viernes, 17 de febrero de 2012

Chapala ya recuperó 3 cm; llueven 28 mm en la ciudad


Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO

Antier, 15 de febrero de 2012, fue el día de lluvia más copiosa en lo que va del año en algunos puntos de Jalisco: cayeron 28 milímetros (mm) de agua en el centro de Guadalajara; 31.5 mm en Tlaquepaque; 20 mm en Tenasco, al norte de Jalisco; y 16.9 mm en El Cuarenta, en Lagos de Moreno, entre los valores más altos que registra el informe hidrométrico de la Comisión Nacional del Agua (CNA).

Por otro lado, Chapala sumó un tercer centímetro de ascenso en dos semanas, para recuperar alrededor de 24 millones de metros cúbicos (m3), que algo mitigan su descenso de 0.65 metros desde el último temporal.

“La cota máxima de 2011 fue la 95.44 que se presentó el 4 de agosto. Su ascenso total fue de 24 centímetros, que en volumen equivalen a 262 millones de metros cúbicos y un almacenamiento total de 5,232 millones de m3. Alcanzó 66.25 por ciento y un área de embalse de 110,118 hectáreas. A partir del 10 de agosto inició su descenso hasta sumar los centímetros que se reportan el día de hoy”, dice el documento.

De este modo, el acumulado de los primeros 47 días del año es como sigue: región zona conurbada de Guadalajara, 72.14 mm, contra cero del año anterior; región Centro, 29.30 mm; región Sureste (Tamazula), cero mm; región Ciénega de Chapala, 33 mm; región Los Altos Sur (Tepatitlán), 5.38 mm; región Los Altos Norte (Lagos de Moreno), 60 mm; región Norte (Colotlán), 28 mm; región Sur (Zapotlán el Grande), 133.8 mm; región Sierra de Amula (El Grullo), 48 mm; región Costa Sur, 2.8 mm; región Costra Norte (Puerto Vallarta), 38 mm; región Sierra Occidental (Mascota), 67 mm; región Valles (Ameca), 52 mm, y región Centro, 29.3 mm.

El promedio estatal es de 46.1 mm, contra apenas 0.4 mm que habían caído a la misma fecha en 2011.

Ayer continuaron los nublados, pero hasta la noche, no se habían presentado precipitaciones en la zona conurbada, que vivió una jornada gris y con el levantamiento de los saldos por daños diversos tras la lluvia de la víspera.

jueves, 16 de febrero de 2012

Corett regaló cancha a traficante de tierras


Vecinos acusan a Zapopan de ser tibio en defensa de áreas comunes de la comunidad Indígena de Mezquitán

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO

Vecinos de la colonia indígena de Mezquitán, en Zapopan, denunciaron el despojo de su cancha de futbol con la complacencia del Ayuntamiento de Zapopan y la Comisión para la Regularización de la Tenencia de la Tierra, pues dicen que ambas instancias entregaron de manera irregular la escritura del predio de diez mil metros cuadrados a un traficante de terrenos.

Ramón Velázquez Ponce, vocero de los vecinos, explicó el caso ayer en conferencia de prensa: “La semana pasada se presentó un traficante de terrenos de nombre Guadalupe Lara Parral, que a eso se ha dedicado toda su vida, a vender lo que no es de él; se presenta acompañado de un abogado, con policía privada, con maquinaria, se meten al campo, y empiezan a trabajar, y los vecinos de la colonia se reúnen, alrededor de 250, y me llaman para que los apoyemos; se dan conatos de violencia, llamamos a Inspección y Reglamentos de Zapopan, llegan de Patrimonio y también llega la Policía; sin embargo, los problemas estaban muy fuertes; finalmente, Patrimonio comparece con una cesión de derechos que hicimos los integrantes de la comunidad indígena del Mezquitán, de dicho predio, al Ayuntamiento de Zapopan, para que ahí se construyera un campo de futbol hace 30 años, y ahora aparece una escritura, a nombre de un particular que pretende, en coordinación con una constructora, despojar a los habitantes de la colonia del único pedazo de terreno que tiene la población, y traen escrituras no sabemos por qué”.

La responsabilidad, en primera instancia, es de la Comisión para la Regularización de la Tenencia de la Tierra (Corett), que entrega el título; y del Ayuntamiento de Zapopan, que ha sido tibio en la defensa de este predio común. De hecho, “nos dijeron que poco podíamos hacer con una escritura”, destacó.

Entonces, “nos trasladamos con el delegado de la Corett y le entregamos un oficio manifestando nuestra molestia por la situación que se está dando, porque no es la primera vez, y él nos dice que fue engañado, que la persona que tiene las escrituras no sale de la Corett, y que entonces lo engañó, y yo no entiendo cómo un hombre que es analfabeta engaña a un delegado que es un profesional cuando tiene un historial de dicho campo; pero nos dijo que está en la disposición de anular esas escrituras, pero que necesitamos realizar un juicio”.

Eso los llena de incertidumbre, “cuánto va a durar el juicio, y cuánto nos va a costar un error y una falta de responsabilidad del ayuntamiento y de la Corett al no haber protegido la posesión de dicho campo. Nos va a costar decenas de miles de pesos recuperar algo por irresponsabilidad, desconocimiento, o falta de capacidad al entregar escrituras a un traficante de terrenos con un largo historial delictivo”, se quejó Velázquez Ponce.

Subrayó que la tibieza de Zapopan es sospechosa, pues un buen abogado sabe que el primero en tiempo es primero en derechos y que la simulación no produce actos jurídicos sólidos. Agregó que habrá acciones legales y advirtió que si los que pretenden el terreno continúan en su afán de apoderárselo, habrá violencia en esta colonia popular del municipio de Zapopan.

martes, 14 de febrero de 2012

Tlajomulco tiene remedio, pero con voluntad política


Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO

El desastre urbano de Tlajomulco, con una tasa de crecimiento anual cercana a 20 por ciento entre 2005 y 2010, hacinamiento, viviendas de mala calidad, falta de servicios, dispersión urbana y construcciones en zonas de riego, puede resolverse si hay voluntad política en los actores de los tres ámbitos de la administración pública: municipal, estatal y federal, advirtió ayer el presidente del Parlamento de Colonias, Alejandro Cárdenas Ochoa.

“En un principio, las políticas públicas tendrían que cambiar, tendría que estudiarse mejor la forma de darle el crédito [para vivienda] a los trabajadores y no a las empresas que hacen negocio con ese financiamiento, para que ya no se siga generando esta situación; al menos ya aumentaron de 28 a 36 metros la construcción, lo que de alguna forma es bueno, y lo que tendrían que hacer las autoridades —que son las que se quedan con la bronca, no los propietarios— es invertir grandes partidas de los presupuestos para poder solucionar la falta de infraestructura en salud, educación y transporte, porque de otra forma sólo serían elefantes blancos ahí abandonados”.

En entrevista para MILENIO RADIO, alertó por la posibilidad de que la edificación del macrolibramiento de Guadalajara, que atraviesa la zona hacia La Primavera, detone cosas peores: “Sería muy importante también que se tomara en cuenta, porque este va a ser otro factor para detonar esta zona y ahí tendrían que estar las autoridades tomando cartas en el asunto para que esta detonación y atracción que va a generar esta obra sea realmente de una forma controlada y ordenada”, añadió.

Cárdenas Ochoa destacó que el desarrollo de Tlajomulco “sólo está obedeciendo a intereses económicos, y nosotros en Ciudad Sustentable, a finales de 2002 y principios de 2003, hicimos una serie de estudios y de señalamientos sobre que el crecimiento que se estaba dando en aquella zona iba a repercutir en todo esto que hoy se está padeciendo ahí, que es la falta de infraestructura, de salud, educación, transporte y con una serie de viviendas que han sido un hacinamiento […], la otra parte es que todo esto se dio con la complacencia de las autoridades federales, estatales y municipales, y más del gobierno del estado en tiempo de [Francisco] Ramírez Acuña, cuando le dieron a algunas empresas inmobiliarias autorizaciones para desarrollar hasta 16 mil viviendas en proyectos muy ambiciosos, pero totalmente alejados de las zonas de trabajo y de servicios, y sin obedecer a las características del territorio, que en una parte es de riesgo, proclive a inundarse”.

Llovió ya 95 veces más que en 2011


Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO

En febrero ya llovió cuatro tantos lo que se pronosticaba por el Servicio Meteorológico Nacional para la totalidad del mes, y si se suma a enero, ha caído en promedio 95 veces más lluvia de la que se precipitó en el mismo periodo en 2011, según información oficial del organismo de cuenca Lerma Santiago Pacífico de la Comisión Nacional del Agua (CNA).

La estadística es clara: la lámina de lluvia para todo el estado hasta el 13 de febrero de 2011 fue de apenas 0.4 milímetros contra 38.1 mm acumulados en el año presente, lo que de cualquier modo no es la gran cosa para 44 días: 4.5 por ciento del promedio anual del estado, que es de 846.5 mm.

Pero al menos sirve para aminorar un poco los pronósticos más sombríos, de un año seco, en el cual, se esperaba que la escasa humedad propiciara incendios forestales continuos en las zonas más secas del territorio estatal, lo cual es especialmente crítico, por su cercanía con la zona metropolitana de Guadalajara, en el caso del bosque La Primavera.

De este modo, por regiones, las que recibieron más lluvias en lo que va del año —especialmente el pasado fin de semana— son la Sur, con 130 mm, Sierra Occidental, con 66.80 mm, Sierra de Amula, con 45.25 mm, Los Altos Norte, con 43.02 mm y la zona conurbada de Guadalajara, con 42.50 mm.

En las estaciones hidrométricas de la región Sureste no se registró un solo mm de lluvia; apenas llegó a 2.05 mm en Los Altos Sur y hubo un raquítico 6.57 mm para la región Norte, añade el informe oficial.

La humedad trajo pocos problemas para las comunidades, explicó ayer el director de la Unidad Estatal de Protección Civil, Trinidad López Rivas: “Durante la mayor parte del estado [sic] tuvimos lluvia, dos o tres días de bastante agua; afortunadamente, en algunos tramos carreteros que tenemos más vulnerables, llovió un poco menos, como fue el caso de la carretera Mascota-Las Palmas, donde hubo algunos pequeños derrumbes, pero que con la guardia que tenemos de base en Talpa de Allende estuvieron trabajando y retirando estos escombros derrumbados, […] en la zona metropolitana [de Guadalajara hubo], pequeños encharcamientos, así como en Ciudad Guzmán, pero nada importante”.

En particular, esto generó un amplio manto de nieve en el Nevado de Colima, la mayor elevación del estado, con 4,260 metros sobre el nivel del mar, donde la intensidad de las tormentas obligó a cerrarlo durante casi todo el fin de semana, para abrirse la mañana del domingo.

Como seguirá varios días el manto de nieve, las recomendaciones son claras: “No deben de olvidar llevar ropa térmica, ir muy bien protegidos, con el calzado también, llevar alimentos, sobre todo agua, refrescos, dulces; pero sobre todo ir muy bien abrigados, porque ahorita estamos ahí a 2 bajo cero, entonces está muy frío el lugar a partir del Puerto Las Cruces, que es donde ya llegamos a encontrar nieve”, añadió.

López Rivas se congratuló de la humedad de estos días, ya que retrasará los eventos con fuego durante algunas semanas.

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Chapala recuperó un cm

••• El lago de Chapala fue beneficiado con la súbita humedad de la última semana, al lograr incrementar su nivel en un centímetro (unos ocho millones de metros cúbicos), equivalentes al volumen que le extrae la zona metropolitana en alrededor de medio mes para sus necesidades urbanas. De este modo, el lago se ubicaba ayer en la cota 94.79, con un almacenamiento de 4,527 millones de metros cúbicos de agua. Se encuentra a 57.33 por ciento de su capacidad total. Su descenso durante el presente estiaje es de 65 centímetros, que en volumen representan 705 millones de metros cúbicos menos.

Respecto a las presas, las 52 principales de Jalisco se ubican en 82.70 por ciento de su capacidad de almacenamiento, mientras que las once principales de la cuenca Lerma-Chapala están al 62.24 por ciento.

domingo, 12 de febrero de 2012

Los caminos de Wirikuta





La peregrinación anual de los huicholes enfrenta cotidianamente un mundo convulsivo y con grandes riesgos ambientales, hasta el cerro El Quemado, acosado por proyectos mineros.


Agustín del Castillo / Real de Catorce, SLP, enviado. MILENIO JALISCO

Estas son tierras ásperas, de ganadería extensiva, migrantes y clima extremo, envueltas por las relaciones paradójicas de la economía de subsistencia, la pobreza, la rústica y augusta fe de las canteras; de los siniestros estrépitos de las Kalashnikov, las persecuciones, los retenes y los “levantones”, que perturban la paz campirana al igual que la música de banda, con sus relatos monocordes de hazañas de rebeldes sin más causas que el amor ilimitado a la violencia, a las mujeres y el poder, en vidas “breves pero gloriosas” que conforman el irónico homenaje de la posmodernidad a los héroes homéricos.

Tierras de auroras y ocasos luminosos, una luna llena prodigiosa, agua escasa, inmensas llanuras y bosques de yuca, carreteras con pavimentos fracturados, casas de adobe color ocre, vientos gélidos y relámpagos que resquebrajan la majestad celeste. Lejanas campanadas de iglesias, aullidos del coyote, cactus coloridos y desafiantes de los extremos, murciélagos laboriosos, serpientes sigilosas, búhos que acechan, hombres de rostros endurecidos al influjo constante de la eternidad del desierto.

Estas tierras hostiles forman la travesía de los peregrinos wixaritari en un invierno que se ha vuelto crudo. Hacia Wirikuta, “de donde toda la vida ha nacido”.

El trashumante huichol no sólo deberá recorrer de 250 a 450 kilómetros, según el punto de partida y la ruta a seguir, pues no bastan la voluntad y el despliegue físico. Deberá limpiar sus pecados públicamente, hacer rituales, presentar ofrendas a las numerosas deidades del descampado, ayunar, recoger el hícuri o jícuri (peyote) y atravesar cinco puertas “místicas pero reales”, desde la aldea de origen, en algún punto de la Sierra Madre Occidental, en Jalisco, Nayarit o Durango, hasta el pie de la montaña sagrada, el cerro Quemado o Ra’unax+, altar mayor de Wiricuta, dominante sobre el inclemente altiplano potosino.

Allí se renovarán las “velas de la vida”, la base del precario equilibrio que sostiene al mundo.

Es una peregrinación anual que parte de los más diversos pueblos durante algún momento de los seis meses que forman el día del año wixárika, que son la época de secas –pues es preciso hallar en Wirikuta a los “dioses de la luz”-, y es minuciosamente preparada por marakames, jicareros, cantadores y demás autoridades religiosas y agrarias. En esta ocasión, se han alineado decenas de aldeas, pues hay, además del diálogo místico con las deidades, una intención claramente política: enfrentar los intereses de las mineras que anhelan la plata enterrada en el subsuelo de la Sierra de Catorce y de las planicies donde crecen el peyote y decenas de cactáceas y agaváceas en peligro de extinción.

Es una lucha contra la economía de la acumulación representada por los consorcios canadienses, contra la renovada sed mundial del metal argentífero, contra el impulso al desarrollo y los empleos que divide hoy a los ejidatarios mestizos propietarios de las sedientas tierras de Wirikuta, contra el individualismo y la desmesura de hombres pequeños.

Salvador Sánchez González, de El Cerrito, es un nonagenario cantador: “Nosotros estamos pidiendo que no se hiciera [el proyecto de la mina], pero como el dinero es muy bonito a lo mejor sí se va hacer, pero nosotros no sabemos, a lo mejor los compañeros de estas rancherías ya están de acuerdo, no sabemos, pero qué podemos hacer… nada”.

También le preocupa una amenaza interna de las comunidades, la disolución de costumbres: “antes durábamos hasta tres meses en ir y venir, no había carreteras, no había camiones, no había comodidades, era duro […] hoy vengo en un carro, y no está bien, pero además, los jóvenes no vienen, está la escuela, está el trabajo, las fiestas deben durar menos, puede que todo se nos acabe…”.

Es así, una batalla contra el tiempo, contra las tentaciones de lo mundano y los triunfantes afanes del siglo (de allí, “secularismo”), de que alertaban los franciscanos que hace menos de medio milenio hollaron estos desiertos en busca del hombre nuevo, de la “pureza adánica” de una humanidad que había sido olvidada.

Entre hombres y dioses
Tres camiones han partido a las 7.00 am de la localidad de Bajío de El Tule, en el municipio de Mezquitic, Jalisco, el 4 de febrero. Contienen peregrinos de la inmensa Waut+a (San Sebastián Teponahuaxtlán), la más dilatada de las comunidades huicholas, sobre casi 250 mil hectáreas, incluido el anexo Tuxpan de Bolaños, con un dinamismo económico mayor al de otros enclaves wixaritari.

Tras librar el cañón Bolaños con su pasado de plata también enterrado, la primera parada es al remontar las montañas, después de Villa Guerrero, muy cerca de Temastián, el del Señor de los Rayos, famoso centro de peregrinación de los católicos devotos, y de Totatiche, tierra del sacerdote mártir de la persecución de los años veinte del siglo XX, San Cristóbal Magallanes. Tras hacer breves oraciones y dejar ofrendas, los autobuses arriban a Colotlán y se preparan para internarse en el desierto zacatecano, plagado de zetas que ya han causado perjuicios a peregrinos en el pasado inmediato.

“Fuimos en diciembre y nos asaltaron, nos dejaron sin nada”, refiere el presidente de bienes comunales de San Sebastián, Octaviano Díaz Chema.

Los camiones y sus acompañantes toman la ruta hacia la capital zacatecana. En la periferia, se detendrán para abrir la segunda puerta. Un espectáculo extraño, al pie de una carretera de cuatro carriles y bajo la mirada extrañada de los moradores de los asentamientos irregulares que se desparraman sobre las laderas montañosas. “Tuvimos que movernos, nos construyeron un puente donde nos deteníamos a hacer la ceremonia, pese a que les pedimos que consideraran que era un sitio sagrado”, señala Octaviano. Tras librar la espléndida capital de cantera rosa, la caravana llegará a Salinas de Hidalgo, la entrada al altiplano potosino. Los líderes de la peregrinación descienden en busca de velas para sus rituales, y pese a ser un paisaje cotidiano, los vecinos no pueden reprimir miradas curiosas sobre los hombres de piel cobriza que hablan una lengua incomprensible, que visten de blanco con vistosos tejidos multicolores y hermosos sombreros de plumas de guajolote silvestre. Será en la librería del padre Pío donde encontrarán los implementos de las características deseadas. Luego, la salida al inmenso erial.

El cielo se pone sombrío cuando se arriba a Yoliath, donde hay un manantial sagrado bajo una arboleda que dará refugio en la noche. Salen las caracolas con un sonido que emula al coyote, y se realiza la ceremonia de apertura de la tercera puerta, que culminará al amanecer con velas y oblaciones en las aguas sagradas.

La mañana del 5 de febrero transcurre entre los extensos y solitarios parajes del desierto. Algunos alcanzan el paraje donde se abre el cuarto portal, otros se retrasan y van directo a Las Margaritas, ya al pie de la Sierra de Catorce, donde al atardecer se dará uno de los momentos más importantes de la peregrinación: la caza del venado, esto es, la recolección del peyote (la cactácea de sabor amargo tiene una apariencia de pezuña del venado cola blanca).

Allí comienzan a asomar letreros donde se señala que la minería no está reñida con el turismo y la cultura wixárica. Y aunque muchos simpatizantes de los huicholes lo atribuyen a una campaña de Real Bonanza, subsidiaria de la canadiense First Majestic Silver Corp., o del proyecto Universo, también con financiamiento canadiense, el tema provoca debates en este ejido mestizo, o en el vecino Santa Cruz de Carretas, donde comienza el ascenso a la montaña: unos se preocupan por el perjuicio potencial para la calidad del agua para uso doméstico o de la modesta agricultura; otros señalan que es justo acceder a empleos formales cuando los tiempos secos han matado cientos de vacas y chivos.

José Ángel Olvera opina que la minería dañará el agua que beben sus chivos. César Solís contradice: “aquí sino sale uno a Monterrey a buscarle, pues no hay nada”, se queja. “La gente está de acuerdo en que haya chamba, los jornales se pagan muy mal, y nomás son temporales, hay hambre”, secunda Pablo Olvera.

El peyote será consumido por la noche entre las hogueras encendidas por las comunidades. Hay risas y bromas, se nombran autoridades falsas y se mantiene el misterio, en esa lengua wixárica que mantiene perplejos a los espectadores.

La quinta puerta se abrirá al pie de El Quemado, la mañana del 6 de febrero. Entonces, el ascenso a la ceremonia de la culminación, en el viaje a las fuentes de la luz y la vida.



El altar de los sacrificios
La noche de Ra’unax+ es iluminada fantásticamente por decenas de hogueras; además de 800 wixaritari, hay decenas de invitados especiales y medios de comunicación que han venido de Real de Catorce o del desierto, desde Las Margaritas o Bernalejo.

Las autoridades están reunidas en la parte alta de la montaña, donde sopla el frío a casi tres mil metros de altura. Los invitados suben alrededor de las 10 pm. El escenario del ritual son hileras de piedras blancas, concéntricas. En el centro, los marakames y Humberto Fernández, hotelero de Real de Catorce e íntimo de los huicholes; alrededor, otros notables de los pueblos de la Sierra Madre Occidental. En pocos minutos comienza la música, ante la casi indiferente “mirada de occidente” (Joseph Conrad dixit).

Muchos testigos se tienden sobre el suelo pedregoso y ayudan a encender fuegos para afrontar los omnímodos poderes del viento, entre pláticas banales.

El violinista arranca. Dos cantadores, sentados en sillas y con sombreros vistosos, entonan sus melodías mientras otro wixárica alterna con una especie de recitativo; luego, grupos de comuneros esparcidos por el anfiteatro responden como el coro de una tragedia griega. La sinfonía, que evoca la creación, parece infinita y dominará sobre las horas, mientras bancos de nubes emergen como un evanescente mar desde los valles vecinos. Sueños, transes, fuego, vapores, peyote, frenesí, y una luna llena que ilumina los seres con su baño plateado.

Toda la tiniebla será regida por esa irresistible música in crescendo, que conquistará las almas profanas. A las 3.00 am, todo mundo baila frenético, como poseído de los númenes. Después de las 4 am, una vaca será sacrificada a las deidades de la montaña. El pasaje místico se calla solo después del amanecer.

Los marakaames suben a la parte más elevada del cerro, donde nació el sol, y regresan con un mensaje de tristeza de los dioses por las amenazas que penden sobre su mundo milenario.

Abajo, en el altiplano, algunas vidas individualistas, excesivas y violentas, emulan sin querer los cantos homéricos, mientras otros hombres melancólicos se hunden en la soledad. A cinco siglos, el hombre nuevo no termina de nacer.

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Minería, desarrollo y tradición, un debate enconado

Agustín del Castillo / Real de Catorce, SLP, enviado

En el caso de la minería en la reserva estatal de Wirikuta, una región minera con casi tres siglos de historia, pero milenaria como sitio sagrado de las peregrinaciones del pueblo huichol, las recientes denuncias sobre la resurrección de las explotaciones argentíferas y su daño ambiental ha armado un debate entre las empresas que buscan beneficiar el metal y los líderes y asesores wixaritari.

El conflicto más reciente nació cuando trascendió la intención de Minera Real Bonanza, subsidiaria de First Majestic Silver Corp, de Canadá, de aprovechar una veta ubicada a 450 metros de la superficie en un tramo de las montañas de la Sierra de Catorce, con plata suficiente para justificar la inversión de 100 millones de dólares.

No es un aprovechamiento a cielo abierto, sostiene Juan Carlos González, representante legal de la empresa; la profundidad del yacimiento lo haría incosteable. Se busca aprovechar la red de túneles heredada –más de 400 kilómetros- para llegar a la veta principal y extraer de forma puntual el mineral.

Añade que sólo requerirán de entre 20 y 30 por ciento del agua tratada de los pueblos de Real de Catorce y de Cedral, a los cuales les construirán sus plantas de saneamiento “incluso si el proyecto no arrancara”, lo cual “lo ponemos por escrito y ante notario”, lo cual, a su juicio, desmonta la idea de que aprovecharán las aguas del subsuelo de la región, vitales para la agricultura, la ganadería y el turismo. También sostiene que la minería moderna no tiene pretextos para contaminar: el sistema de beneficio de la plata extraida será “mediante el método de flotación, el cual utiliza reactivos químicos biodegradables e inocuos para el medio ambiente y los seres humanos”, esto es, los químicos aerophine y aerofroth.

También asegura que los depósitos del material sobrante del proceso se confinarán de forma estricta, y que se resolverá el pasivo ambiental heredado. En todo caso, “las actividades quedarán a 7.5 kilómetros del cerro El Quemado y a 1.5 km del Cerro Grande, que es otro sitio ceremonial importante de ellos”; en el primer caso, ni siquiera poseen la concesión de su subsuelo y en el segundo, la tienen pero no posee yacimientos de interés.

“La empresa está dispuesta a ceder a la autoridad legalmente establecida, ya sea le grupo o consejo de ancianos, a los maracames, o a una institución legal que sea toda esa concesión para ellos, cederles 761 hectáreas, con el pago de impuestos de por vida de parte de la empresa, para que ninguna empresa minera por abajo pueda acceder a los sitios ceremoniales [...] son varias concesiones que tendríamos que separar para otorgar la donación, y es lo que les decimos, les damos todo lo que este dentro de nuestras posibilidades”.

A juicio del representante legal, eso terminaría buena parte de la controversia, “queremos sentarnos con ellos para dialogar, mira, yo te ofrezco esto, tú que dices, qué es lo que quieres para que estemos ya en paz, porque dices es que por abajo te va a comer mi cerro, pues te doy lo de abajo...”.

- ¿Esto ya se lo pudieron decir a los huicholes?

- No, porque nunca me han permitido llegar hasta el pueblo wixárika. Siempre hay alguien que nos lo impide, organismos intermedios...

El gerente de la empresa, Ricardo Flores Rodríguez, acusa a los hoteleros de Real de Catorce de generar el conflicto “porque temen que su mercado laboral, con empleos muy mal pagados, se altere con la llegada de la mina, que otorgaría 500 empleos director y 1,500 indirectos, y que paga por arriba de cinco salarios mínimos diarios”, a lo que se agrega una inversión de diez millones de dólares para un ambicioso museo de la minería “que va a detonar la región”, señala ufano.

Pero estos argumentos ya son conocidos por el Consejo Regional Wixárica por la Defensa de Wirikuta, que ofrece sus refutaciones en un documento entregado a la prensa el pasado 6 de febrero:

Por principio de cuentas, la minería ha dejado en 260 años una contaminación con metales pesados que potencialmente es peligrosa para los habitantes de la zona. La mitad de la sierra deforestada ocasionó la modificación del sistema hidrológico, la desertificación progresiva y una mayor pobreza.

Destacan que Wirikuta no es exclusivamente el Cerro Quemado, sino toda la zona protegida de 140 mil ha, “la empresa todavía niega conocer el hecho de que Wirikuta es un territorio sagrado muy extenso que abarca toda la Sierra de Catorce de norte a sur, y el altiplano o bajío. Es una sola unidad sagrada donde convivieron y conviven los espíritus que dieron y siguen dando vida a este mundo [...] por ello, resulta una falacia reducir la discusión a cuánta distancia está el cerro Quemado o Cerro Grande del proyecto minero”. Y por si fuera poco, la vena de San Agustín, que es la que quiere explotar la empresa, está a sólo 992 metros de la zona de ofrendas en Cerro Grande.

La actividad minera no está cancelada en algunos puntos de la reserva protegida, pero “siempre y cuando no signifique alteraciones significativas a los ecosistemas”, lo que a su juicio no sucede con First Majestic Silver.

También duda que 30 por ciento del agua residual tratada de los poblados sea suficiente para el beneficio de los metales, así como que su calidad sea la pertinente para los procesos mineros, lo que haría permanente la amenaza de usar agua del acuífero de la zona, y de paso, desmiente que los químicos aerophine y aerofroth, para beneficiar el metal, sean inocuos. “Se han documentado los daños ambientales en otras partes del mundo, en donde estos químicos han afectado de manera irreversible la vida animal y vegetal”.

Es verdad que hay un entorno crítico con la economía del desierto, pero “no se podrá resolver de fondo y con posibilidades de largo plazo si no se generan procesos sustentables”, donde la naturaleza sea respetada, la cultura huichola pueda sostener su identidad y los moradores de los ejidos obtengan calidad de vida y salud, puntualiza el consejo wixárica.


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Claves

Los datos

• Las empresas mineras First Majestic Silver Corp., con su subsidiaria Minera Real Bonanza, y Revolution Resources Corp., pretenden realizar aprovechamientos sobre territorio de Wirikuta, con los proyectos La Luz y Universo, respectivamente

• Las 35 concesiones y 21 títulos de la primera abarcan 5,735 ha, según la propia empresa; la segunda, 59,678 ha, según datos del Frente en Defensa de Wirikuta

• Las zonas bajo riesgo directo son, por un lado, los cerros Grande y Quemado, y el manantial Mazahuata; por el otro, todo el altiplano donde nacen el peyote y cactáceas y agaváceas endémicas y en peligro de extinción

• El altiplano potosino forma parte del desierto de Chihuahua y contiene en la reserva de Wirikuta (oficialmente: “Huiricuta y la ruta histórico-cultural del pueblo Huichol”) alrededor de 40 mil habitantes con alta marginación, agravada por la sequía reciente

miércoles, 8 de febrero de 2012

Minería “le sacará corazón” a Wirikuta, dicen huicholes


Una de las manifestaciones políticas y religiosas más amplias de los wixaritari se dio en los dos últimos días para poner en relieve su lucha contra una minera

Agustín del Castillo / Real de Catorce, SLP, enviado. MILENIO JALISCO

El intérprete tradujo las palabras solemnes del marakaame Eusebio de la Cruz González, pronunciadas en lengua wixárika: “Están tristes los dioses; el abuelo fuego y el dios de este cerro Quemado [Wirikuta] solicitan con lágrimas, llanto y dolor, que no se le saque el corazón del cerro Quemado, y quien quiera defender este lugar sagrado lo considere con su pensamiento, porque de aquí nace la verdad y la vida de todo ser humano, y si sacan la sangre, el pueblo wixárika va a desaparecer...”.

Era el final de dos jornadas de oración que llevaron a reunir alrededor de 800 moradores nativos de las aldeas de la Sierra Madre Occidental, donde ha habitado milenariamente esta nación, y que también ha acudido de forma inmemorial a esta cumbre del desierto potosino para festejar el comienzo de la vida, el nacimiento del sol y el regalo del venado con su huella impresa en el peyote, transporte místico para el diálogo con las deidades.

No se recuerda una reunión multitudinaria de este calibre en los sitios sagrados del oriente. La cita, además de espiritual, fue política, pues pretendió manifestar a todo México y al mundo la inconformidad de los wixaritari contra los aprovechamientos mineros de la empresa Real Bonanza, subsidiaria de la canadiense Real Majestic, pues señalan que eso afecta “material y espiritualmente” sus espacios rituales. También hubo numerosos invitados especiales: la actriz Ofelia Medina, los roqueros Rocco Pachucote (Maldita Vecindad), Rubén Albarrán (Café Tacvba) y Alfonso Figueroa (Santa Sabina), además del delegado adjunto del Alto Comisionado de las Naciones Unidas, Jesús Peña, y decenas de notables de organizaciones no gubernamentales y de derechos humanos, así como de los medios de comunicación.

Los profanos participaron de la ceremonia final, que fue la culminación de decenas de peregrinaciones que se hacen anualmente hacia Wirikuta, pero alineadas temporalmente para que adquiriera mayor resonancia. Así, entre una semana y dos días atrás, cerca de una veintena de camiones salieron de diversos puntos de la sierra e hicieron alto en cada uno de los sitios rituales para abrir las cinco puertas que deben tocarse previo a la llegada a la montaña más importante de la cosmovisión huichola. Cientos subieron las laderas montañosas, desde Margarita o Real de Catorce, para invadir bajo la luna llena la enjuta cordillera con sus campamentos, sus fuegos, sus danzas y su música, entre decenas de mestizos asombrados y encantados que se amanecieron ayer en medio de un frío intenso, las columnas de humo de las fogatas y los cantos sacros entre violines y percusiones.

A mediodía, las autoridades políticas y religiosas huicholas dieron una declaración de diez puntos que se sintetizan: uno, defenderán en forma pacífica “lo que para nosotros es la esencia de la vida”; dos, piden respetar la diversidad cultural de los mestizos y de ellos; tres, la sabiduría del pueblo huichol “es un conocimiento ancestral que debe ser considerado como un legado para la humanidad y para el mundo”; cuatro, los sitios sagrados deben ser considerados como centros de formación espiritual para el pueblo huichol; cinco, pretenden difundir “que éste ha sido un encuentro trascendental e histórico por la unidad de las comunidades wixárikas”; seis, se continuará defendiendo Wirikuta de las explotaciones mineras; siete, se ofrece y se pide un trato respetuoso a la gente que habita en toda el área natural protegida [Wirikuta, de 440 mil hectáreas, en San Luis Potosí], “porque nuestra causa es para la protección de los ecosistemas y para proteger a la madre tierra”; ocho, “exigimos a los gobiernos que se les consulte en todo lo relacionado con sus territorios”; nueve, “un reconocimiento y una gratitud con universidades, medios y sociedad que nos han apoyado”, porque “nos han hecho sentir que no estamos solos en esta lucha”; diez, el pueblo wixárika se encuentra unido en pie de lucha espiritual “y no permitirá que muera nuestra cultura”.

Los naturales de la sierra norte de Jalisco, las montañas del este de Nayarit y las cordilleras del sur de Durango esperan la cancelación de las concesiones. La minera Real Bonanza, en voz de su gerente, Ricardo Flores Rodríguez, se dijo ayer dispuesta a dialogar.

lunes, 6 de febrero de 2012

Buscan expandir la ciudad con el macrolibramiento



Aprovecharán compromisos electorales para crecer en La Primavera, dice investigador del CUCBA de la UdeG

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO

El negocio de la especulación inmobiliaria ya ha buscado aprovechar el espacio abierto por el macrolibramiento de Guadalajara para mantener la expansión de la ciudad, advierte el académico del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la UdeG, Miguel Magaña Virgen.

“El impacto ambiental negativo del macrolibramiento sobre el bosque La Primavera es indiscutible, diversos especialistas e interesados en la protección del ambiente, lo hemos manifestado y sustentado con sentido social y alegatos científicos; casi es seguro que los burócratas —funcionarios y técnicos— también están de acuerdo en que esta obra pública, significa la puntilla para la degradada área natural desprotegida, aunque entendemos que cheque quincenal, mata razonamientos técnicos y las decisiones con ética ambiental, matan futuro político”, ironiza el investigador.

“Se ha mencionado con insistencia lo grave que es la interrupción de los corredores biológicos, pero también hemos propuesto las alternativas para esta importante y necesaria obra pública. Sin embargo, el que sea una obra necesaria no obliga a que se acepte como la proyectaron. El estudio de impacto ambiental presentado es, más que deficiente, indignante, pues no cumple en lo más mínimo con el espíritu de esta herramienta de la gestión ambiental, que es prevenir y mitigar, en su defecto, daños irreversibles al equilibrio de los ecosistemas”, opina.

Pone en relieve que no sólo son los corredores biológicos los que están “bajo el destino manifiesto de esta obra de construcción que sin freno, terminará destruyendo vetas de alimentación biológica para La Primavera, sino que atrás de su construcción ya están velando armas las constructoras inmobiliarias y los cárteles de la especulación territorial”.

A finales del sexenio de Francisco Ramírez Acuña, “se presentó en el Consejo Estatal de Desarrollo Urbano un proyecto para el crecimiento de la zona metropolitana de Guadalajara, que a grandes rasgos consistía en prolongar avenidas desde la mancha urbana, hacia el trazo del macrolibramiento y vincular estas con vialidades alimentadoras, formando así una especie de telaraña que cubriera la totalidad de los terrenos que quedarían dispuestos a urbanizar, producto del macrolibramiento”, señala, como testigo del hecho, pues Magaña Virgen era director general en la Secretaría de Medio Ambiente para el Desarrollo Sustentable (Semades).

“Desde ese momento señalamos lo absurdo que era provocar un megadesarrollo de una zona metropolitana, que está al punto del infarto vial y cada vez más con insuficiencia de servicios de infraestructura, agua, zonas verdes y por si fuera poco nadando en la inseguridad económica y con alto índice de criminalidad”, refiere.

Sin embargo, “el estudio ambiental de marras no contempla ni por equivocación ese impacto negativo e irrecuperable a la dinámica urbana de Guadalajara y su área conurbada. De no modificarse el trazo y el diseño constructivo del macrolibramiento carretero, el daño será altamente sinérgico. El panorama es de serio riesgo: un pulmón natural destinado a su degradación, una ambición desmedida por parte de la industria de la construcción, una procuraduría urbana que lo único que procura es estar en la nómina oficial, una vialidad limitada y conflictiva, una atmósfera que aumentaría su contaminación con el crecimiento anárquico hacia y desde el macrolibramiento”.

Una época donde los candidatos “les pasan la charola a los constructores para sus campañas, empeñando así el cumplimiento del código y reglamentos urbanos, un área natural de alta infiltración de agua, proyectada para ser cubierta con una cobija de concreto, como es El Bajío, la carencia de un transporte colectivo que desanime el uso del automóvil, un transporte urbano que en víctimas, compite con el número de encostalados, el aumento de desertificación y carencia de metros cuadrados de áreas verdes por habitante, enmarcado todo esto con una planeación de usos de suelo a la medida del mejor postor, no nos deja opción, mas que para un futuro urbano lamentable y de baja calidad”.

Y todavía preguntan, añade, “por qué señalamos que en Jalisco, la gestión ambiental es simulación”.