miércoles, 11 de mayo de 2016

Ni siquiera se reutiliza 1% del agua residual




Un recuento de oportunidades perdidas, desde la cancelación del crédito de 1998, se arrastra en la ciudad en reuso del agua tratada.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

En 1999, un año después del fracaso del llamado Crédito Japonés para abastecer a la ciudad por medio de un nuevo acueducto y sanear la totalidad de sus aguas negras, se retomó el tema con el tratamiento geográficamente segmentado de los residuos, con miras a recuperar parte del recurso para su reutilización y dejar de presionar el agua potable, cada día más limitada.

En ese entonces, solamente existía y operaba la planta de río Blanco, al norte de la ciudad, con una capacidad de 150 litros.

Entre 2003 y 2005 se dotó de equipo a esa instalación para generar agua de reuso. En 2016, ese volumen, alrededor de 1 por ciento del total desechado por la ciudad, es el único que está en el mercado: el Área Metropolitana de Guadalajara desperdicia prácticamente todas sus posibilidades, lo que hace que el agua “de primera” sea desviada a usos en los que su calidad potable no es requerida.

No es que no se intentara cambiar la historia. En 2003, en el marco del proyecto Arcediano, a la postre también fallido, la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento (CEAS) presentó un planeamiento para sanear el total de las aguas negras y evitar que, incluso tratadas, ingresaran al vaso artificial que se edificaría en el río Santiago.

El documento Saneamiento y manejo de aguas residuales, elaborado por la CEAS y dado a conocer en agosto de 2003, planteaba que se construirán entre 2003 y 2007 las plantas de tratamiento de Aguaprieta (8,379 litros por segundo), Coyula (185 lps), Puente Grande (111 lps) y Santa María Tequepexpan o Aeropuerto (1,512 lps), así como la ampliación de la planta de río Blanco, a 454 lps.

Para llevarlas a la realidad, “se prevé que entre 2003 y 2004 se realice la ingeniería básica; que entre octubre de 2003 y mayo de 2005 se completen los proyectos ejecutivos y que la construcción se realice entre octubre de este año y marzo de 2007. De esta manera, las plantas entrarán en operación gradualmente, a partir de enero de 2006, lo cual se completaría hasta el segundo semestre de 2007”.

Además, “se va a construir el túnel colector San Gaspar-Atemajac, “para evitar que las aguas residuales del oriente de la ciudad ingresen al vaso de la presa [...] captará todas las descargas de aguas residuales que actualmente se vierten al río Santiago, las cuales se conducirán hasta la central hidroeléctrica Valentín Gómez Farías o Aguaprieta, incrementando así el caudal para la generación de energía eléctrica en horas de mayor consumo”.

Al final de la Administración de Francisco Ramírez Acuña (2007) se decidió ajustar este proyecto por cuestiones de escalas y para hacer un paquete de licitación más atractivo para que empresas privadas recibieran la concesión del saneamiento.

El nuevo gobierno planteó un proyecto de agua de reuso de forma paralela, con siete plantas tratadoras pequeñas dentro de la zona urbana, que aportarían 475 litros por segundo para riego de áreas verdes en zonas como el parque Metropolitano, Los Belenes o la zona industrial del sur, en la Unidad Revolución [Colomos], en el parque de la Solidaridad, en el Álamo Industrial o en Tlaquepaque (ver gráfico anexo).

“Este proyecto cuesta alrededor de 700 millones de pesos; el problema es la inversión, o sea, no hay tarifa que nos dé para invertir”, señalaba el entonces subdirector del saneamiento del organismo operador, Samuel González Márquez.

Como alternativa, dado que el saneamiento se concentraría en dos plantas, Aguaprieta y El Ahogado, pero la segunda generaría agua tratada de gran calidad (para descargar en un cuerpo de agua tipo C, es decir, para contacto humano y vida acuática), ese recurso sería la base para crear una red de reuso en todas las zonas industriales y fraccionamientos residenciales de la metrópolis.

El proyecto de reutilización de agua de El Ahogado se presentó en 2011. La planta entró en operaciones en 2012.

La meta era colocar 700 litros por segundo a un precio de siete pesos por metro cúbico [mil litros], contra 1.52 pesos que cuesta tratarla, lo que daría un margen de utilidad de cinco a uno, es decir, casi 160 millones de pesos anuales para las arcas del SIAPA.

“Ahí está el reto; con la puesta en marcha de la planta de El Ahogado, la idea es reutilizar el mayor volumen posible, de tal manera que algunas o el total de las siete plantas consideradas podrían sustituirse con una línea que trajera agua de El Ahogado, y que la comercialización de este producto dé para pagar el servicio de saneamiento”, señalaba el funcionario. También se exploró la fusión de los dos modelos.

Pero “si se opta por sólo el agua de El Ahogado, los costos se reducen, porque a mayor escala de tratamiento hay un menor costo de producción; la capacidad es de 2,250 litros, y la meta sería comercializar 700 litros”. Pese a que la planta prevé agua de alta calidad, “habría que darle un tratamiento adicional”, y crear infraestructura para transportarla (300 millones de pesos extra).

No ha habido recursos para ejecutarlo. Guadalajara paga alrededor de 85 millones de pesos anuales por esa agua tratada, que no tiene provecho.

Algunos datos

El SIAPA aporta para el abastecimiento de la ciudad entre 9,500 y 11 mil litros por segundo, para totalizar una aportación anual que se puede redondear en 300 millones de m3

De ese total, la suma de pérdidas físicas es de 85 millones de m3, más 35 millones de m3 que se facturan pero no se cobran

Así, 40 por ciento del total del volumen aportado por las fuentes de abastecimiento jamás es cobrado

Entre 8,500 y 10 mil litros son desechados a la cuenca del río Santiago; se tratan aproximadamente 65% de estas aguas negras, pero sólo se reutiliza un volumen menor a 1%

2,225 litros por segundo de agua residual de calidad para cuerpo de agua tipo C, es decir, apta para contacto humano y vida acuática, es lo que genera la planta de tratamiento de El Ahogado

Este recurso es el potencial de mercado que tendría la ciudad para generar agua de reuso, con menor costo para los usuarios

El agua potable de los usos industrial y comercial ronda 30 pesos por m3, pero esta agua se podría cobrar a menos de 10 pesos

No ha habido dinero para establecer la infraestructura de conducción que haga posible detonar este mercado



Gobernador firmará “fe de erratas” sobre llenado de presa El Zapotillo

Ya está redactada la “fe de erratas” que han exigido los representantes de Temacapulín como condición para establecer mesas de trabajo con la Oficina de Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (Unops, por sus siglas en inglés): consiste en un compromiso del gobernador del estado, Aristóteles Sandoval, para no permitir que la presa El Zapotillo reciba agua en un “llenado temprano” mientras se negocia y clarifica su efecto en las vidas de los habitantes de la zona, amenazados de inundación.

Unops ha sido contratada por el gobierno estatal para establecer un balance técnico de los megaproyectos de agua y su manejo sostenible en la zona de Los Altos, afectada por el trasvase de agua a la ciudad de León.

Según fuentes del Ejecutivo a que tuvo acceso MILENIO JALISCO, el texto corrige una redacción que es fruto de una reunión de trabajo entre la agencia y los líderes de la localidad, en diciembre de 2015.

Los opositores al proyecto señalaban que “no debe entenderse como una recomendación a que el gobierno de Jalisco inste al llenado de la misma; antes bien como un producto temprano orientado a proveer al gobierno de Jalisco con una opinión técnica antes de la finalización del convenio UNOPS, a término de los 18 meses […] a las resultas de la preocupación generada por este apartado del documento del proyecto Jalisco Sostenible Cuenca Río Verde, resultaría factible generar una fe de erratas que reemplace la referencia que ha sido causa de tales interpretaciones encontradas” (edición del 23 de marzo de 2016).

De forma paralela, la Unops informó ayer que de acuerdo a su agenda de trabajo, ya está en primera fase el tema de balance hídrico que debe establecer para la cuenca del río Verde.

“Se encuentra en la fase de despliegue del equipo técnico multidisciplinario de Unops en la cuenca y análisis de la documentación. Si bien tiene como punto de partida datos contenidos en los estudios existentes a la fecha, el balance hídrico considerará efectos relacionados con el cambio climático, así como la situación de las aguas subterráneas y los escenarios en función de dinámicas de crecimiento poblacional y productiva”.

Del mismo modo, añade, “se prevé la generación de un modelo hidrológico que permita la evaluación de la cuenca ante diferentes escenarios, derivados de la consideración de distintas condiciones hidrológicas; de demanda y de infraestructura en la misma”.

Esto incluye la integración del grupo técnico de balance hídrico, que se integró desde el 21 de abril de 2016. “Está integrado por especialistas de la Comisión Nacional del Agua [Conagua], de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, de la Comisión Estatal del Agua, de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial, de la propia Unops y del Pnuma [Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente]”.

Y de la “fe de erratas” apunta: “este análisis se centra en los escenarios de regulación de la presa y de las implicancias operativas de la misma en diferentes situaciones, a fin de permitir la comparación de los aspectos de seguridad, ambientales y sociales, considerando entre otras, la condición actual de paralización de la obra en situación de desvío temporario del río. Este análisis de escenarios se basa en el compromiso establecido con la Semadet en una fe de erratas del Apéndice II del convenio”.

sábado, 7 de mayo de 2016

Al año, los tapatíos respiran 123 kilos de contaminantes



La iniciativa de mejoramiento de la calidad del aire fue presentada ayer al Congreso; el compromiso es reducir 15 kg de esos tóxicos y avanzar en soluciones de fondo.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

De ese amasijo de diminutos compuestos que flotan en la atmósfera del Área Metropolitana de Guadalajara, la apuesta de la “iniciativa política integral para mejorar la calidad del aire”, cuyo eje es la nueva verificación de automotores, que entregó ayer el gobernador del estado, Aristóteles Sandoval Díaz, a los legisladores locales, es sacar de circulación el equivalente a los tóxicos que un tapatío respira en 45 días del año.

Faltará hacer muchas cosas más para que los 320 días restantes también sean de aire limpio. Lo cierto es que los cálculos gruesos de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet) y sus asesores en el tema, revelan que cada año las vías respiratorias de los moradores de la capital incorporan 123 kilogramos a su organismo.

No es casual entonces que los costos de morbilidad y mortalidad sean conservadoramente fijados en 6 mil millones de pesos anuales (el cálculo sólo considera las partículas suspendidas menos a 10 y 2.5 micras, dos de seis “contaminantes criterio”), y que las cifras de muertes se calculen – también de manera conservadora- en 600 anuales (los cálculos de la Organización Mundial de la Salud refieren hasta 1,500 muertes en esta ciudad).

Como la contaminación del aire es efecto y no causa de un pésimo modelo de crecimiento urbano –expansivo, desordenado, cortoplacista y fincado casi exclusivamente en la ganancia económica inmediata-, Sandoval Díaz le dijo en Casa Jalisco a los líderes de bancadas legislativas – Hugo Contreras, del PRI; Ismael del Toro, de PMC; Mónica Almeida, del PRD; Miguel Ángel Monraz Ibarra, del PAN, y José García Mora del Panal- que la nueva verificación, a través de un proveedor exclusivo de software y hardware, que emanará de una convocatoria internacional, y 305 líneas de verificación concesionables a quince años, constituye solamente una parte del paquete de soluciones propuesto.

La nueva verificación correrá en paralelo con un nuevo modelo de transporte escolar (17 por ciento del problema de movilidad de la ciudad), con un esquema eficiente y bajo en carbono para fabricar ladrillos y materiales para construcción, y con proyectos urbanos que podrán ser financiados por el Fondo Verde o Fondo Ambiental, un fideicomiso que se nutrirá de pago de hologramas y multas de verificación, y que podrá permitir ampliar las áreas verdes, mejorar la movilidad no motorizada y fortalecer el transporte público.

Para el gobernador, la hora del carro ha llegado a su fin. “Y este es un plan A pero no existe plan B, así como no le podemos decir a nuestros hijos que la Tierra es un planeta A dado que no tenemos un planeta B al cual ir”, dijo el mandatario, lleno de afanes didácticos.

El nuevo modelo de verificación se basará en una prueba dinámica, es decir con carga extra en el motor y no estática como funciona en la actualidad; se medirá un gas más que son los óxidos de nitrógeno, que son precursores para la formación de ozono, uno de los contaminantes que le dan a Guadalajara un liderazgo latinoamericano “del que no quisiera acordarse”; también se comprobará la hermeticidad del tapón de combustible para prevenir la emisión de compuestos orgánicos volátiles, otro de los componentes más agresivos del coctel de contaminantes que respiran los tapatíos.

Se espera que el Congreso analice y apruebe el paquete de reformas en el curso de los próximos dos meses, a partir del cual se emitirá un concurso internacional por invitación para elegir al mejor proveedor de equipo y software que será responsable de aplicar el programa en Jalisco. Después de esto se emitirán las convocatorias para las concesiones de verificentros. Todo estaría operando a mediados de 2017.

La titular de la Semadet, Magdalena Ruiz Mejía, destacó que al año se dejarán de emitir más de 58 mil toneladas de monóxido de carbono, 3,861 toneladas de compuestos orgánicos volátiles y 7,260 toneladas de óxidos de nitrógeno. Un primer paso. “Debemos insistir que ese es un problema de salud pública, ese es el eje”, subrayó la funcionaria. Los líderes legislativos prometieron respaldar y consolidar la iniciativa. Corre tiempo.

Algunos datos

58% de los días del año, la ciudad supera límites máximos permisibles para partículas suspendidas de 10 micras (PM10)

10.4% rebasa límites máximos permitidos para Ozono (O3)

6000 millones de pesos son los costos económicos de la afectación a la salud de los tapatíos por respirar PM 10 y PM 2.5

96% de los contaminantes de la atmósfera de Guadalajara provienen de los autos

viernes, 6 de mayo de 2016

Nueva verificación será “a prueba de fraudes”



El costo global del sistema es de 600 mdp y será pagado por el proveedor de tecnología y los dueños; recaudará casi 200 mdp anuales para el Fondo Verde.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

El nuevo modelo de verificación de automóviles en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) "aprende" de los errores cometidos en la Ciudad de México, en Tijuana, en Puebla y en Veracruz, y en busca de estándares de calidad similares a los de las ciudades de Los Ángeles o Nueva York, establecerá un sistema estandarizado con un proveedor internacional que minimizará las posibilidades de fraude al sistema.

El costo global estimado del sistema rebasará 600 millones de pesos, pero será de inversión exclusivamente privada.

Esto abre numerosas oportunidades a los posibles concesionarios, los cuales no tendrán necesariamente que invertir en compra de tecnología, pues podrán alcanzar contratos con el proveedor para arrendar equipo e incluso pagar sobre verificación realizada, lo que disminuye considerablemente las inversiones que habían sido estimadas por el Instituto Mexicano del Petróleo en al menos cuatro millones de pesos por línea de verificación, paquete que incluía todos los componentes físicos y tecnológicos (MILENIO JALISCO, 18 de enero de 2016).

El nuevo modelo se espera tenerlo completamente habilitado a mediados de 2017. Esto implicará llevar a cabo primero un concurso internacional en que se convocará a los mejores proveedores del mundo, entre los que se escogerá el que ofrezca el mejor esquema de verificación, con los mejores estándares de seguridad, y con las mayores ventajas de precio para el usuario. Tras ello, se generarán convocatorias para quienes estén interesados en operar "verificentros" condicionados al uso de esa tecnología exclusiva, y de forma paralela, se generará una red de talleres que operarán tanto la afinación controlada como el cambio de convertidores catalíticos, que se estima en el primer año ascenderá a al menos 100 mil unidades, señala la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet), Magdalena Ruiz Mejía.

Las licencias para operar verificentros tendrán una vigencia máxima de quince años, y su pago permitirá financiar el nuevo edificio que la Semadet establecerá como centro de operación y control del sistema. La totalidad de la recaudación por hologramas se destinará al "fondo verde" que ya existe en la Ley de Ingresos del gobierno del estado, lo que a precios actuales (80 pesos por holograma) significa, con un cumplimiento de 80 por ciento de los automovilistas, 192 millones de pesos anuales.

Tener tecnología estandarizada es la respuesta a los problemas que han enfrentado las ciudades mexicanas que están más avanzadas en el tema, pues, por citar el caso de la capital del país, 50 por ciento de las verificaciones no generan confiabilidad, lo que provoca tener en el sistema a proveedores diversos que operan verificentros, lo que deriva en múltiples trucos que se hacen al software, o bien, físicamente, en vez de "autos-madrina" detectados en Guadalajara, se rentan convertidores catalíticos para pasar la verificación.

La funcionaria asegura que las bases que se publicarán para ser concesionarios de "verificentros" darán preferencia a los empresarios locales, eliminan la posibilidad de que se den los monopolios de los grupos empresariales que existen en otras ciudades, y que es un sistema justificado no en la recaudación, sino en la gravedad del problema de salud pública que es la contaminación del aire, que ocasiona al menos 600 muertes por año en la ciudad, diez tantos más que el transporte público.

Buscan “medición efectiva”

Al Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) le urge una "medición efectiva" de la polución y mejorar las políticas para el control de contaminantes, dada la crisis por la mala calidad del aire que atraviesa prácticamente toda la urbe, ante la cual el Observatorio Ciudadano del Transporte Público y Movilidad emitirá un pronunciamiento público la próxima semana, adelantó el coordinador del organismo, José Alberto Galarza Villaseñor.

"Guadalajara necesita urgentemente políticas de control de contaminantes y de polución efectivas. En este estado, en esta ciudad no se está midiendo bien la calidad del aire; no se están midiendo todos los elementos contaminantes, no tenemos ese tipo de tecnología, medimos algunas partículas no todas. Y urgen políticas de fondo", sostuvo.

Galarza Villaseñor dijo que el pronunciamiento que emitirá el Observatorio contendrá recomendaciones "que serán vinculantes", y van tanto en el sentido de cómo se está midiendo la calidad del aire y de cómo las políticas públicas no se están aplicando.

Claves

La iniciativa

- Hoy se prevé que se entregue en el Congreso de Jalisco una iniciativa con diversas reformas a la Ley de Movilidad y a la Ley de Ingresos del Ejecutivo, para incorporar cinco aspectos que serán la base del nuevo modelo de verificación:

- Concesiones para centros de verificación por quince años

- Que el pago de concesiones se destine a construir y equipar el nuevo Centro Oficial de Emisiones de la Semadet

- Modificaciones a la Ley de Movilidad para: no condonar multa por no verificar, que circular sin verificación sea causal para llevar al auto al corralón, que verificar de modo extemporáneo acarree multa, que la multa suba a 1,460 pesos

- Montos por sanciones y venta de hologramas engrosarían el Fondo Verde

- Multas de la Proepa a los verificentros y remate de bienes (si se llega al caso) también sumarán al Fondo Verde

Iniciativa del Ejecutivo para creación de la nueva verificación / Semadet

Presentan nueva iniciativa de política integral para la calidad del aire



Ante la presencia de las bancadas de los líderes legislativos, en Casa Jalisco se destacó la importancia de reducir muertes y pérdidas en la zona metropolitana de Guadalajara.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Comenzó su ruta de conformación y consolidación la nueva iniciativa integral para mejorar la calidad del aire en Jalisco y en particular en el área metropolitana de Guadalajara.

Esta mañana el gobernador Aristóteles Sandoval Díaz entregó al Poder Legislativo, representado por los líderes del PRI, PAN, Partido Movimiento Ciudadano y Partido de la Revolución Democrática, el paquete de propuestas para fundamentar toda la nueva estructura que tenderá a buscar que mejore la calidad del aire que respiran los tapatíos.

En un acto realizado en Casa Jalisco, el mandatario señaló que las propuestas son un fruto de casi tres años de trabajo por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial, (Semadet) en el cual se ha llegado a un modelo que previene todos los temas de corrupción que afectan los sistemas mexicanos de verificación de vehículos, y aumenta las eficiencias a tasas internacionales.

Para el efecto se realizará a los vehículos una prueba dinámica, es decir con carga extra en el motor y no estática como funciona en la actualidad, se medirá un gas más que son los óxidos de nitrógeno los cuales generan ozono que afecta el área metropolitana de Guadalajara; también se comprobará la hermeticidad del tapón de combustible para asegurar que no se emitan compuestos volátiles, otro de los componentes que no estaba contemplado en la norma inicial del tema.

Las pruebas se harán en centros de control concesionados con un total de 305 líneas de verificación, y ya no en talleres acreditados, precisó la titular de Semadet, Magdalena Ruiz Mejía.

La funcionaria destacó que se garantiza la sanción por realizar de manera ex temporal, así como la venta del holograma, no realizar en tiempo la verificación serán destinado al fondo estatal en el fideicomiso participarán actores de gobierno, iniciativa privada que canalizarán los recursos a diferentes proyectos en el tema de calidad del aire y la prevención de contaminación que se vive.

Se espera que el Congreso analice y apruebe el paquete de reformas en el curso de los próximos dos meses, a partir del cual se emitirá un concurso internacional por invitación para elegir al mejor proveedor de equipo y software que será responsable de aplicar el programa en Jalisco. Después de esto se emitirán las convocatorias para las concesiones de verificentros, las cuales se espera que el Congreso apruebe y tengan mínimo 15 años de vigencia.

De forma paralela se implementa el proyecto piloto para transporte escolar ante la evidencia de que 17% de los viajes diarios que se realizan en área metropolitana tiene que ver con ese tipo de traslados, lo que reducirá fuertemente la presión sobre la movilidad metropolitana. La titular de Semadet destacó que se dejarán de emitir anualmente más de 58 mil toneladas de monóxido de carbono y otras tantas de compuestos orgánicos volátiles lo que tiene que repercutir en la salud de los tapatíos.

Otro programa paralelo es la intervención sobre el sector ladrillero, que es la generación de este tipo de materiales para construcción que está demostrado que genera contaminación grave por utilizar como combustible plásticos, llantas y productos tóxicos. Se buscará en este sentido promover la construcción de hornos y uso de combustibles eficientes, emitir reglamentación para uso de bancos de arcilla, uso de leña y otros combustibles.

Los líderes legislativos manifestaron la importancia de que esta iniciativa sea aprobada y tenga larga vida ante la evidencia que se trata de un problema de salud pública y no de negocios como se ha manejado en otros puntos de la república.

jueves, 5 de mayo de 2016

40% del agua, se pierde en la red… o en cuentas



Ese enorme volumen resolvería el déficit si se suma a las posibilidades del ahorro en vivienda; pérdidas físicas ascienden a 830 mdp, y agua no cobrada, a 341 mdp.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Estas son cifras actuales de un problema sobre el que se llamó la atención hace ya más de 20 años, pero que nunca ha terminado de resolverse: de 300 millones de metros cúbicos que, en promedio, reciben las cuatro potabilizadoras del SIAPA en el curso de un año desde las fuentes de abastecimiento, 85 millones de m3 no llegan a su destino final: las viviendas, los comercios o las industrias de los tapatíos.

Por si fuera poco, de 215 millones de m3 efectivamente distribuidos, alrededor de 35 millones de m3 no se cobran. Lo que suma 120 millones de m3, una pérdida global de 40 por ciento (la ineficiencia física más la comercial), de acuerdo a los datos que el propio organismo entregó en 2015 a Fitch Rating, una calificadora financiera de alto prestigio, cuya sede en México está en Monterrey (informe completo en https://www.bmv.com.mx/docs-pub/eventoca/eventoca_633934_2.pdf).

Que sea un problema viejo no lo hace un problema menor: respecto al agua perdida "físicamente", significa 2,695 litros por segundo, cantidad que si se suma a los ahorros que se podrían generar con una mejor tecnología de consumo en las viviendas y reutilización de aguas grises o tratadas en las fincas, puede llevar a 5,266 litros por segundo de recuperación (ver MILENIO JALISCO, 4 de mayo de 2016, pág. 10 y 11), lo que elimina el déficit de 3 mil litros por segundo que padece la ciudad y da un superávit de más de 2,200 litros.

El agua no cobrada en realidad sí se distribuye, pero el SIAPA cada año deja de cobrar por ello, a valores de 2015, más de 341 millones de pesos, de acuerdo al costo de 9.75 pesos estimado en el estudio para el Plan de prevención y mitigación de sequías, cuyo informe preliminar al Consejo de Cuenca del Río Santiago data de 2015.

Y no obstante el enorme boquete detectado en la red física y las finanzas del organismo operador, la calificadora señalaba en junio de 2015 que la situación del SIAPA era mejor que la del promedio de los organismos que califica, y con tendencia a una mayor eficiencia:

"La operación del organismo refleja los esfuerzos realizados. En el año 2014 la eficiencia en cobranza mejoró de manera importante registrando 84.1 por ciento, contra 75.7 por ciento de 2013, de lo facturado; la eficiencia física permanece en 67.6 por ciento [...] las coberturas de agua potable de 97.8 por ciento y alcantarillado de 97.4 por ciento son buenas en comparación con el promedio. Cabe destacar que la cobertura en saneamiento mejoró al pasar de 14.9 por ciento a 45.1 por ciento". De hecho, en comparación con los datos reconocidos en los años 90 del siglo XX, en general, se puede hablar de un organismo entre 10 y 15 por ciento más eficiente, pero que tiene enormes opciones de mejora si incorpora la "gestión integral del agua" como lo ordena la Ley de Aguas Nacionales.

No es sencillo resolverlo. En su guía para recuperación de agua en red, la Sociedad Alemana de Cooperación Internacional señala que es problema mundial: "La enorme cantidad de agua perdida por fugas en las redes de distribución urbana de agua (pérdidas físicas o reales de agua) y los volúmenes de agua distribuidos sin facturación (pérdidas de agua aparentes) pueden ser los elementos que complican la situación de suministro de agua, especialmente en los países en desarrollo y en transición. Las pérdidas de agua real y aparente, junto con el consumo autorizado no facturado, constituyen la cantidad de agua no facturada en un sistema de suministro. En base a un estudio que cubre 40 empresas de agua en el sudeste de Asia y a la base de datos IBNET sobre el desempeño de las empresas de agua que cubre más de 900 servicios públicos en el mundo, el Banco Mundial estima que la cifra actual para todos los niveles de agua no facturada en el mundo en desarrollo está probablemente en el rango de 40 a 50 por ciento del agua producida" (ver https://www.giz.de/fachexpertise/downloads/giz2011-es-guia-reduccion-perdidas-agua-resolucion-baja.pdf).



El documento agrega: "La recuperación de parte del agua perdida a través de las medidas de reducción de pérdidas de agua representa a menudo una alternativa económica en lugar de explotar nuevos recursos a través de medidas de gran costo, como nuevas represas [caso El Zapotillo, por ejemplo], pozos profundos o desalinización del agua de mar. Incluso si se usa una cifra más conservadora que pone el nivel promedio de pérdidas de agua en 35 por ciento del insumo del sistema, el Banco Mundial estima que el volumen anual de agua no facturada en los países en desarrollo está en el rango de 26 mil 700 millones de m3, lo cual representa aproximadamente 5,900 millones de dólares que pierden las empresas de agua cada año. La reducción de esta cantidad de pérdida de agua a la mitad generaría ganancias considerables y suficiente agua para suministrar agua a 90 millones de personas más en los países en desarrollo".

La agencia alemana llama la atención: "Se debe recordar que estas enormes cantidades perdidas se deben a un pequeño agujero. Considerando cuántos de estos huecos puede tener una gran red de distribución de agua, resulta claro que tomar acción contra las pérdidas de agua es crucial. No solamente es esencial por razones éticas para suministrar agua potable segura a más gente y para reducir la expansión de enfermedades provenientes del agua, sino que también mitigaría problemas ambientales y aliviaría la presión sobre fuentes de agua escasas. Más aun, esta acción ahorraría energía para el tratamiento del agua y el bombeo. Por último, la reducción de pérdidas de agua incrementará los ingresos generados por los servicios públicos de agua".

En realidad, el SIAPA ha puesto en marcha medidas que le han traído mejoras efectivas, pero insuficientes: sustitución de redes de agua potable, creación de una distritación que permite acotar los problemas de fugas y detectar con más facilidad los focos del problema, y regulación de la presión del agua, pues su variación provoca daños a la infraestructura, considerablemente viaje, que se tiene para distribuir. La clave es que la financiación es baja. El propio análisis de la calificadora lo establece nítidamente: "entre los factores que limitan la calificación del organismo predominan los requerimientos de inversión importantes y la dependencia elevada de recursos federales y estatales para realizarla...".

La pregunta pendiente, ineludible, ¿qué tan costoso es generar la infraestructura adecuada y el modelo comercial adecuado para no perder tanta agua y tanto dinero?

70% de red de distribución es vieja

Apenas 30 por ciento de la red de distribución de agua en la zona de servicio del SIAPA alcanza menos de 25 años de haber sido instalada. Esto explica (ver gráfico) por qué las pérdidas en red se mantienen elevadas.

"Siempre se extrae de las fuentes naturales una cantidad mayor de agua la que finalmente se consume en las ciudades, debido a que existen pérdidas a lo largo del proceso, tanto físicas como comerciales. Sin embargo, estas pérdidas deben reducirse al mínimo posible. En Singapur por ejemplo, estas son cercanas a 5 por ciento del total del agua producida, mientras que en México, casi la mitad del agua no se contabiliza. Para reducir las pérdidas es de vital importancia identificar en qué parte del proceso se están presentando", dice el informe para el Manual de prevención y mitigación de sequías en el Área Metropolitana de Guadalajara.

En seguida enlista una serie de actividades que pueden mejorar la eficiencia física "de acuerdo a la tasa de costo-beneficio (menor costo, más aprovechamiento): "1) Sectorización de la infraestructura hidráulica y las acciones que están implícitas. 2) Sustitución de la infraestructura hidráulica en polígonos focalizados por la incidencia de reparaciones. 3) Sustitución de micromedidores que no funcionan, así como la instalación de los mismos en predios de cuota fija".

Agrega: "Las deficiencias en la medición facturación del agua pueden ocasionar pérdidas importantes para el organismo. Una vez en las redes y descontando las pérdidas por fugas, pueden existir tomas clandestinas y tomas sin medición que reducen el volumen total facturable. A las tomas sin medidor se les suele cobrar una cantidad fija por el uso del agua, y en la contabilidad volumétrica se suele apuntar una cantidad estimada".



Claves

Recuento de daños:
- Impactos económicos: "Costos de explotar, tratar y transportar agua perdida en su camino al cliente sin generar ningún ingreso para la empresa de agua. Los estallidos de tuberías y las fugas necesitan obras de reparación caras y también pueden causar daños considerables a la infraestructura adyacente"

- Impactos técnicos: "Las fugas llevan a una cobertura reducida de la demanda existente de agua, posiblemente tanto que el sistema ya no pueda operar continuamente. El suministro intermitente causará problemas técnicos adicionales debido a que los clientes penetran las tuberías desde afuera e instalan tanques de almacenamiento privados"

- Impactos sociales: "Las pérdidas de agua resultan en una afectación adversa a los clientes por fallas en el suministro, como presión baja, interrupciones del servicio y suministro desigual, pero también por riesgos a la salud que pueden surgir de la infiltración de aguas residuales y otros contaminantes en los sistemas de tuberías con baja presión o suministro intermitente"

- Impactos ecológicos: "La compensación de las pérdidas de agua aumentando cada vez más la extracción de agua pone una presión adicional sobre los recursos de agua y requiere energía adicional, causando de este modo emisiones de dióxido de carbono que se podrían haber evitado"

Fuente: Sociedad Alemana de Cooperación Internacional (GIZ, por sus siglas en alemán)


miércoles, 4 de mayo de 2016

La vivienda, el paraíso del agua desperdiciada



En casas de la AMG se desperdicia un volumen de agua equivalente al déficit que arrastra la ciudad, pero faltan estímulos para cambiar tecnología y hábitos.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Los 45 millones 113,784 metros cúbicos de agua potable de primera calidad que los tapatíos usan para bajarle al escusado en sus casas, significan 439 millones 859,396 pesos de inversión que aplica el organismo operador que, literalmente, se van al caño.

Esa agua, 26 por ciento de la dotación doméstica que entrega el Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado, podría ser sustituida por aguas residuales tratadas, lo que permitiría recuperar 1,430 litros por segundo de agua potable, volumen que significa más de 45 por ciento del déficit que arrastra la ciudad. Pero eliminar totalmente el uso de agua potable en casi 950 tomas de agua domésticas de la ciudad no es tarea menor. Obliga a generar un sistema de distribución de aguas residuales a nivel metropolitano, y de forma paralela, que cada casa tenga un sistema propio de reuso de agua gris.

Hay también soluciones graduales, como el cambio a sanitarios de bajo consumo. La página sobre agua del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático lo promueve: “los inodoros con más de 10 años de antigüedad tienen depósitos grandes que consumen de 11 a 20 litros de agua por descarga. A partir de 1999, sólo se autoriza la comercialización de equipos de 6 litros. Los escusados que cuentan con el sistema de doble descarga usan 6 litros por una descarga completa y 3 litros por una media descarga. Las fugas pueden ocasionar un desperdicio de miles de litros de agua y, por lo mismo, deben ser eliminadas de inmediato” (verhttp://vivienda.inecc.gob.mx/index.php/agua/usos-en-el-hogar).

Añade: “Si no tienes la oportunidad de renovar tu modelo actual, ajústalo para que utilice menos agua. Por ejemplo, puedes colocar en el depósito una botella llena de agua para disminuir la cantidad de líquido cada vez que bajes la palanca del WC […] consulta con un plomero sobre la posibilidad de disminuir el volumen de descarga de tu WC. Se puede ajustar la válvula para reducir el nivel del agua en el depósito. En este caso, asegúrate de que el nivel que quede sea el suficiente para que se limpie la taza”.

Además, “es muy importante arreglar de inmediato las fugas en el WC. Un escusado con una fuga pequeña puede gastar más de 4,400 litros por año. Una fuga grande y visible desperdicia más de 96,400 litros anuales. Muchas fugas no son perceptibles porque no hacen ruido, pero hay maneras sencillas de averiguar si hay una fuga en el depósito”.

Las casas-habitación tienen otras oportunidades: el agua de las regaderas debe ser potable, pero puede cambiarse a regaderas ahorradoras que disminuyen el gasto a más de la mitad, lo que aparejado a dejar atrás la costumbre de tirar el agua en lo que sale caliente, puede impactar en un ahorro ostensible de los 29 millones 150,445 m3 anuales que usan los tapatíos para bañarse. Las regaderas convencionales utilizan de 10 a 23 litros por minuto; las “economizadoras” solo usan de 7 a 10 litros por minuto y cuentan con tecnología especial para el ahorro del agua. Esto podría significar un ahorro de 15 a 20 millones de m3 anuales, lo que traducido a litros por segundo, va de 475 a 634 litros por segundo de ahorro.

Otras oportunidades: en la cocina, hay dos tipos básicos de llaves de agua: las convencionales, que vierten entre 9 y 15 litros de agua por minuto, y las ahorradoras, que vierten entre 6 y 9 litros de agua por minuto. “Todas las llaves tienen una válvula interna que controla el flujo de agua a través del grifo. La calidad de la válvula determina la fiabilidad y durabilidad de la llave. Hay accesorios que se pueden adjuntar a las llaves para hacerlas más eficientes”, caso de los aereadores. Estos accesorios se enroscan en la llave e inyectan burbujas de aire en el chorro de agua. Pueden disminuir el flujo que sale de la llave hasta en 50 por ciento”. En los lavabos en general se gastan por año 27 millones 241,785 m3. Si se reduce a la mitad, son 13 millones 620,892 m3 menos, lo que traducido a litros por segundo, es un ahorro adicional de 432 litros por segundo.

En el lavado de la ropa también hay consumos excesivos. 21.7 por ciento del agua que entra a las casa de Guadalajara se dedica a esa tarea, esto es, 37 millones 652, 658 m3 anuales. “Lavar ropa consume mucha agua. Las lavadoras con más de diez años de antigüedad usan más de 150 litros de agua por carga. Por esto, es importante usar la lavadora de la manera más eficiente posible y lavar la ropa sólo cuando es necesario”. En general, “las máquinas [lavadoras] que se cargan por delante son más eficientes en el uso de agua que las que se cargan por arriba, ya que se hace circular la ropa en el agua que se acumula en la parte de abajo y no se tiene que llenar el volumen completo de la lavadora. Usan casi la mitad del agua que las que se cargan por arriba: se pueden ahorrar entre 20 mil y 25 mil litros por año para una familia de cuatro personas”.

Nuevamente esto demanda generalizar la tecnología de punta, para obtener ahorros contra el agua actual de 20 a 50 por ciento –primero se deberá definir cuál es la tecnología de lavadora dominante en las casas de Guadalajara-. En el caso más conservador, 20 por ciento de menos consumo significa 7.4 millones de m3 menos al año, lo que deriva en una reducción de consumo de 234.6 litros por segundo.

Respecto a los dispositivos ahorradores, el estudio preliminar para un plan de prevención y mitigación de sequía que se elaboró en el marco del Consejo de Cuenca del Río Santiago, advierte: “… la instalación de estos dispositivos requiere de dos condiciones: primero, que la presión y continuidad del servicio sean adecuados, ya que solo así se obtiene el funcionamiento óptimo de los dispositivos; y segundo, que existan incentivos para que los usuarios lleven a cabo la instalación, los cuales no se podrán aplicar si previamente no existe un monitoreo y cobranza adecuados. También existe un potencial importante en la reducción de consumos mediante la detección y reparación de fugas, peso esto requiere que se tenga una medición efectiva en las viviendas”.

¿A dónde se llega con un programa exitoso de ahorro de agua en el hogar? 2,571.6 litros por segundo podrían ahorrarse. Eso equivale a 85 por ciento del déficit de agua que tiene el área metropolitana de Guadalajara. Faltan los incentivos para lograrlo.

Cambiar, a tres mil pesos

Mientras el gobierno federal regaló televisores digitales de 3 mil pesos, un paquete tecnológico del mismo costo podría resolver buena parte del desperdicio de agua domiciliaria en Guadalajara, pero no existe.

Algunos precios, calculados en el análisis del INECC del gobierno federal: Llaves para lavabo de baño con aerador, alrededor de 60 pesos por pieza. Paquetes para cambiar el sistema del inodoro por uno de doble descarga cuestan entre 200 y 300 pesos. Un escusado nuevo con sistema de doble descarga integrado cuesta entre 900 y 3,000 pesos.

Las regaderas ahorradoras cuestan entre 100 y 300 pesos. Lavadoras eficientes, van de 1,500 a 23 mil pesos. Cuestión de prioridades.

Radiografía del consumo de agua en el área metropolitana de Guadalajara

Los siguientes datos derivan del padrón del SIAPA disponible en 2015, que abarca más de 90 por ciento de los usuarios potenciales de la ciudad

Consumo doméstico

949 mil tomas de agua con 173 millones 514,555 metros cúbicos al año (80.6% del consumo total de la ciudad)

Casa habitación típica en Guadalajara

Principales usos del agua

Excusados 26%
Lavar ropa 21.70%
Regaderas 16.80%
Lavabos 15.70%
Fugas 13.70%
Otros 5.30%

Consumo edificios públicos
4,714 tomas con 10 millones 494,135 m3 al año (4.87% del consumo total de la ciudad)

Sector Salud:
Hospitales, Clínicas y centros de salud: 800 litros por cama al día
Orfanatorios y asilos: 300 litros por huésped al día

Educación:
Educación elemental: 20 litros por alumno/turno
Educación media y superior: 25 litros por alumno/turno

Recreación:
Alimentos y bebidas: 12 litros por usuario/comida
Entrenamiento (teatros públicos: ): 6 litros por asiento al día
Recreación social (unidades deportivas): 25 litros por asiento al día
Deportes al aire libre, con baño y vestidores: 150 litros por asistente al día
Estadios: 10 litros por asiento al día

Seguridad:
Cuarteles: 150 litros por persona al día
Reclusorios: 150 litros por interno al día

Comunicaciones y transporte:
Estaciones de transporte: 10 litros por pasajero
Estacionamientos: 21 litros por metro cuadrado al día

Espacios abiertos:
Jardines y parques: 5 litros por m² al día

Consumo usuarios comerciales
88,727 tomas con 22 millones 862,531 m3 anuales (10.62% del consumo total de la ciudad)

Oficinas (cualquier tipo): 20 Litros por m² al día
Locales comerciales: 6 litros por m² al día
Mercados: 100 litros por local al día
Baños públicos: 300 litros por bañista/regadera al día
Lavanderías de autoservicio: 40 litros por kilo de ropa seca
Clubes deportivos y servicios privados: 150 litros por asistente al día
Cines y teatros: 6 litros por asistente al día
Hoteles Gran Turismo: 2,000 litros por cuarto/día en zona hotelera; 1,000 litros por cuarto en zona urbana
Hoteles 4 y 5 estrellas: respectivamente, 1,500 y 750 litros por cuarto
Hoteles 1 a 3 estrellas: respectivamente, 1,000 y 400 litros por cuarto

Consumo usuarios industriales
3,533 tomas con 8 millones 290,291 m3 anuales (3.85% del consumo total de la ciudad)

Industria Azucarera: 4,500 a 6,500 litros diarios
Química: de 5,000 a 25,000 litros diarios
Papel y celulosa; de 40,000 a 70,000 litros diarios
Bebida: de 6,000 a 17,000 litros diarios
Textil: de 62,000 a 97,000 litros diarios
Siderúrgica: de 5,000 a 9,000 litros diarios
Alimentos: de 4,000 a 5,000 litros diarios

Los usuarios industriales son atípicos porque muchos de ellos, pese a estar en la mancha urbana, no reciben agua del SIAPA y utilizan concesiones de pozos otorgadas por la Conagua

Fuente: Informe parcial Plan de manejo para prevenir y mitigar la sequía en la Zona Metropolitana de Guadalajara, 2015

martes, 3 de mayo de 2016

El AMG desperdicia 1,200 mdp de agua de primera



La ciudad está lejos de ser eficiente y de estarse adaptando a un futuro de calentamiento y sequías, pero tiene grandes oportunidades si aprende a gestionar mejor su agua.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

En el tema de la buscada “gestión integral del agua”, Guadalajara reprueba ampliamente: al menos cuatro de cada diez litros de agua “de primera”, es decir, potabilizada para el contacto y consumo de las personas, se va a usos que con aguas grises o tratadas podría satisfacerse, lo que significa un desperdicio anual de agua de buena calidad por más de 1,200 millones de pesos.

Es información aportada por el Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) para la elaboración del informe preliminar del Programa de medidas preventivas y de mitigación de la sequía que encargó el Consejo de Cuenca del Río Santiago, que fue entregado en 2015.

El dato financiero se obtiene de una fórmula que calcula el citado documento, al dividir el costo total del sistema (de 2,997.5 millones de pesos al año) entre el volumen producido anualmente (300.4 millones de metros cúbicos), lo que da como resultado 9.75 pesos por cada m3. Si se dejara de usar la totalidad de esta “agua de primera” en tareas como el vertido de excusados, irrigación de áreas verdes, lavado de autos, enfriamiento en procesos industriales y un largo listado de actividades, se podría recuperar entre tres mil y cuatro mil litros por segundo para el uso sustantivo para el que existe el SIAPA, que es dotar de agua potable a más de cuatro millones de usuarios domésticos, lo cual matiza fuertemente la noción de crisis de abastecimiento que se maneja actualmente.

El objetivo de ese documento es “proponer medidas preventivas y de mitigación de la sequía de modo que se incremente la seguridad hídrica en la Zona Metropolitana de Guadalajara”, lo cual pasa con una serie de mejores manejos del agua con que se cuenta. Es decir, hacer frente al desafío del cambio climático y la consecuente alteración de las precipitaciones, que es otro camino –por la vía del apremio que generan los hechos- para alcanzar lo que los grupos sociales han llamado en sus recientes comunicaciones – en el pasado Día Mundial del Agua- como la búsqueda de la “resiliencia hídrica”, o lo que señala la propia Ley de Aguas Nacionales como “gestión integral del agua”, esto es, que la ciudad aproveche mejor sus recursos y que camine a una gestión lo más autónoma posible a nivel de las cuencas.

Ante el retraso en infraestructura de reuso y saneamiento, las oportunidades son grandes, y obligan a replantear el tema de las fuentes de abastecimiento nuevas, situación que las entidades gubernamentales ven como impostergable ante la necesidad de que el desarrollo económico de la conurbación se garantice; mientras grupos de usuarios, científicos y académicos, así como organizaciones ecologistas, lo señalan como innecesario y hasta peligroso, si se considera que traer el agua de más lejos hace más dependiente a la ciudad de las fluctuaciones climáticas relativamente azarosas y los conflictos sociales ineludibles en toda exportación de aguas.

“Los impactos de la sequía son no estructurales-advierte el texto- y se extienden sobre un área geográfica más grande que los daños y perjuicios que son resultado de otros desastres naturales. La sequía rara vez produce daño estructural. Por estos motivos, la cuantificación de impactos y la provisión de apoyos son tareas mucho más difíciles para la sequía que para otros desastres naturales. Estas características han dificultado el desarrollo de estimaciones exactas y, en última instancia, la formulación de planes de emergencia ante sequías por la mayor parte de gobiernos”.

Y “aunque la sequía es un riesgo natural, el término gestión de la sequía implica que la intervención humana puede reducir la vulnerabilidad e impactos. Para tener éxito en este esfuerzo, muchas disciplinas deben trabajar juntas en el estudio y seguimiento de las complejas cuestiones asociadas con el descubrimiento, respuesta, y preparación para afrontar los inevitables eventos futuros. La gestión de desastres, de la cual la gestión de la sequía es un subconjunto, requiere que los científicos y tomadores de decisiones se enfoquen tanto en la porción de la protección, así como en la de recuperación/rehabilitación del ciclo” del agua.

El sistema de abastecimiento de agua potable y saneamiento de las ciudades “está estrechamente vinculado al medio ambiente que lo rodea. Del medio ambiente provienen las fuentes de abastecimiento y al medio ambiente se regresan también las aguas residuales. De este modo, el ciclo urbano del agua es sólo una parte menor del ciclo mayor hidrológico del agua en la naturaleza. Por ello, la sequía impacta directamente en la disponibilidad de agua para las ciudades. Sin embargo, existen diferencias fundamentales entre las ciudades dependiendo del tipo de fuente de abasto que utilizan para abastecerse de agua; mientras que unas ciudades se abastecen de aguas superficiales y pueden observar directamente el volumen de los embalses y almacenamientos y su vinculación con el ciclo hidrológico es más directa, otras se abastecen de fuentes subterráneas donde su volumen y dinámica es más incierta y más distante del ciclo hidrológico estacional”.

Conforme las localidades crecen, “el agua se vuelve relativamente más escasa y costosa, pues debe ser transportada desde lugares más lejanos o extraída del subsuelo mediante sistemas de bombeo eléctrico. Por otra parte, a pesar del crecimiento poblacional y la escasez de recursos hídricos, casi la mitad del agua producida se pierde en los sistemas de distribución debido a las deficiencias de la infraestructura del sistema, o no bien es contabilizada ni se factura adecuadamente. Las pérdidas de agua implican otros problemas, tales como la insolvencia financiera […] riesgos a la salud por la contaminación del agua potable a través de las fugas, y el deterioro ambiental asociado con la sobreexplotación de los recursos hídricos. Un asunto que empeora esta situación es la baja proporción de recaudación de tarifas, la cual desincentiva su conservación…”.

En Guadalajara, como en otras ciudades, “el déficit de agua que padecen las ciudades durante una sequía no debe ser enfrentado sólo con aumento en la extracción de agua subterránea o superficial, sobre todo cuando ya los acuíferos están sobreexplotados; sino que por el contrario, se debe adoptar primeramente estrategias de control y reducción de la demanda. Entre las principales medidas están la reducción de pérdidas y el incremento de la eficiencia en el manejo del agua”.

Entre estas medidas de gestión, usar el agua de primera para exclusivamente el contacto directo con las personas o con procesos de insumos de consumo humano, y no para otro tipo de procesos, es un primer paso. Incrementar el reciclado, tratar aguas y generar un mercado local, abre grandes oportunidades no aprovechadas, pues de 8,500 litros por segundo de aguas negras y grises, menos de 500 litros se reutilizan. Sin olvidar que de 300 millones de m3 que se extraen de las fuentes de abastecimiento por año, sólo alrededor de 215 millones de m3 llegan a los usuarios, lo que habla de 85 millones de m3 que se pierden en fugas.

Guadalajara que previene y se adapta a las sequías y el cambio climático, la que incorpora la gestión integral del agua, Guadalajara que alcanza la “resiliencia hídrica”. Como se le quiera denominar, el camino es largo pero como dicen los tapatíos, tampoco se trata de inventar “el agua tibia”. Informe completo enhttp://www.pronacose.gob.mx.

Factores

Industria: plantas generadoras de energía eléctrica, refinerías, limpieza, torres de enfriamiento, agua de proceso, industria química, manufactura de pulpa, manufactura de papel y cartón, industria textil, industria de la construcción

Usos urbanos: lavado de autos, lavado de camiones de basura, lavado de calles y banquetas, bomberos-cisternas para control de incendios, baños públicos, WC y mingitorios, fuentes ornamentales, mantenimiento de caminos (base hidráulica), elementos precolados de concreto, supresión de polvo

Medio ambiente y uso recreativo: mantenimiento de humedales, gasto ecológico en ríos de bajo flujo, lagos, lagunas, estanques, nieve artificial, riego de parques y jardines, camellones, campos de golf y cementerios

Uso subterráneo: reducir, parar o revertir la declinación de mantos freáticos que actualmente están sobre explotados; protección de agua subterránea en acuíferos costeros, contra intrusión de agua salada; almacenamiento en lagunas, mezclada o con agua de lluvia

Uso indirecto para agua potable: vertido a ríos, lagunas, lagos, presas y cuerpos receptores diversos; mezcla con aguas superficiales; reuso directo para abastecimiento de agua potable

Beneficios ambientales: sustituir volúmenes de agua potable por agua residual en actividades que así lo permitan

Beneficios económicos: agua de bajo costo, que representa mayores ingresos para organismo operador, y dejar libre agua potable para el desarrollo de las comunidades humanas

NÚMEROS

1 millón 118,969 usuarios tenía registrados el SIAPA a comienzos del 2015, de los cuales, aproximadamente 95% son usuarios domésticos

542 km de Colectores mixtos, 7,600 km de redes de alcantarillado mixto, 16,000 Bocas de tormenta y 120,000 pozos de visita son la red de drenaje o desalojo de las aguas residuales

300 millones de m3 es la producción anual de agua que hace el SIAPA, de los que alrededor de 215 millones de m3 se entregan a los diferentes usuarios

22.9 millones de m3 gasta el sector comercial del área metropolitana, 7.5 millones los industriales conectados (que no son todos) y 12.5 millones de m3 los edificios públicos, lo que deja en 170 millones de m3 al uso doméstico

2,997.5 millones de pesos fue el costo anual del SIAPA en 2014, lo que incluye desde gastos de personal, mantenimiento de infraestructura, potabilización, gestión de trámites y cobros, lo que deriva en un costo por m3 de 9.75 pesos

1 de cada 4litros de consumo doméstico de agua se usa en los excusados