jueves, 20 de septiembre de 2018

Más de 2,500 ha siniestradas por las inundaciones en Zula y Lerma


Los productores reclaman pérdidas que podrían superar 60 millones de pesos, y que son más graves porque se acumulan tres años de desastres.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Los campesinos de los municipios de Tototlán, Ocotlán y La Barca, están desesperados, pues se repite su historia de los últimos dos años: en esta ocasión, casi 2,500 hectáreas de siembras se habrían perdido por la negativa de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), de operar las compuertas de Cuitzeo y sobre el río Lerma, lo que provoca que los ríos Lerma, Zula y sus afluentes, se desborden sobre los llanos contiguos donde despuntan los maizales.

Las pérdidas estimadas por la inversión que realizaron ronda 62.5 millones de pesos, a razón de 25 mil pesos por hectárea (ha), aseguran los afectados, aunque se le pretende asignar de 12 mil a 15 mil pesos por ha, lo que de cualquier modo hace un daño global superior a 35 millones de pesos.

Luis Arturo Acuña, vocero de los quejosos, dijo a MILENIO JALISCO que es un desastre que se repite porque no ha habido sensibilidad en el tema por parte de los responsables de la operación del agua en la región, donde suele llover copiosamente en el temporal. Los quejosos se entrevistaron en días pasados con personal de la Secretaría General de Gobierno de Jalisco, y recibieron promesas de apoyo, pero no han recibido ni siquiera noticias.

“Hace tres semanas hubo inundaciones severas, pero en los últimos días hubo otras que aumentaron lo siniestrado, calculamos que en Tototlán anda por 1,800 ha mientras que en la zona de La Barca hay por lo menos 600 ha según nos lo dicen los propios productores; y no quieren que les rescaten la vida, pero si al menos recuperar lo invertido, que ronda 25 mil pesos por ha; soportar ya dos años de quebrantos es muy complicado para su economía”, explicó.

Algunas de las localidades afectadas son el ejido de Tototlán, Carrozas, San Ramón, La Tiricia, Las Heras, Zula, El Dique, en el municipio de Tototlán; mientras en La Barca hay más ranchos como San Ramón, Loreto, Zalamea, San Antonio de Rivas, Gobernador, Guadalupe Lerma.



Los afectados no solamente reclaman el pago de los daños, dado que la causa es la mala operación del sistema agua; exigen que se establezca una norma técnica para resolver las grandes avenidas que se dan entre mayo y octubre, como efecto del temporal y de la temporada de huracanes. Y que se dé una solución de fondo al problema de la baja capacidad de conducción de los ríos de la zona, pues esa es la causa última de este problema que ya en el pasado ha generado que la región sea declarada zona de desastre (caso del año 2004).

La región Ciénega, donde ocurren estos hechos, es una de las más productivas de Jalisco en términos agropecuarios, pero no se ha podido resolver la problemática de anegamiento, según los campesinos, porque ni el gobierno del estado ni el federal están dispuestos a invertir hasta 400 millones de pesos para reencauzar y desazolvar el río Zula; caso similar a lo que sucede en el río Santiago, donde después de una alta demanda de agua en el canal de Atequiza por la sed en secas de Guadalajara, la zona se satura y también se debe operar el sistema para evitar siniestros, que nunca son de la severidad de lo que sucede en Zula y la parte baja del Lerma.

En los casos más severos, se llegan a inundar algunos asentamientos humanos de la ciudad de Ocotlán, el principal centro urbano regional. Se ignora si operan en la zona los seguros agrícolas, pero a juicio de los productores, lo que ha sucedido se acerca a la necesidad de emitir una declaratoria de desastre al menos en términos económicos, pues el costo no lo podrán absorber ellos debido a la acumulación de pérdidas por varios ciclos.


1 comentario:

restaurantes en Querétaro dijo...

Hay que cuidar a nuestros ciudadanos.


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