jueves, 14 de abril de 2016

Abril, el mes de los mayores consumos de agua en AMG



La escasez del suministro en partes altas de la metrópolis, ligadas al abastecimiento de Chapala, no es rara: este mes se consume agua extra como para otros 232 mil habitantes.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

El déficit de agua que vive Guadalajara en estos momentos es "normal" si se revisan las cifras oficiales: abril es históricamente el mes con mayor demanda del recurso, con un promedio de 500 litros por segundo por arriba de la demanda anual, situación que el Siapa ha explicado como una respuesta de los usuarios ante el incremento ostensible del calor.

En los registros del organismo operador de los últimos tres años, el volumen abastecido del mes supera en casi 5 por ciento lo abastecido el resto del año; le siguen en la escala de demanda, en orden descendente, los meses de mayo y de marzo, es decir, en términos generales, la estación seca.

Según el "informe de actividades y resultados" del organismo operador correspondiente a 2015, en abril de ese ciclo se entregó en las plantas potabilizadoras un volumen de 26 millones 301,169 metros cúbicos, lo que significa 8.82 por ciento del consumo anual de agua. En contraste, el mes con menores consumos registrados fue febrero, con 23 millones 253,823 m3, es decir, 7.79 por ciento del volumen anual.



Para los casos de 2014 y 2013, el comportamiento es similar: abril se mantiene como el mes de mayores demandas, lo que reflejaría un patrón de consumo.

La zona con servicio de Sispa, que suma un millón 141,585 cuentas y casi 4.4 millones de habitantes, registra esos vaivenes de demanda del modo físicamente más lógico: al utilizarse agua en abundancia en las partes bajas, las altas padecen porque el volumen de agua baja y con ello, la presión que la lleva a los puntos elevados del territorio. El mapa de escasez coincide con esas zonas de mayor elevación sobre el nivel del mar.

500 litros por segundo puede parecer un volumen modesto, pero se trata de agua suficiente para surtir de forma regular, a 186 litros por habitante al día, a una población de 232 mil pobladores, es decir, cualquier municipio de Jalisco a excepción de los que integran el Área Metropolitana de Guadalajara, y apenas un poco menos de lo que necesita Puerto Vallarta, con 250 mil moradores.

En 2013, la ciudad consumió en promedio 9,141 litros por segundo; en 2014 se incrementó a 9,433 y en 2015 pasó a 9,456. Y en cifras totales, mientras en 2014 la metrópolis consumió 297.4 millones de m3, en 2015 el ascenso llevó ese consumo a 298.2 millones de m3, para dar 186 litros por habitante si se consideran 4.4 millones de personas.

La demanda extrema de la época seca no se resuelve sólo con extraer más agua de las fuentes de abastecimiento; según sea la calidad del agua, los costos de potabilización se incrementan, lo que siempre sucede en el caso del canal de Atequiza, que entrega agua extra, pero mucho más contaminada por tratarse de un largo dren a cielo abierto que recibe descargas de aguas residuales en diversos puntos. El canal se usa casi exclusivamente en el periodo seco: no es casualidad que en el segundo trimestre, que va de abril a junio, se hayan gastado en productos químicos casi 20 millones de pesos, casi cinco millones más que el trimestre previo y cuatro por arriba de lo erogado en el tercer trimestre.



Este informe se puede consultar completo en http://www.siapa.gob.mx/sites/default/files/informe_anual_2015.pdf. En cuanto a los primeros meses de 2016, el portal del organismo operador sólo tiene publicados lo informes parciales de enero y febrero, pero se registra una tendencia al alza en los consumos: en ambos meses se superó, en enero por 127 litros por segundo, en febrero por 31 lps, el promedio mensual de consumos de 2015.


Comparativo de consumo


Año / Consumo  / Total

2013 / 9,141 litros por segundo / Sin dato

2014 / 9,433 litros por segundo / 297.4 millones de m3

2015 / 9,456 litros por segundo / 298.2 millones de m3

Algunos datos

1’141,585 cuentas son las que tiene registradas el Siapa, casi 4.4 millones de habitantes

500 litros por segundo durante abril es el volumen de consumo

186 litros por habitante al día



Canal de Atequiza, viaje al reino de los lirios y los tules



Policía estatal protege de extracciones clandestinas un agua muy contaminada pero que apaga la sed de la ciudad.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Don Rafael lo dice con viveza: "Nos mandaron a los negros (policías estatales) hace como una semana; solamente si le hace falta agua a Guadalajara se acuerdan de que esta región existe y de que por aquí pasa un canal".

Un forastero podría confundirse: parece que se trata de uno más de los muchos drenes contaminados que atraviesan la demacrada geografía nacional, para qué tanto escándalo. Pero los policías patrullan constantemente y tratan de identificar cualquier ladrón de la preciada agua negra, señala el irritado lugareño; es que esta agua llena de gérmenes, invadida por un verde tapiz de lirio y por estallidos de tulares en las orillas - lo que demuestra su enorme carga orgánica suministrada por drenajes de decenas, cientos, tal vez miles de localidades desde los comienzos de la cuenca del Lerma, a unos 700 kilómetros de distancia, y no se diga de estas mismas poblaciones: Atequiza, Atotonilquillo, Poncitlán, Zapotlán del Rey, Santa Cruz, Cuitzeo...- en cierto modo vale más que piedras preciosas, sobre todo cuando la gran metrópolis la demanda para aplacar los calores extremos de abril, no en balde, "el mes más cruel".

Se trata del muy famoso y paradójicamente poco conocido canal de Atequiza, un brazo artificial alimentado por el río Santiago, recién nacido en el lago de Chapala, pocos kilómetros atrás; si bien, no compite con los fastuosos paisajes que talla el río al embarrancarse al norte de Guadalajara y luego discurrir furioso entre enormes embalses artificiales, en su carrera hacia las quietas marismas de la costa nayarita, probablemente sea el tramo en el que la corriente pluvial otorga más servicios a las comunidades humanas, históricamente, a través del riego agrícola, pero sobre todo, a partir de 1956, cuando se puso en operaciones, por medio del viejo sistema de presas Poncitlán-Corona, el canal de Atequiza, una cicatriz que corre paralela de este a oeste a la ruta del ferrocarril y luego tuerce hacia el norte, para ingresar a la ciudad por el sur en la planta potabilizadora número uno.

Sin esta obra Guadalajara no habría sido lo que es. Fue la fuente primordial del agua de la urbe durante casi 30 años, justamente los identificados como el auge social, económico y cultural de la perla tapatía. En 1985 fue sustituida –habida cuenta de sus numerosas desventajas: no es un canal confinado, se contamina fácilmente y pierde agua al evaporarse en la larga conducción hasta Las Pintas- por el acueducto que lleva del lago más grande del país el precioso líquido en volúmenes apenas menores a los 200 millones de metros cúbicos anuales, a la capital de Jalisco.

Pero los administradores del agua en la ciudad se acuerdan periódicamente, durante los meses de sequía, que el canal existe; si el acueducto de los años 80 no puede llevar toda el agua demandada, esta ruta larga y escasamente mantenida, es la salvación. "El Siapa desde siempre dijo que se iba a hacer responsable de que no fuera un problema para nosotros, pero no hace nada: está infestada de lirio y nos trae muchas enfermedades; aquí en Atequiza hemos tenido dengue porque todo el canal está lleno de mosquitos por tanto lirio y tanta contaminación", añade don Rafael.

Kilómetros hacia el este y hacia el oeste, el agua permanece oculta entre los tupidos boscajes anfibios. Por eso se ha debido contratar maquinaria moderna para reabrir el flujo obstruido. Siempre es polémico, porque es agua sucia, altamente expuesta y por ende, cara en lo económico y lo ambiental. Pero en situaciones límite, los recursos más caros son los que no se tienen. Y mientras Guadalajara no resuelva sus conflictos por el recurso en una gestión integral, inteligente y "resiliente", será la llave para mitigar crisis temporales. Y se defenderá con gendarmería y alta tecnología, como si esta agua casi siempre olvidada fuera más preciosa que el oro.

miércoles, 13 de abril de 2016

Siapa contrata dragado para reabrir canal en Atequiza



Para paliar los efectos de la sequía, el organismo busca eliminar la barrera de lirio y tules que impiden el paso del agua a la derivadora Corona.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

La falta de agua potable en las redes del Área Metropolitana de Guadalajara, ante el aumento de la demanda por la entrada de la estación calurosa, ha obligado al Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Siapa) a contratar de emergencia a una empresa con tecnología de punta: una dragadora Water Master, que desde el pasado jueves 7 de abril abre un canal de diez metros de ancho en una longitud de ocho kilómetros en la zona del río Santiago, que va de Ocotlán a la presa derivadora Corona.

El objetivo: que esa agua, estancada por la existencia de una tupida red de lirio y tules, fluya libremente hacia el canal de Atequiza, y alimentar el primer acueducto de abastecimiento que existió entre Chapala y Guadalajara, cuya operación se dio entre 1956 y 1985.

De acuerdo a datos obtenidos de forma extraoficial por MILENIO JALISCO, se trata apenas de un primer contrato de asignación directa que se justifica por la situación de urgencia, dado que la demanda de las fuentes de la ciudad está saturada, de acuerdo a la información del organismo operador. El canal podría conducir más de dos mil litros por segundo.

Fue el pasado 4 de abril la última comunicación formal del Siapa: “Dado que los volúmenes que actualmente se están aportando […] resultan insuficientes para satisfacer la demanda, se buscó aumentarlos a través de otras fuentes como la presa Elías González Chávez, desde donde se envían en este momento 2 mil 100 litros por segundo hacia la Planta Potabilizadora número 3, de San Gaspar. El año pasado el volumen máximo que se extrajo del vaso fue de mil 500 litros por segundo, con un promedio anual de 750. Adicionalmente se perforaron y equiparon 14 nuevos pozos que en total aportan 600 litros por segundo, y conjuntamente con la Conagua se dio inicio a la entrada de volúmenes adicionales a través del sistema antiguo”.

Precisamente el del canal de Atequiza es el “sistema antiguo”: la presa derivadora Corona fue construida a mediados del siglo XIX para dotar de agua a las haciendas de Atequiza y Zapotlanejo; “Posteriormente se rediseñó y se le montó una estructura […] cuya finalidad ha sido la de controlar mediante cuatro compuertas radiales los niveles del río y de esa forma poder incrementar el volumen de las descargas al canal Atequiza, a la vez que aumentar la capacidad de derrames”, señala el documento del Programa de ordenamiento ecológico local de Poncitlán, de 2012, elaborado por un equipo de investigadores coordinado por Gabriel Torres González, del CIESAS.

Junto con la presa Poncitlán, construida en 1903, se integra el viejo sistema de abastecimiento. “Ambas estructuras fueron construidas con el enfoque de servir para la canalización y distribución del agua en favor de la ZMG (incluido en otra época el aprovechamiento para extraer energía eléctrica) y el riego en el Distrito de Riego Número 13 gestionado actualmente por el Siapa”, pero hay una gran contaminación orgánica que favorece la abundancia de lirio y tule.

“La barrera de lirio y tule que existe hoy es tan tupida que estaba obligando al Siapa a bombear el agua, y hacía imposible usar el canal para el agua extra que demanda la ciudad, por eso fue el contrato”, señala un funcionario consultado por este diario. El Siapa puede extraer de Chapala cada año poco menos de 240 millones de m3, pero en realidad ha promediado alrededor de 190 millones de m3, pues el acueducto moderno, que fue puesto en operaciones en 1985, sólo puede trasladar 5,500 litros por segundo (el promedio debería ser de 7,500 litros para cubrir la concesión); de hecho, son constantes y periódicas las extracciones por Atequiza en tiempos secos, pero también controvertidas: es un canal a cielo abierto con problemas de contaminación y evaporación que hace más caro el proceso de potabilización. “Pero no hay agua más cara que la que no se tiene”, apunta el servidor. El tramo saturado de lirio y tule es de 35 km y el ancho del río promedia 50 km. Con la sequía, la sed aprieta en la metrópolis.

El dato

El “sistema viejo” de abastecimiento de Guadalajara entró en operaciones en 1956 y quedó en desuso parcial en 1985; cuando la saturación impide atraer más agua por el acueducto de 1985, se le debe rehabilitar, lo que ocurre en las primaveras más cálidas de los últimos años.

martes, 12 de abril de 2016

Buscan rescatar el proyecto ambiental de laguna Atotonilco



El centro de educación y turismo ambiental está a punto de perder su financiamiento por Semadet, debido a conflictos ejidales internos.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Un proyecto cuya inversión apenas se acerca a 400 mil pesos, pero que es la base para detonar la etapa más ambiciosa de la preservación de la laguna de Atotonilco o Villa Corona, como sitio Ramsar - es decir, humedal prioritario internacional según la convención de Naciones Unidas en el tema-, se encuentra en riesgo de quedarse sin financiamiento.

Se trata de la construcción del Centro de educación y turismo ambiental denominado “Espátula Rosada”, trabajo impulsado por la organización social GeoAlternativa en conjunción con una mayoría de ejidatarios de Villa Corona. La difícil gestión de los dineros se topó en febrero pasado con resistencias internas en el propio núcleo agrario, pero ha llamado la atención de la presidencia municipal, que ha volteado al asunto y espera gestionar ante la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet) que los fondos no sean retirados.

“A pesar de haber logrado, después de casi un año de gestión y trabajo, obtener dinero para construir el Centro Espátula Rosada, fue necesario su devolución debido a que en la primera reunión de asamblea después del cambio de administración ejidal […] algunos actores bloquearon el proceso, esto después de haber votado los 80 ejidatarios asistentes la tercera vez en favor de la realización del proyecto, quedando esta reunión sin conclusión oficial, pero sí truncando la ejecución del mismo”, resume Silvana Marisa Ibarra Madrigal, la vicepresidente de GeoAlternativa, y el agente activo de la organización en la zona.

“Ya en 2012, al cabo de las reuniones y la elaboración de planes de trabajo, nació la necesidad de generar un movimiento continuo y a nivel cuenca hídrica, que lograría la rehabilitación de la laguna, que se había venido secando cada año desde 1991 con toda la pobreza que ello trajo, a este movimiento se le llamó Guardianes de la Laguna, con ello volvería la vida de las localidades principalmente de Villa Corona y Atotonilco el Bajo; se revertiría el proceso de desertificación de la laguna, los pescadores podrían volver a su actividad tradicional, dejar los empleos mal pagados, se desarrollarían actividades turísticas y productivas que fomentarían el desarrollo económico de forma sostenible a través de la apropiación de la comunidad”, refiere en un artículo de experiencia que será próximamente publicado.

De acuerdo a testimonios recabados por MILENIO JALISCO en la zona, si bien había consenso sobre la aceptación del proyecto, muchos campesinos se mostraban indiferentes a la posibilidad de operarlo, lo cual es parte del compromiso que asumen con la Semadet y GeoAlternativa.

“Sí nos interesa la inversión, pero no puedo asegurar que se pueda tener gente para atenderlo siempre”, señaló un líder local, escéptico ante la posibilidad de que el centro fuera la base de una empresa social que generara empleos y recursos a la comunidad agraria.

No obstante el pesimismo y la pasividad, los resultados de la gestión que se ha realizado en la zona para cumplir los requisitos de sitio Ramsar no son menores, entre lo que destaca la constitución de un grupo local de vigilancia e inspección denominado Guardianes de la Laguna:
El informe de GeoAlternativa lo detalla bajo el subtítulo de “gestión para la rehabilitación hídrica”, tema que considera “el principal motor y eje transversal de la colaboración de Guardianes de la Laguna […] se trataba de analizar el territorio de la cuenca, con Sistemas de Información Geográfica y caracterización in situ del área natural, identificar puntos clave que impidan la llegada del agua al humedal, luego gestionar oficialmente el que diversos actores, como las Unidades de Riego, los ejidos o las industrias que se encuentran en la subcuenca, manejen los ríos, presas, el riego, de forma que permitan el paso de agua en buena cantidad y calidad para la salud ambiental de sitio Ramsar Laguna de Atotonilco”.

Del mismo modo, “la rehabilitación hídrica requiere acción interinstitucional del poder ejecutivo para la gestión de permisos, recursos económicos para la limpieza de ríos, para la renta y operación de maquinaria”. Entre los logros desde 2011, se reportan quince kilómetros de canales rehabilitados, un convenio firmado con la Unidad de Riego de Acatlán de Juárez, la gestión, “a un paso de ser lograda”, para la conformación de la Comisión de Cuenca Laguna de San Marcos-Villa Corona; la realización de tres monitoreos de la fluctuación del nivel de agua de la laguna, con aspectos como profundidad, turbidez y superficie ocupada por el agua, y la caracterización y diagnóstico ambiental de los tres afluentes del embalse natural.

Atotonilco siempre se seca…. Pero en 2015 esa historia por primera ocasión en mucho tiempo, quedó atrás. El año completo, incluido el momento más extremo de la sequía, hubo agua en la zona central de la laguna. Para la ONG y los pobladores comprometidos con el asunto, se trata de un gran logro, y por ello, el centro ambiental podría tener una fuerte carga simbólica: el compromiso comunitario de preservación, algo que exige la norma de Ramsar para que lagos, lagunas y humedales permanezcan en sus listados. Es por eso que el asunto se debate ante la Semadet: GeoAlternativa, Guardianes de la Laguna, una mayoría de ejidatarios y el gobierno municipal de Villa Corona no quieren que sea una oportunidad perdida.

Justicia federal suspende “reciclaje” de TV viejas



Tribunales federales suspendieron en Jalisco y Querétaro el proceso de recuperación y reciclaje de aparatos analógicos, ante los graves riesgos para la salud.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Ayer se notificó formalmente la resolución del recurso de queja 133/2016, por medio de la cual el Tribunal Colegiado número II de esta ciudad concedió “suspensión provisional” a diversas organizaciones de la sociedad civil, con el efecto de suspender en Jalisco el programa de reciclaje y acopio de televisiones viejas montado a instancias del cambio a televisión digital, ante la evidencia de que sus carencias pueden repercutir seriamente en la salud de millones de ciudadanos.

Como sucedió un mes atrás en el estado de Querétaro, la “suspensión provisional” impide, bajo “el principio precautorio”, realizar el proceso de reciclado de más de 500 mil aparatos de desecho, de los cuales, el sistema de centros de acopio de ayuntamientos y de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet) apenas ha captado alrededor de diez mil.

El investigador Gerardo Bernache, del CIESAS occidente, destacó que podrían ser casi diez mil toneladas de desechos peligrosos en Jalisco, para las cuales no hay un manejo seguro ante la debilidad e inconsistencias del programa institucional.

Se trata de los juicios de amparo indirecto 1/2016 de Jalisco y 3082/2015-II de Querétaro, los cuales, tras ser rechazados en los juzgados, fueron admitidos y ponderados por los colegiados, de manera que en el caso del estado del centro, a partir del 9 de marzo, y en esta entidad, desde el 8 de abril (acuerdo apenas publicado ayer), se deberá suspender “todo el proceso de centros de almacenamiento, acopio, tratamiento, coprocesamiento, reciclaje, recolección, confinamiento y disposición final de miles de aparatos”, explicó la doctora en Derecho, Izarelly Rosillo Pantoja.

“En los dos juicios de amparo primero se pide la suspensión a efecto de que se aplique el principio precautorio establecido en el artículo 15 de la Declaración de Río de Janeiro; el principio precautorio consiste en anticiparse al daño, y para que se aplique se tendrá el juez que pronunciar con medidas cautelares, prohibiciones, o con una moratoria hasta en tanto no esté la legislación que se puede aplicar (…) lo más importante es que se evite el reciclaje, los componentes de óxido de plomo como los cromados contenidos en las carcasas de plásticos y en los tubos de rayos catódicos representan un grave riesgo para la población; si se llega a otorgar el reciclaje y a materializar estos actos se está poniendo en riesgo a la gente”, subrayó.

De este modo, las suspensiones otorgadas “tienen como efecto que se aplique el principio precautorio, ambas resoluciones señalan que bajo este principio precautorio se otorga la suspensión provisional (…) nosotros no estamos en contra del acopio, porque si no se pueden generar más residuos, pero sí en contra del acopio que no tiene plazo, porque la competencia exclusiva para el manejo de residuos peligrosos está sujetos a tratados internacionales, es competencia de la federación, no es competencia de los estados ni de los municipios, y suponiendo sin conceder que fuera responsabilidad de estos, no se les puede trasladar ninguna responsabilidad dado el riesgo inminente, sin un presupuesto claro para que puedan manejarlo, sin una capacitación y sin una estrategia de recolección”.

Por ello, “le pedimos al juez de distrito que se suspenda hasta en tanto no exista una infraestructura y un presupuesto acorde para un medio ambiente sano, hasta que la autoridades respondan a las obligaciones impuestas, ahora emergentes (…) por ejemplo, la Secretaría de Medio Ambiente en Jalisco declaró que no ha llevado a cabo la celebración de ningún convenio, pero que ha abierto centros de acopio emergentes porque se han tirado residuos y componentes de forma dispersa en todo el estado”, es decir, se ha visto forzada por las circunstancias.

Por su parte, Sofía Chávez, de Proyecto EcoVía, informó que de modo paralelo se integra actualmente el expediente de hechos que se solicitó ante la Comisión de Cooperación Ambiental de América del Norte (CCAAN). El gobierno mexicano tenía hasta el 15 de abril próximo para responder a la instancia regional sobre las presuntas violaciones e insuficiencias de su legislación en el caso de más de 40 millones de aparatos que podrían ser desechados, pero logró una prórroga y será hasta finales del mes de mayo cuando se entregue esa información.

Tres expedientes

Petición SEM-15-002, CCAAN. Esta petición fue presentada el 24 de agosto de 2015 y denuncia “las posibles afectaciones a 112 millones 336,538 mexicanos al ser dejados en estado de indefensión violentando el derecho humano a un medio ambiente sano y a la salud por el riesgo de liberación de hasta 67,319 toneladas de óxido de plomo (dato nacional) y de retardantes de flama bromados al ambiente, contenidos en los residuos de las televisiones analógicas”

Amparo indirecto 3082/2015-II “en el que se reclaman el proceso administrativo y los acuerdos para realizar la instalación de centros de almacenamiento, acopio, tratamiento, coprocesamiento, reciclaje, recolección, confinamiento y disposición final de los televisores analógicos…”, en Querétaro

Amparo indirecto 1/2016 con el reclamo de actos similares a los del estado de Querétaro

Vecinos de L3 reclaman retraso de obra


Piden a Zapopan mitigar los efectos ambientales, en la salud de las personas y hasta de inseguridad.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.

Los vecinos zapopanos de la obra de construcción de la Línea 3 de tren ligero reclaman al ayuntamiento “cumplir su palabra” respecto al apoyo para gestionar ante las instancias responsables cómo “evitar que las afectaciones injustificadas a nuestras colonias por las obras de la L-3, se alarguen innecesariamente”, de acuerdo a una carta entregada a este diario.

Esto se debe a atrasos en la ejecución del proyecto: “Las obras en la Y de Zapopan confluencia de las avenidas Ávila Camacho, Américas y Laureles, presentan severo retraso. Mientras tanto, las afectaciones en nuestras colonias desde los cierres viales implementados en agosto pasado, son considerables, al utilizarse como vías alternas calles que no cuentan con las condiciones para absorber tráfico masivo y pesado (…) hay calles estrechas donde transitan 600 autos por hora (Santa Elena, Industria, Sarcófago), muchos de los cuales circulan a exceso de velocidad poniendo en peligro a los vecinos de la zona y a los transeúntes en general”.

En este sentido, señalan los vecinos, “solicitamos que se dé prioridad a la ejecución de las obras viales –los túneles vehiculares-, contemplados en el proyecto oficial, y que se concluyan cuanto antes, para evitar que las afectaciones a nuestras colonias se demoren más del tiempo indispensable. Una obra de este tipo que incluye dos pasos vehiculares a desnivel, una estación elevada y el desvío de un colector con una correcta planeación operativa y financiera, debiera realizarse en nueve meses. Considerando que los cierres viales se hicieron en agosto pasado, la obra debería estarse terminando; en abril 2016 se cumplen los nueve meses”.

El ayuntamiento puede apoyar con una constante inspección que verifique el cumplimiento de las etapas del proyecto. También le  piden “asegurar el derecho de vía de la zona donde se construirá la estación Basílica, donde al parecer hay un litigio.

Exigen “tiempos de obras razonables”, ajustados a un calendario eficiente, “ya que los 18 meses oficialmente programados para terminar dos pasos a desnivel, una estación elevada y el desvío de un tramo de colector, son excesivos. Con una programación adecuada, una obra de este tipo puede realizarse en ocho o nueve meses. Es decir, la obra debiera estarse concluyendo próximamente, pero apenas va en una fase inicial”.

Una cuarta propuesta es la “reapertura paulatina de las vialidades: Que se reabra la circulación en la confluencia de las avenidas Ávila Camacho, Laureles y Américas por etapas en los puntos posibles, hasta completarse la obra. Que no se utilice el espacio de circulación vial como bodega a cielo abierto para almacenar material y equipo de la obra, impidiendo la circulación vial y prolongando las afectaciones más tiempo del estrictamente indispensable”, concluyen.

lunes, 11 de abril de 2016

Colegiado suspende reciclaje de TV analógica



Tribunales de Jalisco y Querétaro han admitido que las debilidades del programa de recepción de televisores viejos representa, como está, un grave riesgo a la salud de la población

Agustín del castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Tribunales colegiados de distrito han concedido a organizaciones ecologistas de Jalisco y Querétaro, sendas “suspensiones provisionales” que impiden, bajo “el principio precautorio”, realizar el proceso de reciclado de hasta 40 millones de televisores analógicos que podrían ser desechados con el cambio a televisión digital, ante el notable riesgo a la salud que significa para millones de ciudadanos.

Se trata de los juicios de amparo indirecto 1/2016 de Jalisco y 3082/2015-II de Querétaro, los cuales, tras ser rechazados en los juzgados, fueron admitidos y ponderados por los colegiados, de manera que en el caso del estado del centro, a partir del 9 de marzo, y en esta entidad, desde el 8 de abril (acuerdo apenas publicado hoy), se deberá suspender todo el proceso de centros de almacenamiento, acopio, tratamiento, coprocesamiento, reciclaje, recolección, confinamiento y disposición final de miles de aparatos.

“En los dos juicios de amparo primero se pide la suspensión a efecto de que se aplique el principio precautorio establecido en el artículo 15 de la Declaración de Río de Janeiro; el principio precautorio consiste en anticiparse al daño, y para que se aplique se tendrá el juez que pronunciar con medidas cautelares, prohibiciones, o con una moratoria hasta en tanto no esté la legislación que se puede aplicar (…) lo más importante es que se evite el reciclaje, los componentes de óxido de plomo como los cromados contenidos en las carcasas de plásticos y en los tubos de rayos catódicos representan un grave riesgo para la población; si se llega a otorgar el reciclaje y a materializar estos actos se está poniendo en riesgo a la gente”, explicó la doctora en derecho Izarelly Rosillo Pantoja.

De este modo, las suspensiones otorgadas “tienen como efecto que se aplique el principio precautorio, ambas resoluciones señalan que bajo este principio precautorio se otorga la suspensión provisional (…) nosotros no estamos en contra del acopio, porque si no se pueden generar más residuos, pero sí en contra del acopio que no tiene plazo, porque la competencia exclusiva para el manejo de residuos peligrosos está sujetos a tratados internacionales, es competencia de la federación, no es competencia de los estados ni de los municipios, y suponiendo sin conceder que fuera responsabilidad de estos, no se les puede trasladar ninguna responsabilidad dado el riesgo inminente, sin un presupuesto claro para que puedan manejarlo, sin una capacitación y sin una estrategia de recolección”.

Por ello, “le pedimos al juez de distrito que se suspenda hasta en tanto no exista una infraestructura y un presupuesto acorde para un medio ambiente sano, hasta que la autoridades respondan a las obligaciones impuestas, ahora emergentes (…) por ejemplo, la Secretaría de Medio Ambiente en Jalisco declaró que no ha llevado a cabo la celebración de ningún convenio, pero que ha abierto centros de acopio emergentes porque se han tirado residuos y componentes de forma dispersa en todo el estado”, es decir, se ha visto forzada por las circunstancias.

Por su parte, Sofía Chávez, de Proyecto EcoVía, informó que de modo paralelo se integra actualmente el expediente de hechos que se solicitó ante la Comisión de Cooperación Ambiental de América del Norte (CCAAN). El gobierno mexicano tenía hasta el 15 de abril próximo para responder a la instancia regional sobre las presuntas violaciones e insuficiencias de su legislación en el caso de más de 40 millones de aparatos que podrían ser desechados, pero logró una prórroga y será hasta finales del mes de mayo cuando se entregue esa información.