro “cuyas actividades no se encuentran especificadas” y dos clínicas dedicadas a la aplicación de tratamientos de rejuvenecimiento vaginal (sic), de acuerdo a esa institución estadounidense. 

Para los habitantes de la costa no resulta, entonces, rara, la ola de crímenes no aclarados, o impunes, contra políticos y activistas sociales, contra empresarios de medios y presidentes municipales. No es seguro, así, dedicarse a alguna actividad pública en la zona “haciendo como si no pasara nada”. 

Al controlar territorio, el cártel intenta imponer su propia legalidad, es decir, instituirse como un nuevo Estado, señala el ex director del Cisen, Guillermo Valdés Castellanos (Historia del narcotráfico en México, Aguilar, 2013). “…en gran medida lo logran en regiones donde tienen superioridad militar, como el caso de muchos municipios donde ni autoridades ni ciudadanos pueden ser defendidos por las policías municipales o estatales –porque son muy débiles o porque trabajan para los delincuentes- ; y entonces, en esas regiones, quienes mandan e imponen las normas, e incluso los impuestos [la extorsión a las empresas es, para todo efecto práctico, un impuesto], son los líderes de las bandas criminales». «Esa capacidad de imponer un orden legal y social alterno al del Estado coloca a los ciudadanos en una encrucijada: ante la indefensión en que se encuentran [el Estado que debería defenderlos está ausente o en complicidad con los criminales] sus opciones consisten en oponer resistencia o aliarse con los criminales que los extorsionan cotidianamente. La decisión, la mayoría de las veces, es colaborar para evitar males mayores. Ello establece una relación de complicidad social con los criminales y con su ‘orden’…”. 

Aparejado, la posibilidad de sacar provecho a esa relación y eliminar rivales o competidores en actividades económicas, agrega el experto. Es decir, una red tortuosa de posibles beneficiarios no siempre significa que la cabeza esté al tanto de las acciones relativamente autónomas de sus capataces. Por eso, hay que hacer ocasionales sangrías y renovación de los pequeños tiranos para mejorar la imagen y recordar quién es el que manda (el caso de la región de Llano Grande, donde se ‘limpió’ de asesinos al corporativo en 2014, es emblemático. Lo narré en MILENIO JALISCO en las ediciones del 22, 23 y 24 de diciembre de 2015). 

“En otras palabras, ante la ausencia del Estado que proteja y promueva los intereses de los ciudadanos, por ejemplo, de los campesinos que no tienen opciones productivas; de jóvenes sin oportunidades de mejora social o económica; de empresarios que ven en su asociación con el narcotráfico un manera de hacer crecer sus negocios; la tolerancia, complicidad o colaboración de esos grupos sociales fortalecen al crimen organizado…”, remata Valdés Castellanos. 

Si este tema no es atendido en la agenda oficial, parece que la estrategia de pacificación estará condenada y seguiremos en lucha de cifras por ver qué estado tiene más desaparecidos y más asesinados. ¿El gobernador Enrique Alfaro y el presidente Andrés Manuel López Obrador estarán en algún momento dispuestos a enfrentar esta hidra de mil cabezas que burla al Estado hasta reducirlo a la irrelevancia? 

Por lo pronto, los cuervos hacen fiesta en el maizal y el espantapájaros yace desplomado entre los surcos.

jueves, 26 de diciembre de 2019

La Primavera, un bosque de lenta regeneración y crecientes amenazas

por Agustín del Castillo / NTR
Hace 488 años, en 1531, Guadalajara no existía. El bosque pino-encino dominaba tanto la caldera volcánica de La Primavera como todas las montañas adyacentes, mientras las encineras y bosques espinosos bajaban por la planicie hacia las barrancas con selva tropical caducifolia, entre numerosos vasos lacustres hoy borrados por el progreso. Pequeños asentamientos aborígenes y sus cultivos prosperaban en las llanuras; aprovecharon la riqueza de obsidiana producida por el volcán y erigieron civilizaciones tan complejas como los Guachimontones, en Teuchitlán.

Las florestas albergaban animales hoy desaparecidos, como el lobo y el jaguar, quizás algunos osos desbalagados desde el gran norte, pero sobre todo, una gran cantidad de fauna que hoy apenas sobrevive. 

 488 años no es un número arbitrario. Es el dato más extremo del tiempo que lleva la regeneración natural en algunos sitios del bosque La Primavera, evidencia recogida por un equipo de investigadores de la Universidad de Guadalajara (UdeG), con un sistema de monitoreo ecológico de largo plazo montado en 80 puntos de una microcuenca que cubre 40 por ciento de la superficie del área natural protegida, cuyos primeros datos se tomaron en 2006 y se han comparado con los levantados en 2017 (el proyecto se denomina Dinámica de cambio en la estructura del bosque de encino-pino de la microcuenca del río Salado, La Primavera, Jalisco, 2019). 

Es decir, los sitios de bosque con menores tasas de reclutamiento (nuevos árboles ya con diámetros consolidados que los hacen viables a largo plazo) y mayores tasas de mortalidad, hoy requieren más tiempo que el que tiene Guadalajara en existencia para completar un ciclo de renovación. Un dato que prende alarmas sobre la viabilidad a largo plazo del área de protección de flora y fauna, cuyas singularidades biológicas y geológicas llevaron a que la UNESCO la incluyera en su listado de reservas mundiales de la biosfera, y sin la cual, esta ciudad no sería posible, al menos como es.  

LLEVA MÁS TIEMPO
Hace 108 años (en 1911), Guadalajara era tan poblada como hoy lo son Ciudad Guzmán o Tepatitlán, es decir, poco más de 120 mil moradores y unas mil 220 hectáreas, según el investigador Alberto Orozco Ochoa (Área Metropolitana de Guadalajara, expansión urbana, análisis y prospectiva 1979-2045. Imeplan, 2015). Su huella directa sobre el bosque era mínima, pero ya vivía en buena medida del combustible forestal que le proveía, y sin duda, de las aguas que recargan en esas montañas, pues el lago de Chapala no se convirtió en fuente de abastecimiento sino entre 1955 y 1956.  

108 años es el tiempo promedio que requiere este bosque, de acuerdo a ese monitoreo de largo plazo, para dar paso a su “duplicación” (un promedio que, como es lógico, incluye sitios con alta regeneración, que se duplican en menos de 24 años, hasta esos sitios de 488 años que incluyen los espacios con más alta cobertura de árboles adultos). El dato parece excesivo, si se repara que un bosque analizado con los mismos instrumentos, apenas a 40 kilómetros en línea recta al suroeste, la sierra de Quila, presenta una tasa de duplicación de 74 años en promedio: 34 años menos. 

Otros bosques del mundo han sido medidos con la misma metodología: por ejemplo, los  bosques mesófilos de montaña de los Andes venezolanos presentan tiempos de duplicación de 43.2 años, y para un área tropical perteneciente a la Mata Atlántica, el Parque Estatal de las Fuentes de Ipiranga, en Brasil, esa regeneración completa se da en menos de 22 años, de acuerdo a información recopilada por el equipo de científicos.  

Para La Primavera, este estudio pionero señala que “el balance de la dinámica poblacional del bosque mostró un desequilibrio; la vida media del bosque (el momento que habrá perdido a la mitad de los árboles de la generación actual) se estimó en 30.53 años y el tiempo de duplicación en 108.64 años. La mortalidad aumentó conforme incrementó la densidad de cobertura de copa y el reclutamiento presentó una tendencia contraria”. 

El análisis de los 73 puntos con datos comparables con 11 años de diferencia (siete no pudieron ser relocalizados) analiza por cuatro tipos de cobertura la situación de cada segmento de bosque.  Los bosques abiertos, con menos de 25 por ciento de cobertura de árboles por hectárea, tienen una tasa de 1.24 por ciento de mortalidad por 2.82 de reclutamiento (por cada árbol muerto se consolidan cuatro juveniles), lo que permite una duplicación en 23.43 años. Los bosques con coberturas de 25 a 50 por ciento, tienen mortandad anual de 0.93 por 1.10 de reclutamiento (casi en equilibrio, por cada árbol muerto se hacen viables 1.1 renuevos), lo que les permite duplicarse en 63.15 años.  Los más densos: de 50 a 75 por ciento de cobertura boscosa, con 2.79 por ciento de tasa anual de mortalidad por 0.50 por ciento de reclutamiento (cinco muertes por apenas un nuevo árbol); los que tienen más de 75 por ciento de densidad forestal, registran 2.40 por ciento de mortandad anual y 0.14 por ciento de reclutamiento (15 muertos por cada nuevo árbol). 

No es que sea extraño que los bosques densos tengan menor regeneración, pues la amplia sombra no ofrece las mismas oportunidades, lo que preocupa es que su tasa de recambio es demasiado baja. ¿Se debe considerar normal que La Primavera demore más que Quila en su duplicación? La explicación es esencial porque debería fundamentar la toma de decisiones en el largo plazo, indica la bióloga Ana Luisa Santiago, quien ha liderado a los dos equipos (La Primavera y Quila) y espera que el monitoreo sea herramienta para que se deriven políticas públicas sensatas. 

La respuesta es compleja, pero si se considera que es un bosque joven (con 140 mil a 80 mil años de arranque) sobre suelos pobres que han prosperado sobre una caldera volcánica, se puede decir que se trata, sin considerar la intervención humana, de un bosque mucho más frágil que Quila, cuya “calidad de sitio” es superior para la reproducción vegetal.  Pero si a este factor condicionante se agrega la enorme presión y las destrucciones efectivas que le ha ocasionado la humanidad adyacente, sobre todo del Área Metropolitana de Guadalajara, aumenta drásticamente el riesgo para la conservación y esa exposición no la tiene Quila. Por eso, en la floresta protegida ya están en marcha procesos de extinción y de pérdida de servicios ambientales. Pero hay muchos más problemas. 

EL PELIGRO DE LA CALDERA
Si bien, los incendios forestales son el peligro más obvio o directo del bosque, el famoso arqueólogo y antropólogo Phil Weigand, del Colegio de Michoacán, refería un mapa completo de amenazas y riesgos para La Primavera en un artículo de 2007: “Para la reserva, la agresiva violación por parte de los constructores, la extensa extracción de jal, la tala ilícita y el excesivo pastoreo en algunos sectores, la desgraciada tríada de vandalismo, grafiti y basura, así como el deterioro progresivo general y la degradación, caracterizan a grandes y crecientes sectores de La Primavera”. 

Y añade: “Claramente es un área en decline, un recurso que se acaba cada día y que una vez degradado y saqueado ya no se recuperará; sin embargo, en realidad los cerros ondulantes y el bosque de hoy no son sino una delgada capa que cubre una caldera que se está erosionado y un lugar de actividad volcánica muy reciente y violenta. En general, una caldera es fundamentalmente diferente de un estrato-volcán, tanto en su geomorfología como en el tipo de actividad que caracteriza su volcanismo. Los estrato-volcanes parecen verdaderas montañas y en su mayor parte producen erupciones de lava. En Jalisco, los volcanes de Tequila (inactivo, pero no totalmente muerto) y de Colima (entre los más activos del Nuevo Mundo) pertenecen a esta variedad (…) pero los eventos piroclásticos masivos suceden más frecuentemente con las calderas” (La Caldera de Coli y su vecina Guadalajara, Phil C. Weigand, El Colegio de Michoacán). 

Es decir, además del mal manejo que la sociedad política y económica de la capital de Jalisco han dado a su área protegida, se ha ignorado casi completamente que es una zona de alto riesgo natural de desastres. Es difícil considerar que construir casas en sus cerros, invadir sus cuerpos de agua o extraer sus materiales geológicos sea lo más prudente. 

“Vivir en la orilla de una caldera semiactiva, sin importar qué tan bajo nivel, aparentemente, sea su actividad, requiere de conocimiento sobre el carácter de este tipo de volcanismo. La menor muestra de actividad renovada o incrementada dentro de la caldera o cerca de ella debería tomarse con la mayor sinceridad (…) si la caldera sufre otro evento piroclástico, los resultados podrían ser enormemente importantes, hasta catastróficos, para Guadalajara”, añade Weigand. 

CONCEPTOS DEL ESTUDIO 

Mortalidad.  Se considera como arbolado de mortalidad a aquellos individuos que en el primer inventario se califican como en estado vivo y que en el segundo inventario se califica como muerto. La tasa anual de mortalidad está expresada en porcentaje 

Vida media del bosque. Se refiere al tiempo necesario para que la población en la muestra inicial disminuya a la mitad, si la tasa actual de mortalidad se mantiene constante y la expresión se interpreta en años 

Reclutamiento. Se define como arbolado de reclutamiento a los ejemplares que en el primer inventario no hayan alcanzado un diámetro normal y que en una segunda medición el individuo haya alcanzado o superado dicho parámetro 

Tasa anual de reclutamiento. Estima la incorporación de árboles por sitio de muestreo 

Tiempo de duplicación.  Se explica como el tiempo transcurrido para que la población se duplique, si se mantiene presente la tasa de reclutamiento y se expresa en años. 

Fuente: Dinámica de cambio en la estructura del bosque de encino-pino de la microcuenca del río Salado, La Primavera, Jalisco, 2019, de Ana Luisa Santiago y otros expertos, CUCBA UdeG

jueves, 10 de octubre de 2019

Requiere a Lemus por amparo incumplido



Casi un año de no cumplir una suspensión que impedía desarrollar un proyecto inmobiliario; sospechan corrupción de directivos zapopanos y de juez de distrito

Agustín del Castillo / Guadalajara. El Diario NTR Guadalajara


El presidente municipal de Zapopan, Pablo Lemus Navarro, fue requerido ayer por el juez Cuarto de Distrito en Materia Civil, ante la falta de respuesta de sus subordinados para demostrar la ejecución de la suspensión concedida a favor de vecinos de Las Cañadas y del Instituto de Derecho Ambiental (Idea), por efecto de la cual no se puede continuar el proyecto de un fraccionamiento que rebasa las densidades y cambia los usos de suelo de la zona.

Se trata de suspensiones emitidas en el marco del juicio de amparo 3431/2018, que data de noviembre del año pasado, y que tras muchos meses de pedirle al juez Juan Manuel Villanueva Gómez que procediera a los requerimientos, éste se vio forzado a hacerlo tras la queja interpuesta en su contra en el Consejo de la Judicatura Federal el 25 de septiembre.

El caso se consolidó cuando los quejosos interpusieron, ese mismo día, una denuncia penal ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción de Jalisco por hechos presumiblemente constitutivos de delito cometidos por los servidores públicos omisos.

“Esta mañana (ayer) nos están notificando que ya se emitieron los requerimientos para el alcalde de Zapopan y esperamos que en estos días se le entregue personalmente para que de una vez se deslinde no solamente la situación del cumplimiento de las suspensiones, porque no las están cumpliendo los fraccionadores y sospechamos que hay una complicidad de los servidores públicos de Zapopan en la omisión”, señaló la abogada del Idea, Raquel Gutiérrez Nájera, a El Diario NTR.

El Plan de Desarrollo Urbano vigente en la zona es el ZPN-9/30, “compatible con ocho viviendas por hectárea, con amplias zonas para jardines y uso común: aproximadamente 60 por ciento del fraccionamiento son áreas verdes. Por lo regular, quienes han pretendido vivir en este fraccionamiento han respetado la densidad urbana, a pesar de que la autoridad municipal ha tratado de modificar la densidad de edificaciones horizontales, verticales y cambios de uso del suelo”, refirió la también activista ambiental.

Así, “causó mucha extrañeza el enterarnos del otorgamiento de licencias para el desarrollo Inmobiliario La Reserva de las Cañadas que pretende construirse en el terreno marcado con el 50, en la calle Privada de los Manantiales, en la colonia Bosques de San Isidro. Este desarrollo inmobiliario cuenta con licencia otorgada con los números de trámite H/D-3837-17/N y H/D2734-18/S a nombre de Inmobiliaria Lisco, SA de CV, lo que contraviene el Plan Parcial de Desarrollo Urbano ZPN-9/30 vigente”, añadió la abogada

Por ello se acudió a los tribunales federales y se obtuvieron en noviembre de 2018 dos suspensiones, la primera “para el efecto de que no se otorgue por parte de las autoridades señaladas como responsables, el certificado de habitabilidad ni las autorizaciones para el traslado de dominio de las mismas, hasta en tanto se resuelva sobre la suspensión definitiva”.

Y además, “…para efecto de que se mantengan las condiciones ambientales del predio, no se cambie la cobertura vegetal, arbolado, la remoción del suelo, ni se modifique la biodiversidad de la zona, no se afecte el río Blanco ni se modifique se vegetación riparia y respete su zona federal, no se afecten los mantos freáticos de la zona y la fauna ahí existente; esto incluso en el caso de que los actos reclamados en la ampliación de la demanda provengan de autoridades diferentes a las señaladas como responsables o deriven de actos o documentos diversos a los que fueron motivo de estudio; aspecto que no requiere de exhibición de garantía alguna… de tal manera que se mantenga el aire limpio, el paisaje, la flora y fauna allí existente”.

A pesar de esto, “cuyas consecuencias se traducen en la clausura de las actividades de las obras del desarrollo Inmobiliario Lisco, hemos presenciado y evidenciado una actuación parcial e incompleta tanto de parte del juez cuarto de Distrito en materia Civil, como de las autoridades municipales de Zapopan, que sistemáticamente no han garantizado ni cumplido con las suspensiones”, lo que permite que la inmobiliaria “siga construyendo y afectando el entorno ambiental del predio a pesar de que se encuentra legalmente suspendida la obra”.

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LAS DENUNCIAS

Ante el Consejo de la Judicatura del Poder Judicial de la Federación, “promovimos en fecha 25 de septiembre del año en curso Queja Administrativa, en contra del Juez Cuarto de Distrito en Materias Administrativa, Civil y de Trabajo, el Licenciado Juan Manuel Villanueva Gómez, lo anterior con fundamento en el artículo 131, fracción III de la Ley Organica del Poder Judicial de la Federación”

El mismo 25 de septiembre de 2019, “interpusimos denuncia penal ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupcion del Estado de Jalisco, por hechos presumiblemente constitutivos de delito o delitos de corrupción cometidos en agravio de la asociación civil que se representa y de la Sociedad en su conjunto en contra de Servidores o Funcionarios públicos del Ayuntamiento de Zapopan, Jal., y de particulares que han estado construyendo con licencias irregulares”.

Entre los funcionarios señalados están el exdirector de Obras Públicas de Zapopan, David Miguel Zamora Bueno; el director vigente, Ismael Jáuregui Castañeda; Jorge Gustavo García Juárez, director de ordenamiento del territorio, así como diversos integrantes de la persona moral Lisco SA de CV

miércoles, 9 de octubre de 2019

2019, un mal temporal en occidente que no impidió los desastres



El "colchón" de las excelentes lluvias del año pasado permiten distribuir al tope agua en el Lerma, que tiene vasos a casi 40% menos volumen en sus grandes represas; no obstante, fue un año más desastroso que 2018


Agustín del Castillo / Guadalajara. El Diario NTR Guadalajara

El agua que cayó este temporal en Jalisco, es de 10 a 40 por ciento menos que la media histórica de cada una de las doce regiones; el lago de Chapala solo captó un litro por cada cinco recibidos en 2018. La cuenca del Lerma, la que tributa al lago, también reporta bajos niveles en sus principales vasos, con 40 por ciento menos en promedio de lo que contenían un año atrás.

No obstante este mal temporal, la abundante lluvia del ciclo previo permite que las cuentas de agua no reflejen la escasez. Como el lago de Chapala ronda 6,030 millones de m3, y es poco probable que comience a descender de nivel, dado que el temporal es exiguo pero no ha terminado, ni las temperaturas son tan elevadas, mientras se mantenga por arriba de seis mil millones hasta el 15 de octubre, va a justificar la política de distribución “abundante” de acuerdo al modelo de distribución vigente en el Lerma.

Esto significa que la totalidad de los usuarios de la cuenca tienen derecho a reclamar al tope sus concesiones de agua, pues de ese modo funciona el acuerdo de distribución. Es el nivel del mayor lago del país el que lo determina: si tiene más de seis mil millones de m3, se aplica “política de abundancia”; si tiene entre 3,200 y seis mil millones de m3, se aplica una política de distribución “media”, y por debajo de 3,200 mil millones de m3, la política es “de escasez”.

Ese tope sólo tendrá como límite la realidad misma. Los embalses artificiales de la región de 50 mil kilómetros cuadrados que atraviesa territorio de los estados de México, Querétaro, Guanajuato, Michoacán y Jalisco, sólo contienen 1,540 millones de m3 (en 2018 se habían almacenado casi 2,200 millones de m3). Es decir, luce complicado que se pueda entregar toda el agua para la irrigación agrícola.

La llamada política óptima conjunta (POC) aprobada desde 2004 por el consejo de cuenca, y el posterior “Convenio de Coordinación y Concertación” de 2005, que celebraron los gobiernos estatales, el gobierno de la república y los usuarios regionales, establece un modelo matemático para distribuir el agua entre los usos de la cuenca bajo el eje, como se ha dicho, de la preservación del lago de Chapala. También permite condicionar el llenado de las presas de la región para que el flujo hacia Chapala se garantice, o si éste no se da, el agua de los embalses no se use de forma excesiva, lo que a la larga –con varios temporales acumulados- lleva a que las presas permanezcan con agua y fluya hacia el lago todo excedente al nivel máximo ordinario.

Es decir: la hidrometría de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) establece un NAMO (nivel máximo ordinario) para establecer el llenado de los cuerpos de agua a 100 por ciento. Luego hay un NAME (nivel máximo extraordinario) para la regulación de excedentes. El acuerdo señala que toda el agua contenida entre el NAME y el NAMO debe ser vertida cuenca abajo.

En la cuenca Lerma-Chapala se ubican ocho distritos de riego –los número 033, 045, 087, 022, 061, 085, 011 y 013- y los sistemas de pequeña irrigación denominados Alzate, Tepetitlán, Angulo, Duero, La Begoña, Pericos, Zula, Ramírez, Tepuxtepec, Solís, Querétaro, Adjuntas, Corrales, Yurécuaro y Chapala, distribuidos en toda la región hidrológica.



JALISCO Y LA AMG
La baja precipitación registrada en Jalisco durante el temporal 2019, que oficialmente tiene su “corte” el 15 de octubre próximo, demuestra que el volumen de agua que se precipita no es la causa directa de los desastres que se vivieron, tanto en el área metropolitana de Guadalajara como en las regiones Ciénega y costa de la entidad.

Como siempre, el tiempo en que se precipitan y las características del territorio son los factores críticos: la violencia e intensidad de los huracanes así como la típica brevedad de las tormentas de Guadalajara sobre el territorio transformado, explican bien cómo, si llovió menos volumen que en 2018, tenemos más daños a infraestructura, viviendas e incluso pérdida de vidas humanas.

En particular, en Guadalajara ha llovido 80.5 por ciento de la media histórica, pero la lluvia es irregular, y la estación de Colomos, al norte de la metrópolis, registra más de mil milímetros de lluvia. No obstante, el promedio no alcanza 800 mm, mientras el promedio es de 970 mm, según el registro diario de la Conagua.

Las represas de Jalisco están a 81 por ciento de su capacidad, y hace un año contenían 97 por ciento. Por regiones, la centro, Valles y Sierra Occidental registran más de 30 por ciento de déficit. Los Altos roza 25 por ciento menos agua, y la zona costera anda sobre 10 por ciento menos lluvia precipitada.



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Los detalles

6,033 millones de m3 fue el almacenamiento del lago de Chapala al día de ayer, en la cota 96.16, prácticamente 80 por ciento de su capacidad total

1,540 millones de m3 albergaban los 11 vasos artificiales más importantes de la cuenca del Lerma, esto da 65 por ciento de su capacidad, por lo que las presas Tepetitlán [la mayor], Solís, Yuriria, Ocampo y Peñuelitas no vierten agua hacia la cuenca

240 millones de m3 es la asignación anual que recibe el área metropolitana de Guadalajara para extraer desde el lago de Chapala, pero usualmente se extraen menos de 190 millones de m3


martes, 8 de octubre de 2019

La vaquita marina, una esperanza que no muere




El avistamiento de seis cetáceos en las aguas del Alto Golfo de California da un rayo de optimismo, pues se pensaba que la especie habría sido ya desaparecida, advierte el director del Museo de la Ballena

Agustín del Castillo / Guadalajara. El Diario NTR Guadalajara

Hasta ahora, las especies no pueden regresar de la extinción: sería como haber vencido a la muerte. Y aunque la vaquita marina (Phocoena sinus), el cetáceo más amenazado del mundo, registra números dramáticamente bajos, al grado que ni siquiera llega a la línea de viabilidad, para Francisco Javier Gómez Díaz, director ejecutivo del Museo de la Ballena y Ciencias del Mar, de la Ciudad de México, hay casos mundiales en que a partir de un par de parejas reproductoras se reconstruye una especie.

Esa es la esperanza, que como suele suceder, es lo último que muere. El avistamiento, apenas hace dos semanas, de seis ejemplares en la superficie del alto golfo de California, ha sido recibido en la opinión pública con gran algarabía, pero la realidad es que esto no detona registros más altos que los alcanzados en los últimos tres años: de 30 individuos estimados en el último pico (2017), ahora podrían deambular en este mar unos 20, y quizás menos. Es momento de tomar decisiones que impacten en la realidad a favor del mamífero.

“Nosotros creímos que posiblemente ya no encontraríamos más vaquitas vivas debido a que hubo una invasión masiva de embarcaciones de todo tipo precisamente al área de refugio de la vaquita, y conflictos muy severos en el puerto de San Felipe entre autoridades y pescadores, y después ya no hubo control sobre quién podía entrar o no al refugio”, explica en entrevista telefónica con El Diario NTR. El museo es una de las institución que, con embarcación propia, colabora en el esfuerzo para detener lo que parece irresistible.

El pesimismo era tal que “para este último censo que se hizo, pensamos que no podríamos encontrar ya organismos vivos. Pero durante quince días participamos en un monitoreo y de forma visual, vimos seis organismo diferentes. No sabemos con exactitud cuántos hay, mínimo son seis, podrían ser quince o 18, se debe cruzar los datos con la que se genera en campo con el registro en hidrófonos, que 24 horas al día captan sonidos que emiten las vaquitas. Pero se elaborará un censo en octubre para presentar estimación más actualizada y real”, refiere.

No obstante el alentador avistamiento, las estimaciones han ido a la baja. “En 2017 se determinaba que había 30 individuos, pero desde entonces se han recuperados organismos muertos de vaquita, en febrero o marzo se identificó un pequeño cetáceo sin cabeza, se hizo en la Facultad de Ciencias Marinas de Baja California una identificación oseológica, lamentablemente dio positivo. Hubo otro ejemplar muerto en posesión de las autoridades. Y no sabemos de aquellos que no se han podido recuperar, pero mermaron esa población de 30, por lo que se hará un nuevo crucero de estimación”.

- Sean 20 o 30, ¿no estamos hablando ya de una población no viable, que ya se enrumba a la extinción?
- Definitivamente estamos debajo de los niveles de viabilidad, pero hay historias de éxito con algunas otras especies, que si quedan un par o dos parejas, siempre que tengan buenas condiciones de reproducción, pueden repoblar.

“Desgraciadamente -añade-, acá las vaquitas están mucho más amenazadas por la presión de tantas embarcaciones de pesca ilegal que se concentran en la zona de refugio, como bien recordarás en 2017 quisimos hacer algo que ya hicieron en China, donde hay una marsopa sin aleta, también amenazada, en el río Yang Tsé; científicos de China comenzaron a capturar animales y controlarlos en un refugio para evitar pesca incidental; ese proyecto funciona y las tienen bajo control dentro del río en un cerco muy grande. Con base en ese ejemplo intentamos hacer en 2017 un refugio, pero la vaquita marina no se prestó en aguantar ese pequeño cautiverio, y por eso se canceló el programa. De acuerdo a los investigadores de nueve países que participaron en ese intento de aislamiento, no funcionó”.

- ¿Entonces qué fue lo que se planteó?
- Se sugirió aumentar la vigilancia, es un santuario de muchos años que restringe artes de pesca que usan barcos camaroneros y otros; están prohibidas las redes que normalmente se usan para totoaba con luz de malla de más de 10 pulgadas, y bueno, eso fue lo único que se pudo hacer, y seguimos haciendo recuperación de redes fantasma únicamente en el refugio de la vaquita, además de invitar a la gente a cumplir la reglamentación, sobre todo en zona núcleo donde aún hay vaquita.

Pero los riesgos, en un país cuya seguridad no marcha desde hace años, y ha tendido a hacerse más violento, son altos. “Hay bastante riesgo, los pescadores no van por la vaquita, buscan especies comerciales, algunas ilegales como totoaba, porque es muy redituable ese comercio ilegal de carne y sobre todo, su buche”. De hecho, el pez totoaba está también en alto riesgo de extinción.

- ¿Qué medidas tomar para impedir la extinciuón? Tampoco funcionó la reproducción en cautivero o la relocalización..
- Debemos trabajar en el mismo lugar de concentración de vaquitas, la propuesta que estamos retomando es montar un cerco muy grande en esa área, que permita que los pescadores no accedan al lugar. No estamos de pleito con pescadores ni perseguir bucheros o totoleros, pretendemos invitar que no pasen ese cerco, y dejarla en su hábitat natural, que se señale bien ese cerco que evita el acceso, podrá ayudar muchísimo […] las vaquitas podrán pasarlo, es un cerco flotante, como el que se usa cuando hay derrame de hidrocarburos, muy vistoso, pero definiremos un perímetro después del censo de octubre, cuando tendremos información mejor. La verdad es que no podemos capturarlas para un santuario externo, se trata de dejarlas allí y mejorar sus condiciones; moverlas a otra parte no tiene sentido, ya lo intentamos y no se pudo.

- El otro gran desafío es la reducción de inversión pública en el sector ambiental, casi no hay dinero para especies en peligro.
- También hay intereses de carácter internacional: Estados Unidos nos pone mucha presión siempre con la amenaza latente de embargo de productos si no se elimina la pesca incidental; entonces va junto con pegado, quizá haya que invertir parte de los recursos de programas de fomento pesquero para garantizar el refugio, y luego dar uso distinto de áreas y que se autofinancie. Con esta información de que la vaquita sigue viva, podríamos conseguir fondos internacionales, y lograr comprar el cerco. Pero necesitamos antes el censo y la buena voluntad de los pescadores.

- ¿Se puede dialogar con los pescadores ilegales?
- Es sumamente difícil, cuando publicamos lo de los seis avistamientos, fuimos atacados en redes sociales y nos soltaron una sarta de sandeces, no aceptan el esfuerzos; no me cabe en la cabeza, es que es para beneficio para ellos mismos, ellos serán beneficiados con la conservación, y no lo alcanzan a comprender, muchos menos el ilegal que trafica totoaba y otras especies prohibidas. El llamado debe ser para pescadores legales, y a los otros, pues el gobierno debe trabajar en el ataque de lo ilegal […] la vaquita es punta del iceberg, hay muchas especies afectadas, ballenas, delfines, lobos marinos, tiburones; la megafauna es esencial para el equilibrio ecológico, con su pesca incidental se daña seriamente al ecosistema en el Alto Golfo de California.

Tampoco existen datos del número de personas en actividades ilegales, “lo que sí sabemos es que hemos detectado en distintos momentos, de quince a 40 embarcaciones ilegales en la madrugada en el Alto Golfo, dentro del refugio, eso lo detectamos con radar, es presentable ese tipo de reportes, y por la hora, es evidente que lo son”.

- Uno pensaría que hay un mercado internacional exigente, como pasa en Estados Unidos y Europa, donde no se quieren productos con alto impacto ambiental, pero el Extremo Oriente, consumidor del buche de totoaba, no parece tener esas reservas morales…
- Es en China donde consumen el buche de la totoaba, creen que es afrodisiaco aunque sin comprobación científica, como tantos otros productos de origen animal que se están presionando, rinocerontes o tigre; lamentablemente el mercado aquí no ayuda a presionar. Pero si logramos que se exija certificado de origen se podría quitar la presión tremenda a todo el ecosistema del Alto Golfo, la acuacultura es parte de las soluciones, pues ya se reproduce en cautiverio la totoaba.

- En resumen, no se pueden echar campanas al vuelo por el avistamiento de seis vaquitas.
- Así es, no podemos echar campanas al vuelo, cuando menos fue una gran noticia que aún existan vaquitas vivas, no pensábamos que fuera posible.




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La vaquita marina

Nombres: vaquita marina, cochito, marsopa del Golfo de California. Es endémica del Alto Golfo de California en México y no hay indicio de su presencia al sur por lo que se plantea que ésta ha sido su distribución original. Solo vive en una región pequeña, al norte de una línea imaginaria que conecta Puertecitos en Baja California y Puerto Peñasco en Sonora (ver mapa de arriba, cortesía de la Profepa)

Vive en aguas cálidas y poco profundas de entre 11 a 50 m, con una visibilidad de 0.9 a 12 m y a una distancia de la costa de 11 a 25 km. Prefiere fondos marinos compuestos de arcilla y limo, a los arenosos.

En 1997 se calculó su tamaño poblacional en 567 vaquitas. En 2007, debido a la elevada mortalidad por pesca incidental como principal impacto, se estimó la población remanente de vaquitas en aproximadamente 150 individuos. En 2017 se estimaron apenas 30 individuos, y ahora podría haberse reducido aún más

La Vaquita es el único mamífero marino originario de México y el más pequeño de los cetáceos. Es robusta, con las aletas pectorales largas y cóncavas; aleta dorsal alta, triangular y ligeramente falcada (curvada hacia atrás). Su cabeza es redondeada y su hocico corto. Su dorso es de color gris oscuro, con zonas laterales gris claro y vientre blanco. Tiene parches negros alrededor de los ojosy los labios

De acuerdo a información proveniente de registros visuales y acústicos recopilada entre la década de los ochenta, hasta 2003, la Vaquita se encontraba en un área de aproximadamente 3,400km²; restringida al oeste del Alto Golfo de California, implicando una reducción drástica de su distribución histórica y aumentando el riesgo de extinción a crítico

En 1955 una parte del Golfo de California se declaró zona de refugio para todas las especies. En 1974 se declaró zona de reserva, cultivo y/o repoblación para todas las especies de pesca al área del Delta del Río Colorado. En 1975 se decretó veda indefinida para la Totoaba. En 1991 se incorporó a la Vaquita en el Apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES)

En 1992 se creó el Comité Técnico para la Preservación de la Vaquita y la Totoaba (CTPVT). En 1993 se estableció la Reserva de la Biosfera del Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado. En 1994 la Norma Oficial Mexicana NOM-059-ECOL-1994, clasificó a la Vaquita como en Peligro de Extinción, y la Norma Oficial Mexicana NOM-012-PESC-1993 estableció medidas para la protección de la Vaquita y la Totoaba

Fuente: Conabio. 2011. Fichas de especies prioritarias. Vaquita (Phocoena sinus)

Vecinos de la Portillo López temen colapso de drenaje



Agustín del Castillo /Guadalajara. El Diario NTR Guadalajara

La construcción de 480 departamentos en la zona de la colonia Salvador Portillo López y Las Huertas ha provocado una gran preocupación en los vecinos de la zona, sobre todo, los vecinos de la calle Romero. Hay dos temas que más los alarman: la conexión de esa gran cantidad de unidades de vivienda a la limitada red de alcantarillado y la presencia masiva de autos una vez que se vendan en su totalidad. En promedio podrían llegar dos mil habitantes más a la zona.

Esto causó una protesta la mañana de ayer. Óscar Torres, dirigente vecinal, destacó a El Diario NTR que ya tienen sobre tres meses con ires y venires al Ayuntamiento de Tlaquepaque y al SIAPA, donde “nomás nos hacen dar la vuelta, nos entregan poca información y nos dejan plantados”, señalamiento en el que también incluyen a la constructora, que para mencionar la reunión fallida más reciente, está la cancelación de una cita en el SIAPA al mediodía de ayer.

La historia arranca el 11 de agosto, cuando se presentó escrito al ayuntamiento; ante la falta de respuesta, diez días después se colocó una manta en los cruces de las calles Romero y Privada de Romero, con un mensaje relativo a la necesidad de renovación de la línea de agua potable y drenaje. El 29 de agosto hubo reunión con los responsables del fraccionamiento.

“Fueron enviados al grupo los planos de la obra, en donde se informó que hay dos cajas de captación pluvial, que por ese lado se aligerara la carga de la red, que serán solo aguas que desborden las cajas y el drenaje pasara por la calle Rosales. También se dijo que todo momento la obra estará supervisada por el SIAPA, además que existe una fianza pagada por la constructora, por dos años de garantía”. Esto requería que el organismo operador se los confirmara. El 2 de septiembre, el personal del SIAPA los dejó “plantados”.

A esto se agregaron las molestias que ocasionó la constructora al intervenir la calle y no cumplir su promesa “de ir abriendo y cerrando”, lo que afectó sobre todo a los vecinos de la privada Romero y el coto Villas de Loma Grande. Pero lo más preocupante: la tubería recién instalada es de 16 pulgadas pero vierte a la tubería de Privada de Romero, que sólo tiene un diámetro de 10 pulgadas.

Al fin, el 5 de septiembre, “acudió personal del SIAPA, pero se negó a hablar con los vecinos que se encontraban […] argumentando que no tenían nada que hablar con los vecinos […] el personal de la obra nos explicó que está incorrecto hacer esa conexión, pero que ellos sólo siguen órdenes, aseguran que es un cuello de botella y un problema grave”, señalan en la bitácora.

Tras eso, hubo inundaciones y reiteradas faltas de respuesta de la autoridad, lo que ha hecho que un mes después, los vecinos se manifiesten.

lunes, 7 de octubre de 2019

El gasto público en lo ambiental es irrenunciable



El coordinador del Museo de Ciencias Ambientales de la UdeG, Eduardo Santana, destaca que Centroamérica invierte más de su PIB en medio ambiente que México

Agustín del Castillo / Guadalajara. El Diario NTR Guadalajara

No pueden renunciar los gobiernos a invertir recursos del erario en lo ambiental, pues se trata de bienes públicos que deben beneficiar a todos porque son el eje del desarrollo, lo cual no puede ser garantizado por la gestión privada. Esto destaca la grave omisión que significan ya cinco presupuestos federales a la baja en el tema, desde 2015, advirtió el coordinador del Museo de Ciencias Ambientales de la UdeG, Eduardo Santana Castellón.

“Por definición lo privado implica el control individual de un recurso o propiedad (mi casa, mi coche, mi rancho, mi dinero) para asegurar el bienestar individual y de mi familia y herederos. La dimensión pública implica el bien común, es decir, de toda la comunidad, de mi colonia, de mi municipio, de mi estado, de mi país. En lo público se busca el mayor beneficio para el mayor número de personas por la mayor cantidad de tiempo”, destacó en entrevista con El Diario NTR.

“Mientras el gasto privado se usa en lo que la dueño quiere, le haga o no le haga daño a terceros, el gasto público se debe definir mediante procesos democráticos participativos, tomando en cuenta las necesidades y opiniones de múltiples actores. Las sociedades humanas han avanzado gracias al gasto público, cuya inversión inicial en algunos casos es posteriormente continuada por privados a quienes algunas sociedades les otorga derechos para usar los resultados públicos de forma privada. El gasto público en tecnología de guerra, el gasto público en desarrollo de proyectos espaciales, el gasto de investigación en universidades públicas con financiamiento de instancias públicas, son ejemplos de tecnología desarrollada de forma pública que posteriormente se privatizó otorgándole los derechos de generar plusvalía a los nuevos dueños privados”, argumentó. Es el caso del internet, de tecnología de computadora, de los superconductores, por citar unos casos.

“Por ser a veces la iniciativa privada más eficiente que la pública en generar productos, algunos plantean que la privatización de lo público es positiva. Pero con la privatización la sociedad pierde control de los procesos para conducir su futuro. Cuando, como ocurre hoy en día, en que 82 por ciento de la riqueza generada en 2018 fue apropiada por 1 por ciento de la población del planeta, y 3.7 mil millones de personas más pobres, no vieron aumento alguno a su riqueza”, y además, “26 individuos tuvieron el año pasado la misma cantidad de riqueza que 3.8 mil millones de personas”. Es un contexto desigual, en el que “ni funciona la democracia ni se puede generar sistemas que cuiden el bien común; por el contrario, esto genera daños sociales”.

El ambiente, como el transporte, la salud, las carreteras, la comunicación y la educación, “es un área que requiere la inversión pública y también la conducción pública. Las grandes áreas nacionales y mundiales de producción de beneficios ecosistémicos como producción de agua, control de inundaciones, estabilizar el clima, proveer alimentos y medicinas, entre otros, no pueden ser manejadas como recursos privados; al contrario, como benefician a muchos deben ser pagados y manejados por los muchos que se benefician”. En ese contexto, “los privados, que contaminan el agua y el aire o destruyen la biodiversidad, le causan daño a sus vecinos, a sus compatriotas. Se requieren leyes y regulaciones, acordadas de forma democrática con la adecuada participación, para asegurar que la generación de bienestar para los privados no genere perjuicios a terceros. Hoy en día entendemos lo suficiente de economía y de ecología, para cuantificar los daños y los costos de la degradación ambiental tanto a la salud como a la economía”.

El ecólogo, experto en aves y fuertemente vinculado a la lucha social por la naturaleza y el clima, subrayó: “así como López Obrador comparó el salario de los maestros de México con los de América Central, también puede percatarse que Perú, Panamá, Honduras y Guatemala gastan desde dos a cuatro veces más de lo que gasta México en el tema, medido como porcentaje del producto interno bruto (PIB)”.

Julia Carabias, la ex secretaria de Medio Ambiente, analiza como en el periodo 2015-2019 la reducción acumulada del presupuesto asignado a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) fue de 61por ciento; para la Comisión Nacional Forestal la caída fue de casi 70 por ciento, y en el caso de la Comisión Nacional del Agua el ajuste alcanzó 60 por ciento a la baja.

“Para el año más reciente del que se dispone de información, 2017, los gastos en protección ambiental (GPA) alcanzaron el equivalente de 0.6 por ciento del PIB, según las Cuentas Económicas y Ecológicas de México que genera el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), y que forman parte del Sistema de Cuentas Nacionales”. Es decir, el déficit de inversión es enorme.