sábado, 5 de noviembre de 2016

POTmet tolera invasión a zonas de recarga de agua



Proponen área de protección hidrológica al poniente de la ciudad, amenazado con proyectos inmobiliarios no frenados por el ordenamiento territorial.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.

La expansión territorial del área metropolitana de Guadalajara ya empezó a “comerse” los valles del poniente, cuya capacidad de recarga para el acuífero metropolitano es la mayor. Es otro de los asuntos que el Plan de Ordenamiento Metropolitano (POTmet) no está regulando, y tendrá graves consecuencias para el futuro de la ciudad, advierte el investigador Fabián Leonardo Macías, egresado del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA) de la UdeG.

“El bosque La Primavera, la barranca de Huentitán, las zonas inundables, las zonas con fallas geológicas, las zonas de infiltración y recarga hídrica, las zonas de alta producción agrícola, los pocos cauces y corredores biológicos que quedan [...] todo sigue en el limbo especulativo, legal”, comentó a propósito de los argumentos que presenta el Imeplan (Instituto Metropolitano de Planeación) en defensa del cuestionado POTmet, que deja en manos de los municipios la última palabra en cuanto a usos del territorio, aunque no sea apto para urbanización.

El científico presentó en el reciente IV Congreso Nacional de Manejo de Cuencas Hidrográficas, hace apenas una semana, una propuesta de área estatal de protección hidrológica en esos espacios hoy sometidos a extrema presión de urbanización.

“El crecimiento urbano continúa hacia zonas agrícolas de alta producción, como el valle de Tesistán, zonas forestales como La Primavera y, El Bajío del Arenal. Dicha urbanización carece de lineamientos ambientales […] con ello se disminuye la oferta hídrica y la calidad ambiental”, sostiene en el artículo.

“La condición de conservación y/o degradación del territorio, se ve reflejado en la calidad y cantidad de agua infiltrada, misma que repercute en la salud de los servicios ecosistémicos. Todo lo que acontece en la parte superficial irremediablemente se verá reflejado en lo subterráneo. Por lo tanto, la protección de aguas subterráneas a través del enfoque de cuencas, dista de ser superfluo; el buen manejo y gestión incrementa la capacidad de infiltración y recarga, resguardando agua en cantidad y calidad, esta delimitación puede actuar como gestor de riesgos al regular inundaciones y mitigar el efecto de isla de calor”, añade.

“La gestión del riesgo mediante zonas estratégicas disminuye la vulnerabilidad de las zonas a intervenir y zonas próximas a la intervención. Integrando lo antrópico y lo natural, desarrollando infraestructura resiliente a variaciones climáticas. Esto se vuelve relevante ya que el AMG concentra el 60 por ciento de la población del estado y, de acuerdo a las proyecciones aumentará a 80 por ciento, que demandará mayor eficiencia en la procuración, suministro y saneamiento de agua”, pondera.

Así, “es imprescindible que la planeación y el desarrollo urbano del AMG se trace con una visión interdisciplinar, multi-escalar, holística, capaz de articular soluciones ambientales, urbanísticas, sociales, culturales y económicas, inherentes entre sí.

La relación agua subterránea, uso de suelo y desarrollo socioeconómico “es permanente, por lo tanto se visiona el sistema hídrico como unidad central de planeación urbana, productiva y ambiental. En este momento faltan instrumentos legales para identificar y proteger las zonas de recarga, así como para restringir el uso de suelo.

El Área Estatal de Protección Hidrológica responde a las necesidades de protección de las zonas de recarga hídrica; “con ello se atienden problemáticas de alto nivel de mediación, como calidad de vida, regulación de inundaciones y temperatura, además de potencializar la infiltración y posible recarga en agua de calidad y cantidad”, puntualiza la propuesta.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Impedido por tres amparos el parque de Huentitán



El gobierno del estado va a desembolsar 12 mil millones de pesos en 30 años”: Miguel Monraz, diputado panista.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.

No será un día de campo la construcción en el mediano plazo del parque recreativo de Huentitán, aun si el esquema de inversión público-privado aprobado por los diputados del PRI y de PMC en el Congreso del estado, el pasado 25 de octubre, no tuviera problemas de financiamiento. La realidad es que existen desde hace más de dos años, un par de suspensiones judiciales que no dan legalidad a un proyecto de ese tipo en la zona.

Se trata de los juicios de amparo 119/2015 y 381/2015, gestionados por el Instituto de Derecho Ambiental (Idea), el Parlamento de Colonias y los propios dirigentes de colonos de la zona norte de Guadalajara. En estos procedimientos los jueces federales otorgaron sendas "suspensiones de plano" que impiden que se apliquen los planes parciales que se realizaron durante la administración de Ramiro Hernández para la zona, en los cuales se incluían usos de suelo acordes a la realización del recinto ferial, que entre otras cosas, pretende alojar a las Fiestas de Octubre. Los juicios han sido combatidos, pero por ahora, las suspensiones no se pueden mover mientras se determina el "fondo" del asunto (es decir, se juzga si hay violación a garantías individuales y se sentencia a ese propósito). "No se pueden tocar esos predios por ahora porque violarían las suspensiones y saben que eso es delito", advirtió el presidente del Parlamento de Colonia, Alejandro Cárdenas.

El diputado panista Miguel Monraz, líder de la fracción blanquiazul en el Congreso, reiteró en MILENIO RADIO que el plan es casi "un robo" para las finanzas estatales y por eso votaron en contra. "La realidad es que el gobierno del estado va a desembolsar 12 mil millones de pesos en 30 años, y pongo un ejemplo, hoy le adeudan cerca de 300 millones a los hospitales civiles, y los hospitales civiles a atienden a miles o millones de personas no solo en este estado, sino de manera regional, y no le han podido pagar [...] solamente con el pago de los 390 millones de pesos que va a hacer el estado [para mantenimiento anual] podrían pagarle lo que hoy le deben al hospital civil [...] creo que el gobierno se está preocupando por un proyecto que no es prioritario.


Imeplan defiende el plan para ordenar área metropolitana



Responde a observaciones de Semadet; señala que su zonificación primaria coincide con la del ordenamiento ecológico y defiende inclusión de zonas no aptas para urbanización

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.

No ha terminado el trabajo de "armonización" entre el Instituto Metropolitano de Planeación (Imeplan) y la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial para el Plan de Ordenamiento Territorial Metropolitano (POTmet). Pero en documentos oficiales, el organismo defiende la hechura del plan, destaca que las críticas se basan en errores de contexto o en lecturas parciales, y que una herramienta del propio Imeplan, la determinación de "zonas no aptas" para urbanización, no es suficiente para descalificar zonas como carretera a Colotlán y la meseta de Atengo, en Zapotlanejo.

"No hay errores en la estructura del documento, la fundamentación jurídica, ni en la estrategia territorial plasmada. El análisis plasmado [por la Semadet] sólo refleja secciones cortadas específicamente del documento. Por lo que algunas observaciones, no contemplan la totalidad de variables que contemplan el documento y se generan interpretaciones equívocas de la información plasmada. Dos observaciones corresponden a errores de edición, salvables mediante fe de erratas, sin afectar la integridad del documento", señala una exhaustiva presentación realizada como respuesta a dos oficios de la dependencia estatal sobre presuntas violaciones a los ordenamientos ecológicos vigentes.

Además, gran parte de la lectura de la Semadet se basa en un texto del POTmet que no es el definitivo, aclara.

Esa cita viene de un power point sin fecha, pero que explícitamente señala que da "respuesta técnica puntual a las observaciones señaladas en la presentación que se entregó por parte de Semadet, en el marco de la segunda sesión de la Mesa de armonización Municipios Metropolitanos – Imeplan – Semadet", celebrada el 8 de julio 2016. Tras una solicitud de transparencia de MILENIO JALISCO, el Imeplan decidió "liberar" esos documentos en septiembre pasado.

Gran parte de los señalamientos de la secretaría son relativos a la falta de respeto a los polígonos de las unidades de gestión ambiental (UGA) del ordenamiento ecológico, así como a las restricciones que cada UGA plantea.

Sin embargo, el Imeplan señala que la disposición concéntrica de las centralidades determinadas en el POTmet no es más que algo indicativo. "Es una Interpretación parcial de los perímetros de crecimiento, basada en un lectura segmentada del instrumento. El hipotético caso mostrado surge de aislar solo dos variables, ignorando la clasificación de áreas [donde se específica las áreas susceptibles de urbanizar, que son para las que aplican esta dosificación de crecimiento en torno a centralidades]. Los perímetros son sólo un criterio de varios para la urbanización, los criterios para dictaminar se toman con relación a un documento completo no elementos aislados del plan, el análisis a los shapes [archivos de mapas] no puede ser aislado del documento técnico aprobado, que es el que se aplica.

Una de las críticas más fuertes contra el POTmet es que deje casi íntegra la estructura de reservas urbanas, casi 44 mil hectáreas, pese a que son de 500 a 800 por ciento más de las que necesita la ciudad, y de que la mitad se ubican en zonas de riesgo.


"Las áreas de reserva señaladas se tratan de las áreas de crecimiento ya consignadas en instrumentos de planeación urbana, a estas se le dan tratamiento de condicionadas por lo que su desarrollo no se debe considerar como inmediato", es decir, "las áreas de crecimiento condicionadas solo podrían desarrollarse bajo el cumplimiento de un concepto técnico favorable de parte de las dependencia municipal encargada del ordenamiento territorial y una evaluación de impacto ambiental que determine la viabilidad del proyecto y en su caso las medidas de mitigación a realizar con el mismo"; además de que "el alcance del POTmet está limitado y no suple los ordenamientos locales.

Por otra parte, "al estar el instrumento armonizado en lo general, la resolución particular a nivel de ordenamientos ecológicos se hará a través de la escala local, que es la adecuada dentro del marco general", agrega.


¿Por qué el POTmet establece clasificaciones y conceptos aparentemente inexistentes en los ordenamientos? Porque "se construyó a partir de armonizar y conjuntar las clasificaciones de diferentes instrumentos de planeación. En esta tarea se agruparon clasificaciones con objetivos y definiciones diferentes de los diversos insumos", justifica.

La controversia más álgida ha sido en torno a la inclusión de cuatro "centralidades emergentes" en la carretera a Colotlán, Zapopan, y la meseta de Atengo, en Zapotlanejo, al otro lado del río Santiago. En ambos territorios, una herramienta creada por el propio Imeplan para medir la aptitud de urbanización, se establece que no tienen aptitud. Sin embargo, contienen enormes reservas urbanas de grandes desarrolladoras, y han logrado ser elevadas a categoría de reserva urbana municipal o federal.

"En principio, los análisis de aptitud parciales no pueden ser tomados como definitivos pues son parciales para llegar a un análisis de aptitud territorial multisectorial como se especifica en la situación actual [página 226 del POTmet]. El análisis de aptitud territorial se plantea como uno de los componentes para ayudar en la determinación del uso primario del territorio, no siendo el único, dado que el territorio metropolitano tiene condicionantes relevantes que no pueden omitirse, como la planeación urbana y ecológica vigente de los municipios", señala.

Por ejemplo, con Zapotlanejo, "las áreas señaladas como urbanizables corresponden a las establecidas en el Programa de Desarrollo Urbano Municipal vigente [...] estas áreas se están señalando en el ordenamiento pero se ajusta su posibilidad de uso con dos mecanismos: el primero es que se les clasifica de acuerdo a la aptitud y con esto aplica una restricción de uso [página 337] y el segundo es el que dosifica su uso de acuerdo a los perímetros de crecimiento [páginas 341-349]. Con este manejo estratégico se consigue un mecanismo eficiente y viable para avanzar en futuras revisiones al desmonte de áreas de crecimiento no aptas en la planeación municipal.

De este modo, el Imeplan sostiene que el POTmet no determina ni sanciona a rajatabla, sino que sólo detona un proceso cuya fortuna favorable para la ciudad dependerá de la responsabilidad del trabajo de los ayuntamientos y de los organismos metropolitanos a lo largo del tiempo. ¿Precariedad o fortaleza?



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Numeralia

72 mil 
ha es la superficie consolidada del AMG

100 mil ha es la “huella de ciudad”

44, 095 ha es la superficie de reservas urbanas aprobadas

50% de la superficie de esas reservas está en zona de riesgo

6 mil ha a 8 mil ha, la superficie que demandará el AMG para crecimiento en 30 años

Fuentes: Imeplan, Semadet.


jueves, 3 de noviembre de 2016

POTmet, documento más importante a discutir



Imeplan cedió en críticas a precaria consulta del PDM, pero aspectos más importantes del proceso están en el cuestionado plan publicado en julio.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.

Extender por un año más la discusión para generar un proceso de legitimidad ciudadana plena para el Programa de Desarrollo Metropolitano, no salva los problemas que el proceso de planeación del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) arrastra.

Los diferentes grupos civiles que han participado en la discusión, han insistido en que el principal eje de todo el proceso es el Plan de Ordenamiento Territorial Metropolitano (POTmet), y éste contiene problemas que en su momento también derivaron de la deficiente consulta pública: algunos gobiernos y “poderes fácticos” lograron introducir en el documento zonificaciones inadecuadas o normativas laxas para garantizar el sostenimiento de sus intereses inmobiliarios.

El ejemplo más claro es la laxitud con que determinó la clasificación del uso del territorio, pues apenas señaló unas 800 hectáreas de reserva urbana municipal o de registro federal como no permisibles para uso urbano, de las casi 45 mil ha que están “legitimadas” en los nueve ayuntamientos o en el Sistema Nacional de Reserva Territorial (Renaret) de la Sedatu (Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano.

También afronta el problema de no estar empalmado de modo detallado el tema de los riesgos, lo cual eliminaría o condicionaría fuertemente al menos la mitad de la superficie de reservas urbanas existente; esta carencia se pretende subsanar con el programa de resiliencia o atlas de riesgo que está en elaboración, con el cual no se puede contar sino en un año más, de acuerdo a los consultores que fueron contratados para el proceso.

Un tercer gran tema del POTmet es el de las “centralidades emergentes”. Si bien, la mayor parte de estas se ubican en zonas de la ciudad  que ya cuentan con ocupación urbana precaria, como el caso del valle de Toluquilla, hay cuatro que significan un aparente compromiso de los presidentes municipales de Zapopan y Zapotlanejo con el sector de los vivienderos: dos “centralidades” enclavadas sobre la carretera a Colotlán, y dos sobre la meseta de Atengo; en los cuatro casos, en suelo “no apto” para urbanización de acuerdo a herramientas desarrolladas por el propio Imeplan.

El cuarto tiene que ver con la insuficiente información e influencia de los temas de territorio y ambiente, lo que incluye la provisión de recursos ambientales necesarios para que la ciudad se sostenga. Por ejemplo, el agua, el funcionamiento de las cuencas atmosféricas, la pertinencia de un desarrollo a detalle de la infraestructura verde en una ciudad con serios problemas de calidad del aire, o la obligación de llevar la urbanización densificada a los corredores viales más importantes por poseer transporte masivo (rutas de tren ligero y de macrobús.

También se ha señalado conflictos de desfase en los límites municipales y en los linderos entre unidades de gestión ambiental del Ordenamiento Ecológico Territorial, lo que ha obligado a establecer una mesa de armonización entre el Imeplan y la Semadet cuyos avances sustantivos son aún escasos:  de acuerdo a la información “liberada” mediante una solicitud de transparencia por el organismo metropolitano, además de dos oficios de la Semadet obtenidos por el mismo procedimiento, no se han logrado poner de acuerdo. Donde ve incongruencias e inconsistencias la Semadet, el Imeplan señala errores corregibles y situaciones que dependen de la interpretación.

En resumen, muy bien abrir la discusión de forma plena para el Programa de Desarrollo Metropolitano, pero lo más importante es el POTmet porque establece la zonificación y los criterios a aplicar en cada metro de las 110 mil hectáreas que conforma la superficie urbana del AMG. Hasta ahora.

Nueva Ley Forestal debe desregular


Organizaciones No Gubernamentales demandan menos trámites y más eficiencia para fortalecer la silvicultura comunitaria del país

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.

El problema de los más de 50 pasos que se deben cubrir para realizar un trámite de manejo forestal, o los seis a nueve meses que esto demora en las instancias públicas, debe ser resuelto a fondo en la nueva Ley Forestal que actualmente se engrosa en el Congreso de la Unión, señaló en Consejo Civil Mexicano de Silvicultura Sostenible (CCMSS)

“Representantes del Comité de Legislación del Consejo Nacional Forestal participaron en la sesión ordinaria de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputados que preside Alma Lucía Arzaluz Alonso, con el objeto de presentar una serie de propuestas para enriquecer el proyecto de la nueva Ley Forestal Integral que se encuentra actualmente en proceso de dictamen. En la sesión, el presidente del Comité de Legislación del Consejo Nacional Forestal, Carlos González Vicente, junto con Emilio Cruz, de Reforestamos México y Raúl Benet Kiel, del CCMSS -ambos también miembros de dicho comité -, expusieron que es necesario que se integren las aportaciones generadas en el Consejo, puesto que son producto de más de tres años de trabajo, de consulta a productores, responsables técnicos, académicos, organizaciones de la sociedad civil y funcionarios de los diversos órdenes de gobierno y, expertos en legislación”, señala un comunicado de la organización. La cita fue el pasado 27 de octubre.

Allí, “destacaron la necesidad de fortalecer la competitividad de las empresas forestales, particularmente las conformadas por comunidades y ejidos, que abarcan más del 80 por ciento del territorio forestal del país […] la efectividad y competitividad de las empresas forestales mexicanas es indispensable para proveer bienes útiles y estratégicos que actualmente se importan de diversos países, y señaló que el 82 por ciento de la materia prima forestal que se utiliza actualmente en México es importada, cuando 100 por ciento podría producirse en México e incluso existe un gran potencial para la exportación".

Uno de los principales obstáculos que enfrenta el sector “es la excesiva y acuciante regulación”; de ahí deriva “la importancia de que la nueva ley atienda de manera efectiva los temas de competitividad y certeza jurídica para los productores forestales; además de reducir de manera significativa la carga regulatoria innecesaria".

Emilio Cruz, de Reforestamos México, pidió se atienda de forma prioritaria el tema de la legalidad, “porque mucha de la madera que se comercializa en el país es de origen ilegal, lo que perjudica severamente a los bosques y a las comunidades. Se requiere un Registro Forestal Nacional que sea efectivo, confiable y transparente, que permita rastrear los productos forestales mediante un sistema efectivo de trazabilidad como el que existe en otros países.

Raúl Benet, del CCMSS, “detalló que la sostenibilidad de los bosques y selvas está estrechamente vinculada al manejo forestal que realizan las comunidades y ejidos, y que su éxito depende de poder llegar a los mercados de manera competitiva. Enumeró un cúmulo de obstáculos legales y regulatorios impuesto por la ley forestal vigente, que han sido identificados por todos actores involucrados como el principal lastre que enfrenta el sector forestal sustentable.

SRN

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Imeplan retrasa un año la aprobación del PDM



Tras semanas de cuestionamientos de la sociedad civil por consulta del programa, y tras las críticas vertidas en Quito por ciudades secuestradas por poderes facticos, reculan en las prisas

Agustín del Castillo / Guadalajara.MILENIO JALISCO.

No medió alguna autocrítica por el trabajo acelerado del Instituto Metropolitano de Planeación (Imeplan) para generar instrumentos que deberán regir el presente y el futuro del área metropolitana de Guadalajara, al menos en los siguientes 30 años.

Pero en los hechos, los integrantes de la junta de coordinación metropolitana, nueve presidentes municipales y el gobernador de Jalisco, reconocieron el valor de las críticas desde la sociedad civil por los procesos que pretenden dotar de esos instrumentos este mismo año. Y decidieron darles marcha atrás.

En la misma reunión del pasado lunes 31 de octubre, donde se votó la nueva Agencia de Seguridad Metropolitana, se tomó protesta al nuevo Consejo Ciudadano Metropolitano, y asumió como nuevo presidente de la junta el alcalde de Ixtlahuacán de los Membrillos, Eduardo Cuevas, los miembros de la junta votaron la “nueva ruta de planeación participativa” del Programa de Desarrollo Metropolitano (PDM). El escenario inicial de ver publicado ese documento a finales de 2016 ha sido borrado. ¿Qué sucedió?

Como no hubo una formal crítica a lo desarrollado hasta la fecha por el Imeplan, sólo se puede aludir a dos contextos que pudieron motivar la decisión: las fuertes críticas desplegadas contra el proceso de consulta pública, en el cual apenas se tomó el parecer de ,500 personas que no sólo son cantidad ínfima en relación con casi 4.7 millones de habitantes de la conurbación, sino que no se representan más que a sí mismos. Grupos de la sociedad civil que han cuestionado estos esquemas de participación, señalaron desde hace meses lo precario que es sustentar en esa cantidad de opiniones una consulta obligatoria, que por otro lado, era defendida por la parte institucional debido a que las leyes federales, estatales y municipales de participación ciudadana no establecen ningún esquema mínimo (MILENIO JALISCO, 5 y 6 de octubre de 2016)

El otro contexto es directamente la reunión de Hábitat II en Quito, Ecuador; allí, se trabaron fuertes debates sobre el “secuestro” de las ciudades por las clases dirigentes, económicas y políticas, en detrimento de la mayoría de los ciudadanos, un problema que sólo se puede resolver si se regresa el poder de la planeación a esas mayorías. Y por si fuera poco, la ciudad de las élites, neoliberal, no presenta buenas cuentas sociales tras 25 años de reinar en el mundo: la desigualdad creció en todas partes. En Guadalajara misma, los logros de 20 años se desplomaron en 2010 (ver ediciones de 17 a 21 de octubre de 2016)

Lo cierto es que los presidentes municipales, encabezados hasta anteayer por el alcalde tapatío Enrique Alfaro, y el gobernador Aristóteles Sandoval, votar a favor de una propuesta resumida en un cuadro proyectado en la reunión: la “nueva agenda PDM” se llevará los meses de noviembre y diciembre con la “construcción colaborativa del método” de consulta; entre enero y junio de 2017 se realizarán los contactos con la sociedad bajo esas bases definidas; entre julio y agosto se integrará la versión 3.0 (ya existen dos previas del proceso enmendado); habrá una consulta pública de validación entre septiembre y octubre de 2017; en noviembre es la aprobación en los ayuntamientos, y el mes de diciembre es para publicar y registrar el documento.

Esto no resuelve todas las críticas, pero es un avance. Los colectivos sociales insisten en los defectos serios del documento previo, el Plan de Ordenamiento Territorial Metropolitano (POTmet), donde muchos de los grupos económicos interesados en la expansión de la ciudad lograron colar sus prioridades. El debate, así, continuará, pero hay una insuficiente aunque buena señal institucional

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2 pendientes

Reabrir el POTmet, realinearlo a los ordenamientos ambientales y a las capacidades reales de abasto de agua y de posibilidades de servicios, y ajustarlo a lo que el atlas de riesgo (resiliencia) determine

Construir y publicar el atlas de riesgos para que el ordenamiento del territorio tenga un sentido

SRN

martes, 1 de noviembre de 2016

Buscan construir agenda ciudadana de Hábitat III



Organizaciones civiles señalan la importancia de participar y evitar que gobiernos y poderes fácticos definan el destino del área metropolitana.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.

No existimos para el gobierno, más que en las elecciones”, dijo doña María Teresa, como quien repite una vieja y chistosa conseja que pese al tiempo, no se desgasta.

Hablaba de la vida cotidiana en la colonia marginal Prolongación Rehilete, al pie del cerro del Colli, en el poniente tapatío, donde no hay agua ni drenaje, las casas son de madera, lámina o lona, y ni la luz, ni la recolección de basura ni la seguridad pública son servicios formales; muchos niños ni siquiera están registrados, y por ende, no van a la escuela, no tienen acceso al sistema público de salud, y el embarazo prematuro o las drogas parecen las principales formas de entretenimiento. Allí, la basura es parte del sustento de una precaria pero no menos real economía: es una comunidad de artesanos, albañiles, comerciantes en pequeño y pepenadores.

Pero permanecen invisibles, “como somos habitantes de terrenos irregulares, no tenemos comprobante de domicilio…”; a eso se encadena la falta de identificación de elector, la negativa de registros de nacimientos, la imposibilidad de estar en los padrones de Oportunidades o de los programas de Adulto Mayor. María Teresa sonó sincera cuando reconoció: “qué bueno que ustedes no viven como nosotros”. Pero quizás debió decir lo contrario.

Héctor Castañón, el moderador del encuentro ciudadano en La Fábrica de Chocolate, convocado a través de la plataforma de comunicación Tómala, lo estableció cuando recordó que una de las proclamas centrales de Hábitat III, la cumbre de Naciones Unidas en la ciudad de Quito, Ecuador, fue “no dejar a nadie atrás”. Prolongación Rehilete es el más drástico retrato de la ciudad neoliberal: profundamente desigual, con espacio público privatizado de jure o de facto, con movilidad trastornada para responder al pujante mercado de los automóviles y al de la vivienda barata-y por ende, dispersa -; con pocos ganadores y muchos perdedores, nadie tanto como esos moradores de las orillas, en casas que apenas se sostienen, entre pozos fallidos de fosas quién sabe qué tan sépticas; calles de polvo y lodos; muros por donde se filtran el viento, el agua y los bichos.

En el conversatorio, los asistentes coincidieron que Quito tendrá algún sentido para Guadalajara si se transforma en iniciativa y acción ciudadana, que es el modo de impedir que los poderes de siempre –formales y fácticos - mantengan en sus manos el destino de la ciudad.

La agenda de trabajo constará de seis o siete puntos: se parte de esos caseríos de la pobreza, que están en el corazón del tema de la desigualdad; se atraviesan los páramos de la vivienda digna y la consulta de los instrumentos públicos como el Programa de Desarrollo Metropolitano o los planes parciales –“no debemos dejarlos solos a que decidan como siempre” -; se llega a la montaña con los sistemas naturales que dan vida a la ciudad –La Primavera, la barranca de Huentitán, el Cerro Viejo -, y de regreso a la ciudad del hombre, donde el claro desafío es una nueva economía incluyente, lo que exige el retorno de las regulaciones estatales territoriales y el final de las fortunas inmobiliarias fáciles.

Es así, el regreso de la política: la palabra griega deriva de polis (ciudad), esto es, organización de la ciudad por sus ciudadanos. Y esto entraña derechos a disentir y a debatir. “El ciudadano debe poseer ambas cualidades: la de saber ejercer la autoridad y la de resignarse a la obediencia”, dijo Aristóteles, el de Estagira. O como dicen los políticos de hoy, sean cínicos o no: “mandar obedeciendo”.